Pido una disculpa por la tardanza, pero me atacaron los trabajos de la escuela y tuve que ponerme a hacer todo, pero no crean que me olvidare de estos fics, claro que no, ya tengo pensados como diez más y quiero escribirlos todos, bueno, junte las peticiones (soy una tramposa) de un fic Tsukkiyama y Kagehina, aunque siento que quedo más Kgehina… Lo siento, no puedo controlarme, pero espero les guste:

La actitud de una reina.

(TsukkiYama & KageHina. Fem!Tsukki Fem!Kageyama)

-¡Hinata! ¿Qué rayos estás haciendo? ¡Ven aquí, idiota!- grito Kageyama, parada en medio de la cancha con un balón en las manos; Hinata, que había estado charlando con Yachi, grito del susto y se dirigió hacia ella, con nerviosismo.

-Kageyama, asustas a todo el mundo con tu cara- la chica frunció el ceño y tomo la cabeza de Hinata con una mano, haciendo presión mientras Hinata lanzaba quejas. Fue entonces que esa voz estallo en sus oídos.

-Siempre tan hostil, nuestra querida reina- Kageyama giro su cabeza, solo para encontrarse con una figura alta de cabellos rubios, ese monstruo sin corazón con un novio encantador (que Kageyama aseguraba, no se merecía); ya estaba acostumbrada a esa actitud desdeñosa, pero eso no significaba que dejara de molestarle, giro la cabeza para ver si Daichi o Sugawara se encontraban cerca, al no ver señales de ninguno, se acercó a Tsukishima, parándose frente a ella.

-¿Algún problema, oxigenada?- la sonrisa de la rubia se borró mientras fruncía el ceño y colocaba sus manos en sus caderas, Hinata se acercó por detrás de Kageyama y jalo su muñeca.

-Kageyama… no puedes pelear con ella, en cualquier momento volverá Daichi- le susurro pero eso no pareció hacer ningún efecto. La morena fruncía el ceño al solo ver a la rubia, que sonrió burlona al ver como Hinata trataba de detenerla.

-Kageyama… perdona a Tsukki, ya sabes como es y todo eso… no te molestes, ¿está bien?- le dijo Yamaguchi que había apartado a Tsukishima y puesto delante de ella, Kageyama paso la mirada por Yamaguchi, que sonreía nervioso, medito un poco.

Siempre busca protegerla.

Así era Yamaguchi, no importaba en que situación, siempre intentaba que las cosas salieran bien para Tsukishima, Kageyama se sonrojo y desvió la mirada hacia un lado, marchándose al otro lado de la cancha, llevándose a Hinata en el proceso.

-Oi… Kageyama… ¡Kageyama!- grito Hinata, soltándose del agarre de la morena, que le miró fijamente con el ceño fruncido. Hinata la miro de vuelta, levemente confundido y Kageyama le golpeo en la cabeza con el balón.

-¡Ouch! ¿Y eso porque fue?- grito acariciando el lugar del golpe.

-¡Por no saber que me molesta!-

-¡¿Y cómo se supone que voy a saber que te molesta?!-

-¡No lo sé! ¡Yamaguchi habría sabido que le molesta a Tsukishima!- dicho eso, se fue, dejando a Hinata aún más confundido.

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Después de aquella "pelea", Kageyama se había alejado de Hinata y había logrado evitarlo por dos días seguidos, en los cuales, se ocupó de observar a Tsukishima y Yamaguchi. Había llegado a una conclusión rápidamente.

La única que es tratada como una reina… es la idiota de Tsukishima.

En esos dos días, solo consiguió molestarse por ese hecho, no podía explicar cómo se sentía respecto a eso, la manera en la que Yamaguchi trataba a la rubia, era única.

El día después de su pelea con Hinata, Kageyama caminaba tranquilamente hacia la preparatoria y al girar en una esquina, noto que a dos metros de ella, estaban Yamaguchi y Tsukishima, ella trato de mantener el espacio para no entrometerse en la pareja, más por desagrado a Tsukishima que por respeto. Yamaguchi estaba hablando de cualquier trivialidad, y Kageyama no pudo percibir si la chica le prestaba atención o lo ignoraba; pero el punto no era aquel. Yamaguchi cargaba con la mochila de la rubia y caminaba a su izquierda para que ella no estuviera del lado de la calle, si había una piedra en el camino, Yamaguchi lo apartaba. Era como ver a una princesa con su caballero.

Entonces Tsukishima hablo.

-Tengo sed…- fue su única frase, de inmediato Yamaguchi busco algo con la mirada y se encontró con una tienda a unos metros. Kageyama observo fijamente. Yamaguchi entro a la tienda rápidamente, para no hacer esperar a la rubia que suspiro en la entrada de la tienda; cuando Yamaguchi salió, tenía un té helado que le ofreció a la chica.

-¿Cuánto fue?- pregunto ella sacando su cartera mientras el de pecas abría la bebida para ella.

-Yo invito, Tsukki, no te preocupes- dijo mientras pasaba un mechón de cabello detrás de la oreja de ella, que se sonrojo levemente para después tomar la botella de té. Kageyama quedo sorprendida.

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Ese mismo día, después del entrenamiento matutino, Kageyama los siguió a ambos a la entrada donde Yamaguchi se cambió de zapatillas y fue directamente con Tsukishima para colocarle las de ella, como si ella no pudiera hacerlo, después caminaron a su salón donde Yamaguchi le abrió la puerta y movió la silla para que la rubia pudiera sentarse.

Eso dejo a Kageyama shoqueada.

En el almuerzo comieron juntos, Yamaguchi de nuevo le compro algo de beber y una rebanada de pastel de fresas, se notaba que eso alegro a Tsukishima, que le agradeció en voz baja. Todo eso sucedió en ambos días.

Ahora estaban en el entrenamiento de la tarde, Kageyama realizaba sus saques con una fuerza descomunal, después de todo estaba realmente molesta. No era como si quisiera ser Tsukishima o que le gustase Yamaguchi, ella tenía a su novio, pero no sería malo que Hinata la tratara de esa manera, como si fuera algo preciado que pudiera romperse en cualquier momento. Tsukishima siempre la llamaba "reina", pero la única que era tratada así era la mismísima Tsukishima, siempre recibiendo atenciones y amor de parte de Yamaguchi; Kageyama suspiro fuertemente, tratando de calmarse.

-Kageyama… ¿Por qué estas molesta?- le pregunto de improviso Hinata, haciendo que ella diera un brinco de la impresión; Kageyama le miro y su mente maquino un millón de respuestas, de las cuales ninguna pensaba decir. No quería admitir que quería un trato especial o más afecto, eso era demasiado vergonzoso, idiota y patético. Desvió su mirada y apretó el balón en sus manos.

-No es… nada- Hinata frunció el ceño y jalo su muñeca había abajo, después de todo ella era más alta.

-¡No trates de engañarme, Bakayama! Sé que te pasa algo pero no quieres decírmelo, ¿Por qué?- le reclamo, estaban a poca distancia, Kageyama hubiera asegurado que esos eran cinco centímetros exactos y por eso se sonrojo. Cerro sus ojos con fuerza y se soltó del agarre de Hinata, girándose bruscamente, directo a la salida.

-¡Ya te dije que nada! ¡Mejor vete a practicar tus horribles recepciones!- salió del gimnasio a tomar aire, calmarse para seguir practicando o si no acabaría estampando el balón en la cara de Tanaka. Se sentó fuera, cerca de los bebederos y ahí permaneció en silencio por un rato, hasta que él llego.

-Hola, Kageyama- saludo Yamaguchi sentándose a su lado. Kageyama guardo silencio, ¿Qué le hacía pensar a Yamaguchi que quería hablar con él? Ni siquiera había hablado con su novio, menos con el novio y príncipe de la idiota de Tsukishima. Quedaron unos momentos en silencio, cosa que la morena agradeció.

-Hinata está preocupado… y Tsukki noto que nos seguías en la mañana- eso la tomo desprevenida, se sonrojo mientras gruñía y Yamaguchi reía nerviosamente.

-Sabes… no podemos entenderte si no nos dices que ocurre- Kageyama escondió su rostro entre sus rodillas que estaban pegadas a su pecho, suspiro.

-No me agrada Tsukishima- fue lo único que articuló y Yamaguchi ladeo su cabeza en señal de confusión.

-Bueno… creo que eso es obvio-

-No… Ya he lidiado con ese tipo de idiotas antes, odio cuando me llama reina- el chico pareció molestarse cuando llamo idiota a Tsukishima, pero Kageyama prosiguió, si quería que hablara, hablaría.

-Cuando estaba en secundaria, Oikawa-san era un poco caprichosa, presumida y llamaba la atención, no importaba que hiciera, sus caprichos serian cumplidos porque tenía a Iwaizumi-san, él siempre estaba ahí para ella, en cualquier lugar o situación… cuando entre a Karasuno, pensé que ya no vería mas eso y de repente me encuentro con una chica de actitud retorcida, que tiene un novio que haría cualquier cosa por ella- Yamaguchi sonrió ante la mención de aquello y Kageyama agacho más su mirada, cada vez se sentía peor.

-Esas chicas… tenían a alguien para ellas, que las apoyan… en secundaria escuche a mis compañeras decir que con mi actitud nunca conseguiría un novio o amigo, que nadie sería capaz de soportarme- Yamaguchi comenzó a comprender que sucedía, mientras la voz de Kageyama iba entrecortándose por la frustración, pero se negaba a llorar.

-Entonces me pregunte, ¿por qué las demás si pueden tener a alguien y yo no?, Oikawa y Tsukishima, ambas tienen personalidades irritantes pero ellas si tienen a alguien, y yo… simplemente…-

-¿Qué hay de Hinata?- le interrumpió y Kageyama levanto la mirada, sorprendida. Miro el suelo y susurro.

-Hinata es un idiota… a veces ni siquiera parece que es mi novio-

-Tal vez no te das cuenta pero Hinata tiene sus propias maneras de demostrar cariño. Eres a la única que busca en el receso, siempre prefiere ir contigo que estar con sus amigos, es capaz de estudiar con tal de tener el fin de semana libre para salir a practicar contigo… es extraño, pero creo que le importas y ¿Qué eso no es mejor que se tratada como una reina?- sonrió el chico, Kageyama se quedó pensando un rato, quizá eso fuera cierto, además, ¿realmente quería que Hinata la tratara así? Seria condenadamente raro.

-¡Kageyama!- escucho el grito y levanto la mirada, encontrándose con su novio frente a ella, con flores en la mano; aunque era obvio que acababa de cortarlas de alguna maseta, ya que tenían las raíces y tierra. Kageyama guardo silencio, Yamaguchi se levantó y regreso al gimnasio para darles algo de espacio.

-Yo… ¡Nunca he tenido una novia antes de ti!- grito y ella se molestó un poco haciendo un puchero, más le valía que estuviera diciendo la verdad.

-Estoy aprendiendo como funciona esto… ¡Es obvio que ambos vamos a cometer errores! Creo…- esa última palabra la molesto aún más y se levantó para golpearlo, pero él le tomo de las manos, sonrojándola.

-Pero… lo que quiero decir es que… ¡No quiero que te enamores de alguien más! Sé que no soy el mejor novio del mundo y que todavía te molestas conmigo pero no pienso dejar que te vayas… eres- Hinata estaba al borde un ataque cardiaco y ella igual, ambos sobrepasaban el rojo carmesí en sus rostros y de pura suerte no se habían desmayado, aunque se desmayarían de verdad si Hinata terminaba aquella frase.

-Te quiero… ¿es tan difícil que lo entiendas?- el tono de su voz había bajado al igual que su mirada y Kageyama se sintió extraña en todo sentido, tal vez no quería que Hinata la tratara como una reina o princesa, tal vez quería eso.

-¿Crees que soy una idiota como tú? ¡Claro que lo entiendo! ¡Tú eres el que no entiende nada!- le dijo mientras lo jalaba hacia ella y le besaba, Hinata se sorprendió pero se relajó en un segundo y le tomo de la cintura; Kageyama sonrió entre el beso, eso era lo que ella siempre busco.

Extra:

-Son idiotas- argumento Tsukishima mientras veía a lo lejos como se besaba la pareja, Yamaguchi rio un poco y abrazo a Tsukishima por detrás, mientras ella refunfuñaba.

-Por cierto, esto se debe a que te comportas como si fuera de vidrio, eres fastidioso, Yamaguchi- él la hizo girar, quedando ambos de frente, ella de brazos cruzados y el ceño fruncido mientras él seguía abrazándola y juntaba ambas frentes.

-Es porque Tsukki es mi princesa- dijo y le dio un beso en la mejilla, Tsukishima lanzo un bufido y paso sus brazos por el cuello del chico, sus mejillas teñidas de rosa.

-Como sea- respondió y Yamaguchi soltó otra risa. Quizá Yamaguchi si tuviera la culpa de la actitud de Tsukishima, pero ¿Cómo no querer mimar a su hermosa novia?

¿Qué les pareció? ¿Les gusto? Espero que sí, yo seguiré escribiendo pero háganme saber sus peticiones, si es que tienen una, me gusta complacerlas. Me gusto como quedo este fic, pero quiero hacer uno únicamente de Tsukkiyama, demás también he pensado hacer uno de Taketora y Daishou (Daichou fem, es pura sensualidad) pero no sé si a los demás les guste mucho la ship… pero ese no es el punto, saben que se aceptan comentarios de todo tipo, eso me hace feliz y nos leemos en el siguiente one-shot Bye Bye~…