Los momentos de felicidad desde hacía tiempo atrás se habían incrementado, es más, solo desde entonces Sunset Shimmer podía tener la certeza de ser feliz; una vez más se repetía a sí misma que sin sus amigas, su vida no habría sido para nada tan feliz como lo era ahora, en ese preciso momento, en esa precisa cama, cubierta por un montón de plumas que incluso se introducían dentro de su boca. Complejas, extrañas, pero de todas formas, familiares eran esas muchachas que tenía enfrente, en todo aquel tiempo apenas había logrado conocer algo de ellas, pero cada una era cambiante, tenían sentimientos, pensamientos, aunque claro, dependiendo de la chica, de la situación y diversas cuestiones, cada una de ellas tendría una respuesta diferente a sus preguntas, a sus movimientos, a sus expresiones.
De pronto un fuerte golpe dio de lleno en su brazo, mientras daba un grito de dolor, entendía el comunicado inmediato de que no era hora de apreciar, ni de pensar, era hora de presionar el gatillo de la pistola de pintura. Pinkie Pie tenía la mala costumbre de acabar todo un cargdor de pintura en un único uso, mientras que Applejack era tremendamente eficiente, apuntando y no desperdiciando una sola bola de pintura.
El campo, lleno de neumáticos, con cuerdas y plataformas de madera era uno de el mejor de toda la ciudad, el único problema era que estaba algo alejado de esta, de hecho se hallaba en sus afueras, donde alguna vez fue sentenciado a un terreno baldío, pasando así años hasta que el propietario decidió convertirlo en un campo de juegos con pistolas de pintura; esa era la corta historia, ahora debía pensar bien su siguiente movida en lo que Pinkie cargaba su pistola nuevamente, si salía en ese preciso instante de su refugio, estaba segura que Applejack le haría una bonita fila de tres bolas en algún lado de su cuerpo, además tenían a Twilight de su lado, era en suma extremadamente difícil lograr una victoria, de su lado tenían a Rarity con un casco a la moda que no la dejaba ver del todo bien; conociendo a Twilight, esta seguramente se había desplazado hacia una dirección de al menos cuarenta y cinco grados de las primas, para así emboscarlas si se atrevían a una movida audaz.
También tenía a Rainbow Dash que podía correr en cinco segundos hacia una posición lo suficientemente cerca como para vaciar su cargador en la de cabello alocado y la vaquera; desde luego, Fluttershy estaba con Spike observando completamente aterrorizada el doloroso juego que tenían, era extraño que les gustara semejante juego "salvaje" donde el dolor era cosa de cada partida. No obstante, si tenían de ventaja, aún podían hacer algo al respecto.
- Dash, ¿Alguna idea? – Le cuestionó a la de cabello multicolor.
- La verdad no, tu eres la cabeza, yo el talento y Rarity el blanco ¿Acaso lo olvidaste? – Respondió la deportista poco antes de recibir un pequeño jalón de pelo de la modista.
- De acuerdo, si puedes alcanzar la columna de allá, - Señaló a la derecha para mostrar una hecha con hormigón, lo suficientemente ancha como para cubrir a Rainbow del fuego. – Puedo ir al árbol de allá; el objetivo es Twilight, si ella cae, tendremos a las primas desde tres direcciones si Rarity sale de una sola pieza. – Explicó de forma táctica la pelifuego.
- ¿Salir en una sola pieza de qué? - Cuestionó completamente intrigada la de piel blanca
- Recuerda moverte. – Señaló Sunset poco antes de impulsar por los hombros a Rarity hacia arriba, mostrándola para el tiro libre, de inmediato Applejack dio de lleno en su estómago.
Mientras eso ocurría, Rainbow Dash corría a toda velocidad hacia la columna, siendo el blanco de Twilight quien no pudo calcular a tiempo el tiro perfecto calculando el movimiento de la deportista y el del proyectil.
Sunset por su parte ni bien sacó por encima a Rarity, se lanzó hacia la izquierda corriendo hacia el árbol, al ver que ambas primas se concentraban únicamente en Rarity y esta hacía todo lo posible para esquivar los tiros por un segundo, para después volver a cubrirse; en su corto trecho, pudo ubicar a la científica, sin más demora disparó directamente contra ella, desde luego Twilight estaba descubierta por completo desde ese ángulo, así que no fue difícil vaciar uno de los dos cargadores en ella, una gran parte de los tiros acertó, debido a los impactos esta cayó al piso al tiempo de recibir un proyectil en la máscara de polivinilo transparente, cerca de los ojos.
Applejack tuvo un tiempo de reacción breve para tratar de disparar contra Sunset, pero Rarity cobró valor para salir nuevamente, apuntar a la vaquera y comenzar a vaciar el cargador, lo cierto fue que sus impactos llegaron a ambas primas, no tardaron en unírsele tanto la deportista como la pelifuego, ambas disparando también con todo lo que tenían, a los tres segundos una bobina comenzó a sonar estrepitosamente avisando el final del juego.
Parando casi de inmediato, salvo por Rainbow que insistió en darle un tiro más a Pinkie y Rarity que le disparó a Sunset en la cadera, todas se observaron con cierto entretenimiento por lo sucedido, usualmente aquel juego era limitado a los fines de semana pero algo les había picado a todas para desear jugarlo antes de ir a pasar clases, desde luego, los trajes de protección hicieron su función tan bien como las redes para el cabello dentro de una tela protectora, salvo por las manos, alguna parte del cuello y en el caso de Sunset en el tobillo izquierdo, estaban listas para llegar al colegio dentro de una hora, sin embargo los comentarios no se hicieron esperar, sobre todo el de Pinkie Pie contándolo todo de manera tan emocionante que hasta el sujeto encargado de atender prestó su atención. Debían estar en el colegio dentro de una hora exacta, así que no debían permitirse ni un solo retraso, cada una comenzó a correr, Fluttershy desde luego, se había adelantado para pedir un taxi para ir todas en conjunto.
Ni bien el vehículo comenzó su recorrido de regreso, todas comenzaron a platicar al respecto del tema; por qué ganaron unas y perdieron las otras, por qué la puntería de Applejack era tan buena que siempre acertaba en donde deseara pero lamentablemente, le encantaba disparar directo en el estómago.
Finalmente, luego de quince minutos de plática, Rarity puso en tela de debate el hecho de que los exámenes estaban próximos, la cantidad de probabilidades de lograrlo se incrementaban si estudiaban todas juntas, era una gran ventaja tener tanto a Sunset como a Twilight en matemáticas, química, física, biología, historia, mientras que Fluttershy era grandiosa en literatura, Pinkie Pie era inigualable en Filosofía, Rarity en artes, Applejack en economía doméstica (técnica vocacional, electrónica, carpintería, metalmecánica, etc.) Rainbow Dash era inigualable en educación física. Juntas podían potenciar todas sus capacidades, era cuestión de trabajar durante un par de semanas para sacar las mejores notas en los exámenes finales, además, era divertido hacerlo porque generalmente las reuniones de estudio se veían acompañadas por una pijamada los viernes, lo cual era una locura, en especial en casa de Applejack, porque podían ir al granero en las afueras de la ciudad, donde tenían una cabaña para ellas solas.
Así pues, pronto llegaban expectativas diversas; desde fiestas de fin de año, actividades extracurriculares y si tenían suerte el dinero recolectado a lo largo de todo el año serviría para llevar a toda la clase a un campamento de verano, el cual, según las palabras de la directora y subdirectora eran bastante intensas. Finalmente Sunset por unos minutos se dedicó a escuchar atentamente los intereses y preocupaciones de sus amigas, sintiendo tanto alegría como necesidad de ayuda en lo que fuera posible.
Si bien las conversaciones de sus amigas eran interesantes la adolescente tenía cierta preocupación una tal que era capaz de hacer de aquellos momentos especiales, algo distante, debía estar alerta, atenta a cualquier posible movida de él, aquel demonio con aspecto de hombre, con ojos turquesa y piel gris; no existía modo de saber dónde estaba, pero era más que seguro que él estuviera en la misma situación.
Sin embargo, no podía quitarse de su mente que podía convencerlo de cambiarse de lado, podía reformarlo, así como hicieron con ella, así como hizo con Twilight, nadie podía ser del todo malo, incluso Supay, esa cosa horrorosa tuvo cierto sentimiento hacia una civilización; quienquiera que él fuera, estaba segura de que podía hacerlo reflexionar, merecía una segunda oportunidad, aunque no sabía exactamente cómo convencerlo o hablar con alguien como él… era en suma algo extraño, ni siquiera sabía lo más mínimo acerca de él o si existía un lenguaje especial entre demonios.
- Sunset, ¿Estás bien? - Cuestionó de inmediato Pinkie Pie moviendo su mano derecha frente a los ojos de la pelifuego - ¿O es que puedes dormir con los ojos abiertos?
- No, nada de eso, solo estaba recordando algo… Esta pregunta les sonará alocada, pero ¿Alguna vez pensaron que podía dejar de ser cruel con los demás cuando las separé? – En esos instante, Sunset se mostraba indefensa, abierta a la respuesta franca que cualquiera de sus amigas pudiera dar incluso si estas fuesen hirientes.
- ¿Por qué preguntas eso cariño? – Inquirió Rarity con preocupación, generalmente su amiga de piel ámbar ya no recordaba nada del pasado, al menos ya lo había superado.
- Solo tuve un sueño extraño el otro día y se me quedó la duda. – Respondió de forma veloz la adolescente ocultando la verdadera razón.
Todas, salvo Twilight se quedaron pensativas y haciendo un Mmm grupal, no obstante, la primera en responder fue Fluttershy, con su tono de voz suave.
- Cuando te conocí por primera vez, fuiste atenta y curiosa, recuerdo que no parabas de hacer preguntas de todo tipo. Pero después… te volviste en contra de todas nosotras y bueno… hiciste lo que hiciste, pero no te preocupes, te hemos perdonado por todo lo que hiciste, ¿No es así? – Preguntó la adolescente de cabello rosado.
- Sí, por supuesto que sí.
- Yup.
- Aja.
- Indudablemente.
- Después, bueno, llegué a pensar que no tenías ni la voluntad ni el deseo de cambiar. – Comentaba Applejack, recordando el odio que Sunset se había ganado en antaño por parte de ella.
- Francamente no lo recuerdo. – Acotó Rainbow Dash. – Pero ya no importa porque ahora estás con nosotras y eso es todo lo que importa. – Afirmó.
Poco antes de que el Rarity o Pinkie Pie hablaran, el conductor les anuncio la llegada a la escuela Canterlot, estaban retrasadas por cinco minutos así que cualquier respuesta debía esperar al menos hasta el almuerzo, tomando todas sus mochilas salieron a toda prisa, desde luego, tuvieron que volver para pagarle el transporte. Sin embargo Sunset se quedaba sin respuesta alguna por parte de sus amigas, la pregunta de fondo era ¿Pueden todos cambiar? Y no tenía respuesta absoluta ni suficiente, tratando de olvidar el tema temporalmente, subió al segundo piso junto con Pinkie Pie, primera clases de lunes era biología y era lo suficientemente apasionante como para olvidarse del problema; después de todo era mejor creer que tenía tiempo para resolver el problema pues el tiempo para que el demonio estuviera en condición para volver era de al menos dos días más.
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Primer día de la semana, todos estaban ajetreados, todos en aquella pequeña realidad se movían como acostumbraban hacer los lunes, dirigiéndose hacia el trabajo, escuela, universidad, etc. Raro era aquel que tenía algo nuevo en su rutina, los humanos parecían adorar la rutina, la normalidad. Eran bastante reticentes al cambio y ese sería un problema a afrontar de forma pronta; Wane vestía un traje negro con corbata roja, llevaba una identificación del ministerio de educación, aquella directora Celestia fue bastante complaciente en sus órdenes, bueno, no se podía esperar más; ya que como inspector era su trabajo estar allí para observar y tomar nota de todo aspecto disfuncional o extraño de la institución académica.
Esa era la tapada perfecta, nadie sospechaba nada, aunque ella lo viera de frente, jamás se daría cuenta. Ciertamente, cambiar el color de su piel a un blanco fue bastante cauteloso, así como los rasgos de su rostro y voz; el plan ya estaba hecho, ahora solo debía dedicarse a escudriñar un poco, le emocionaba la idea de verla directamente, encontrarla junto a sus amigas y atacarla en el momento menos esperado, pero era sumamente arriesgado, si todo salía mal era un hecho que su vida finalizaría en ese instante. Por ello el riesgo que decidió correr era menor, al menos si era descubierto, todavía podía escapar. Mas ahora era momento de concentrarse en la parte fundamental de su plan.
Alterando mínimamente la constitución de sus oídos, podía escuchar claramente las conversaciones de todos los adolescentes, manteniendo en un límite bajo su energía, podía permitirse el uso de otros sentidos por breves segundos antes de que la cantidad usada pudiera ser rastreada por Sunset Shimmer.
Entre los diversos estudiantes, debía pasar cerca de ellos, tener un contacto físico por solo una milésima de segundo para analizarlos del todo, lo malo era que no podía hacerlo sin alertarlos, así que debía disimular pequeños choces, caídas de hojas y tropezones, mas aquel método era poco eficiente y solo alcanzaba a registrar una cantidad muy inferior de individuos. Hacer un análisis de gran alcance requería mínimamente del uso de una percepción visual, así que debía utilizar lentes obscuros para verificar a un conjunto de humanos.
Los rasgos a buscar eran sencillos, una elevación de capacidades físicas, organismos con una salud muy superior al resto y si su hipótesis estaba en lo correcto, incluso debían tener una aura alrededor de su cuerpo, producto de la energía almacenada en ellos o ellas.
- ¿Recuerdas a ese chico guapo de los juegos de la amistad? Resulta que me crucé con él en la calle… hablamos por toda una tarde…
- Increíble y pensar que lo de Sunset Shimmer y Twilight traería algo bueno finalmente… estoy aburrida de tener que fingir que no pasó nada.
La conversación era importante para Wane, aquellas dos muchachas detrás del pasillo, entre el bullicio producido por otras conversaciones y expresiones hablaban de Sunset Shimmer y los juegos de la amistad. Pero la información era mínima, solo pudo sacar el
- Hey, viste a Sunset Shimmer y Fluttershy en el anuario, se ven tiernas con los animalitos y todo…
- Hermano, cualquiera se vuelve tierno con Fluttershy, Pero debes admitirlo, entre ellas la más hermosa es sin duda Fluttershy.
- Bueno, para mí Sunset lo es.
Otra conversación importante, ahora tenía dos nombres. Al pasar por los vitrales, hizo el ademán de revisarlos, los trofeos, casi todos tenían inscritos el nombre de Rainbow Dash, entre estos; posteriormente escuchó una que otra conversación.
- Prefiero la sidra de los Apple, es mucho más deliciosa que los refrescos.
- Sí, pero se agotan demasiado rápido.
- Me encantó la ropa de cachorro que Rarity diseñó para la colecta de dinero para los uniformes del equipo de fútbol, quisiera comprar uno, pero no sé cómo pedírselo…
Entre demás conversaciones, los nombres de Rarity, Applejack, Twilight, Sunset Shimmer, Rainbow Dash, Fluttershy y Pinkie Pie eran mencionados continuamente en relación a temas como la "batalla de las bandas" "Los juegos de la amistad" "El baile de otoño" y la aparición de un demonio o incluso la de un ángel; el crecimiento de alas en algunas muchachas… magia. Lo poco que hablaban al respecto tenía esas coincidencias, esa era información crucial, aproximadamente seis de las siete chicas aparecían en temáticas similares en las conversaciones efectuadas por los alumnos de la CHS.
Sunset había sido poco cautelosa en el pasado a la hora de mostrar sus poderes, pero más que todo estaba el hecho de que algunos mencionaban una corona que usaba Twilight Sparkle para vencer a un demonio… ¿Sunset Shimmer?
Otros comenzaban a platicar en el piso superior del vestido de Sunset Shimmer en los juegos de la amistad y de su llamativo maquillaje.
Así que Sunset Shimmer realmente se había unido a un bando, pero a diferencia de un demonio, ella parecía no dominarlos en absoluto ni dirigirlos, era algo así como una guardiana o quizás una conciudadana, formaba parte de aquella micro sociedad… absurdo ¿Cómo era posible que se rebajara a tal grado? ¿Cómo podía despreciar la naturaleza de todo demonio? O como decía Supay… ¿superarla?
- El sueño fue ese…
EL demonio pudo reconocer la voz de la adolescente, tenía una tonalidad similar, con ligera variaciones, pero era la voz de Sunset Shimmer, al menos era la perteneciente a la Sunset Shimmer que conocía, no obstante, era mejor no confiarse. Se hallaba bajando las escaleras al primer piso, con algo de ingenio sacó una libreta de anotaciones para simular mejor su trabajo, su objetivo no era escapar, sino observarla. Su cabello carmesí y dorado en distintas líneas, sus ojos turquesa, definitivamente era ella, estaba acompañada de una muchacha de pelo rosa, enrulado y una cantidad excesiva de azúcar en su sangre a quién decía Pinkie… así era, ella era una de esas amigas por las cuales podría darlo todo… ella era uno de sus objetivos. De un momento a otro se arrodilló para imitar la acción de una revisión a la construcción, al vitral y cosas semejantes.
De un momento a otro las conversaciones se incrementaron, por lo visto la clase de todos finalmente tenían un cambio de hora, seguido de diez minutos para cambiarse de aula y tomar un pequeño respiro.
Era una fortuna que Sunset Shimmer no fuera lo suficientemente precavida para sospechar de él… pronto pagaría su error con un precio bastante elevado. Pensaba para sí el demonio poco antes de encaminarse hacia la salida de la institución.
- Hay varios animales en el refugio que desean un hogar nuevo… - Decía con una voz suave la adolescente de piel amarilla. Al pasar por allí, recibió una hoja llena de datos del refugio, número de teléfonos, celulares, animales destacados y un número de donación de recursos.
Fluttershy: decía en un apartado de la hoja, donde yacían los nombres de los distintos voluntarios y del director del refugio… era una casualidad sorprendente.
Con ella tenía a dos de los seis objetivos… Sin embargo, al poco tiempo recibió otros sonidos de misma importancia…
- ¡Rainbow Dash! ¡Rainbow Dash! ¡Rainbow Dash! – Gritaban al unísono los estudiantes a una muchacha de cabello multicolor, quien estaba a punto de superar una marca en flexiones, a su lado estaba Applejack, quien también recibía ovaciones, era una competencia entre ambas… eran los nombres que estaba buscando… de forma inmediata las identificó; para después marcharse hacia el interior de la escuela, si bien Sunset Shimmer no lo había descubierto, era mejor no arriesgarse más de lo debido.
En el interior de la institución, el movimiento continuaba, pero escuchó en el piso de arriba algo acerca de un taller de diseño, corte, confección y moda… algo que casualmente también había escuchado acerca de Rarity, sonriendo subió las escaleras para pasear entre los salones, en menos de tres minutos halló el lugar exacto, dentro estaba una muchacha de piel blanca y ojos azules que se volteó para observarlo…
- Rarity ¿cierto? – Cuestionó el hombre manteniendo la calma, Sunset Shimmer estaba a unos cien metros del lugar, si ella se ponía a vigilar el área, todo se iría directamente al garete.
- Sí, ¿Quién es usted?
Recordando un montón de datos en un segundo, el demonio halló la temática exacta.
- Verá señorita, tengo una hija a la cual le encantan sus diseños de vestidos, sus quince años llegarán pronto, por lo cual sería un honor que me vendiera algún diseño suyo… podría ser un buen inicio para mi carrera, tengo unos cuantos conocidos a los cuales podría mostrar su talento.
Los ojos de Rarity se abrieron de par en par, mientras que Wane comenzó a sonreír para sus adentros, manteniendo una expresión fresca y jovial. Definitivamente aquella muchacha mordió el anzuelo, ahora solamente quedaba el resto de las amigas de Sunset…
- Me encantaría mostrarle los diseños, aunque claro, tendrá que esperar hasta que las clases terminen, entonces podrá ir una boutique en la cual trabajo y le enseñaré mis trabajos.
- Desde luego que sí jovencita, ¿Dónde la ubico?
- De acuerdo. – Asintió la adolescente con gran emoción.
Wane salió de inmediato; tenía reconocidas a cinco de las seis muchachas, esa tal Twilight sería un factor menos importante, ya tenía una gran cantidad de información al respecto, ahora solo debía dar la siguiente movida, la cual era sumamente arriesgada, pero esencial para lograr una victoria segura a todas luces.
El timbre de cambio de hora sonó nuevamente, avisando a todos que tenían que ingresar a sus respectivas aulas de inmediato, desde luego, el demonio se hallaba en la planta baja cuando la competencia entre las dos adolescentes terminó, dejando a Applejack como vencedora. Sunset Shimmer se hallaba a veinte metros del lugar; lo mejor era ser cauteloso y tomarse el tiempo preciso para pensar bien algunos detalles adicionales de su plan. Una vez que todos los estudiantes ingresaron a las distintas aulas, Wane subió nuevamente al segundo piso, ya que encontró en el basurero un periódico escolar en el cual estaba la pintoresca historia de los Apple y de su colaboración a la sociedad de aquella ciudad o al menos la parte de aquella ciudad con sus manzanas de calidad de exportación.
Applejack aparecía en la foto junto a toda su familia, allí tenía mucha más información.
Dos horas exactas fingiendo revisar toda la institución, desde alumnado hasta estructura del edificio, pasando por el contenido avanzado y planillas, mientras pensaba bien los detalles de la llave a la segunda fase de su plan.
Un contrato demoniaco era un arma de doble filo, solo podían realizarlo seres orgánicos con energía mágica, tanto el demonio como la criatura debían tener un lenguaje común, posteriormente llegar a un acuerdo, el contrato era un hechizo bastante complejo, pues requería de varios factores, desde la creación de una especie de mente interpretante, consecuente, ejecutante y unitaria, hasta el hecho de tener que utilizar dos energías distintas entremezcladas con el proceso de razonamiento lógico; en síntesis, dos criaturas conjuraban con sus energías un hechizo capaz de reconocer la voluntad de ambos así como su identidad a un nivel corpóreo, moléculas, células, ADN; desde entonces estaban vinculados por el pacto, ambos ponían peticiones y daban algo a cambio, el hechizo estaba diseñado para reconocer de forma objetiva cuando una determinada condición fallaba o no era cumplida; entonces el castigo inmediato era la muerte del organismo agresor al pacto… su funcionamiento era increíblemente complejo, no obstante, ambos conjuradores debían tener cierta conciencia de las cláusulas por algo elemental, su energía, no actuaba sola, necesitaba de una guía.
Para que el hechizo funcione, era también esencial que las palabras, términos tuvieran una comprensión casi similar de cada término, y de un mutuo acuerdo en lo recibido y lo dado. Así era como muchos demonios ganaron esclavos, así fue como él pudo salir adelante en momentos donde su muerte estaba asegurada.
Ahora debía idear cinco pactos diferentes, para cada una de las adolescentes, donde quedara en palabras y en flujo el pacto que haría posible una ventaja enorme sobre Sunset Shimmer al menos si la entendía bien; pero fuera de la ventaja, debía pagar con algo de energía y lamentablemente debía darla en cantidades suficientes para ser rastreable, Sunset iría tras de él ni bien iniciara con los pactos. Sin embargo, si estaba en lo correcto, bastaba con al menos solo una de ellas para que ella se lo pensara dos veces antes de hacer algo en su contra o de simplemente eliminarlo.
Eran las tres de la tarde, Wane pasó a través del pasillo del segundo piso, dirigiéndose hacia la izquierda hasta encontrar otro pasillo con tres puertas, la tercera era la adecuada para iniciar. Haciéndolo aún más desafiante, debía realizar todas sus movidas a contratiempo, así que era mejor no perder ni un solo segundo preciado.
Aquellas eran víctimas inocentes, solo habían tenido la mala fortuna de crzar sus caminos con Sunset Shimmer; a fin de cuentas, sus desapariciones no representaban una gran pérdida para la especie, eran tan reemplazables como la mayor parte de los adolescentes, pero después de todo, eran una pérdida. Llegando a la puerta, comenzó a tocar levemente. De inmediato una profesora salió con cierto gesto de desacuerdo.
- Buenas tardes señorita, estoy buscando a una alumna… Rarity, es urgente tanto para ella como para mí.
- De acuerdo, pero que no se repita. – Le respondió poco antes de ingresar al salón para llamar a la tan conocida modista de CHS.
A los pocos segundos la de piel blanca estaba frente a Wane, quien de inmediato sacó unos portfolios donde tenía guardados distintos contratos que representaban los pactos que haría con las amigas de Sunset, buscó de forma veloz entre los seis conjuntos de hojas.
- Señorita, me encantaría ver sus diseños, pero necesito volver a Manhattan, así que le pediría que me facilitase un modelo ahora mismo, el diseño no importa, con tal de que provenga de usted.
- Pero señor, necesito tomar medidas.
- Si es un copa c de color frio para una talla de 34 a 38 estará bien, a ella le gustan así. – Afirmó el hombre con mucha prisa.
- Wow, es un gran golpe de suerte. – Afirmó la adolescente observando los papeles que el hombre agarraba de forma algo nerviosa.
- Hágame el favor de traer el vestido. – Solicitó el Wane.
- Desde luego, deme un minuto y lo sacaré del closet. – Le respondió la modista poco antes de desaparecer tras la puerta, ciertamente no tardó en regresar.
- Deme unos cuantos minutos para hablar respecto a este contrato, nada más es una nota firmada para decirle a mi hija que usted realmente lo realizo, bueno básicamente dice que usted ha hecho este vestido y en él ha puesto su energía, vida y talento… ¿Podría firmarlo?
- Claro. – Afirmó la adolescente poco antes de firmar. – Con respecto al precio… si pudiéramos.
- No se preocupe, aquí tiene. – Le interrumpió Wane pasando un monto de dos mil bits a la adolescente quien se quedó boquiabierta por la cantidad.
- Nos vemos. – Expresó apresurado el hombre poco antes de salir corriendo del lugar.
Ya no podía dar marcha atrás, sintiendo cierto palpitar intenso el demonio debía continuar con el plan, la energía liberada era suficiente como para ser detectado, dentro de poco Sunset Shimmer estaría tras él; era gracioso como se invertían los papeles en aquel instante, sin embargo, si ella pudo burlarlo en más de una ocasión, todavía no se sabía los mejores trucos.
Centrando una cantidad de energía en un bote de basura, lo transportó hacia un país al otro lado del mundo, después restringió la energía usada. Caminaba de forma apresurada pero tranquila, aquí se definía un paso más a la concreción del plan final, al no aparecerse a adolescente en más de diez segundos supo que había mordido el anzuelo, sin embargo no tenía mucho tiempo antes de que volviera. Fue entonces que finalmente corrió hacia la cancha de fútbol. En no menos de medio minuto llegó al lugar exacto.
Allí estaba, la muchacha de cabello multicolor, llamándola con un portapapeles en la mano y fingiendo su voz, comenzó a hablar a los pocos metros de cercanía entre ambos.
- He visto su juego del viernes pasado señorita, verá, soy de la universidad de Fillydelphia, nos interesaría tener a una jugadora de su talla en nuestro equipo…
Rainbow Dash todavía no se lo podía creer, aunque todavía le faltaba un par de años para salir del colegio, ya tenía una beca por adelantado.
- Disculpe, pero todavía no…
- Sí, lo sé, pero de todas formas nos gustaría que venga a dar un paseo por nuestro campus, sin embargo, nos fascina el orden… así que me gustaría que usted firmara este pequeño compromiso simbólico, claro que usted se compromete además a dar el ciento por ciento de su esfuerzo en continuar de la misma forma…
- Claro… bueno, ni siquiera tengo edad para firmar.
- Es por eso que es simbólica, además nos sirve de recuerdo para tener presente la presencia de una deportista como usted en nuestro campus.
- Bueno, pero…
- Tengo prisa señorita, si acepta solo firme y la llamaremos. – Afirmó el hombre mostrándole el papel a la adolescente, quien comenzó a leerlo con cierta brevedad, cansándose a la mitad y firmando con un bolígrafo facilitado por el propio cazatalentos.
- Gracias, la llamaremos dentro de una semana para confirmar la fecha… hasta luego. – se despidió Wane.
En esta ocasión, nuevamente Sunset Shimmer sintió la energía utilizada, con algo de suerte, recién tenía la sospecha de sus acciones, de ser así, llevaba una ventaja magistral ante su enemiga. Nuevamente dejo todo hechizo para salir del campo visual de la pelifuego; cuando esta salió por la puerta trasera del colegio, Wane pudo observarla por medio segundo, respiraba aceleradamente, clara muestra de su actividad física. Fingiendo tranquilidad y con pasos firmes pero lentos, el demonio continuó su recorrido, dentro del colegio todavía quedaban unos cuantos objetivos, pese a que solamente bastaba con una de ellas, cualquiera que fuese… ella haría cualquier cosa por sus amigas y ese era el punto fuerte de su plan.
Así, en menos de un minuto Wane ingresó dentro del colegio justo cuando el timbre de salida tocaba. Desde luego, se anticipó a toda la muchedumbre para dirigirse al fondo del pasillo de la sección sur a toda prisa. Justo allí, estaba la muchacha de los animales, conseguir toda la información necesaria para ella era ya un movimiento enorme de esfuerzos y recursos, pero sin esperar más, se acercó hasta ella, para tocar su hombro y así poder llamar su atención.
- Disculpa, ¿Tú eres Fluttershy?
Con un pequeño susto, la adolescente se dio media vuelta para después ponerse en duda, aquellos ojos la observaban firme, pero pasivamente; juraba haber visto aquellos ojos antes. No obstante, guardó calma para poder dirigirse al extraño.
- Sí, de dónde me conoce.
- Es una larga historia, pero para resumirla tuve que llamar al refugio un montón de veces, resulta que trajeron aquí al perro que quise adoptar en New Sun Refuge, perseguí su rastro hasta llegar aquí, su nombre era Lou… me enamoré de ese cachorro. – Afirmaba con un cuidado extremo en la actuación de sus emociones, debía parecer creíble.
Los ojos de Fluttershy se abrieron de par en par, era el mismo Lou del cual pensaban jamás tendría posibilidad de conseguir un hogar. Con una sonrisa, la adolescente respondió casi inmediatamente.
- Sí, claro que sí… pero…
- Lo sé, fue al veterinario, no pude aguantar las ganas de visitarlo y me dijeron que podría partir conmigo esta misma noche. Así que si no fuera mucha molestia, me redirigieran de un lugar a otro hasta llegar a ti, eres muy joven para ser la voluntaria con mayor experiencia y por lo visto también de grado.
La de piel amarilla simplemente se sonrojó. Pero al ver la prisa del hombre no pudo sino prestar un poco de atención a las distintas formas, las tenía memorizadas todas, era un gesto muy amable de parte del tipo haber organizado todos los documentos.
- Bien, necesitaré su firma aquí, aquí, aquí y aquí. – Señaló la adolescente con su voz tímida y suave.
Wane observaba atentamente a los alrededores en lo que esa tal Fluttershy volvía a revisar toda la documentación; estaba al filo del peligro, aunque tenía ciertas dudas respecto a lo que Sunset haría, estaban en medio de un lugar público, los humanos circundantes podrían salir dañados; no obstante, recordando las conversaciones de los estudiantes, su reacción inmediata no era algo favorable, si Sunset Shimmer cambiaba su aspecto y utilizaba su energía ellos no dudarían en considerarlo como enemigo.
No obstante, ya tenía el has bajo la manga que necesitaba, aquella muchacha tímida solo incrementaba el riesgo de la demonio.
Sunset Shimmer apareció de pronto, no había cruzado ninguna palabra con Rainbow Dash o Applejack, no debían ingresar en aquella posible batalla; si Wane deseaba tenderle una trampa, estaba equivocado, sentía que era el momento, por fin toda la persecución y sus efectos cesarían.
- Bueno, yo necesito tu firma aquí. – Afirmó de forma inmediata el hombre con una sonrisa tan bien fingida que pudo inspirar amabilidad e inocencia.
- ¿Qué es eso?
- Es una forma que debo entregar antes de poder quedarme con Lou, son leyes de mi ciudad; necesito que firmes acá para afirmar que Lou estuvo a tu cargo y acá para dar testimonio que su estado vital y mejora dependieron de ti como su cuidadora… lo sé, es raro pero así es mi ciudad. – Explicó en palabras revés pero comprensible.
El contrato en sí estaba hecho en letras medianas por toda la hoja carta, leyendo los primeros tres párrafos, Fluttershy no hizo sino exasperar a Wane, quien observaba en todas direcciones para evitar no ser visto en un momento clave.
- De acuerdo. – Prosiguió la adolescente poco antes de firmar.
- Gracias, por tu cooperación. – Respondió Wane poco antes de salir del lugar a pasos rápidos. La muchacha dijo algo, pero no la escuchó, toda su concentración estaba puesta en Sunset Shimmer a quien pudo divisar entre la multitud, ahora llevaba lentes negros. No tardaría mucho en descubrir su ubicación, no había necesidad de usar alguna percepción, ella de seguro estaba utilizando el sentido de la visión de un demonio.
De un momento a otro, sin premeditación alguna, usó una transportación.
Ahora estaba en el techo del edificio donde residía. No debía esperar mucho tiempo, ella llegaría en cualquier segundo, lo que si debía esperar era que llegase directamente a atacar; no obstante, valdría la pena recibir unos cuantos golpes por parte de ella. Tal cual predijo, Sunset se apareció en el lugar y casi de inmediato sintió el acero de la estructura saliendo a través del concreto para atraparlo. Arrojando los papeles frente a ella, sonrió de forma arrogante.
- ¿Sabes lo que significa un pacto?
Los ojos de la adolescente pronto se apagaron, retomando su aspecto usual, así como su funcionalidad, su energía colapsó de inmediato; en menos de un segundo pudo comprender los hechizos y todas sus implicaciones.
- C… ¿Cuál es el trato?
- No finjas que no lo sabes… dame tu núcleo. – Respondió Wane con una satisfacción indescriptible.
Por fin llegamos al punto culmen de este antagonismo, aun callejón son salida ¿O no? ¿Qué le esperará a Sunset Shimmer? ¿Qué hará Wane? ¿A dónde quiere llegar este Fic? Son preguntas que se responderán más adelante, porque nos quedan cuatro capítulos como mucho.
