Los personajes de Kaleido Star no son de nosotras, pertenecen al estudio Gonzo Digianimation, bajo la dirección de Junichi Sato y Yoshimasa Hikaike.

El Dragón y el Fénix: Inicio y Fin
Autora: Layla Hamilton - Original
Traducido del portugués al español por: SanLay-cvrt

No demoró mucho para que ella descubriera los motivos que la llevarían a la duda, en el primer día de vuelta en Kaleido. Al comienzo de la mañana siguiente de su regreso, ya había bellos carteles repartidos por todo Kaleido, con el título de la próxima obra: "La sirenita"

No lo podía creer cuando lo vio. ¿Entonces ese era el motivo de todo su temor? No creía que Yuri estaba así de esa forma, simplemente por causa de una obra, pero eso le bastó en aquel momento, ya que quedó muy feliz en tener de nuevo un desafío en mente. No podía esperar para saber cuál sería, sólo sabía cuan grandioso era, ya que la obra estaría hecha por novatos, sin embargo, era una obra oficial y duraría más tempo; pronto estarían con la mayor parte del elenco compuesta por acróbatas veteranos. Pero ella no quería ser vista como una novata, de ninguna manera. Especialmente por tratarse de una obra que cuando pequeña, siempre le gustó ver en el teatro. Ella sabía que podría hacer el papel principal, sólo debía entrenar, y en especial, sobre el trapecio y también dentro del agua. Los carteles decían una reseña de lo que el futuro elenco necesitaría poseer, si deseaban los papeles en la obra precisaban de mucha resistencia en el agua, saber expresarse debajo de la misma, y para los papeles principales, seria introducida una técnica relacionada con los trapecios y el agua. Aquella expectativa, aumentaba en cada línea que leía, especialmente por saber que aquella obra sería filmada al estilo de todas las obras principales de Kaleido, y pronto ella podría ser reconocida en todo el mundo. No conseguía contenerse, es por eso que leyó toda la especie de "reglamento" Después de eso, partió directo a los entrenamientos.

Sin embargo, no vio a Yuri en ninguna parte. Ni ese día, ni en los próximo dos. No sabía si él podía estar enfermo, o si había sucedido algo en su familia, pero sabía que en algún momento él aparecería… A menos que sus suposiciones estuviesen correctas y él realmente hubiera sido despedido sin motivo aparente, perdiendo al único compañero a su altura. Sin embargo, el alivio apareció en su rostro cuando lo vio al siguiente día, entrenando en los trapecios del escenario, su alivio se percibió aún más, cuando le dijo "Buenos días" la hizo notar que él había vuelto a la normalidad y ya no necesitaría preocupase tanto. Se aproximó a la escalera para poder subir hasta los trapecios y poder conversar mejor a pesar de todavía temer recibir una respuesta fría y nada amigable.

– ¿Está todo bien, Yuri?– ella preguntaba mientras alongaba los brazos sobre la base del trapecio medio. Antes de responder, él saltó hacia un trapecio más cerca. Observándola con una pequeña sonrisa.

– Claro. Yo desaparezco por 3 días ¿Y tú quedas más preocupada por mí, que de la próxima obra?– suelta una risa burlesca – Qué cambio.

Claro, él estaba de vuelta. Ahora tenía la certeza, puesto que sentía su sangre subir hasta la cabeza en cuestión de segundos, gracias a sus provocaciones.

– En realidad, yo sólo estaba preocupada por las informaciones que tú podrías tener sobre la próxima obra, pero no…– paró inmediatamente, absteniéndose de continuar el comentario. Desvía la mirada, contradictoria, reprimiendo las palabras para no contestarle groseramente. Sin embargo, no esperaba ninguna reacción de parte de él, como la que sucedió después.

– Continua– sonreía un poco más al observarla. La parte más graciosa no era la idea de provocarla, ya que pocas veces lo hacía, pero sí, la de verla recibir cualquier frase de él, como una provocación y reprimiéndose gracias esa insoportable etiqueta. El próximo paso era sacar eso de ella. La expresión de confusión que le daba, era aún más satisfactoria – Vamos, yo sé que tienes una respuesta mejor que esa.

– No… ¡No te lo diré! ¿Podemos entrenar?– provocador, a pesar de la rabia, se preparaba para comenzar a saltar, pero él estaba antes sobre el trapecio que sería el de ella. Fue tan rápido que era imposible, si quiera, reflexionar para saltar a tomar el trapecio antes que él. Lo miró aún más molesta.

– ¿No sabes lo que tenemos que entrenar… o lo sabes? ¿Oíste de nuevo la conversación detrás de la puerta de la oficina de él?– sonreía un poco más al verla con la piel de su rostro casi pulsando de tanta rabia, al mismo tiempo en que la hacía enrojecer de vergüenza, ya que no sabía que había sido vista por él en aquella ocasión – No te dejaré entrenar hasta que termines aquella frase tuya.

La miro desafiante. Ella cerraba aún más los ojos ante él, que de cierta forma lo sorprendió por el cambio de actitud, y en seguida, subió rápidamente más arriba las escaleras, hasta llegar al trapecio más alto, siendo seguida por él en seguida.

- ¡Yo dije que no te dejaría entrenar! ¡¿Lo vas intentar?!– exclamaba para que fuera oído entre el movimiento que hacían, pero ella perecía mucho más rápida en aquel momento, tal vez, por la rabia. Lo miraba de vez en cuando, desviando la dirección, hasta llegar a uno de los trapecios de los extremos del escenario. Por un momento, pensaba "¿Qué rayo estoy haciendo?" imaginando lo que sería si la vieran en esa escena deplorable y sin motivo alguno. En ese instante, por distraerse con su pensamiento, se sintió acorralada, ya que sus brazos o piernas estaban lejos de alcanzar el trapecio, quedando suspendida el aire y cerrando los ojos por el susto.

Pero no había caído. Al abrir los ojos, lo notó tan cerca que la hizo asustarse una vez más. Estaba prácticamente suspendida en el aire junto a él, apenas sujetándose de su ropa, estaban tan cerca, que podía sentir la respiración de él frente a su rostro. No quiso detenerse a pensar en eso, sólo se soltó de él lo más rápido posible, cayendo en la red de protección montada en el escenario. Al levantarse de ésta, demostraba una enorme molestia. Tan grande, que no consiguió controlar los sentimientos que salían a la luz.

– ¡No sé por qué tuve la BRILLANTE idea de venir a buscarte! ¡Entrena bastante, quién sabe si tú te quedas con el papel de Sirenita esta vez!

Agrandó los ojos por lo que había dicho, pero no demostró estar ni un poco arrepentida con lo que había dicho. Hablando de palabras que para ella era genial librarlas, ya que las reprimía en su interior. Al mismo tiempo soltó una pequeña risa y hasta incluso él, se llevó un susto, el cual mantuvo hasta el momento en que ella pasó por el portón del escenario por donde había entrado, dejándolo allí, sentado en el mismo trapecio en el que la atrapó. Realmente él adoraba eso, especialmente ahora, que ella comenzaba a contestarle de esa forma. Finalmente, sólo había una manera de vencerla… Y él sabía cómo.


Nota de la Autora: Bueno, desde aquí la historia comienza a ser conocida, Es allí donde está mi desafío, juntar lo que la historia mostró con lo que no mostró al inicio, es por eso que si hubiese algo que hallen extraño en la secuencia de los hechos, avisen. Yo pude haber dejado escapar alguna cosa xD