DON'T GO HOME WITHOUT ME
XXX.
El hogar está donde el corazón duele.
Cuando pasan otra noche juntos, esta vez sin estar borrachos y completamente conscientes, ha pasado tanto tiempo (tanto incluso desde la última vez que se basaron) que Okita no recuerda a qué sabe la piel de ella ni el sonido de su voz cuando es presa del placer.
Esa noche Kagura tampoco se queda tendida en la cama a dormir, esperando el amanecer. Esa noche también se larga, sólo que esta vez no parece que está escapando.
