Los personajes y lugares que aparecen en esta historia no me pertenecen son de J.K. Rowling,
Quiero agradecer por sus comentarios, favoritos de verdad son geniales, perdon si no he contestado sus comentarios, pero solo puedo decir que la historia esta en su climax, no hare sufrir a Neville, en realidad les confesare un secreto no se conquien dejar a Hermione (risa nerviosa). Se que el fic comenzo como un Dramione, pero Neville me gusta. Si quieren dejar su opinion con quien les gustaria se los agradezco, tomare en cuenta lo que me digan junto con lo que tengo planeado para la historia. No es una encuesta solo su opinion en el tema
Quiero disculparme por las faltas de ortografia, juro por Merlin que hago lo posible por no dejar nada mal escritos, gracias besos y saludos
Capitulo 15: Lo mejor de dos mundos.
Una habitación llena de elegancia, fue alumbrada por un sol resplandeciente, un joven de cabellos rubios despertó, después de una noche placentera en compañía de una bella dama, sonrió ante el recuerdo de su cuerpo sobre el suyo, sin duda la mejor amante que había tenido hasta ahora.
Extendió su brazo derecho, solo para sentír la cama vacía, eso era típico en ella irse antes de que el despertara. Esa mujer era el ejemplo de amante que necesitaba, sin pedir explicaciones y sobretodo sin exigir nada, giro su cuerpo para encontrarse con un trozo de pergamino en el cual se leía.
Que tengas una linda tarde. H.G.
Ese era su saludo y despedida de las mañanas posteriores a una noche de pasión. Se levanto de la cama sin nada de ropa en su atlético cuerpo, entro a la ducha, mientras recordaba lo que ese baño habia visto hacia una horas.
O0o0o0o0o0o0o0O
Dos meses se dijo mentalmente, desde que su amorío nocturno comenzó, ella nunca paso tanto tiempo con nadie a excepción de Viktor, cuando vivio en Bulgaria, la diferencia es que con el jugador de quidditch mantuvo una relación, que se rompió cuando el le propuso matrimonio, ella huia de ese tipo de compromisos, por ese motivo comenzó una campaña de sexo casual, para de esa forma evitar situaciones incomodas. Solo que aun no entendía como es que ya tenia tanto tiempo en el cual ella, mantenía esa relación con Malfoy, no sentía nada mas que placer al estar entre sus brazos.
La relación entre ellos, era buena, sexo sin compromisos, sin explicaciones. Estaban juntos en secreto pues nadie sabia quien era el amante de Hermione, aunque debía decir que Cassandra sospechaba, Sirius por su parte tenia una mes que regreso de su misión, solo que últimamente se veía extraño.
La vida de la heroína de guerra, había cambiado con amante semi permanente, con el cual se divertía, en la cama por supuesto ya que nunca había tenia citas, solo encuentros furtivos y comidas casuales. Lo cual era algo bueno ya que esas eran las reglas del juego.
Esa mañana cuando la castaña llego a la mansión Black, ya que la noche la había pasado con Draco en su departamento, al ingresar a su habitación se encontró con una flor hermosa y una nota, cuando la tomo sonrió, todas las mañanas era lo mismo, la flor la dejo en un hermoso jarrón que adornaba su una mesa junto a su cama, mientras que abría la nota.
Espero que tengas un lindo dia, Herms. La flor ya dura mas desde la ultima vez, ven pronto a verme, mi Papi dice que dentro de unos dias habrá una fiesta, ojala bailes con el. El también quiere que bailes con el, aunque me dijo que no dijera nada, te veo pronto.
Sophia.
La castaña sonrio ante las ocurrencias de la pequeña, desde ese dia en Hogsmade, la hija de Neville le mandaba cada mañana una flor que ella misma cultivaba, junto con una nota. Rápidamente la bruja amiga de Potter respondió la misiva. Ademas de las cartas hubi varios dias en esos meses en los que la castaña visitaba a su amigo, los tres salian a cenar, a caminar por un helado, lo que fuera.
Dentro del corazón de Hermione, se sentía una fuerza que lo oprimía, ella estaba feliz por compartir esos momentos con una pequeña hermosa, sin duda ella jamás habia creido formar una familia, no desde hace años, no despues de el.
Camino a su armario y saco una túnica roja, se la puso y se comenzó a arreglar, no le hacia nada bien el pensar en esa época, solo que al estar tan cerca de los Longbottom no podia dejar de recordar lo que una vez quiso, lastima que no podia, ya en su futuro esa idea no cavia. Solo se permitiría disfrutar de la compañía de su amigo y la hermosa niña que sin duda habia robado su corazón.
O0o0o0o0o0o0o0O
Una joven castaña caminaba por los pasillos del Ministerio, iba con unos pergaminos en mano hacia un departamento en particular, las personas que pasaban junto a ella la saludaban, mientras que otros se veían furiosos, una sonrisa interna atravesó su cuerpo, ya que la comunidad de sangres puras, quería su cabeza, la ley que revelo los manejos de las finanzas de familias distinguidas, estaba haciendo mella en muchos, furioso porque fueran cuestionados por sus ingresos e inversiones, pero lo que mas les molestaba e que todo aquello lo provocara una sangre sucia.
Reia internamente nunca fue de venganzas, solo que el hecho de que alguien inferior ante los ojos de muchos hiciera lo que ella, provocaba gozo en la heroína de guerra
Llego al departamento de Aplicación de ley mágica, sin decir más se dirigió al despacho del jefe de aquel departamento, suavemente dio dos toques, escucho un pase, la joven de mirada chocolate ingreso, vio en todo su esplendor a su amante, su cabello rubio brillaba, se levanto con toda la elegancia que solo una educación como la el daba, se veía serio, ella con la frente en alto ingreso cerrando la puerta tras ella, se vieron a los ojos, mientras la joven de cabellos castaños, se acercaba para besarlo castamente en los labios, camino hasta una silla y se sento. Por su parte el heredero Malfoy, tomo asiento sobre su escritorio frente a la bruja, que tanto molesto en su época de estudiantes.
- No crei verte hasta mas tarde,- fue lo que el rubio dijo en forma de saludo.
- Sabes que si no fuera por algo de trabajo, te veria hasta la noche,- el levanto una ceja, la castaña saco un pergamino para entregárselo,- es mejor que te enteres antes,- le informo mientras el rubio de mirada gris leia el pergamino, frunció el ceño,- crei que era mejor que te enteraras por mi,- el joven asintió.
- Fue mejor,- afirmo mientras se ponía de pie,- ellos estarán furiosos,- explico mientras ponía ambas manos sobre su cabeza.
- Lo se pero tarde o temprano sucedería,- el asintió.
- En fin la verdad eso no me interesa, ellos sabrán que hacer,- dijo mientras se acercaba al cuerpo de su amante y besaba su cuello, ¿A que hora llegaras?,- cuestiono.
- No podre esta noche,- afirmo la castaña, el rubio frunció el ceño.
- Compromisos,- mas que pregunta afirmo.
- Mañana es el baile en Hogwarts, y hoy ire a comprar mi vestido,- el joven asintió.
- Te ayudo a elegirlo,- dijo el.
- Gracias pero ya quede con Pansy, ire a su tienda, mañana si no termino muy tarde voy a tu departamento,- el rubio asintió.
- Perfecto,- el no pediría explicaciones,- lastima que no estoy invitado a ese evento, seria interesante bailar contigo,- la castaña sonrio.
- Sabes que nada publico, a mi no me gusta la idea y a ti no te conviene que te vean con nadie, si no tus aventuras se terminarían,- el sonrio. En realidad desde que inicio su aventura con ella no habia dormido con nadie mas, eso era extraño en el pero si la bruja era suficiente no tenia sentido ver a nadie mas,- en fin, me retiro,- fue a la puerta y antes de salir el rubio hablo.
- Es mejor que te prepares, ya que mis Padres estarán molestos, y seguramente te querrán visitar,- la castaña asintió.
El rubio observo el pergamino y sabia que sin duda sus progenitores estarán furiosos, ya que era su turno de que los investigaran sobre la nueva ley de inversiones, fue a su asiento para terminar con un dia laboral bastante cansado.
O0o0o0o0o0o0O
Hermione caminaba por el callejón diagon, su mente iba en otro lugar, ella entendía porque habia mentido al rubio, esa noche si podia verlo, ya que su vestido para el dia siguiente lo tenia en la mansión, la realidad es que al haber pasado tanto tiempo con el deseaba alejarse, le era incomodo pasar mucho tiempo con una sola persona, eran amantes solo que ella tenia mucho tiempo sin pasar mas de una noche con un solo amante.
Al saberse incapaz de seguir con su caminata regreso a la mansión Black, ya que al dia siguiente seria el baile de Navidad, aun faltaban algunos dias para la noche buena, solo que el baile se celebraría, la castaña suspiro y al llegar al que era su hogar por ese tiempo se metió en su habitacion para tratar de dormir.
A la mañana siguiente la bruja más inteligente de su generación, paso el día leyendo asuntos de trabajo, comió en su habitación ya que su amiga había salido en una cita, su amigo merodeador estaba trabajando y ella estaba haciendo tiempo antes de comenzarse a arreglar.
Cuando el momento de comenzar a vestirse llego la joven de mirada chocolate, camino hasta su armario saco el vestido de color verde, sus zapatos y fue al espejo, al ver su reflejo sin el hechizo que hacia su cabello de otro color y de forma diferente, pude verse a ella misma hace años, una joven ingenua, de cabella enmarañado, come libros.
Sacudió su cabeza ante el recuerdo y el reflejo, aplico el hechizo e hizo su cabello oscuro y mas lacio, se peino y maquillo para después ponerse el vestido sumamente elegante, al verse vio a quien era ahora, la niña estaba en su pasado, ahora era una mujer que no se dejaba intimidar, ella era poderosa, no mas ingenuidad, nadie la volvería a usar.
Con la frente en alto salio de la habitación, dejando atrás a la ingenua sabelotodo, ahora solo verían a la mujer que ella se había esforzado por ser.
O0o0o0o0o0o0O
Llego por la chimenea directamente en la dirección de Hogwarts, un hombre vestido de negro estaba en una silla frente al escritorio, la castaña debia admitir que su e profesor, aun le causaba temor, sacudió su cuerpo la ceniza y saludo.
- Buenas noches Profesor Snape,- saludo la joven.
- Señorita Granger, veo que nos deleita con su presencia esta noche,- dijo con todo el sarcasmo que pudo,- crei que su amigo el pulgoso vendría,- antes de que la castaña respondiera una voz se escucho.
- Severus deja de ser desagradable,- la joven vio a la Sra. Snape entrar con dos hermosas niñas de la mano, ambas se veía sonrientes, la rubia corrió con Hermione mientras que la pelinegra se quedo a lado de su Madre.
- Herms,- la castaña se inclino par saludar a la pequeña.
- Sophia,- ambas se abrazaron.
- Mi papi no me dejara estar en la fiesta,- la pequeña se acuso.
- Eres muy pequeña para estar en el baile,- afirmo la castaña.
- Eso mismo dice mi papa,- la castaña asintió.
- Debes obedecerlo,- la niña hizo un puchero,- hacemos un trato,- dijo la heroína de guerra ya que odiaba ver triste a la rubiecita,- ahora tendrás que irte a dormir, pero la semana que viene te llevo de compras,- la pequeña sonrió.
- Si quiero ir,- la castaña asintió.
- Mas tarde le pido permiso a tu Papa,- la niña asintió.
- Gracias Hermione,- segundos después salio corriendo de la habitación con su amiga.
- Hermione querida,- hablo la esposa del pocionista,- ¿Vienes sola?,- cuestiono.
- Si Sra Snape,- la bruja hizo una mueca.
- Te he dicho que me digas Isis,- la castaña asintió.
- Perdón, efectivamente vine sola,- la pelinegra sonrio.
- Se me hace extraño que una hermosura como tu no tenga pareja,- la heroína de guerra sonrió.
- No tengo mucho tiempo para tener alguna relación.- afirmo la joven de mirada chocolate. Antes de que la platica fuera mas incomoda una voz se escucho en la dirección.
- Es hora de ir al gran comedor,- el director se puso de pie tomando a su esposa del brazon, la joven de cabellos castaños, sonrio al ver a su amigo,- ¿Me permitirías acompañarte?,- cuestiono la joven asintió y se dejo guiar por su amigo.
Eso era lo que le gustaba de estar con el profesor de Herbologia, era atento, no había silencios incómodos y los mas importante no tenían que estar en una cama para llevarse bien.
Cuando entro al gran comedor recordo su propio baile en cuarto grado, como estaba nerviosa por bailar con Viktor, como se pudo divertir en compañía de quien ahora era un gran amigo, sonrio ante el recuerdo.
Cuando la cena termino y vio a muchas parejas bailar no pudo evitar la nostalgia, no solo recordaba los buenos momentos, también los malos, como Ron le hizo una escena de celos, sonrio ante la añoranza de volverlo a ver, sintió que sus ojos picaban y quiso levantarse para alejarse de los recuerdos. Cuando tuvo oportunidad la joven se levanto de su silla, quería llorar solo que no permitirá que nadie la viera, al ver que nadie la observaba, la heroína de guerra camino fuera del gran comedor.
Llego a uno de los pasillos, sintió que el aire regreso a sus pulmones, se detuvo en una columna recargando su cabeza en el dorso de su mano, estaba triste, hacia mucho tiempo que dejo de sentirse de esa forma, pero el regresar a su escuela, ver los pasillos donde tantas veces lo recorrió con sus amigos, el trio de oro les decían, ahora solo quedaban dos.
Suspiro e intento que los recuerdos de su gran amigo fueran alegres, limpio una lagrima que caia por su mejilla y suspiro con fastidio, odiaba su debilidad no quería ser vulnerable. De pronto sintió una mano sobre su hombro, la joven vio frente a ella un pañuelo, lo tomo mietras se limpiaba el rostro, giro su cuerpo para encontrarse con la mirada serena de su amigo, el joven en silencio sonrio brindándole paz.
- No preguntare nada, ya que imagino el porque de tu estado de animo,- hablo el joven,- solo quiero dejarte claro, que esta bien llorar, sentirse débil un momento, recordar aunque sea triste solo que levantarte aunque creas que no puedes,- la joven bruja sintió tranquilidad al escuchar a su amigo, levanto el rostro y beso su mejilla.
- Gracias Neville,- el solo sonrio y la abrazo, la joven de mirada chocolate se sintió en paz.
- Sabes esta es la primera vez que estamos solos,- la castaña asintió,- creo que debemos disfrutar el tiempo de adultos,- ambos sonrieron regresando al gran comedor, para charlar y bailar.
Por primera vez la joven con un pasado desconocido para muchos, reia sin la necesidad del sexo de por medio, estaba feliz de estar con alguien con quien bastaba charlar para sentirse bien. La noche paso entre risas y bromas donde ambos la pasaron bien en compañía del otro.
La castaña en ese momento se sintió satisfecha de tener a dos hombres diferentes a su lado, Neville le daba paz sin la necesidad de la intimidad y Draco la pasión de un amante. Estaba feliz ya que tenia en sus manos lo mejor de dos mundos.
