Cuando estuvo lista la cena Natsuko subió las escaleras para ir a traer a sus hijos, subió lentamente las escaleras con muchas cosas en la cabeza y se detuvo frente a la puerta de la habitación de Takeru apunto de tocarla hasta que escucho como sus hijos hablaban, curiosa decidió esperar aun sabiendo que era algo que ella no aprobaba.

—Creí que sabias cocinar bien ¿Por qué no ayudaste a mama a cocinar? —reconoció la voz de su hijo menor.

—Eso pensaba pero… creo que quiero comer algo que ella cocine, ya sebes con su sazón… hace mucho tiempo que no lo hago—ahora era una voz más profunda la que se oía.

Natsuko solo sonrió con este comentario y entonces decidió llamar a la puerta finalmente, Takeru salió y con aquel radiante animo que seguía en él avisó a su hermano para luego, unos segundos después bajar todos juntos.

— ¿Y tu amiga? —pregunto Matt habiendo perdido un poco la pena de hace unos momentos, todo gracias a que se relajo hablando con takeru.

—Dijo que tenía algo que hacer—.contesto Natsuko agradeciendo a su amiga interiormente pues sabia que ella habia mentido para dejarlos solos, incluso con su personalidad sabia que no debía estar en ese lugar, interrumpiendo ese momento. Conociéndola seguramente estaría ahí a la primera hora de la mañana para enterarse de todo.

La señora Takaishi comenzó a servir 3 platos mientras que takeru y Matt ponían vasos y cubiertos. En un principio la cena comenzó algo silenciosa hasta que takeru hablo para romper la tención y molestar un poco a su hermano.

— ¿Sabías que Matt tiene novia? —soltó de repente takeru logrando que Matt volviera a ponerse nervioso.

—Eso no es nada extraño, eres muy apuesto Matt—. Y dime ¿quien es?—añadió su madre dirigiéndose a Yamato.

—Se llama sora—contesto divertido takeru al notar que Matt no hablaba debido a la vergüenza que pasaba.

— ¿Es esa chica pellirroja?

—Sí, es ella—finalmente contestó Matt aun rojo y desviando la mirada un poco.

—Vaya, creí que salía con tu amigo, ese de el peinado extraño.

Yamato no contesto, solo se podían escuchar las pequeñas risas reprimidas de Takeru.

—Takeru también tiene una—comenzó a hablar Yamato para vengarse de su hermano, pero lo que nadie esperaba era la reacción de Natsuko.

—Eso ya lo sabía, es aquella joven hermana de tu amigo ¿cierto? —y por primera vez en la noche Natsuko mostro plenamente sus emociones, riendo mientras hablaba y esperaba la reacción del pequeño quien se habia quedado quieto durante un rato con los ojos muy abiertos.

—Ella no es mi novia.

—Te dije que eras muy obvio, incluso mamá lo notó—aquel "mamá" no paso desapercibido por Natsuko. —¿cuando te diste cuenta?—.continuo hablando Yamato mientras trataba de contener la risa.

—En su último cumpleaños ella vino a buscarlo para llevárselo con sus amigos, debiste ver lo nervioso que estaba, creo que se cambió de ropa unas cuatro veces—.todos continuaron riendo durante un rato, incluso el mismo takeru se habia unido, disfrutaba mucho este tiempo juntos.

— ¿Y tu hijo, Yamato que vas a hacer para tu cumpleaños?

—Es una sorpresa.

— ¿Papá te dará algo? —pregunto takeru.

—No te diré Tk.

—Anda hijo, dinos.

—Bien pero no pueden contarle a nadie—.finalmente acepto Yamato—bueno, papá convenció a su jefe para que yo grabara un video musical junto con mi banda y lo pasaran como un comercial un par de veces en la televisora —. Termino de hablar y nadie podía decir nada, habían quedado sorprendidos por el regalo de Hiroaki.

— ¿E-enserio? — dijeron madre e hijo

—Será genial verte tocar en la televisión Matt, además mamá podrá verte por primera vez—

—Si hijo, me encantara verte.

La madrugada se les vino encima así que mejor decidieron irse a dormir, una vez dentro de la habitación de takeru ambos hablaban mas tranquilos que en la cena.

—Tomare un baño Matt, quieres bañarte también, puedo prestarte ropa.

—Descuida, me bañe esta mañana.

—Solo digo que ya que dormiremos juntos seria mejor que…—. No pudo continuar ya que Yamato le habia arrojado una almohada a la cara.

— ¿Qué quieres decir con eso? ¿Acaso huelo mal? — Pregunto Yamato haciéndose el ofendido

—No, pero ya casi estoy de tu tamaño ¿no crees?, así que si podría prestarte al menos una camisa. Dijo Takeru confesando su verdadera intención, y esa era ver la diferencia de tamaños que tenían entre ellos. El más pequeño juraba que solo le faltaba un poco para alcanzar a su hermano.

—De acuerdo, me bañare, solo hablare un rato con sora—ya que se esperaba la reacción infantil de Takeru ante esto, agregó. —Solo ve a bañarte—y así lo hizo el menor.

Mientras Takeru se duchaba, Yamato se podía dar el lujo de ponerse romántico con sora al teléfono, marcó el número y comenzaron a platicar animadamente. luego de contarse el uno al otro como estuvo su día, los cumplidos no se hicieron esperar acompañado de el lado meloso que compartía la pareja.

Colgaron en tiempo record, Yamato no quería escuchar las bromas de su hermano.

Matt se sentía culpable debido a que su padre se encontraba solo en casa, pero ya que takeru se habia quedado un par de veces con ellos, era turno de que matt pasara una noche en casa de su hermano.

Minutos después Matt se habia terminado de bañar y se vistio con ropa de su hermano, lo gracioso fue que solo le quedaba un uniforme que Takeru solía usar para jugar balonceesto. A diferencia de matt él cual tenía una cama tipo matrimonial donde no habia problema para los hermanos para compartirle, Tk solo contaba con una individual.

Despues de hablar un rato sobre lo que es juzto ambos terminaron durmiendo en el suelo.

En la mañana cuando Takeru se levantó, matt seguían aun dormido, asi que sin hacer ruido salio de la habitacion y bajo las escaleras en direccion a la cocina donde las mismas voces que platicaban ayer, volvian a etar presentes en aquella sala.

No tardo en darse cuenta de que hablaban sobre él y su hermano asi que decidio escuchar un rato ,¿seria aquello de familia?.

—¿Cómo es que tienes tiempo para todo Natsuko?, yo apenas puedo terminar de arreglar mi casa, cocinar y lavar, y termino agotada. —.hizo una pausa que Takeru aprovecho para decir para sí mismo "tal vez si no fueras tan parlanchina" — además de ser ama de casa tienes un gran trabajo muy demandante como la reportera que eres—

—No es para tanto—

—No seas modesta querida, además de eso criaste a un hijo maravilloso, ya quisiera yo tener un hijo como Takeru—

—En eso tienes razón, pero no es debido a mi completamente, él mismo maduro cuando pudo pasar más tiempo con su hermano, luego de eso empecé a tener más tiempo para mí y pude volver a trabajar, aunque al mismo tiempo eso nos distancio un poco—finalizo Natsuko con una mirada triste.

—Me imagino que debió ser duro querida, ¿jamás pensaste en volver con tu esposo? , buen…me contaste que la supuesta infidelidad había sido falsa ¿no?—

—La verdad… sí que lo pensé cuando me entere de la verdad, pero el daño ya estaba hecho y no creo que él vuelva a aceptarme luego de lo que le hice pasar, además ya que Takeru empezó a ser el mismo, no vi la necesidad de otro cambio, él se había acostumbrado a esto—

—En verdad lo siento querida, entonces ¿si Takeru hubiese necesitado de una figura paterna si hubieses regresado con tu esposo?—

Natsuko solo asintió y agrego—si hubiese necesitado ayuda para disciplinarlo supongo que sería lo primero que hubiese considerado, pero Takeru siempre ha sido un buen hijo —

Era una noticia muy grande para procesarla tan rápido, al fin había descubierto el porqué de la separación de sus padres, además de enterarse que sí movía sus piezas directamente podría volver a reunir a su familia.

La plática se estaba desviando y empezaba a tocar temas que no le interesaban del todo a Takeru. Subió las escaleras sin que su madre se diera cuenta y se encontró con Yamato quien tras despertarse volvía a ponerse su ropa.

Hablaron un poco y el joven Ishida bajo a despedirse de su madre.

A partir de ese día las noches eran más largas para Takeru, tenía que encontrar una forma de llamar la atención de su madre para hacerla pensar en que el joven aun necesitaba una figura paterna.

Comenzó entonces a saltarse las clases, confiado en que los profesores le harían saber a su madre aquello. Pasados unos días los profesores notaron las constantes ausencias de Takeru y le informaron al director quien inmediatamente se lo informo a Natsuko por medio de una carta.

Takeru espero el regaño por parte de su madre, incluso había preparado unas cuantas respuestas a sus posibles acusaciones, todo con el fin de hacerlo más creíble, más el regaño nunca llego.

Decidió entonces probar algo un poco más fuerte, decir un par de groserías para con alguno de sus profesores. A decir verdad le era un poco extraño hacer esto pero bien lo valía. En la primera oportunidad que tuvo, cuando el amargado y calvo profesor de matemáticas le hizo pasar al frente de la clase.

—Joven Takaishi, pase a resolver el conjunto. Sentenció

—No te ganas calvito.

No fue necesario ser grosero de ninguna forma, además de que si lo fuera lo máximo que conseguiría seria tal vez un castigo físico, como quedarse a limpiar algunas semanas o algo por el estilo. Pero por desgracia eso no le servía a Tk, sabía que lo que más hace enojar a un profesor es la desobediencia, hacerle creer que no tiene autoridad. Como era de esperarse fue enviado con el director y se quedaría ahí hasta que su madre llegase a hablar con el director.

Lo difícil empezaba ahora.

Mientras esperaba sentado fuera de la oficina del director pensó en ir al baño para ensayar una cara para usarla con su madre, recordó entonces en las indicaciones sobre no ir a ningún lado del director pero a esta altura no importaba nada más aun mejoraría el resultado.

Llego al baño y frente al espejo comenzó a decir mentalmente todo lo que había planeado decir, además se fue acostumbrando a los gestos que usaría.

Se dio cuenta entonces que ser "malo" no era tan difícil y que de hecho era divertido serlo. Años y años de reprimirse habían causado esto.

Media hora le había tomado a su madre salir de su trabajo y llegar a la secundaria. Para ese entonces tenía la mirada perfecta que usaría, una que mostraba un profundo rencor. En su corta vida había visto tantos y tantos portadores de aquella mirada que le fue excesivamente fácil copiarla.

Salió del baño y vio a su madre en la puerta esperándolo. Camino hacia ella sin verla a los ojos y simplemente entraron.

—Señora Takaishi, como ya sabrá usted, su hijo ha estado faltando a sus clases. Tengo la seguridad que ya ha hablado con el muchacho o ¿me equivoco?... lamentablemente lo que la trajo aquí no fue solo eso. Muchos de los profesores de su hijo han coincidido en que últimamente está muy distraído y lo peor es que hace unos momentos fue reportado por el profesor Vance por haberle faltado al respeto.

Takeru se había mantenido tranquilo, pensado en otras cosas mientras que su madre no entendía nada de lo que pasaba.

—Espero que dentro de su hogar no esté pasando nada que perturbe al muchacho, no quisiera tener que expulsarlo.

—Descuide profesor, me encargare de hablar con él.

Y sin más salieron de la escuela. Se le permitió a Natsuko llevarse a Takeru antes de terminadas las clases.

Durante el camino no se habló nada, cosa que no cambio mucho cuando llegaron a casa, pues lo único que se escucho fue a Natsuko ordenándole a Takeru ir a su habitación.

Mientras tanto Natsuko no sabía qué hacer, ni siquiera sabía cómo regañar a su hijo, hacia tanto que no lo castigaba ya que no había ninguna razón de hacerlo.

Hasta ese día creía estar haciendo un buen trabajo criando sola a Takeru, se podía sentir orgullo de él. Aun después de leer la carta del director dejo pasar aquello confiada en que Tk tendría una buena razón para hacerlo.

Ella ni siquiera necesitaba saberlo. Que equivocada estaba.