Fandom: Osomatsu-san

Pareja: KaraIchi y otras parejas más que pueden desarrollarse al paso de la historia.

Advertencias del capítulo: Debito incestuoso, relaciones homosexuales con un rastro harto de sentimientos en sus entrañas. En fin, si no te gusta esta temática, cierra la ventana,

Tuve una serie de estrepitosas controversias, de verdad, creo que me debatí en complacer el material o no complacer. Después de todo, Ángel de media noche sólo era un drabble de pocas palabras, pero, entonces me di cuenta, que temas como la homosexualidad y un amor prohibido e unilateral acogidos por un regazo de gentileza, podrían traer más de una idea y urdirse para volverse más extenso. En resumidas cuentas, no las quiero aburrir.

¡Aquí tienen la continuación! Espero la disfruten, tanto como yo disfrute el de escribirlo

Tomen su tiempo, los invito a leer.

Capítulo

Cadenas

Pequeños y bribonas centellas de alborada llegaron a escurrirse por la ventana en un ambiente de armonía y calma, escrudiñando todo a su paso, llegaron a intentar despertar al único prisionero de Morfeo que a pesar de las advertencias del resto de sus hermanos de levantarse decidió prescindir de sus peligrosos y salvajes intentos de despabilarlo. El cuarto hijo seguía entrometido en las entrañas de las pesadas cobijas.

No es que Ichimatsu no se hubiera despertado, de hecho, todas las conjeturas eran erróneas él amaneció antes que sus hermanos. La razón por la que no quería levantar su pesado cuerpo del futon, era otra, otra pequeña y casi imperceptible. Por eso, prefería seguir fingiendo que estaba en el regazo de los sueños a pesar de los daños que Osomatsu hizo en su contra.

Los minutos pasaban; Uno, dos, tres, parecieron estar de acuerdo en que Ichimatsu se negará a salir de su cueva, por ende, eran más perezosos en moverse.

Lento, la calma llegaba a penetrarse de nuevo en las adyacentes de la habitación.

—Good morning! —el cuarto hijo de los Matsuno siempre aborrecía escuchar ese pésimo vocablo anglosajón de parte de su hermano —, ¿cómo amaneciste? ¿los rayos del sol han sido benevolentes y te dejaron frescos y alegres?

«Oh maldita suerte la suya»

Parecía que los demás Matsuno confabularon en su contra, puesto que premeditaron en mandar al más idio...amable, al más gentil de los sextillizos.

Ichimatsu, tenebroso y enojado, ascendió de una forma tranquila hasta colisionar ambas miradas igualitarias. Entonces, decidió responder a ese comentario tan absurdo dejándose envolverse en un sentimiento asesino que expresó sin vergüenza en una mirada violenta que no escatimó en mandarle.

—¡Oh! Entiendo,iré a bañarme —fue el único que murmullo que se había escapado entre los dos —, ¡nos vemos!

—Claro —Ichimatsu se fue arrastrando por la madera añeja hasta llegar a un rincón del recinto, olvidado, quedó solitario en el lugar, dónde sentado y abrazando sus piernas volvió a someterse en un sinfín de pensamientos y conclusiones pesimistas que le bajaban la moral.

Karamatsu

El mierdoso, Karamatsu

Karamatsu y su maldita amabilidad llegaba a matarlo, le aterraba no poder eliminar de sus pensamientos estas sensaciones prohibidas que ahora le sometían en una corrompida soberanía. Es la peor persona que había conocido, de verdad. Ichimatsu detestaba todo el cúmulo de virtudes y vicios que llegaban a formar parte del segundo hijo de los Matsuno, es amable con él, inclusive su arbitral tacto es para todos, no solamente para él, y eso es destructivo, puesto que en sus posesivos deseos quería que fuese todo lo contrario, su sonrisa y su ególatra forma de amarse hacia mismo, su manía de estar en un camino solitario lleno de desdicha, ser el propio protagonista, todo eso debería pertenecerle a él.

Ni siquiera con eso podía llegar a ayudarlo, era tan idiota, es el peor hermano del repertorio.

— Brother? —inquirió la voz ambiciosa de Karamatsu y el sonido de sus zapatos vaqueros caminar hacia él, había terminado de asearse y sólo se encontraban ambos cuerpos domeñados en un extraño silencio. Incómodo —, ¿no quieres venir al Pachinko?

—No quiero estar cerca de tu presencia —murmuró, Karamatsu parpadeó. Ichimatsu volvió a ser afónico de la situación.

—Ya veo, es mi camino en está solitaria vida llena de tristeza y daño, no te preocupes, brother, lo entiendo. Nos veremos después.

—Hm ... —y se escondió entre el grosor de sus brazos entrelazados delante de su peto —, cómo sea.

—Nos vemos, my Little brother

«Hermano»

Le dolía.

«Hermano»

Prohibida.

«Hermano»

«Hermano»

Eran las cadenas que lo ataban y lo hundían en su propia miseria. Aquellos metales tintineantes que le atravesaban la cordura sin remordimiento, atrapado en un amor leonino y desesperado, Ichimatsu yacía preso de las garras de un malicioso amor unilateral.

«Hermano»

Ichimatsu nunca había sido tan intolerante hacia una palabra.

Continuará

Bueno, espero que les haya gustado la idea de continuarlo uwu . Me sentiría algo bien para aceptar los comentarios de todos, espero no les haya molestado el capricho de continuar.

¡En fin! ¡Nos vemos

Los comentarios los contestaré personalmente QuQ Gracias por todo.

¡Deseos felices y homosexuales para todos!