El cielo despejado, la ausencia del movimiento del centro de la ciudad, la poca iluminación presente debido a un repentino corte de luz, estaba en completa contradicción con lo ocurrido sobre el tejado de aquel edificio, Sunset mantenía la vista alta, observando atentamente a Wane, no tenía la menor idea de qué ocurriría, pero el temor se había ido, el dolor se apaciguaba, no obstante, aquella confusión al respecto continuaba.
¡Por qué debía terminar así? ¿Por qué Wane no podía cambiar de parecer? Y después de todo aún quedaba un hecho fundamental, uno que no se atrevía a pensar, puesto que era una de esas cuestiones que podrían detenerla a continuar con su intento de enfrentarlo bajo una óptica distinta a la cual tenía en la mente.
Wane por su parte también la observaba, el corte de energía era de suma utilidad para no mostrarse a los ojos de los transeúntes, los humanos no tenían por qué presenciar un final tan trágico como el que Sunset Shimmer tendría; en fin, era tiempo de terminar de una vez por todas con aquella persecución. Ciertamente no podía entenderla, pero era ya muy tarde para intentar otro método para hacerlo, las cosas ya estaban dichas, el final estaba anunciado, pactado de antemano.
- Ya es hora, esto no te va a doler. – Afirmó el demonio acercándose lenta, pero asertivamente a la adolescente, la cuestión era bastante simple, ella permitiría que le extrajera su núcleo, posteriormente lo tomaría y ese era el final, perecería en pocos minutos.
Wane continuaba como si nada fuera a ocurrir; por la mente de Sunset pasaban todas las nuevas posibilidades abiertas por el regalo de Supay que Ocllo le había entregado, era solo por esa razón que podía afirmar que su progenitor se había preocupado realmente por ella, mas no por ello tenía la victoria asegurada ¿Y qué si él se dirigía directamente donde alguna de sus amigas? ¿Qué si el contrato no cambiaba con el hechizo que tenía en mente? ¿Cuántos serían los daños colaterales?
En su mente solamente resonaba el sonido de los pies de él contra el cemento de la azotea, la expresión del demonio iluminada por la luz turquesa que era expelida de sus particulares ojos, similares a los suyos, abrió los brazos de en señal de diligencia, pero pronto Sunset se impresionó al darse cuenta de lo que prosiguió a este primer comportamiento.
Los brazos de Wane rodearon a la adolescente para acercarla a él.
- Supongo que estás acostumbrada a este tipo de cosas por parte de la familia o lo que consideres como familia…
Aquel abrazo eran tan inesperado, tan significativo y al mismo tiempo tan falto de sentido que tuvo como consecuencia la inmediata distracción de la de ojos turquesa, más que todo, aquellas palabras eran tan un recordatorio de un hecho inevitable a saber, que eran familia después de todo. Allí estaban esos ojos turquesa iguales a los suyos y esas manos tan frías como las suyas, le demostraba un sentimiento de aprecio, apego o al menos de algo similar al reconocimiento de parentesco en especie, familia y en cierta medida de pérdida.
- Ambos sabemos que tomas la decisión correcta.
De un momento a otro, Sunset volvió a reconsiderar las cosas una última vez; no era justo que muriera por un interés tan vacío y egoísta, aunque en el fondo ella también lo era, no podía justificar defenderse o intentar detenerlo, porque en realidad él no era ningún villano, su búsqueda por el poder no tenía otro afectado más que ella y de hecho él había pasado por cosas terribles a lo largo de su vida. Y sin embargo, desde el fondo de su ser Sunset Shimmer no deseaba que el final fuera así, no deseaba dejar atrás su vida junto a sus amigas. La cantidad de sentimientos quedaban en el pasado, solo quedaba un fundamento que podía evitar su trágico destino, la voluntad de vivir, de no pasar a la ignominia, al vacío, a la incapacidad de continuar junto a sus amigas y de proseguir con aquel modesto camino por el rumbo de la existencia que había elegido para ella de forma plenamente consciente. No, definitivamente no dejaría todo por algo tan vacío como el poder.
Wane se preparaba para extraer el núcleo de Sunset Shimmer, acercando su mano a su cabeza, estaba conjurando el hechizo adecuado; de pronto sintió un frio terrible en su pecho.
Una garra hecha con energía ingresó directamente en el corazón del demonio, quien sintió como este perforaba carne, hueso y órganos, hasta atravesar sus costillas por la parte posterior, saliendo por su espalda, aquel era un flujo extremadamente simple, pero efectivo para golpes a traición como el que acababa de recibir.
Ahora fue Sunset quien lo tomó con su brazo izquierdo, rodeándolo por el cuello para acercar sus labios al oído de este; sus ojos se abrieron para mostrarse en una bruma obscura y con el acostumbrado círculo de luz turquesa resplandeciente.
- Sí, la he tomado. – Le señaló poco antes de utilizar su energía para transportarlos a ambos a las afueras de la ciudad.
El demonio esperó un segundo antes de apartarla suavemente con su brazo derecho, haciendo uso de su temporal fuerza superior, no pasaría mucho hasta que esta lo igualara en sus distintas características, poco después, una explosión se generó frente a la adolescente, el flujo era tan sutil que ella apenas había alcanzado a percatarse de dicha magia; volando por los aires para caer a tres metros de distancia, con el cuerpo completamente destruido, sus tejidos si no quedaban expuestos, simplemente se habían desprendido a causa del poder de la explosión, no quería saber cuáles extremidades había perdido ni la cantidad de órganos lesionados de forma crítica, incluso su rostro estaba en terrible estado.
- Supongo que no podía esperar lo mejor. – Advirtió el demonio mientras lo que sería una herida mortal era regenerada con su energía.
De la misma forma, Sunset reconstruyó su cuerpo y su ropa para transportarse en el aire, en una fracción de segundo sus ojos se mostraron ahora con un fulgor incomparable.
Inmediatamente el demonio comenzó a mutar su cuerpo, su piel se transformó en un parpadeo par a convertirse en placas similares a las de un insecto, su cabeza se cubrió por un hueso especial, conformando una especie de casco, mientras que sus alas comenzaron a extenderse las membranas alrededor de esta expelían un humo gris, mientras que en su frente comenzaba a extenderse una serie de pequeñas terminaciones nerviosas que pronto formaron una línea sobre la cual manaba energía de color turquesa. Su cola salió disparada, rompiendo la ropa que llevaba puesta esta estaba compuesta por una serie de pequeños sacos en la parte inferior semitransparentes y con un contenido de distintos colores, seguidamente terminaba en una especie de hueso de color negro carbón con varios agujeros alrededor y de aspecto tan deforme como quebradizo. Al mismo tiempo, su nariz comenzó a desaparecer toda cabeza, salvo sus ojos estaba bien recubierta.
Su pecho perdía humanidad al llenarse de placas y placas de un material desconocido, las cuales se movían a elección de él, finalmente sus piernas tenían un tratamiento similar, exceptuando el hecho de que estaban recubiertas por líneas que resplandecían de forma tenue, producto directo de la magia, aquel sujeto se transformaba en un demonio en todo el sentido de la palabra, con un aspecto extremadamente terrorífico.
- Anda, muestra tu aspecto verdadero, revela lo que eres en realidad. – Sugirió el demonio mientras tomaba algo de tierra del piso.
La adolescente pensó dos veces antes de elegir hacer una transformación, a quién engañaba, la más conveniente era la primera que había tenido. Cerró los ojos para ser consumida por un fuego mágico, en un tiempo mucho mentor, su piel se asemejó a la resistente piel de un dragón, su cabello se transformó en fuego mágico, así mismo, sus manos adquirieron e sus dedos la forma de garras retráctiles, su vestimenta se asemejó a la que llevó puesta en aquellos tiempos, solo que ahora el tejido con el cual estaba compuesta era diferente, un pequeño secreto de Supay, ropa relucía junto al fuego emitido por la adolescente.
Sin perder más tiempo que esos cortos cinco segundos, Wane se transportó detrás de Sunset Shimmer para tratar de clavar unas garras normales en su espalda, pero no logro tener efecto, en un santiamén, moviéndose a gran velocidad usó su otro brazo, esta vez un pequeño campo de energía rodeaba sus terribles garras, con el simple contacto, la piel delgada pero tan dura como el diamante fue seccionada sin mucha dificultad, olvidando suprimir la información del dolor, Sunset Shimmer dio un grito mientras usaba su codo para propinar un golpe directo en la cabeza de su enemigo, este desde luego no espero algo tan simple y recibió un contundente impacto en la región lateral de su cráneo, dejándolo confundido, seguidamente Sunset Shimmer se dio vuelta, copió a su atacante para atravesar la piel de Wane con un hechizo similar, solo que en lugar de concentrarse en un área chica, realizó la acción desde el muslo derecho, pasando por la sección media hasta dar con el rostro del demonio. Este en un intento de reacción la tomó por el brazo izquierdo, pero esta no se detuvo, energía concentrada comenzó a materializarse en una especie de daga que trató de clavar en el cráneo de su enemigo, quien utilizó su fuerza para desviar la dirección del intento de finalizar con la batalla. Desde luego, rasgando débilmente el cráneo, hasta el punto de seccionar parte del hueso que después cayó abajo el golpe mortal fue evitado.
Sin esperar más, Wane movió sus alas con velocidad cerca de la adolescente poco antes de evitar el ataque, el humo de inmediato fue inhalado por Sunset, quien sintió sus pulmones quemándose. Poco después el demonio le devolvió nuevamente el favor a la adolescente utilizando una daga similar, pero en lugar de apuntar a la cabeza atravesó con esta el vientre de ella, para después patearla con su poderoso pie, al instante Sunset cayó al piso arenoso con mayores daños que Wane. Al menos hasta que un vacío se generó cerca de la cabeza de este, mas tuvo la reacción suficientemente buena para captar el intento y transportarse, aparentemente no pasó nada, pero pronto los huesos de aquella especie de casco óseo cayeron seccionados.
- Me sorprendes. Dime, apuesto a que tus amigas estarán contentas de que estés dispuesta a eliminarlas por tu propio beneficio.
- Cállate. – Fue la respuesta directa de Sunset Shimmer poco antes de enviarle una bola de fuego.
Transportarse era un medo en extremo efectivo para evitar golpes mortales, pero tenía su coste en energía, podían seguir en un ritmo similar por bastante tiempo, incluso separar la cabeza del otro del cuerpo, pero este podría regenerarlo de inmediato, la victoria era para quien pudiera dañar directamente el cerebro del otro o quizás rebajar toda su energía a cero para robarle el núcleo de forma veloz; al parecer Sunset optaba por la primera posibilidad mientras que Wane esperaba pacientemente por la segunda, si administraba bien la energía que poseía tenía una probabilidad mayor que arriesgar todo por el todo.
Sunset se levantó del piso nuevamente, sus heridas, así como sus pulmones chamuscados se recuperaron de inmediato. Con una cantidad inusual de energía Wane repuso su armadura hecha de distintas placas, existía un pequeño detalle que ella ignoraba. Era cuestión de tiempo para sacar a la luz aquel pequeño truco, de momento Wane comenzó a volar hacia lo alto, a lo cual su enemiga no tardó en enviarle un rayo verde, este se transportó para realizar la misma acción contra ella, esta también se transportó para evitar el golpe, sin perder una sola milésima, Wane utilizó una percepción terriblemente poderosa para percibir a su atacante a treinta metros a su noreste a una inclinación de cuarenta grados, nuevamente tuvo que transportase para aparecer tras de ella y adelantarse al golpe de una de sus garras para tomar su muñeca derecha y travesarla con sus garras como si se tratase de mantequilla, posteriormente, aprovechando que la tenía atrapada, utilizó una fuerza bestial para arrojarla abajo, mientras Sunset caía, otro rayo fue enviado; ella se cubrió con sus alas, las cuales absorbieron el golpe, de inmediato estas cayeron al piso por decisión de la pelifuego.
Las alas comenzaban a degenerarse hasta el hueso y posteriormente se hicieron polvo, no tardaron en surgir nuevas la energía de Sunset. Esta comenzó a volar nuevamente en dirección a su energía, él por su parte se transportó al piso a dos metros de donde Sunset había despegado, en una muestra de velocidad, la tomó por la cola tan particular que tenía, era raro observar que esta tuviera pelo jaló de este con su brazo derecho, posteriormente utilizó sus garras para nuevamente perforar piel y músculos de la pelvis de la fémina, con bastante precisión, sin darle tiempo a reaccionar, soltó la cola para realizar la misma acción con su espina dorsal, con brutal fuerza la tomó de esos dos puntos de agarre para tirarla cual muñeca de trapo por los aires, poco antes de que cayera conjuró otro rayo.
Sunset pudo sentir la tétrica percepción de su cuerpo siendo perforado, rasgado y agarrado sin dolor, era una locura; no obstante, tuvo que poner su brazo derecho frente a ella ara frenar el rayo que Wane le había enviado, era un ironía, puesto que era el mismo que ella usó en su último enfrentamiento para vencerlo; ni bien su brazo recibió el impacto, lo cortó con sus garras para después transportarse, nuevamente en el aire regeneró su extremidad sacrificada. Esta pues, se convertía en carne putrefacta y hueso empobrecido, hasta desaparecer finalmente.
En una fracción de segundo, una atracción enorme se generó en la espalda de Wane, esta era extrema, incluso con su fuerza comenzaba a ser atraído hacia un punto, de la misma forma, piedras, tierra y varios objetos eran atraídos al centro, pronto sus huesos comenzaron a fracturarse debido a la resistencia que propuso, de un momento a otro se transportó nuevamente, hizo falta solo un segundo para destruir media columna vertebral, cinco costillas y dañar sus pulmones.
Si existía alguna forma de medir la energía que tenían, podría ser observando el aura de su contrincante a muerte, la de Sunset Shimmer reducía cada vez más, él trataba de ahorrar la mayor cantidad posible mientras que ella la utilizaba de forma constante y en escala superior a la de él, era cuestión de tiempo para que su reserva se agotara y solo pudiera dar combate con la energía que producía su núcleo, llegado a ese momento mostraría su arsenal escogido meticulosamente para vencerla.
Por su parte la de ojos turquesa comprendía bien a Wane, pero no le dejaba de otra más que usar su energía de forma deliberada, aquel sujeto atacaba sin parar, sin dar tiempo a reaccionar y solamente usaba una fracción de energía en comparación con ella. Velocidad, experiencia y una secuencia clara en sus flujos eran la clave para mantenerla en un ritmo de desgaste enorme, incluso comenzaba a sentirse exhausta mentalmente. Dos segundos breves hasta que Wane la hallase, este no tardó en transportarse. Poco antes de que utilizara sus garras, Sunset concentró una gran cantidad de energía en una bola de fuego a la cual este se entregó en el intento de nuevamente herir a su adversaria.
Aquel fuego mágico nuevamente, era peculiar, tenía una constitución diferente a la del hechizo original, ella había creado una variante extremadamente eficiente; Wane sintió sus tejidos de todo el cuerpo entrando en un estado de degradación bastante veloz, por fuera parecía que se estaba quemando, pero de quemadura no tenía nada, en realidad toda su constitución genética y molecular era disipada, separada y finalmente, desintegrada.
Era un golpe muy afortunado, Wane tuvo que transportarse a veinte metros frente a Sunset, quien pudo ver con cierto horror cómo su enemigo se deshacía de piel y músculos como si se trataran de ropa vieja, para después tirarla al piso.
Sonriendo el demonio observó a Sunset, de un momento a otro, ella sintió unas pulsaciones en su brazo, espalda y muslo derecho, tardó el tiempo suficiente para darse cuenta, todo ese tiempo Wane no solo la había cortado, sino que había implantado una especie de huevecillos en su interior, estos, como parásitos que eran habían tomado energía de ella para crecer, de las pequeñas grietas en su piel y uno que otro poro ocasional las pequeñas criaturas salieron, tenían el tamaño de diminutas pulgas, pero bien sabía que habían tomado una gran cantidad de energía; estuvo a punto de eliminarlas para recobrar la energía robada cuando Wane se transportó frente a ella; esa vez, la adolescente sacó sus garras para luchar limpiamente contra su atacante, darle de su propia medicina, con su mano izquierda perforó el estómago de este, subiendo hasta alcanzar las costillas derechas de este; Wane se limitó a cortar muslos, hombros, sección media mientras Sunset lo acercaba para con sus otras garras dar un golpe certero en la cabeza de este; desde luego, Wane inmediatamente tomó el derecho de Sunset con su brazo izquierdo, para desviarlo en esa dirección, lo hizo de tal forma que su antebrazo entro en contacto con el rostro de Sunset se formaron agujeros en este, de los cuales salieron espinas de un centímetro de grosor en la base y de diez centímetros de largo, los cuales se clavaron directamente en el rostro de esta, lamentablemente ninguno pudo llegar al cerebro.
Aturdida por el golpe y ante la inutilidad de atraparlo, lo alejó imitando su fuerza brutal; pero de un momento a otro, las placas de la sección media de este se movieron de tal forma que mostraron los músculos dentro y estos a su vez estiraron el cuerpo del demonio; la boca de Wane se abrió mostrando dos filas de dientes serrados, los cuales no tardó en clavar en el cuello de la demonio, quien nuevamente se sorprendía por la cantidad de trucos bajo la maga que tenía el demonio. ¿Por qué no los había utilizado antes?
En un arranque de ira, Sunset usó hizo descender el fuego mágico de su cabeza para que llegara a la de Wane, quien inmediatamente se separó, pero en el proceso, con la misma fuerza bestial que él uso en ella, la adolescente seccionó de forma bruta huesos y carne del pecho de Wane poco antes de que este finalmente usara su cola rodeándola, y comprimiendo sus sacos mediante músculos especiales, los hizo explotar de tal forma que su contenido se vació en la demonio y antes de irse nuevamente agitó sus alas para enviar más de aquel humo venenoso, finalmente se transportó lejos del lugar, regenerando de inmediato su cuerpo.
Sunset por su parte por poco cae desmayada, tuvo que usar nuevamente una gran cantidad de energía para reponer sus pulmones; pero eso no era todo, sus heridas habían sido abiertas con una finalidad mayor a las anteriores, el líquido dentro de los sacos era diferente o mejor dicho, eran diferentes, tres sacos con líquidos del mismo color, pero cada uno tenía una constitución diferente, uno era un veneno altamente potente, el otro era un ácido y el final contenía una gran cantidad de encimas, proteínas y vitaminas. Tuvo que encargarse de limpiar el primero de su sistema, de desvanecer el segundo, regenerar sus diferentes heridas y no pudo alcanzar a evitar que los parásitos se desarrollaran, nuevamente estas salieron, de forma mucho veloz gracias a a tercera sustancia que no se había molestado en quitar.
Llevándose la mano al cuello, Sunset pudo percatarse nuevamente de un extraño hecho, pese a causarse tal cantidad de heridas e infringirse traumas tan severos como mortales, la cantidad de sangre era mínima, apenas unas gotas, extraño; pero no era momento de fijarse en pequeñeces como aquella, Wane estaba a quince metros frente ella, las cosas estaban terriblemente mal, no podía igualarlo en aquellas circunstancias, la cantidad hechizos y recursos de él eran superiores, sobre todo porque cada vez la obligaba a usar más y más energía para emparejar más y más la balanza, podía apostar que estaba muy cerca de lograrlo; eso era un indicador claro que él esperaba lo mejor, pero se había preparado para lo peor. No podía igualarlo en lo que se refería a planeación, lo que tenía era el esbozo de un plan.
De un momento a otro, el demonio puso sus manos en su cabeza para quitarse el casco óseo de esta, el cual cedió fácilmente, dejando solamente una pequeña cantidad de una substancia viscosa, algo de sangre y el asco por parte de Sunset, si aquello era perfección no estaba segura de desearlo con tanto ahínco como los demás de su especie originaria; pronto dicho casco volvió a crecer.
No obstante, pese a ser tétrico, altamente raro e incluso perturbador, era un recurso tan potente que la adolescente simplemente no día evitar usar más energía a comparación de él, pues éste usaba recursos más allá de la mera magia, su cuerpo entero era un saco lleno de sorpresas, sus alas, su tronco, su cola. Una vez más la fémina pudo percatarse de la cantidad terrible de energía que le era robada por aquellos parásitos, su presencia en su cuerpo era algo en lo cual no se había percatado, de momento los datos que poseía al respecto era que aquellas insignificantes criaturas de momento eran algo así como una pupa o una larva; la energía que le extrajeron era sin dudas utilizada bajo sus pies, debajo de la tierra, sus ojos podían apreciar claramente aquello.
Pronto Wane se transportó nuevamente donde Sunset, pero esta se transportó, evitando el combate; el demonio le dio alcance, solamente para ser dejado atrás una vez más.
- Dime ¿Hasta cuándo piensas esconderte? – Dijo en voz tétrica él, mostrando una clara confianza en su estrategia, simplemente le llevaba la delantera a Sunset en conocimiento de magia, experiencia y una gran dosis de preparación previa.
Sunset tenía una fatiga mental, no podía hallar aún una respuesta para obligar a Wane a utilizar su energía así como este lo hacía con ella; si no hallaba tal solución no pasaría mucho tiempo hasta que fuera machacada por este. Su reserva se estaba agotando y contar con la producción que le otorgaba su núcleo era arriesgado, la cantidad no era tan esencial como el control, la regulación y la capacidad de coordinar distintos flujos es cierto; pero podía prever que Wane deseaba que esta redujera para llevar el final de la lucha a un hechizo simple que implicara cantidad de energía puesta en bruto y no por hechizos de gran complejidad.
Alejarse del lugar donde esos parásitos estaban desarrollándose era la primera parte; pero, mientras esquivaba los intentos de su hermano por alcanzarla, descubrió pronto que esta ya dejaba de transportarse para usar el vuelo y así poder alcanzarla con un mínimo de esfuerzo, de esta forma su miedo la obligaba a usar una vez más una cantidad de energía superior a la de su contrincante.
De pronto Sunset decidió sacar sus alas para volar, pero en ese instante Wane usó su transportación para situarse debajo de la adolescente, quien de inmediato recibió un fuerte golpe por parte de las garras del contrincante, quien nuevamente la sostuvo del hueso más cercano, para después arrojarla contra el piso, posteriormente movió su cola fuertemente frente a él, para así hacer uso de uno de sus últimos recursos pensados para aquella batalla tan esencial para su futuro, para su vida. Del agujero del extremo óseo de la cola salió una aguja recubierta por un líquido, los sacos de la cola de su cola se llenaban nuevamente.
Impactando en el pecho de la fémina, el efecto del líquido pronto comenzó a hacer efecto, Sunset identificó el paralizante casi en el acto. Nuevamente estuvo en la obligación de regenerar y disipar el veneno para continuar con la huida; sus reflejos comenzaron a efectivizarse, comenzando a usar su percepción altamente aguda, comenzó a predecir algunas de las movidas que Wane intentó a lo largo de treinta segundos, tres transportaciones y más de un quilómetro en vuelo fueron extenuantes y a duras penas sirvieron para cambiar en algo la situación. Al llegar al medio de una pequeña área recubierta de árboles poco frondosos y un conejo que salió despedido ni bien los observó Sunset se dio media vuelta. Cuando Wane se transportó nuevamente frente a ella, utilizó una vez más aquel fuego despidiéndolo con su mano izquierda, la cual él sujeto con sus garras, atravesando los huesos del radio y el cúbito. Soportando aquel fuego mágico que ya podía ser tildado de infernal, el de ojos turquesa dio unas cortadas rápidas a su adversaria, quien pudo actuar de forma más rápida y poco antes de que se transportara a una distancia segura, lo sujetó por el brazo clavándole sus garras y posteriormente utilizó su magia para darle un paro cardiaco, deteniendo su corazón en seco.
En los cortos segundos que tuvo para reaccionar, Wane se transportó hacia una nueva ubicación y reanimó sus latidos, fue un momento enorme de pánico, Sunset podía ser bastante letal si le dejaba la oportunidad, no obstante, cuando observó a los parásitos salir del cuerpo de la demonio supo que nuevamente la había debilitado.
Por supuesto, Sunset trató de recuperar su energía arrebatándosela a las pequeñas criaturas, pero Wane se apareció nuevamente en la escena, pero esta vez, Sunset usó una simple levitación en este.
- ¿Enserio? – Sostuvo el demonio poco antes de liberarse y descender al suelo. – Hasta tú sabes que no funcionara.
Sunset evitó responder, pero de pronto tuvo la idea precisa, le había costado hallarla pero allí estaba, elevando su mano izquierda para enviar un rayo directamente a su oponente, o forzó a imitar su acción, de inmediato ambas energías chocaron para batirse entre ellas, mitad y mitad, a Wane le convenía desgastar de aquella forma a Sunset, al menos por el tiempo conveniente.
No obstante, Sunset comenzó a caminar manteniendo su brazo en dirección a Wane, usándolo para tener un mayor control y enfoque, este imitándola comenzó a caminar en el sentido contrario y levemente hacia la fémina, mientras su pasos se acercaban, Sunset hizo levitar una piedra, el rayo por parte del demonio comenzaba a ganar, hasta que pudo sostener la roca en su mano derecha.
- ¡No tiene por qué ser así! – Le gritó con sinceridad en sus palabras, además claro porque ya podía apreciar que él estaba en una mejor posición.
- Ya repetimos ese diálogo anteriormente; mira, mejor dime ¿Por qué necesitas a esas tales amigas tuyas? – Expresó Wane en un intento final por tratar de entender a la demonio, incluso en momentos como aquellos no podía dejar de pensar en la incompresibilidad de la actitud, pensamiento y sentimiento de Sunset Shimmer.
- Enserio eres una criatura sin corazón Wane.
- Esta criatura sin corazón no tratará de dominar ni dañar a tus amigas o Equestria, esta criatura sin corazón te respeta Sunset. – Informó con completo desenvolvimiento él mientras levantaba su cola para disparar otro de esos proyectiles directamente al corazón de su rival.
Sunset le dio un uso a la piedra, combinándola con su percepción, sin dificultad bloqueó el proyectil.
- ¿Enserio llamas a esto respeto? - Le inquirió la pelifuego.
- Ya te lo dije Sunset, enserio no deseo hacer esto, pero no me queda de otra, necesito poder, más poder del que ahora poseo para realizar mis planes, además si no te elimino ahora, ¿Qué me asegura que en el futuro tu no me buscaras a mí para saciar tu sed de poder? No creo que estés dispuesta a darme tu magia de la amistad y tampoco creo que esté dispuesto a recibirla. Pero respondiendo tu pregunta. – Afirmó Wane poco antes de volver a repetir la acción, para ser frustrada de la misma forma. – Te respeto porque después de todo eres algo así como un intento de evolución de los demonios, aunque claro eres un intento fallido a todas luces.
- ¿Por qué piensas eso? ¿Por qué todo debe ser visto por los demonios como evolución y perfección?
- Porque cuando lo puedes tener todo y tienes un poder ilimitado, es el único ideal que puede mantenerte de pie, dominar por dominar es algo absurdo, pero buscar la perfección hasta sus últimas consecuencias, eso es lo que nos hace superiores, hace tiemo que tú ya dejaste de serlo. – Otra vez más la acción se repetía, pero en esta ocación Sunset usó su fuerza descomunal para lanzar la roca en dirección a la cola de Wane, la cual, en su terminación quedó completamente destrozada.
- Escúchame, te explicaré… no puedes hallar la perfección solo por ti mismo, la perfección puede ser buscada solo cuando te estás en interrelación con el mundo, es por eso que mis amigas son importantes para mí… Wane, cuando estoy con ellas veo lo que me falta, veo algunos de mis desperfectos y las mejores cualidades de ellas. Cuando estoy con ellas siento que realmente puedo ser una mejor poni, persona o como ya me han dicho hasta el cansancio, demonio.
- Piensas de forma limitada, así como Supay. Esa forma de concebir la perfección es justificable en criaturas que no tienen más de otra que vivir en el mundo que los supera, necesitan del mundo pero este no los necesita a ellos; nosotros, como especie superior si lo deseamos dejamos de comer, de dormir, incluso podemos salir del espacio e incluso del tiempo; crear nuestro propio mundo, somos más libres que cualquier criatura, la perfección no se puede buscar sin esta libertad. Es por eso que están equivocados y te lo demostrare venciéndote. Pero respetando tu mundo, porque es mi libertad tomarlo o no.
Sunset pronto sintió una gran cantidad de pasos acercándose al lugar, galopando, volando, moviéndose a grandes velocidades, venían del oeste.
Wane se limitó a ver los esfuerzos inútiles de su hermana por tratar de convencerlo y también por seguir en el juego.
- No te preocupes, cuando esto termine, te juro que no les haré daño alguno, incluso las defenderé si llega el momento preciso, porque mi respeto hacia ti es así, porque en el fondo sabes tan bien como yo que guarda un significado el haber sido creados por un mismo demonio.
De un momento a otro, Sunset sintió una mordida directamente en su pierna derecha.
Eso es todo, tuve un terrible retraso, pues como pueden ver, todo estaba fríamente calculado para terminar antes de la llegada de Legends of Everfree, ahora por lo que vi la fecha está más cerca de lo que creí, por lo cual, debo tener terminado el fic hasta dentro de una o dos semanas como máximo, pero no se preocupen, yo me encargaré de que tenga el final memorable que todos esperan y si no alcanzo a terminarlo, no veré la película hasta hacerlo, solo para mantener el hecho de poder adelantarme a lo que suceda allí. Bueno, nos leemos pronto.
