Ahora si mis queridos lectores, les traigo el epilogo. De verdad me siento en shock por esto, sin embargo satisfecha por todo lo que escribi en esta su historia, ya que sin ustedes esto no seria leído por nadie.

Quiero agradecer a todos los que comentarios, leyeron pusieron en favoritos, votaron o dieron alerta, al fic. No tengo modo de agradecer su preferencia.

Este capitulo lo relata una persona muy especial

Gracias a niñas, no quiero poner sus nombres porque me da miedo no poner a alguien, pero de verdad el amor que recibi en esa pagina con sus comentarios y lecturas fue la mejor que tuve, las quiero de verdad, espero disfrten este capitulo

Esta canción esta inspirada en la canción e para tu amor, de juanes.

Todos los personajes y lugares le pertenecen a J.K. Rowling

watch?v=5AJzB5Nv1yM

Epilogo: Para tu amor.

Estaba en mi dormitorio en Hogwarts, cepillaba mi cabello frente al espejo, tenia puesto un sencillo vestido que mi madre me mando, para el dia que ella aseguraba seria el mas importante en mi vida, yo en realidad creía que este seria un dia como cualquiera, pues a pesar de terminar un ciclo hoy, era fervientemente consciente que vendrían a mi vida, dias mas importantes que este.

Usualmente siempre estaba de acuerdo con las perspectivas de vida de mi madre, sin embargo en es ocasión no compartía su creencia.

Ella insistía que terminar Hogwarts era lo mas triste que a ella le ocurrió, ya que tenia buenos amigos y su experiencia en este lugar fue la mejor que vivio en su vida, por mi parte Hogwarts, fue lo que me quito la vida que mas amaba, pues cuando era pequeña y mis padres por fin estuvieron juntos, lo que yo mas deseaba era estar a su lado, lamentablemente tuve que venir a esta escuela.

Es cierto que los veía todo el tiempo, pero no era igual, pues yo dormía y comia separada de ellos. Mi madre decía que esta experiencia seria enriquecedora, sin embargo no me enseñaban mas de que mi sabia familia no pudiera mostrarme.

Sonreía pues aun recordaba los primeros dias y momentos de mis queridos padres juntos como familia. Desde el dia en que regresamos de ver a mi maestro, al que aun seguía visitando en el templo, jamás nos volvimos a separar excepto claro cuando vine a Hogwarts.

Cuando nos reencontramos ese dia, fue la primera vez que llame mama a la mujer que mas amo en mi vida, fuimos a comer y a divertirnos hasta muy entrada la noche, cuando regresamos al departamento de mama, el cual era pequeño, ellos me acostaron en un cuarto que mi madre acondiciono para mi.

Y ahora siendo mayor, comprendo que hicieron mis padres esa noche, pues las miradas que tenían ese dia eran iguales a las de Mathew conmigo.

Al dia siguiente fuimos a un lugar que mama nos llevo, recuerdo que ese dia en particular ella estaba muy triste.

Caminábamos como la reciente formada familia que éramos, caminábamos entre tumbas, ya que estábamos en un panteón mágico, no recordaba haber ido a ninguno, pero mi padre, dijo que cuando falleció la bisabuela, fuimos a uno.

De pronto mama se detuvo frente a una tumba que decía. Ronald Weasley, como no sabia quien era le pregunte a papa.

- Papi,- llame su atención, pues a pesar de estar a unos pasos separados de mama, el estaba con toda su atención en el lugar donde estaba ella, cuando tuve su atención el dijo,- ¿Quién es?,- mi padre se arrodillo frente a ella y susurro.

- El es un gran amigo de tu mama, también yo lo conoci pero para ellas, fue muy importante,- comprendi la veracidad de sus palabras, cuando me acerque a ella y vi que estaba llorando, la abrace fuertemente,- no estes triste mami,- le susurre. Ella se arrodillo frente a mi, limpiándose las lagrimas me respondió.

- Ahora ya no estoy triste, solo necesitaba hacer una visita que hacia mucho tiempo no hacia,- me colgué en su cuello y su risa fue el mejor sonido que escuche,- vámonos mi amor,- susurro para después caminar los tres juntos.

Despues de ese dia jamás vivimos otra experiencia triste, al contrario todo en nuestra familia eran risas y mucho amor.

La primera vez que salimos a un evento publico, fue el dia que se celebro la boda de Viktor Krum, recordo que en ese momento, brinque de emoción cuando lo volvi a ver, pues sin duda siempre he sido una fanática del quidditch, aun recuerdo que en el pasado, quería jugar profesionalmente.

ese dia todos nos recibieron con amor, recuerdo que lo mas bello fue la ceremonia, pues mis padres en ningún momento se separaron, el le sostenía la cintura, orgulloso de estar a su lado, mientras que mi madre me presento a sus amistades orgullosa d que yo fuera su hija.

Otro dia en el cual sin duda fui muy feliz fue cuando la boda de mis papas se llevo a cabo, todo fue muy tranquilo, sin nadie mas que los amigos mas cercanos de ellos.

La ceremonia, fue en una montaña, todo era verde y muy bonito, el ministro Kingsley fue muy amable al oficiar la ceremonia, lo que en realidad no quería hacer, pues el decía que tenia todo el derecho de entregar a mama en el altar, sin embargo Tio Sirus dijo exactamente lo mismo.

Yo estaba en la habitación con mi mama, ya que yo entregaría a papa en el altar, asi que antes de irme a la ceremonia, vine a darle un besito y un recado que mi papa le mando a ella.

Cando se lo entregue casi llora, asi que la abrace y reconforte, ella me aseguro que no estaba triste, que al contrario ese dia era el mas feliz de su vida.

Cuando faltaban unos minutos para que diera inicio, la ceremonia mas absurda a mi parecer, pues ellos no necesitaban de eso, para que pudieran estar juntos, eso pensaba.

La puerta se abrió, dejando ver a dos hombres, quienes se acercaron a mi madre.

- He venido por la novia,- afirmo Tio Sirius, mientras que detrás venia el ministro haciendo lo mismo que el padrino de Tio Harry.

- Yo la entregare Black,- afirmo el ministro.

- De hecho no, ya que tu oficiaras la ceremonia,- aseguro Sirius,- ya que si no lo haces tu ¿Quién lo hará?,- cuestiono. El jefe de mama, se quedo pensado unos minutos hasta que la respuesta pareció llegar a su mente.

- Snape,- respondió, refiriéndose al padre de mi amiga, los ojos que puso mi mama fueron gracias, que juro estuve a punto de reir.

- ¡Claro que no!,- exclamo con fuerza, se acerco al ministro para abrazarlo,- Kingsley,- susurro,- te quiero y se que podrías entregarme pues siempre me apoyaste, pero prefiero que nos cases y Sirius me entregue, de esa forma los tengo a los dos en la ceremonia,- puso una hermosa sonrisa, solo como ella podia, ellos no se resistieron como papa, cuando ella le hacia el mismo gesto y aceptaron la propuesta, despues me acerque a ella y Sirius me cargo, para evitar que ella se agachara, le di un beso y me sonrio.

- Te quiero mami,- le dije.

- Yo igual hermosa,- siempre que me decía algo bonito reia.

- Te vere abajo con papa,- ella me guiño un ojo y despues corrí hacia donde mi papa estaba.

Camine a lado de papa, hasta el altar, le di un beso y despues me quede en la rpiemra fila, de pie y quieta como me dijeron, cuando mi mami entro, parecía que volara por el pasillo, se veía como lo que era un hermoso angel, simplemente hermosa, vi que cuando llegaba con papa, lloraba y yo sentí que quería hacer lo mismo, odiaba que ella derramara lagrimas.

Al final la ceremonia fue aburrida, pues no entendí nada de lo que dijeron, solo me concentré en mis padres, en como se tomaron de la mano durante la ceremonia, cuando se pudieron anillos y se besaron como siempre lo hacían, solo que esta vez imagino fue muy especial porque ambos lloraron.

Cuando se separaron, papa me cargo y ambos me besaron la mejilla, sonreían de felicidad y yo me uni a ellos, pues si estaban felices yo también lo estaba.

Cuando creci comprendi el porque amo a mis papas, ellos siempre se amaron y amarían hasta el final de sus dias, siempre serian una gran pareja y claramente un maravilloso ejemplo para mi.

Me lo demostraban cada dia, ya que siempre he estado consciente de mi condición de viuda negra, suspiro cuando recuerdo esto, odio saber que soy, detesto estar enterada de lo que puedo hacer, por ello hasta ahora me he negado a estar con alguien, no deseo ser alguien malvado.

Mis padres me dicen que siempre que haga mis ejercicios y continue entrenando eso no pasara, se que confían en mi pues a cada minuto, me recalcan que soy fuerte y superare todo.

Sigo entrenando, cada año voy con mi maestro a las montañas y cada mañana hago, un recorrido por mi memoria, remembrando los mejores momentos con mi familia, ya que esto ayuda a mantener a la bestia dentro de mi controlada.

Cada dia, es un peligro, pues cada vez que veo a algún chico que me gusta o me acerco a alguien, siento a se ser, querer brotar de mi cuerpo, lo impido además de la ayuda de Eileen se me controlar, sin embargo eso no evitaba mi temor.

Se que mi mal es un juego de moneda, muggle. Puede que cuando encuentre a alguien, salga a la luz mi naturaleza o no. Y sinceramente no deseo arriesgar a nadie.

El apoyo de los seres que amo, me ayudan y en esos momentos me doy cuenta del amor de mis padres por mi, ellos siempre me ayudan en mis crisis, por ello son todo para mi.

Cada dia confió en que lo superare, sinceramente deseo seguir haciéndolo. Sonrio ante el espejo, ya que a pesar de que este dia carece de importancia para mi, prometí a mi madre disfrutarlo.

Siempre odie Hogwarts, primero porque me separo de mi familia, odiaba estar sola o con las tontas de mis compañeras, siempre fui solitaria, asi que como buena Revenclaw me dedique a los estudios, mi padre se burlaba y decía que algunas cosas no se heredan ,as bien se hurtan, se refería a que igual que mi madre, amo leer y cada vez que tenia una duda me enfrascaba en investigaciones.

Otra razón porque siempre me disgusto mi estancia en la escuela fue el hecho de que no sabia que hacer con mi vida, me enojaba porque sabia que cuando terminara Hogwarts debia decidir que hacer, me daba mas furia porque veía a mis pocos amigos, saber que haría, Eileen decidida a ser inefable y yo no tenia idea, primero quise ser jugadora de quidditch, pero al final no me gusto tanto, estuve meditando muchas actividades mas, sin ser convencida por nada.

Hasta ese dia… el que cambio mi vida.

Una tarde estábamos en clase de pociones, una materia particularmente buena para mi, lamentablemente desde que entre ningún maestro duraba mas de un año.

Habia el rumor de que cuando el director Snape, dejo de dar clases maldijo el puesto y por ello nadie duraba en esta materia.

En realidad yo creía que el profesor, era tan exigente con quien diera, la materia que el mismo impartió por años, que simplemente nadie daba la talla, para cumplir con sus expectativas.

Porque debemos ser realistas, los maestros en pociones, eran cada vez, mas y mas malos. Si en verdad sabia algo, es porque el director, nos saba lecciones a Eileen y ami.

Los amigos de mama, se sorprendían que voluntariamente tomara clases con el, yo en realidad quería bastante al padre de mi amiga, era temible, pero excelente, mi madre compartía mi opinión además de que en verdad aprendía mucho con el.

Ese dia, me salvaron de la horrible lección, del profesor, nos informaron que habría una conferencia sobre leyes internaciones, algo que me sorprendió pero decidi aprovechar.

Llegamos al gran comedor, donde todas las sillas estaban al frente, las casas por ellos se resolvieron, en mi época las luchas entre casas, eran cosa del pasado o al menos no eran del nivel, de la época de cuando mis padres estudiaban.

Me senté junto a Eileen, cuando comenzó la charla, primero que nada me sorprendí del hombre que entro, decía ser embajador y era realmente guapo, en ese momento sentí mi viuda querer brotar, apreté la mano de mi amiga y me concentre, en sus palabras ignorando el rostro.

No me di cuenta de que tenia mucho aire contenido, hasta saque mucho aire de mis pulmones.

La platica fue bastante amena, hablo de la impartición de leyes y a pesar de ser sangre pura, el habia formulado leyes que desfavorecían a los de su clase, eso me sorprendió de sobremanera. Recordé que mi mama fue embajadora, sin embargo ella ama a las criaturas mágicas.

Al final, cuando estuve en mi cama esa noche, lo supe, decido mi futuro y ese era ser embajadora del ministerio Ingles.

Recuerdo que cuando pase mi momento de iluminación, me obsesione con el embajador, Draco Malfoy.

Una tarde en una comida con mis padres decidi sacar el tema de mi futuro a colación, sin duda ellos estaban felices.

- Papas,- los llame para atraer su atención,- ya se que estudiare cuando crezca,- mi madre me sonrio mientras que mi padre me observa,- deseo ser embajadora,- la sorpresa en sus rostros fue palpable,- ¿No les gusta?- cuestione pues no veía reacción en ellos.

- Claro que no mi amor,- dijo mi mama,- me emociona que decidas hacer esa carrera, es verdaderamente una gran idea,- yo sabia que ella perteneció a ese departamento, además de que la conferencia del actual embajador, me llevara a decidirme una parte de mi se emocionaba de hacer lo que mi madre alguna vez practico.

- Me alegro mucho, que decidas hacer algo que te guste,- me felicito mi papi,- ¿Cómo fue que te decidiste?.- me cuestiono.

- Bueno en realidad fue, porque dieron una conferencia en la escuela, en realidad, quien la impartía es un embajador, llamado Draco Malfoy,- cuando observe a mis padres ellos, asintieron en reconocimiento, despues me aventure,- ¿Lo conocen?,- les pregunte, pues desde que lo escuche, comenzó a germinar dentro de mi una gran curiosidad por ese hombre, asi que les pregunte con la esperanza de saber mas de el.

- Si mi amor,- dijo mi madre,- lo conocemos del colegio, fue en estra generación,- yo sonreí.

- Y ¿Fueron amigos?,- pregunte, mi padre sonrió.

- Recuerda hermosa, que en la época de escuela de tu madre y yo, las peleas entre casas, eran renuentes, el no pertenecía a Gryffindor asi que la amistad no fue algo que nos uniera a el,- yo asentí, pues sabia que en esa época, las cosas eran de forma diferente.

- Lo que si es verdad, es que sus propuestas en leyes internacionales, son muy buenas,- argumento mi madre, como siempre esos temas le apasionaban,. Me alegra que tomes una figura tan transcendental en leyes,- mi padre le sonrio.

- Tu igual en tu época hiciste cosas importantes,- yo asentí pues sabia que eso era verdad. Cuando los veía de esa forma, me alegraba que pesar del tiempo, siempre tenían esa mirada enamorada.

Busque ediciones del profeta donde se le mencionara, quería saber detalles de sus leyes, sus viajes, todo lo referente al ámbito profesional. Cuando absorbí toda esa información.

Busque sobre su vida personal, descubri que tenia familia una bruja Americana era su esposa, recordaba que durante sus viajes que lei algún tiempo estuvo en aquel continente, tenia una hija de la cual no se mencionaba mucho, ni siquiera su edad. Al parecer el embajador era muy receloso sobre su vida personal.

Debo admitir que el tiempo que duro mi investigación, fue mi gusto culposo pues nadie sabia de mi gusto culposo, la forma en que le llame, ni siquiera Eileen a quien le contaba todo.

Una tarde durante una temporada vacacional fue a la mansión de mi amiga, donde descubri algo que me sorprendió de sobremanera.

Cuando llegue a la casa de ella, como siempre sus padres me recibieron de la mejor manera, claramente el director no era el hombre mas expresivo, pero sin duda era muy educado, por su parte la mama de mi amiga, era todo un amor, siempre tratándome de forma maternal.

Cuando subimos a la biblioteca ya que amábamos explorar ese lugar, mi amiga decía que su mama, siempre se quejaba de que no hacíamos mas cosas de señoritas, mientras que su padre decía que era mejor que no perdiéramos el tiempo en asuntos sin sentido que mejor forma de invertir el tiempo era leyendo, asi que el aprobaba nuestras actividades.

Ese dia, mientras veía los estantes llenos de libros, entre a una sección desconocida, habia una puerta que jamás habia vislumbrado, asi que entre para saber que habia dentro, en el lugar estaba lleno de fotografías, de la familia de mi amiga siendo una la que me sorprendió.

- Sophia,- me llamo Eileen, yo Sali del lugar y ella me esperaba afuera,- encontraste el lugar de papa,- dijo ella seria como siempre.

- Lo conoces,- le dije mostrándole una foto, ella observo el objeto en mis manos y alzo una ceja asintiendo,- ¿Y porque no me lo dijiste?,- ella me observo incrédula, de hecho no comprendía como dije eso.

- ¿Por qué te hablaría del ahijado de mi papa?,- cuestiono,- es un sangre pura y tu odias su naturaleza, fascista,- me explico casi riendo, ella siempre se burlaba de mis ideas, de ayudar a grupos vulnerables.

- Es su ahijado,- Eileen entrecerró los ojos.

- Me burle de ti y solo recalcas ese hecho,- sonrio,- ¿Qué te pasa con Draco?,- cuestiono fríamente.

- Nada,- respondí al sentirme descubierta, ella era muy ´perceptiva.

- ¿Enserio?,- cuestiono, para después hacer una mueca,- si sabes que esta casado,- comento. De pronto mi cerebro reacciono he hice una mueca.

- Eww,-dije,- solo admiro sus políticas el no me gusta,- aclare, ella rio.

- Yo lo conozco desde pequeña, es bastante agradable, aunque como todos en su época paso por malos momentos,- comento.

Yo sabia de los hechos del pasado, de cómo sangres puras se unieron a Voldemort, como el caso del padre de mi amiga, el cual fue un héroe.

Asi que por su comentario imaginaba lo que venia. Me relato algunas cosas sobre el embajador. También como fue mortifago y de las malas decisiones que tomo

Y claro en algo tenia razón, Eileen, yo odiaba l fascismo de sangres puras, asi que me di una idea de la naturaleza de ese hombre, sabiendo además del mal trato que le dio a mis padres, en su época, o al menos es imagino comprendiendo como era de estudiante. Sabiendo de antemano que el era de la generación de ellos.

Asi que de pronto no quise saber mas de Draco Malfoy.

Odiaba el fascismo por lo tanto a quienes lo practicaban y en mi mente ese hombre era la representación de la misma. Un fin de semana charlando con mi mama, decidi desahogarme.

Esa noche estábamos en casa, mi padre aun no llegaba de una reunión con los maestros, yo me adelante pues quería estar con mi mama, siempre habia sido unida a ella, asi que como siempre busque su consejo.

- No comprendo el entendimiento humano,- le dije de la nada, mientras leíamos un libro, esa era una actividad que amábamos realizar, ella bajo el texto y me observo.

- ¿Qué te preocupa cielo?,- cuestiono.

- No es nada de mucha importancia,- le asegure.

- Si es algo que te tiene pensando, seguramente es muy importante,- asentí sabiendo que no podría ocultarle nada.

- Cuando descubrí mi admiración por el embajador, Malfoy,- comencé,- decidi investigar sobre el, ya sabes políticas y cosas de su persona, aunque no hay mucho en los textos,- ella asintió,- descubrí también, que el fue un mortifago en su época,- ella levanto una ceja,- no me malinterpretes, no lo juzgo, solo por eso, pero no comprendo como un fascista puede hacer ese tipo de leyes, que sin duda lo perjudican,- mi mama asintió, momentos después me observo con esa mirada de sabiduría que solo ella tenia.

- Mi amor,- comenzó,- en nuestra época, fue difícil vivir, los niños eran obligados a crecer, rápidamente. Vivimos una guerra que tuvo consecuencias negativas, no solo para el bando bueno,- aseguro,- en ese tiempo, a los hijos de mortifagos se les obligaba a tomar la marca,- yo negué.

- Pero ellos eran fascistas, seguramente ese hombre, te insulto alguna vez por ser hija de muggles,- ella suspiro.

- Es cierto ellos insultaban, pero era por las ideas con las cuales crecieron, tu por ejemplo, creciste con la idea de que a pesar de ser sangre pura, no sentirte superior por ello,- asentí,- el no,- afirmo,- el creció creyendo lo contrario, eso siendo un niño es un arma difícil, imagina ahora su forma de ver todo, conforme a su educación,- en ese momento comprendí su punto,- entiende amor, el mundo es difícil y mas cuando la educación que se nos da, es errónea,- momentos después la abrace.

- Asi que admirarlo ¿Esta bien?,- ella sonrió.

- Claro que si, es un gran político y si el es un mentor, me alegra,- beso mi cabeza y en ese momento decidí, dejarme consentir.

A pesar de la charla con mi mama, aun no comprendía muchas cosas, sin embargo ahora el embajador Draco Malfoy, tenia otra perspectiva en mi vida.

Cuando estuve lista, para bajar ya con mi toga puesta, sali por última vez de mi sala común, en ese instante tuve un atisbo de nostalgia, sacudí mi cabeza, hasta que vi frente a mi a Eileen.

- Te vez preciosa,- me elogio en su tono tan singular,- tu mama sin duda tiene buen gusto,- yo sonreí mientras la abrazaba, siempre fui muy efusiva con ella,

- Tu igual estas preciosa,- bese su mejilla,- y claro que mi mama tiene buen gusto,- ambas rieron. Se tomaron de la mano y salieron caminando por los pasillos, ambas aunque lo negaran, sentían nostalgia por abandonar ese castillo.

- Y ¿Este año dara discurso?,- me cuestiono. Mi mama en años pasados, al final del año, daba discursos por los graduados, solo que este año, decidio no hacerlo, pues dijo que la experiencia la viviría solamente como una mama mas.

- Ella quiere ser solo mi mama este dia,- le comente en forma de respuesta, a lo cual ella sonrio. Cuando estábamos a punto de llegar al gran comedor, me apretó la mano.

- Sabes que te extrañare,- me afirmo, ella no era buena en muestras de afecto, a lo cual me gire para quedar frente a ella.

- Como yo a ti,- le susurre,- momentos despues nos estábamos abrazando, siempre habíamos estado juntas, era un cambio no vernos diariamente,- pero no es una despedida, podemos vernos fuera, hasta podríamos compartir departamento,- sugerí con una mirada inocente,- ella me sonrio.

- Tenemos el veranos para decidirlo,- yo asentí alegremente,- te quiero,- esa declaración hizo que llorara, Eileen siendo tan fría como siempre, jamás me habia ducho esas palabras.

- Y yo a ti,- nos sonreímos y antes de seguir con nuestro camino, una voz nos detuvo.

- Eileen,- cuando nos percatamos una pequeña, estaba colgada de la pierna de mi amiga, ella se agacho y le beso su mejilla.

- Jane,- susurro,- que grande estas.

- Muy bien, vine con mis papis,- afirmo mientras de atrás de ella, se acercaban adultos, momentos después la pequeña me observaba,- ¿Tu eres amiga de Eileen?,- me pregunto.

- Si soy Sophia,- la niña despues de mi declaración me observo con mas atención.

- Ya me platico de ti,- aseguro,- me gusta conocerte,- extendí mi mano, correspondiendo el saludo. Mi mirada se centro en la pequeña, que no note, a un par de personas, cerca de nosotras.

- Draco, Leila,- dijo mi amiga, cuando levante mi rostro, que seguramente demostraba mi impacto, sonreí nerviosamente, pues frente a mi estaba el mago que era mi modelo a seguir.

- Felicidades Eileen,- la mujer del embajador, abrazo a mi amiga,- también a ti felicidades,- dijo en mi dirección.

- Eileen,- saludo el con semblante serio, despues me observo a mi,- señorita,- dijo en mi dirección,

- Longbottom,- dije,- Sophia Longbottom,- la mirada del mago, fue extraña, pues me vio con mucha sorpresa.

- Mucho gusto,- dijo con respeto,- nos veremos adentro,- se despidió para momentos despues, caminar sosteniendo la cintura de su esposa y la mano de su hija.

- Ya tendrás tiempo de conocerlo,- dijo mi amiga,- el verano visitara la casa, ya que iras, despues de ir al templo,- afirmo. Habia quedado en que despues de ir al templo me quedaría con ella, cosa que no pensaba perderme.

- Claro que si,- ambas nos tomamos de la mano, para al fin entrar al lugar donde seria nuestra graduación.

Despues de el discurso de inicio que dio el embajador, poco a poco comenzaron a darnos, nuestros reconocimientos.

Cuando fue mi turno, recibi el pergamino de la mano del director, puse mi mirada al publico, comprendiendo lo que mi madre había querido decirme durante años, el dia de mi graduación no solo se trababa de vivir mi ultimo dia de estudiante.

Era mas que eso, ya que este dia significaba terminar una etapa, deja miedos en el pasado, ver un nuevo horizonte lleno de posibilidades, encontrar tu camino, para ser feliz.

En ese momento entendí y decidí, que ya no temería lo que era, ya que lucharía por superarlo, ahora podría pensar en la posibilidad de encontrar el amor, en ese instante observe a Eileen, estando segura que ya lo había hecho, de eso estaba segura. Vi a mis padres, siempre juntos, comprendiendo el amor que se tenían, el cual era hermoso y siempre estaba vivo.

Solo esperaba que mi verdadero amor, fuera como el de ellos.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

Esta es mi nota final. Que mas puedo decir. Solo GRACIAS, por leer, tenerme paciencia, de verdad son fabulosos como lectores.

Espero no les haya confudido el dinal de Eileen y Sophia, yo soy una creyente de que de una amistad e amor puede salir, en mi caso eso paso con mi novio. Espero no les moleste, pero creo que Eileen es lo que necesita Sophia, su verdadero amor, la única que sabe lo que es y siempre la ayuda.

Quise con es epilogo reflejar todo lo que Sophia pensaba, sobre sus papas, fue un personaje muy querido y pues sentí que se merecía su capitulo.

Bueno con esto es el final. Se que muchas amaron el Nevmione y otras no, es solo que por este camino me llevo mi mente.

Espero verlas en otros proyectos, siempre las tendre en mi pensamiento.

Despues de mas de un año, dire esto.

Travesura realiadada, nox.

DannyUleySnape