Hola mis queridos lectores, no saben lo que me emociona tener sus hermosos comentarios, son maravillosos. Gracias por sus alertas, favoritos que me sorprende que en Potterfics seas mas de 200 jamas habia tenido tantos, espero les guste el capitulo, habrá muchas emocione en este capitulo, no les prometo llorar pero si que habrá cosas que quieren leer.

Responderécomentarios:

JohaGross: Hola de verdad te agreadezco tu comentario. Sobre la pareja pues no puedo decir nada lo unico que acepto es que desde que comence a escribir la historia nunca estuve segura de con quien dejar a Hermione, por un momento pense en dejarla sola, con un final abierno. Pero gracias a una charla con mi novio el cual siempre me da ideas geniales, decidi el final romantico del fic. Espero te guste el final y gracias por leer.

Jeanette. : Hola adoro tus comentarios, yo igual quiero extrangular a la pelirroja, te sere sincera aun no se que final darle, me devato en dos pero no los tengo claros, pero la pasara mal lo prometo. Sobre la pareja final ya se cual sera, asi que espero sea satisfactorio al final aunque antes de que ame nuestra brujita debera cerrar heridas, y pues no se que mas agregar, solo que espero disfrutes el cap y disculpa la espera.

Se que mis fics no son perfectos, pero creanme lucho cada dia por escribir y tener las mejores ideas. Nunca pido comentarios ya que aunque una persona lo haga se lo agradezco infinitamnete, espero les guste el cap y prometo apresurarme con la acualizacion que espero sea en una semana.

Todos los personajes y lugares le pertenecen a J.K Rowling

Capitulo 23: Anhelos.

Hermione estaba recostada en su cama en la mansión Black, tenia 2 dias que se habia sincerado con Harry y aun no podía quitar su sonrisa del rostro. Sentía un gran alivio de haber quitado todos los secretos entre ellos, el era como, pero corrigió pensamiento, ya que en realidad era su hermano, lo quería mucho, asi que el hecho de no ocultar nada mas era algo gratificante.

Por suerte la comprendió y como siempre le prometió apoyarla, eran un verdadero angel, pensaba la castaña mientras recordaba lo ocurrido despues de confesar que el enemigo desde siempre del azabache era quien se acostaba con su mejor amiga.

- Salgo con Draco Malfoy,- solto de pronto Hermione, ella estaba recargada en el pecho de su amigo, al finalizar su oración lo sintió tensarse de inmediato, la castaña sintió un escalofrió pues sabia que Harry no reaccionaria de la mejor manera, levanto el rostro y al ver la mandíbula tensa y el ceño fruncido, eran un claro indicio de la furia del auror, en ese momento supo que había sido demasiado sincera,- Harry,- lo llamo la bruja, el bajo su mirada y de inmediato sintió su cerebro como se reconectaba, después de tan desconcertante noticia sintió segundos despues como si cerebro se llenaba de claridad, asi que supo la respuesta a la confesión de su hermana.

- Claro Herms que es lógico,- la castaña frunció el ceño ante las palabras de Harry,- es bastante claro el porque sales con Malfoy,- el apellido lo escupió con sus palabras,- son compañeros de trabajo,- cuando la castaña escucho la conclusión de su mejor amigo no pudo mas que soltar una carcajada.

- Para Harry por favor,- suplico la heroína de guerra, quien soltaba lagrimas provocadas por el ataque de risa.

- ¿Qué sucede?.-cuestiono el niño que vivio, mientras veía como su amiga se ponía de pie, el la imito quedando ambos frente a frente.

- La realidad es que a pesar de tener casi 30 años eres demasiado ingenuo,- el azabache entrecerró los ojos,- No salgo con Draco porque sea mi compañero, en realidad no salgo con el,- dijo lo ultimo mas para si misma que para Harry, lo cual escucho el azabache.

- Explícate,- la castaña sonrió aun mas.

- Digamos que tengo mucho contacto con Draco, pasamos mucho tiempo juntos, sin ser algo relacionado con el trabajo.

- ¿Es tu pareja?,- cuestiono.

- Bueno asi como mi pareja no, en realidad es algo mas informal,- el azabache abrió los ojos entendiendo lo que su amiga quería decir,- me acuesto con el,- en ese instante los colores se le subieron a Harry y quedo igual de rojo como los colores de su casa en Hogwarts.

- Que demonios,- fue su respuesta, la castaña se encogió de hombros, sabia que esa seria su reaccion, aunque a decir verdad, esperaba amenazas de hechizos o algo parecido,- ese maldito, seguramente te lazo un imperius o te amenaza,- decía mas para si mismo que para nadie, caminaba como león enjaulado de un lado para otro, mientras Hermione estaba cruzada de brazos riendo ante la escena,- ¿Es eso, te tiene amenazada?,- cuestiono el mago, antes de que ella respondiera el solo se contesto,- ahora mismo lo buscare y le lanzare una maldición,- en ese instante la castaña sacudió la cabeza, ya que la amenaza de los hechizos ya se había cumplido, se acerco al mago y le sonrio.

- Harry,- el mago no hacia caso,- harry voltea,- el mago seguía buscando su varita en los escombros de la puerta de su despacho, cuando la castaña noto que no le haría casi le grito,- harry James Potter, hazme caso,- el mago levanto su rostro automáticamente,- no me hechizo, no me amenza, solo tenemos sexo, no hay mayor compromiso, por eso no lo habia dicho antes.

- Pero Herms el no es buena influencia,- su tono habia cambiado a uno amable.

- No me voy a casar con el, pero tengo necesidades y el las cumple,- el niño que vivio, volvió a sonrojarse.

- Eso no me interesa saber Herms,- contesto Harry con clara vergüenza en su voz, la castaña sonrio con malicia.

- ¿Qué no quieres saber?, ¿Que tengo sexo con Malfoy?,- el mago se sonrojo mas.

- Herms,- la reprendió,- es solo que es Malfoy.

- Somos mayores puedo cuidarme sola, además en unos meses cuando vuelva a Francia esto se terminara,- el azabache levanto su rostro y olvidando la noticia pregunto.

- ¿Te volveras a ir?,- cuestiono con un toque de tristeza.

- Si, Harry aquí no se si pueda quedarme,- el joven que derroto a Voldemort la observo.

- Pero,- la castaña puso una mano en su hombro y negó.

- Aquí ya no esta mi vida, hay muchas heridas,- fue su respuesta.

- Y si,- intento decir algo mas el azabache pero la castaña lo corto.

- No lo se si pueda superarlas o enfrentarlas, me cuenta trabajo hablar del tema y menos deseo hablarlo con el,- ella sabia que esa era la única manera de cerrar el ciclo como bien se lo habia dicho Víktor,- pero eso lo veremos después,- el niño que vivio sonrió.

- Retomando el tema,- la miro con ojos de hermano preocupado,- Malfoy no te conviene y te dare razones que lo respaldan,- la castaa sonrio.

De esa forma pasaron algunas horas donde Harry Potter le dijo muchas razones que explicaban el porqué Draco Malfoy no era buena pareja para su amiga.

La castaña se levanto de su cama, pues de verdad disfrutaba el recordar la reacción de su amigo, ese dia tenia una comida en casa del Ministro, asi que observo su vestido, color rojo como sus colores de casa, era de tirantes con un escote que quedaba debajo del busto en forma de pico, era largo entallado corte sirena, coloco su varita en un bolsa y con el cabello recogido en un moño que dejaba algunos cabellos sueltos y maquillaje ligero salio de su habitación para bajar lentamente las escaleras.

Cuando termino su recorrido, vio a Sirius esperándola con los brazos cruzados, la castaña rodo los ojos pues sabia lo que el merodeador diría, tenia dias evitándolo pues seguramente Harry ya le habia contado su mas reciente confesión.

- Puedo decir que te vez hermosa, solo que la pregunta es ¿Para quién te luciste?,- la castaña rio y quedo frente a el.

- Solo hago lo que tu con tu ejemplo me enseñaste, a que la soltería es mejor que estar atada a alguien,- el merodeador negó,- antes de que continues que creeme no tengo deseos de escucharte, ya suficiente tuve con las 50 razones de Harry para no salir con Draco, asi que con permiso,- la castaña giro su rostro para ver a la pelirroja,- Cassandra,- la llamo sin embargo la bruja miraba en dirección al merodeador, la bruja mas inteligente de su generación levanto una ceja, ya que desde hacia dias veía esas miradas entre ambos, suponiendo que era su imaginación, camino pasando de largo al merodeador.

- Solo recuerda que,- la castaña no lo dejo terminar.

- No es una buena influencia,- el mago asintió,- y ustedes recuerden que lo que tengo con Malfoy es el puro placer del sexo,- vio al mujeriego de Sirius querer agregar algo, solo que la castaña fue mas rápida al irse por la chimenea, el hombre de ojos grises, observo la chimenea y dijo.

- Esa niña me va a escuchar,- la risa de una bruja hizo que volteara hacia una hermosa pelirroja.

- Creo que no tienes motivos para decirle nada,- se acerco a el hasta quedar cerca,- ya que tu y yo hacemos lo mismo, tener sexo,- el azabache negó.

- Claro que no preciosa, sabes que lo nuestro va mas allá, solo que es por ti que no lo decimos,- la amiga de Hermione se sonrojo.

- ¿Crees que se ha dado cuenta?,- cuestiono nerviosa.

- Si continuas mirándome con carita de enamorada, ten por seguro que si.- la pelirroja golpeo su brazo, mientras el la abrazaba y llevaba al sillón ´para besarla con pasión.

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Hermione llegaba por el vestíbulo de la mansión del Ministro, caminaba con la seguridad que solo los años te da, suspiro frente a una enorme puerta resguardad por dos hombres vestidos con trajes iguales, estos al verla abrieron la entrada de donde se encontraban los invitados de la reunión de esa noche.

Un hombre tomo su túnica dejando su revelador vestido a la vista de todos, otro sujeto grito con fuerza su nombre, provocando que las miradas de los presentes se fijaran en ella, de inmediato flashes la cegaron, la castaña desvio la mirada, hasta que sintió una mano posarse sobre su brazo, esta giro su rostro y solo hasta que estuvieron lejos de los flashes vio quien la sujetaba, de inmediato sonrio.

- Crei que necesitabas ayuda,- comento un pelinegro, la castaña asintió y beso su mejilla en forma de saludo.

- Gracias Neville,- por su parte el profesor de herbologia, n pudo evitar observar la belleza de su amiga, aun no entendía porque se le hacia un nudo en el estomago al referirse a ella de esa manera, solo que devias ser ciego para no ver que simplemente se veía hermosa, beso su mano con delicadeza para segundos despues la bruja enredo su brazo alrededor del de su amigo, hizo una mueca involuntaria, al saber que era eso su amigo.

- Ahora creo que muchos te esperaban,- la castaña sonrio mientras avanzaba hacia donde se encontraba el ministro y su esposa. Ambos le sonrieron y saludaron con muchas ganas.

- Lucia que hermosa te vez,- saludo la bruja a la mujer del ministro, esta sonrió.

- Pero quien lo dice, eres una belleza Hermione,- momentos después la castaña era elogiada por el Kingsley.

- Me alegra que vinieras,- la castaña asintió, ese hombre de verdad lo quería mucho demás de que lo respetaba mucho,- por un momento crei que no vendrías,- la embajadora del ministerio ingles sonrio.

- Claro que no te dejaría plantado,- sonrio,- solo que aun no comprendo el porque del evento,- el ministro sonrio.

- Casi termina el torneo, además el ambiente que se siente en este momento por tu ley,- ambos sonrieron, con la implantación de la nueva ley que se creo con ayuda de Hermione, las familias de sangres puras estaban sumamente molestas,- asi que esta es la mejor manera de que me aborden para discutir del tema,- la castaña rio.

- Perdona las molestias por lo que mi ley te causa,- ambos sonrieron.

- Solo espero que te vea mas seguido,- reclamo Lucia,- te extraño.

- Sabes que he tenido mucho trabajo,- dijo a modo de disculpa,- pero pronto podremos tomar el te,- pocos momentos despues, el ministro se vio abordado por algunas personas, esa fue la señal inequívoca de la bruja para separarse de la multitud.

- Algo de beber,- afirmo el pelinegro, ambos caminaron hacia una barra llena de algunas bebidas, ambos tomaron vino de elfo y comenzaron a charlar, en ocasiones a la bruja mas inteligente de su generación le costaba comprender con era que con el todo se daba de manera tan sencilla, excepto una cosa, no ver lo atractivo que era, sacudió su cabeza pues sabía que no podía permitirse esos sentimiento por alguien como Neville.

- ¿Dónde esta Sophie?,- cuestiono la bruja, adoraba a esa niña.

- Un elfo cuida de ella y Eileen,- respondió el maestro de herbologia.

- Aunque yo creo que el único que debe necesitar cuidado es el elfo a cargo de ellas,- ambos rieron y una vez mas se sorprendió el pelinegro que ella conociera tanto a su hija.

- No sabe que razón hay en sus palabras,- se escucho una voz siseante detrás de los Gryffindors,- las niñas son tremendas y el pobre elfo siempre termina realmente malhumorado,- la castaña giro su cabeza y onservo al director de Hogwarts y de su brazo su mujer, ella era quien habia dicho lo anterior.

- Un gusto volver a verlos,- saludo con cortesía la embajadora inglesa.

- Lamento no poder decir lo mismo,- contesto mordaz Severus, la castaña rio de lado pues sabia a lo que se refería, esos dias ambos estaba obligados a planear la ultima prueba y se habian visto mucho tiempo, y era caos ya que sus discusiones lo llevaban a soportarla menos a comparación de cuando estudiaba.

- Severus,- lo reprendió discretamente su mujer.

- Ella sabe a lo que me refiero,- respondió el pocionista.

- Claro que lo se profesor,- respondió la castaña,- lastima que aun nos falta tiempo juntos,- el hombre hizo una mueca casi como una risa, pues la nueva personalidad de su ex alumna era bastante entretenida.

- Antes de que continúen,- hablo la Señora Snape, quien sabia que a su esposo le gustaba fastidiar a su ex alumna y a ella responder, interrumpió antes de que continuaran,- vamos a nuestra mesa que el ministro va a comenzar su discurso,- la castaña asintió y aun tomada del brazo de Neville caminaron a la mesa del ministro donde estaban los cuatro incluidos, una sonrisa se formo en su rostro al ver que en la misma mesa estaba su amigo y Pansy, la castaña tomo su lugar permitiendo que el líder de la comunidad mágica hablara.

Paso una hora desde la llegada al evento, ese tiempo la castaña estuvo charlando con Neville, se estaban pasando realmente bien, ya que la compañía del mago siempre era grata para la bruja frene a ella, la prometida de su amigo parecía molesta quería saber que pasaba pero al ser problemas de pareja prefería mantenerse al margen.

Momentos después los hombres de la mesa fueron a charlar pues ese era el momento en que abordarían al ministro con temas de la nueva ley, la castaña rio pues de verdad le daba gusto poner en aprietos a esas familias, mentras estaba metida en sus pensamientos, una voz la hizo salir de ellos, cuando observo de quien se trataba sonrió a la esposa de Severus que era quien le hablaba.

- Asi que,- comenzó a hablar,- tu eres la instigadora para esta ley,- la castaña sonrió ante la directa de la mujer.

- Claro que si, era necesaria además mi función en el ministerio es apoyar nuevas leyes que funcionan en otros países,- contesto con la verdad y un poco a la defensiva.

- No me malentiendas, a mi no me molesta en lo mas mínimo la ley al final del día, por muy sangre pura que sea, no soy rica,- la castaña asintió, giro su cabeza hacia Pansy y le hizo una señal para que acercara, esta hizo caso y saludando a la mujer tomo asiento, segundos despues puso una mueca de disgusto, esa que tenia desde que la vio en la mesa y no habia abandonado en toda la noche, la castaña no quería preguntar aunque la curiosidad la tentaba,- por otra parte,- volvió a escuchar la voz de la esposa de Severus,- me da gusto verte con Neville,- la castaña extrañada ante el comentario de la mujer junto a ella se pregunto a que se refería,- no es que me quiera opinar sobre cosas que no me interesan, pero desde que conozco a Neville, es un solitario solo se encarga de su hija,- la castaña asintió.

- El siempre ha sido responsable,- argumento.

- Es cierto pero no solo es eso,- reflexiono por un momento,- además que te interesa el bienestar de Sophia es admirable,- la castaña quería preguntar a que se refería, lamentablemente no le fue posible pues la voz de una mujer que llamo a la Señora Snape hizo que se levantara y fuera, la castaña decidiendo ignorar su curiosidad se volteo hacia Pansy que aun se veía molesta, ambas estaban en silencio hasta que la pelinegra hablo.

- ¿Siempre es tan impulsivo?,- cuestiono, la castaña penso que ese dia era para dejarla intrigada, antes de que cuestionara la ex Slytherin contesto,.- Harry ¿Siempre es asi?,- agrego haciendo a la amiga del niño que vivio reir.

- Es impulsivo si, lo cual es problema si tomas en cuanta en que trabaja,- ambas sonrieron, la castaña haciendo caso omiso a su propio argumento de no indagar en asuntos ajenos, se atrevió a cuestionar.

- ¿Pasa algo malo?

- No,- dijo saliendo de su trance la pelinegra,. Es solo que me moleste porque cuando regrese el dia en que ustedes hablaron, despues de que te marcharas, vi la puerta del estudio destruida,- la castaña recordó como paso aquello y sonio,- y pues sabia que se pelearían solo que no imagine que Harry iría demasiado lejos,- la castaña negó.

- Fui yo,- ante su confesión la pelinegra entrecerró lo ojos,- fue un accidente,- trato de excusarse..

- Asi que he estado enojada con Harry por nada,- mas que una pregunta fue una afirmación,- yo te creía la mas sensata, son iguales,- la pelinegra se levanto,- pero gracias por decírmelo, ahora la que debe una disculpa soy yo,- dijo con sarcasmo, la castaña sonrio y obervo como la pelinegra iba con Harry y lo abrazaba y besaba, ambos eran el uno para el otro, Harry necesitaba a una mujer desafiante pero que lo amara y ella a un hombre que la comprendiera. Por un momento ella sintió envidia pues en algún momento de su vida ella quiso eso una pareja, más que eso una familia, solo era una tonta idea o ilusión la había abandonado hacia años.

Jugaba con su copa en la mano cuando sintió que alguien tocaba su hombro, ella giro su cabeza y observo a unos enormes ojos grises que aunque no quisiera le atraían, sonrio ante la intensidad de la mirada del rubio, mientras este sonreía de lado, al parecer ya no estaba molesto.

- Preciosa,- la saludo con total normalidad.

- Draco,- ella respondió, este tomo su mano y beso el dorso haciendo gala de toda la educación que le fue instruida,- veo que al fin no estas con tu amigo,- dijo refiriéndose a Neville.

- Y cuando pensé que habías recobrado la cordura, continuas con escenas que,- dijo mientras colocaba su mano en el rostro del rubio,- sinceramente querido no te quedan,- el rubio observo como la bruja que lo hacia temblar se levantaba de su asiento y no pudo evitar perderse en sus curvas,.- eso solo le va a un hombre enamorado,- cuando termino su frase camino alejándose de el, lamentablemente para la bruja esa noche el rubio quería tenerla con el, sintió una mano en su cintura y una fuerza la giro sobre sus talones, ella sonrio coqueteándole, para después empujarlo para que la soltara,- sabes que el lugares públicos no,- el asintió y sonrió.

- Solo saludo a una compañera de trabajo y recuerda que ya no soy el elitista que era antes,- la castaña sonreía, el rubio discretamente se acerco a su oído y le dijo,- además quiero que bailemos.

- No se si sea posible,- contesto burlándose.

- No creo que a tu amigo,- remarco la palabra,- le moleste,- observo para saber si encontraba a Neville, pero no lo encontró, asi que decidio tomar la mano de Draco y bailar con el un poco.

Llegaron al centro de la pista de baile y el rubio aprovechando que la canción era lenta, la acerco a su cuerpo lo mas que pudo, ella rodeo su hombro con un brazo y sus manos se enlazaron un poco mas alejadas de su cuerpo, la música sonaba y ellos danzaron al ritmo de esta, de esa forma estuvieron un poco de tiempo, hasta que la música fue un poco mas rápida y era necesario separarse un poco comenzaron a dar vueltas y ambos demostraron que se amoldaban a la perfeccion. Un poco mas lejos de la pareja, una pelinegra fulminaba con la mirada a su prometido pues este desde hacia dos bailes quería lanzarse a golpes a un rubio que no dejaba de mandarle maldiciones con la mente.

- Basta Harry,- le recrimino la ex Slytherin al niño que vivio.

- Pero esta con Malfoy,- fue la respuesta del azabache.

- ¿Y?,- cuestiono la bruja,- aun no comprendo el problema.

- Como que no comprendes el problema,- respondió enojado,- es una serpiente,- antes de que terminara de decir vio los ojos que echaban fuego de su prometida, el sostuvo con mas firmeza su cintura o de lo contrario se marcharía.

- Pues dejame informarte que yo igual soy una serpiente,- dijo mas que enojada e intento safarse,- Potter,- el sabia que estaba realmente molesta pues solo era Potter cuando se enojaba, el tomo su rostro con ambas manos y le dijo.

- Perdón sabes que no refiero a eso, es solo que es Hermione y verla on el sabiendo la naturaleza de su relaion,- Harry estaba preocupado porque se enojara mas su prometida, pero estaba mas angustiado de ver a su hermana con el, Pansy se relajo al ver la mirada triste de su amor.

- Entiendo te preocupas,- el azabache asintió,- solo separa tu odio por el, si el hace feliz a Hermione deberías apoyarla,- el asintió.

- Si estuviera enamorada lo haría, aunque seguiría cuidándola,- la pelinegra asintió,- de verdad perdóname,- la bruja puso sus brazos alrededor de la cintura de Harry y el la atrajo hacia el, poniendo su cabeza en el cuello suspirando su aroma,- te amo.

- Yo también Harry,- ambos estuvieron en silencio un momento,- aunque aun me estoy enfada por menospreciar mi casa, y me tienes que compensar,- ambos se rieron,

- Lo que tu quieras es tuyo,- ella sonrio satisfecha pue sabia que la consentiría hasta que ella decidiera perdonarlo, aunque viendo sus ojos esmeraldas, sabia que nadie podia enojarse con el. continuaron bailando durante mas tiempo en aquella fiesta. En otra parte de la pista una pareja estaba bailando nuevamente una canción lenta.

- Asi que vienes o no con Longbottom,- ella suspiro.

- No comiences,- ella le pidió.

- Me extraña pues no sales con ninguno de tus amantes en público,- la castaña negó

- Eso no te interesa,- contesto con enojo, intento separae del rubio pero este la detuvo,- suéltame,- ordeno.

- No harias una escena,- fue la respuesta del rubio.

- Sabes que a mi no me interesa lo que digan de mi, asi que alejate,- el rubio apretaba mas el agarre, hasta que una figura se acerco a ambos.

- ¿Hay algún problema?,- la castaña sonrio ante la voz que llego a su oídos, era Neville.

- Lárgate,- ordeno el rubio,- estamos bailando.

- La señorita te dijo que te fueras,- rebatió el pelinegro.

- Vaya ahora si eres valiente,- respondió con sarcasmo el rubio.

- Solo vete,- respondió el profesor de herbologia,- no creo que a tu familia le fascine que hagas una escena,- el heredero Malfoy fulmino a Neville, solto a Hermione y antes de irse golpeo un hombro del pelinegro.

- Esto no se quedara de esta manera,- y acomodándose su túnica camino lejos de la pista de baile. Por su parte Hermione negó cuando vio alejarse a Draco.

- ¿Te encuentras bien?,- cuestiono a la castaña.

- Claro que si, gracias,- el tomo su mano e iba a irse de la pista de baile cuando la castaña lo detuvo,- ¿Podemos bailar?,- pregunto el pelinegro un poco colorado del rostro asintió, tomo su cintura con delicadeza, sin ser posesivo, mientras con caballerosidad tomaba la mano de la bruja y comenzaban a danzar. A Hermione le sorprendía la manera tan inocente de cómo la hacia bailar, sin ser sexual solo un baile, al ser el mas alto, ella le llegaba al pecho sintiendo de esa forma su olor que sabia no era d colonia, era su aroma natural, la castaña no pudo evitar suspirar su olor y caía en cuenta que era a césped recién cortado cosa que la embriagaba, mientras el no podia evitar sentir el cuerpo de la castaña tan delicada, pequeña y al mismo tiempo de fuerte e independiente, su belleza no tenia comparación pues era única, el sabia que cuando estaba cerca de ella se perdia en esos ojos cafes, su presencia le daba una gran paz. La bruja levanto su rostro y cuando vio sus ojos se sintió derretirse, eran tan profundos y amable, que se le olvido lo que diría. Ambos se observaban mientras se acercaban queriendo sentir los labios del otro, ella impulsada por el deseo y el por la iniciativa que ella efectuaba, sentían su respiración.

- Amo,- una voz se escucho a lado de la pareja, cosa que logro salieran de su trance y vieran hacia abajo, ambos sonrojados, un pequeño elfo que se retorcía las manos, los miraba apenado,- disculpe la interrupción pero la ama Sophia lo necesita,- de inmediato ambos se pusieron tensos, ya que les preocupaba.

- Hermione,- dijo en modo de disculpa, no solo por tener que irse ademas por lo que el elfo interrumpió.

- Comprendo,- dijo un poco desilusionada pero angustiada por la pequeña,- yo te despido,,- el mago se giro para caminar al lado del elfo, pues como habia hechizos anti desaparición tenia que irse con el, ella tomo su brazo antes de que se alejara,- mañana voy a verlos,- comento mientras sonreía.

- Claro te esperamos,- le respondió cuando se marcho, sintió un nudo en el estomago, por su parte se sintió sofocada en ese momento y camino hacia los jardines de la mansión, aun pensando en el beso que casi sucede, lo cual hubiera sido un error por que ella no quería una relación y menos con Neville pues no quería arrástralo a su mundo oscuro lleno de rencor y un pasado sin resolver, el segundo que se sintió soñada desapareció al recordar que no debia ilusionar a su amigo, otra vez sintió ese dolor al verlo como su amigo, lamentablemente eso era y debía seguir siendo, suspiro y decidida a irse camino de regreso a la recepción para marcharse.

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En la estancia de la imponente mansión Black, estaba en total penumbra, de pronto unas llamas verdes iluminaron la estancia, dejando ver la sombra de una figura femenina, salio de la chimenea mientras se limpiaba con su varita las cenizas que cubrían su vestido.

La bruja creyo que todo estaría silencioso pero cuando de adecuo al lugar, percibió unos sonidos extraños que provenían de la cocina, tomo su varita con firmeza preparándose para un ataque, aunque era extraño que alguien entrara sin la autorización de Sirius. Mientras pensaba en la posibilidad de una infiltración, continuo su andar, hasta que descubrió que dicho sonido venia de la cocina, camino hasta que quedo de frente a la puerta abierta, levantando firmemente su varita, solo que no estaba preparada para lo que vio y solo pudo exclamar.

- Sirius,- grito la bruja. En la mesa de la cocina estaba su amiga desnuda y arriba de ella el merodeador, era totalmente notorio que estaban haciendo.

- Hermione,- grito su amiga que de inmediato empujo al azabache tirándolo al suelo, este se quejo y la bruja corrió con su amiga, no acordándose de su desnudez.

- Cúbrete,- le dijo mientras le pasaba su capa, esta obedeció.

- Dejame explicar,- suplico la pelirroja.

- No tienes nada que explicar, son mayores,- dijo mientras sonreía,- pero en cocina, en la mesa,- agrego frunciendo el ceño,- yo mejor me voy, les dejo la casa para que la terminen de disfrutar, solo les recuerdo que en mi cuarto no,- les dijo apuntándolos con el dedo,-nos vemos en unos dias,- la castaña solo vio la sonrisa diabólica de Sirius y el rostro mas relajado de su amiga, momentos despues se iba a la chimenea sin saber a donde ir, pues no quería importunar a nadie.

Cuando lanzo los polvos flu y recito el lugar a donde seria su destino se arrepintió de inmediato.

El lugar al que ingreso, era realmente sencillo, tenia un pequeño sofá y una modesta cantidad de libros, de pronto una figura estaba recostado en el sofá, con un libro en el pecho estaba durmiendo y a ella se le estrujo el corazón.

El tenia una manta a un lado, esta era rosada con pequeñas snitches doradas por toda la tela, ella casi sonríe sabiendo a quien le pertenecía. Cubrió el cuerpo del profesor de herbologia, sentándose por puro impulso a su lado, puso su mano en el rostro del pelinegro y sonrió como hacia mucho no lo hacía.

En ese instante pensó, si de esa forma seria su vida a su lado, teniendo una familia, seguramente llegando tarde del ministerio y el la esperaría hasta que le ganara el sueño, ella besaría a su hija y después lo despertaría.

La bruja pensaba, pero como anhelaba los buenos momentos igualmente meditaba los malos, de tener una familia cuando tiempo tolerarían su mal horario, viajes, la aceptarían tal cual, hasta con ese maldito pasado, meditaba la bruja. Ella sabia que no, no podría arrastras a nadie a su infierno.

Suspiro y se recargo en un costado de su cuerpo para apoyar su cabeza en el hombro de Neville, cerrando sus ojos y sintiéndose relajada por primera vez en mucho tiempo.

En una cocina un hombre preparaba un rico desayuno, sin pensarlo giro su cabeza hacia la sala, donde ella descansaba, sorpresa mas grande se llevo en la mañana, cuando su perfume lo despertó y la observo recargada en su hombro, se veía tan frágil de esa manera, que no quiso interrumpir su placido sueño, asi que la acomodo y cubrió con la manta de su hija.

Ahora preparaba el desayuno para todos, ya que no les gustaban que los elfos cocinaran salvo cuando fuera necesario, sonrio cuando escucho unos pacitos por el pasillo que daba a las recamaras, negó con la cabeza ya que sabia que eran ellas.

La noche pasada regreso temprano porque un elfo acudió con el, informándole que su hija y su amiga se quejaban de un malestar, cuando llego descubrió que efectivamente les dolía a ambas el estomago porque comieron dulces, que obligaron a un elfo para que se las diera.

Definitivamente era muy inteligentes, ya que el le dejo la orden al elfo, para que no les diera golosinas, cuando escucho risitas salio de su ensoñación.

- Buenos dias niñas,- las saludo a ambas.

- Buenos dias profesor,- dijo la pequeña pelinegra, a el le costaba trabajo asimilar que una niña le hablara tan apropiadamente.

- Buenos dias Eileen, ¿Ya se sienten mejor?,- les pregunte.

- Claro con la poción que nos dio papa nos mejoramos,- respondió con ese aire de insuficiencia que destilaba totalmente de quien era hija.

- ¿Qué desayunaremos papi?,- pregunto la rubia.

- Avena,- ambas hicieron una mueca,- la necesitan para crecer,- agregue para darles animo,- pero también comeremos, huevos, jugo de calabaza,- ambas asintieron emocionadas. De pronto Sophia se levanto de la mesa, le profesor la observo sabiendo que iria por su manta, sonrio cuando le dio un flechazo su cerebro, Hermione peso, segundos despues regresaba su hija, con cara de sorpresa.

- Papa Hermione esta en la sala con mi manta,- grito sorprendida y emocionada.

- Solo no hables fuerte para que no la despiertes,- le dijo solo que al alzar la vita observo a la castaña, quien se veía recién despierta.

- Buenos dias,- saludo la bruja.

- Buenos dias respondi,- la castaña vio a Eileen y le sonrio.

- Señorita Granger,- la saludo la hija de Severus, la bruja sintió un escalofríos porque esa forma de hablar le recordaba a su ex profesor.

- ¿Puedo?,- no termino de formular su pregunta cuando el pelinegro le contesto.

- En mi recamara hay ropa que puedes transfigurar,- ella asintió y fue a donde le indico el profesor de herbologia. Aun no entendía que la llevo a llegar a ese lugar, ella se sentía timida frente al hombre a quien casi besaba la noche anterior, por Merlin ahora lo recordaba, no quería afrontarlo asi que rogaba a quien fuera que la escuchara, la ayudaran, cuando vio la ropa del pelinegro sonrió al ver lo sencilla que era, claro reflejo del dueño, decidió no cambiarlas solo las hizo pequeñas, quedando con un pantalón de piyama negro y una camisa blanca, que con magia se ajustaban a su cuerpo. Camino a la cocina donde aun comían, ahora que le diría del porque llego a su casa, era tan amable que no la habia corrido por invadir su espacio, de pronto una voz la saco de sus ensoñaciones.

- Hermione,- hablo Sophia,- ¿Por qué te quedaste en la sala?,- le cuestiono con ingenua curiosidad.

- Ayer mi casa estaba ocupada y lamentablemente no habia espacio,- comento la bruja.

- Y la invite a quedarse con nosotros,- agrego para la sorpresa de Hermione, Neville.

- Me alegra asi podemos jugar,- antes de que su padre la reprendiera ella lo interrumpió.

- Claro que si, cuando quieras pequeña,- momentos despues continuaron con la comida, hasta que las niñas se fueron y solo los adultos permanecieron juntos, estaban en silencio hasta que el pelinegro hablo.

- ¿Asi que tu casa esta ocupada?,- pregunto

- Si sobre eso,- respondió Hermione mientras bebía de su tasa de te,- perdón lo que pasa…,- nuevamente la interrumpía su ex compañero de casa.

- No te angusties, no me molesta es solo que fue extraño verte cuando desperté,- despues tomo su mano, ambos sientiendo una hermosa calidez,- solo que me hubieras despertado asi no hubieras dormido mal,- ella negó.

- Fue comodo,- ambos sonrieron y Hermione se sintió estúpida, retiro su mano y este la observo.

- De verdad eres bienvenida,- ella asintió y cuando se levanto para limpiar la mesa, el la detuvo,- sobre lo de ayer,- ella lo detuvo.

- No es el momento,- fue su única respuesta antes de comenzar a limpiar la cocina ignorando de esa forma al chico que le hacía sentir cosas que no quería comprender su significado.

Esa misma tarde la joven bruja, fue a informarle al director que estaría en los aposentos de Neville, el hombre como siempre respondió con indiferencia, despues le aseguro que como el castillo no era un hotel y ya que ella habia llegado sin invitación a instarse no esperara que el le ofreciera un lugar para ella sola.

La castaña sabia perfectamente que el director le diría algo parecido y decidio no pelear.

Cuando llego al lugar de Neville, observo que todo estaba en silencio, en ese momento recordo que el estaba seguramente dando clases y porque le informo esa mañana, Sophie estaba con una elfina en los aposentos del director con Eileen, sabiendo que estaría un rato mas sola, lamentado no poder ni siquiera limpiar, ya que los elfos se encargaban de ello, se dispuso a seguir preparando su trabajo.

Cuando tenia mas de una hora realizando sus deberes, paso por su mente los mismo pensamientos de la noche anterior, seria posible que ella pudiera tener una vida como esa, esperar o ser esperada por sus seres queridos, y lo mas importante porque cuando imaginaba una vida en familia, siempre lo relacionaba con un pelinegro y una rubia.

Trato de alejar cualquier pensamiento y se dispuso a continuar con sus labores.

En otra parte del castillo un hombre alto, de cabello negro y mirada siempre un tanto timida, se encontraba revisando algunos pergaminos, eran ensayos de algunos alumnos.

Su mente estaba totalmente alejada de sus labores como profesor, pues no podía dejar de pensar en una joven de cabello castaño, la cual esa misma mañana la había encontrado durmiendo en su sofá, junto a el, recordaba haberse preocupado pues verla con el fue sorpresivo, igual penso que algo malo le había ocurrido, por suerte cuando la recostó en el sofá no vio ningún signo de dolor por alguna herida.

Ella lo trastornaba, era una excelente mujer que lo cautivaba no solo por su belleza física que era innegable, su personalidad, era encantadora, ya que a pesar de mostrar esa careta dura el sabia que aun estaba en ella la Hermione que el conoció, aunque siendo realistas aunque ella fuera una mala persona, aun sentiría lo que comenzaba a formarse en su corazón cada ve que pensaba en ella.

Recordó de inmediato lo que estuvo a punto de ocurrir la noche anterior, necesitaba hablar con ella, decirle que no fue solo un impulso si no algo que deseaba con el alma.

Esa noche esperaba hablar con ella, pues de verdad quería decirle lo que pensaba, no sabia si era amor o solo querer conocerla, de lo que si estaba consciente es que deseaba que ella le permitiera conocerla y tal vez cortejarla, ya que ella era uno mujer por la cual se desviviría para consentirla y cumplir todos sus caprichos.

Ademas su hija la quería viceversa. Y eso era lo importante pues nunca haría nada que afectara a su pequeña.

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Cuando la noche llego un pelinegro entro a sus aposentos con una pequeña figura en sus brazos, al parecer estaba durmiendo, cuando la castaña escucho la puerta cerrarse, se levanto de su lugar y al ver a Neville con su hija en brazos, sintió ternura ya que ambos se veían muy tiernos y por un momento volvió a permitirse anhelar algo como eso para ella, momentos despues el profesor de herbologia regreso y ella aun veía al vacio.

- Hermione,- dijo una voz que logro que la castaña saliera de sus pensamientos,- ¿Estas bien?,- cuestiono verdaderamente intrigado.

- Mmm,- respondió para despues reaccionar,- si perfectamente,- el asintió.

- Le pediré algo a los elfos para cenar,- ella asintió,

- Creo que eso es lo mejor, ya que si cocino creeme enfermaras,- ambos rieron, eso le gustaba a Hermione de la compañía de Neville con el se podia relajar, aunque tuvieran que estar incomodos por lo de el dia anterior, no era de ea forma, no con el. el profesor de herbologia llamo a una elfina y solicito dos cenas, a los pocos minutos regresaba con platillos, ambos se sentaron en la mesa a degustar lo que el elfo les proporciono. Pasaron unos minutos en silencio hasta que Neville hablo.

- No forzare a que hablemos de nada que no quieras, solo quiero que nada se aincomodo,- la castaña asintió.

- Eso espero yo igual,- la castaña suspiro,- eres muy dulce y de verdad me gusta tu compalia, convivir con Sophie, para mi es muy importante tu amistad,- al pelinegro le dolio que lo viera como su amigo, pero se dijo que nada podría forzarse, todo toma su tiempo y el era paciente.

- Gracias Hermione,- tu eres importante para nosotros igual,- ella sonrio sanbiendo que se refería a la rubia y a el pasaron minutos donde mabos charlaban de las travesuras de Sophia, el era claramente un padre orgulloso aunque esa pequeña demostrara ser realmente inteligente, e hiciera bromas, una media hora despues ambos reian.

- ¿De verdad hace que los elfos les de dulces?,- el pelinegro asintió.

- Siempre chatagea a una elfina, le dice que le debe dar lo que quiere, aunque su padre haya dicho lo contrario, ella le da una orden y debe cumplirla,- la castaña negó.

- Es un razonamiento bastante inteligente, aunque aun no me gusta que traten de esa forma a los elfos,- el pelinegro rio pues recordabasu afán de ayudar a la criaturas del mundo mágico.

- Lo se y la reprendo pero ella dice que no los maltrata.

- Y de eso estoy segura, no creo que ella maltrate a nadie, es realmente una ternura,- ambos asintieron.

- Y si puedo saber,- comenzó el pelinegro,- ¿Cómo es que llegaste anoche aquí?,- ña castaña rodo los ojos.

- Digamos que encontré a Sirius en una situación comprometedora,- el pelinegro levanto las cejas,- y decidi darles su espacio, y pensé en venir contigo,- dijo la castaña,- total aquí paso mucho mas tiempo que en el ministerio,- el pelinegro tomo su mano.

- Me alegra que hayas pensado en mi,- ella sonrio para después levantarse de la mesa.

- Tienes alguna manta,- el pelinegro negó.

- Tu dormirás en el cuarto de Sophie la cama es amplia y ella dormirá conmigo,- la castaña se iba a negar,- jamás dejaron que durmiera en el sofá y no tengo mas habitaciones,- la castaña asintió.

- Gracias,- ella se acero y beso su mejilla,- segundos despues la castaña se iba a la recamara para descansar

De lo que ninguno se percato es de que una pequeña niña rubia los observo desde las sombras mientras en su pequeño rostro se formaba una sonrisa

Decir que esa noche durmió la castaña seria mentir, pues en su mente observo su vida pasaba frente a ella, las decisiones que la llevaron a vivir como lo ha ia, a su afán de no enamorarse, su lucha para alejarse de ese sentimiento.

Solo que al estar tanto tiempo con Neville había logrado lo que nadie, derretir un poco su coraza y hacer que anhelara lo que ella creido jamás seria para ella.

Recordó la paz que sintió cuando le confesó a Harry lo que paso en su vida y fue una libertar increíble.

Ella quería eso tener paz. Sabia como lo lograría aunque no quisiera eso.

No era tonta y se dijo que lo haría que buscaría su paz interior y solo había una forma de lograrlo, de esa forma tomo una decisión que seguramente cambiaria su vida para siempre

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En teoría según mi planeación de la historia me faltaba escribir mas en este capítulo, pero ya no me resisti a subirlo.

Perdon por la demora no quería tardarme tanto y prometo no hago juramento increbantable, pero lo prometo que tardo una semana en subir el siguiente, seguramente sera mas corto por eso tardare menos, pero lo que si les adelanto que sera un capitulo transcendental en la historia.

Espero les guste.