Hola mis queridos lectores, quiero agradecer sus lecturas comentarios, favoritos, son geniales de verdad espero que la historia siga siendo e su agrado, tratare de actualizar mas seguido. Según mis planes en los capítulos llevo considerados hasta ahora 21 capitulos, pero podrían ser mas, asi que hay historia para mas tiempo, gracias por continuar leyendo saludos. Letras inclinadas son recuerdos.

Capitulo 17: Revelaciones

Hermione bajaba las escaleras de la mansión, habían pasado dos días desde año nuevo, ella aun estaba en shock por el regreso de Charlie, ese ser que destruyo su vida.

Sacudió la cabeza no necesitaba pensar en el, años pasaron sin que ella recordara su nombre y en una noche no echaría a perder todo lo que había logrado en esos años. Cuando llego a la sala, vio a Sirius esperándola, ella estaba molesta con el, pues este sabia que el pelirrojo regresaría y no le advirtió el suceso, aun recordaba esa noche después de que llegaran de la madriguera.

Dentro de la Mansion Black, una joven de cabellos castaños entraba por la chimenea arrojando su bolso y zapatos, estaba molesta y se arrancaba del cabello las orquillas que uso para sujetarlo, lo que pensó seria una noche cualquiera se convirtió en su propio infierno, ya que la llegada de la última persona que creyó ver en su vida la desestabilizo.

Además el muy idiota todavía creía que lo recibiría con los brazos abiertos o que harían el amor toda la noche, pensó la heroína de guerra. Fue con paso rápido a sentarse o mas arrojarse al sofá, detrás de ella apareció Sirius, con el semblante preocupado, la observo mientras ella, estaba tapándose la cara con las manos, el merodeador se sentó a su lado.

- Hermione,- la llamo el hombre, mientras fritaba su espalda con su mano,- e verdad lo siento,- dijo el hombre de mirada gris.

- No tienes porque,- aseguro la joven,- tu no podías evitar que viniera,- la joven levanto su rostro y lo observo con los ojos hinchados a causa del llanto, el de inmediato se sintió culpable y se levanto.

- Tal vez no podía hacer nada para evitar que llegara,- el hombre bajo la cabeza,- pero pude haberte advertido,- la joven se enderezo por completo al escuchar las palabras de su amigo.

- Disculpa,- dijo en un tono tan frio que al heredero Black le helo la sangre,- ¿tu sabias que ese imbécil vendría a Londres y no me dijiste?,- le grito la joven de mirada chocolate.

- Sabia que vendría, mas no conocía la fecha,- afirmo el merodeador mientras que la joven se ponía de pie, el hombre de mirada gris levanto su rostro solo para sentir como su cabeza giraba al sentir un impacto en su mejilla, este sintió un dolor físico tan fuerte, pero que aun no se asemejaba al que sentía en su alma. Al ver la mirada triste de la joven el se sintió triste y desolado, ella era muy importante en su vida y no le informo algo que sabia le dolería en el alma.

- Si o no sabias que esto destruiría, todo lo que he resuelto desde hace años,- aseguro la joven.

- Yo lo hice,- la joven le levanto la mano.

- Lo sabias,- afirmo roja de coraje.

- Es cierto pero yo quería protegerte,- la castaña levanto una ceja.

- Tenias que decirlo Sirius si bien, no podía evitar verlo, si podría haber estado preparada,- posteriormente la amiga de Potter dio la vuelta y subió las escaleras enojada, lo único que se escucho fue el sonio e la puerta.

Hermione al ver al merodeador, avanzo mas rápido aun estaba molesta, de alguna manera sabia que era infantil su conducta pero la sentía en su mente totalmente justificada, la embajadora de Londres, fue directamente a la chimenea y salio de la mansión, dejando a Sirius realmente triste.

Una persona veía a lo lejos, como el hombre que siempre había considerado inmaduro, se veía sumamente triste, se sentía mal por la actitud de su amiga y pensó que debía charlar con ella, sintiendo lastima por el merodeador, decidió que debía ayudarlo.

0o0o0o0o0o0o0o

Dentro de los aposentos privados del profesor de herbologia, una hermosa niña rubia estaba feliz en su cama mientras su papa la peinaba, la pequeña relataba a su Padre por milésima vez todo lo que haría ese dia con Hermione, tenia puesto un hermoso vestido rosado con dos trenzas a los lados, el pelinegro al ver tan feliz a su tesoro sonrió, estaba tan feliz la pequeña de estar todo el dia con su amiga que no le importaba lo ocurrió en el viaje, movio la cabeza.

Fue a la sala a esperar a su compañera de escuela, al ver las llas encenderse, y a la invitada abrazar amorosamente a su hija, se sintió feliz, pues su pequeña tenia el rostro tan iluminado de la felicidad, que podría encender cualquier cosa.

- Neville,- escucho la voz de Hermione,- ¿estás bien?,- le cuestiono la castaña, ya que su amigo se veía muy serio,- planeando lo que haras en tu tiempo de hombre sin hijos,- afirmo con ironia, el solo sonrio.

- En realidad ahora que lo mencionas no planee nada,- le respondió mientras ambos reian,- estare corrigiendo trabajos,- fue su respuesta,- lo se nada divertido pero aprovechare que el huracán que tengo por hija se divierte contigo,- afirmo el pelinegro,- ¿segura que no quieres que vaya?,- cuestiono.

- Super segura esta es una tarde de chicas,- la rubiecita sonrio,- nos vemos en la noche, tendremos cuidado Neville,- la castaña beso a su amigo en la mejilla y salio con la niña inmensamente feliz de que tendría su tarde de chicas.

O0o00o0o0o0o0o0o0

Esa misma noche Hermione estaba con Sophia en su recamara, despues de haber tenido una gran tarde, comprando en todas las tiendas que encontraron, desde ropa hasta zapatos, accesorios y libros sin lugar a dudas esa pequeña tenia una gran inteligencia, la castaña se sentía feliz de conocer a un niña con esas capacidades.

La bruja mas inteligente de su generación, sabía que pronto seria opacada por la rubiecita que tenía enfrente. La heroína de guerra, cepillaba y trenzaba el cabello de Sophia mientras esta estaba feliz, ya estaban en Hogwarts y debía dormirse la pequeña, ambas reían recordando el día tan fabuloso que tuvieron, cuando termino con el cabello de la rubia, esta se recostó mientras que la castaña la cubría con las mantas, Hermione se puso de pie, solo que una mano la detuvo.

- Entonces ¿esto es?,- cuestiono la pequeña.

- ¿ A que te refieres?.- pregunto la castaña.

- Si esto es salir de compras con una mama,- afirmo la rubiecita. A la heroína de guerra se le cerro el corazón, no se esperaba esa pregunta, ella no sabia nada de la madre de la pequeña, asi que sintió una profunda tristeza.

- Si mi niña, esto es salir de compras con una mami,- le respondió con ternura mientras acariciaba su rostro.

- Entonces serás mi mami,- afirmo la pequeña.

- Seré tu amiga, pero siempre contaras conmigo,- amas rieron ya que a pesar de ser tan joven, Sophia entendía que para que esa mujer que adoraba fuera su mami, tendría que hacer que su papi fuera su esposo, como los padres de Eileen, la castaña beso su frente y segundos posteriores salio de la habitación.

Aun con el corazón hecho pure, la joven embajadora se despidió de Neville y salio por la chimenea rumbo a la mansión Black, esa noche no tenia ganas de ver a Draco.

0o0o0o0o0o0o0o0

Mientras tanto en un lujoso departamento, un joven de cabellos rubios, estaba observando por la ventana el cielo oscuro, pues esa noche no apareció su amante nocturna, esa joven que molestaba en el colegio, ella quien considero inferior de acuerdo a sus creencias, a quien maltrato por años, pero eso habia terminado, si bien seguía siendo el gran Draco Malfoy, arrogante heredero de una inmensa fortuna, merecedor de lo mejor que el dinero pudiera comprar.

Las ideas impuestas por su Padre, se esfumaron como lo hizo Voldemort, el creció bajo esas reglas, por ello las cumplía, ahora con madurez veía el mundo diferente, no odiaba a los nacidos de padres muggles, ni mestizos, tampoco eran sus amigos, solo que ahora no los insultaba.

Ahora quien diría que su amante, aunque jamás se lo dijera la mejor hasta ahora seria nada mas y nada menos que la amiga de Potter, esa chiquilla que paso de ser insignificante físicamente hablando a una hermosa mujer, tal vez su belleza no era despampanante pero si bastante atractiva.

Esa noche ella no acudió a su cita, solo que estaba acostumbrado a eso, ella no acostumbraba a avisar si lo vería o no, raro que el aceptara esa condiciones, pero le gustaba el sexo con ella así que valía la pena. Camino por la sala pensando en ella, era inusual que pensara tanto en una mujer, sacudió su cabeza.

Esa relación le convenía por una sencilla razón no había sentimientos de por medio, ella no lo amaba y el tampoco a ella. solo que se preguntaba porque le era difícil no verla, sentía un vacio extraño en su interior.

De nuevo se golpeo mentalmente, el no podía desarrollar sentimientos por ella, simplemente eso no estaba en sus planes. Sus pensamientos fueron interrumpidos, ya que la chimenea se activo dejando entras a sus progenitores, como la castaña no acudió a su cita no se molesto en bloquear los accesos. El heredero Malfoy se puso con su expresión normal, olvidando sus pensamientos acerca de la joven por la cual se negaba a tener sentimientos.

- Madre,- se acerco a la mujer rubia y beso su mano,- Padre,- dijo mientras asentía en dirección de su progenitor,- ¿A que debo su visita?,- cuestiono el príncipe de las serpientes.

- Esto Draco no es una visita social,- dijo seriamente el patriarca de la familia.

- Espero estes solo o saca a esa jovencita,- agrego Narcissa. El rubio se puso tenso solo que no debían notarlo.

- No se a que te refieres Madre,- respondió el rubio menor, segundos despues un sobre era lanzado a sus manos, el joven saco el contenido y manteniendo su semblante usual observo las fotos, de Hermione entrando a su departamento, el besándola, varias fotos de ambos.

- De esa jovencita hablaba,- comento Narcissa,- no se en que pensabas cuando te involucraste con ella, y de verdad no nos interesa que grado de relación tienen,- explico la mujer quien aun mantenía su postura diplomática.

- ¿Entonces que deseas?,- cuestiono el rubio.

- ¿Asi que no lo negaras?,- hablo Lucius,- nosotros no te criamos para que te involucres con una sangre sucia, eres nuestro heredero,- exclamo con furia.

- Mi vida personal no es su asunto,- desafío el rubio.

- No nos hables de esa manera,- rebatió Lucius.

- Basta,- grito Narcissa,- es cierto Draco no te criamos para esto,- señalo las fotos,- solo que querido,- se dirigió a su esposo,- debemos aprovechar una buena oportunidad cuando se presenta,- ambos hombres no comprendían la dirección de las cosas,- tener de nuestro lado a esa mujer, es beneficioso, ella a proclamado esa ley y puedes que con ella a nuestro lado nos hagamos intocables,- agrego la matriarca de la familia Malfoy.

- Alto Madre no se que quieran pero ella y yo no seremos públicos, nuestra relación es nuestra,- se defendió el rubio menor.

- Es que no entiendes que quieras o no lo harás,- segundos después saco un pergamino, que Draco leyó mientras lo hacia se ponía aun mas pálido, cuando concluyo su lectura, observo a su progenitores.

- Me explican esto,- hablo señalando el pergamino.

- Es muy claro,- respondió la hermosa mujer rubia,- tienes 6 meses para casarte o perderás todo,- simplifico Narcissa,- tu abuelo Abrax fue muy claro, tienes que casarte antes de tu cumpleaños número 29, o perderás el derecho a la fortuna Malfoy.

- ¿Porque nunca lo mencionaron?,- cuestiono.

- Porque sabia que tarde o temprano entrarías en razón y te casarias, lamentablemente no lo hiciste y ahora tienes el reloj en tu contra,- intervino Lucius.

- Asi que querido, yo te aconsejaría que desposaras a la sangre sucia, su presencia como la Señora Malfoy nos traería beneficios, sobre todo con esa ley,- agrego Narcissa.

- Como ¿Ustedes pretenden que me case con ella?,- cuestiono Draco.

- Claro que si, ya te acuestas con ella asi que supongo le perdiste el asco,- respondió la rubia,- no te hagas el inocente es algo que nos conviene a todos, ya que a pesar de no recibir dinero nuestro, no creo que quieras perder tus comodidades de ser el heredero Malfoy, asi que te acosejo hagas lo que te hemos pedido,- los señores Malfoy salieron del departamento de su heredero mientras el se quedo con la duda de saber que hacer.

0o0o0o0o0o0o0o0

En el gran castillo de Hogwarts, se celebraba un gran evento el torneo de los tres magos, donde escuelas extranjeras se reunían para hacer pruebas y con ellas demostrar su valentía aquellos que se atrevían a participar, estaban en un superficie rodeados de piedras donde los participante tenían que luchar contra fieros dragones, en las gradas se encontraban los profesores y alumnos observando el espectáculo solo una persona estaba ausente,

Hermione no quería acudir a ese evento, pero su responsabilidad como agente del Ministerio la obligaba, estaba rodeada de muchas personas pero al mismo tiempo se sentía sola, por una parte su mente viajaba al pasado cuando su amigo lucho en es prueba, recordó a Ron con el pasar del tiempo se percataba que ya no lloraba con su solo recuerdo, ahora podia recordarlo con mas alegría que tristeza.

Solo que ese no era el único motivo por el cual se negaba a estar en el castillo, el otro motivo también tenia el cabello pelirrojo y en ese instante la observaba, Charlie Weasley no quitaba sus ojos de encima, desde que llego al castillo el criador de dragones, intento hablar con ella, solo que la castaña lo evadía, se alejabas simulando que tenia otras cosas que hacer y se marchaba de su alcance, ahora por suerte tenia el apoyo de Neville que al sentarse a su lado se sentía segura.

Cuando la prueba termino el pelinegro le susurro a su amiga que se adelantaría, pues tenia que ir por su hija ya que una elfina la cuidaba, la castaña quiso tomarlo del brazo y usarlo como escudo ya que no quería toparse al pelirrojo lamentablemente, el profesor de herbologia se marcho rápidamente dejando a Hermione sin saber que hacer.

Al ver que nadia le interesaba charlar con ella, bajo rápidamente las gradas, cuando toco el piso se dispuso a caminar lo mas rápido que pudo, cuando creyo que podría escapar una mano la detuvo, ella alzo la vista y vio los ojos de ese ser que aun la atormentaba.

- Ahora si no podras huir,- dijo el pelirrojo.

- Que demonios quieres,- hablo la castaña.

- Hablar,- afirmo el criador de dragones.

- ¿Y se puede saber de que?,- cuestiono la joven de mirada chocolate, la cual el hombre frente a ella observo frios, cosa que le extraño ya que la Hermione que el recordaba era alegre y dulce.

- De nosotros,- como respuesta la bruja se rio.

- No hay un nosotros, eso se termino hace 10 años cuando me abandonaste,- le afirmo,- una nota lo dijo todo, eres un cobarde Charlie Weasley pero no te necesito, ahora suéltame o te hechizo,- el pelirrojo hizo lo que le pidió mas no se marcho.

- Tengo que explicarte mis motivos para mi actuar,- intento defenderse el hombre.

- Motivos por Merlin no me creas estúpida no hay mas motivos que tu egoísmo y cobardía, querías ser libre pues lo eres,- antes de que pudieran continuar con la discusión una voz los interrumpió.

- Hermione,- esa era la voz de Neville,- ya nos vamos,- se puso junto a ella y la abrazo por los hombros,- disculpa que me lleve Charlie pero quedamos en ir a comer, hasta luego,- la joven bruja camino a lado de su amigo quien traia a Sophia sin despedirse del pelirrojo camino a lado de su salvador.

Mientras que el criador de Dragones aun tenia muchas preguntas que hacer a la mujer que una vez amo y que al mismo tiempo lastimo, se arrepentía del dolor que le causo, solo que en ese momento habia cosas mas importantes ue aclarar, mas importantes aun que su relación fallida.

0o0o0o0o0o0o0o0

Como realmente no planearon ninguna salida a comer, el joven profesor llevo a su hija y su amiga a sus aposentos, donde le pidió a los elfos que les llevara comida, el pelinegro vio distraída a Hermione y un poco ausente con Sophia incluso la rubiecita lo noto y cuando terminaron de comer se fue a su recamara mientras que los adultos, se quedaron en la cocina.

- Nunca te he contado nada sobre la Madre de Sophia,- aseguro el pelinegro.

- No tienes porque,- afirmo la castaña.

- Si tengo, es algo que es justo que sepas, al final del día eres parte de nuestra vida,- la joven de mirada chocolate asintió,- como sabrás, después de la guerra mis Padres fallecieron, yo quise alejarme del mundo y me fui junto con mi abuela, viajamos hasta que llegamos a una comunidad mágica a las afueras de Italia, ambos teníamos una vida tranquila yo estudiaba y mi abuela descansaba, un día conocí a una hermosa mujer, Elizabeth quien se robo mi corazón no solo por su belleza, su corazón me cautivo, era sumamente inteligente siempre bromeaba que ella hubiera sido una gran Revenclaw,- el joven pelinegro sonrio.

Solo que ella tenia un pasado complicado, ella al ser Francesa sangre pura, tenia cierta educación,- en ese momento suspiro,- ella no quería seguir las reglas de su familia, no quería casarse con quien le imponían y un dia desapareció de su familia, sin dejar rastros, de esa manera termino en Italia.

Cuando la conocí ella me conto su pasado, la comprendí y el amor llego rápidamente, nunca nos casamos pero si eramos felices, concebimos a Sophia, ella fue nuestra felicidad por un año.

Hasta que su familia no dejaba de buscarla, no supimos como la encontraron pero lo hicieron, por un año no la dejaron en paz, iban a nuestra casa e intentaban llevársela, la amenazaron hicieron muchas cosas. Un dia ya no regresaron y creímos que todo estaría en paz, hasta ese dia.

Un dia Elizabeth salio de compras al pueblo, iba con Sophia, pasaron horas y ellas no regresaban mi abuela estaba angustiada asi que me busco en el trabajo, al llegar me conto que tenia mucho tiempo que habia salido, fui a buscarla y al no hallarlas las busque con los aurores estos haciendo una búsqueda dieron con Sophia que estaba sola y llorando en una calle desierta solo que nunca hallaron a Elizabeth.

Se hizo una búsqueda exhaustiva, lamentablemente nunca la hallaron ni su cuerpo ni rastro de magia nada, es como si hubiera desaparecido, busque a su familia pero tampoco aparecieron se que ellos tienen algo que ver en esto, pero al ser poderosos no puedo decir nada sin pruebas.

Mi abuela murió y decidimos regresar a nuestra casa Sophia aun pregunta por su Madre y la verdad me duele no saber donde esta.

Por eso cada año regresamos a la casa en Italia para saber si hay rastro de ella, solo que no paso nada,- el herbologo termino su historia mientras Hermione lo abrazo.

- Si puedo hacer algo solo pidelo,- afirmo la joven.

- Gracias Hermione,- la observo detenidamente,- te cuento esto porque se que tu tienes algo, cargas con un pasado que te hace actuar diferente a como siempre has sido.

- Las personas cambian,- rebatió la castaña,- claro esta que no me comproto como cuando tenia 17,- continuo su pelea la bruja.

- Eso lo se, pero en tus ojos se ve una gran tristeza, cuando te volvi a ver lo note e imagine que era por la segunda batalla, pero despues se fue esa sombra y ahora regreso,- afirmo mientras la abraza,- se que alguien te lastimo pero entiende que vales mucho que nadie merece tus lagrimas,- la castaña lo miro a los ojos,- no preguntare porque se que no me diras nada, solo te pido que cuando necesites algo aquí estare para ayudarte.

En ese instante la castaña sintió que por fin podría enfrentar su pasado, solo que aun no sabia como, ya que el momento de las revelaciones habia llegado.

'''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''

Acualice mas rápido espero les guste el capitulo