Hola is queridos lectores, aquí vengo con otro capitulo de este fic, antes que nada quiero pedir una disculpa por el retraso pero de verdad me es imposible actualizar antes, espero les guste este capitulo antes deseo agradecer a las personas que me agregan a favoritos, comentan gracias.
los personajes y lugares le pertenecen a J.K. Rowling
Capitulo 11: Roses.
Una joven castaña se levanto con pereza esa era la ultima semana antes de la primera prueba del torneo y sin Theo para ayudarla la joven bruja se sentía perdida, ya que el mago era realmente de ayuda. La heroína de guerra, se levanto con pereza de la cama, mientras pensaba en el encuentro con Malfoy no entendía porque no podia sacárselo de la cabeza, no solo era el hecho de que fuera atractivo era algo mas, la forma en que en dos ocasiones la habia defendido eso si era un cambio, por ultimo su expediente, no creía como no habia ayudado a sus amigos a salir de problemas, realmente era extraño su comportamiento, pues si era egocéntrico era claro pero sin duda no era el mismo de la escuela
La castaña salio del baño, poniéndose una túnica de color verde sencilla nada provocativo con unos zapatos altos, de verdad que cuando ella misma se miraba se sorprendía del cambio que tenia, dejo atrás la imagen de sabelotodo para dar paso a una joven hermosa, la castaña camino hacia la salida de su recamara bajando por las escaleras, aun esa mansión le causaba escalofríos, cuando llego a la puerta de la cocina, donde escucho a dos personas charlando, cuando observo hacia la cocina vio a una rubia sobre Sirius, el animago estaba alejándola mientras ella quería besarlo, la joven supuso que quería despedirla mientras ella se nagaba, la castaña estaba a punto de reir cuando negó mientras entraba coo si no hubiera visto nada.
- Buenos dias,- dijo la heroína de guerra,- Sirius es hora de irnos,- el merodeador alejo a la rubia, mientras intentaba caminar, la mujer la detuvo.
- ¿No puedes irte sola?,- le dijo a Hermione de forma altanera, la castaña apretó sus puños, el merodeador sabia que esto podia ponerse feo.
- Como dije Sirius vámonos,- la castaña ignoro a la rubia.
- Te estoy hablando,- dijo la rubia la castaña levanto una ceja.
- Mira estas en mi casa asi que e respetas,- la castaña dijo, sabiendo que esa era la casa del animago ella sabia que no la dejaría mal-
- Esta es la casa de Sirius,- la rubia intentaba pelear, la castaña rio.
- Eso querida son tecnicismos, yo vivo aquí asi que largo, además ten dignidad, Sirius ya quiere que te vayas, seguirás intentando que te haga caso, cuando es obvio que ya cumpliste tu función con el,- al ver la cara de la rubia el animago sonrio.
- Es mejor que te vayas,- le dijo a la rubia el azabache. La bruja de escultural figura miro con odio a los presentes y salio de la cocina, lo único que escucharon fue la puerta cerrarse de golpe. Ambos se sonrieron ya que la castaña siempre ayudaba al animago cuando se quería deshacer de alguien. El hombre de profundos ojos grises iba a sentarse, solo que la castaña negó.
- No hay tiempo,- se aseguro al animago,- debemos irnos, asi que levantante,- ordeno mientras el merodeador sin ganas se puso de pie y fue rumbo a la chimenea, tomo a la castaña de la cintura, mientras desaparecían bajo las llamas verdes.
Ya entrada la tarde la joven castaña fue invitada a comer por el merodeador, argumentando que si el no iba por ella, la joven de mirada chocolate no iria a consumir sus alimentos necesarios para el dia, ella sonrio sabiendo de la veracidad de las palabras del animago.
Sin ganas tomo su túnica y salio del brazo del merodeador, la castaña sonreía con las miradas de odio que le lanzaban las mujeres del ministerio, ya que a pesar de su edad Sirius era realmente atractivo, salieron al callejón diagon, viendo las tiendas que exhibían muchos productos, el mago se quedo mirando con mucho entusiasmo una escoba, mientras la joven pensaba hombres siempre con esas banalidades.
Ambos llegaron del brazo a un restaurante, se veía un poco elegante ya que el merodeador siempre insistia en llevarla a lugares elegantes, la joven de mirada chocolate odiaba esos sitios, camino del brazo de su acompañante hasta llegar a una mesa, pidieron su comida, momentos despues sis bebidas aparecieron frente a ellos, ambos reian por las bromas del hombre del mirada gris.
- Si que mi sobrino tiene buenos gustos,- dijo de pronto el merodeador, la castaña observo en la dirección de la vista de Sirius encontrándose con un joven rubio del brazo de una imponente joven de cabellos dorados, la castaña claro que reconoció al joven, mientras que ella no le era conocida.
- Ya se que te encantan ese tipo de mujeres,- la castaña bromeo,- lástima que ya viene acompañada,- el hombre de cabello azabache sonrió.
- Por eso decía que ese rubiecito tiene gustos muy buenos,- el merodeador comento riendo mientras que la castaña, veía al vacio recordando las charlas con el rubio.
Era cierto que ese dia se veía realmente atractivo pensaba la bruja heroína de guerra, ademas que ella noto un cambio en el, se veía diferente menos cruel, la madurez habia hecho maravillas con el. ese tipo de pensamientos inundaban la mente de la castaña, ya que los cambios del rubio eran cada dia mas notorios. Ademas aun le intrigaba, las miradas que le lanzaban el dia de la boda de Luna, al parecer le era atractiva o eso decían las miradas del rubio a la castaña, ella no sabia que pensar pues claro que el jaas se fiajria en una sangre sucia, solo que esos ojos no mentían, ni ella misma se entendía el porque deseaba probar si el Sr. Sangre pura se interesaría en ella.
Solo que en esos años descubrió que por el sexo muchos hombres pueden cambiar hasta sus ideas. Termino su comida y se fue con el merodeador a terminar su jornada laboral.
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En un departamento una joven pareja de rubios estaba despidiéndose con un largo beso apasionado, habia salido a comer solo que el rubio heredero del apellido Malfoy se veía distraído cosa que no paso desapercibida para la rubia, ella seguía sujetándolo de la nuca mientras sus labios hacían una danza interminable, el joven Malfoy la tomo de la cintura y la alejo.
- ¿Qué pasa?,- cuestiono la bruja al ver que la alejaba.
- Es tarde debo regresar al ministerio,- contesto sin ganas el heredero Malfoy.
- En ese caso,- dijo la rubia mordiéndose el labio inferior mientras se acercaba a su amante,- puedes venir en la noche,- el joven negó ya que por alguna razón desde que vio a cierta castaña sus sentidos se pusieron en ella, quería volver a verla ya que esa sonrisa que le dio en la fiesta era autentica e intrigante.
- No podre venir,- respondió secamente, la buja frunció el ceño.
- Quien es,- dijo cansada de compartirlo, el rubio sonrio de lado,
- Daphne querida,- hablo con ironia,- sabes las reglas del juego asi que no te dare explicaciones,- la rubia giro su rostro.
- Sabes que esto me esta cansando,- el rubio levanto una ceja.
- Pues no me importa, asi son las cosas, si quiere que deje de visitarte lo hare,- dijo mientras se daba la vuelta, antes de salir le dijo,- sabes mi naturaleza asi que ahora no esperes mas de lo que nunca dare a nadie,- segundos despues salio azotando la puerta.
Por alguna razón desde esa tarde de charla con la castaña que había suscitado hacia un par de dias, lo dejo intrigado sin duda a pesar de ser ahora diferente que en el colegio, seguía teniendo un cerebro impresionante, eso jamás aceptaría el rubio en voz alta, solo que era cierto, que ella era diferente por fuera pero una sabelotodo, eso nunca cambiaria
O0o0o0o0o0o0
Una joven castaña estaba con pergaminos regados por todo su escritorio, estaba al pendiente del torneo pero de igual forma una investigación personal, sonrio de lado recordando su plan, sin duda ese bastardo aprendería a no meterse con ella, pensaba que por considerarla inferior no pasaría nada, solo que no recordaba que aquella niña que todos intentaban lastimar habia quedado en el pasado.
La joven de cabello castaño, meditaba los pasos a seguir, con respecto a su plan, ella quería vengarse de ese bastardo que quiso forzarla a algo que ella nunca quiso, observo los pergaminos intentando concentrarse en sus labores. Antes de que comenzara a escribir en un pergamino la puerta anuncio a alguien, ella levanto la vista y al dar la indicación, esta se abrió dejando ver a un rubio en su puerta, la castaña le indico que pasara con un gesto, cuando el heredero Malfoy estuvo frente a ella este saco un pergamino.
- ¿Qué significa esto?,- cuestiono el rubio, la joven de mirada chocolate sonrio de lado.
- Una investigación,- fue su respuesta.
- Eso no tendría porque limitar los bienes de una familia, que sin duda es poderosa,- ella asintió.
- Al aprobarse la ley en Italia, están sujetos a una investigación, ellos tienen propiedades en dicho país,- el rubio asintió.
- ¿Bajo que sospecha?,- cuestiono.
- ¿Seras su abogado?,- el negó,- en ese caso sabes que no puedo darte ayor información. El rubio se puso de pie.
- Solo que tengo que aprobarlo,- ella negó.
- Esto,- señalo el pergamino,- solo es una notificación, la investigación fue aprobada por mi departamento, y al ser algo fuera de Inglaterra no te corresponde aprobar nada, solo se te esta informando,- el rubio asintió ya que ella tenia razón.
- En efecto,- dijo mientras perforaba a la joven con la mirada,- me preguntaba ¿esto es tu venganza?,- ella solo lo miro.
- No se de que hablas, la familia Zabini debe estar bajo esta investigación, asi que no es nada que no se deba hacer,- el rubio se dio media vuelta.
- Veo que te han subestiado Granger puedes ser muy vengativa,- ella rio bajo mientras el rubio salía de la oficina.
Caminaba por los pasillos del ministerio aun sorprendido de la forma de actuar de la bruja, el sabia que ella quería vengarse de Zabini por la ocasión en que se propaso con ella, el de hecho comprendía su actuar, y se sentía extrañamente enfadado por lo que le intentaron hacer, la bruja era vengativa pensaba el rubio, si que era de temer.
Ya que esa ley a pesar de todo no exigia que investigara al moreno, pero ella sabia que mejor manera de vengarse de un sangre pura que meterse con su fortuna, ahora estaría limitado y eso que si que lo enfadaría. El mismo reia de lo que le esperaba a Blaise.
Mas tarde esa noche el rubio caminaba por los pasillos del ministerio, aun recordando el momento en que llego el pergamino, informando que los bienes de la familia Zabini estarían limitados, al ver el motivo supo de quien fue la idea, aun recordaba esa ley que sin duda su Padre deseaba que nunca saliera a la luz, ya que lo afectaría de muchas maneras, a el no le interesaba solo quería seguir con su vida.
Llego a un bar conocido despues de caminar por el callejón diagon, al acercarse a la barra, vio a una mujer hermosa con el cabello castaña hasta los hombros, con una figura que daban ganas de sentir entre tus dedos, simplemente irresistible, movía su cabello detrás de su oído, mientras charlaba con el de la barra, el veía que sin duda tendría un rostro hermoso, una digna adquisición a su colección de conquistas, camino hacia la barra sin perder rastro de la mujer cuando llego detrás de ella, queriando haciéndose notar, le dijo al de la barra.
- Un whiskey de fuego,- dijo el rubio con seguridad,- y a la señorita lo que este bebiendo,- la bruja rodo los ojos, sin que el rubio se diera cuenta.
- Creo que nadie te pidió nada,- dijo duramente, no estaba para esas tonterías, volteo su cuerpo para ver el rostro de un Draco en shock lo que provoco que la castaña se riera,- valla creo que en realidad no sabias que era yo,- dijo mientras ponía su mano en barbilla,- aunque es halagador que me invitaras una copa,- dijo tomando la que le ofrecia el de la barra, ella sonrio al rubio mientras este se recuperaba de la impresión, el se sento a su lado.
- Granger es una verdadera sorpresa,- trato de hablar seguro, ya que aun no se recuperaba de la impresión de ver a la bruja, ella sonrio.
- Lo mismo digo,- ella se acomodo para quedar nuevamente de frente con el barman,- asi que Joe me decias,- la castaña se quedo charlando con el joven que atendía la barra, ellos eran amigos, mientras que el rubio parecía molesto ya que esa bruja lo ignoraba, pero que demonios le importaba a el solo era Granger. Sus pensamientos fueron opacados por la risa de la bruja que estaba junto a el, sin duda era bella aunque, el rubio negaba ¿Cómo podia pensar de esa forma con respecto a ella?, sin duda era ilógico, observo como su comportamiento era tan sensual, discretamente, tampoco se notaba que quisiera ser el centro de atención, solo que era algo natural en ella, o al menos eso notaba el rubio, la joven al ver alejarse a su amigo giro su cuerpo para ver al rubio.
- ¿Asi que como encontraste el lugar?,- la castaña pregunto, era cierto ese bar mágico era complicado de hallar.
- Theo,- fue su respuesta, ella asintió.
- ¿Y tu?,- ella sonrio,
- Sirius,- fue su respuesta.
- Veo que su amistad es muy grande,- ella asintió.
- Por supuesto es un gran hombre y antes de que cuestiones, no me interesa si las personas creen que tenemos algo mas,- el rubio asintió ante la aclaración de la bruja.
- ¿Acostumbras a venir seguido?,- ella asintió,
- Despues del trabajo en noches como esta si,- el levanto una ceja.
- Y porque esta noche,- ella frunció el ceño.
- Digamos que la casa donde estoy, se encuentra ocupada y no me agrada la idea de interrumpir,- el no comprendía.
- Y eso es…,- la castaña rodo los ojos.
- Que Sirius esta en la cama con alguna mujer y odio llegar en ese momento,- el rubio rio discretamente.
- Eso si es sorprendente no creía que el todavia,- ella sonrio,
- No tienes una idea,- ambos se quedaron en silencio unos minutos. Charlando de nimiedades. Una hora despues estaban en un privado con algunas copas ingeridas, mientras reian, quien dijera que Granger y Malfoy estarían bebiendo juntos seguro se llevaba una visita a San Mungo. Ya entrados en confianza ayudados por el alcohol, continuaron con su charla.
- Asi que tu plan es vengarte de Blaise,- aseguro el rubio, ella intentaría negar pero el rubio interrumpió,- y no lo niegues sabes que con el dinero es la mejor forma de molestar, ademas se lo merece,- ella sonrio.
- Para que negarlo,- dijo encogiéndose de hombros,- se lo merece el intento pasarse de listo,- el rubio asintió.
- En efecto tu plan es interesante, asi que necesitas ayuda,- ella negó.
- Gracias pero tengo todo arreglado,- ambos continuaron con sus bebidas, pasando otra hora con mas alcohol en la sangre el rubio solto algo sin pensar.
- Has cambiado,- afirmo.
- Es lógico despues creci,- el asintió.
- En efecto creciste,- dijo viendo su escote, ella se tapo con una mano.
- Cuidado hacia donde se dirigen tus ojos,- el se acerco un poco a la joven.
- Solo es algo que no se puede ignorar,- la bruja sabiendo que era su oportunidad de saber, si el aunque aun no entendía el porque quería saberlo, sabia que deseaba averiguar que tan indiferente le era.
- Asi que te parezco atractiva,- ella se acerco mas.
- A cualquier hombre le parecerías de esa forma,- ella sonrio con coquetería.
- Y tu eres uno de ellos,- mas que una pregunta lo afirmaba.
- Observa,- dijo el rubio mientras terminaba la distancia entre ellos, capturando los labios de la joven entre los suyos, besaba cada uno dándose su tiempo de saborearlos, sentía su respiración agitarse y el sabor del vino en su labios, puso la punta de lu lengua en los labios de ella y labio cada centímetro, segundos despues la lengua del rubio exploro el interior de la boja de la bruja, sintiendo la humedad de esta. Beso a profundidad hasta que el aire fue necesario, se separaron y observaron. Sin dar marcha atrás la castaña lo tomo de cuello y ella inicio el segundo beso, haciéndolo de igual profundidad, estaban en una lucha de saber quien tenia el control, besadonse sin dar tregua hasta que una luz los ilumino, al separarse vieron un patronus en forma de perro, ella maldijo ya que debería de ser Sirius seguro algo salio mal, escucho el mensaje del animago y se levanto, el hizo lo mismo.
- Me tengo que ir,- el la tomo de la mano.
- Espero que esto se repita,- ella sonrio.
- Eso que no te quepa duda,- beso sus labios por ultima vez y salio del bar, dejando a Draco viendo su silueta preguntándose que se sentiría tenerla pegada a su cuerpo, eso lo averiguaría ya que no se conformaría con una simple rose de sus labios, quería mas.
Antes que nada disculpen por el retraso de verdad perdonen espero les haya gustado el capitulo el Dramione inicia,
Recuerden que al ser ellos de esa manera el tener esas personalidades no es necesario el amor para que algo pase entre ellos, besos
