DON'T GO HOME WITHOUT ME
XXXII.
El hogar está donde el corazón duele.
Todavía no están saliendo oficialmente. A Okita le gusta pensar que sí, pero nunca hablan de ello.
Lo suyo más bien es una relación abierta. Cada quien toma lo que quiere (lo que puede) del otro.
Pero Okita sabe tan bien como el día en que se descubrió poéticamente enamorado que él quiere tomar más, mucho más, de las migajas de su presencia que recibe de ella.
