Me deslicé por el hielo y alcé el stick. Golpeé el disco y entró pasando bajo la piernas del portero en , causando los gritos de alegría de mis amigos y las quejas del equipo contrario. Además de fuertes ovaciones entre el público.
Terminado otro partido de hockey, fuimos a los vestuarios a cambiarnos. Teníamos la ropa empapada.
-Joder, Dave- dijo Skylar-. Has jugado casi tan bien como Karee.
Le hice una mueca. No me gustaba nada que me comparasen con mi hermana: sabía que siempre acabaría en una mala posición si lo hacían.
-Ja ja, muy gracioso. ¿Tu nunca vas a cerrar la boca?
Fedric bufó, bastante divertido.
-Por favor, Skylar, si a ti te quedan años para igualar a Karee. Y eres cinco años mayor que ella. No eres quien para decirle eso a Dave.
Skylar hizo un puchero.
-Kristof-llamó limpiándose una lágrima imaginaria-. Fedric me hace bullyng
-Nada que no te merezcas- replico Kristof terminando de secarse el pelo.
Skylar volvió a hacer un puchero mientras salíamos de los vestuarios.
-Sois muy malas personas.
-Pues mira- dije-. Como tú. Ya tenemos algo en común además del parentesco.
Me sacó la lengua y fue al salón, donde estaban echando la repetición de un partido de hockey.
-¿Quienes juegan?
-Los New Yersey Devils contra los Minnesota Wilds.
Acababa de decir las palabras mágicas, así que me quedé viendo el partido durante más de dos horas. No lo podía evitar, era como si lo llevase en los genes.
Después de que terminara el partido con una aplastante victoria de los Minnesota Wilds, nos quedamos charlando. Era un día tranquilo, como otro cualquiera. Quien hubiera dicho que estábamos en guerra. La verdad, no lo entendía; ¿por qué los gigantes nos atacaban si hasta hace nada estábamos en relativamente en paz?
Además estábamos emparentados después de todo, ¿no?
Era algo bastante tonto si lo piensas bien.
Suspiré. Todo era muy aburrido sin Elyn aquí. Ojala Karee la hubiese traído con ella y Freki. Eso ya hubiera sido realmente fantástico.
No veía la hora de volver a abrazarla, besarla y...
Me sonrojé intensamente ante ese pensamiento y lo aparté de mi cabeza. De verdad Elyn había sabido cómo meterse debajo de mi piel.
Después de un rato de estar viendo el partido, nos fuimos a cenar. Las mesas estaban muy vacías, pues o bien se habían ido con Yorick, o a proteger sus pueblos o de misión por su orden.
Y, encima de todo eso, Karee no fue a cenar.
Se l estaba convirtiendo en una mala costumbre eso de quedarse hasta tarde trabajando en sus cosas. Seguro que estaba otra vez en la biblioteca, enterrada entre un montón de antiguos manuscritos.
-Que suerte que Karre se pueda escapar. Siempre sabe cuando hacerlo la muy...
Kristof lo calló de una colleja.
-Cállate. Tú te podrías escapar si trabajases la tercera parte que ella. Además, todos sabemos que hoy le tocaba cocinar a Sváva, así que es lo más normal que se ecapase ahora. De todas formas, me preocupa lo poco que está viniendo últimamente.
Skylar y yo suspiramos pesadamente, revolviendo sin ganas el guiso misterioso de la valkiria. Olía a muerto, así que mejor no decir ya a lo que sabía.
Cuando terminamos ese diario sufrimiento, fui como un rayo a buscar a mi hermana. Hacía horas que no se le veía el pelo a Karee por ninguna parte a Karee, y estaba preocupado.
Lugares en los que podría estar mi hermana pequeña: el bosque, la biblioteca, el gimnasio o...
Pues no, no había más lugares en los que podría estar. La verdad es que, cuando lo pensabas a fondo, era una chica muy sencilla.
Al final estaba en la biblioteca, rodeaba de libros, con la nariz entre un montón de volúmenes polvorientos y Freki a la derecha acostado en la banca de madera. Había un plato con restos de ensalada a un lado.
Sí, mi hermana acabaría enterrándonos a todos ella solita.
-Søster(hermanita)- la saludé sentándome a su izquierda. Vi un libro de física e intenté alcanzarlo, pero Karee lo quitó de la mesa y levantó la vista.
Sonrió cansadamente y se apretó el puente de la nariz.
-Hei , bror. Du var treg til å komme(hola, hermano. Ya estabas tardando en venir).
Bufé, divertido. Karee tenía unas cosas.
-¿Por qué søster , acaso lo viste en tu bola de cristal?
Mi hermana quedó confundida antes de reír de manera sarcástica.
-Som i dag er sympatisk(que simpático estás hoy)
-Alltid , Sis(siempre, hermanita).
Karee bufó mientras escondía una sonrisa. Entonces por fin alzó la vista, clavando en mi esos ojos de un azul imposiblemente intenso. Algo le hizo fruncir el ceño y apretar los labios en una fina línea.
-¿A qué has venido, Daven?
Me quedé patidifuso y le sonreí. Geri se había acostado al lado de su mayor, mientras le daba con el hocico para intentar que le hiciese caso.
-A saludar a mi hermanita, por supuesto. ¿A qué sino?
Ella se echó para atrás, con los brazos cruzados frente al pecho y el ceño aún fruncido. Arqueó una ceja, en un gesto que conocía lo bastante bien como para inquietarme.
-¿Y no tienes nada más que decirme ni reprocharme?
Me quedé pensando un instante.
...
...
Karee se llevó una mano a la frente, exasperada y algo enfadada.
-Santa Frigg, Dave. ¿Enserio no te das cuenta ni cuando estás enfadado? Lo llevas escrito en la cara desde el desayuno. Tu quieres que hubiese traído a Elyn conmigo, en vez de dejarla con los demás. ¡Por el amor de los dioses! ¿Cómo puedes ser tan lento?
Volví a pensarlo. Había acertado de lleno.
Como odiaba que mi hermana me conociese mejor que nadie. Y encima es que podía leerte la cabeza con esa mirada. Sería mi hermana y la quería más que a nadie, pero a veces ponerse delante de ella me recordaba lo que era acostarse en la mesa de un quirófano. Te abría en canal, desvelando todos tus secretos y luego te volvía a cerrar tan tranquila mientras se comía un pastelito.
Siempre te pillaba de lleno.
Me mordí los labios, dudoso.
Karee me hizo un gesto de invitación con las manos, apartando de paso algunos papeles y me senté más cerca de ella.
-Sí quisiera que hubieses traído a Elyn. Estoy preocupado por ella, aun sabiendo cuanto la has entrenado y cuanto ha mejorado. Lo entenderás cuando te enamores- Karee bufó, con una mueca despectiva, pero no paré de hablar-. Pero no solo estoy preocupado por Elyn. Tú siempre vas a tu bola. Cuando crees conveniente, te vas sin dar explicaciones y vuelves llena de enigmas. Cada vez que te vas, me pregunto qué peligros pasarás sin que nosotros nos enteremos. No puedes ser tan irresponsable, Karee. Aquí tenemos a nuestra familia, no puedes dejarnos con el corazón en la boca cada vez que sales por esa puerta. Acepto que lo sepas todo de mi, pero intenta corresponder, al menos. Sé perfectamente que nunca me contarás muchas cosas, yo tampoco te pido que lo hagas. Tú sabes lo que hay que contar y lo que no. Solo te pido prudencia. Y que de vez en cuando, confíes en este obre idiota.
Karee estaba tiesa, con los labios blancos de tanto apretarlos. Sus ojos brillaban con fuerza
-Lo siento Dave.
Le di un abrazo, ya más tranquilo y le besé la coronilla.
-Tranquila, solo intenta no hacerlo, ¿vale?
Karee asintió sin mirarme y me abrazó con más fuerza. Le di un último beso y me fui.
Era muy duro ser su hermano mayor, pero todo eso merecía la pena por haber visto crecer a mi hermanita.
Solo esperaba no tener que quemar ninguna barca hasta dentro de muchos, muchos años.
Señor, dame serenidad para aceptar a la gente estúpida tal y como es y sabiduría para saber que, si actúo contra ellos, iré a la cárcel.
