Todos los personajes y lugares le pertenecen a J.K. Rowling

Espero les guste el capitulo, gracias por sus comentarios, favoritos, de verdad son geniales.

Esta canción inspiro el capitulo, si desean ese es el link para que la escuchen, se la llama La fuerza mayor de Il divo.

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Capitulo 10: La fuerza del amor.

En la mansión Black, la joven castaña bajaba las escaleras, iba con una hermosa túnica de color verde, ceñida al cuerpo con detalles plata, y una abertura en todo lo largo de la pierna, ese era el vestido que Luna había pedido para ella, como su madrina, demasiado Slytherin pensó la castaña cuando lo vio en su cuerpo, tenia que admitir que de verdad se le veía hermoso, bajo el ultimo escalón para ir a la sala donde Sirius estaba de pie con un copa de whiskey de fuego en las manos bebía el liquido mientras su mirada se veía perdida, se veía un poco tenso cosa que no paso desapercibida para la castaña, ella se acerco y tomo su mano quitándole la copa, vio sus ojos que siempre reflejaban vida en ese instante se veía apagados, ella puso sus manos en su rostro y le sonrió.

- ¿Qué te ocurre?,- le cuestiono, el merodeador levanto su mirada e intento sonreír.

- Nada preciosa,- aseguro tomándola de la cintura.

- No me digas que estas nervioso,- bromeo el merodeador la soltó y camino al sillón, la joven supo que eso pasaba,- Sirius,- lo llamo ella sentándose en sus piernas, el hombre de mirada mercurio la acerco a su cuerpo,- sabes que nada pasara, ella te quiere por algo te pidió entregarla en el altar, pasamos por mucho juntas y tu siempre fuiste un apoyo para ambas.

- Lo se es solo que no nada mas es eso,- ella lo miro a los ojos.

- Harás el mejor papel de todos,- la castaña intento darle fuerzas al hombre que adoraba,- ademas siempre has sido como un Padre para nosotras aunque seas tremendamente guapo y tenga pensamientos indecentes contigo,- el merodeador sonrio.

- Quien no preciosa, todas caen bajo mi encanto,- bromeo.

- Solo que tu no quieres,- insinuo la joven, el la miro severamente.

- No te usare, eres demasiado valiosa como para que seas una aventura,- el hombre de mirada mercurio en una ocasión en que se besaron le aseguro que jamás llegaría a mas, si tenían algo mas un dia solo seria porque ella seria su novia solo de esa forma,- ya basta ademas ya vamos tarde a la boda,- ambos se pudieron de pie mientras el merodeador la observaba,- siempre se fuerte preciosa,- dijo abrazándola, esa palabras iban cargadas por algo mas, el sabia que pronto pasaría algo o mas bien regresaría alguien que podría borrar la sonrisa de la joven que adoraba e incluso podría lastimarla solo no quería adelantarle lo inevitable, ya que para que la joven superara su pasado tendría que enfrentarlo y eso haría cuando esa persona que destrozo su vida, regresara. Ambos desaparecieron rumbo a la mansión Nott.

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En una hermosa mansión, de color café oscuro se encontraba adornada por dentro y fuera, ya que ese día se llevaría a cabo la unión mágica entre Luna Lovegood y Theodore Nott. En una de las tantas habitaciones de la Mansión se encontraban un grupo de brujas arreglando a la novia, cuando la puerta se abrió de aquella habitación, una bruja de vestido verde hermoso, ingreso saludo a todas y se sentó frente a su amiga, quien sin lugar a dudas estaba nerviosa.

- Ya fue Sirius a darle la charla a Theo,- anuncio con una burla marcada, ya que al ser el quien entregaría a la novia en el altar tomaría enserio su papel con el novio.

- Espero lo entregue en una pieza,- comento la rubia.

- O que lo asuste tanto que huya,- la rubio la miro duramente,- es broma, le advertí que no fuera tan duro con el,- ambas rieron.

- Es increíble como Sirius siempre te hace caso,- la rubia comento,- es un excelente hombre.

- Es verdad lo aprecio mucho,- ambas recordaron cuando el siempre estuvo a su lado, incluso cuando muero el padre de la rubia el apoyo que ella recibió del merodeador fue increíble,- de verdad espero seas muy feliz,- la rubia asintió.

- Yo espero que busques la felicidad, ya paso mucho tiempo,- la castaña hizo una mueca,- se que no gusta hablar del tema pero quiero de verdad que busques ser feliz, no huyas ya que tienes que superar no huir del pasado,- la castaña asintió sabiendo que la las palabras de su amiga eran ciertas, solo que se negaba a aceptarlo. Ambas se abrazaron.

- Sere feliz Luna lo prometo,- la joven de mirada chocolate prometió a su amiga,- gracias por todo, ahora a casarse antes de que el novio crea que no llegara al altar,- la rubia camino con su amiga hacia la puerta, tenía un vestido hermoso sencillo simplemente se veía como un angel, caminaron por un pasillo para llegar a las escaleras, cuando estuvieron en el ultimo escalon el merodeador esperaba a la novia, la castaña les sonrio y continuo su camino hacia el punto exacto donde seria la ceremonia, la joven caminaba metida en sus pensamientos, hasta que llego a lugar donde el novio estaba de pie junto a un rubio quien la castaña no podia negar que se veía muy atractivo

Afuera del lugar donde seria la ceremonia, estaban charlando unos amigos, un castaño y un rubio, el primero notoriamente nervioso, pues ese dia se casaba con la mujer que amaba, mientras que su amigo y padrino intentaba calmarlo, ambos cuando subieron las cabezas ya que escucharon el sonido de unos pasos caminar hacia ellos, vieron a una mujer realmente bella, la castaña estaba muy elegante con traje de madrina mientras que el castaño se acerco a ella para guiarla el rubio se quedo fulminado con su belleza, el sabia que era alguien con quien no debia tener nada, solo que su belleza era difícil de ignorar.

- Theo, baja en un momento,- dijo la castaña al novio,- asi que es hora de que entremos,- el asintió caminando hacia su amigo.

- Bueno chicos es hora,- dijo formando una hermosa sonrisa en su rostro, camino hasta su amigo y entrego el brazo de la madrina ya que ellos, tendrían que ingresar justo después de el, la castaña y el rubio se miraron, sintiéndose cómodos el uno con el otro. Era extremadamente extraño y que ellos normalmente se odiaban y alejaban solo que por eso ocasión no se rechazaron. Ambos sin decir mas observaron como el novio entraba por el pasillo, con la frente en alto, el rubio y la castaña solo se miraron caminaron unos pasos para colocarse en el lugar exacto y comenzar a caminar.

Ella sujetaba el brazo del rubio, pudiendo detectar que eran fuertes a pesar de ser delgado era musculoso, ella veía a los invitados, estaban pocas personas presentes, algunos sangre pura incluyendo a los Malfoy, por suerte para esa fiesta las Greengrass no habian acudido tampoco el inútil de Zabini estaba a la vista, ambos continuaban su trayecto mientras el rubio veía por el rabillo del ojo a la castaña desde que la habia visto salir de la mansión no pudo evitar notar que era realmente atractiva, simplemente tenia una legancia que solo la otorga la madures, era una belleza no como Daphne despampanante simplemente era discreta, el rubio trato de concentrarse en llegar al final del brazo de la madrina de la novia, reacciono cuando llegaron al final del pasillo, y se separaron.

Ella le sonrió al Ministro quien oficiaría la ceremonia, mientras que el rubio tomo su porte serio, el lugar era hermoso, una alfombra blanca estaba en el suelo, una carpa blanca cubría todo, las sillas donde estaban los invitados tenían algunas flores.

La música cambio a una de arpa, hermosa tranquila, la castaña vio a su amiga caminar del brazo del hombre al cual adoraba, se veían increíbles, ella se permitió derretir un poco el hielo de su corazón y sonreír ante la imagen que se presentaba ante sus ojos, Luna tenia un vestido con volumen tenia en su rostro una sonrisa que podia llegar a sus oídos, mientras su mirada siempre soñadora se veía radiante, la bruja de cabellos castaños siguió con la mirada a su amiga hasta que estuvo tomando la mano de su novio, mientras el la besaba en el dorso de la extencion de su cuerpo, la castaña tomaba el ramo de flores observo a la pareja viendo que el amor que se mostraban eran intenso, un amor puro, uno pleno que daba paz al sentirlo cerca.

Era muy diferente al amor o al sentimiento que ella una vez vivio con el. el suyo fue un amor de sanación, de reparo, lleno de fuego en el cual ella sano heridas pero dejo otras mas difíciles de sanar, una relación que la llevo a la locura cuando termino, aun recordaba ese tiempo que estuvo a su lado, tenia tanto tiempo pero esos recuerdos estaban frescos en su mente.

Seis meses habían pasado desde que termino la guerra, Hogwarts estaba reconstruido, la castaña había pasado muchas cosas en ese tiempo, el rechazo de sus Padres, la muerte de Ron y de muchas personas que quería en la batalla, ese dia la joven estaba recostada en su cama en la mansión Black habia dias que no quería salir de su recamara estaba distraída, cometia errores no sabia en que momento iba a comenzar sus estudios post Hogwarts, hacia unos dias que le habian mandado una nota diciendo que habia aprobado sus exámenes, si eso no la hizo feliz no sabia que si lo haría.

Unos toques en su puerta sonaron, antes de que ella dijera que pasaran esta ya se había abierto dejando ver a Sirius quien tenia una mirada severa mostrando en esos profundos ojos grises, este negó cuando la vio recostada se veía claramente que había estado llorando el azabache la abrazo mientras ella intentaba sonreír, pasaron algunos minutos hasta que el hablo.

- Tienes que dejar de hacerte esto,- le dijo duramente el merodeador,- ya basta Hermione, tienes mucho tiempo en este estado.

- Comprende, debatió ella.

- No, se que pasaste por mucho, pero es mejor que salgas de esto que en lugar de ayudar te lastima, eres una bruja muy inteligente asi que debes reaccionar,- ella asintió.

- Solo que no se si pueda,- comento la bruja.

- Podras debes ser fuerte y recordar que hay personas que te amamos y deseamos tu bienestar,- el hombre de mirada gris la abrazo y ella se hundió en su cuello, sabia que sus acciones solo perjudicaban, la hundían mas de lo que ya se sentía, levanto el rostro y suspiro.

- Prometo que bajare,- dijo en un susurro,- ahorita solo deja arreglarme un poco.

- Claro que si, además tenemos invitados,- ella levanto una ceja,- ya es hora de que veas a todos,- le dio un beso en la frente dejando atrás alguna replica por parte de la joven, salio de la habitación dejando a la joven contrariada, no deseaba verlos sentía un dolor en el pecho por la sensación de tenerlos frente a ella, no deseaba los reclamos de los Weasley, la joven al quedarse sola, observo el lugar de verdad que estaba hecho un desastre, ella misma cuando se vio en el espejo, vio sus ojeras las cuales se veian extremadamente negras, no podia creer que ese reflejo fuera el suyo, sus ojos rojos, su piel seca, la joven de mirada chocolate con un movimiento de varita se limpio el rostro, acomodo su cabello y se puso un vestido, respiro profundamente y salio de la recamara que habia albergado su dolor desde que regreso de ayudar a la restauración de Hogwarts, vio el pasillo un poco tétrico, a pesar de las reparaciones jamás se acostumbraría al lugar, camino por el lugar hasta que llego a las escaleras, las bajo escuchando los insultos de la madre de Sirius solo que no le dio importancia, llego al final donde se escuchaban ruidos, al ingresar a la habitacion vio a una Molly Weasley cocinar para todos, ella estaba sola mientras que poniendo la mesa estaba Tonks junto con Fleur la castaña carraspeo siendo observada por las mujeres, la primera en abrazarla fue la matriarca de los pelirrojos.

- Hermione,- dijo mientras era apretada por unos fuertes brazos,- mira que delgada estas querida,- dijo regañándola de buen modo,- ahora comeras doble porción,- las cuatro mujeres rieron la castaña se sorprendió al escuchar su propia risa, ya que tenia tiempo que no pasaba aquello. Momentos despues la metamorfomaga la abrazaba fuertemente, para despues ser aprisionada por la rubia. la castaña tomo mas aire y salio para saludar a los que faltaba, en la sala estaban todos los miembros que sobrevivieron del ED, la Orden del fénix, se veian sonrientes y la castaña penso que si ellos que perdieron a muchos podían salir adelante porque ella no, los primero en verla y saludarla efusivamente fueron los gemelos, la besaron cada uno en ambas mejillas mientras los presentes sonreían, paso abrazando a todos hasta que al final se quedo a lado de Harry, el joven de mirada esmeralda le sonrio, si alguien comprendía su dolor era el, ambos habia perdido a su amigo casi hermano y si bien sus Padres no estaban muertos, era como si lo estuvieran, ya que no podia volver a verlos, ella puso su rostro en su pecho, mientras el derramaba algunas lagrimas, estaban tan metidos en su mundo, que cuando levantaron el rostro ya todos se habian marchado dejándolos solos en la sala.

- Me alegra que hayas salido,- ella sonrio,- me tenían preocupado, me siento feliz al saber que puedo contar contigo.

- Perdon por ser egoísta no pensé en el dolor que tu también sientes, te quiero amigo,- ambos se quedaron sintiéndose con fuerza el uno al otro, pasaron algunos minutos hasta que el sonido del estomago de uno de los dos sono indicando que tenían hambre, ambos rieron y caminaron hacia la cocina, en la mesa dos lugares estaban vacios uno junto a Ginny que ocupo Harry, la cual miraba fríamente a la castaña, cosa que a ella le pareció extraña, mientras que el otro asiento estaba a lado de Remus, quien cargaba al pequeño Teddy, la joven tomo asiento a su lado, el pequeño al verla cambio su tono de cabello a un castaño igual que al de la bruja eso provoco risas que ayudo a disipar el silencio.

- Esta muy grande,- dijo admirando el tamaño del pequeño.

- Si tiene 7 meses,- ella asintió tomando la mano del bebe,- me alegra que hayas vuelto,- ella asintió, solo que sentía en su garganta un hierro fundiéndose ella necesitaba decir algo.

- Antes,- dijo en voz baja, haciendo que algunos pusieran antencion,- quiero decir algo,- solto un poco mas fuerte, los presentes la observaban,- quiero ofrecer una disculpa por alejarme de todos, se que nos conocemos somos amigos, compañeros de guerra, deseo ofrecer mis disculpar si los ofendi en algún momento,- Sirius iba a hablar pero la castaña lo interrumpió,- se que todos perdimos mucho, yo me siento culpable ya que de alguna menera Ron me rescato y por eso,- sintió que lagrimas salian por sus ojos,- murió, de verdad perdónenme,- los presentes la miraban extrañados, la Sra Weasley lloraba, mientras que los hermanos que estaban presentes que eran todos menos Ron, estaba serios,- yo lo quise como un hermano y por eso me duele, se que mi dolor no se compara con el de ustedes,- escucho un bufido,- pero de verdad quieron entender su dolor y asi sanar juntos,- de pronto una silla cayo, dejando ver la figura de Ginny Weasley de pie.

- Ayudarnos,- dijo con ironia,- si tu jamás entenderas nuestro dolor, el era como tu hermano, pero solo nosotros lo compredemos asi que no salgas con tu amor por nosotros,- la castaña se encongio pues las palabras de Ginny le dolían,- regresaste yupi,- dijo con malicia,- perdona si no festejo como todos, ya que de verdad no me importa,- dio la media vuelta y salio de la mansión, sus hermanos estaban angustiados mientras que el Patriarca de la familia hablo.

- Discúlpala,- la castaña asintió,- el dolor es mucho pero solo unidos podremos disiparlo, eres como una hija para mi asi que espero puedas perdonar las palabras de Ginny.

- Gracias Sr. Weasley, comprendo su enojo, no quería molestarla,- la Matriarca de la familia se acerco a la joven de mirada chocolate.

- Siempre estará con nosotros y creeme que te quiero como a una mas de nuestra familia,- ambas se abrazaron,- ahora si a comer,- despues de la tensión del momento los presentes continuaron comiendo.

Despues de la comida, la castaña al sentirse rodeada de muchas personas, camino hacia la biblioteca siempre en tener un libro en sus manos le ayudaba, cuando llego a la puerta tan conocida para ella, aun recordaba que durante la época de la búsqueda de Horrocrux ese habia sido su santuario, camino por los estantes, hasta que tomo un libro, cuando llego a un comodo sofá en el cual se apoyo, se sentía realmente cansada, por la pelea con su amiga, aunque por supuesto ahora estaba segura que la odiaba, pero como negar que tenia razón, si ella tenia la culpa de la muerte de Ron, esos pensamientos inundaban la mente de la castaña, cuando abrió la primera hoja, se quedo leyendo por un rato, hasta que un carraspeo escucho hizo que despegara la mirada de su texto, cuando levanto la cabeza una figura estaba frente a ella, la bruja le sonrio ya que nunca se habian llevado tan bien, aunque aun recordaba su charla en el estadio de quidditch debia admitir que la ayudo bastante.

- Cansada,- afirmo el joven, la castaña asintió,- creo que lo que paso abajo fue un poco desagradable,- admitió.

- Por supuesto que tu mejor amiga te grite, culpe por algo que aun te duele y mas sabiendo que tiene razón no es gratificante para nadie,- admitió la castaña.

- Comprendo, solo que deberías hacer caso a lo que te dijeron, tu perteneces a la familia Weasley, si no fue porque te casaste con Ron lo es por el cariño que te tienen,- la joven asintió,- supongo que Ginevra, entenderá tarde o temprano que tu no tuviste la culpa de nada, al contrario también sufres por alguien a quien no solo amaste como pareja, fue como un hermano,- ella asintió.

- Gracias espero pronto todo se solucione,- el joven sonrio ampliamente.

- Ahora si ya saliste de tu encierro es hora que hagas lo que mejor sabes y eso es ser una estudiante, no por nada eres la bruja mas inteligente de tu generación o eso dice Remus,- ambos asintieron, ya que eso siempre decía el licántropo.

De es manera aunque para muchos fuera extraño, ellos se hicieron amigos, el la ayudo a salir adelante dándole fuerza y el valor que ella creía haber perdido, se hicieron tan cercanos, que en una noche de Abril iniciaron una relación, con ello comenzaron una aventura que la castaña hasta la fecha no lograba olvidar, el le dio la fuerza que necesitaba y eso provoco el nacimiento de un amor que hizo el corazón de una leona volver a latir.

La castaña salio de su pensamiento recordando como inicio todo con el, ahora sabia que todo fue una trampa, en fin ahora tenia como siempre salir adelante. Una seña recibió del Ministro indicando que el hechizo de unión se debia hacer, la joven saco su varita y junto con la de Draco formaron una cruz, de la punta de las varitas unas sogas blancas, formaron unos anillos en el dedo de los novios, provocando una unión mágica, despues del tan esperado beso, la castaña tomo el brazo del rubio y salio del lugar de la ceremonia, ella se sentía extraña, ya que un dia penso en casarse con el, pero ahora sabia que una boda simplemente no estaba en sus planes.

Durante la recepción que fue en el jardín de la Mansion, la joven de mirada chocolate, estaba sentada en una mesa rodeada de sus amigos, la joven Gryffindor jugaba con una servilleta cuando una voz sono anunciando el primer baile del matrimonio Nott, ella sonreía ya que estaban felices, su amiga veía su felicidad y le daba gusto, esa misma voz anuncio que los padrinos debían bailar en ese momento como tradición, la castaña quedo en shock y observo a Sirius pidiéndole ayuda este negó, mientras buscaba sus posibilidades una voz sono junto a ella.

- Granger es nuestro turno,- la joven castaña levanto su rostro y observo a Draco, el le extendia una mano, a pesar de no querer aunque aun no comprendió su negativa, acepto sabiendo que no tenia escapatoria, tomo su mano el rubio la llevo al centro de la pista y ella puso su mano en su hombro mientras que el puso una mano en su cintura provocando una calor en ella, sus manos libres se unieron en el aire y de esa forma sin saber como sus cuerpos parecían flotar en el aire, ambos bailaban como si lo hubieran hecho por años, el tenia una elegancia natural y debia admtir que se comportaba como una caballero guiándola sin pisarla o bajando su mano a lugares inapropiados, ambos continuaron con su danza sin hablar hasta que el rubio tomo la iniciativa,- veo que el verde te queda bien,- afirmo.

- Gracias,- ella respondió,- idea de Luna quería algo que representara a la casa de su esposo,- el rubio hizo una risa de lado.

- Me alegra,- ambos se quedaron callados hasta que la castaña hablo, tomando la iniciativa ahora ella,

- Gracias por rescatarme,- el levanto una ceja,- por lo de Zabini y la sala en tu departamento,- el asintió,- si hay algo que pueda hacer por ti solo dilo,- el negó.

- No te preocupes Granger, solo soy un caballero que ayudo a una mujer,- ella rodo los ojos,- solo que aun no me has dicho para que quieres los documentos,- antes de que ella respondiera una voz gruesa interrumpió, la joven vio por la espalda de su compañero de baile y vio a Sirius.

- Me permite,- dijo el merodeador, tomando la mano de la castaña, ella sonrio a su amigo mientras el rubio besaba la mano de la castaña y se alejaba, el hombre de cabello azabache, tomo la cintura de su amiga, y comenzaron a bailar, por un rato estuvieron bailando, hasta que la castaña detecto a alguien mirando al merodeador.

- Sirius,- le llamo, el vio sus ojos cafes y sonrio,- la chica de atrás, la rubia de ojos verdes,- el giro con la joven para ver a quien se refería,- no ha dejado de verte,- continuo la castaña.

- No es raro soy demasiado guapo,- ella golpeo su hombro jugando.

- Me refiero a que es guapa y si quieres bailar con ella,- el merodeador negó.

- Claro que no preciosa tu eres mi pareja y estoy contigo,- ella bufo.

- No eres mi pareja,- afirmo.

- Pero yo crei, como no invitaste a nadie,- ella sonrio.

- Sabes que nunca salgo con mis conquistas asi que por eso no vine con nadie, sin embargo espero tengas suerte,- beso su mejilla y se alejo, el la intento detener pero ella salio caminando rápidamente, el merodeador a los segundos se vio frente a una joven verdaderamente guapa, asi que siguiendo el consejo de su amiga, comenzó a bailar con ella. La castaña camino hacia la barra, ya que en la mesa estaban parejas y ella se sentía sola, asi que fue a beber algo, para su sorpresa en la barra de pie, estaba Neville quien realmente estaba guapísimo, ella sonrio acercándose, se se saludaron de beso en la mejilla mientras ella sonreía.

- Te vez hermosa Hermione,- dijo el maestro de herbologia, ella sonrio.

- Gracias y dejame decirte que tu te vez estupendo,- el se sonrojo, no cavia duda que a pesar del tiempo el seguía siendo igual de timido,- y dime donde esta tu pareja,- el negó.

- Vine solo,- ella asintió

- Y Sophia,- el volvió a negar.

- No puedo traerla a estos eventos, se sentiría incomoda,- ella sonrio con el recuerdo de la pequeña era verdaderamente hermosa,- pero ella quiere verte pronto, desde que supo que irias a Hogwarts por el torneo esta emocionada,- la castaña por primera vez en años se sonrojo,- eres su heorina,- eso ultimo solo hizo que se sonrojara mas.

- Es mucho halago,- el negó.

- Siempre tan humilde,- ella apretó los labios, ya que si habia algo que provocaba vergüenza a la castaña es que la gente le recordara que ayudo a derrotar a Voldemort,- ella te adora tiene tu bibliografía y en verdad dice que quiere ser como tu,- ella sonrio.

- Es un encanto espero verla pronto, el dia de la primer prueba espero me permitas estar con la pequeña.

- Por supuesto estará feliz de verte,- en ese momento una mujer de cabellera negra llego al lugar junto a los jóvenes magos.

- Perdon por la interrupción, pero Mela acaba de mandar un patronus diciendo que Sophia estaba inquieta,- el profesor de herbologia se giro hacia su amiga de escuela y tomo su mano.

- Ha sido un placer verte, pero me tengo que retirar,- ella asintió,- espero verte pronto,- y con eso se marcho, la castaña vio con ternura que el se preocupara de esa forma por su hija sin duda la amaba lo suficiente, ella vio a la mujer y sonrio.

- Creo que no me recuerda,- extendió su mano,- Isis Snape,- ahora la recordaba la castaña.

- Un gusto volver a verla Sra. Snape,- ella negó.

- Isis porfavor, llamame de esa forma,- la castaña asintió.

- Pero tu llamame Hermione,- ambas sonrieron. Una figura apareció detrás de ellos tomo a su mujer de su brazo libre y saludo con su siseo acostumbrado.

- Señorita Granger,- dijo el director de Hogwarts.

- Profesor Snape,- el silencio se hizo presente hasta que una voz interrumpió.

- Hermione,- ella giro viendo a Sirius, el pelinegro hizo cara de asco mientras que el merodeador hizo lo mismo,- buenas tardes sono lo mas formal posible,- tengo que hablar contigo,-trato de jalarla hasta que el pocionista hablo.

- Veo que sigues sin modales Black,- escupió el pocionista, su esposa le tomo el brazo y Hermione hizo lo mismo con el merodeador.

- Y veo que aun sigues con el cabello grasiento,- rebatió el hombre de mirada gris.

- Vamos,- dijo la castaña y antes de que iniciara la pelea lo llevo a otro lugar,- dime,- alentó a que hablara.

- La joven rubia me invito a su departamento,- ella asintió,- asi que no llegare a dormir.

- Perfecto,- le dio un beso en la mejilla y se marcho con la joven, cuando la castaña regreso a su lugar el matrimonio Snape, se habia marchado, en la barra vio al joven que atendía y pidió,- un vino de elfo,- antes de que se lo dieran una voz sono.

- Mejor un sauce en las rocas,- la castaña miro a la persona que cambio su orden, un rubio de ojos grises estaba frente a ella, no rebatió el pedido y sonrio,- te gustara mas,- ella bebió y si sabia delicioso,- veo,- dijo despues de haber silencio,- que tu pareja se marcho,- ella sonrio aun mas.

- Mi pareja,- dijo haciéndose la tonta.

- Si Sirius,- ella rio.

- El no es mi pareja,- no sabia porque pero quiso que el no pensara que el era su pareja,- solo un amigo,- el rubio sonrio ante esa afirmación.

El resto de la velada, aunque pareciera extraño charlaron un buen rato, muchos creerían que era una tontería poro al final ya no estaban en el colegio eran dos adultos que podían charlar sin ningún problema, tampoco significaba que fueran amigos.

Ademas la castaña no perdió detalle que el rubio sangre pura no dejaba de verla, acaso le parecía atractiva pues mas adelante lo averiguaría, cuando ya era bastante tarde ella se levanto, sonriendo tomo su bolso.

- Ha sido un placer esta charla, pero me tengo que retirar,- el se levanto y asintió.

- Te acompaño,- afirmo ella negó.

- Puedo irme sola,- el rubio asintió,- nos vemos en el Ministerio,- la joven de mirada chocolate se acerco y beso su mejilla debia admitir que cerca de sus labios, el rubio sonrio cuando ella se dio la vuelta y marcho.

La castaña por un tiempo creyo que la fuerza del amor la ayudaría a superar todo, despues de su decepcion se percato que al contrario, el amor solo empeoraba todo, ella sabia que la pasión si sabias jugar tus cartas te ayudaría asi que eso habia hecho, tener parejar sin amor le funcionaba, ahora tenia curiosodad, de saber si le gustaba o podia conquistar al rubio sangre pura, con ese beso el juego habia iniciado

Nuestra Hermione queriando jugar con fuego espero les haya gustado .

Feliz dia de amor y la amistad. Besos-