Hola mis queridos lectores lo primero que dire sera ¡FELIZ AÑO NUEVO!, los felicito atrasados porque el jueves no pude actualizar, upps pero no pude escribir mucho y me tarde mas en terminar el capitulo. Les tengo que decir que gracias por un año mas acompañándome en esta actividad que amo hacer y es escribir, adoro que aun sigan conmigo, por sus comentarios tan agradables, no me extiendo porque abajo deje una super nota, léanla porfavor. Espero disfruten.
Todos los personajes y lugares le pertenecen a J.K. Rowling
Capitulo 29: Realidad.
En una elegante oficina una mujer estaba, escribiendo furiosamente en un pergamino, intentando de esa forma alejar malos pensamientos de su mente, ella estaba no enojada pero si preocupada. Recordando el motivo de su preocupación, ya que este tenia nombre y apellido.
Cuando estaban en el hermoso jardín, viendo como ante ellos se materializaba una mujer que el herbologo creyó jamás volvería a ver, decir que se sintió sorprendido fue poco, en realidad estaba incrédulo que fuera ella, lo que hizo que asimilara la realidad era que pudo aparecerse en los terrenos de la villa, y eso no lo podría hacer un imitados aun con la mejor poción multijugos pues imitar las huellas mágicas era imposible.
Por su parte la bruja, castaña estaba desconcertada desde el momento en que ese nombre habia salido de la boca de su ahora pareja.
- ¿Pero que?,- dijo el mago antes de que la rubia se lanzara a el para abrazarlo, cosa que descoloco a Hermione, sintiendo de inmediato un nudo en el estomago y ganas de lanzar una maldición.
- Yo te extrañe,- dijo la rubia,- amor,- en ese punto la castaña estaba a punto de sacar su varita. Por un instante el herbologo no dijo nada. Hasta que escucho un resoplido detrás de el, recordando quien estaba acompañándolo, puso sus manos en la cintura de la rubia y la separo.
- Elizabeth,- repitió su nombre, sintiendo nostalgia y al mismo tiempo nada mas, que eso,- no se que paso, necesito que me expliques muchas cosas,- la rubia lo observo y pareció sorprendida al notar por primera vez a Hermione.
- Claro que hablaremos querido pero a solas en familia,- dijo retomando su forma habitual de hablar.
- Ella es parte de mi familia,- anuncio el pelinegro, puntualizando el mi, cosa que pareció dolerle a la rubia.
- Pero yo soy tu esposa,- replico ofendida, cosa que molesto al herbologo.
- Te fuiste por años, haciéndome creer que estabas muerta,- dijo con enojo,- dejaste a tu hija, regresas años después y que ¿Esperabas?.
- Yo no me fui,- dijo la bruja,- me secuestraron,- en ese momento el pelinegro se pasmo, la castaña sintiéndose una intrusa camino hacia la casa sin hacer ruido. Pasando esa como una de las peores noches de su vida, jamás creyó sentirse mas infeliz.
Al dia siguiente la castaña, observo como ambos seguían charlando desde una ventana, no había hablado con el pero sin duda intuía que necesitaban espacio, así que dejo una nota diciéndole que iba a Francia a arreglar sus asuntos laborales, que cuando estuviera listo la buscara, fue a la habitación de Sophia y le dio un beso.
Cuando se fue por la chimenea hacia su antiguo departamento, sabia que en ese lugar dejaba su corazón, porque aunque pareciere pronto lo amaba demasiado.
En ese momento lagrimas caían por su rostro pues se sentía muy triste, ella tomo la decisión de irse porque sabía que el jamás se lo pediría si lo necesitaba, el tenia que solucionar todo con su ex, o en realidad esposa, ya que aun estaban casados.
Aun recordaba que hizo su mago cuando leyó la carta, por un momento que no lo tomaria en cuanta al ver de nuevo a esa bruja, pero satisfactoriamente no fue de esa forma.
Cuando la bruja llego a su antiguo departamento en Francia, sintió nostalgia ya que cuando lo dejo hacia ya casi un año, lo único que deseaba era regresar, ahora lo odiaba estar en ese lugar y mas sola.
Ella se preguntaba porque cuando la visa parecía sonreírle volvia a sumergirse en la mierda, ya habia pasado penurias, cuando por fin pensaba que seria feliz, llega algo mas para destruirla.
En ese instante se sentía furiosa, quería morirse sin duda, ese era el dolor que jamás habia experimentado.
Limpio su departamento con magia, mando una nota al ministerio Frances para informar de su llegada, camino por el lugar y decidio que ese dia no comeria, ya al dia siguiente haría las compras, dejando ese momento sumergirse en su tristeza ya que al dia siguiente no dejaría que nadie la viera de esa forma, una cosa es que Neville la conociera como es, pero otros jamás.
Ese dia se durmio con lagrimas cayendo por sus ojos, esperando el dia siguiente fuera mejor que ese.
Cuando se levanto a la mañana siguiente, el mundo volvió a caer a sus hombros, observando el lugar donde estaba, recordó todo lo vivido, se ducho y se vistio como siempre, al verse en el espejo penso en ponerse su hechizo, pero ya no sentía la necesidad asi que no lo llevo a cabo.
Moldeo sus risos y se marcho al ministerio Francés.
Sin lugar a dudas, volver a su antiguo puesto le recordaba lo mucho que extrañaba, Londres. El ministerio donde en los pasillos encontraba a sus amigos, en ocasiones a antiguos compañeros de escuela, en Francia si bien eran conocidos, no habia nadie que pudiera llamar familia.
Se preguntaba como ¿Alguien puede cambiar de perspectiva?, ella antes no quería estar en ese lugar y ahora lo añoraba, sabiendo que no veria caras amigas en mucho tiempo, abrió la puerta de su despacho esperando ver a la nueva asistente o definitivamente no encontrar a nadie.
- Jefa,- escucho una voz, sumamente conocida, cuando levanto el rostro observo un huracán rojo.
- Cuantas veces te he dicho que no me digas jefa,- le informo como siempre que su amiga la llamaba con formalidad, segundos despues sonrieron.
- Te recuerdo que siempre te llamo asi cuando alguien esta en tu oficina,- ella asintió, preguntándole discretamente quien era,- mejor entra porque ya tiene tiempo que te esperan,- ella asintió y abrió la puerta de su oficina,- mas tarde hablamos,- le comento sabiendo que deseaba preguntarle porque estaba en Francia, si debia estar en Londres.
- Buenos dias,- dijo con formalidad,- disculpen la espera,- recordo que dijo que la esperaban en plural,- no tenia nada programado,- cuando se dio vuelta su corazón dio un gran salto.
- Hermione,- una voz alegre la llamo haciendo que ella sonriera ampliamente, de inmediato se levanto y la abrazo,- mi papi me dijo que estabas trabajando y debíamos venir porque no estarías en la villa con nosotros por unos dias, ella observo al pelinegro y este la veía serio.
- Si mi amor,- afirmo arrodillándose frente a ella,- tengo que quedarme unos dias, ya que debo entregas mis últimos trabajos,- le omento.
- Como en la escuela,- la castaña asintió.
- Exacto como en la escuela,- ambas se sonrieron.
- Te voy a extrañar,- la abrazo con fuerza.
- Yo también, pero nos escribiremos diario,- ella asintió, cuando se soltaron la puerta de la oficina se abrió, la castaña entrecerró los ojos, sabiendo que estaba eschado seguramente al oir que se habia despedido de Sophia, intervino para que hablara con Neville, solo que en lugar de enojarse sonrio.
- Puedo llevar a esa lindura por unos dulces,- afirmo mas que preguntar.
- Solo que no coma muchos,- dijo el pelinegro, dándole unos galeones a su hija, la castaña sonrio pero el aun estaba un poco serio. Cuando al fin se quedaron solos, ella pensaba abrazarlo pero el la detuvo con sus palabras,- otra vez,- dijo enojado,- otra vez decides por mi Hermione,- agrego.
- No se de que hablas,- se hio la inocente.
- No te quiero ofender,- aseguro,- pero quedamos en que no lo garias de nuevo, somos pareja y las cosas se decidirán entre amos,- afirmo.
- Que tu esposa llegue despues de que la creiste muerta no es algo que se discula, es claro que necesitabas espacio, para hablar con ella,- afirmo la bruja.
- Claro que necesitaba hablar con ella,- dijo,- pero irte,- comento,- entiendo que te sintieras incomoda, pero ¿Sin decirme?,- le cuestiono.
- Tu estabas ocupado,- le dijo mientras no lo veía a los ojos.
- No lo hagas de nuevo,- le dijo,- no te cierres, no creas que no eres importante para mi,- le suplico,- que Elizabeth haya regresado no cambia nada,- afirmo.
- ¡Cambia todo por Merlin!,- grito,- ella es tu esposa porque no están divorciados,- aseguro,- yo sobro en esa ecuación, porque entendería que tu desearas arreglar tu pasado con ella,- el hombre avanzo y la tomo de los brazos.
- No lo repitas,- cuando Hermione vio sus ojos, y supo que hablaba enserio,- ella no es nadie para mi, tu eres mi presente y futuro,- momentos después el la besaba, tomándola de su rostro, ambos sintieron era electricidad y felices, muy satisfechos.
- No quiero perderte,- afirmo la joven, sintiéndose vulnerable por primera vez en años.
- Nunca me perderás,- le beso la punta de la nariz,- por que te amo,- se abrazaron sintiéndose reconfortados,- no quiero que creas que te quiero lejos, ya que tu eres mi familia, por lo tanto todo lo relacionado a nosotros los solucionamos los tres, ya que Sophia participa,- ella sonrio.
- Lo se ahjora estoy segura de ello,- afirmo la joven,- pero esto lo tienen que arreglar ustedes,- sonrio con nostalgia,- aunque cuando finalice mis obligaciones ire a la villa,- lo observo fijamente,- ya que defenderé lo mio, como buena Gryffindor,- le dijo sin ninguna duda.
- Y yo peleare por nosotros, como un buen león, ya que ambos le haremos honor a nuestra casa,- los dos sonrieron.
- Te amo,- dijo Hermione.
- Y yo te amo,- la beso fuertemente,- esto solo es una paso mas a nuestra relación,- afirmo,- te extrañare asi que espero termines pronto aquí,- ella asintió.
- En una semana mas o menos,- se besaron sabiendo que seria la ultima vez en dias. Con un ultimo te amo en susurros, el mago salio por la puerta, la bruja por primera vez en años, se permitió llorar nuevamente por un hombre, solo que esta vez la lagrimas no era por un desamor, si no por la promesa de un futuro con el hombre de su vida.
Eso le dio esperanzas de que tal vez, pudiera estar juntos, aunque debía ser sincera, ella fue o era su primer amor, además tenían una familia cosa que ella nunca destruiría, al final podia luchar contra muchas cosas, pero jamás contra el verdadero amor.
Cosa que pensaba Neville aun tenia por su mujer.
Realmente la bruja no sabia lo equivocada que estaba.
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En una hermosa villa una mujer rubia, estaba sentada en el jardín, tratando de jugar con una niña muy parecida a ella, esta solo la observaba sin decir nada, ya que la pequeña extraña a la persona que consideraba su propia madre.
Cuando el padre de la pequeña observo con mas detenimiento la incomodidad de su pequeña, se acerco y puso una mano sobre su hombro para darle mas seguridad.
- Papi,- lo llamo la niña,- ¿Puedo escribirle una nota a Hermione?,- cuestiono, la rubia mayor abrió los ojos sorprendida mientras que el pelinegro sonrio,
- Claro que si, solo no la presiones, sobre regresar,- la rubia sonrio.
- Si papi, ella me dijo en la carta de ayer que estaba haciendo su trabajo final de su trabajo,- ambos sonrieron, pues en los 5 dias que habian estado separados Sophia le escribia diariamente a Hermione. cuando la niña se marcho, la mujer observo molesta a Neville.
- ¿Por qué la dejas tener contacto con ella?,- pregunto Elizabeth.
- Porque ella es mi pareja, es con quien compartiré mi vida,- le aseguro el mago.
- Pero yo soy tu esposa y la madre de Sophia,- le reclamo.
- Claro que lo eres, lo primero lo cambiaremos, ya que como te dije no me interesa seguir casado contigo y lo segundo jamás lo impediré, tu puedes convivir con ella cuanto quieras,- suspiro,- siempre y cuando ella quiera,- al ver la cara de su aun esposa supo que se habia excedido, el puso una mano en su hombro y suspiro,- perdón no quería ser grosero,- se disculpo, ella lo observo con lagrimas en los ojos.
- ¿Por qué no podemos ser una familia?,- le cuestiono.
- Ha pasado mucho,- dijo el,- tu no estas bien, acabas de salir de un secuestro,- el tomo sus dos hombros,- por favor Elizabeth solucionemos eso primero, vamos al ministerio, denunciemos ese hecho hagamos algo,- la bruja lo empujo poniéndose de pie.
- No,- fue su enérgica respuesta.
- ¿Por qué?,- cuestiono,- ¿No quieres que paguen?, por Merlin almenos hablame de cómo fue todo lo que te ocurrió,- grito,- hasta ahora huyes del tema, no se vamos con un psicólogo para que te ayude pero haz algo,- el herbologo estaba ansioso, por una parte extrañaba a Hermione y por otra le aturdía la actitud de su esposa, Hermione en una carta le dijo, que no la presionara que su silencio se debia al trauma.
- Tengo miedo,- dijo la bruja al ver la cara del rubio,- por eso acudi a esta casa era lo único conocido para mi,- comento. El suavizo la expresión.
- Te comprendo y de verdad no quiero presionar, pero deseo que hagas algo, se que no puedo desplazarte de todo lo que recuerdas, pero intenta ayudarte,- la rubia volvió a mirarlo a los ojos.
- Lo único que me ayudaría serias tu,- comento,- yo aun te amo,- la bruja se acerco al pelinegro, cuando ella intento abrazarlo el se alejo.
- Sabes que no puedo,- la rubia suspiro,- amo a alguien mas.
- Pero yo estoy aquí, para ti,- el negó.
- Elizabeth no quiero herirte, pero lo nuestro como pareja termino,- le aseguro,- sin embargo algo nos unira para siempre y es Sophia, como padres siempre estaremos con ella y ten por seguro que jamás te abandonare.
- Pero ella no me quiere,- comento.
- No te conoce,- le rebatió,- dale tiempo,- la bruja pareció no muy satisfecha.
- ¿Pero como la gano si ella se interpone entre nosotras?,- el mago no comprendió,- de Hermione,- dijo con desprecio,- si Sophia sigue manteniendo contacto con ella jamás me querra,- el mago se molesto.
- ¿A caso ves a Hermione?,- ella negó,- se fue para darnos privacidad, no te confundas, si Sophia no esta contigo bien, es porque no te conoce, no porque Hermione este en su vida,- la bruja frunció el ceño.
- No la quiero en la vida de nuestra hija,- exigió.
- Es una pena, porque ella es parte de la familia, no puedes esperar regresar y que las cosas estén como cuando no estuviste.
- ¡Me secuestraron!,- grito.
- Pues hagamos algo al respecto,- comento,- si te quedas callada siempre tendras miedo,- se levanto y antes de irse agrego,- tengo amigos que pueden ayudarte,- segundos despues se marchaba hacia la casa para mandarle una nota a Hermione.
El herbologo sabia que era cruel con su mujer, pero lo cierto es que no comprendía el porque no hacer algo para detener a quienes la tuvieron cautiva por años.
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Hermione frunció el ceño al leer la nota de Neville, puesto que no comprendí el porque de su desconfianza con su, bueno ella, entendía que el modo en que llego fue extraño, pero no totalmente inaudito, simplemente ella regreso a su hogar, que haya encontrado a Neville pues fue una casualidad, eso se decía la bruja.
Tampoco ella comprendía el porque no denunciar, sin embargo al haber leído libros de psicología comprendía que la mujer tenia paranoia, cosa recurrente en victimas de secuestro, necesitaba un ambiente conocido y si el herbologo la seguía presionando nunca se levantaría la bruja, eso pensaba la heroína de guerra.
Por ese motivo fue que se alejo y aunque ansiaba regresar sabia que tenia que esperar, solo rogaba a Merlin que ella no consiguiera enamorarlo de nuevo. Pensando el ello siguió apresurándose para terminar su ultimo informe como embajadora de Inglaterra.
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Esa tarde la castaña, estaba caminando por los archivos del ministerio, estaba matando el tiempo, pues estaba esperando a una cena que tenia esa noche para que le presentaran al nuevo embajador de alguna manera le sorprendía que la sustituyeran tan pronto lo cual era bastante lógico, ya que su puesto era necesario jamás quedarse vacio.
Asi que como ya habia entregado su ultimo informe ahora buscaba un poco de lectura ligera. Leyendo los estantes encontró un índice de criaturas mágicas, ella continuo leyendo hasta que encontró un titulo que le llamo bastante la atención en ese decía.
Viudas negras.
Tomo el libro y se fue leyéndolo hacia su oficina.
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En un elegante salón, se encontraba una hermosa bruja vestifa pulcramente, habia llegado tarde a la reunión ya que el libro que encontró la dejo estupefacta, si no fuera por Elizabeth seguramente no habría llegado ala reunión, donde le presentarían a su sucesor, su gran amiga estaba a su lado puesto que ambas en ese momento entregarían sus nombramiento como miembros del departamento de cooperación mágica internacional.
- ¿Tienes idea de quien es?,- cuestiono Cassandra.
- No tengo idea,- comento la castaña,- pero debe ser alguien con quien ya hayamos trabajado, debe tener experiencia,- agrego la bruja.
- Tienes razón, crei que tardarían en hallar al sustituto para tu cargo,- comento como si nada.
- Yo igual,- ambas se miraron con un poco de tristeza, ya que amaban trabajar juntas, solo esperaban que en el futuro lo lograran de igual forma.
- Pronto lo veraz,- comento la pelirroja,- el te ama,- agrego sabiendo que ella temia que la dejara por su aun esposa.
- Eso espero,- dijo bajito, la mujer a su lado iba agregar algo, lamentablemente la puerta las interrumpió.
- Señorita Granger,- saludo el ministro,- es un placer saludarla, lamento que sea en estas circunstancias, la extrañaremos,- la castaña saludo con respeto.
- Gracias Ministro, igual extrañare el ministerio,- ambos sonrieron.
- Señora Black,- saludo a la pelirroja,- será lamentable perderlas,- ambas sonrieron,- bueno a lo que nos importa en esta reunión,- extendió la mano como indicando la entrada a alguien,- les presentare a quien ocupara su cargo señorita Granger, debo decir que me sorprendió encontrar a alguien ta capacitado de manera pronta,- la castaña asintió,- pase,- indico a quien fuere estuviera esperando,- les presento al nuevo embajador, el señor Draco Lucius Malfoy,- la castaña abrió los ojos, sorprendida. Cuando se giro pudo ver a Draco impecable como siempre, le sonrio de lado e ignorando a Cassandra saludo.
- Hola Hermione,- la castaña suspiro jamás creyo verlo tan pronto.
- Malfoy,- saludo con indiferencia,- me alegra que hayas obtenido el puesto,- la bruja saco un pergamino y se lo entrego,- esto te nombrara como nuevo embajador,- el al tomar el papel roso sus manos con las de ella, la bruja se sintió nerviosa y retiro su extremidad.
- ¿Solo asi sera el adiós de Hermione?,- cuestiono el mago,- me niego,- agrego sin que nadie dijera nada,- deseo hacerle una fiesta, gastos que correrán por mi cuenta, si quieres,- afirmo a la bruja.
- Gracias pero lamentablemente no podre,- dijo,- tengo que recoger la oficina y demás actividades,- el negó.
- Debo insistir una de las mejores embajadora debe retirarse como Merlín manda,- insistió.
- Debe aceptar Señorita,- se interpuso el ministro.
- Yo de verdad,- la castaña no sabia como negarse, estaba frente a su ahora ex jefe y en ese momento necesitaba las mejores referencias, ademas no dejaría que el pensara que huía de el,- esta bien,- acepto al no quedarle mas remedio.
- Excelente,- dijo Draco,- espere mi nota,- la castaña levanto una ceja al notar la misma expresión de ella a cuando lo invitaba a tener sexo,- y dígame ¿Me muestra mi oficina?,- extendiendo una mano a la bruja, esta no quería ir con el, ya que aun estaba furiosa por lo que le hizo.
- Yo lo hare,- dijo Cassandra, salvando a su amiga,- esa es mi función como ex asistente de la embajadora,- tomo el brazo del mago, viendo como este fruncía el ceño, ambos salieron de la oficina y Hermione fue directo a terminar el libro que tanto interés despertó en ella.
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Hermione caminaba lentamente, hacia el restaurante donde seria la cena que amablemente Malfoy había organizado, ella quería estrangularlo, ya que desde que lo vio ese dia no dejaba de perseguirla, mandándole flores y siendo atento cuando se lo encontraba por los pasillos del ministerio, ese mismo dia fue el ultimo para ella y Cassandra, la bruja estaba nostálgica por terminar una parte de su vida, y al mismo tiempo feliz por poder comenzar otra.
Ella iria sola a la cena, ya que su querida amiga se habia regresado a Londres pues no soportaba mas la distancia con su esposo, la pelirroja argumento que habría muchas personas en dicha celebración asi que no tenia que temer estar a solas con el rubio, la castaña sabia que tenia razón, pero no deseaba enfrentarse a Malfoy, ya que no sabia como reaccionaria, el le mintió como en su pasado Charlie, haciéndola sensible a ese tipo de acciones.
Por suerte Neville no se enfado mucho o eso creía cuando le dijo por nota que Draco estaba en Francia, asi que por ese lado estaba mas tranquila.
Cuando por fin llego a las puertas del lugar, se sorptendio que se viera tan tranquilo, asi que leyendo la nota verificando el nombre se percato que era el correcto, se encogió de hombros y antes de poder realizar cualquier otra acción las puertas del lugar se abrieron, junto con algunas antorchas, la bruja comenzó a caminar hacia el interior, pensando que con lo egocentrista que era Malfoy era normal que hiciera ese tipo de cosas.
Cuando estuvo de pie en la entrada del lugar, observo varias cosas, la primera que el sitio estaba vacio, que habia solamente una mesa en el centro y por ultimo al rubio de pie frente a ella extendiendo una mano para que entrara al lugar.
- Me permites,- comento el rubio con su mejor tono pomposo, la castaña al ver su mano cerca de ella, se hizo hacia atrás, resoplando y estando a punto de sacar su varita, cuando el rubio observo la acción, la retiro de su alcance con un hechizo no verbal, la bruja entrecerró los ojos, evidentemente furiosa.
- Dame mi varita,- exigió.
- No la necesitaras,- respondió poniendo en su rostro su maldita sonrisa de superioridad.
- No lo pediré de nuevo,- dijo la bruja, el rubio no queriendo acceder propuso.
- Yo te doy tu varita si prometes quedarte,- la bruja negó fervientemente.
- No se a que demonios juegas, pero creeme que lo ultimo que esta en mis planes es cenar contigo,- el rubio disimulo su semblante ocultando su dolor por el comentario, sabia que seria difícil pero no desaprovecharía esa ultima oportunidad con ella.
- Solo quiero que hablemos, la ultima vez que estuvimos juntos no fue la mejor y necesito explicarme,- comento.
- ¿Qué necesitas explicar?,- cuestiono con ironia la bruja.
- Lo que sucedió en la fiesta,- la castaña negó.
- Eso no necesita explicación, es claro lo que pretendías, pero calma que no es tu culpa,- dijo,- es mia por confiar en ti y pretender que realmente no seguías siendo como en Hogwarts,- el rubio resoplo.
- Mi propuesta era sincera, deseaba hacerte mi esposa,- dijo,- en realidad sigo deseándolo,- el rubio de su saco saco una caja de terciopelo,- es tuyo si lo aceptas,- la castaña sonrio de lado.
- No se con quien crees que hablas, pero,- medito un poco,- hipotérmicamente que aceptara, ¿Me contarías como fue que tus padres terminaron involucrándose en esa propuesta?,- el rubio suspiro,- no soy estúpida Malfoy, se perfectamente que tu maldita clase, hace contratos matrimoniales, estas a punto de cumplir los 30 años, ¿Me diras que todo no fue por esa obligación?,- el rubio palideció, medito su respuesta, si lo aceptaba la perdia, pero si no, no podia engañarla mas.
- Tienes razón,- el rubio se la jugo con la verdad,- todo era por un contrato, solo que mi relación contigo fue sincera,- ella levanto una ceja,- deseaba hacerte mi esposa para cumplirlo, aunque tarde o temprano te lo habría propuesto,- ella suspiro.
- No puedo decir lo desepcinada que me siento,- ella puso una mano sobre su hombro, a pesar de todo su tiempo juntos fue hermoso,- yo crei que en verdad podríamos estar juntos, pero no es posible cuando todo inicia con mentiras, yo,- la bruja sintió ganas de llorar,- busco en una relación sinceridad y tu no la diste desde que inicio, lo que fuera que tuviéramos,- el rubio agrego.
- Se que no lo arreglare pronto,- suspiro,- pero podemos hacer algo,- ella negó.
- Independietemente que ahora seas sincero, no podemos tener nada y larazon inicial es porque no te amo,- se lo dijo de golpe,- y lo se porque cuando supe de tu engaño, no me dolio mas alla de que odio las traiciones de cualquier tipo, pero se que no siento nada mas por ti que un profundo cariño,- el mago la observo a los ojos, de pronto una luz invadió su cabeza y comprendió el motivo por el cual ella lo rechazaba, el mago se avalanzo hacia la bruja y la tomo de la nuca, pengando de esa forma sus labios, el empezó a moverlos, esperando la reaccion de ella, al notar que no sucedia, intento con su boca invadir la suya, la castaña estaba desconcertada y habiendo crecido entre muggles reacciono, primero golpeándolo en la entrepierna y en segundo lugar dándole un puñetazo, el rubio se hizo hacia atrás y ella lo contemplo,- no quería que terminaramos mal,- suspiro,- no quiero volverte a ver.
- Hermione,- la llamo.
- No Draco, comprende que no podemos estar junto, lo que vivimos fue excitante y creeme que agradezco cada gesto que tuviste conmigo, aunque no supieras cuando ni como me ayudaste en muchas ocaciones, pero no permitiré mas traiciones en mi vida, la tuya sin duda fue la ultima que vivi, asi que te pido en nombre de lo que alguna vez tuvimos que te alejes y me dijes vivir para que tu también lo puedas haces,- ella extendió su mano y el mago le entrego su varita.
- Una pregunta mas,- dijo el mago,- ¿Te hubieras quedado conmigo si no te hubiera engañado?,- ella sonrio.
- La realidad es que no lo se, posiblemente si,- la bruja se acerco y beso su mejilla,- gracias por todo Draco, no puedo desearte mal u odiarte, pero tampoco puedo amarte como tu quisieras, te deseo lo mejor,- con una ultima mirada dijo,- se feliz.
Momentos despues la bruja caminaba lejos del lugar, pensando que Draco no tenia la culpa de todas sus acciones, puesto que su crianza y lo que el creía sus obligaciones lo llevaron a realizar actos que igual el no deseaba hacer, por ejemplo lo ocurrido durante la guerra.
Solo que esto ultimo no podría quitarle toda la culpa, puesto que el era mayor y decidió por voluntad usarla y eso no se lo perdonaría a nadie, ya habían sido muchas mentitas e su vida y definitivamente no permitiría otra.
Una parte de ella se sentía aliviada y otra ansiosa por ver a su mago.
Por otra parte dentro del restáurate, el joven rubio soltó un grito que desagarraría a cualquiera esta acción estaba llena de frustración por haber alejado de su vida, lo único que tenia algo de valor.
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Hola se que muchas me mataran por esta ultima escena, la realidad es que siempre desee hacer esto. No dejarla con Draco, pido mil perdones.
Cuando comencé a escribir este fic, lo planee con dos temporadas, en la primera la dejaría con Draco y en la segunda ella lo dejaría, al inicio pensé que seria por Viktor (me gusta mucho ese personaje), pero mi novio que le gusta mucho Neville me aconsejo que fuera con el y como planee involucrarlo mucho en la historia lo hice, no quiero que crean que no desee hacerles caso con sus peticiones que fuera Dramione pero en planes nunca fue de esa forma. Por eso en la clasificación de la historia entra la posibilidad que lo fuera. Se que algunas me abandonara e igualmente les agradezco que hayan leído hasta este punto, lamento decepcionarlas pero como siempre he dicho nunca escribiré algo que no me convensa, por otra parte las que aun lean el fic gracias de antemano.
Pd,- si quieres cruciar a alguien de que se quedara con Neville que sea a mi novio, el me dio la idea, aun le falta a la historia asi que falta por leer.
