N/A: Muchas gracias a todos por leer y comentar... Ya he vuelto, así que tenemos nuevo capítulo hoy...


CAPÍTULO 17: LA CANCIÓN

Los Warblers perdieron los regionales porque habían decidido hacer un dúo y el jurado era muy católico y se opusieron a votar por ellos porque parecían homosexuales. Por eso, Kurt y Blaine decidieron ir al concierto "A Night Of Neglect" que New Directions organizaba para recaudar fondos para pagar la final.

Había varias personas abucheando e insultando a los que salían, pero finalmente se fueron y así pudieron disfrutar de las tres últimas canciones sin nadie que le molestara. Después de escuchar a Finn, salió Sam. Anderson dio un salto en su asiento y notó la mano de Hummel sobre la suya intentando tranquilizarlo.

Evans estaba en el escenario pero como los dos estudiantes de Dalton eran los únicos espectadores, vio claramente como se cogían de la mano y se le rompió el corazón un poco más. Había elegido la canción pensando en él y no sabía si iba a ser capaz de cantarla.

La había escuchado en la fiesta de Rachel, poco después de haber jugado a la botella, mientras esperaba que se le pasara la borrachera para ir a casa. No sabía qué le había llevado a detenerse a apreciar la letra pero se dio cuenta de que podría describir como se sentía por lo que había pasado con Blaine.

Le había costado mucho adaptarla, había poco más lejos de su estilo que Adele. Sin embargo, había conseguido encontrar un acompañamiento en la guitarra y la había suavizado para que sonara más como él. Había recibido alguna protesta porque decían que tal vez no encajaba con el tema del concierto pero él tenía el argumento definitivo. No había muchos chicos que cantaran canciones de chicas.

A pesar de todo, se sentó en el taburete y ajustó su guitarra antes de comenzar a tocar los primeros acordes. La canción elegida era Hello, hablaba de la distancia y de haber dañado al otro, exactamente lo que él había hecho. Por primera vez no le importó nada y cantó cada estrofa con pasión, mirando a los ojos dorados que lo habían enamorado y que hacían que o pudiera encontrar a nadie más con el que ser feliz.

Hello, it's me...

I was wondering

If after all these years you'd like to meet

To go over everything

They say that time's supposed to heal you

But ain't done much healing

Hello, can you hear me?

I'm in California dreaming about who we used to be

When we were younger and free

I've forgotten how it felt

Before the world fell at our feet

There's such a difference between us

And a million miles

Hello from the other side

I must have called a thousand times

To tell you I'm sorry

For everything that I've done

But when I call

You never seem to be home

Hello from the outside

At least I can say

That I've tried to tell you

I'm sorry for breaking your heart

But it don't matter

It clearly doesn't tear you apart anymore

Hello, how are you?

It's so typical of me

To talk about myself, I'm sorry

I hope that you're well

Did you ever make it out of that town

Where nothing ever happened?

It's no secret that the both of us

Are running out of time

Hello from the other side

I must have called a thousand times

To tell you I'm sorry

For everything that I've done

But when I call

You never seem to be home

Hello from the outside

At least I can say

That I've tried to tell you

I'm sorry for breaking your heart

But it don't matter

It clearly doesn't tear you apart anymore

Sam contenía las lágrimas mientras tocaba los últimos acordes con su guitarra. Sabía que había dejado el corazón y el alma en esas notas y no podía hacer nada más.


Sam estaba solo el sábado por la tarde. Llevaba más de 10 días sin ver a Santana fuera del instituto y mientras estaban allí tampoco se hacían mucho caso. Todo se había enfriado después de la conversación del rubio con Blaine y empeorado cuando ella le cantó Trouty Mouth.

Supuso que lo suyo ya había acabado pero prefirió asegurarse mediante un mensaje. La latina respondió con muchos insultos, haciéndole ver que hacía días que ella se consideraba soltera. No sabía por qué, pero para Sam fue un alivio...

Un alivio que aumentó a la semana siguiente cuando Kurt volvió al McKinley, alejándose de Anderson. De esa manera sabía que no tendría problemas, que Hummel no conquistaría a su ex.

Sin embargo, como las cosas no podían ir siempre bien, los problemas en casa empeoraron. Su madre había sido despedida de su trabajo pero su padre lo había mantenido y, a duras penas, habían podido salir adelante. Lo que Sam no sabía era que su padre también había sido despedido. Al parecer, la empresa había intentado crecer tan rápidamente que había entrado en quiebra.

Los Evans se lo habían ocultado a sus hijos pero ya no podían seguir haciéndolo porque les quitaban la casa y no tenían dinero por lo que tendrían que ir a un Motel a vivir los cinco en la misma habitación. Era una situación desesperada y complicada, por lo que Sam decidió hacer lo que creía mejor para todos.

Lo primero que pensó era en que necesitaban dinero. Por suerte, su padre no le había comprado un coche, un gasto que habría sido superfluo. Aún así, el adolescente tenía algunas cosas que podrían tener valor. Fue a una casa de empeños y dejó allí su guitarra, su consola con todos los juegos, una cadena de plata que le habían regalado sus tíos y que no usaba, su portátil, su smartphone, la impresora y su Ipod. No lo había vendido pero sabía que si pasaban 30 días y no llevaba el dinero, perdería todas sus pertenencias. Sabía que no las recuperaría pero su familia lo necesitaba y no podía hacer nada más.

Le costó algo más de tiempo encontrar trabajo, pero una pizzería necesitaba un repartidor y él decidió que podría hacerlo. La verdad fue que sus padres al principio se opusieron pero era mejor eso que no tener ingresos, el dinero que les quedaba no duraría eternamente.

Su tercer día en la pizzería llegó un pedido que lo dejó asustado, debía llevar varias pizzas a Dalton. No sabía qué ocurriría pero esperaba no encontrarse con nadie que conociera. Al menos el nombre de la persona que había hecho el pedido no le sonaba, por lo que esperaba que fuera alguien que no tenía nada que ver con los Warblers.

Para su desgracia, cuando la puerta de la habitación a la que había llamado se abrió, vio a Blaine, tan sensual con su uniforme, junto a un chico asiático. Durante unos segundos todos se quedaron mirándose sin decir nada. Sin embargo, el rubio reaccionó y se aclaró la garganta antes de hablar.

– Traigo un pedido para Wes Montgomery.

– Soy yo.

El mayor recogió las pizzas y las pagó pero, antes de que Evans pudiera marcharse, Anderson reaccionó.

– Sam... ¿Qué...? – El moreno no encontraba palabras y al escucharlo, Kurt corrió a su lado.

– ¡Sam! ¡¿Qué haces aquí?! – El castaño preguntó.

– Soy el repartidor... ¿Os importa si os lo explico en otro momento? Tengo que seguir trabajando. – El ojiverde explicó y los otros asintieron antes de despedirse.

Al día siguiente, los tres quedaron en el Lima Bean y Evans les contó todo lo que había pasado. Fue difícil, sobretodo por la mirada compasiva de los dos, pero sabía que tenía que confiar en ellos. Temía que Blaine se alejara porque estar sin casa era otro motivo más para no merecerse el amor de alguien tan maravilloso como el moreno, pero se sorprendió al ver que le ayudaría y que, después de meses, él mismo comenzaba un contacto entre ellos, agarrándole la mano con suavidad mientras le prometía que los ayudaría en todo lo que pudiera. Para Sam, esa era una pequeña esperanza entre tantos problemas.


* Canción: Hello de Adele... Creo que Chord podría hacer una versión única de esa canción mientras toca la guitarra...