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- Ahora sí, insecto… dime… qué me has hecho. – Cuestionaba Sunset, quien tenía en una de sus manos un bisturí preparado para diseccionar a la criatura que tenía en una de sus manos, fuertemente inmovilizada contra la mesa de su cocina.
Atrapar al extrañísimo bicho había sido una tarea de locos, sobre todo porque se la pasó buscándolo casi por cuatro horas por las afueras de la casa, dentro, por el sótano, en la azotea, detrás de los muebles; en fin, ahora lo tenía capturado en su mano derecha, sus movimientos eran continuos y debido al exoesqueleto brillante, recubierto de una especie de líquido transparente pero viscoso mantenerlo sujetado era difícil, por no decir completamente repugnante. Pero no dejaba de hacer presión. Las placas en las que estaba dividido su tórax, abdomen y cabeza se movían la una con la otra, haciendo contacto continuo con la mano de la adolescente y poniéndole los pelos de punta al sentir dicho movimiento.
- Sunset Shimmer, yo no hacer nada para preparar tu cambio, ser mero sirviente… - La criatura apenas podía articular palabras, todo había pasado de forma veloz, estaba completamente atrapado, si cambiaba de forma, a la de un insecto de tamaño menor, seguramente la mano de su captora terminaría por aplastarlo.
Los ojos turquesa de la muchacha mostraban una desesperación tal que parecían salirse de sus órbitas, el sonido de su voz no era de menos, casi gritaba en su interrogatorio y a juzgar por el temblor en la mano en la que sostenía el bisturí, estaba decidida a llegar al fondo de la cuestión costase lo que costase.
- Mientes, me hiciste algo cuando dormía, lo sé… lo repetiré solo una vez más. – La situación era difícil de comprender, sin tener en cuenta la desesperación y el miedo de Sunset Shimmer. Y a causa de ello, levantó el bisturí acercándolo hacia el insecto para que pudiera apreciar mejor su filo y la seriedad de sus palabras, así como la amenaza directa que plantaba en la curiosa criatura. - ¿¡Qué me hiciste!?
- Sunset Shimmer ser demonio, consternación ser comprensible, pero… - De inmediato el insecto emitió un chillido de dolor, semejante al de una pizarra cuando es rasgada, el dolor era incuestionable, después de todo había perdido una de sus ocho patas, que lamentablemente quedó expuesta cuando trató de escapar del asfixiante agarre.
La adolescente perdía todo rastro de cordura, veía a la criatura como fuente de lo que le ocurría ultimadamente, su mente deseaba esa posibilidad, creía firmemente en ella y no aceptaba nada que estuviese fuera de dicho planteamiento. Jamás estaría dispuesta a aceptar la ridícula posibilidad que el mismo insecto le presentó hace varios días. Era por ello que sin importar lo que costase, debía lograr que Ocllo o como quiera que se llamase dejara de mentir al respecto y le dijera sus verdaderas intenciones.
- ¡Dilo! – Ordenó la adolescente mientras incrementaba la fuerza con la cual sostenía al insecto. Sin importarle ahora el asco que producía el hacerlo y que el exoesqueleto de la pequeña criatura comenzara a doblarse.
Las patas de Ocllo hacían fuerza, su exoesqueleto se reforzaba, creando placas por todo su cuerpo para resistir la presión, comenzaba a perder aire a causa del apretón. Nunca se le había pasado por la mente que Sunset Shimmer fuera a terminar con su vida y, desde luego, antes de siquiera haber cumplido el objetivo que su amo le había dado. No, no podía morir sin completarlo, su mente, incluso con su limitado alcance, comenzó a tratar de hallar una salida, hasta que la encontró en aquello que poco antes consideró como un error.
- Sunset Shimmer preguntar por cambios… pero no ver que ella misma cambia… crueldad no formar parte de nueva Sunset Shimmer.
Las palabras del insecto fueron como un balde de agua fría, en menos de una milésima Sunset observó a la criatura y, que de hecho ya le había cortado otra de sus patas con el bisturí, sus chillidos acallados por su rabia comenzaban a hacerse más fuertes, pronto se percató de lo que estaba haciendo; de inmediato soltó el bisturí para después liberar a la criatura de su asfixiante agarre.
Ocllo salió a toda prisa del alcance de Sunset Shimmer, pero no se fue de la habitación. En lo alto de una pared, observó fijamente con sus ojos rojos a la muchacha, que mostraba signos indescifrables para él.
Ella por su parte comenzaba a observar la mesa con gran reflexión ¿Qué le estaba pasando? Las palabras del insecto tuvieron un efecto inmediato; de hecho, sus acciones no parecían estar para nada acordes con la realidad, las patas del pequeño ser vivo seguían en la mesa, no derramaban sangre, como en la mayoría de los insectos; pero más importante aún era el hecho de que le hiciese algo semejante. Bien podría ser una criatura detestable, pero, aun así, no se justificaba el haberle hecho semejante daño, pero más que todo, qué le pasaba a ella, se supone que no era así. El conflicto por el cual atravesaba le distraía de la mirada del bicho.
¿Y si todo era verdad? ¿Y si se volvía un demonio como en el baile de otoño? ¿Y si volvía a estar sola? Definitivamente no deseaba aquello, no deseaba apartarse de sus amigas; mucho menos deseaba volver a ser odiada. A duras penas había logrado cierta redención dentro de su colegio, no soportaría volver al mismo estado de antes, no soportaría fallarles a todos de esa forma.
- Sunset Shimmer… estado ser incomprensible para Ocllo. – Dijo de repente a criaturilla, mientras se acercaba a la mesa volando de forma rauda y ruidosa.
La fémina levantó levemente la vista para observar al insecto mientras aterrizaba sobre la mesa; observando la falta de sus patas. Sus movimientos cautelosos no cambiaban en nada, sin embargo, se sentía mal por lo sucedido momentos atrás. Sus sentimientos eran incomprensibles, sentía culpa; sentía miedo; y sentía una sensación constante de peligro. Pero de pronto, una lágrima comenzó a descender por su mejilla. Quería que todo fuese mentira, pero entre más se enquistaba en ello, la realidad parecía empeñarse en mostrarle que la maldita afirmación del insecto era verdadera.
- Cambios ser…
- Cállate por favor. – Susurró la adolescente, mientras tomaba algo de aire y replanteaba su situación. - ¿Se puede revertir? – Preguntó, en el mismo tono de voz.
- Reversión… ser imposible, extracción del núcleo ser posible, pero llevar consecuencias.
- ¿Núcleo?
- Los demonios puros, poseer un núcleo de millones de años de evolución, hallarse en todo el cuerpo, ser responsable de la creación de magia.
- Entonces si me lo saco, detendré esta transformación…
Al aceptar lentamente la palabra de la criatura, Sunset no podía sino aceptar también que la salida debía realizarse acorde a sus palabras. Si el núcleo le daba aquella maldita magia, entonces tendría que sacárselo, extraerlo, extirparlo para evitar el futuro fúnebre, que se acercaba con su agarre aciago sobre ella.
- Sunset Shimmer razonar de forma imprudente, núcleo no solo ser fuente de magia para demonio, ser también indispensable para mantener vivo a demonio. Pero en caso particular de Sunset Shimmer, ser también esencial para mantener organismos amigas con vida.
Sunset se quedó petrificada al respecto, pero no tardó en cuadrar las palabras del insecto a las que le transmitió la noche anterior. Rememorando. si su magia las había transformado hasta cierto punto y si al serles robada por Twilight sufrieron un daño enorme; al deshacerse de su núcleo, les privaría también de su magia, es decir: comprometía sus vidas a una muerte segura, y estaba más que segura de que por nada del mundo deseaba que les ocurriese algo semejante a todas ellas; las amaba demasiado como para hacerlo.
- Dime que es una mentira. – Suplicó la adolescente mientras sentía sus rodillas ceder ante una silla próxima, las fuerzas simplemente la abandonaban.
- No puedo mentir a Sunset Shimmer, organismos amigas depender de magia de Sunset Shimmer, haber cambiado su constitución biológica de forma irreversible, formas de vida haber evolucionado a un nivel imposible dentro de esta dimensión, Sunset Shimmer ser la única causa de que su vida subsistir.
Al mismo tiempo, tenía toda la culpa de que sus vidas peligraran a causa de la falta de su magia, pero incluso en esos instantes no se olvidó de la duda que tenía al respecto, pues todavía era una posibilidad que todo fuera mentira.
- Pero dime, por qué debería creer en lo que me dices.
Ocllo movió sus patas de forma frenética para hacerlas chocar con fuerza contra la superficie de la mesa, el golpe seco despertaba en la adolescente toda su atención.
- Pruebas ser contundentes, pero si querer experimentar, Sunset Shimmer deber suspender flujo de magia a organismos amigas; observar comportamiento. Probablemente primeros rasgos ser una baja crónica de energía para cualquier actividad; alteración de las horas de vigilia y reposo; alteración en comportamiento; después de aproximadamente cuatro días, comenzar falla de organismos en distintas áreas, particularmente el sistema nervioso y el sistema linfático; sexto día presentar falla masiva de organismo, morir en cuestión de corto tiempo, medicina humana, conocimiento humano ser insuficiente para poder curarlas.
Siguiendo el hilo de la forma de razonar de la criatura, la pelifuego comenzaba a considerar bien sus opciones. En caso de que todo fuera verdad, estaba en un callejón sin salida.
- ¿Sunset Shimmer estar dispuesta a iniciar con investigación? – Cuestionó el insecto mientras sus placas se transformaban nuevamente en un exoesqueleto de cucaracha.
- No, no pienso arriesgar a mis amigas para comprobar tus palabras. – Aclaró la adolescente observando a lo lejos el atardecer, sonriendo de pronto por la ironía frente a ella… Su nombre era algo tan peculiar que alguna vez había pensado en el significado del mismo [NA: La traducción al español/castellano sería más o menos "Brillo del atardecer" "brillo del ocaso"]. – ¿Quién me puso nombre? – Cuestionó de repente, para cambiar el tema e intentar de esta forma olvidar por unos segundos el dilema.
- Supay decidir tu nombre el último de sus días, no entender metáfora, pero decir que nombre ser representación del momento exacto que Sunset Shimmer representar para los demonios. – Respondió Ocllo, mientras mantenía sus ojos fijos en la muchacha de piel ámbar.
La historia que Ocllo llevaba contando de pronto tenía un detalle concordante, casi sin importancia dentro de una vista en general, pero ya que la adolescente pensaba en algo tan extraño como su nombre, era importante. Ciertamente, una sonrisa se esbozó en su rostro al percatarse de ello. Si era una especie de metáfora, significaba que representaba los últimos momentos antes de que sobrevenga la obscuridad de la noche. Era similar a los nombres de Celestia y Luna, la una representaba el sol, junto con la luz y la otra la noche que usualmente se interpretaba como obscuridad.
Pero en esa interesante analogía, también estaba otro nombre… Twilight Sparkle [NA: traducción al español más o menos trata de decir: destello del crepúsculo], que bien significaba la luz tanto del amanecer como del anochecer, tenía el significado de ambos. En forma retórica: tenía la capacidad de elegir entre ambos y su elección era clara. Pero en ella, su nombre llevaba el significado del final del día hacia la obscuridad de la noche, no poseía elección alguna.
Su vida entera había sido similar a un anochecer: primero daba destellos de luz prometedora hacia quienes la observaban, a quienes la apreciaban… pero después llegaba la obscuridad, donde ella siempre tomaba la decisión que terminaba por lastimar a los que se atrevían a acercarse. Finalmente era ella misma quien terminaba lastimándose y hundiéndose progresivamente; hasta que todo terminaba apuntando en su contra. En otras palabras, desde sus días en Equestria, al lado de Celestia, hasta su llegada al mundo humano, todo fue un fracaso.
Rodeándose de sus brazos comenzó a acercarlos a su cabeza, para recostarse sobre ellos, las lágrimas en ella eran algo tan escaso que eran contadísimas las ocasiones en las cuales lo hizo, y ciertamente fue en el mundo en el que se encontraba donde más lo había hecho. Ahora, sin embargo, tenía toda la razón del mundo para llorar.
Sus lágrimas descendían por sus cuencas hasta su nariz, donde finalmente caía a gotas hasta la mesa. Ocllo, desde luego, no comprendía bien los sentimientos, pero en su intento por hacerlo, no pudo evitar acercarse lentamente, cambiando su forma a la de una mariposa azul con manchas de color violeta por todas sus alas.
- Ocllo no comprenderte Sunset Shimmer, no comprender por qué tus ojos liberan ese líquido.
- Se llama llorar, es algo que los ponis y los humanos acostumbran hacer cuando están tristes. – Decía entre sollozos la adolescente.
Todo había marchado de maravilla hasta ese momento. No podía detener sus cambios, no podía detener el hecho de que lentamente se volvía en un monstruo tal cual había sido en el pasado. Al observar al insecto, apreció el conjunto de colores y la forma de las alas tan peculiar de la mariposa, su aspecto cambiado era totalmente opuesto al anterior. ¿Sería un intento por calmarla?
- Proceso de hibridación generar cambios físicos aleatorios por periodos de tiempo cortos, ser a causa de una proliferación en producción de energía, estar fuera de control de momento, pero paulatinamente sumirse a voluntad de demonio. Sunset Shimmer necesitar paciencia.
- Por qué debería esperar si a fin de cuentas seré un monstruo. Lo perderé todo, mis amigas; mi vida; incluso mi regreso a Equestria será imposibles si soy un demonio. – Aclaraba la adolescente, mientras sus lágrimas continuaban descendiendo, esta vez, hasta alcanzar su barbilla para caer sobre sus muslos. – Qué sentido tiene si al final pierdo todo lo que amo.
Nada más cierto se podía decir, Sunset lo perdería todo si el mundo entero descubriese que ella era un demonio.
- Preguntas escapar a mi entendimiento. Si desear respuestas deber entablar conversación con subconsciente, pero…
Fue solamente una fracción de segundo antes de que la criatura terminase de hablar cuando Sunset percibió un olor extraño, usualmente sería casi imperceptible para ella, pero lo reconoció de inmediato, era el mismo olor que el horno de su cocina desprendía antes de encenderse. Al siguiente segundo, un calor inmenso se propagó por todo el lugar, inundando su cuerpo completo, incluso pudo sentir que un fuerte empujón la hacía volar por encima de la mesa, llevándose consigo varios de los objetos que existían en su cocina.
Dentro del rango de un segundo observó cómo su cuerpo se elevaba por los aires, a gran distancia de su cocina o al menos, de lo que quedaba de ella. Todo pasaba de forma tan lenta que a duras penas parecía real, podía observar una bola de fuego astillando la madera del piso y las paredes con completa facilidad; destruyendo muros completos como si se trataran de un castillo de naipes. Pero no terminaba allí, otra segunda y una tercera explosión tenían el mismo efecto en su dormitorio y en la sala de estar que poseía; el baño pareció estar intacto, hasta que sus paredes fueron destruidas por la fuerza de cada una de las explosiones.
Finalmente, todo se volvió obscuro cuando cayó en el asfalto de la calle, a no más de treinta metros de donde había estado hablando con el insecto.
[SST]
Los niños se hallaban corriendo al interior del orfanato, unos pocos afortunados habían logrado conformar un vínculo con un par de parejas y personas que podían calificar como sus padres adoptivos. El resto de los huérfanos los seguían con una emoción semejante, aunque claro, con sus matices negativos. De todas formas, era un motivo para alegrarse; subían las gradas a decenas, con dirección a sus habitaciones. El papeleo era crucial, pero con la identificación y otros seguros legales, podían salir de forma casi inmediata del orfanato.
A lo lejos, Sunset compartía gran parte de las emociones, no obstante, también notaba la ausencia de Wane en el lugar. Probablemente se fue poco después de que terminaran las atracciones. Era evidente que todos estaban cansados a causa de todos los talentos que demostraron, incluso tuvieron algunos deportes al aire libre. Se había ido sin siquiera despedirse, bueno, le había obligado a ayudarla durante toda la mañana. Sin más, decidió ingresar dentro de la institución para volver a cambiarse, la tarde fue mucho más amena de lo que podría haber imaginado, mucho más.
No muy a lo lejos se hallaba un niño de aspecto taciturno, la tristeza era evidente, llevaba una parte de su uniforme de juego rasgada. Su mirada observaba todavía el campo de juego de los jardines traseros del orfanato; los adultos ya se habían retirado en su totalidad. En su estado de soledad recordaba el resultado del juego, en el cual tuvo un papel importante.
Sunset subió por unas escaleras de piedra que llevaban a una zona llena de árboles, desde luego eran parte de la inmensa propiedad de Star Swirl; fue entonces que divisó mejor al pequeño con un aspecto melancólico. Recordó, más que todo por su baja estatura, que había fallado en el último segundo del partido, había sido incapaz de bloquear al atacante del equipo contrario, al ser el único defensa cercano, había sido quien dejó pasar el peligro inminente hacia el portero, comprometiendo así el juego completo. Por su mirada, era evidente que se echaba toda la culpa a sí mismo.
El niño tenía la mirada fija en el lugar exacto en el que había fallado, una gambeta, un hábil pase y todo se había acabado, el desempate, la derrota, todo era su culpa. Entonces, pudo observar una sombra acercarse a él. Giró la cabeza unos grados para poder apreciar a su dueño, el sujeto que había estado al lado de la muchacha de cabello extraño se acercaba con un paso tranquilo.
- No deberías tomarlo tan enserio. – Advertía el hombre al estar a pocos metros.
- Es fácil para ti decirlo. – Respondió de inmediato el infante con la angustia en su expresión.
Wane se limitó a tomar el balón que se hallaba a medio metro de sus pies, levantándolo se acercó un metro más al niño, para sentarse sobre el césped.
- Muy probablemente, ¿Por qué era tan importante para ti?
- Los adultos no entienden nada: entrené toda la semana para ser el mejor defensa del equipo, para que así todos vieran que puedo ganar, entonces, alguno de los adultos me adoptaría…
- Ya veo, pero, aun así, no creo que el hecho de ganar o perder incluyera en la decisión de adoptarte. Creo que observan algo más que eso. – Añadió el joven con cierta seguridad en su voz, tratando de rememorar el momento exacto en el que el pequeño había fallado.
Sunset podía escuchar claramente las palabras de ambos, el niño comenzaba a observar con cierta indignación al joven que pretendía sermonearlo al igual que un adulto.
- Sé que a veces cuesta tener la cabeza en alto, pero lo importante es nunca rendirse… ser optimista.
El muchacho de pronto lo observaba con gran atención. El sujeto ese no trataba de regañarle ni decir que sus ideas eran ingenuas como la mayoría de los adultos.
- Qué sabes tú, seguramente tuviste tus padres. – Se defendió el muchacho de forma seca directa y tratando de callar a su interlocutor quien se volteó para darle una sonrisa cálida mientras volvía a observar a lo lejos las montañas, logrando que el muchacho también las observara.
- Es algo que tenemos en común, yo también perdí a mis padres; pero mírame, no estoy tan mal, ni soy tan tonto. – Aclaró poniendo una voz graciosa y sacando los dientes, acto que se ganó una risa por parte el pequeño.
- ¿Enserio?
- Sí, aunque como tú, no me gusta tocar mucho el tema. Pero lo que siempre me animaba era leer las novelas de aventuras fantásticas. Siempre me imaginé que era el protagonista principal porque casi todos podían hacer cosas maravillosas poniendo todo su esfuerzo. – Afirmaba el joven con cierta cautela en su forma de hablar. – Aunque también sé que las cosas no saldrán siempre como deseas.
- Sí, eso es lo que me pasó hoy. – Continuó el muchacho que también se sentaba cerca del joven. Su curiosidad, típica de un niño de su edad, le instaba a tomar nota de las palabras que el adulto le mencionaba.
- Y si nadie me quiere. – Cuestionaba atemorizado el pequeño, pues lo que más deseaba, como cualquier huérfano era tener sus padres a su lado.
- En eso tienes razón, puede que al igual que yo, no te adopten. Pero, aunque te suene una locura, las cosas no se acaban allí. Dime ¿Qué quieres hacer en el mundo?
La pregunta era como un golpe seco para el muchacho de menos de doce años, su cabeza parecía trabajar a mil por minuto para hallar la respuesta que surgió después de un tiempo algo largo de pensar a su forma particular.
- Quiero ser un médico como el doctor Whooves, él es el mejor para curar a los niños.
- Allí lo tienes, si algo no pueden quitarte jamás son tus sueños, depende de ti hacerlos realidad. – Sentenció, de forma contundente y completamente convincente, el adulto poco antes de levantarse.
- Aunque hice que mi equipo perdiera. – Rememoró el muchacho, que todavía parecía tener una tristeza demasiado grande al respecto.
- No te preocupes, fallarás muchas veces antes de lograr realizar algo realmente, no temas jamás al fracaso. – Entonces se acercó al niño para susurrar – Y aquí entre nos, apenas conseguí un trabajo luego de casi un año y creo que me despedirán. Pero no se lo digas a la chica que vino conmigo ¿De acuerdo?
Con sus ojos abiertos de par en par, el pequeño escuchaba atentamente las palabras del joven, comenzando a reír al respecto. Su sonrisa cómplice, como la de cualquier muchacho de su edad reía con picardía al verse envuelto en un secretillo como aquel, después de todo, nadie le había confiado uno.
- ¿Te gusta? – Cuestionó inocentemente, mientras tomaba el balón para empezar a retirarse del lugar.
- ¿Qué piensas de ella? – Fue la respuesta del adulto.
- Es un bombón, o al menos eso dicen los chicos grandes. – Afirmó con gran alegría, comenzando a encaminarse al orfanato.
La sonrisa del muchacho era tan real que podía iluminar cualquier rostro de ternura, Sunset no pudo evitar contagiarse, desde la distancia, de los saltos de alegría del pequeño, había escuchado apenas una parte de la conversación entre el adulto y él. Con pasos lentos se dirigió hacia el interior de las instalaciones por otro camino que conocía bien.
La directora salió poco antes de que el muchacho y Wane ingresasen dentro, saludó de manera efusiva al voluntario, mientras acarició levemente la cabeza del pequeño.
- Humble Oak, ve a cambiarte y dirígete al comedor. – Solicitó la directora, con cierto cariño, pero al mismo tiempo, autoridad.
- Sí. – Respondió el pequeño, poco antes de ingresar por una puerta de madera dentro de la mansión.
La directora de inmediato y con una vista bien entrenada divisó a Sunset en las graderías inferiores, que comunicaban la mansión con los jardines inferiores. Esperó un momento hasta que ella llegara al lugar.
-Señorita Shimmer, joven Wane. Les agradezco su ayuda durante las actividades de recolección de fondos para la institución. Me gustaría darles algo a cambio, pero el dinero aquí apenas alcanza para cubrir la mitad de lo que quisiéramos mantener. Pero como muestra de agradecimiento, quédense a comer algo del pastel que varios integrantes hicieron para la venta. – Invitó la directora mientras se quitaba los anteojos para limpiarlos.
- Sería todo un honor. – Respondió Sunset con una sonrisa radiante.
Ambas féminas observaron al hombre quien las observó con cierta intriga hasta comprender lo que esperaran que dijera.
- Desde luego que sí, madame. – Respondió de forma educada, logrando que esta se sonrojara y Sunset le diera un codazo a causa de sus modales.
- Si ese es el caso, por favor, síganme. – Sugirió la directora poco antes de dirigirse hacia el interior de la mansión.
Pero pronto, una sensación, parecida a un reflejo advertida por Wane, quien de inmediato supo la causa. Sin esperar se dio media vuelta para acudir inmediatamente a un lugar solitario donde poder transportarse, pero no sin antes advertir la razón de su ausencia.
- Disculpen, tengo que ir al baño por un instante y vuelvo. – Fue todo lo que dijo poco antes de salir corriendo en dirección al lugar referido por él.
En menos de un minuto llegó hasta los diferentes cubiles del baño, ingresó dentro de uno y cerró la puerta. Sabía que la sensación se debía solamente a una causa, debía aprovecharla mientras aún tenía tiempo, hace horas atrás la había percibido, pero fue por un tiempo tan breve que no pudo determinar el lugar de donde provenía, pero ahora el tiempo necesario para ubicarlo se completó, ciertamente la habilidad para rastrear magia tenía poco entrenamiento, por lo cual tardaría un tiempo en hallar el lugar preciso donde se encontraba. Tenía un aproximado, pero eso bastaba, su presencia sería más que notoria al llegar.
Sin pensar más al respecto, se transportó al lugar, de antemano sabía que era un parque en el centro de la ciudad, también sabía que por algún motivo el conglomerado de personas era enorme, así que debía evitar atacarla de forma directa, evitar cualquier alteración en el orden, pues si cometía un error, todo el mundo entraría en pánico y a su objetivo junto con ellos. Lo que la haría increíblemente difícil de diferenciar, pues su rastro se perdería a causa de su subconsciente.
Al llegar, lo primero que pudo ver es la cara de una muchacha de cabello celeste y blanco recogida en una curiosa coleta observándolo con completo terror y dejando caer su helado. El resto de los humanos estaba en lo suyo, ignorando su presencia. Un simple toque sobre la cabeza de la muchacha fue suficiente para borrar la conexión neuronal de su cerebro, para borrar así su memoria de los últimos quince segundos. Volviendo a lo importante, se giró para cambiar sus ojos a unos de color negro, que esparcían una especia de humo, solamente quedaban dos círculos de color turquesa, si su magia aún estaba activa la hallaría en menos de diez segundos.
Dando una vuelta lenta, halló en medio de una imagen en blanco y negro, un vapor de color turquesa, combinado con otro de color negro al otro lado de la colina que tenía en frente, entonces comenzó una carrera por llegar hasta el origen de aquel vapor. En un mundo sin magia, jamás observaría a criatura que poseyera un aura de magia como la que tenía enfrente, solamente podía ser quien buscaba.
Pero poco antes de llegar, la criatura desapareció, casi de inmediato percibió que había utilizado un hechizo de transportación, seguirla desde allí era bastante simple, solamente debía acercarse hasta el punto desde donde se había transportado para saber el lugar preciso al cual se dirigió. Al llegar al lugar preciso, hizo falta analizar los residuos de magia que estaban dispersos en el lugar para detectar el punto donde viajó. Al hacerlo, él también se transportó a dicha ubicación, era sorprendente que ella ya estuviese utilizando hechizos como aquel de forma tan veloz y con un alcance tal que lo llevó al otro lado de aquel mundo. Un área desértica era la menos apropiada para esconderse, las pocas formas de vida allí existentes hacían más fácil el rastreo de su objetivo; pero este volvió a desaparecer.
Nuevamente tenía que encontrar el lugar donde se transportó, lo cual no fue difícil. Analizar los residuos de magia era sencillo para un demonio, determinando de forma inmediata el lugar al que se transportó, este desapareció del lugar. Las personas lo observaban extrañadas, su aspecto era llamativo en medio de toda la multitud, sin embargo, sabía bien que la razón era debido a sus ojos.
Al poco tiempo también pudo percibir que la criatura realizaba un hechizo de transformación, sin embargo, no podría esconderse de él. Su aura era más que visible por la calle, entonces en un milisegundo se percató del paso de un tráiler de carga que se dirigía por la calle que su objetivo cruzaba, una simple falla en el sistema de frenos fue suficiente para que siguiera adelante. Era simple, el vehículo solamente debía dar de lleno contra el cuerpo de su perseguido para terminar con su escape y tenerlo a disposición. Pero grande fue su sorpresa al ver que un hechizo de intangibilidad fue realizado por esta, pudo apreciar lo suficientemente bien para percatarse de que su aspecto era el de una hembra humana, mas no podía confiar en ello pues el hechizo de transformación se había desecho de todas sus posibilidades de identificarla en una próxima oportunidad, necesitaba hacer contacto con ella, tomar una pequeña muestra de su núcleo para poder rastrearla en cualquier lugar que fuera.
Pero esta de forma inteligente y adivinando sus intenciones hecho a correr, en medio de toda la conmoción causada por la habilidad de la joven, era una locura pensar en cambiar de forma, pues se percató de la presencia de varios policías alrededor, corriendo tras la muchacha.
Cuando provocó que el muro de todo un edificio cayera sobre ella, solamente logró observar sus hechizos simples otra vez, logrando que su escape fuera más viable. Pronto sus temores se hicieron realidad cuando esta se transportó nuevamente. No tuvo más remedio que correr hasta la ubicación, evitar a uno de los oficiales e imitar el hechizo de ella, transportándose hacia el parque de momentos atrás, observó en todas direcciones, era demasiado tarde, la actividad mágica de ella había cesado por completo.
Trató de hallar los residuos mágicos del último hechizo detectado que era una transformación, pero hábilmente ella los había eliminado, no tenía rastro alguno de hacia dónde se había dirigido ni de su identidad. Frustrado, apretó su puño derecho antes de transportarse nuevamente a la letrina, desde donde había partido.
Al llegar, comprobó que no estuviera nadie presente poco antes de tirar un puñetazo a la puerta, logrando que esta se deformara hasta tragarse casi todo su puño y perder cualquier aspecto de puerta, provocando también un estrépito enorme. Al sacar su puño del orificio causado en la puerta esta comenzó a desdoblarse, aplanarse y reestructurarse hasta adoptar su forma original.
Mirándose al espejo, pudo observar sus ojos cambiar a los normales; ahora era inevitable que ella supiese su identidad, seguramente su subconsciente todavía dominaba varias actividades mágicas. Se le agotaba el tiempo para lograr sus objetivos de forma veloz y eficiente, de otra forma, las cosas se complicarían. Al fin y al cabo, tenía sentido evitar complicaciones para conseguir el núcleo que tanto añoraba conseguir. Calmando sus nervios se lavó la cara con algo de agua poco antes de salir y dirigirse al comedor.
Wow, después de una semana muy movida apenas me saqué tiempo para escribir este capítulo, así que, ¿Quién es en realidad Wane?, ¿Por qué Sunset Shimmer tuvo usa pesadilla capítulos atrás?, ¿Qué demonios quiero mostrar en este fic? Descúbranlo más adelante XD, no olviden comentar.
