*[SST]
Muy pocos pueden decir conocer exactamente todos los principios de etiqueta más allá de los huérfanos del orfanato Star Swirl. En la mesa, todos mostraban unos modales sobresalientes y casi ya inexistentes en la actualidad, entre ellos el pequeño que había pasado tiempo con Wane comía con gran placer las rebanadas de pastel de chocolate que tenía. El grupo de actuación se deleitaba con pasteles de menta, vainilla, plátano y cereza. En general, el festín era adorado por todos. El final estaba demasiado cerca, ciertamente, había sido una cena memorable, cualquier niño desearía cenar dulces como lo hicieron; durante toda la velada.
Sunset, como ahora, volteaba a ver al joven mientras comía una rebanada de pastel y sonreía al ver a los pequeños. En cierta forma tenía vocación para aquello y no podía evitar perder aquella primera impresión que le dejó en el centro, ahora que lo conocía mejor, hasta podía afirmar que era considerado. Bastó que le dijera que no le gustaban mucho los dulces, para que fuera a seleccionar unas galletas para ella.
Ciertamente, no era el peor tipo del mundo como pudo haber parecido momentos atrás.
- Muy bien, señorita Shimmer, Joven Wane, espero que esta no sea la última vez que vienen a ser voluntarios de nuestras actividades para recaudar fondos. – Decía efusivamente la directora quien mostraba señales de un cansancio extremo. Pero sin dejar su expresión de agradecimiento a los jóvenes.
No muy lejos, una gran cantidad de pequeños los observaban, entre ellos Humble Oak estaba ansioso por ver nuevamente a sus dos nuevos amigos; en especial a Wane. Pues si bien todo niño necesita de una figura paterna, él no el tubo hasta que Wane llegó, aunque no podía esperar que este se quedara o lo fuese a visitar por más tiempo. Eso sí, le prometió volver pronto.
- Aunque al principio no me pareció buena idea, fue muy estimulante haberlos ayudado. Cuente conmigo para una próxima ocasión, sobre todo si Sunset también viene. – Afirmó con tranquilidad el joven, mientras le hacía una seña de burla a la veinteañera. Esta por su parte le dio un leve codazo mientras sonreía a causa de cierta sensación que le provocaba el saber que algún día volverían a verse.
- Tenga ello por seguro. Buenas noches. – Dijo la veinteañera poco antes de dar en abrazo a su ex directora y seguir su camino. Wane por su parte le tendió la mano y alcanzó a la veinteañera, quien al parecer, estaba esperando que hiciera aquello, pues caminaba con lentitud.
- Me parece que a alguien le gustan los niños. – Dijo el joven mientras bostezaba por el sueño.
- ¿Por qué lo dices?
- No paraste de sonreír durante toda la actividad, te veías muy feliz, casi hasta me olvide de tu cara de gruñona. – Respondió Wane ganándose una mirada de "tienes razón" por parte su acompañante, quien se mostraba tranquila.
- No soy así todo el tiempo, es solo que… no tiene importancia.
- Vamos, no me dejes con la duda. – Insistió el de piel particular.
- Bueno, hay muchos idiotas y puedo detectar a la mayoría. – Fue la respuesta franca de Sunset.
- Wow, eso quiere decir que ya no me consideras un idiota, eso es bueno. – Afirmó en tono de victoria.
- Sí, sí, lo que digas. Bueno, fue un muy buen tercer encuentro. –Añadió la veinteañera mientras silbaba - ¡Hey Taxi! – Gritó para llamar al transporte, era de noche, tenía algo de frio y estaba cansada, una ducha caliente, un buen té y su cama era lo que necesitaba. El día siguiente volvería a su ciudad temporal. Pero no podía negar que estaba contenta con lo realizado en el día, incluso Wane lo pudo notar.
- Espera, sonará algo loco, pero de casualidad ¿No sabes dónde puedo conseguir un empleo? – Cuestionó de repente el joven, tomando por sorpresa a la veinteañera quien esperó unos segundos antes de contestar.
- ¿Qué le pasó a tu trabajo actual?
- Verás, es solo por un tiempo determinado, constantemente cambian de personal de mi nivel; además, quiero comenzar de nuevo, en otra ciudad, otro empleo. Quién sabe, no es tarde para hacer realidad algunos sueños. – Contestó el hombre, con una sinceridad tan grande, que Sunset se sintió identificada con muchas de sus palabras.
Era un buen tipo, no conocía nada de sus aptitudes en el trabajo, pero sus palabras, sus acciones, incluso la capacidad con la cual había cambiado su opinión acerca de él, todo influyó en la decisión de la veinteañera.
- Conozco un lugar, buena paga, pero el horario es nocturno y tiene sus riesgos.
- Espera, ¿No será micro traficante de droga verdad?
- Claro que no, el trabajo es en un antro que dirijo… ¿Si quieres? – Cuestionó Sunset, sin evitar ruborizarse por decirlo y levantando sus hombros en señal de poca importancia, cosas muy contradictorias.
- Desde luego que si jefa, aunque me hubiera gustado que fuese en otra ciudad.
- Sí, también es en otra ciudad. – Fue la respuesta de la pelifuego.
- Si no te conociera como lo hago, diría que eres un ángel que vino a rescatarme. – Señaló Wane.
Sunset solamente rodó los ojos e ingresó en el taxi.
- Mañana a las diez en la estación de trenes, el tren que va hacia Manhattan. Ten mi número. – Dijo la casi mujer mientras pasaba una tarjeta al hombre con cuidado y sin evitar mirarlo a los ojos, quizás era un gran error, pero algo le impulsaba a arriesgarse.
- Hasta mañana y trata de estar con el mismo humor de ahora, nos vemos. – Se despidió Wane casi de inmediato.
Una vez que el taxi partió, la noche se hacía más notoria, finalmente Wane tenía tiempo para pensar mejor lo que debía hacer. Si bien no tenía idea del aspecto de su objetivo, su capacidad de rastrearla mejoraba; los momentos eran críticos, hacerlo de la forma fácil estaba cada vez más lejos, sus cambios eran notorios, no pasaría mucho tiempo hasta que llegase a controlar su magia. Entonces tendría que hacerlo del modo difícil, aunque todavía llevaba ventaja, pues no tenía ni la mitad de experiencia que él, ni la mitad de habilidad.
No obstante, si se presentaba pronto la ocasión de atacar, no dudaría en hacerlo. Después de todo, con el tiempo, ella también lo buscaría con una finalidad no muy distinta que la de él… No era aconsejable enfrentarse a ella, por mucho que tuviera ventaja y la victoria asegurada. El mundo en el que se encontraban tenía buen potencial para ser uno de sus dominios, luchar a muerte solo lograría que los humanos se dieran cuenta de quiénes eran en realidad. Así como muchas especies antes de ellos, no tardarían en tratar de eliminarlos o capturarlos, la batalla se libraría desde tres flancos. Por no decir que desde hace tiempo percibía la presencia de magia pura en el lugar no provenía de los elementos, pero era asombrosamente similar. Allí había algo que estaba pasando de por medio.
No podía ser su objetivo, era más probable que anteriormente una dimensión alterna con magia tuviera conexión con este mundo sin magia, entonces esta magia pura se hallaba en completo descontrol. Era buena idea eliminar dicha magia, para evitar que los humanos llegaran a hallarla. Tal cual estaba su mundo, lo que menos necesitaban era magia. Pero volviendo al punto, debía eliminar a su objetivo antes que todo se complicara, y si se daba el peor de los casos, debía ser veloz y salir de ese mundo lo más rápido posible.
Su inconsciente de pronto detectó la presencia de aquella energía, solamente un demonio podía producir magia en esos instantes, en esas proporciones y con ese flujo específico de cambiarlo, reconstituirlo. Esta vez no desaprovecharía la ocasión. Detectando en el espacio pudo hallar un aproximado más exacto que la vez anterior, también pudo detectar la presencia de varias formas de vida, dos provenientes de Equestria y otras muchas oriundas de esta dimensión. Los muros, las construcciones, se encontraba cerca de una calle. Una transportación fue suficiente para llevarlo al lugar exacto.
Una calle pacífica, con algunos animales detectando su presencia, sus pies comenzaron la andanza, conforme avanzaba, sus ojos cambiaban a su forma más funcional, convirtiéndose en meras esferas de obscuridad con dos círculos turquesas. Mostraban parte de la excepcional evolución de su especie, mera energía transformada de tal forma que generaban órganos visuales mucho más avanzados que los de cualquier criatura.
No pasó mucho tiempo hasta que pudo dar con el lugar preciso donde se hallaba la energía proveniente de su objetivo, su aura turquesa la delataba. Esta vez no le daría oportunidad a escapar. Conjurando con completa maestría reunió su energía en un solo punto dentro de la casa donde estaba ubicado.
La energía se acumulaba de forma constante, entraba en un estado de actividad frenética y era comprimida, solo bastaba que terminara la conjuración, y así lo hizo, un pequeño destello de energía tuvo que ser cambiado a energía positiva para que todo el conjunto de energía negativa se abalanzara sobre ella tratando de imponerse sobre esta, toda la energía se expandió dentro del reducido espacio de la cocina de Sunset Shimmer. El efecto fue casi inmediato, solo necesitó romper el paso de gas y causar una chispa de energía para lograrlo, la casa completa desde sus cimientos voló por los aires, los materiales duros de la construcción eran fragmentados, los suaves se desintegraban, las hojas, los vidrios eran expulsados a media destrucción, viajando a kilómetros de distancia; los aparatos electrónicos quemaban sus circuitos de forma instantánea.
Los ojos atentos de Wane observaron con completa satisfacción un cuerpo volando por los aires. No alcanzó a ver todos los detalles de su aspecto, pero con saber que estaba a no más de cincuenta metros era reconfortante; mas el sonido causado por el hechizo despertó de forma inmediata a todo el vecindario que dormía de forma plácida en sus respectivas casas.
Debía aprovechar el tiempo que le quedaba; pero en plena caída, el cuerpo dejó de producir energía, haciéndose prácticamente invisible a los ojos especializados en detección de magia, haciendo una transportación corta, la criatura se observó el perímetro con una vista más afinada en la percepción de formas y colores, ultravioleta e infrarrojo serían suficientes para hallarla.
Desde el interior de la casa, o lo que quedaba de ella, pasaba cuidadosamente para apreciar bien la calle, pero ignoraba un tubo rojo que era nada más y nada menos que el conducto de gas. Una criatura de pequeño tamaño se subía a este, por desgracia el corte del tuvo era tal que apuntaba directamente al atacante.
Extendiendo sus patas delanteras, Ocllo llevaba una pequeña caja de fósforos, cambiando la constitución de una de sus patas, comenzó a rozar la franja con la cual se encienden los cerillos, Cuando Wane detectó el cuerpo, percibió el olor del gas, así como también escuchó el sonido de las patas de Ocllo, pero fue demasiado tarde como para actuar, una chispa fue necesaria para que el gas se volviera en una bola de fuego de expansión rápida, que inició una combustión por todo el lugar con la debida fuerza que implicaba. Los vecinos salieron impactados al escuchar el sonido de las explosiones. Aun de pie, Wane todavía observaba el lugar, pero el fuego evitaba que pudiera hallar el cuerpo de su objetivo con su visión infrarroja, el calor del fuego lo imposibilitaba.
Su cuerpo, con varias quemaduras de segundo y tercer grado se regeneraba casi instantáneamente, su piel se movía frenéticamente en dicha curación, corrió en dirección al último punto en el cual estuvo el cuerpo de su objetivo ¡Pero ya no estaba allí! Era imposible que pudiera moverse por sí sola, estaba inconsciente… a no ser que tuviera apoyo de alguien externo a ella.
El sonido de las sirenas tanto de ambulancias como de bomberos y policías no se hizo esperar, el sujeto responsable conocía muy bien el significado de aquellos sonidos; maldiciendo nuevamente su fracaso se encaminó a las sombras de un jardín cercano, sin que lo perdieran de vista comenzó a correr cuando alguien comenzó a decir "¡Se va por allá!". Llegando al jardín trasero de uno de ellos, se transportó a un bosque lejos de la ciudad, lejos de los humanos.
Maldecía con todas sus fuerzas lo sucedido, pero al mismo tiempo reflexionaba su próxima jugada; era evidente que su desarrollo llevaba ya cierto recorrido, el simple hecho de usar la transportación con la maestría que la utilizó era un indicador claro. No conforme con ello, ahora también era consciente de su existencia, el daño que pudo causarle era casi nulo. Perdiendo el factor sorpresa, estaba al descubierto, la próxima vez estaría con la guardia alta. Además, ¿Qué cosa la ayudó a salir con vida?
No existía forma en que pudiese salvarse en el estado en que la dejó; tanto la explosión de magia como el entorno estaban controlados por su magia para no representar peligro, el gas no debía inflamarse en más de un minuto, sin embargo lo hizo y la criatura responsable de salvar la vida de su objetivo probablemente la había causado; por ese instante percibió otro núcleo en el lugar, no pertenecía al de su objetivo. Era diferente y solamente podía existir otro núcleo aparte del de su objetivo. Una sonrisa se extendió en el rostro del demonio cuyos ojos observaron el cielo nocturno con gran alegría, pues ahora tenía a su alcance los dos objetivos más importantes que podría tener en toda su vida.
El brillo amarillo de unos ojos a la distancia le advirtió de la presencia de un animal salvaje al acecho, no obstante, este prefirió retirarse, Wane por su parte observaba el cielo raso, las estrellas, la luna. Hacerlo siempre significaba comprender uno de los pocos sentimientos que los demonios podían sentir de forma plena; y hasta tan profunda, que bien valía la pena lograr todos los objetivos. Y es que, en toda su inmensidad, en toda la grandeza del mundo, de los planetas, de la galaxia, de todo el espacio, él no representaba ni una pizca de su grandeza, no podía abarcar ni una pequeña porción de su tamaño ni poseer su inmensidad. Abrumador, frustrante y al mismo tiempo cautivante.
Sin embargo, la particularidad de todo demonio era que podía controlar todo el universo, planetas, regiones completas, podía comprender todo lo que estuviera a su alcance, no había lugar fuera de su alcance, puede que en sus millones de años de vida que podía tener, tarde o temprano le llegaría el momento. Pero ello no le quitaba el hecho de que pudiera controlar toda la inmensidad; apoderarse de los demás seres. Y finalmente el grado más maravilloso y cautivante a los ojos de cualquier demonio: podría crear vida.
Con una sonrisa bastante torcida prefirió calmar sus ansias, primero debía encargarse de los asuntos más esenciales, los cabos sueltos debían ser atados, la siguiente oportunidad sería la definitiva. Tomando su teléfono celular, registró la tarjeta que la humana le había dado; marcando el número esperó pacientemente. Sus planes eran todavía pequeños esbozos, debía comprender mejor a los humanos, la información que tenía disponible de ellos era muy limitada; bien sabía que, para apoderarse de ellos, sus conocimientos debían incrementarse en gran medida. Era curioso que desease dominar a una especie como la humana, más lo era el desear aprender todo lo posible con la humana.
- "Hola, con quién hablo" – Decía del otro lado la voz de la veinteañera.
- Enserio eres tremenda, ¿Acaso no reconoces a los amigos? – Le respondió el joven, se podía notar partes de su garganta moviéndose, sus cuerdas vocales sufrían cambios para convertirse en la voz que ella conocía.
- Lo haría si fueras uno. – Le respondió de forma seca, poco después rio en señal de burla. – Qué es tan importante para que me llames a media noche…
- Nada, solamente quería desear buenas noches a mi jefa y olvidé el lugar donde nos veríamos.
- Diez treinta, estación de trenes, el tren que va hacia Manehattan… encontrarás unas bancas, siéntate allí si yo no estoy… además… tienes mi número. Ahora déjame dormir.
La veinteañera colgó dejando a Wane con cierta sensación pasajera; no comprendía bien qué era, pero era bastante claro que se debía a una irregularidad en su cerebro, probablemente por el paso a aquella dimensión y tomar parámetros humanos para igualarse a ellos. Sentimientos, hacían poco eficientes a las criaturas en general; sin embargo, prefirió no hacer los cambios aún.
Si bien trabajar, observar y entender a los humanos era una forma de pasar el tiempo, hasta que se presentase una oportunidad más para encontrar a quién tenía que encontrar y arrebatarle lo más preciado para un demonio, prefería pasarlo tratando de apreciar también los denominados "sentimientos". Y estaba consciente de que estos le instaban a pasar tiempo con esa humana llamada Sunset Shimmer.
*[SSE]
El piso estaba frio, una sensación de calor ardiente llenaba la espalda y algunas partes de la mano de Sunset Shimmer, sus ojos comenzaron a abrirse lentamente, pero solamente podía apreciar una obscuridad inmensa sobre la cual descansaba, ¿Dónde estaba? Parecía una plataforma de vidrio, sin embargo, poca fue la atención que le presto cuando observó que todo el lugar estaba inmerso bajo aquella obscuridad.
De alguna forma, su cuerpo era iluminado con una luz tenue. La sensación de calor no desaparecía, de hecho sentía como si su mano estuviera quemándose. También estaba el silencio sepulcral del lugar. En pocos segundos este se hizo más y más desesperante.
Cuando trató de levantarse, el vidrio comenzó a resquebrajarse hasta revelar una pared a pocos metros de donde estaba, esta división se hizo más y más grande, las grietas se podían ver ya que emitían una luz roja, estas, avanzaron y avanzaron por toda aquella pared transparente hasta que finalmente desaparecieron en la inmensidad de toda esa obscuridad.
- ¿Qué es este lugar? – Murmuró la adolescente mientras volvía a repasar todas las direcciones en busca de… algo… cualquier cosa. Pero no existía nada fuera de las grietas y el aparente piso de vidrio.
No obstante, las sensaciones de su cuerpo eran todo lo que poseía de momento, el calor, en su mano ahora pasaba a su brazo y era bastante molesto, así también su espalda comenzaba a tener un ardor; sin embargo, su estómago y su pecho, así como el lado derecho de su rostro estaban completamente fríos.
En un intento por saber dónde estaba, su mente comenzó a recordar todo lo ocurrido. El impacto contra el pavimento, estaba en su cocina poco antes de salir volando… hablando con ese insecto, un momento, ¡El insecto! ¡su casa! Por lo poco que podía ensamblar al recordar los hechos, podía concluir que su casa estaba destruida y el insecto… bueno, sabrá Celestia qué pasó con él. Inmersa en sus indagaciones, observó cómo la misma luz que la iluminaba comenzaba a mostrar un cuerpo al otro lado del muro de cristal, detrás del vidrio quebrado.
Así como ella, estaba suspendida sobre todo el vacío gracias a un piso hecho de cristal, la luz comenzaba a iluminar su cuerpo, estaba recostado, lentamente observó primeramente sus botas, pero conforme avanzaba la revelación pudo apreciar su piel, era de color escarlata, centímetro tras centímetro pudo dar con una falda hecha girones, pero que lograba tapara la parte superior de sus muslos, seguidamente observó una especie de faja negra que cubría su cintura; y parte de su sección media en estado similar a la falda.
Más y más, la luz develó el pecho de lo que parecía ser una muchacha no mayor a ella; pero cuando se hizo más lenta en su develación. La adolescente pudo notar una característica especial en el cuerpo curvilíneo de la muchacha, su piel parecía ser más reflectante, como si tuviera una superficie distinta a la humana. Fue entonces que el rostro le fue revelando las facciones, los labios… el cabello bicolor… no, no podía ser ¡Era ella! No gritó, el leve miedo que le causo ver la figura se fue casi instantáneamente, siendo reemplazado por un sentimiento de completa confusión.
El lugar donde deberían estar los ojos se hallaba en completa obscuridad, no le costó darse cuenta que eran los mismos ojos que ella tenía en sus "transformaciones". Así, cuando en cada uno comenzó a dibujarse un círculo turquesa que esparcía su propia luz, pudo reconocerse a sí misma. Así que era ese su aspecto en el baile de otoño, ahora entendía por qué todos se habían aterrado, criatura semejante salía por completo de lo normal, las referencias y apodos que le pusieron después tenían su explicación.
El vidrio parecía ser mucho más sólido de lo que aparentaba, incluso en su estado actual. La demonio y Sunset se observaron mutuamente, los ojos de ambas no perdían por un segundo a la otra, era como si se reconociese en aquellos ojos, como si fuera ella misma… un momento.
"Para responder interrogantes necesitar hablar con subconsciente"
Las palabras que el insecto le dijo momentos antes de que todo se volviera obscuro le explicaron bien lo que sucedía, al menos no podía encontrar otra explicación mejor. Quien tenía al otro lado del vidrio era ella, su subconsciente, estaba tal cual se le había presentado en la pesadilla, su expresión era un tanto particular, pues incluso con sus caninos sobresaliendo de sus labios dibujó una sonrisa poco antes de levantarse, se acercó con pasos lentos y manteniendo su contacto visual.
Sunset por su parte solamente podía sentir todo aquello como un sueño, ¿Acaso estaba dentro de su mente? ¿Era real lo que estaba sucediendo? No tenía forma de saber. Aquellos ojos lograban que se perdiera dentro de ellos, tratando de encontrar algo que no fuera la obscuridad dentro de ellos, los círculos turquesa eran la única parte que se podía asemejar a un iris, pero el resto estaba completamente lleno por una bruma obscura, no encontraba palabras para describir el momento, la criatura llegó hasta ponerse frente a ella, del otro lado del cristal levantó su mano derecha para ponerla en la pared.
- Qu… Quién eres. – Preguntó la adolescente conociendo la respuesta, pero necesitaba reafirmarla.
La demonio no habló, se limitó a señalarla con su otra mano y observar mejor a su interlocutora.
Una sensación de dolor comenzó a recubrir la mano derecha de Sunset, sentía un ardor intenso, toda su atención se centró en ello, el ardor incrementaba. Pronto el ardor se extendió hacia su espalda, el lado izquierdo de su rostro, así como toda su cabeza; ahora también sus muslos y piernas tenían el mismo ardor. Pero ahora era mucho más intenso que antes. Su subconsciente de inmediato apartó la mirada para observar un punto en el vidrio, entre las quebradas se hallaba un pedazo de cristal del tamaño de una ventana normal. Pronto esta comenzó a fungir como una televisión, mostrando las llamas y también mostrando el cuerpo de Sunset Shimmer cubierto por ellas. Cuando esta se percató de las imágenes, también pudo observar las personas alrededor con desesperación por salvarla.
- N… no se me d…a…n las p…p…palabrrrrras. – Advertía el subconsciente mientras trataba de atrapar nuevamente la atención de Sunset Shimmer.
- ¡Esa soy yo! Me estoy quemando en la realidad… - Sunset se desesperaba de forma veloz.
Si bien aquel lugar se ganaba las palmas por rareza, no representaba nada ante la realidad y en esta última, su vida peligraba. El ardor que tenía no era otra cosa que la sensación de las llamas al llegar a sus nervios e incinerarlos de forma directa. Apreciar su cuerpo cubierto por las llamas era quizás la cosa más aterradora que había visto en las últimas horas, los últimos días y eso era mucho decir.
- P…ue…do sal…varn…os. – Advirtió la del otro lado, a diferencia de su aspecto, su voz era tranquila y tartamudeaba bastante.
Sin esperar más la pelifuego la observó con decisión y desesperación.
- Hazlo.
La imagen dentro en el cristal no pudo ser más clara, las llamas que envolvían su cuerpo se acrecentaron; primeramente sintió como si la criatura del otro lado la estuviese engañando. Pero al segundo después comenzó a asombrarse pues debajo del fuego su cuerpo, que se hallaba en un estado lamentable y poco reconocible. Comenzó a moverse de forma involuntaria, mientras podía ver claramente cómo la carne incinerada del mismo recobraba su color, su vitalidad y hasta cierto punto su naturalidad. Su cráneo de inmediato se liberó del fuego, su rostro tuvo una regeneración tan rápida que los rescatistas a cinco metros no lo notaban, sus facciones, sus párpados, sus cejas, todo regresaba a la normalidad; salvo por su cabello y algunas otras partes que se repusieron hasta cierto punto, su cuerpo había sido salvado por completo. Aquella criatura la había salvado, si era ella misma era la cosa más extraña del mundo… de hecho, ya nada podría superarlo.
No pasó mucho tiempo hasta que una chaqueta fuera puesta sobre ella por un bombero, apagando así todo el fuego bajo un abrazo. Los vecinos observaban atónitos la escena, pero la imagen finalmente se difuminó. Para dejar a ambas partes de la misma persona, poni, demonio y demás, en calma para poder continuar con su charla.
"Comunicarse con subconsciente" Tenía un significado vaguísimo, en primer lugar, ¿era otra… ella? ¿Era ella la responsable de haber causado su persecución o incluso la explosión? ¿Tenía voluntad propia? Recordaba haber visto un dibujo animado que trataba de un muchacho con un amuleto milenario que contenía un espíritu ancestral, ambos habitaban en el mismo cuerpo y se transformaba en uno y en otro constantemente.
Quizás era parecido a aquello. Sin embargo, también estaba esa pared de cristal a punto de romperse, era mejor no ayudar a que esto sucediera. Además estaba la palabras "salvarnos" que utilizó para darle la opción y ¿Por qué dar la opción a salvarlas si habitaban en el mismo cuerpo o al menos en la misma cabeza?
- Ss… S… Sun… set, de…déj…ja…ja…me mo…mostr…ar…r…te las re…re…re…resp…puestas.
- ¿Cómo lo harás si apenas puedo entenderte?
- R…rom….mmmmm…pe el vi…vi…vidrio.
La pared era todo lo que dividía a ambas, si lo rompía muy probablemente estaría atentando contra su propia seguridad. Con una mente fría analizaba la situación, ciertamente las circunstancias se salían por completo de lo normal, desde el lugar en el que se hallaba hasta el hecho de que estaba hablando con ella misma, con una imagen del pasado.
En ese instante, recordó haberla visto reflejada en la ventana cóncava de la biblioteca cuando tiempo atrás, al quedarse en la azotea del colegio para pensar y terminar cantando una canción que salió desde el fondo de su corazón.
- "No sé qué deparará el futuro, pero escúchame al decir, que mi pasado no soy yo; porque el pasado no es hoy". [Mi traducción de este pequeño fragmento del corto "My Past is not today" y sí, no pude resistirme a tomarlo en cuenta]
La misma canción se emitió de alguna parte, los ojos de la demonio se transformaban lentamente hasta adoptar un aspecto idéntico a la Sunset Shimmer que conocía. La forma de su cabello también cambiaba, así como el color de su piel y su constitución, ahora se asemejaba tanto a ella que, si no la hubiese visto antes, juraría que era su reflejo exacto ¿O lo era?
Esos instantes eran tan locos que dudaba de estar realmente consciente de ellos. De pronto, las alas de la demonio cambiaron de aspecto hasta imitar las alas de un fénix en llamas, si bien era el animal que más le gustaba de su dimensión de origen, ahora no era más que un recuerdo.
Seguramente estaba tratando de comunicarle algo con la canción que ella misma compuso, pero era tan difícil confiar en aquello, no tenía seguridad de nada, la canción solamente la confundía más y más… solamente ella conocía dicha canción porque solamente ella estuvo en aquel lugar durante toda la noche.
Aun así, si el vidrio era una barrera que las dividía o tal vez dividía dos partes de ella misma… nadie podría decir si era sensato eliminar dicha división. El aspecto de la muchacha nuevamente cambió, una especie de cuerno reluciente se mostró en su frente, las alas cambiaron de un fuego radiante a una luz cegadora, sus atuendos cambiaron por un vestido de dos piezas, la parte superior poseía un tono rosa, el escote de diseño "palabra de honor" poseía unos adornos a la mitad de su busto, estos imitaban con una tela dorada el aspecto de unas alas. Sin más preámbulos el vestido continuaba de forma simple hasta llegar a la cintura, donde mostraba un corte imperial. Mostrando sus curvas, pero al mismo tiempo resguardando el contraste con su piel, la prenda estaba en equilibrio con su cuerpo.
La cantidad de tela del vestido exterior, ahora de color salmón, tenía ahora un corte en v invertida bajando sutilmente hasta la mitad de sus rodillas, para desaparecer y dejar un "espectro" de tela blanca bellamente cortada que, de no ser por el vuelo, daría con el piso arruinando su color. El corte en v invertida dejaba ver un segundo vestido cuyo largo estaba por sobre sus rodillas, dejando ver sus piernas para finalizar con unas botas doradas, la cantidad de detalles era asombrosa, no recordaba mucho de aquel día, solamente el hecho de sentirse fuerte, pero al mismo tiempo con una decisión única: detener a Twilight y al mismo tiempo, hacer todo lo posible por ayudarla.
Sus ojos poseían un maquillaje particular, no lo había visto antes, un color rojo intenso se hallaba alrededor de sus ojos, pasando por su nariz, para perderse entre sus mechones de cabello.
Si todo lo que le había dicho el insecto era cierto, si ella era su subconsciente, si tenía dentro la capacidad de hacer todo aquello; si no podía eliminar aquello que al parecer guardaba dentro todos estos años, además, si era ella misma… no podría escapar jamás. Con varias dudas surgiendo, un cosquilleo en el estómago y un escalofrío acercó su mano al cristal, la acción fue imitada por la otra, quien poseía un guante celeste precioso…
Entonces el vidrio finalmente comenzó a colapsar, los fragmentos, que caían a hacia arriba, se borraban en el vacío, la mirada de ambas nuevamente se perdía en una conexión desconocida hasta ese entonces.
El aspecto de la muchacha cambio nuevamente, esta vez para igualarse a Sunset.
- Ya terminó el desarrollo Sunset, por fin has roto nuestra división.
- ¿Eres otra yo? – Cuestionó de repente la adolescente con una curiosidad que la otra también podía percibir.
- No precisamente… te lo explicaré de forma simple, antes los demonios poseían tres hemisferios en sus cerebros: El primero era el racional, hablante, conceptual; ese lado permitía el lenguaje y el pensamiento abstracto. El segundo era el hemisferio de las percepciones, cada uno lograba interpretar el mundo de una forma distinta y en cierta medida lograban crear dos formas de ver el mundo en un solo consciente, la una poseía la capacidad de comprender el mundo de forma más dominante que la otra. La tercera era un segmento particular, una especie de apéndice desarrollado a medida que el control de la magia de los demonios superó todo lo existente; no posee la capacidad de crear una tercera "visión".
Cuando lo crearon, los demonios se auto perfeccionaron con magia. Cuando el hemisferio de las percepciones fue modificada y sometida a una serie de adaptaciones, la convirtieron en un subconsciente sin sentimientos, capaz de imitar el comportamiento del pensamiento abstracto, solucionar problemas, guardar información de generación a generación, el instinto también fue manipulado. Todo el cerebro de un demonio esta modificado de forma superior a la naturaleza, tomando como fundamento a la propia naturaleza. Es por eso que somos perfección. Por ello yo siempre estaré a tu servicio porque soy tú.
- Dónde estamos.
- En ningún lugar de la realidad, esta es una representación de una función cerebral que ahora mismo estás realizando, al romper el cristal ordenaste que la división entre nuestros lóbulos fuese eliminada, ahora somos una misma consciencia, si ahora me ves es para poder mantener comunicación contigo misma; es difícil acostumbrarse a una comunicación que no sea con otro individuo, por lo cual, por ahora, será mejor que lo hagamos de esta forma. Existe una enorme cantidad de información que debes recordar en algún momento, conocimiento que Supay guardó al crearnos.
- ¿Crearme? - Los ojos de la adolescente no podían estar más confusos y al mismo tiempo, felices de saber sobre aquello. – Muéstrame todo lo que sabes sobre mi creación.
- Sunset, Supay introdujo información en núcleo, es seguro acceder al conocimiento. Pero la forma en la cual te relacionaras será bajo los parámetros de conciencia falsa, es decir, lo verás y lo escucharás, incluso parecerá que te habla, pero él no estará presente. ¿Lo hacemos?
- Sí. – Respondió la adolescente con u suspiro, poco antes de comenzar a caer al vacío.
Eso es todo por esta semana ¿Se está poniendo interesante? Espero que sí, pero todavía me falta responder ¿Por qué este fic está bajo el género de ciencia ficción? Prepárense, porque el siguiente capítulo los hará volar. Nos leemos pronto, no olviden dejar su review.
Por cierto, no recuerdo si era en un comentario de este fic o de otro, pero con respecto al fanfic Bajo tus alas, les ruego solo un poco de paciencia, al ser un fic al que le dedico una cantidad mínima de tiempo, me está costando bastante darle un final y ciertamente me bloqueé, les prometo traerles el final pronto.
