Capítulo 4: - ¡Martin, despierta, te necesitamos, vamos! Le llamó Allison, quien llevaba en sus brazos al intelectual, por otro lado, giró su cabeza y observó el "Reloj de Fuego", ya la primera llama se había apagado, habían once horas pero ellos no sabían lo que podría pasar cuando se les terminara el tiempo.
Justo en ese momento, el chico recobró la consciencia.
- Allison, ¿Qué...Qué pasó? ¿Dónde...Dónde están los tres Espectros? ¿Dónde está el Maestro Shura? Le preguntó el intelectual, ella había visto todo en sus memorias, pero, ¿sería bueno decirle la verdad? No le podía mentir, eso sería destruir sus sentimientos, por lo cual tuvo que optar por ser sincera con él.
- El Maestro Shura te protegió, Martin, no quería que murieras en combate y sé de quiénes te refieres, los puede ver: Los otros dos Espectros son Camus de Acuario y Saga de Géminis, ya estaba temiendo de que algo llegara a ocurrir y debemos darnos prisa, el Santuario corre peligro. Le contó ella todo lo ocurrido, Martin supo que Shura de Capricornio no le hizo una herida de muerte, sino que, al contrario, fue para dejarlo inconsciente por un tiempo largo.
- Tienes razón, Allison, nos necesitan a todos. Acató la orden de defensa y partieron ambos hacia el Santuario para protegerlo.
Dentro de la Cámara del Patriarca, Athena permanecía dentro y pronto se escucharon los pasos del Caballero Dorado Milo de Escorpio, quien se arrodilló ante ella, junto con Mordecai de Dragón Negro y Rigby de Cristal.
- Athena, todo está en orden. Comunicó el Caballero de Escorpio sobre la situación en las afueras del sitio.
- Gracias. Agradeció la Diosa.
- Hace poco sentí el Cosmo de alguien muy poderoso entrando a este sitio. Agregó Milo al respecto.
- De nuevo gracias, pero no hay necesidad de preocuparse. Volvió a agradecerle y de pedirle de que no se alarmara.
- Sin embargo, las fuerzas de Hades están por todos lados, debemos estar alerta, por si deciden atacar. Dio los últimos informes.
- Milo, la última persona que nos visitó no es un adversario, al contrario, es un fuerte aliado que vino ayudarnos y no quiero que hagas algo que pueda afectarme. Pidió ella como recado.
- ¿Qué es eso? Pero, ¿Quién es el dueño de ese Cosmo? Preguntó el peli azul oscuro.
- Esa persona...Respondió entre cortado Athena.
- Oh. Pudo adivinar para sus adentros, Milo.
- Bueno, es...Iba a contarle todo al respecto.
Al escuchar eso, Milo quedó sorprendido.
- No lo puedo creer, ¡entonces quiere decir que ese hombre está vivo!. Alegó con la boca abierta y dio un paso atrás, tras haber escuchado el nombre del Guardián.
- Él está protegiendo ahora la Casa de Géminis. Respondió Saori, tras una breve pausa.
- Rigby y yo iremos a vigilar las cercanías de la Casa de Géminis, también alertaremos a los demás, rezo para que no crucen esos Espectros. Con su permiso, Señorita Saori. Pidió Mordecai.
- Pueden ir, pero tengan cuidado. Rogó ella por la seguridad de los nuevos Caballeros.
- Así será, ya nos hemos enfrentado a tipos así. Alegó Rigby y ambos, tras hacer una reverencia, salieron de la Cámara del Patriarca.
- La Casa de Géminis. Dijo Camus, mientras que los tres estaban detenidos ante la presencia de un Dorado, el cual les impedía el paso. Hubo un momento de enorme tensión y el silencio lo empeoraba todo.
- Es increíble que siga con vida. Dijo Saga, al reconocer al Dorado.
- ¿A qué te refieres? Preguntó Shura al peli violeta.
- Será un problema, puede que interfiera en mi camino otra vez. Alegó el Espectro.
- ¿Acaso sabes quién es el que está controlando la Armadura de Géminis? La cual era originariamente la tuya. Preguntó Camus.
- "En el Pasado, él intentó convencerme de seguir el Sendero del Mal" -Recordó Saga sobre la relación que tenía aquel personaje- Bueno, déjenme esto, ustedes continúen. Ordenó Saga a sus compañeros, mientras que él se quedaría para enfrentarlo.
- Entiendo, la Casa de Géminis estaba a tu cargo, tú sabrás qué hacer. Reconoció Mu sobre los orígenes del peli violeta.
- ¡Dense prisa! Ordenó, levantando la voz, Saga.
- Está bien, ¡vamos! Shura y Camus dejaron la Casa de Géminis, sin que el Dorado los detuviera.
- ¡Alcánzanos en cuanto puedas, Saga! Dio su recordatorio, Camus.
Pronto Saga y el oponente se quedaron mirándose fijamente, sin decirse nada, volvió el silencio, la tensión, las miradas entrecruzadas y que llevarían a encender la mecha del polvorín, el cual traería como consecuencia la detonación de la guerra entre ambos personajes. El brillo dorado se hacía sentir también allí, sin ningún problema, Saga podría eliminarlo, pero había algo que se le interponía, un recuerdo familiar de su sangre.
- Hace 13 años lograste lo imposible al salir de la Prisión de Cabo Sunion, pensé que Dios te había castigado y que habías muerto hacía tiempo. Le dijo, mirándolo a los ojos y tras haber dado unos pasos hasta quedar cara a cara.
- Saga, ¿no fuiste tú el que...recibió el Castigo de Dios? Preguntó el Dorado, haciéndolo enojar.
- ¿Qué? Preguntó, incrédulo.
- Fallaste en tu complot de matar a Athena y de tomar el poder del Santuario, debiste aceptar el Castigo de Dios con tu muerte, pero en realidad, te has convertido en un perro de Hades, luchando a favor con los Espectros para acabar con la vida de Athena. Saga, realmente eres la personificación del Mal. Le dijo el Dorado a él.
- Cállate, ¿te atreves acusarme cuando fuiste tú quien infiltró el Mal en mí? Encima de eso, tu odio nos llevó a llevarle la muerte a Athena y a mí. ¡¿Cómo te atreves a portar la Armadura Dorada de Géminis y proteger esta Casa?! ¡Quítate la máscara y contéstame! Le exigió a su contrincante de que revelara su rostro ante él y ambos Cosmos inundaron el sitio por completo.
En algún lugar de Siberia, una Estrella Fugaz atravesó los Cielos Boreales de aquellas regiones heladas de la Europa del Este, sitio donde antiguos Ejércitos habían caído atrapados por las bajas temperaturas, la nieve y los feroces vientos del Invierno y allí se encontraba el Caballero Hyoga de Cisne, quien había terminado con su ojo derecho herido y tapado por una venda, tras el combate que había tenido contra su viejo amigo y compañero de entrenamientos cuando eran niños, el General Isaac de Kraken, durante la Guerra Santa contra el Emperador Poseidon.
- "Mama, mama, no te he visto más desde cuando el barco en el que naufragaste se hundió en lo más profundo del Océano, quizás te sientes sola. A estas alturas de mi vida, tengo la fuerza para ir hacia lo más profundo, pero, hay algo que me impide hacerlo, juré que nunca volvería a verte de nuevo, aún así, nunca te he olvidado ni por un breve instante, Camus, el Maestro al que he guiado mi alma, es al que le debo todo lo que soy" Dijo él a su madre, quien se encontraba en lo más profundo del Océano, tras el naufragio del barco y depositó un ramo de flores en aquel sitio.
Flashbacks: - Vuelvo a preguntarte: ¿Cuál es la razón por la que te quieres convertir en Caballero? Preguntó Camus a un joven Hyoga de Cisne.
- Para rescatar a mi mama con mi propia fuerza. Respondió a su pregunta, llevando al serio peli celeste de alejarse un poco de él.
- Entonces seguramente fracasarás si sigues con esas ideas tan superficiales, eventualmente fracasarás -Le dijo y luego apuntó hacia el Horizonte- Observa, Hyoga, esa pared de hielo ha permanecido intacta durante miles y miles de años. Hyoga, si pretendes convertirte en Caballero, deberás tener un poder semejante a esa pared de hielo, la fuerza para continuar sobreviviente en esta Tierra, sin derretirte aunque el Sol brille. Escucha, Hyoga, debes aprender la esencia de la verdadera fuerza, tal como esa pared de hielo posee. Dio sus consejos al chico rubio, si quería alcanzar sus metas en un futuro.
Fin del Flashbacks: - "Mama, también mi Maestro, mi amigo, todos ustedes ocupan un lugar en mi corazón y están siempre en mis oraciones, desde aquí seguiré pidiendo por su felicidad. Jamás los olvidaré" Rezó Hyoga, cerrando los ojos y entrando en silencio, hasta que un ruido lo sacó de su mente, alzó la mirada y en el Firmamento Boreal Nocturno observó una Estrella Fugaz dirigirse hacia el Oeste.
- ¿Eh? ¿Otra vez? Percibo un Cosmos anormal emanando en dirección del Santuario, me pregunto qué estará sucediendo. Dijo, pero de golpe, tres encapuchados aparecieron detrás de él, llamando su atención y cuando se giró para verlos, éstos se desprendieron de sus túnicas, revelando sus identidades ante el rubio de Rusia.
Pronto fue invadido por la sorpresa.
- ¡¿Qué?! ¡No puede ser! Exclamó.
Volviendo a la Casa de Géminis, Saga había ordenado al Dorado que revelara su rostro, antes de enfrentarse en un feroz duelo, sus Cosmos inundaban todo el sitio y cada vez más subía la tensión.
- Pero cómo te atreves con estar en este sitio. Dijo el peli violeta.
- Athena me concedió el permiso. Respondió el misterioso personaje.
- Hum, imposible, Athena no daría permiso a quien se entregó a las fuerzas del Mal. Se negó a creerle.
- Escucha, Saga. -Pidió un pequeño tiempo para hablar con él-
Flashbacks: Las feroces olas embestían con todo en el mar embravecido de Cabo Sunion.
- "En la Prisión de Cabo Sunion, mi vida fue salvada varias veces por Athena y luego en el Templo, en el fondo del mar, yo percibí el amor supremo y la verdadera compasión en su Cosmo, Athena alejó todo el Mal desde el fondo de mi corazón" Explicó a Saga la verdad.
Fin del Flashbacks: - De ahora en adelante, solo pelearé por Athena y por el bien de la Justicia, por lo tanto no permitiré que ninguna fuerza dé un solo en la Casa de Géminis. Tras contarle lo sucedido, volvió a advertirle de que no podría pasar en ese lugar.
- Hum, no permitirás ni un solo, ¿acaso Shura y Camus lo atravesaron fácilmente? Preguntó burlonamente Saga.
- Eso lo dudo. Respondió a su pregunta, llenándolo más de dudas.
- ¿Qué? Preguntó sorprendido.
- Esta Casa de Géminis es conocida por transformase en laberinto con el poder de las personas que lo protegen. Volvió a responderle sobre la trampa que tenía aquella Casa Zodiacal.
- ¡¿Qué?! ¡Tú...! ¡No pudiste! Gritó Saga, sabiendo del peligro que corrían sus compañeros.
- Camus y Shura no podrán salir de la Casa de Géminis, a estas alturas ya deben haber entrado en el laberinto y estarán vagando alrededor sin cesar. Dijo el Guardián.
- Entiendo que intentes proteger el Palacio con toda tu voluntad, pero...es de risa que muestres tal lealtad como Caballero de Géminis, considerando tus Pecados. Tu alma tiene una maldad que no podrá desaparecer del todo, se que eso es mejor que nadie más; me encargaré de destruir tu lealtad superficial ahora mismo. Una vez que te derrote, el Laberinto desaparecerá también, me liberaré de dos estorbos a la vez. Voy a decirte paso a paso la forma con la que acabaré contigo. -Advirtió Saga a su rival, ambos Cosmos volvieron a resurgir y él se preparó para atacar- ¡Primero te quitaré esa máscara, para poder tu rostro maligno después de 13 años! ¡Toma esto! -Atacó con un feroz en dirección a la cabeza del Caballero, al darle, el casco dorado cayó pero no mostró al rostro del portador- ¡Pobre iluso, ¿crees que semejante truco funcionará!? -Le preguntó furioso y volvió a atacarlo, esta vez destruyendo toda la Armadura Dorada pero sin mostrar al que la llevaba puesta- ¡¿Qué? -Se preguntó sorprendido- Pero, ¿Qué es esto? Ya veo, esto también se trata de una ilusión, lo que significa -Volvió a encender su Cosmo, esta vez más fuerte- ¡Dime hasta cuándo dejaras de evitar mis técnicas, como sea, no servirá de nada! ¡Sabes que eso no tendrá resultado conmigo! ¡Donde quieras que estés, te destruiré! Gritó Saga, lanzando una feroz ofensiva, la cual recorrió extensos kilómetros del sitio de las 12 Casas hasta que volvió al mismo sitio de la Casa de Géminis, provocando una verdadera explosión.
- ¡¿Qué fue eso?! Preguntó Perla, la cual pudo sentir junto con Garnet, Amatista y Lapis, el temblor que se había desatado.
- ¡Hay que ir por Steven y Connie, esto no me gusta para nada! Ordenó la Gema fusionada y se pusieron en marcha.
- ¡Athena, quédate aquí! -Pidió Milo, quien se dirigió al Salón del Trono, donde aquel golpe había dado contra el suelo, destruyendo la alfombra roja y dejando un cráter en el mismo.- Es increíble que haya podido lanzar un ataque así desde la Casa de Géminis -Reconoció el peli azul oscuro- ¡Saga! Me negaba a creerlo pero parece que no hay duda, ese Cosmo enemigo te pertenece. Reconoció Milo al causante del ataque.
El Portador de la Armadura de Géminis yacía, ahora, herido en el suelo de la Casa de Géminis, temblando por el golpe recibido.
- Y ahora...y ahora dices que eres un Caballero que lucha por Athena, el hermano gemelo de Saga: ¡Kanon! Dio a conocer Milo el nombre del Caballero de Géminis y bajó los peldaños del trono.
- Es lo que esperaba de Saga, en efecto no es alguien que puede ser engañado por las ilusiones de Géminis. Dijo Kanon, tratando de recuperarse.
- Afortunadamente tus heridas parecen no ser de peligro. Ahora será mejor que te largues, aún que Athena te haya perdonado, ¿crees que será lo mismo con los Caballeros Dorados? Vete del Santuario, ahora mismo. Si decides quedarte, entonces tendrás que enfrentarte conmigo, Kanon. Le advirtió Milo de que se fuera, recordando el pasado, el peli azul se levantó del suelo en ese instante.
- No, no me iré, pelearé. Se negó a irse.
- Seré tu oponente, ya no podré confiar en ti nunca, me encargaré de sacarte de aquí con toda mi fuerza. -Aceptó el duelo el peli azul morado.- Algo que no me resultará muy difícil, Saga y los Espectros están aquí. -Miró a Kanon, quien no decía nada- ¿Piensas quedarte pensando que nada puede pasarte? Preguntó serio.
- No me iré, porque es Athena a quien protejo ahora. Volvió a negarse a ir.
- ¡¿Cómo te atreves a considerarte un Caballero de Athena?! ¡Tú te aprovechaste de la voluntad de Poseidon, haciendo padecer a tanta gente inocente! -Exclamó Milo, furioso con el gemelo y lo atacó con su "Aguja Escarlata", dando contra el suelo, a muy pocos centímetros de donde estaba Kanon-.
- No entiendes, no me iré de aquí hasta acabar con todos los Espectros que han invadido el Santuario ¡y tú serás el primero en morir, Caballero! Le advirtió Kanon, mientras que Milo se teletransportó.
- ¡Entonces, prepárate para recibir mi ataque: "LA AGUJA ESCARLATA"! -Atacó el peli azul oscuro al Caballero, quien cayó herido- La "Aguja Escarlata" causa una herida superficial imperceptible, pero el dolor interno va más allá de la imaginación y lo sentirás muy pronto. Ahora, el veneno del Escorpión está corriendo por todo tu cuerpo. -Milo volvió a atacar a Kanon varias veces más y de forma repetida, hasta arrojarlo contra el suelo- Aquel que recibe el ataque de la "Aguja Escarlata", solo puede esperar dos cosas: La muerte física o la muerta de espíritu. Ahora responde antes que el resto de las "Agujas" te ataquen. -Señaló y ordenó a su rival, el cual se levantó con dificultad.- ¿Cuál eliges? ¿Perder tu orgullo o la muerte? Cualquiera que sea tu respuesta, ¡No importa! -Volvió a atacarlo de nuevo, pero veía que Kanon no pensaba rendirse para nada, seguiría combatiendo hasta el final- "Es extraño, ¿por qué decidió enfrentarme? Incluso parece estar de acuerdo en ser atacado por la "Aguja Escarlata" sin oponer resistencia. Puedo sentir claramente que su Cosmo es igual de poderoso que el de su hermano Saga, si pelea con todas sus fuerzas, estaríamos al mismo nivel, hasta podría vencerme si no tengo cuidado, entonces, ¿por qué lo permite? ¿Acaso es verdad que este sujeto...?" Se preguntó Milo así mismo, mientras que Kanon volvían a ponerse de pie.
- Así que son Espectros. Reconoció Hyoga a los tres rivales.
- Hemos jurado lealtad a Hades, Rey del Infierno. Llegó la hora de tu muerte. Le dijo Babel de Centauro.
- ¡Te pondremos a dormir al lado de tu madre en la profundidad del Océano! Se burló Moses de Ballena.
- Puedes ponerte tu Armadura, si quieres. Lo desafió Misty de Lagarto.
- Claro que no hará ninguna diferencia, ya que solo es de Bronce. Alegó Babel, burlándose de la armadura de Hyoga.
- No me digan, ¿olvidan que fueron derrotados por Caballeros de Bronce en el pasado? Les hizo recordar esa parte de la historia, el rubio ruso.
- ¡¿Qué?! Se preguntaron los tres enemigos sorprendidos.
- Sin mencionar que sus Cosmos son indignos y han traicionado a Athena, ¡Y no solo eso, ahora son Sirvientes de Hades, nadie con Cosmos tan despreciables me vencerá jamás! ¡¿Entendieron?! ¡JAMÁS! Se preparó Hyoga para enfrentarlos.
- ¡Silencio! Ordenó de que se callara Moses de Ballena, pero fue atacado por el rubio muy fuertemente.
- ¡Muere! Lo atacó Babel de Centauro, pero falló en su ofensiva.
Ahora era el turno de Hyoga para atacarlos.
- ¡"RAYO DE AURORA"! Atacó a los tres enemigos a la vez, congelándolos y provocando una fuerte explosión.
- ¡Te has vuelto muy fuerte, Hyoga, por favor, protege a Athena! Le pidió Moses de Ballena a él.
- Entonces, ¿ustedes? Preguntó el rubio.
- ¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh! Exhaló su último grito el rival, quien murió junto con sus dos compañeros.
- Debo darme prisa e ir al Santuario. Dijo Hyoga y se preparó para viajar hacia ese lugar.
Otra Estrella Fugaz pudo apreciarse en el Firmamento Boreal de Siberia.
- ¿Qué pasa? Continúa, hazlo ya, aún si recibo el "Ataque de las 15 Agujas Escarlata", no resistiré, no perderé la consciencia ni moriré aquí, tengo una misiva que debo cumplir. Dio a conocer su misión.
- ¿Por qué? Preguntó Milo, al verlo sangrar en el pecho.
- Porque Athena purificó mi cuerpo y mi alma con su perdón, desde ahora yo velaré por ella y la protegeré cualquier enemigo. Milo, puedes continuar, ¡adelante! Esa fue la respuesta de Kanon, el cual, a pesar de las heridas sufridas y el desangramiento, siguió de pie y ordenando a su contrincante que continuara con su ofensiva.
- "Este hombre ha decidido recibir las "Agujas Escarlata" para expiar sus Pecados, se está castigando así mismo. Muy bien, veré cuánto resiste" -Reconoció Milo la decisión del peli azul y volvió a prepararse- Toma esto, Kanon: ¡"LAS 15 AGUJAS"! Atacó con todo esta vez, dándole de lleno en todo el cuerpo y arrojando al rival con violencia contra una columna, hasta caer al piso.
- ¡MILO! Gritó Athena, quien vio todo lo ocurrido.
- Athena, por favor, no te acerques, es muy peligroso. Le pidió el Dorado.
- Milo, ¡¿Qué estás haciendo?! Milo, ya te dije que Kanon está arrepentido y que ha venido a ayudarnos, ¿entiendes? Puedes ver que es sincero, mira cómo esta. Trató de hacerle en razón, pero no podía hacer efecto en Milo.
- Athena, respeto tu opinión, sin embargo, que lo hayas perdonado, Aioria, Shaka, Mu y yo, o sea, cualquiera de los Caballeros que vivimos, no lo perdonaremos jamás. Sentenció el Caballero de la Casa de Escorpio.
- Milo. Dijo Saori, en un intento de frenar la pelea.
- Mucha sangre fue derramada justamente por culpa de este hombre, no logrará que confiemos en él solo porque dice que está arrepentido y si en verdad quiere perdón, entonces tendrá que pagar sus deudas con su vida. Volvió a sentenciar el Guardián.
- Pero...Trató ella de nuevo de detenerlo, sin ver que Kanon se estaba levantando.
- Está bien, Athena. Habló con voz debilitada el peli azul, haciendo un esfuerzo por levantarse del suelo.
- Levántate, Kanon y toma las últimas "Tres Agujas" hasta el final. Le ordenó Milo, mientras que se preparaba de nuevo.
- Continúa. Aceptó su destino el peli azul.
Los últimos tres impactos dieron finalmente contra el cuerpo de Kanon, haciéndole gritar de dolor, el más terrible y jamás experimentado de los dolores, cayendo al piso, puedo ver como de las heridas, producto de las "Agujas Escarlata" de Milo, comenzó a sangrar desenfrenadamente, empapando el suelo del Salón del Trono.
- ¡KANON! Gritó Athena aterrada.
- Finalmente está sangrando, perderás la consciencia, al igual que todos tus sentidos por la hemorragia. Sin embargo, aún queda la última "Aguja" que será tu tiro de gracia, ¡"LA DE ANTARES"! -Volvió a prepararse, la luz roja proveniente de su poder de la "Aguja Escarlata" estaba lista para ser lanzada- Soportaste todas las "Agujas" pero la de "Antares" acabará contigo, así es, Kanon, todo terminará ahora, para siempre. Sentenció el peli azul oscuro.
- Milo, pero tú...Dijo Athena con la voz quebrada, Kanon se puso de pie, listo para aceptar su muerte.
- Que así sea: ¡LA "AGUJA ESCARLATA" MÁS PODEROSA "ANTARES"! Lanzó su ofensiva, Kanon tomó posición de defensa y una fuerte luz roja invadió todo el Santuario.
Kanon había recibido en el pecho la última de las "Agujas", derribando al peli azul, quien cayó en un charco de su propia sangre, mientras que Milo, ya cumplida su misión, se retiró de allí en silencio, para después arrodillarse ante Saori.
- Athena, puedo sentir el Cosmo de un Espectro acercándose, regresaré a la Casa de Escorpio. Con permiso. Pidió el joven para retirarse, pero en ese momento, para sorpresa de Athena, Kanon se levantó, débil, pero vivo.
- Espera, ¿Qué acaso no estás preocupado de dejar a Athena sola con un enemigo como yo? Preguntó Kanon.
- Ya no hay ningún enemigo aquí, el único presente es un compañero, se trata de Kanon de Géminis, un Caballero Dorado. Se volteó Milo serio y lo observó, dejando a Kanon sorprendido.
- Espera -Pidió él, mientras que sus ojos se humedecían por las lágrimas- -Pero no pudo, Milo se retiró del sitio, mientras que Kanon lloraba ante la presencia de Athena.- Athena. Le llamó él a ella
- ¿Sí? Preguntó la chica.
- Él detuvo mi amor fraternal, en lugar de utilizar a "Antares" en ese último golpe; él me atacó con las "Agujas Escarlata" para probar que soy el verdadero Caballero y de esa forma...me ayudó para poder cumplir con mi penitencia. Dijo el peli azul, envuelto en lágrimas.
- Así es, mirándolos a ambos, pude comprender los sentimientos de Milo y también los tuyos. Reconoció Athena aquellos valores de ambos, mientras que afuera del Santuario, Milo regresaba a su Casa Zodiacal.
- Por fin salimos de la Casa de Géminis. Dijo Camus, tras haber logrado junto con su compañero de escapar del Laberinto.
- Camus, ¿Qué fue lo que pasó ahí? Preguntó Shura.
- Tengo la sensación de haber estado corriendo en círculos únicamente. Respondió a su pregunta.
- Sí, es probable que se tratará del "Laberinto de Géminis", del cual se rumora. Alegó Camus.
- Como sea, si la Ilusión desapareció, finalmente fuimos capaces de salir...Iba a decir Shura, pero en ese momento, vieron que su tercer Camarada salir de allí.
- Saga, ¿pudiste por completo con el que defendía la Casa de Géminis? Preguntó Camus a él.
- No, tan solo pude distraerlo momentáneamente. Negó Saga sobre el combate.
- Ese sujeto no parecía ser alguien común, ¿Quién podría ser? Quiso saber Shura.
- Mmm. Quedó pensativo el peli azul, pero Saga, en su interior, sabía bien.
- "Jamás hubiera imaginado que mi hermano Kanon defendiera la Casa de Géminis en mi lugar, nunca, ni siquiera en mis sueños" Reflexionó sobre el cambio de su hermano.
- Saga. Le llamó Shura.
- No es nada, estamos en la Cuarta Casa, la de Cáncer, ¡Demonos prisa! -Pidió, mientras que los tres volvían a caer, sin notar las lágrimas de Saga- "Kanon, en que en verdad hayas abandonado el Mal y despertado en el lado del honor y la Justicia, está por verse. De ahora en adelante, me responderás por tus acciones." Pensó el peli violeta, mientras que se dirigían a la Casa de Cáncer y a lo lejos, hacia el Norte, podía apreciarse el Santuario, el objetivo principal a vencer para los Espectros.
En las cercanías a la Casa de Cáncer, Steven junto con Connie, las Cristal Gems y los Osos estaban montando guardia junto con Allison y Jessica, quienes fueron enviadas por Lisa para custodiar el paso de avanzada.
- Estemos en alerta, no sabemos qué trucos pueden estar usando. Pidió suma precaución Garnet a ellos.
- Disculpen la demora, pero nos estábamos preparando para el combate, aquí estamos. Dijo Mordecai, quien llegó con Rigby y sus amigos.
- Perfecto, mientras seamos más, podremos vencerlos. Dijo con firmeza Steven, preparando su Lira junto con Connie.
- Que vengan, que los estamos esperando. Pidió Allison, lista para enfrentarse al enemigo y así proteger a Athena de las garras de Hades.
Saludos para aletuki01, Fipe2, Shadow Moon Cat 1999 y lady-sailor, ¿querían ver a las Cristal Gems y a los demás?, en el próximo capítulo habrá batalla, junto con el viaje de los Gemelos Pines, Star, Marco, Peridot y Ronaldo, quienes irán hacia el Santuario desde Asgard :D.
Cuídense y que tengan un buen Sábado.
