DON'T GO HOME WITHOUT ME

XXVIII.


El hogar está donde el corazón duele.


Le llega una postal como un golpe en la cara, literalmente.

Gintoki se la pasa con pocos ánimos en medio de un puñetazo salido de la nada. Él dice que se le ha resbalado la mano y luego se marcha silbando el tema de entrada de Doraemon. Sougo no sabe si Gintoki vigila su espalda por una posible represalia, su atención se concentra en la imagen de Kagura haciendo una seña obscena con la galaxia de Bode en fondo. Al reverso hay un manchón de tinta cerca de la palabra inicial, pero no hay señales de enmendaduras o borrones en la escritura.

"Voy a volver pronto. Deja de extrañarme", dice la postal.

Él no la extraña, se repite. Ella decidió irse por sí misma, sin consultárselo.

No la extraña para nada.