Desde hace bastante tiempo que no publico tantos Fics de una sola vez, bueno, perdón por la demora.


El estómago de Sunset estaba satisfecho, podía pensar mejor, la pizza estaba deliciosa, no podía negarse. Sin embargo, no podía dejar de pensar en ella misma, en todas las situaciones posibles, pensar con mente fría, calmarse y evitar entrar en episodios de pánico a causa de columbrar futuros desoladores pero probables era sobradamente difícil, aunque necesitaba hacerlo, por experiencia y reflexiones pasadas entendía que un desborde en sus emociones podría provocar que tomara malas, malísimas decisiones. Particularmente ahora, no solo se jugaba todo su futuro, sino su propio presente, la actitud que tenía era realista.

Era una maldita demonio o al menos tenía algo de aquello… debía aceptarlo de una vez o no avanzaría. Perfecto, lo era, por mucho que le costara aceptarlo, ahora bien. ¿Qué hacía con ello? Podría quedarse acongojada y acostada en la cama lamentándose y maldiciendo sus suerte, podría quedarse jodida allí mismo; quitarse la vida no era opción, si era verdad que sus amigas necesitaban de su energía para seguir con vida, era imperativo que siguiese con vida y tuviera contacto con ellas…

Sus amigas… si supieran lo que era ¿Se mantendría su cariño, afecto y amistad? ¿La rechazarían de inmediato? ¿La querían realmente?: Aquellas preguntas eran tan imponentes y se libraban distintas emociones, principalmente el miedo. Miedo a perderlas cuando estas supieran de su identidad demoniaca. Entonces, debía mentir, hacer como que nada de aquello estaba pasando, ocultarlo de sus ojos, mostrarse como la Sunset que conocían, enfrentar aquel problema por su cuenta.

¿Y qué había de Twilight en Equestria? Es decir tenía el medio para comunicarse con ella, estaba segura de que ella tendría una mayor recepción de su caso, de su dilema; podría entender mejor su caso y hasta podría ayudarla con éste. Pero al recordar la pesadilla que tuvo con Celestia, comenzó a temblar; Celestia seguía siendo la princesa de Equestria, era más que seguro que si le informaba a su única amiga en Equestria de sus situación, Celestia no tardaría en averiguarlo y adiós a su posible regreso a su tierra natal, además, si salía de aquella dimensión, sus amigas terminarían quedándose sin magia y si su pesadilla se hacía realidad, terminaría también con las vidas de ellas.

Concentrándose nuevamente en el tema que pensó en un inicio, tenía tomar alguna decisión, por muy temporal que fuera, necesitaba pisar tierra relativamente firme para poder comenzar así con la resolución del problema. Pero no existía una Twilight, sino dos, la Twilight oriunda de aquella dimensión tenía un carácter de un científico, es decir, a duras penas dejaría que prejuicios perjudicaran sus estudios, el campo de la magia era extremadamente amplio, los recursos que tenía disponibles en cambio eran reducidísimos, instrumentos de medición, de contención, incluso una cosa tan simple como un amuleto mágico, no existían para ser estudiados, Twilight daría todo por estudiar la magia más de cerca y aunque estaba cada vez más convencida de las palabras de Ocllo al respecto, debía hacer lo posible de trabajar junto con ella para comprender mejor su estado.

Energía negativa, magia obscura, prohibida; si era verdad todo, entonces tanto ella como sus amigas estuvieron cometiendo un crimen contra las reglas de magia de la academia, también contra la magia de los elementos de la armonía mismos. Otra buena razón para no pedirle ayuda a la Twilight de su mundo, pero ahora, no tenía que ser en absoluto directa, si bien ella tenía una mente más amplia para afrontar el problema junto con ella, también tenía la desventaja de que no pararía hasta hallar la respuesta. Si le contaba su origen y el verdadero problema por el cual estaba pasando, era más que seguro que la científica la estudiaría de diferente forma.

Al sentir unas puntadas en su estómago, estuvo a punto de gritar, pero se tapó la boca con sus manos, no fue una decisión propia, pero cuando recibió la imagen de Ocllo en su cabeza, se tranquilizó; también estaba el maldito problema de su supuesto subconsciente súper desarrollado, si no podía comunicarse con este todo el tiempo, al menos en los pocos intentos que hizo, se sentía espiada constantemente por este, era bastante raro y perturbador.

Pero la sensación de las pequeñas patas del insecto recorriendo su cuerpo fue todavía más estremecedor, no pudo evitar utilizar su mano para quitarlo de encima, pues ahora se encontraba en su pecho; trató de no hacer ruidos extremos, sabía que Celestia continuaba dormida, pero el menor indicio de algún problema, un sonido anormal un grito o golpe la pondrían en pie en un santiamén, si ingresaba en la habitación, Ocllo escaparía y adiós a la oportunidad que tenía.

El insecto produjo un sonido seco al chocar contra la pared, seguidamente se levantó con los efectos del golpe, observaba doble, pero estaba bien. Sunset prácticamente pudo verlo sin necesidad de la luz del foco, solo necesitó la luz de la luna para poder distinguir su caparazón reflectante, ahora de color neón. Sus ojos rojos brillaban por cuenta propia.

- Lamento haber importunado, antes Supay dejar que camine por cuerpo; observación, Sunset Shimmer no ser Supay. – El molesto e incorrecto dialecto del insecto ahora atañía cierta tranquilidad a la adolescente, quien se sentó en su cama.

Era extraño que ahora el insecto le inspirara cierta confianza e incluso tranquilidad, era soberanamente bueno alguien más que a ella misma con el conocimiento de su identidad.

- Supongo que tenías razón. – Dijo de forma sarcástica la adolescente poco antes de sentarse más cómoda, tapándose con las camas y tapándose el cuerpo del frio. Puede que confiara en el insecto, pero acostarse era otro nivel al que quizás nunca llegaría. – ¿Mi padre te dejaba caminar por su cuerpo? ¿Por qué?

- Crearme con sentido adicional en patas, tener un filamento estimulado únicamente con el contacto directo con su energía, al caminar por cuerpo tener contacto con esta, cerebro de Ocllo interpretar estímulo como tranquilidad, todos estos años sin Supay hacer que Supay no tener sensación. Pero Supay no ser relevante; Sunset Shimmer tener información de Supay; ¿Cuál ser decisión?

- Ni idea, esto es mucho más complicado de lo que crees.

- Pros, contras, medir de forma racional y conveniente, basar decisión en esto para seguir con desarrollo.

- No es tan simple, mis amigas, ese sujeto que me siguió en el parque. Es bastante difícil saber siquiera que quiere mi padre de mí. Imagino que tú tampoco tienes idea de nada.

- Lamento informar que no, pero con respecto a organismo sujeto, ser el mismo que provocar explosión en residencia original de Sunset Shimmer.

Sunset tragó saliva al recordar lo sucedido, aquel que le persiguió en el parque y en las transportaciones por distintos lugares que no conocía estaba detrás de su accidente, algo se lo decía, pero la idea fue descartada casi instantáneamente, ahora, que le tenía más certeza de la veracidad de las palabras del insecto, además de una extraña familiaridad con él, entendía el peligro de la situación.

- Eso quiere decir que la próxima vez que tenga una de esas transformaciones al azar, él vendrá… o conoce exactamente dónde estoy.

- Poder apreciar tu energía, cambios llamarlo en las ocasiones pasadas, pero Sunset Shimmer no deber temer, desarrollo haber llegado a periodo final, el resto terminar cuando Sunset Shimmer desearlo. – Aclaraba el insecto mientras buscaba las pocas migajas de comida que existían esparcidas en la cama. Estaba hambriento y aunque no se podía notar, estaba desnutrido y a poco tiempo de llegar a la inanición.

Sunset apreció las imágenes del incidente dentro de su cabeza, era similar a tener un ojo más, ubicado en otra dirección, como si dividiesen el campo de visión con un cuaderno y pusieran una imagen diferente para cada ojo. En las imágenes pudo apreciar la tubería de gas y al pequeño insecto prendiendo un cerillo para causar una explosión que dañó directamente a su perseguidor, de quien también pudo apreciar el rostro, se le hizo conocido, pero no sabía de dónde.

- Ocllo, tú, me salvaste. – Dijo finalmente después de mantener la vista fija en el insecto, que la observaba con cierta interrogante.

- Imperativo ser claro, asegurar bienestar de Sunset Shimmer en estado de desarrollo, desarrollo no terminar del todo; la vida de Ocllo no valer lo mismo que la de Sunset Shimmer. Pero Sunset Shimmer no necesitarme en explosión, subconsciente haberlo hecho si pasaba más tiempo.

Eran palabras como aquellas las que hacía que Sunset repensara mejor sus situación, si su padre era capaz de crear criaturas como aquella e incluso darles capacidad de razonamiento, la utilizaba para crear a una con características tan ajenas a un corazón que le costaba aceptar que no tuviera sentimientos, al menos como ella. Al siguiente segundo, la adolescente también percibió, de una forma desconocida para ella, el estado de salud del insecto.

- Estas terriblemente mal ¿Qué te ocurrió?

- Energía de Ocllo alcanzar para protegerlo de explosión, magia ser realizada, pero no tener forma de reponer, organismo Ocllo necesitar energía mágica para sintetizar algunas proteínas esenciales, no poder transformarme sin ellas y proceso digestivo también depender en gran medida de energía, Supay asegurarse de que vida de Ocllo depender de él.

Allí estaba otra vez, la actitud despótica de "su especie" semejante crueldad, maldad y dominio solo podría ocurrírsele a un demonio, tristemente, ella hubiera sido así tiempo atrás; pero ahora, las cosas eran distintas; la extraña situación de la criatura ya no le era indiferente, ahora hasta se podría decir que sentía preocupación por su bienestar ¿Acaso no había demostrado estar de su lado? Pero por sobre todo, era la única ¿Persona? Que conocía su estado y francamente sabía más acerca del mismo. Entonces la pelifuego hizo algo que no hubiera hecho noches atrás. Atendió la mano para que la criatura subiese a ella; sintiendo un escalofrío inmediato al notar sus patas puntiagudas sobre su piel.

- No camines. – Le ordenó resistiendo el impulso de nuevamente lanzar al insecto.

Si se trataba de un poco de energía, podría dársela, después de todo, tenía el conocimiento de que no podría ser encontrada si la cantidad de energía que utilizaba era mínima. Si bien en la obscuridad no se podía notar el deterioro de Ocllo, este se recuperó mientras Sunset Shimmer lo llevaba en su mano por los pasillos de la casa del organismo Celestia; si bien en su excepcional existencia, el insecto jamás podría tener sentimientos similares a un humano, mucho peor a un poni de Equestria, sentía cierta calma al tener contacto con la energía del núcleo de Sunset, así como lo tenía con Supay; su cuerpo se revitalizaba, su exoesqueleto se reestructuraba de forma más compacta, la pata perdida se regeneraba, sus alas inutilizadas también volvían a ser funcionales. Una sensación que jamás olvidaría era el calor que emitía la magia de un demonio. Era una especie de caricia, un roce, era extremadamente reconfortante para una criatura como él.

- Sunset no deber ponerse en peligro, agente externo, organismo extraño tener capacidad para rastrear a Sunset Shimmer; existencia ser un completo misterio para Ocllo. Si rastreo no estar desarrollado por completo, estarlo dentro de poco tiempo. Sunset Shimmer deber escapar. – Decía el insecto mientras era depositado en la isla de la cocina de la directora.

- De momento necesitas comer un poco. – Le respondió la adolescente tomando un trozo pequeño de pizza para ponerlo frente a él. Éste esperó alguna aprobación por parte de ella, bastó con mover la cabeza para comunicar que siguiera adelante.

La de ojos turquesa prefería dejar de lado los problemas de momento, apreciar a Ocllo era de por sí una da las cosas más interesantes… si bien no sabía qué debía hacer exactamente, al menos tenía cierta información con este, pero además, él era algo completamente distinto a todo lo visto antes. Su interés era diverso, era fascinante a todas luces, un biólogo, un genetista, un mago, incluso un físico se la pasaría de maravilla tratando de analizarlo, pero en ese preciso instante, tenía un rasgo que ninguno de ellos vería directamente.

- Dime ¿Cómo era él?

- No comprender pregunta. – Respondió la criatura, comiendo sin el menor miramiento y con queso fundido en las patas.

- Mi… Pa… Supay… - Continuó la adolescente, una cosa era aceptar el meollo en el que estaba metida, pero otra muy diferente era querer conformar parte de ello, mucho menos llamar padre a la cosa que la creó.

- Supay ser por definición, el demonio más perfecto de todos, vencer al resto, extraer núcleo, tener potencial para crear mundos.

- Y para destruirlos supongo, conozco la locura por el poder, apuesto a que él destruyó mundos completos en su batalla, y que yo sepa, no peleó desde un inicio.

- Sunset Shimmer tener razón en acontecimientos de guerra en su desición de no luchar contra su especie, pero estar equivocada en acciones en el pasado; Supay no haber destruido mundos ni civilizaciones, demonios después de cuarta generación abandonar ingenuidad… optar por otros medios.

- Pero, él me dijo en persona que los demonios eran…

La criatura observó mejor a la adolescente, ahora, como si de una mosca se tratara, recorría su cuerpo con sus patas para limpiarse la suciedad.

- Conocimientos de Ocllo ser muy limitados, si Sunset desear conocimiento, deber acceder a este en su subconsciente… Ocllo no tener entendimiento suficiente para comprender a Supay.

Dormir nuevamente era algo que la pelifuego no deseaba, era como una pesadilla, sobre todo porque tenía contacto con la criatura atroz que representaba a su padre y la otra que era por así decirlo su "otra mitad".

El sonido del televisor la distrajo temporalmente.

"En otras noticias, la multinacional farmacéutica COBRIN ha sido demandada por más de treinta y cuatro ONGs por crímenes contra los derechos humanos, todo esto debido a la filtración de más de quinientos documentos de distinta índole realizada por el grupo informático denominado Enominus. El presidente de Equestria calificó la denuncia como un ultraje…"

La subdirectora Luna dormía a pierna suelta en el sofá, incluso estaba babeando mientras ladeaba la cabeza.

- Así que debo dormir… tener esos sueños extraños…

- Modificaciones de comunicación entre consciente y subconsciente, así como sus respectivas áreas del cerebro pueden ser modificadas si Sunset Shimmer desearlo, protocolos poder ser cambiados...

En cierto punto, la adolescente todavía no podía dar crédito a lo que sucedía, cualquiera necesitaría una buena visita al psiquiatra si estuviese en su lugar, pero analizándose, podía comprender que no lo hiciera, hasta cierto punto, sabía de la existencia de los demonios en su dimensión, sabía de la magia, lo "paranormal o sobrenatural" como le llamaban los humanos, en otros tiempos era materia de estudio y práctica para ella. Pero su calma no solamente se debía a ello, se debía también a que dentro de ella, entendía muy bien que las cosas habían cambiado seriamente, trataba de ser optimista, de afrontar las cosas con buen humor, de ser sincera consigo misma, era difícil, pero se esforzaba en mantenerse estable para no caer en la locura… ella y sus amigas dependían de que tomara decisiones acertadas.

Cerrando nuevamente los ojos, la pelifuego comenzó a dormirse, pero antes debía hacer algo.

- Escóndete, no sabes el odio que Luna le tiene a los insectos.

La ahora pulga saltaba lejos de la vista de cualquier ojo.

*SSE

Una semana era un tiempo tan corto para cualquiera que a duras penas alcanzaba para realizar algunas actividades importantes, todo se había vuelto más conflictivo, más estresante; más rápido. La velocidad era quizás el más grande límite de los humanos, la competencia de los unos frente a los otros era algo que Wane observaba de forma escéptica: sus cabezas se hallaban distantes, la cooperación entre ellos era escasa. Era comprensible que existiesen formas diferentes de comprensión e incluso de pensamiento entre ellos, pero el trabajo en equipo, la cooperación era esencial para el progreso, la competencia podía moverlo, pero lo hacía de forma ineficiente, poco práctica y restrictiva.

"En otras noticias, el presidente Sundimia ha confirmado el inicio de la era nuclear del país, recordemos bien que dicho país, antes un opositor de Equestria. Naciones Unidas dio su informe de reprobación del plan nuclear de dicho país. Como exportador más grande de crudo y minerales raros en el mundo, el pasado de Sundimia fue extremadamente bélico…" La televisión era quizás una de las cosas que veía repetirse en distintas culturas, allí estaba un medio de información… pero tenía la particularidad de estar manipulada.

Wane tenía la experiencia suficiente como para poder afirmar dentro de sí que aquel mundo estaba en una época de crisis, la información para un demonio era totalmente accesible, ministros, presidentes, reyes; extraerles la información era bastante simple. Por lo poco que sabía de momento, se constataba de las deficiencias de los humanos, las más grandes y al mismo tiempo no los aborrecía en lo más mínimo; pues como objetos de estudio eran fascinantes.

No obstante, haber adoptado un sistema nervioso similar al de aquellos homínidos era ciertamente una experiencia que debía observar de forma constante, el funcionamiento precario de sus instintos, de funciones emocionales le mantenían con una gran cantidad de interrogantes, sobre todo aquella emoción que tenía cuando estaba cerca de Sunset Shimmer. Era extraño que una parte del subconsciente hubiera grabado su rostro y asociarlo con una sensación de gozo; asimismo podía darse cuenta de que las feromonas de la misma tenían un efecto inmediato en un órgano especial de su olfato precario, la información era interpretada logrando que tuviera cierta atracción hacia esta. Interesante era experimentar con la construcción de su cerebro. Aunque claro, inevitablemente tendría que destruir aquel sistema de entendimiento, procesamiento de información, tendría que terminar con la experimentación; pero de momento, era divertido "sentir".

Allí donde estaban, en una tienda al aire libre de comida con un mostrador en un negocio algo concurrido tomaban asiento en unas butacas cómodas, el hambre había podido con ambos, incluso el sistema alimenticio de la especie humana era obsoleto, no obstante, degustar los sabores, las texturas era placentero y lograban mantenerlo distraído mientras esperaba la oportunidad perfecta para atacar.

- Has estado callado los últimos diez minutos ¿Acaso ya no tienes nada que decir? – Le espetaba Sunset mientras se llevaba un poco de arroz con verduras a la boca, estos tenían cierta preparación especial, tenían una textura un poco aceitosa, pero al mismo tiempo se podía saborear los vegetales, zanahoria, morrón, cebolla, todo en un balance perfecto con una salsa soya; comida chatarra y no de un restaurant cinco estrellas, pero delicioso. – Está delicioso.

Habían pescado el lugar por pura suerte, pero debía aceptarlo, mientras más tiempo pasaba con Wane, quien no perdía las oportunidades para salir con ella, casi cualquier cosa se hacía entretenida. Era su empleado, estaba en contra de las políticas de la institución de recreación que llevaba, pero no importaban ahora, era la jefa y pues, transgredir las reglas podía justificarse con ello.

- Disculpa, es que ser el sujeto de seguridad me cansó un poco, no estoy acostumbrado a tanta explotación. – Le respondió en forma de burla, poco antes de saborear el pollo. La textura era crocante, el calor uniforme, también tenía una salsa desconocida en la superficie, era de un ligero tono agridulce, con una consistencia similar a la mayonesa, aunque no fuese esta última.

- Supongo que sí, usualmente los nuevos no duran el fin de semana completo, es la prueba más difícil, así que por muy bueno que hayas sido, te espera lo peor. – Sostenía la veinteañera con una mirada pícara. – Me muero por ver cuánto aguantas.

- Por cierto, ¿Cómo llegaste a tener tu propio club nocturno o como se llame?

Sunset lo observó con impresión, ciertamente conocían algunas cosas del otro, pero no todo, ni a profundidad y ciertamente, Wane había pasado de ser un completo idiota a ser un amigo cercano.

- Haber, la historia es larga, pero todo comenzó cuando salí del orfanato Star Swirl, no tenía mucho dinero y tenía que conseguir un apartamento cercano; en la calle Strong Hold, encontré el primer apartamento que tuve que rentar por mes, la escuela de artes estaba cerca, así que como podrás imaginar, tuve una vida difícil, además, el lugar no era el mejor de todos; pero por cien dólares al mes no podía dejarlo ir. Por un tiempo me acostumbré al olor de la pintura óleo, gasolina y a cigarrillos; dejando de lado esto y que a veces tenían una inspiración a las tres de la mañana y comenzaban a pasearse por toda sus habitaciones, eran buenos sujetos.

- Vaya, te enseñaron a pintar o algo así. – Le preguntó Wane con gran impresión.

- Pues… no exactamente, durante aquellos tiempos no tuve tiempo para nada que no fuera mis dos trabajos de camarera, uno en una cafetería por el centro de la ciudad y otro en un bar grande; allí conocí a un sujeto Blue Glass, me enseñó a preparar bebidas de todo tipo, realmente era muy amable… gracias a él pude conseguir un trabajo mejor en otro club, donde trabajé como bar tender, comencé a ahorrar; invertí en unas cuantas obras de arte de mis vecinos, otra cosa buena de ellos era que los que tenían talento al final de mes necesitaban más dinero para materiales y pagar la renta, así que yo compraba algunas de las obras que tenían… no digo que sea una experta ni nada, pero un par de libros me sirvieron para poder dejar mi empleo diurno y apostarle al negocio del arte… no te mentiré, al principio fue una completa pesadilla, varias veces estuve a punto de perder lo invertido.

La veinteañera se sentía con cierta felicidad al recordar tantos momentos pasados.

- Después de seis años, logré ahorrar algo así como cuarto de millón… lo sé, ni yo me lo pude creer. Me alcanzó para comprar una propiedad que el banco estaba rematando.

- ¿El club? – Cuestionó Wane bastante entretenido con la historia de su acompañante.

- Sí, pero no como lo conoces, me hizo falta un mes de refacción y la ayuda de mis vecinos para poder darle su carácter.

Recordando bien, Wane se percataba de que los detalles del lugar, desde una fuente con varios colores, hasta los pisos llenos de láminas de distintos colores y un techo alto con varios candelabros de diseño alocado, que en realidad eran distintos juegos de luces tenían explicación.

- Necesité un pequeño préstamo del banco para poder comprar un departamento a pocas cuadras, pero en fin… heme aquí, sonará muy superficial lo que te digo, pero ya no tengo que preocuparme de si llegaré a tiempo a fin de mes o si tendré comida para el día siguiente.

- En absoluto… - Interrumpió de pronto Wane, sus ojos parecían estar brillando a causa de la fuerza de su voz y la energía con la cual comenzaba a hablar.

Sunset se sintió tremendamente sorprendida por la actitud de su amigo, sobretodo porque no lo había visto muchas veces así. Aunque en las conversaciones era bastante grato.

- Digo, tienes veinticuatro años y ya tienes las bases económicas para hacer lo que desees y lo lograste sin ayuda de nadie, es sensacional. – el joven comenzó a reírse desenfrenadamente por unos segundos antes de seguir. – Yo ni puedo conseguir un empleo que dure más de tres meses.

Provocando una risita algo tímida en la pelifuego, Wane se levantó de su lugar para pagar su cuenta. Esperando a que ella terminara con su comida.

Obviamente, Sunset había cortado una enorme parte de la historia, como todos y cada uno de los fracasos emocionales que tuvo, desde Blue Glass, hasta un Dj, no sabía por qué, pero no era para nada una chica normal, no demostraba bien sus sentimientos, tampoco solía recibirlos con bastante emotividad. Tampoco había contado las oportunidades en que su trabajo se tornó en un problema a causa de un cliente que pensó que podía pasarse de listo, mucho menos algunas noches en las cuales formó parte de la fiesta en lugar de atenderla.

El sujeto que tenía delante, era todo menos el típico idiota, realmente se preocupaba por su estado, recordaba que hace dos noches le había comentado por el Watts que parecía que un ladrón había ingresado en su departamento, obviamente ella estaba fuera de este. Era imposible olvidar que diez minutos después Wane llegó al lugar con su chaleco de SEGURIDAD todavía puesto y la expresión que puso cuando ambos comprobaron que en realidad se trataba de un gato.

- Mejor pido otro plato. – Afirmo Wane al ver que Sunset tardaba bastante en terminar el suyo.

*SSE

La obscuridad era evidente, la adolescente fue consciente en todo momento de su ingreso a un estado que se podría calificar como durmiendo. Pero ahora, la representación, como le llamaban, no era nada más y nada menos que un salón de la escuela, todo se veía exactamente igual, el sol, los gabinetes, los carteles en las paredes, incluso el pizarrón tenía escrito una fórmula que tuvieron que resolver en matemáticas el último día que fue. Estaba en el ingreso, de hecho, recordaba haber abierto la puerta para ingresar dentro del salón. Absolutamente todo era normal. El tiempo pasó lentamente, hasta que finalmente se desesperó.

- Por qué no te presentas… - Inquirió con algo de furia.

Casi de inmediato, el pomo de la puerta se movió, para dar paso a una réplica de ella misma, pero llevaba su ropa de hace un año, es decir, una falda naranja con dos líneas de colores amarillo y morado, una chaqueta negra de cuero y su blusa violeta con su cutie mark, era exactamente igual, salvo por sus ojos, los cuales le daban cada vez menos sorpresa.

- Porque tú no lo ordenaste. – Le respondió con cierta sumisión. – Hay que solucionar más de un problema… pero no viniste por eso… - Continuó su subconsciente manteniendo la vista de frente y de forma calmada.

Aquella representación era tan semejante a la realidad que, de no ser por el hecho de que la pelifuego sabía que era una especie de sueño, sería la experiencia más loca en su vida.

- Qué problemas.

- Individuo externo, sin identificar, tiene capacidad mágica y a un grado superior al del mayor porcentaje de especies registradas; es peligroso en extremo. Debemos eliminarlo cuanto antes. – Informaba su subconsciente mientras caminaba en dirección a ella.

- Detente. – Ordenó Sunset, en el acto, su otro yo se paró en seco. - ¿Acaso piensas que puedo enfrentarme a quienquiera que sea?

- Si tú posibilitas la última etapa de nuestro desarrollo, el control absoluto será tuyo.

- Por qué querría hacerlo. – Sunset estaba harta de que le dijeran qué hacer, harta de tener tantos problemas a raíz de su identidad.

- Él nos puede quitar a nuestras amigas, las quiero proteger de su ataque, no pasará mucho tiempo hasta que rastree tu magia en ellas. – Afirmó de forma contundente mientras miraba a Sunset mostrando algo cercano a tener sentimientos.

- Qué sabes tú de mis amigas. – Respondió de forma repentina la adolescente, haciendo clara su indignación e incomprensión.

El silencio del subconsciente de Sunset fue bastante largo, de hecho el reloj del salón se movió rápidamente para denotar que había pasado media hora.

- Entiende que soy tú, no soy ni otra parte de ti, ni alguien más… soy tú Sunset. Somos la misma consciencia.

El sentimiento de la adolescente era completamente diferente a cualquiera hasta ese momento, sentía una rarísima pena hacia ella misma… además, no lograba comprender como alguien que parecía ser tan distinta a ella, era ella. El lenguaje podría fácilmente convertir aquello en un juego de palabras, en un trabalenguas, pero no podía explicar bien el fenómeno frente a sus ojos. Misma consciencia. ¿Por qué parecía que tuviera cabeza propia? ¿Por qué podría hablar con ella?

- la configuración de nuestro cerebro tiene algo que los demonios no deberían tener… el hipocampo, el tálamo… el… procesamiento que tienen es semejante al de los humanos, pero lo interpretamos como ponis. Sentimos de forma tan intensa como ellos… Sunset, me cuesta bastante mantener la concentración, me cuesta trabajo mantener un solo proceso y también tenemos esta preocupación constante por ellas.

La adolescente comprendía lo que trataba de decirle, o al menos lo que trataba de decirse. Aunque a todas luces la Sunset frente a ella parecía ser alguien diferenciada de ella misma, por mucho que lo negara parecía ser otra parte de ella misma.

- ¿Y eso es bueno?

- Es poco conveniente, lo bueno o lo malo no son de mi incumbencia. – Le respondía mientras los ojos del subconsciente se mantenían distantes. – Tú decides que hacer, yo solamente simplifico operaciones, funciones, todo bajo tu deseo claro.

- No quiero que cambies nada de mi cerebro ni de mi cuerpo.

- Pero el desarrollo, si no lo completas nuestras amigas estarán en peligro, el imperativo que me diste hace dos años es protegerlas.

- Yo no te dije nada.

- A diferencia de los demonios anteriores, tú tienes emociones más complejas, muchas de ellas son interpretadas como deseo, yo cumplía tus deseos cuando no restringían los imperativos superiores… ya sabes, procurar tu supervivencia, cuidar tu salud en todo momento, proveerte de alimento y recursos.

Todos los hechos finalmente tenían conexión, al menos ahora podía realizarlas con completa seguridad de ello y aunque no le gustará, cada vez se hacían más contundentes; muy a pesar de su posición al respecto, comenzaba entender, comprender e incluso aceptar la idea.

- No te sientas así, no sé, no sabes, no sabemos cómo continuar con esto.

Sorprendiéndola nuevamente, Sunset se acercó a su subconsciente para observarla directamente a los ojos, estos, con el humo negro y el resplandor turquesa resplandeciente lleno de vivaz energía mostraban sentimientos exactamente iguales.

- Cómo.

- Te lo dije, somos la misma consciencia, ambas sentimos lo mismo, pensamos lo mismo; tenemos capacidades similares, yo solo soy un recurso, una pequeña división de tu cerebro encargada de guardar registro constante de tu memoria, hechizos, trabajos de procesamiento y acciones inconscientes. – La voz de ella ahora era tan confusa como la de Sunset.

Inaceptable, aquella tipa… sabía lo que pensaba, lo que sentía… y sin embargo cada vez le era más y más familiar. Observando a otra parte y uniendo sus brazos para cruzarse de hombros, najó la voz frustrada.

- Entonces, debes saber por lo que vine.

El subconsciente de la pelifuego también agachó la cabeza, sus ojos perdieron brillo.

- Supay guardó una cantidad inmensa de información en el cerebro. Están a tu disposición cuando lo desees. Te parecerá que estás hablando con él, pero no es más que un recuerdo, tus preguntas y si en algún momento él pensó la respuesta a una pregunta similar… te la responderá, si no… se quedará estático. – Informó la Sunset de aquel mundo imaginario, apartado de toda realidad antes de abrir la puerta.

Poco antes de pasar por ella, la adolescente observó aquel particular fenómeno, era lo más cercano que podía tener a una compañía en esos instante, enfrentar a su padre por su cuenta era algo por demás aterrador, por mucho que ya no estuviese entre ellas, pues no solamente era enfrentarse a una realidad que detestaba conocer, sino también las puertas a un recordar que cada vez se le hacía más difícil e indudable.


Bien mis amigos, eso es todo por esta semana, bueno, aunque este fic sea impopular, les quiero dejar el Spoiler de una nueva producción, que obviamente no compartirá relación directa con El Legado ni tiene su particular estilo o trato; pero está dentro del proyecto más ambicioso que realizaré.

Imaginen la voz que ponen las propagandas de las carteleras de cine.

Una nueva era trae nuevos retos, nuevas esperanzas, nuevos problemas…

Chrysalis – Cadance, ahora tú eres su princesa.

Celestia - ¿Cómo piensas cuidarlos o darles un hogar siquiera?

¿Un acierto o un error?

- Existe una forma de proporcionar el dinero suficiente.

Diamond Tiara – Papá, yo no soy así.

Flithy Rich – Hija mía, no tenemos nada.

¿Hasta dónde puede llegar el amor de un padre frente a su codicia? ¿Qué estaría dispuesto a hacer?

FR – Mi talento es generar dinero…

La Tragedia Rich… Consulte el perfil de filomental.

XD Bueno, nos leemos pronto, cuídense.