Hola mis queridos lectores. quiero agradecer su paciencia disculparme por mi retraso pero tuve un bloqueo mental del cual acabo de salir. Gracias por sus comentarios, espero les guste el capitulo.

Todos los personajes y lugares le pertenecen a J.K. Rowling

Capitulo 25: ¿Reconstruyendo?

En una sala de una enorme mansión se encontraban dos brujas una rubia embarazada y una pelirroja que discutía con un hombre de cabello negro azabache.

La futura mama reia de su "intercambio de opiniones" como lo llamaba Cassandra, mientras el hombre solo reia, haciendo enfurecer a su pareja aun mas. La rubia solo veía el encuentro como un partido de tenis.

- Sirius es solo por hoy,- decía una hermosa pelirroja,- Hermione necesita una terapia nuestro estilo,- el azabache por su pare solo reia.

- No Cass, si quieren una terapia busquen a un medimago, de ninguna manera les dejare la mansión para que la destruyan,- la realidad era que desde que su novia, le sugirió una reunión de chicas para ayudar a Hermione el acepto, pero adoraba hacerla enojar.

- No destruiremos tu casa,- dijo mientras se veía cada vez mas furiosa,- es solo que necesitamos charlar con ella,- cuando observo la cabeza del merodeador moverse de un lado a otro exploto,- ¡Eres desesperante!,- le grito y cuando intento irse el hombre de impactantes ojos grises la detuvo.

- No te enfades,- le dijo dibujando en su rostro una sonrisa traviesa,- es una broma,- llevo una mano al rostro de la joven,- puedes hacer lo que quieras en NUESTRA casa,- remarco la palabra que demostró que era de ambos ese lugar,- solo me gusta hacerte enojar,- admitió con descaro, su joven novia entrecerró los ojos para despues golpearlo en el brazo, el sonrio aun mas,- ¿Por qué continuas haciendo eso?,- cuestiono refiriéndose al golpe, ya que siempre que se enfadaba hacia lo mismo.

- Si,- respondió visiblemente enfadada,- aun mantengo la esperanza de que algún dia te duela,- segundos despues amos reian,- ahora que me diste carta abierta para hacer lo que quiera con nuestra casa,,- dijo de manera casual,- no creo que te moleste que invite a algunos amigos,- hablo como quien no quere la cosa, en ese instante el merodeador la abrazo por la cintura hasta pegarla a su cuerpo.

- Eso si que no,- le dijo en tono batante celoso.

- ¿Celos?,- cuestiono con evidente burla.

- Claro que Sirius Black nunca siente celos, es solo que no puedes invitar a hombres porque Luna esta embarazada,- argumente el merodeador.

- Por mi no hay problema,- grito Luna desde el sillón donde estaba sentada, jugando con su creciente pancita.

- Por ella no hay inconvenientes,- dijo la pelirroja, solo que al ver la evidente furia de su pareja decidio dejar de fastidiar,- es una broma, es solo que me encanta verte enfurecer,- uso las palabras antes dichas del azabache como ultima forma de fastidiarlo.

- Que graciosa eres, muy chistosa,- debatió el heredero Black,- como ya terminaste de jugar es hora de que me vaya,- el azaache beso la frente de su pareja y antes de que se duera media vuelta, su hermosa mujer lo tomo de la nuca y obligo a que la besara en los labios, estuvieron algunos segundos de esa forma, hasta que se separaron por falta de aire.

- Asi es como te debes despedir,- le afirmo la pelirroja al azabache,- ahora si te puedes ir,- le comento,- solo que nada de ir a ver mujeres en diminutos vestidos Sirius Black,- le ordeno mientras el solo reia.

- Lo primeto, me quedare on el aburrido de Lupin y creeme el jamás iria a un lugar asi claro que si me quedara con los gemelos,- antes de terminar su oración, se arrepintió sabiendo que lo mataria mejor, beso a su novia antes de que esta lo regañara por insinuar aquello, cuando la puerta se cerro el merodeador no escucho como era maldecido, por suerte podría respirar 24 horas, solo esperaba que para cuando regresara no lo castrara mientras durmiera, ya que sin duda ella tenia un carácter aun peor de que alguna vez lo tuvo Lily Evans. Por eso ella era su pareja perfecta, sonrio ante lo mencionado en su mente y se dispuso a irse a una noche que seria larga sin ella durmiendo a su lado.

0o0o0o0o0o0o0o0o0

Cuando la pelirroja cerro la puerta no pudo evitar recargarse en la misma, sabia que seria una pesadilla esa noche sin su merodeador, pero su amiga la necesitaba.

Con ese pensamiento aun en su mente, camino hacia la estancia donde encontró a Luna sonriendo, mientras acariciaba su vientre. Momentos despues se escucharon unos pasos en las escaleras, ella tomo asiento frente a la rubia y espero a que su amiga llegara hasta ellas, ya que como decían los muggles, si la montaña no va a maoma, maoma va a la montaña, tenia tantas cosas que hablar con esa brujita.

Cuando una figura femenina se detuvo en la entrada de la estancia, observo a sus dos amigas sentadas, una frente a la otra, ella solo alcanzo a rodar los ojos antes de pronunciar palabra.

- Si esto es otra intervención,- dijo con sarcasmo,- mejor me voy,- antes de que avanzara hacia la chimenea fue detenida.

- Solo es una tarde y noche de chicas,- dijo Cassandra.

- ¿Segura?,- cuestiono Hermione.

- Si,- aseguro la pelirroja,- eres libre de irte cuando quieras,- la castaña enarco una ceja,- jamás te encerraría,- agrego la bruja.

- ¿Y para que se supone es esta reunión de chicas?. Cuestiono la castaña.

- Para hablar,- respondió la pelirroja, en ese momento la castaña sonrió con burla.

- En ese caso si es para eso, ¿Cuéntame sobre tu y Sirius?,- la pelirroja quedo en shock, el silencio invadió hasta que una risa se escucho.

- Eso es algo que yo igual quiero saber,- una rubia había hablado, haciendo que la castaña y pelirroja sonrieras.

- Es cierto,- respondió la pelirroja,- pero después te toca Hermione,- amenazo señalándola con un dedo. De esa forma con las tres sentadas frente a frente, la bruja Francesa comenzó a contar su historia con cierto merodeador,- en realidad todo fue extraño e inesperado, tu sabias,- dijo refiriéndose a Hermione,- que nunca fue de mi agrado, me refiero a que siempre me parecía demasiado inmaduro,- la castaña asintió.

- Lo recuerdo,- comenzó la bruja,- cuando iba de visita a Francia te coqueteaba y lo ignorabas,- la pelirroja asintió.

- Siempre me pareció guapo, pero me disgustaba su presencia,- ambas asintieron ante los recuerdos de ambas.

- Yo creo,- interrumpió Luna,- que siempre te pareció el hombre ideal para ti, pero te disgustaba que fuera tan el,- dijo captando la atención de sus compañeras.

- ¿A que te refieres?,- cuestiono Cassandra.

- Al hecho de que cuando conociste a Sirius, englobaba todo lo que te atraía de un hombre, lamentablemente su personalidad era exactamente todo lo que te degradaba,- la pelirroja meditaba las palabras mentiras la castaña asintió.

- Comprendo,- interrumpió la heroína de guerra,- físicamente Sirius es lo que mas te gusta, pero su personalidad es demasiado presuntuosa cosa que odias, y eso me hace preguntarme ¿Cómo fue que terminaron juntos?,- la pregunta de la castaña quedo en el aire hasta que las tres contestaron al unisonó.

- Sexo,- cantaron a coro, para despues comenzar a reir con muchas ganas, cuando los segundos pasaron y las risas se disiparon, la pelirroja retomo la palabra.

- Es cierto, todo comenzó con sexo, pero con el tiempo me he ido enamorando de el,- rio mientras sonreía, imitando la inocencia de Luna,- es genial estar con el, es agradable, tiene mucha platica y aunque no lo crean es un total caballero,- todas reian ante la afirmación de la bruja francesa.

- Pero ¿Cómo inicio?,- cuestiono la rubia futura madre.

- Por Hermione,- admitió la pelirroja,- fue cuando estábamos preocupados por ella, ya saben su actitud un poco indispuesta a hablar de sus problemas, que con la llegada de bueno el nuevo innombrable,- todas rieron ante la mención con clave del pelirrojo,- esos dias nos acercamos mucho, convivimos,- agrego ante la mirada picara de Luna,- al inicio claro que lo odiaba o eso me decía,- se encongio de hombros ante el recuerdo,- luego un dia me beso,- la castaña abrió los ojos, mientras Luna sonreía,- no fue por lo que piensasn, de hecho fue para sacarlo de un lio, una bruja con la que se acosto, vino a buscarlo el para salir de su problema.

- Entiendo,- resóndio Hermione.

- Despues de eso no podia dejar de pensar en sus labios, en el hecho de que ralmente me gustaba, simplemente no podia ignorarlo, trate de hacerlo,- suspiro,- pero el gusto por el, mas las charlas que teníamos, no lo se fueron acercándonos, hasta que un dia nos dejamos llevar por la pasión,- ella miro al suelo,- bueno tenia meses sin sexo entiéndame,- se justidoco al pelirroja.

- Entiendo tenerte encerrada con un hombre como Srius a cualquiera nos haría olvidar, muchas cosas,- agrego Luna, todas asintieron, pues era claro que un hombre como el merodeador era mucha tentwsion.

- A pesar de todo, Siriius quería informente a ti, Remus y Harry sobre lo nuestro, pero,- en ese intante agancho la cabeza, Hermione por su parte se levanto del sofá y camino hacia su amiga para arrodillarse frente a ella y tomar con un dedo su mentón.

- Pero temias mi reaccion,- afirmo la castaña, a lo que su amiga peliroja negó.

- Claro que no, Hermione si de algo estaba segura era e tu apoyo, es solo que, estabas tan mal con todo tu pasado que no se.

- No quería incomodarme,- termino la frase la heririna de guerra.

- Por Merlin deja que termine mis oraciones,- le respondió sonriendo la novia del merodeador.

- Continua,- alentó la amiga del niño que vivio.

- Simplemente nuestra prioridad eras tu, queríamos que estuvieras bien para anunciar,- de pronto la pelirroja se agarro la cabeza levantándose del sillón y caminar como loca,- ¿A quien engaño?,- decía una y otra vez, hasta que la castaña se levanto del piso y la tomo de los brazos.

- Calma,- le decía mientras Cassandra continuaba con sus frases sin sentido,- Cassandra,- el grito de la heroína de guerra hizo que levantara la cabeza.

- Perdón,- fue lo único que dijo,- es solo que estoy diciendo mentiras,- la castaña asintió.

- Tienes miedo,- afirmo ya que conociéndola como lo hacía comprendía a la perfección su preocupación,- tienes miedo de admitir que lo amas, y por es te negaste a decir algo sobre ustedes.

- Ya que si lo decía era verdad,- termino la pelirroja, para después abrazar a su amiga,- no sabes cuento te necesitaba,- dijo mientras lloraba,- pero si siento esto en ese caso es que no lo amo,- afirmo la pelirroja.

- Claro que no Cass, solo que no quieres que te lastime eso es normal, tu solo te proteges.

- Pero no lo bonito del amor es arriesgarte,- dijo Luna,- bueno me refiero a que con Theo era una gran apuesta y pues ahora somos felices,- la bruja de cabello de fuego asintió.

- Eso lo se pero es que Sirius e tan el que todo es posible,- explico.

- Hasta que este genuinamente enamorado,- afirmo la rubia.

- Sabes Cass,- dijo la castaña,- hay una frase que he escuchado decir por años a Harry, que según el son palabras de Remus, y es que cuando un merodeador se enamora es para siempre,- la pelirroja la observo sorprendida,- ya sabes que no creo en esas cosas,- dijo refiriéndose al amor,- pero es cierto, Sirius tiene una personalidad fuerte, protege a sus seres queridos y si el en algún momento ha querido revelar su relación es por algo,- la pelirroja asintió.

- Ahora que lo he ha hablado,- continuo la bruja francesa,- comprendo muchas cosas, que me ahogaban es claro que lo amo,- dijo para después quedarse callada,- lo amor,- dijo mas fuerte,- oh por Merlín realmente lo amo, nunca lo había dicho en voz alta,- rio la bruja por su recién descubrimiento,- necesitaba hablarlo con ustedes que me ayudara,- la castaña abrazo a su amiga.

- Ahora no hay nada que te impida disfrutar de el, es hora de que sean felices.

- Es cierto yo era el obstáculo, pero se que si las cosas no terminan bien, por lo menos me arriesgue por algo que realmente quería.

- Ahora ¿Por qué no lo buscas?.,- cuestiono la castaña, la respuesta de la bruja pelirroja fue entrecerrar los ojos.

- A no Hermione,- hablo la francesa,- no me engañaras, si bien agradezco que me hayan ayudado a darme cuenta de mis sentimientos, bien puedo hablar con Sirius mañana, pero hoy es para ti bruja,- le advirtió.

- Pero ¿Qué quieren que diga?,- Cassandra rio con sarcasmo.

- A mi no me evades, ¿Crees que no me he dado cuenta de tu cambio de humor? ¿De cómo sonríes mas?,- cuestiono,- se que algo paso en el tiempo que estuviste en Hogwarts,- la castaña sabiendo que no podia ocultar nada mas, se tiro al sofá mientras suspiraba.

- Hable con Charlie,- confeso la bruja. Sus amigas abrieron los ojos sorprendidas,- según el se arrepiente de "haber buscado justicia",- dijo con sarcasmo,- pero que después me abandono porque se enamoro,- después comenzó a relatarle todo lo que hablo con el amigo, cada detalles de que discutieron fue dicho en esa platica entre chicas. Cuando termino de relatarles todo lo que se dijo ese oscuro dia, las reacciones fueron como las esperaba.

- Si que es un bastardo,- dijo Cassandra,- todo justiciarlo con amor, si en verdad te amara no hubiera hecho lo que hizo,- la pelirroja despotricaba en contra del criador de dragones ya que estaba muy molesta.

- Se vio muy mala persona, el amor se demuestra pero el prefirió irse,- la rubia futura mama, también afirmaba su enojo en contra del miembro de la familia Weasley.

- Ademas esa estúpida de Ginevra,- la castaña también expreso su sentir,- es lo que mas me molesta de todo esto,- sus amigas la observaron,- si es verdad el me rompió el corazón, pero el fue manipulado, no lo justifico,- agrego al ver la mirada dirigida a ella de parte de su amiga pelirroja,- el tomo la decisión de hacer lo que hizo, pero si esa no lo hubiera hecho creer cosas que no son, el seguramente nunca hubiera intentado nada conmigo,- la pelirroja seguía furiosa, pero como era una costumbre Luna mostro un lado diferente,

- Es cierto, pero también debes admitir Hermione que si tu hubieras dicho que paso esa noche, en lugar de cerrarte, Ginevra no hubiera tenido las armas para molestarte,- le heroína de guerra asintió.

- Es verdad, se que cometí ese error es solo que en ese tiempo, simplemente quería alejarme de todo lo referente a Ron, porque si me sentía culpable de su muerte, pero fue hasta hace poco que comprendí que nada podía hacer.

- Es verdad, pues Ginevra buscaría cualquier excusa para hacer algo encontrar,- hablo Luna,- ¿Recuerdas como te hablaba de lo feliz que era Charlie en Rumania?,- cuestiono la bruja.

- Si, me contaba como era feliz con una compañera de trabajo que conoció en ese lugar,- conto la castaña.

- Esa una perra,- agrego Cassandra provocando la risa de todas.

- A pesar de todo, el solo fue una pieza para ella, en un juego donde todos salimos lastimado,- las tres asintieron,- es una lastima que su absurda venganza no pensara ni en su hermano,- después de guardar silencio,- es hora de asaltar el whiskey de fuego de Sirius, excepto para ti Luna,- las tre rieron comenzando a servir el licor y para Luna jugo de calabaza.

La castaña quería distraerlas antes de que comenzaran a cuestionar, de su vida amorosa, o se dieran cuenta que sus sonrisas eran gracias a Neville ya que para nadie era un secreto, que vivía con el en Hogwarts.

Lamentablemente para la bruja mas inteligente de Hogwarts su amiga rubia se percato de que no quería hablar de un tema, ya que las intentaba distraer pero pensó que ese tema seria para otro día, pues ese ya tenían suficientes confesiones.

Esa tarde y noche la pasaron como hacia mucho no lo hacían.

0o0o0o0o0o0o0o

En la oficina de Cooperacion mágica internacional, se encontraba completamente sola, ya que los magos y brujas que laboraban en ese departamento dentro del ministerio, habian concluido su jornada laboral hacia ya algunas horas.

A pesar de que el area de los escritorios donde el equipo de trabajo laboraba estaba completamente a oscuras, de una puerta que daba a la oficina del jefe de ese departamento, salía un pequeña luz, de abertura inferior de la misma, ya que la jefa de ese departamento estaba aun laborando, ya que se negaba a llegar donde actualmente se estaba quedando.

Dentro de la oficina, en un escritorio, una mujer de cabellos castaños, estaba rodeada de pergaminos. Los cuales leia y firmaba, ella trataba desde hacia dias, de alejarse lo mas que pudiera de sus pensamientos, no quería imainar, no quería soñar pero sobre todo no quería añorar algo que jamás seria para ella. pues el convivir con Neville le hizo darse cuenta que el le atraía mucho, no sabia si habia amor, pero de que le gustaba era algo claro.

Por ese motivo quería alejarse de el, pues el tenerlo cerca la confundía mas y mas, y ella no estaba lista para aforomtar nada y menos el volver a caer en las redes de ese oscuro sentimiento.

Se levanto de su asiento y se dirigió a la ventana de su oficina, quería despejar su mente, de todo lo que pasaba a su alrededor, estaba confundida y quería simplemente irse, de ese lugar que tan solo provoco anriera viejas heridas.

Nunca se habia arrepntido mas en su vida, el a haberse quedado en los aposentos con el herbologo, lo cierto es que su presencia la trnquilizaba de una manera tan diferente, de un forma que jamás habia experimentado,

Lo cierto era que habia teniado a algunos amantes, pero desde su tiempo on Viktor, donde el fue su pareja, jamás habia dormido con nadie mas, excepto con Draco. Solo que con el era todo tan diferente, sin preguntas ni reclamos, ese fue su trato, solo que desde que conoció la paz que le trasmitía su ex compalero de casa, eso quiso para ella.

Compañía sin que la finalidad fuera sexo. El como la trataba el profesor de Hogwarts era tan diferente, nadie la habia visto de esa forma, ni siquiera Viktor que era el perfecto caballero, pero con el pelinegro era todo tan fácil, tan grato, que se percato el porque seguía a su lado, anhleaba tener paz y eso le daban, ambos, ya que su pequeña hija, era adorable y la amaba.

Muchos pensarían que la quería por su frustración y deseo de ser madre, pero lo cierto es que no, ella adoraba a esa pequeñita porque simplemente le robo el corazón.

Unos golpes en la puerta de su oficina la sacaron de sus pensamientos, permitió la entrada con un firme pase, ya que se le hacia extraño que alguien llamara pues estaba segura ser la ultima en el ministerio, giro su cuerpo para ver entrar por la puerta a nada mas y nada menos que Draco Malfoy.

- Buenas noches Draco,- lo saludo con cortesía, a lo que el rubio respondió frunciendo el seño.

- No se que pretendes,- la ataco, sin filtros ni saludos,- tiene semanas que no te veo, y cuando lo hago, estas con Longbottom, despues desapareces, sin siquiera mandar una sola nota, y ahora que te encuentro, me saludas como si solo fuera alguien sin importancia, por Merlín estuvimos teniendo sexo por unos meses, merezco mas consideración,- el rubio heredero de la fortuna Malfoy, estaba enojadísimo, sus ojos eran mas fríos que nunca y su peor mirada estaba dirigida a Hermione, por su parte ella, simplemente lo observo, sin demostrar ningún sentimiento.

- ¿Ya terminaste?,- le cuestiono fríamente,- pues quieres respuestas te las daré,- lo miro seriamente mientras hablaba,- en primer lugar tu me veraz cuando a mi se me de la gana, en segundo asalto desaparezco y aparezco cuando quiera, con quien a mi me parezca mejor, y por ultimo no tengo que darte explicaciones,- termino aun con la mirada fría y muy enojada.

- Yo no pido explicaciones, porque eso me humilla solo pido consideración al ser yo tu pareja en la cama,- dijo el rubio, pues si bien la deseaba no podía evitar enojarse con su actitud.

- ¿Qué tipo de consideraciones quieres?, si desde un inicio acordamos una forma de estar juntos, yo no doy explicaciones de lo que hago o dejo de hacer, asi que no soportare esa actitud de tu parte.

- Yo se que acordamos algo distinto, pero entiende mi enojo, no crei que estarías con otro, mi orgullo es grande Hermione, y lo que es mio quiero que permanezca de esa forma,- la castaña rio.

- Te quivocaste de chica porque yo no pertenezco a nadie, Draco yo no puedo con una seudorelacion como esta,- acoto la bruja.

- Precisamente de eso quería hablar, yo no quiero darte mas una seudorelacion, quiero que nos sintamos libres de hacer lo que queramos, dee salir sin escondernos,- el abia que era un paso arriesgado pero tenia que intentarlo,- yo quiero que seamos como cualquier pareja, que podamos tener una relación,- termino el rubio. Ambos se quedaron en silencio pues la castaña aun no comprendía co o su relación perfecta, e habia ido al demosnio.

- De eso hablaba,- la castaña se acercaba cada vez mas a el,- para que esto funcione debemos respetar limite y tu los estas sobrepasando,- le dijo duramente,- y como veo que no cambiaras lo mejor es que terminemos lo nuestro de una buena vez,- sentencio la castaña.

- Yo te ofresco algo que es bueno, ns gustamos y hacemos una buena pareja,- la castaña negó.

- Una cosa es mantener esa relación en la cama o en cenas que sabemos donde terminaran a que tu pienses que podemos andar de la mano por el mundo mágico,- negó con la cabeza,- no Draco, a mi no me interesa una relación,- suspiro,- ademas yo me ire en unos meses y no me veras mas.

- Solo dame ese tiempo te convenceré,- el rubio quería esa oportunidad. Hubo mas silencio en donde el heredero Malfoy veía perdida su fortuna, sus padres lo desheredaría y sobretodo su orgullo se iria a la mierda, todo por no poder conquistar a una chica.

- Lo siento pero no,- respondió la castaña,- no tendremos una relación, es mejor que te vayas y no me busques,- la castaña tomo su bolso con su varita y cuando paso a lado del rubio le dijo,- lo siento pero no puedo,- segundos despues daba un portaso la castaña dejando solo al rubio, el por su parte tomo un objeto pesado del escritorio de la bruja y lo arronjo a la pared, para despues salir de la oficina no sin antes repararlo.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

En una pequeña estancia, se encontraban un hombre de cabellos negros junto a una pequeña niña rubia, esta brincaba con gran entusiasmo, ya que ese día era su cumpleaños, ella estaba realmente feliz.

Por su parte su progenitor la veía orgulloso, además estaba contento de ver esa hermosa sonrisa adornar su precioso y pequeño rostro.

Camino hasta ella para abrazarla, ella se colgó de su cuello para después besar su mejilla.

- Te quiero papi,- la pequeña se acurruco.

- Yo también te quiero princesa,- la pequeña sonrio.

- ¿Vendra Herms?,- cuestiono la rubia,- es que la queremos ver, tiene muchos dias que no viene, ¿Acaso se enojaron?,- interrogo la cumpleañera.

- No mi amor, es solo que tiene cosas importantes que hacer,- la pequeña bajo la mirada,- pero me prometió que vendría, me mando una nota,- la niña de inmediato se le ilumino el rostro.

- Eileen se pondrá feliz,- de inmediato se tapo la boca, como si hubiera dicho algo que no debía.

- ¿A que re refieres?,- pregunto el herbologo. Le pequeña juntaba sus manos, retorciéndose sus dedos, un gesto que demostraba lo nerviosa que estaba.

- Es que ella no quiere que nadie lo sepa, pero le cae muy bien Herms, solo que no lo demuestra,- la pequeña rubia dijo la verdad y soltó un suspiro,- no le le digas o se enojara conmigo,- el pelinegro beso su frente.

- Jamás diría tu secreto,- le sonrio,- solo dile que a Herms,- sonrió aun mas al llamarla como su pequeña lo hacia normalmente,- que la quiere mucho igual que a ti,- toco la punta de la nariz con su dedo, para después reír,- ahora terminemos de preparar todo.

El profesor de herbologia, continuo preparando lo necesario para la fiesta de su hija, la habia mandado a bañarse, ya que Hermione llegaría con la ropa que se pondría la pequeña, solo esperaba que apareciera, pues tenia cinco dias que no aparecía por su casa.

A pesar de que en teoría se estaba quedando en sus aposentos en Hogwarts. Sin lugar a dudas ella hacia falta en ese lugar, su sonrisa la forma en como trataba a Sophia, era la luz en esa pequeña familia, incluso se vio muchas veces imaginándose con Hermione como su mujer, llegando por las noches, seguramente asadísima después de estar todo el dia en el ministerio, el con la cena lista, para después ella llevar a dormir a su pequeña hija, despues ambos pudieran compartir un momento de pareja.

Sonreía como bobo cuando pensaba en esa posibilidad, lamentablemente estaba seguro que ella no quería aquello, pues si bien jamás le habia preguntado, estaba seguro que Hermione no estaba interesado en una vida de casada, además de que estaba consciente de que ella y Malfoy, salian o lo habia hecho y siempre estaba con el temor de que retomaran su relación.

Suspiro y alejo cualquier pensamiento de posibilidad con la castaña, ya que ella era de esas mujeres inalcanzables, además el no era lo que se dice un Casanova, a pesar de todo eso sabía que si un día tenía la oportunidad de estar con Hermione l aprovecharía y sabia que tenía hasta el mes de Mayo que terminaba el torneo para lograr algo serio con la castaña.

Porque de tener un oportunidad el la haría su pareja, su novia o esposa, jamás la tendría como una mujer mas que haya pasado por su cama.

Sus pensamientos se vieron interrumpidos por los toques en la puerta, involuntariamente se le formo una sonrisa en el rostro al saber quien era, antes de que el llegara a la puerta una elfina abrió la entrada de sus aposentos, mientras el permanecía en el pasillo de su hogar.

- Buenos días,- saludo la castaña a la elfina.

- Señorita Hermione,- respondió. La castaña avanzo hasta llegar con Neville.

- Hola,- dijo cortésmente.

- Me alegra que hayas venido,- no pudo evitar hablar con resentimiento,- como ya no habías venido,- termino disiento el pelinegro, la castaña hizo una mueca.

- Te dije que vendría,- afirmo un poco molesta,- y no había venido porque tengo mucho trabajo,- aclaro,- y como no deseo dar mas explicaciones, voy con Sophia,- la embajadora del ministerio camino hasta la habitación de la pequeña. Por su parte el herbologo, sintió que había cometido un error al reclamarle el no haber ido a su casa, ya que si de algo estaba consciente era de la independencia de Hermione.

- Herms,- saludo la pequeña rubia cuando la vio entrar a su cuarto.

- Hermosa,- dijo besando su mejilla,- feliz cumpleaños,- la felicito para despues sacar de una pequeña bolsa una enorme caja la pequeña sonreía,- espero te giste,- dijo antes de que Sophia arrancara el papel en que estaba envuelto su regalo, el cual era un equipo para mantenimiento de una escoba mágica, la cumpleañera brinco de emoción para despues abrazar a la heroína de guerra.

- Gracias me encanta,- ambas estaban sentadas en la cama, mientras la pequeña la abrazaba con fuerza, ella no pudo evitar sentirme emocionada por aquel gesto tan genuino.

- Ahora lo mas importante,- se levanto de la cama para tomar un vestido de una bolsa que colgaba en un perchero,- es hora de tu vestido,- cuando se lo mostro a la niña esta sonrió.

- Lo encontraste,- grito.

- Claro esto lo encuentras en las tiendas muggle,- el vestido estaba inspirado en uno para princesas, una noche le relato el cuento de la Bella y al Bestia y ella quedo encantada con el vestido de Bella, asi que le prometió regalarle uno para su cumpleaños. Ambas permanecieron en la habitación mientras la pequeña era arreglada para lucir el delicado regalo para su pequeña fiesta de cumpleaños.

Mientras tanto desde la estancia de los aposentos de Neville, este se veía con una hermosa sonrisa, pues desde donde estaba podía escuchar a la perfección las risas, de su hija y Hermione, cosa que le agrado mucho.

Poco a poco los invitados comenzaron a llegar al evento, la mayoría eran adukltos por no decir todos, ya que la única niña que estaba invitada era la pequeña Eillen.

Dentro de la estancia estaba el matrimonio Nott, los Snape, para sorpresa de muchos Sirius junto con Harry y Pansy, el pelinegro habia invitado a los Weasley y para el fue extraño notar su ausencia.

El anfitrión charlaba con los presentes esperando a que su preciosa hija saliera de su habitación. En ese instante del pasillo salian dos figuras femeninas, una preciosa niña con un vestido que el jamás habia visto, y detrás de ella una hermosa mujer de cabello castaño, sin razonar el motivo, una enorme sonrisa se formo en su rostro, se acerco a ambas mientras la cumpleañera avanzaba con su amiga y el se quedaba junto a la castaña.

- Que vestido mas original,- le comento a la heroína de guerra.

- Ella quería ser Bella,- contesto solo que al ver la cara de interrogación del herbologo agrego,- un cuento muggle,- segundos después la mujer caminaba hacia sus amigos, deteniéndose con el merodeador,- ¿Y Cassandra?,- cuestiono.

- Tenia una junta con el ministerio Francés,- esa respuesta le recordó a Hermione que su fecha de regreso estaba cerca y sin saber porque su corazón se encogió, observo a sus amigos preguntándose si estaba lista para dejarlos y cuando llego el momento de posar su mirada en Neville y Sophia supo de inmediato su respuesta, sin duda no estaba lista, lamentablemente no había vuelta atrás, sus obligaciones en Londres estaban por terminar. Sonrió sabiendo que tenia poco tiempo el cual disfrutaría.

El resto de la velada fue magnífica, todo rieron, las niñas disfrutaron, mientras que los adultos bromeaban, pasando las horas poco a poco los invitados se fueron dejando al herbologo y la embajadora casi completamente solos.

0o0o0o0o0o0o0o0

Dentro de un departamento una pareja estaba sentada en el sofá de su departamento, ambos sonreían por los momentos compartidos durante la fiesta de la cual habia llegad hacia unos momentos, reian por las ocurrencias de la cumpleañera y el momento de adultos que todos pasaron, hasta que la pelinegra comento.

- Hermione se veía feliz,- dijo a su prometido el cual estaba un poco serio,- Harry,- lo llamo, momentos despues pareció que el salvador del mundo mágico salía de su transe.

- Si Hermione estaba muy alegre,- dijo con un toque de pesimismo.

- ¿Qué ocurre?,- cuestiono la bruja,- pareciera como si no estuvieras feliz por ella,- el azabache negó con la cabeza, giro su rostro y observo a la mujer de su vida.

- No es eso Pansy,- suspiro,- me alegra ver a mi amiga feliz, ella ha pasado por mucho es solo que creo que necesita tiempo para ella,- segundos despues continuo hablando,- ella se ve feliz a lado de Neville y su hija, eso es maravilloso pero,- dejo la frase sin terminar.

- ¿Crees que aun no esta lista?,- cuestiono.

- No lo se, creo que necesita sanar del todo,- dijo el salvador del mundo mágico,- su plática con Charlie es reciente, pienso que aun no sana del todo.

- Ella debe reconstruir su vida, reunirse con los que ama y en el proceso seguramente encontrara en el amor,- dijo Pansy,- puede que Neville sea una buena opción,- el pelinegro puso una cara de enojo.

- ¿A que te refrieres?.,- cuestiono a su prometida.

- No me digas que no has dado cuenta, por Merlin es obvio,- dijo sonriendo,- ellos se gustan, Neville la observa con admiración, además de yo creo si no es amor por lo menos cariño y ella, ademas de que se complementan,- se rio al ver a su novio celoso por su hermana,.

- Ella se ve feliz a su lado,- termino el azabache,- ¿Realmente crees que ellos puedan estar juntos?,- cuestiono Harry.

- Yo creo que podrían intentarlo, no lo se en realidad.

- Pero Hermione no puede estar con el,- dijo el azabahe como si hubiera descubierto una poderosa razón.

- ¿Porque?,- cuestiono la ex Slytherin.

- Porque ella esta con Malfoy,- dijo Harry.

- Hay amor,- Pansy lo abrazo,- eres tan inocente. El azabache frunció el ceño mientras su prometida le explicaba, que Draco y Hermione no eran realmente una pareja, que solo era sexo, todo se lo dijo como una mama a un pequeño. El azabache se tapo los oídos diciendo que no deseaba escuchar mas sobre ese tema, mientras Pansy se reia por la inocencia y en ocasiones la ingenuidad de su prometido.

0o0o0o0o0o0o0o

Dentro de los aposentos del profesor de herbologia, el se encontraba levantando los platos y vasos de la fista de su hija, sonreía pues sabia que su pequeña se habia divertido a lo grande, estaba satisfecha por el vestido que le dio Hermione, ademas de ver a tanta personas a su alrededor, aunque solo una d ella fuera de su edad, ella se parecía tanto a su madre.

- Elizabeth,- dijo mientras suspiraba, despues de tanto tiempo no la habia olvidado, aunque dentro de su corazón no la recordaba con los mismo sentmientos de antes, si bien es cierto la amo, ahora solo era el recuerdo junto con la incertidumbre de no saber que paso con ella, solo esperaba que… sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando escucho unos pasos del pasillo, giro su cuerpo para observar frente a el a Hermione, de inmediato una sensación lo inundo algo de lo cual se estaba acostumbrando, sonrio mientras ella se veía un poco seria.

- Se duermio,- dijo la heroína de guerra, se giro para tomar sus petenencias, uando estaba a punto de irse escucho al pelinegro llamarla.

- Hermione,- la llamo, cuando la tuvo frente a frente agrego,- desearía hablar contigo de algo importante,- el herbologo no pudo ver omo el cuerpo de la castaña se tenso, suspiro y deho su capa en un sofá, fue detrás de Neville el cual la llevo hasta la cocina,- ¿Te?,- ofreció el pelinegro mientras la bruja se sentaba, el se dio la vuelta y comenzó a hablar,- quiero pedirte un favor,- dijo mientras servia unas tasas con agua caliente y deja caer unas hierbas para darle sabor, dejo la azucarera y todo lo necesario para preparse el te al gusto.

- Explicame,- lo alentó la bruja a continuar, por alguna razón no quería estar mas con el y mucho menos a solas.

- Cada año vamos a la villa Italiana donde vivía con Elizabeth,- la castaña levanto una ceja,- se que sonara extraño pero me gusta que Sophia tenga contacto con los lugares que conoció su madre.

- Solo ella,- dijo la castaña en tono muy bajo, casi inaudible.

- ¿Disculpa?,- cuestiono el pelinegro.

- Nada, solo decía que esta perfecto que Sophia tenga lindos lugares sobre su madre y como no recuerda los lugares en los que nació y claro ustedes fueron felices, es genial que la lleves,- el pelinegro frunció el ceño ante el tono de voz de la castaña ya que era un poco amargo casi sonaba ¿Enojada?.

- Claro Sophia necesita un lugar para darle recuerdos mientras...

- Que tu no los necesitas ya que la recuerdas perfectamente sin la necesidad de un lugar en especifico,- termino la bruja mas inteligente de su generación.

- Los recuerdos no son para mi,- antes de que terminara Hermione volvió a interrumpir.

- Dejando tu historia de amor,- dijo un poco enojada,- ¿Cuál es el favor?.

- Que nos acompañes este año, Sophia te quiere y la villa es un lugar hermoso que me gustaría que conocieras,- antes de que Hermione hablara el continuo,- claro que no nos quedaríamos en la casa en la que viví para que no estés incomoda,- la castaña sin saber el motivo se levanto furiosa.

- Es eso o no quieres que nadie perturbe el lugar en el que vivió tu esposa y por lo que veo la mujer que aun amas,- ante el tono acusador de la castaña Neville se levanto de su asiento.

- No pongas palabras en mi boca que jamás he dicho y mucho menos pensado.

- Solo te ayudo a expresar lo que sientes,- agrego y camino hacia la puerta de pronto sintió la mano del mago sobre su brazo, la giro bruscamente pero sin hacerle daño alguno, cuando sus miradas se encontraron ambos se estremecieron ante la intensidad de la misma.

- Ese lugar no solo tiene recuerdos de Elizabeth,- dijo el mago,- en ese sitio fue el primero en el que me instale después de la muerte de mis padres, del fin de la guerra, en el cual fui libre y pude permanecer ahí sin ser el niño al cual sus padres fueron torturados por Bellatrix, sin tener la lastima de nadie, en ese lugar pude estar después de años en paz con mi abuela,- soltó de pronto,- por eso quiero que lo conozcas y si no nos vamos a quedar donde vivi con Elizabeth es porque nos quedaremos donde yo vivi cuando recién llegue a la villa,- la castaña le costo recobrar la voz, pero cuando lo hizo cuestionó.

- Pero tu dijiste,- no termino cuando fue interrumpida.

- Que no quería que estuvieras incomoda, porque la casa tiene solo dos habitaciones, una es pequeña para Sophia y la otra es un poco mas amplia, mientras que la otra casa sus habitaciones son espaciosas porque allí vivi con mi abuela,- la castaña estaba avergonzada por demostrase abiertamente su enojo por una persona muerta,- entiende tu eres parte importante en mi vida y familia, has llegado para instalarte por ello quiero hacerte participe de una tradición familiar, de algo que solo hemos compartido Sophia y yo,- suspiro mientras tomaba su rosto con ambas manos,- ahora que tu eres parte de nosotros deseo que asistas,- la castaña se sinti conmovida por las palabras del mago, pues hacia años que no se sentía parte de nada, mucho menos de una familia, ya que aunque tenia amigos, ellos hicieron sus vidas y Neville se lo ofrecía con todo su cariño, ella sintió que las lagrimas caían y siguió un impulso. Junto sus labios con los del herbologo y de inmediato sintió el cielo cuando su beso fue correspondido, eras suaves como los recordaba, tiernos y cariñosos, respetaba lo lento del acto sin exigir mas, momentos después s separaron y ella dijo.

- Claro que iré,- fueron sus palabras.

- ¿Es una promesa?,- cuestiono.

- No, dijo,- es un juramento,- después de eso volvieron a fundirse en un beso que poco a poco dejo de ser casto.

La castaña lo abrazo por el cuello mientras el la sostenía de la cintura, ambos estaban totalmente pegados, mientras el pelinegro recorría con sus manos la espalda de la bruja, ciegos por el deseo ambos caminaron por el pasillo tratando de mantener el equilibrio mientras se besaban, cuando encontraron la puerta de la habitación del herbologo, abrieron la puerta para ingresar.

Hermione no podía dejar de pensar que estaba mal acostarse con el, pero el sentimiento que tuvo cuando escucho llamar a su esposa muerta mientras el estaba en la sala solo, hizo que hirviera su cuerpo, pero al saber que era importante para el, no se pudo reprimiera mas y por ello se encontraban en aquella situación.

Por su parte el herbologo sabía que debía respetarla, pero dentro de su corazón crecían di a dia sentimientos por ella y ahora que tenia su cuerpo no podía dejar de querer mas y mucho mas.

Ambos dejaron de ser racionales y dejaron llevarse.

La ropa de los dos amantes salio disparada de sus cuerpos, usualmente Hermione tenia un hechizo sobre su cuerpo para ocultar sus marcas de la guerra, ya que cuando estaba con sus amantes no quería que estos las vieran sin embargo aquel dia no se coloco tal hechizo, cuando sintió su cuerpo desnudo intento cubrirse ya que por alguna razón no deseaba que el pelinegro la viera, marcada y la piel visiblemente fea, al notar Neville las intenciones de la bruja la detuvo.

- No lo hagas,- le suplico,- eres hermosa,- la castaña se sintió sonrojarse, cosa totalmente extraña en ella,- tus cicatrices son una marca de tu valentía,- decía eso mientras besaba su hombro,- de tu fortaleza,- beso su clavícula,- de que sin duda el titulo de heroína te va como anillo al dedo,- beso el vientre de la castaña, ella se sintió estremecer y lo levanto ya que este se había agachado un poco.

- Gracias,- fueron sus únicas palabras antes d arrojarlo a la cama, con su valentía renovada, ella se posiciono sobre el herbologo, beso su boca, después su cuello, bajo al pecho y después un poco mas abajo. El herbologo suspiro mientras ella jugaba con el. momentos después la castaña se acomodo sobre el pelinegro y antes de ser invadida por el pelinegro en la detuvo.

- ¿Estás segura?,- cuestiono, era una pregunta estúpida pero no pudo evitarla, ella como respuesta, termino sentada sobre la masculinidad de Neville, aquello movimientos siguió con muchos mas, ambos gemían con discreción ya que no se podían olvidar que junto estaba una pequeña durmiendo. Todo termino con un gran orgasmo, la castaña de inmediato se retiro de Neville, acostándose a su lado, acostumbrada a las relaciones de una noche, hizo un movimiento que indicaba que se iba a levantar de la cama, solo que el herbologo la detuvo,- quédate,- le dijo ella giuro su cuerpo para observarlo.

- Es tarde,- fue su respuesta, aunque dentro de ella se sentía morir pues quería realmente quedarse a su lado, aunque fuera una noche y fingir que el la amaba aunque fuera solo ese momento.

- Por favor,- solo necesitó esas palabras para desarmarla, además de unos ojitos que la derritieron, ella sonrió y se recostó dándole la espalada, por su parte el herbologo la abrazo mientras se hacia caricias por el brazo. Momentos después ambos quedaron profundamente dormidos.

La castaña fue la primera en despertar y no pudo evitar sentirse bien, cuando sintió el brazo de Neville sobre ella, sintió pues era increíble como solo esa noche podía desarmarla de esa forma, giro su cuerpo y no pudo evitar recordar lo ocurrido la noche anterior, a pesar de que ella tomo las riendas de la noche, el fue tierno en su trato, no la forzó a mas, fue increíble sentarse llena de el, sabía que podía repetir ese momento muchas veces mas, pero en su mente se formo una pregunta, ¿Seria lo correcto?.

Estaría bien que ella lo arrastrara a su vida, a su pasado a su mundo lleno de mentiras, porque a pesar de haber cerrado su ciclo con Charlie aun habia cosas que debía solucionar. Aun no podía sentirse libre pues su vida estaba llana de secretos y no sabia que seria justo arrastrar a un hombre tan bueno como Neville a una vida donde ni ella misma sabia si podia ser lo que el necesitaba.

Además estaba el hecho de que Neville no conocía su pasado, el aun tenia la imagen de Hermione, su compañera de Hogwarts, pero no sabia en lo que se convirtió, que por su culpa Ron murió, sus amantes y sobre todo que jamás podría ser madre de nuevo.

El era un hombre de familia, seguramente esperaba tener un segundo o hasta un tercer hijo y ella jamás se los podría dar, el necesitaba una mujer completa sin pasado oscuro, ni secretos. Cosa que ella no era.

Se levanto de la cama sabiendo que no podía estar con el pues no podia llevarlo aun lugar oscuro, no lo merecía.

Mientras se vestía no podia dejar de verlo, tan tierno sensible y amable- no definitivamente no podía arrastrarlo, ya que no solo era el ya que Sohia estaba incluida y sin duda esa pequeña merecía una buena madre, alguien que la guiara y no que fuera una mujer con un pasado terrible.

Salio de la habitación no sin antes rozar sus labios con los del pelinegro, segundos despues salía del cuarto donde vivió momentos magníficos.

Antes de irse entro a la habitación de la péquela rubiecita, no se atrevió a acercarse, ya que su corazón se derretía, desde la puerta solo susurro un lo siento y se dio la vuelta, cuando estuvo frente a la puerta se pregunto si eso había sentido Charlie cuando la dejo, esa culpa por mentirle y amarla al mismo tiempo, no lo sabia pero si lo que ella sentía se asemejaba a lo que sintió, lo entendía en ese momento mas que nunca, suspiro u negó con la cabeza.

Cuando estaba a punto de abrir la puerta y sucedió alfo que no creyó que pasaría.

- Pensé que al menos hablaríamos,- dijo una voz detrás de ella, cuando giro su cuerpo se encontró con Neville que la observaba con lo sabia era desconcierto.

- No comprendo que tenemos que hablar,- fue su respuesta.

- De lo que ocurrió ayer,- respondió el herbologo.

- Lo que paso, fue lo que normalmente hacen dos adultos cuando sienten atracción,- el pelinegro la observo sin creer su respuesta.

- ¿Acaso para ti no tuvo importancia?,- cuestiono.

- No mas que una noche placentera,- la castaña se sonreía a si misma de su frialdad, aunque por dentro estaba temblando, al ver los ojos del hombre frente a ella, que destilaban amabilidad, suavizo un poco su rostro,- Neville,- dijo su nombre, saboreando cada letra,- lo que vivimos fue solo una noche madamas, no quiero que,- sus palabras fueron interrumpidas.

- Que sean que Hermione,- dijo el mago,- ¿malinterpretadas?,- cuestiono,- tu sabes que jamás te trataría como una mujer de una noche,- al escuchar esas palabras su corazón bombeo con fuerza, por muy poco arruina toda su farsa, pues se sintió increíblemente bien al escuchar esas palabras de la boca del herbologo,- ayer te dije lo importante que eras para mi y ahora pretendes que ignore el hecho de que hicimos el amor, porque si Hermione ayer te hice el amor,- la castaña suprimió una lagrima.

- Yo no puedo,- dijo d manera firme.

- ¿Qué no puedes?,- cuestiono.

- Ofrecerte mas que una noche,- aclaro la bruja.

- Y yo no puedo tratarte como si fueras cualquier mujer,- suspiro el herbologo,- yo tengo sentimientos por ti,- la castaña negó.

- Debes entender que una relación no esta en mis planes Neville,- respondió,- puedo ofrecerte ser amantes, pero no amor, ni sentimientos,- dijo con calma,- no soy capaz de mas,- el pelinegro negó derrotado.

- Jamás entiéndelo,- dijo serio,- podría pedirte tal cosa o aceptarla, jamás te trataría de esa forma, porque tu,- se acerco a ella en tres zancadas,- eres una mujer que ale mucho, como para no tenerte el respeto de ofrecerte menos que mi corazón,- la castaña sintió sus piensa como gelatina. Pero se recordó que no podía dañar la pureza de una a persona como el.

- Eso es lo que te ofrezco,- hablo,- tómalo o déjalo,- el pelinegro sonrió.

- Prefiero tu amistad que a tu cuerpo,- con esas palabras en su cabeza, la castaña asintió y segundos después salio de los aposentos del profesor de herbologia.

0o0o0o0o0o0o0o0.

En la puerta de un departamento un joven rubio estaba frente a una castaña, ella tenia firmeza en sus ojos mientras que el solo dudas y desconciertos.

- Acepto tu propuesta,- fueron las palabras que hicieron preguntarse a Hermione si de verdad estaba reconstruyendo su vida o solo la estaba destruyendo aun mas.

0o0o0o0o0oo0o0o0o0o0oo0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

Gracias por su paciencia. Amo sus palabras en sus comentarios son increíbles.

Bueno espero haya quedado clara la ultima escena. En el siguiente capitulo se vera como Hermione llego a esta conclusión. Aunque con lo relatado en el capitulo imagino que se entenderá.

Espero les haya gustado el leemon, o si es que se le puede llamar de esa forma, ya que son super ligeros, no me gusta ser vulgar y por eso los hago de esa forma.

Se que muchos pueden pensar que los motivos de Hermion son insuficientes o extraños, pero creo que una mujer que paso por lo que ella podría reaccionar de esa manera, es solo una suposición mia.

Saludos y bendiciones.