Este fic puede leerse como una obra unitaria o como componente de una obra mucho más grande.


Epílogo 1

[SST] [SSE]

- Wane, dónde estás, qué estás haciendo… por favor, llama pronto; no sé qué pensar sobre esta actitud que estás tomando… mira, si te dejaste llevar yo lo entenderé, pero por favor, responde…

Sunset recogía su cabello en una coleta mientras regresaba a su apartamento, habían pasado ya dos días desde que el hombre con el cual había pasado una historia importante en su vida desapareció, la cantidad de mensajes enviados superaban los veinte, las llamadas eran diez exactamente… en un momento pensó en parar. Pero nada, lo había ido a buscar a su departamento en aquellas calles lejanas de donde vivía; pero sorprendentemente le dijeron que nunca conocieron a ningún Wane del cuarto trece. Cuando fue a investigar por su cuenta, rentando el departamento por un mes, por poco perdió la razón, pues dentro no existía ninguna sola prueba de la existencia de un tal Wane… buscó en la cama, en los armarios, incluso tocó algunas paredes para ver si existía un hueco lo suficientemente para guardar algo dentro. Pero simplemente estas no existían.

Durante esos dos días la búsqueda le tomó todo su tiempo, el antro estaba bajo supervisión de sus empleados, aunque bien sabía que tenía que volver a revisar y administrar el lugar, no podía pensar en algo que no fuese en Wane… podía jurar a todas luces que este existía. Mas todo cambió cuando le preguntó a los empleados del antro… ellos tampoco tenían memoria de Wane. Había perdido su celular un día atrás sin saber cómo ni en dónde, ahora con el nuevo, al acceder a su cuenta de My Stable, las fotos que tenía con Wane no estaban.

Se sentía perseguida, lentamente ese sentimiento crecía hora tras hora, sus esfuerzos eran intensos, buscó desde distintas computadoras la cuenta de Wane, pero no halló nada. Lo único que tenía que lo podía vincular a él o a su existencia era su número de celular que tenía grabado en su memoria. El día anterior llegó a convencerse de la idea de que si esperaba en el incómodo sillón de Wane en su departamento, podría verlo llegar en algún momento de la noche. Pero este simplemente no regreso.

Un pequeño temblor en sus manos comenzó a suscitarse desde que regresó, inquietante, absurdo y desquiciante, así era la situación. El mundo constantemente le decía que él no existió jamás. Pero no podría negarle aquello que había experimentado en carne propia, su voz, sus facciones, el color de sus ojos, de su piel, su cabello, todo era parte de la memoria de la veinteañera. Nadie podría convencerla de lo contrario. ¿O quizás todo fue un sueño, una ilusión hecha por ella?

Aquella pregunta era todavía más tétrica. No tardó en cruzar el pasillo para dirigirse a la puerta de su departamento. El temblor no se marchaba. Al girar el pomo, perdió completamente el aliento, sus ojos se abrieron de par en par, sus piernas estuvieron a punto de ceder y ni siquiera pudo gritar.

Sentada en el sillón central de su departamento estaba ella misma.

Epílogo 2

- Hemos estado observándolo durante esta etapa final de su entrenamiento. Responda nuevamente ¿Por qué ingresó dentro del proyecto?

Un hombre de cabello azul corto, peinado hacia atrás y vestido con una remera negra de un material poco usual, con unas botas y un pantalón caqui se hallaba sentado en una fría silla de metal; una fuerte luz blanca proveniente de un foco con un cono para limitar el espacio que iluminaba mostraba con bastante claridad su cabeza, pero la sombra proyectada por esta tapaba sus ojos y gran parte de su rostro pues el hombre se hallaba encorvado, juntando una mano con la otra y frotándolas con nerviosismo. El sudor frío recorría su frente, bajando por sus pómulos hasta llegar a la barbilla.

- Quiero trabajar por el bien de mis compatriotas. Por ello debo enfrentar el peligro para que este no los afecte… soy un hombre que ama a su país, a su madre, a su padre, a su familia, a una mujer especial y a sí mismo. – Sentenciaba el hombre mostrando una gran entrega.

La voz interrogadora provenía desde algún punto en el techo, a través de un parlante. A pocos metros del sujeto interrogado se hallaba una mesa plateada de metal, podía apreciar levemente el mueble en su totalidad, pero después de eso, todo era completa obscuridad.

- Sus acciones en los diferentes campos a los que vaya salvarán más vidas de las que imagine y no solo de sus compatriotas… pero con precios bastante altos, el más caro que usted perezca en alguno de los diversos campos a los cuales será enviado.

- Comprendo… - Decía el hombre, sus manos libres así como sus pies apenas tenían un movimiento, no se movería del lugar en donde estaba, por mucho que tuviera el presentimiento de estar siendo observado o que había alguien más dentro de la habitación.

- Este es el momento preciso, aún no conoce nada acerca de la naturaleza del trabajo que va a desempeñar… así que todavía puede elegir quedarse y continuar hasta el final o regresar a su vida como miembro distinguido del ejército.

- Seguiré adelante, ya he llegado demasiado lejos como para dar la vuelta. – Respondía con honestidad.

Sin señal previa, el parlante se apagó; para dar paso a un silencio aproximado de treinta segundos, en los cuales el hombre de piel blanca pudo escuchar el suave respirar de alguien frente a él. Nuevamente el parlante se puso en funcionamiento, dando lugar así a la voz ronca que hablaba a través del mismo.

- Felicidades teniente Shining Armor. Usted ha sido aceptado dentro del programa cero. – Anunció la voz poco antes de que el parlante se apagara nuevamente para dejar lugar al silencio.

Quienquiera que estuviese frente a Shining, comenzó a moverse en absoluto silencio.

- Yo seré tu superior durante todo el programa, mis nombres han cambiado durante bastante tiempo, pero usualmente me dicen Sombra. – La voz seca y gutural provenía de la completa obscuridad.

- Y ¿Qué hacemos en el programa cero?

- Muy probablemente salvar al mundo, mira, seré directo contigo, no veo ni talento, ni aptitud, ni nada que valga la pena, no tengo idea de qué vieron en ti. Pero mis órdenes son terminar tu entrenamiento en los distintos campos a los que te enviarán.

- Entonces… ¿Cuándo empezamos?

- Ahora mismo, mientras te trajimos aquí te inyecté un veneno sintetizado en estas instalaciones. El tiempo para que haga efecto es de media hora, inicia con una falta de movilidad en los dedos y termina con un paro cardiopulmonar. Bien. – Aseveró con toda tranquilidad el hombre frente a Shining Armor, poco antes de levantarse y sin previo aviso empujar al ahora teniente con la planta de su pie al piso. Primera lección, aprender a pensar fríamente. Este es el antídoto, una jeringa de plástico y la aguja. – Poco antes de arrojar varios objetos pequeños por toda la habitación. - gastamos diecisiete minutos exactos por lo que te quedan trece para inyectarte el antídoto. Nos vemos… recluta. – Afirmó Sombra poco antes de cerrar una puerta metálica.

Del autor.

Así pues, damos fin a este fic que francamente me costó gran trabajo realizar, pues tuve que revisar los libros, las películas y algunos comics con cierto detalle y desde luego, eso no habría sido posible sin el trabajo de nuestros buenos amigos de Equestria net, quienes con sus traducciones y subtitulados hacen del fandom de habla castellana e hispana más cercanos en tiempo y en calidad al idioma original. Así como doy un gigantesco gracias a los lectores y lectoras que llegaron hasta aquí, que siguieron el fic y mucho más a quienes comentaron que realmente fueron pocos.

Ciertamente, este fic desde un principio estaba destinado a ser impopular por su contenido, pues como vine diciendo desde un inicio a casi nadie le gusta ver este lado de Sunset Shimmer; sin embargo, he sembrado aquí la semilla para desarrollarla aún más en los futuros trabajos que tengo pensados.

Nuevamente me gustaría repetir que este fic puede leerse como algo completamente unitario, es decir como un fic completo con un inicio y un final propios, lo cual le daría un significado; o puede leerse como parte componente de una serie de fics que juntos crean un fic de grandes dimensiones, lo cual le daría otro significado, en cuyo caso la continuación de este fic vendría a ser Código Cero, un fic que sacaré a la luz ni bien vea con cierto detalle Legends of Everfree. Así pues, sea este un adiós o un hasta luego, espero de todo corazón que la/el lectora/lector haya disfrutado del fic