Hola mis queridos lectores, aquí estoy con otro capitulo, quiero agradecer sus comentarios, sus favoritos, de verdad gracias.
Todos los personajes y lugares le pertenecen a J.K. Rowling,
Capitulo 22: Vinculo
Dentro de los terrenos de Hogwarts, una joven estaba sentada debajo de un árbol junto al lago negro, que tan majestuosamente aguardaba a un calamar gigante.
La mujer mantenía una mirada seria, distante y apagada. Pues estaba realmente triste, ese lugar le traía recuerdos demasiado dolorosos, hacia años ese lugar significaban risas, bromas y un ambiente positivo, pues ella junto con sus dos mejores amigos, pasaban largas horas de su dia sentados en ese sitio.
Una lagrima caía por su mejilla, la dejo caer libremente como muestra de su debilidad, ya que ahora no podía contar con sus hermanos, ya que uno estaba muerto y el otro enojado con ella.
En ocasiones como esa no comprendía en qué momento todo se fue por el drenaje, antes sentía que a lado de sus amigos todo estaría bien, pues si bien es cierto con Ronald siempre discutía se querían mucho y Harry siempre fue quien los mantenía unidos a pesar de sus discusiones, lamentablemente para la castaña eso había pasado hacia años, en ese instante no había vuelta atrás y solo podía pensar en cómo solucionar sus errores, ya que estaba consciente de que esos errores la habían llevado al punto en el que se encontraba en ese instante, aunque siendo sincera con ella misma no quería hacerlo, pues de ser ella quien diera el primer paso, sería solo para enfrentarse a su pasado.
De pronto sintió unos pasos acercándose, sintiendo de inmediato una brisa de tranquilidad al reconocer quien estaba a punto de llegar.
Una mano se poso en su hombro, mientras ella giraba su rostro para encontrarse con un joven de cabello negro, el se sentó a su lado, coloco frente a ellos una canasta y saco comida que provoco que el estomago de Hermione gruñera, ella se sonrojo provocando la risa de su acompañante.
- Vaya veo que tienes hambre,- la castaña asintió mientras ayudaba a colocar todo en unos platos, y el maestro de herbologia serbia vino de elfo en unas copas,- claro después de estar todo el día en la oficina de Snape, cualquiera estuviera agotado,- agrego.
- Es demasiado agobiante una reunión con él, no comprendo cómo puede ser tan detallista,- el pelinegro observo a la castaña sonriendo.
- ¿Enserio?,- pregunto divertido,- si eres igual, apuesto que traías un esquema con todos los planes para la última prueba,- aseguro.
- Es diferente,- se trato de defender Hermione,- es mi trabajo por estar en el ministerio,- ambos segundos después rieron porque sabían que la castaña si traía dicho esquema.
- Me alegra verte sonreír,-comento el heredero Longbottom,- hacia días que te veía distraída y ciertamente decaída,- la castaña trato de sostener su armadura, lamentablemente para ella, frente a él no podía.
- Odio que me conozcas,- comento para después seguir comiendo.
- Sé que no me dirás que ocurre,- comento el pelinegro, no queriendo cerrar el tema aun,- solo quiero que sepas que siempre es mejor enfrentar tus problemas, y lo que sea que te ocurra debes enfrentarlo, puede que sea o no algo reciente, solo tienes que ser consciente que todo tiene solución,- el sabia que algo le ocurria, ya que cuando regreso de Francia tenia la misma actitud, la bruja lo observo y asintió. El no espero mas respuesta que aquella, asi que continuaron comiendo en silencio, hasta que la castaña hablo.
- Quisiera invitarte a un partido de quidditch,- el mago la observo,- se que a ninguno de los dos no gusta pero a Sophia si,- ella sonrio mientras el pelinegro se sorprendia de que ella se acordara de los gustos de su pequeña.
- Seria interesante,- comento el pelinegro,- ¿Quién juega?,- cuestiono.
- La verdad ni idea,- dijo sonriendo,- Viktor me dio los boletos, asi que supongo juega su equipo,- la castaña no se percato de que Neville dejo de beber el vino.
- Asi que sigues en contacto con el,- afirmo mientras la castaña asentía.
- Hacia como un año que no lo veía, pero si seguimos siendo amigos.
- Me alegra,- dijo en un susurro.
- Tengo cuatro boletos,- comento la castaña,- digo por si quieres invitar a tu amiga,- la castaña solto con toda la amargura plasmada en sus palabras, teniendo en su mente el recuerdo de aquella bruja que vio con Neville en aquel parque.
- No tengo a nadie a quien invitar,- afirmo el pelinegro, la castaña levanto una ceja.
- Pensé que tu amiga, con la que te vi la otra noche,- el pelinegro sonrio.
- Ella solo es una conocida,- aseguro el maestro de herbologia,- en realidad me esta ayudando a algo,- la castaña asintió.
- No tienes que explicar nada solo te comentaba de la otra entrada por si deseabas que ella fuera, por Sophia no te preocupes, yo cuido de ella,- el pelinegro negó.
- Ella trabaja en algo que le encargue,- la castaña iba a protestar,- cuando tenga mas detalles te explico todo y no me digas que no es necesario, ya que esto quiero decírtelo solo que ahora no es el momento,.
- Entiendo,- ambos se quedaron en silencio,- el partido es el sábado,- el asintió.
- En ese caso poso por ti a las 6 de la tarde,- la castaña se quería negar,- nada de que no quieras, no puedo dejar que llegues sola. Si mi abuela viviera y supiera que no pase por ti, seguramente me lanzaría una maldición, y me diría yo te eduque para ser un caballero,- ambos rieron sabiendo el carácter que tenia la vieja bruja, la castaña se recargo en el hombro de Neville mientras observaban el paisaje.
Ya que a pesar de que el lugar fuera triste su presencia siempre la tranquilizaba.
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En una oficina adornada con toda la elegancia que caracterizaba a su dueño, estaba un hombre de facciones distinguidas, heredaras de sus padres y mantenidas a base de una educación aristocratica. Solo que ese momento su rostro se distorsionaba por los nervios que sentía, deseaba verla solo que no tenia excusa para ello.
Si bien es cierto era amantes, el no quería verse desesperado por verla ante sus ojos, solo que la realidad es que estaba comiéndose las uñas por el anhelo de verla.
Una semana había estado en sus brazos, durmiendo cada noche en su cama, teniéndola bajo su cuerpo, en cada momento que tuvieron la oportunidad, sin importar que fuera de día o de noche, si estuvieran en la cama o cualquier parte de la casa, ellos desencadenaron su pasión durante esos días.
Solo que ahora parecía que no quería verlo y el no podia dejar de pensar en su cuerpo, debía admitir que por un momento pensó que por fin la tendría entre sus brazos, enamorada de el, sin embargo la bruja no demostraba sentir nada mas que pasión por el, aunque el se encargaría de hacer que esa pasión durara mucho tiempo y de esa forma seria más fácil obtener lo que deseaba a ella en sus brazos y la fortuna de su familia.
Sin embargo si su pasión no era suficiente para mantenerla a su lado, no sabía que lograría que ella se casara con el en 4 meses que faltaban para que se cumpliera su tiempo de casarse y tener su preciada fortuna.
Era verdad que el trabajaba y tenía mucho dinero, mas sin embargo el apellido de su familia y su herencia era algo que no podía dejar pasar.
Por ello debía encontrar la manera de hacer que Hermione se casara con el.
Tomo unos pergaminos, y salio de oficina, camino por varios pasillos hasta que llego al departamento de cooperación mágica internacional, tenia que hablar con ella.
Entro y observo al equipo de Hermione trabajar, su amigo Nott lo saludo mientras el llegaba a la oficina de la castaña, toco y entro cuando escucho un leve pase, al abrir la puerta lo primero que sintió fue su aroma, ese olor que lo llenaba de placer, quería tenerla entre sus brazos ya que era irresistible no gozarla después de tanto tiempo, puso su mejor sonrisa, para provocarla y ella cuando lo vio tenía una mueca seria, que claramente decía en la oficina no.
- ¿Que se te ofrece Malfoy?,- cuestiono la castaña, la cual lo reconoció desde que entro por la puerta al percibir su aroma, tenia algunos dias de no verlo, despues de que pasara toda una semana con el.
- Vengo a que firmes estos pergaminos,- la bruja extendió su brazos y los recibió, Malfoy se sento en una silla frente a la bruja, mientras ella leia rápidamente, segundos despues serraba los pergaminos y se levantaba con toda la sensualidad que los años le habian dado, si bien es cierto no era una hermosura clásica, era bella a su manera. Camino cual cazador alrededor de su presa y se sento en la mesa del escritorio frente a Draco, este no pudo evitar que su mirada se fuera a su piernas, que tanto le gustaban.
- ¿Tienes tanta impaciencia por verme?,- le pregunto con un tono coqueto.
- No te imagines cosas Granger,- respondió el rubio.
- Si no es de esa forma, ¿Por qué me traes pergaminos que son de la segunda prueba?,- el rubio ni se inmuto ante aquella verdad, lo cierto es que pensó que no se darían cuenta, lamentablemente no resulto como deseaba, solo que jamás admitiría que todo fue un truco. El rubio se levanto haciendo que la castaña se hiciera hacia atrás, quedando sus piernas a los costados del heredero Malfoy, y este recargando sus manos en el escritorio, provocando de esa forma que sus rostros y cuerpos estuvieran cerca, a pesar de que la acción del rubio fuera inesperada, la embajadora del ministerio, no mostro desconcierto, al contrario enredo sus piernas en el cuerpo de su amante y lo acerco a ella, puso sus manos en su capa acercando su rostro al de ella, para después susurrarle,- si necesitabas de mi cuerpo, me hubieras dicho y con gusto te complacería pues tengo ganas de tenerte en mi cuerpo,- segundos después apresaba el labio inferior de su acompañante en sus dientes, para comenzar a besarlo con gran pasión.
El acariciaba su cuerpo mientras ambos estaba sumamente cerca, se besaron con ganas, mientras el desabrochaba la blusa de la bruja y ella hacia lo mismo con los pantalones de este, al diablo con sus reglas pensaba la castaña, lo necesitaba ahora, pues su cuerpo y mente tenían que prepararse para esa noche ver a Neville, ya que la reacción que tenía cuando lo veía significaba que necesitaba sexo o de lo contrario podría hacer algo de lo cual se arrepentiría. Continuaron con besos y tratando de quedar sin nada, cuando el rubio empujo lo que estaba en el escritorio de la bruja, algo resalto, unos boletos de quidditch asi que cuando jugaba con su oído le susurro.
- Asi que piensas llevarme a un partido de quidditch,- la bruja rio.
- Claro que ire pero no contigo, si no con Neville- contesto la bruja, mientras se quejaba de los pantalones de Draco. Este molesto se levanto la cómoda posición y se acomodo el pantalón la castaña, se sento y lo observo mientras este fruncía el seño.
- ¿Qué te pasa?,- cuestiono al ver que se acomodaba sus ropas, con la clara intención de no continuar con lo que estaban.
- A mi no me pasa nada, pero a ti si,- dijo con enojo,- ya sabia de tus salidas con el tonto ese, pero crei que ya no seguían viéndose,- el rubio recordo la mañana del baile de navidad en Hogwarts cuando vio al maestro de herbologia cargar desde el lago negro a Hermione y si antes estaba enojado ahora lo estaba más.
- Espérame,- dijo Hermione claramente enojada,- tu y yo tenemos un trato, tendríamos sexo sin complicaciones, sin reclamos ni escenas,- el rubio la observo, ella con un movimiento de varita se había compuesto,- asi que no entiendo porque me haces esta escena de ¿celos?,- cuestiono la bruja
- Mi querida Hermione,- dijo el rubio después de poner su mascara de frialdad,- no tengo celos, solo me da asco que te acuestes con ese tonto cuando yo soy suficiente,- la castaña levanto una ceja.
- Pues si tengo que acostarme con otros,- dijo el plural para hacerlo enojar aun mas,- es porque no eres suficiente,- el rubio se molesto.
- Solo espero que si tantas ganas tienes de sexo buscame, siempre estoy disponible,- el rubio se dio media vuelta y salio, por su parte Hermione tenia una sonrisa pues era claro que el rubio estaba celoso que viera a Neville.
Por su parte Draco estaba furioso, el sabia que cometió un erros, ya que esa escena que hizo tendría que haberla usado para causarle otra impresión a ella, y de esa forma lograr su cometido, lamentablemente cuando ella le dijo que iría con él. Se sintió furioso, pues según ella no quería que se le viera con otro hombre que no fueran sus amigos, pero con el si salía, cosa que lo molestaba, así que se segó y por eso le había dicho lo que le dijo, solo esperaba que el hubiera sido rápido para impedir que ella se diera cuenta lo que en verdad sentía.
Deseo regresar y terminar lo que iniciaron, al saber que ello era imposible, salio del ministerio para desahogarse con quien siempre estaba disponible para él.
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Hermione se encontraba en el vestíbulo de la Mansión Black, se había arreglado de manera bastante sencilla a comparación de cómo lo hacía diariamente, tenía un pantalón muggle y una blusa de maga larga, color rojo su cabello estaba levantado en un moño con mechones sueltos que estaban alrededor de su rostro, tenía un brillo ligero en los labios. Estaba nerviosa sin saber porque, lo que único que deseaba era que llegara Neville y Sophia.
La chimenea se acciono lo que quería decir la llegada de visitas, fue hasta el lugar donde estaba, los recién llegados y vio parado en medio de la sala al pelinegro y la pequeña que iba de su mano, el se veía sencillo como siempre y esa mirada tímida que a pesar de los años no abandonaba su rostro, mientras que la pequeña vestía los colores del equipo que le recordaba a Ron, el anaranjado brillante cubría su pequeño cuerpo al completo, mientras que en su mejillas tenía una "C" negra en cada lado, sonrió con nostalgia, espero que se llenara de dolor su corazon, solo que este nunca llego, abrazo a la pequeña y beso en la mejilla a Neville,
- Hermione,- hablo Sophia en un tono de voz que le recordaba a alguien mayor,- quiero agradecerte el haberme invitado al partido,- la castaña rio,- por eso quiero darte un regalo,- saco de su chaqueta una bandera de los Chudley Cannons,- para que los apoyes,- la castaña sonriendo se arrodillo frente a la pequeña y dejo que se la pusiera.
- Sabias hermosa,- dijo la bruja castaña,- que conozco al buscador y capitán del otro equipo,- la pequeña se le iluminaron sus ojos.
- Conoces a Viktor Krum,- afirmo,- que padre Herms, el es muy bueno,- la castaña asintió.
- Te lo presentare cuando estemos en el campo,- la niña entusiasmada asintió, cuando levanto su cabeza no pudo evitar notar que el profesor de herbologia la miraba intensamente, ella se sonrojo cosa extraña en ella. mientras que el pelinegro no pudo evitar notar lo hermosa que se veía, le recordaba a una Hermione del pasado, que sin duda era preciosa, ahora claro que lo era, solo que la anterior era especial, escucho unas risitas que hizo saliera de su trance, su pequeña reía juguetonamente.
- Papi Hermione te está hablando,- él se sonrojo y la miro a los ojos, aun nervioso al ser descubierto viéndola fijamente.
- Nos vamos,- afirmo la castaña.
- Claro,- respondió este al sentir que ya podía hablar, cargo a su péqueña y extendió su brazo a Hermione, los tres se fueron por la chimenea directamente al estadio de quidditch.
Lo que no sabían es que detrás de la puerta de la sala, estaba un hombre de cabello azabache y una pelirroja observado la escena, ambos reían teniendo el pensamiento en común de que esos dos se veía como una familia, ambos rieron y al notar la presencia del otro se vieron con odio y cada uno se fue por su lado.
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El enorme estadio que albergaba a uno de los equipos mas antiguos del mundo mágico, estaba perfectamente iluminado, pues hacia años que no llegaban a la final de un torneo tan importante, por ello los fanáticos estaban de fiesta, ademas que ese dia verían jugar al gran Viktor Krum.
Una pequeña niña de cabellos negros, iba en los hombro de su padre, sonreía de felicidad pues era su primera vez en un estadio, ademas que ese parido lo esperaba desde que descubrió que los Chudley Cannons eran el mejor equipo del mundo. Su sonrisa creció aun mas cuando vio a su padre tomando la mano de su amiga Hermione, que en realidad ella mantenía la esperanza que fuera su mami.
Cuando llegaron a su lugar, la pequeña se acerco a la orilla del palco para ver la altura, sonreía de verdad sabia que ese dia seria el mejor de todos.
Por su parte los adultos, estaban en un ambiente que claramente no era el suyo, la castaña se había sentado mientras veía a la pequeña Sophia cumplir su sueño, el conocer un estadio de quidditch, sonreía ya que amaba a esa niña, a pesar de conocerla de poco tiempo, tenia una hermosa vibra igual a la de su padre.
Volteo con disimulo a verlo, se veía adorable y muy guapo, el era un hombre que ella jamás podría tener, timido ya que a pesar de los años seguía siendo como siempre, le gustaba estar a su lado, con el sentía que podia hablar de muchos temas, lamentablemente era alguien que no podia perjudicar con su presencia y rencores.
El pelinegro veía a Hermione, era hermosa pensaba, sin duda tendría a muchos detrás de ella, su sonrisa y presencia lo llenaban de paz, verlo con su princesa hacia que se llenada de gozo, cuando la veía no podía evitar sonreír, era dulce y a pesar de comportarse de manera fría con algunas personas, con el era cálida como siempre, aun no podía evitar ese beso que una vez se dieron, y como ella después de eso construyo una barrera que no quería traspasar, no la culpaba mas sin embargo no podía evitar que su corazón latiera cada vez que la veía.
El partido dio inicio y los gritos de felicidad de la pequeña, hizo que ambos salieran de su trance, dejaron de lado sus pensamientos, para concentrarse en consentir a la hermosa ni{a qie tenia el corazón de ambos en sus manos, provocando que ellos se acercaran cada día mas sin notarlo.
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Cuando finalmente termino el partido, tiempo que fue eterno para la castaña y el profesor de herbologia, caminaron con mucho cuidado hacia la salida del estadio, Hermione quería hablar con Viktor pues deseaba arreglar las cosas con el, una punzada sintió en su corazón al saber que no era la única persona con quien debía arreglarse, sus rencores de verdad estaban dejando destrucción por donde fuera.
Sacudió la cabeza mientras caminaba, al llegar al final de las escaleras, se encontró con un joven que le entrego unos pases, indicándole que lo siguieran, ella lo hizo junto con Neville y Sophia ya que sabía perfectamente para que eran esos pases, sonrió al saber que a pesar de todo Viktor quería verla.
Cuando llegaron a un vestíbulo, un enorme hombre salio vestido ya sin su uniforme iba con una túnica sencilla, pero con el porte de soldado muggle que lo caracterizaba, ese sonrio al ver a la castaña y la abrazo cuando estuvo rente a ella, beso su mano cuando la solto y se acerco a los acompañantes de esta.
- Buenas noches,- saludo,- señorita,- se acerco a la pequeña y beso su mano, esta en respuesta rio, posteriormente estrecho la mano de Neville,- un gusto conocerlo,- la castaña rio.
- Es Neville Longbottom y su hija Sophia,- Viktor asintió.
- Veo pequeña que eres fan de los Chudley Cannons,- la niña asintió,- bueno detrás de esa puerta,- señalo una entrada que estaba a un costado de donde estaban,- esta su vestidor, con estos pases,- mostro unas tarjetas,- podrás entrar a saludarlos,- la pelinegra rio y brinco de felicidad,- puede ir tu papa contigo,- la castaña rio,- Hermione espero me permitas hablar contigo,- la castaña asintió sabiendo que si la llamo fue solo para eso.
- Los veo en un rato,- les dijo la castaña a sus acompañantes y momentos después caminaba a lado de Viktor. Llegaron a una sala pequeña y se sentaron uno frente al otro,- ahora si me dirás para que tanto alboroto, debe ser realmente importante si no puede esperar,- el jugador de quidditch rio.
- En realidad regreso a Bulgaria en unas horas,- la castaña lo observo, sintiendo nostalgia por no poder verlo más tiempo, a pesar de todo lo quería como un buen amigo,- el motivo es simple,- la castaña levanto una ceja,- me caso,- anuncio mientras se formaba una hermosa sonrisa en sus labios, la castaña salio de su trance segundos después.
- Te casas,- confirmo la castaña.
- Si Hermione,- suspiro,- de eso quería hablar, en realidad planeaba venir a verte solo que pues me llego esa nota y no pude evitar venir antes,- la castaña lo observo,- ya pedí disculpas,- el pelinegro tomo sus manos,- se que es inútil hablar del tema pues eres tu y si no quieres escuchar no lo harás,- la castaña asintió,- pero piénsalo, en ese punto después de que ya se supo todo,- la castaña entrecerró los ojos,- Cassandra me lo dijo,- aclaro el hombre,- ese no es punto, lo que si me interesa es tu bienestar, todo lo que ocultaste salio a la luz, ¿Qué te impide ser feliz?,- la castaña se puso de pie.
- No lo entiendes Viktor,- la castaña puso sus manos en su cara,- no soy una mujer completa por eso no puedo hacer feliz a nadie.
- Hermione no digas tonterías,- el mago se acerco a la castaña y la abrazo por la espalda,- tu harías feliz a cualquiera que este a tu lado, eres hermosa inteligente, nunca lo dudes,- la castaña sintió lagrimas caer por su rostro.
- Yo solo quiero en momentos desaparecer, no sentir nada, no tener pasado, sobretodo no sentir tanto rencor, dolor por un pasado que aun me consume,- el mago volteo el cuerpo de la bruja que amo por años, y quito sus manos de su rostro, paso sus pulgares por sus mejillas para quitar sus lagrimas.
- Entonces enfréntalo, para que este desaparezca,- la castaña rio amargamente.
- El enfrentarlo no me devolverá la posibilidad de ser mama,- el mago negó.
- Puede que de ti no resulte una vida, pero hay modos de que seas mama,- ella negó.
- Aun asi que hay del amor, hace años que me negué a esa posibilidad,- el jugador de quidditch rio.
- De verdad Hermione, eres inteligente para muchas cosas, sin embargo en unas eres tan ingenua,- la castaña lo miro,- no diré mas tienes que darte cuenta, ahora no tienes que encerrarte, se que crees que no mereces el amor, pero sin duda eres la persona que más lo merece.
- Lo dices porque tienes sentimientos por mí,- el mago asintió.
- Es cierto siempre te amare, solo que ahora es tarde,- el mago la tomo de la cintura,- quiero que me prometas que enfrentaras tu pasado, el lo sabe solo habla con el, cierra un ciclo,- ella asintió sabiendo que debía hacerlo, es cierto que lo pensó, pero aun no terminaba de encontrar el valor para hacerlo.
- Lo hare, no se cuándo pero lo hare,- el mago sonrió.
- Con eso me basta,- la abrazo mientras sonreía,- por cierto que bonita pareja haces con Neville,- la castaña golpeo su brazo.
- Oye cada día estas más bruto,- dijo mientras se sobaba una mano.
- Es ejercicio solo eso,- ambos rieron.
- Con respeto a tu comentario de Neville, eso no pasara el es demasiado bueno para mi,- el mago negó.
- Tienes que entender que tu eres demasiado buena para cualquiera, es tiempo que te des cuenta,- la castaña negó,- primero debes solucionar tu pasado, habla con el veras que te sentirás mejor,- se dieron un gran abrazo, cuando llegaron al vestíbulo sus acompañantes la esparaban, la castaña se giro a Viktor y lo abrazo mas fuerte.
- No te olvides de mi,- el la estrecho y respondió.
- Nunca hermosa, siempre serás mi primer amor,- beso su frente,- se feliz y sana ese corazón, y créeme harías bien en no descartar a tu amigo,- ella rio mientras que terminaba el abrazos.
- Te extrañare,- el asintió.
- Espera la invitación a mi boda,- la castaña sonrió
- Hay estaré,- el mago beso el dorso de la mano de Hermione y segundos después se fue dejando a la castaña con un nudo en la garganta, quería mucho a Viktor y no deseaba mas despedidas en su vida, no quería seguir perdiendo mas a sus amigos. En ese momento comprendió lo que debia hacer, se acerco al profesor de herbologia.
- Neville me disculpas si me voy, lo que pasa es que tengo algo importante que hacer,- beso al mago en la mejilla, se arrodillo frente a la pequeña,- prometo compensártelo,- la pelinegra asintió,- disculpa mañana te busco,- la castaña salio corriendo mientras el pelinegro aun seguía sonriendo, sin saber porque el que Viktor se fuera a casar lo tranquilizaba, vio la espalda de Hermione y supo que si se iba de esa forma es porque realmente era algo importante lo que tenía que hacer.
La castaña sabía que si quería poner en orden su vida, debía empezar poco a poco, primero que nada era solucionar el asunto con él.
La castaña se apareció frente a un departamento, la bruja sintió de inmediato los fuerte escudos protectores alrededor de la misma, impidiendo su entrada, sintiendo que estaba a punto de salir corriendo del lugar, tomo cada fibra de su valor Gryffindor para tocar en la puerta, pasaron segundos hasta que la misma fue abierta por un hombre de lentes y cabellos negros desordenados, este tenia una sonrisa en su rostro que desapareció en cuento la vio, antes de que la castaña pudiera hablar la puerta se cerró frente a ella.
La castaña suspiro sabia que sería complicado hablar con el, pero no tanto, quedo meditando la mejor forma de entrar sin saber realmente como hacerlo, asi que hizo lo primero que se le ocurrió esperar, a que se le ablandara el corazón y permitieran que hablaran.
Mientras tanto dentro del departamento, el joven que salvo al mundo mágico se habia quedado de piedra cuando vio a su "mejor amiga" fuera del lugar, por suerte reacciono a tiempo antes de caer ante sus palabras, se recargo en la puerta tentado a reabrirla y abrazarla ya que se veía muy angustiada, solo que no quería escucharla pues sabia que cuando lo hiciera la predominaría.
De una puerta lateral salio una hermosa joven que lo miraba con desaprobación.
- Se puede saber porque azotaste la puerta,- el pelinegro bufo.
- La persona que toco, se equivoco de puerta,- respondió cansado.
- De todas formas no es forma de comportarse,- el mago suspiro.
- Bueno ya lo hice, ahora déjame solo,- el mago que prefería alejarse de la puerta camino hacia su despacho y nuevamente azoto la entrada de la habitación.
- Harry James Potter, deja de golpear las puertas de esta casa,- grito Pansy antes de regresar a sus labores, sin embargo cuando estaba terminando de hacer un diseño, sintió que los escudos protectores de la casa se activaban, al ver que Harry no salía de su despacho tomo su varita y camino a la entrada, vaya salvador del mundo, pensó la bruja no puede ni venir cuando alguien intenta entrar a su propia casa, bufaba sin control, cuando abrió la puerta con varita en alto, se encontró con una imagen que nunca creyo ver, Hermione estaba queriendo vencer los hechizos de su departamento.
- ¿Qué ocurre?,- cuestiono la pelinegra,- porque no simplemente tocaste,- la castaña sonrio,
- Ya lo hice pero Harry no quería verme,- la ex Slytherin vio por el rabillo del ojo la entrada del despacho del salvador del mundo mágico.
- Pasa,- se hizo a un lado para dejar a entrar a la castaña, la bruja pelinegra tomo un abrigo,- como imagino esto sera intenso los dejo solos para que arreglen sus asuntos, la castaña iba a negar,- no solo lo hago por ti, en realidad Harry a estado un poco mal desde su pelea, asi que es mejor que lo solucionen. Antes de que se marchara la integrante del trio de oro la tomo del brazo
- Gracias Pansy,- la bruja iba a hablar pero la castaña lo impidió,- lo digo enserio, gracias no solo por dejarme hablar con Harry, también por hacerlo feliz, jamás te lo había dicho pero bienvenida a la familia,- la ex heredera Parkinson sonrió y salio de la casa. Ella desde que conoció a Hermione como la novia de Harry, quería esas palabras, de esa forma decidió irse al único lugar que la hacía sentir segura. Por su parte Hermione se giro hacia la puerta del despacho de Harry dispuesta a entrar costara lo que costara
Mientras tanto en el despacho del niño que vivio, estaba el mismo frente a la chimenea con una copa de Whiskey de fuego, sentía como alguien quería perforar las defensas que el mismo instalo, jamás lo lograría.
En ese intante no quería verla, la quería como a una hermana, y eso provocaba mas dolor a casusa de sus mentiras, el creyo que cualquiera pudiera mentirle menos ella. Además eran como hermanos debia ella de haberte tenido confianza.
Cuando se fue Bulgaria sabia que algo le pasaba, sin embargo no cuestiono pues en realidad creía que la oferta que le hicieron era algo bueno, lamentablemente ahora se daba cuenta que nunca le dijo lo que realmente tenia.
Suspiro sabía que Pansy seguramente estaba enojada con el, debía compensárselo por el berrinche que hizo, sonrió de lado recordando a su dulce o más bien temperamental prometida, se estaba levantando del piso cuando una explosión hizo que la puerta de su despacho se rompiera, creando polvo en la habitación, le joven de gafas sonrió realmente estaba molesta
Solo que cuando el polvo se disipo vio a una mujer castaña apuntando con su varita, este sorprendido que venciera los escudos de su casa, se acerco a la bruja.
- Estas loca,- mas no termino lo que tenia que decir, ya que los ojos de su amiga estaban envueltos en llamas, de esa misma forma que siempre se ponían cuando algo realmente le molestaba.
- Harry James Potter,- dijo cada letra de su nombre lentamente,- esta vez no hablaras, ya hace dias dejaste claro tu decepcion, ahora es mi turno de que te calles y escuches,- el mago que derroto a Voldemort entrecerró los ojos.
- Ahora si quieres hablar,- la castaña se sintió culpable por la pequeña oracin de su amigo sin embargo esta daba en el punto exacto de su dolor, ella se relajo y lo observo cambiando la mirada de fuego por una de arrepentimiento.
- Harry yo,- el pelinegro la interrumpió.
- Tu que, Hermione,- la castaña avanzo a el mientras este no dejaba que se acercara mucho mas que unos cuantos pasos de distancia.
- Yo quiero realmente hablar, me arrepiento de todo,- el mago sabia que estaba arrepentida pero necesitaba mas.
- Especifica todo,- la castaña asintió, ambos aun estaban de pie.
- Cuando la guerra termino, yo me sentía culpable de todo lo ocurrido, de mis padres, Sirius pero sobretodo de Ron, me sentía realmente culpable de su muerte.
- Hermione no,- la castaña levanto su mano para callarlo.
- No Harry sé lo que dirás pero lo que paso ese dia solo lo se yo,- el mago asintió,- pasaron días donde me enfrasque en la búsqueda de recuperar a Sirius, posteriormente a mis padres, por suerte una de las dos resulto como esperaba,- el mago asintió.
Después me negaba a ver a los Weasley, mientras para evitarlo a toda costa me fui a la reconstrucción de Hogwarts, donde vi a Charlie y el en varias ocasiones me hablo para que fuera a visitar a Molly, yo no quería pues la culpa me mataba.
Cuando por fin me decidí a ir con los Weasley, volví a hablar con el, en varias ocasiones incluyendo una reunión en la mansión Black, de esa forma el se gano mi confianza y aunque me cueste admitirlo me enamore como una ilusa, crei en todo lo que me dijo y estuvimos juntos por dos años, nadie se entero porque creía que no comprenderían el que me enamorara de el.
La noche en que el me dejo, yo estaba embarazada,- Harry se tenso,- a la mañana siguiente el se habia ido, asi que me fui de su departamento, camine bajo la lluvia y de milagro llegue a la mansión, esa noche perdi a mi bebe.
- No es necesario,- replico Harry.
- Todo lo contrario si quiero ser sincera debo decir todo,- el mago asintió,- bebe estaba mal desde que se concibió, yo tenia un problema y estaba destinado a morir,- la castaña sentía que lagrimas salian de su rostro aun ese tema era imposible que lo hablara.
- ¿Pero estas bien?,- cuestiono el pelinegro.
- Si físicamente si, pero yo nunca podre ser mama,- el niño que vivio de inmediato se acerco a su amiga y la abrazo.
- Hermione yo no se que decir,- la bruja asintió.
- Solo confiar en mi, en no alejarte pero antes debes terminar deja que termine,- el mago asintió,- cuando perdí a mi bebe, recibí la oferta de irme y no pude negarme,- bajo la cabeza.
Yo quiero pedirte perdón por no decirte nada, eres mi hermano y debí hablar, pero no quería ahogarte con mis problemas, tu tenias una relación con Ginny,- le mago tomo rostro para verla de frente
- Tu eres y serás muy importante en mi vida, es cierto me duele que no hayas confiado en mí, pero entiendo porque no lo hiciste,- ambos se quedaron abrazados.
- ¿Confias en mi?,- cuestiono la bruja.
- Si claro que confio en ti, pero profavor nunca vuelvas a mentirme,- la castaña asintió. Ambos estuvieron en el suelo abrazados, hasta que el pelinegro recordo algo,- ¿Cómo traspasaste el hechizo de proteccion?,- cuestiono a su amiga, esta sonrio.
- Soy Hermione Granger la bruja mas inteligente de mi genracion, ante mi varita no hay hechizo que se resista,- dijo petulante.
- Herms,- dijo le pelinegro.
- Esta bien Pansy me abrió la puerta,- ambos rieron ante la confesión de su amiga, pasaron minutos cuando Hermione recordo que no debia mentirle solo esperaba no se enfadara,- Harry,- lo llamo cuando el estaba entretenido con su cabello,- hay algo que no te he dicho.
- Dime,- respondió el pelinegro.
- Salgo con Draco Malfoy,- al ver la reaccion de Harry supo que habia sido demasiado sincera.
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Ahora si actualice rápido, bueno comparado de los dos meses que los deje sin actualizar. Para el siguiente capitulo, se vera la reaccion de Harry por la noticia de Hermione.
Ahora espero les guste el capitulo.
Una lectora en Potterfics me dijo que siempre la dejo intrigada con la historia, perdón para ti y todos los lectores que sienten lo mismo que tu, pero es que yo soy asi, super dramática y amo tenerlos de esta forma, solo espero que al final todo el enojo valga la pena, gracias por sus comentarios, los quiero.
