Capítulo 5: Mientras que Allison y Martin se encontraban con las Cristal Gems, el grupo de Tío Grandpa, los Osos Pardo, Polar y Panda, Steven, Connie y Mordecai y sus amigos, estaban a la espera de la llegada de los enemigos, los tres Espectros de Hades que se encaminaban hacia el Santuario, sito protegido por Lisa, Rafa, Jessica, Sherri y Terri.
- Estén atentos, no sabemos con qué truco nos pueden atacar. Pidió Perla el extremo cuidado sobre la posibilidad de un ataque sorpresa por parte de los intrusos, ella sacó su lanza de combate.
- Esto va a ser tan fácil como comerse veinte pizzas. Dijo Amatista, confiada y preparando su látigo.
- Esperemos que Peridot, Ronaldo, Dipper, Mabel, Star y Marco lleguen pronto, tengo un mal presentimiento. Temió Lapis en su interior, sabiendo de que no iba a ser una batalla fácil por ganar.
A su vez, el "Reloj de Fuego" tuvo otra llamada apagada, ahora tenían diez horas, pero, ¿qué pasaría cuando se acabara ese tiempo que tenían?, ¿A qué tipo de consecuencias deberían enfrentarse? Aún no lo sabían, estaban a merced de enemigos bastante poderosos y serios, sumado a que Seiya y Bart no aparecían todavía, cosa que preocupaba y mucho a Lisa y sus amigos.
Sin perder el tiempo, Saga y sus dos compañeros siguieron con su avance por las escaleras hacia la siguiente Casa Zodiacal.
- ¡La Casa de Cáncer es la siguiente! Observó Saga el próximo lugar que deberían atravesar, pero con un elemento positivo.
- Una Casa abandonada, sin Máscara de Muerte para protegerla. Sentenció Camus el abandono de aquella edificación.
- Hay que cruzarla y llegar a la Cámara de Athena. Le dijo Shura, serio, al francés.
A toda velocidad, los tres Espectros llegaron a la Casa de Cáncer, antiguamente protegida por el Caballero Máscara de la Muerte, ahora sin él, el sitio parecía ser fácil de atravesar y sin el Guardián que la custodiaba. Dieron los primeros pasos hacia las escaleras de acceso, pero algo los detuvo. Saga alzó la mirada hacia el interior.
- No, esto no es un Cosmo, asemeja más el olor a muerte. Parece la entrada al Infierno. Dijo Shura, sintiendo aquella presencia misteriosa y Camus permaneció en silencio junto con el peli violeta.
- No puede ser. Mencionó el ex-Caballero de la Casa de Géminis y comenzó a subir las escaleras.
- ¡Saga! Le llamó Shura.
El peli violeta subió las escaleras, para luego dirigirse hacia el interior de la Casa Zodiacal, algo extraño lo atrajo, como la luz cegadora a los insectos que iban hacia la trampa, el personaje ingresó en el lugar, tras cruzar el umbral y de ahí no se escucharon más sus pasos, todo visto por Shura y Camus.
- ¡SAGA! Exclamó Camus y corrió para ver qué había pasado con su Camarada.
Los dos cruzaron el umbral y se internaron en los oscuros pasillos de la Casa de Cáncer, donde allí podía sentirse esa esencia de muerte y miseria, ambos asintieron y caminaron hacia la oscuridad, en busca de Saga.
Pero ni más bien se internaron en la oscuridad, espectros y esqueletos, almas en pena, cientos de personas asesinadas en aquella Casa Zodiacal aparecieron, parecía algo tan extraño, irreal y aterrador, no sabía si era un sueño o una pesadilla, ya que parecía que estaban en el mismo Infierno.
- ¿Qué es esto? Se preguntó el ex-Caballero de Capricornio, al ver todas esas almas de personas dirigirse hacia un profundo pozo. Pronto se vieron reunidos los tres en aquel sitio tan aterrador.
- Esa es...la Colina de Yomotsu. El lugar donde las almas caen al Otro Mundo, la entrada a la Casa de Cáncer se ha convertido en la entrada al Infierno. Respondió Saga a la pregunta de Shura y los tres se quedaron viendo sorprendidos aquel cambio.
- Si tomamos ese camino, seguramente caeremos también [Otra alma en pena cae al vacío] ¿Acaso es esta una señal de que regresemos al Infierno?. Observó Camus el camino y planteó su idea, pero mostrando esa pregunta tan aterradora y presagiando un mal final para ellos.
- No puede ser, eso es una ilusión. Sentenció Shura, quien no se creyó aquel relato.
- Así parece. Pero ¿Quién en este Mundo puede crear una ilusión como esta? Se preguntó Saga, bajando la mirada para observar el sitio.
De golpe, del suelo, aparecieron cientos de manos, las cuales se aferraron a los Espectros, ante el terror que les invadió, no pudieron hacer nada para defenderse ante el peligro que les atacaba.
- ¡Saga! Gritó Shura, tratando de proteger a sus amigos, pero fue capturado.
Inmediatamente, cientos de muertos vivientes aparecieron, de pesadilla, atrapando a los Espectros, para su sorpresa.
- ¡Estas manos...! Las reconoció Camus, al verse imposibilidad de avanzar.
- Son de todos los muertos que se perdieron entre este Mundo y el Infierno. Señaló Saga, mientras que salían más de aquellos muertos.
En medio de la noche, solo y ciego, había llegado Shiryu de Dragón, quien detuvo su paso en una de las cercanías a las Casas Zodiacales.
- Percibo un aura maligna en el aire aquí. ¿Esto realmente es el Santuario? Espero que el Maestro se encuentra a salvo. Apenas puede sentir la presencia de su débil Cosmo. No hay tiempo que perder, debo encontrar y ayudar al Maestro. Se dijo así mismo el Oriental, quien sintió un viento moverse en la soledad de la noche, para luego movilizarse hacia donde estaría el Maestro Dohko, por lo cual, fue saltando por las columnas derribadas, hasta que de golpe, un ataque lo obligó a retroceder.
Tras levantarse del suelo, buscó al atacante.
- ¡¿Quién eres?! -Ordenó de que apareciera el culpable y éste comenzó a encaminarse hacia él- Este Cosmo es muy poderoso. Sintió Shiryu aquella presencia.
Saga junto a sus compañeros estaban inmovilizados por los caídos, pero en ese momento, el peli violeta se deshizo de ellos, liberándose del control que ejercían éstos, para ver como caían al suelo, partiéndose sus débiles cuerpos podridos.
- ¡Largo de aquí! ¿Quién puede ser el que está creando toda esta ilusión? Se preguntó.
- Saga, ¿ni siquiera tú lo sabes? Pero fuiste capaz de percibir a Kanon en la Cámara del Patriarca, aún desde el Templo de Géminis. Preguntó Camus a él.
- Esta persona está proyectando su Cosmo para confundirnos y sin alejar su presencia, debe ser alguien con un poder increíble: Un poder fuera de este Mundo. Reconoció Shura aquella fortaleza.
Inmediatamente, del suelo, otra vez, volvieron a emerger los caídos, quienes iban hacia sus víctimas, pero éstos comenzaron a defenderse del avance enemigo.
- ¡Parásitos molestos! ¡Malditos Ilusiones! Exclamó Shura, partiendo a la mitad a uno con la "Excalibur", pero cuando mataba a varios, más aparecían.
- No sé quién ha creado esta Ilusión, pero tratar de engañar a nosotros, que recién hemos regresado del Mundo de la Muerte, ¡Qué ridículo! ¡Tomen esto: "EXPLOSIÓN DE GALAXIA"! Atacó Saga a los muertos, los cuales se vaporizaron y luego, destruyó aquella Ilusión, volviendo todo a la normalidad en la Casa de Cáncer.
Todo volvió a la normalidad, pero aún quedaban preguntas sobre quién estaría detrás de todo ese artilugio, ¿dónde podría estar?.
- La Ilusión ha desaparecido. Observó Camus.
- No podemos permanecer aquí eternamente, en todo caso, aún nos están siguiendo. Advirtió Saga, mirando hacia atrás del Templo.
- Sí, están justo detrás de nosotros. Dijo Shura.
- El Cosmo de Aldebaran, que no abandona una pelea, ha desaparecido. Uno de ellos ha debido permanecer atrás y lo mató. Argumentó Camus, pero en ese momento, otra vez esa presencia volvió a ponerlos en posición de combate, en especial Shura.
- Deberíamos pelear con ellos ahora y acabar con esto. Sugirió el español.
- No, aún no es momento. -Negó la orden Saga.- Podemos hacer eso después. Por ahora, tenemos que llegar a la Cámara de Athena en cuanto sea posible. Volvió a repetir la orden que tenían por cumplir.
- Sí. Shura bajó a "Excalibur".
- ¡Por Athena! Gritó Saga.
- ¡Por Athena! Exclamaron sus dos compañeros.
Después de eso, los tres cruzaron hacia el Norte de la Casa de Cáncer, desapareciendo en la Oscuridad.
Unos pasos fueron haciéndose más cercanos a Shiryu, el cual podía reconocer a aquella persona tan familiar, la cual le había atacado y luego ordenó de que saliera de donde estuviera escondido, sus palabras fueron escuchadas.
- Eres tú. -Lo reconoció y tomó posición de combate y allí estaba su compañero de lucha-.
- ¡Shiryu! Regresa a los "Cinco Picos". Le ordenó Ikki de Fénix, el cual era el responsable de haberlo atacado anteriormente.
- Ikki, ¿por qué me estás atacando? Preguntó el Oriental.
- Athena nos ha ordenado permanecer lejos del Santuario, dijo que perderíamos nuestras vidas si regresábamos a él. Respondió a su pregunta.
- Pero eso, seguramente es...Iba a dar su palabra Shiryu, pero no pudo.
- Los Caballeros de Bronce son inútiles y unos estorbos, eso es lo que Athena piensa de nosotros. Remarcó aquella debilidad que tenían ellos, Ikki, sobre ellos.
- ¡Pero tienes que comprender, que no puedo abandonarla! Ikki, como su Caballero y es tu deber pelear por ella. Gritó Shiryu, sabiendo que era su misión, como la de los demás, en proteger a la Diosa.
Permanecieron en silencio, ante la falta de respuesta de Ikki, no hubo pelea pero si una tensión que crecía con el paso del tiempo, el viento se movía, arrastrando el polvo milenario de las ruinas antiguas de las Casas Zodiacales, mientras que Shiryu estaría listo para enfrentarse al Ave Fénix.
Justo en ese momento, llegó Nelson, el cual había sido enviado por Lisa para alertar a Ikki sobre el peligro de los Espectros.
- ¡Maestro Ikki, Maestro Ikki! Gritó el joven, quien fue hacia él.
Pero en ese momento, al ver lo que podría ocurrir, se detuvo.
- Shiryu, Nelson, deben saber que yo no estoy de parte de nadie. Les dijo Ikki al respecto.
- Maestro, ¿qué está diciendo? Usted ha luchado muchas veces por Athena, es una locura lo que dice. Trató de hacerlo entrar en razón, Nelson, pero no pudo.
- ¡¿Qué dices?! ¡Entonces, ¿por qué estás aquí?! Preguntó Shiryu al peli azul.
- Estoy aquí para observar, esta Guerra Sagrada será la última. Respondió, siendo fresco y sincero a ellos.
- Y si tú lo sabes, ¡¿Por qué tienes el descaro de decir que solo has venido a observar?! Preguntó furioso, Shiryu, quien se lanzó al ataque contra Ikki, pero sus golpes fueron inútiles, ya que el rival lo detenía todo el tiempo y luego lo tomó de cuello de su camisa oriental.
- Shiryu, ¿Por qué estás tan obsesionado ante el hecho de que eres un Caballero de Athena? Esta pregunta también va para ti, Nelson de Capricornio. ¿Es todo lo que tienes en esta vida? ¡¿O sigues órdenes?. Les preguntó a ambos, enseguida, soltó a Shiryu.
- ¡Estás muy equivocado, tu bien sabes que nadie me está obligando a hacer esto! Respondió a su pregunta, el Oriental.
- Entonces, ¿Por qué? Quiso saber la razón.
- ¡Esto lo hago por mí, por Athena, por mis amigos y por las personas que quieren proteger a Athena, yo peleo por ellos! -Respondió de nuevo, pero eso causó una risa en Ikki.-
- Jejejeje. Río el Ave Fénix.
- ¡¿Qué es tan gracioso?! Preguntó furioso y volvió a atacarlo, pero de un rápido movimiento, Ikki logró neutralizar a Shiryu, arrojándolo con fuerza contra el suelo.
- ¡¿Qué puedes hacer tú en tu condición?! ¡No tiene sentido que estés aquí! Remarcó el marco en el que se encontraba el peli negro.
- Con sentido o sin él, voy a pelear, por mis amigos, por amistad. -Se levantó con dificultad del suelo y volvió para atacar- Si tratas de detenerme, ¡voy a...! Le advirtió, mientras que su Cosmo aparecía.
- Tú y los otros son unos ilusos. Remarcó Ikki, serio y cerrando los ojos.
- ¿Qué? Preguntó Shiryu, su Cosmo se apagó y el peli azul apuntó hacia el Norte con su mirada.
- Hace poco vi a otro iluso como tú por allá. Jeje. Dijo y se dio la vuelta.
- ¿Otro iluso? ¡Seiya! -Shiryu se dirigió a buscarlo y miró a Ikki, quien se iba de allí junto con Nelson- ¡Ikki, Nelson, esperen! ¡¿Qué hay de ustedes?! Preguntó a ellos.
- Ya te lo dije, yo no estoy de parte de nadie. Respondió el peli azul.
- Ni yo. Nunca ni ahora. Agregó Nelson, para luego marcharse con su Maestro.
- Ikki. Dijo Shiryu, quedando allí solo.
El "Reloj de Fuego" aún marcaba que quedaban diez horas y sin respuestas, los bandos defensores de Athena estaban listos para proteger el Santuario a cualquier precio, mientras que Claude y Toni junto con sus amigos vigilaban los alrededores, el lugar donde estaba la Diosa era custodiado por Lisa y sus compañeros, los cuales no tenían noticias de Nelson, Seiya y Bart.
- Las Llamas de las Casas de Aries y Tauro se han extinguido, incluso la de Géminis está por desvanecerse. Saga, ¿por qué siguen aún en la Casa de Cáncer? Se preguntó Shion, cuando en ese momento, una risa cortó el aire.
- Jajaja, probablemente se toparon con la entrada al Otro Mundo. Dijo el Maestro Dohko.
- ¿Qué? Preguntó Shion y el hombre golpeó varias veces el suelo con su bastón.
- Aunque los muertos se pierdan y regresen a este Mundo, no tienen adónde ir, excepto al Mundo de la Muerte. Objetó el anciano.
- ¿Te sientes en libertad de poder hacer un comentario semejante, Dohko? Después de todo, ustedes se les unirán muy pronto, Dohko. -Argumentó el peli verde-
- ¿Ah? Dohko alzó la mirada.
- De todos los Caballeros, que pelearon con Athena en la Guerra Sagrada anterior, solo nosotros dos sobrevivimos, esta guerra será más sagrada e incluso brutal. Aunque al parecer, nadie sobrevivirá, lo único seguro hasta donde sé, es que todos los Caballeros desaparecerán, no quedará ninguno para custodiar a la Diosa Athena. Y los primeros en irse serán los Caballeros Dorados que custodian las 12 Casas. Sentenció Shion, Dohko, en ese momento, apretó con fuerza la punta del bastón.
- Estás completamente loco, si esa es la Voluntad de los Dioses, que así sea. Dijo el hombre, mientras que los rayos y relámpagos iluminaban el sitio de la Casa de Aries.
- ¡SEIYA, BART! ¡SEIYA, BART! ¡SEIYA, BART! Les llamó Shiryu, quien llegó corriendo con su cofre en la espalda, encontrando a ambos jóvenes, los cuales aparecieron en el Coliseo.
El Oriental les ayudó, ya que estaban heridos por el ataque había hecho Mu contra ellos.
- Ya veo, este es el Coliseo donde gané la Armadura de Pegaso. Reconozco el lugar. Reconoció el castaño aquel sitio tan familiar.
- ¿Por qué están aquí? Preguntó Shiryu a ellos.
- Fue Mu, nos teletransportó hasta aquí para salvarnos la vida. Respondió a la pregunta de su amigo, Seiya.
- ¿Fue Mu? Volvió a preguntar el peli negro.
- Shiryu, ¿cómo supiste dónde estaba? Quiso saber su amigo.
- Ikki me lo dijo. Respondió, serio, a la pregunta y se levantó del suelo.
- ¡¿Ikki?! ¡Excelente! Con Ikki peleando junto a nosotros seremos invencibles. -Se alegró el castaño, pero en la expresión de Shiryu, había algo que no cuadraba bien.- Mm, ¿qué pasa? ¿En dónde está? ¿No vinieron juntos? Quiso saber, mirando por todas partes.
- Ikki no se nos unirán, lo mismo Nelson. Respondió Shiryu.
- ¿Qué? Se preguntaron tanto Seiya como Bart.
- ¿Por qué? Agregó el rubio.
- Dijo que no tiene sentido que peleemos de nuevo y quería hacerme volver. Respondió a ambas preguntas.
- ¡¿Qué dices?! ¡No puedo creer que Ikki y Nelson piensen así! Se negó a creerse las palabras de su amigo, pero éste iba en serio.
Pronto, en el "Reloj de Fuego", otra hora había pasado.
- La Llama de Géminis acaba de desvanecerse. Observó Seiya aquel monumento.
- ¿Recuerdas aquella ocasión? El "Reloj de Fuego" estaba encendido. Le hizo volver en un viaje al pasado a su amigo.
- Así es, recuerdo que peleábamos por Athena en ese entonces. -Respondió Seiya, cerrando los puños por la furia- ¡Ikki, Nelson, unos cobardes! ¡Será mejor que nos olvidemos de ellos! Dijo Seiya, indignado por la decisión que habían tomado ambos amigos.
- Te equivocas, si no se nos han unido, no es porque tengan miedo -Dijo el Oriental a ellos- Seiya, Bart, ustedes saben que ellos no son ese tipo de individuos.
- ¡Shiryu, ¿de qué estás hablando? No te das cuenta que él te forzó a dejar el Santuario?! Preguntó el castaño hacia él.
- ¿Acaso Mu no trató de dejarlo tú también? Respondió con la misma pregunta a ellos.
- Pero...Iba a decir Seiya, cuando ambos, tanto Maestro como Aprendiz, alzaron la mirada hacia la Estatua de Athena y de ahí llegó un viento, que movió el polvo de aquel sitio.
- No hay que sacar conclusiones ahora, sabremos qué pasó más adelante. Dijo el peli negro.
- Sí, claro, eso espero. Alegó Seiya con un tono de sarcasmo.
- Jejejeje. -Río Shiryu pero volvió a la seriedad- Así que ahora pensemos en cómo llegar con Athena. ¿Y cómo pelear con nuestros enemigos? Comenzó a buscar en un plan para llegar al Santuario.
- Je, todos esos contrincantes que escaparon del Infierno, no son contrincantes para nosotros. Shiryu, en marcha. Dijo el joven, mientras que tomaban sus cofres y ponían rumbo al lugar mencionado.
- Sí. Respondió el Oriental y partieron los tres de allí.
A lo lejos, en la parte superior del Coliseo, Ikki y Nelson los estaban observando.
- Amistad, bah. -Bufó Ikki y luego miró hacia el Cielo, donde las nubes se alejaban de la Luna- "Shun, ¿tú también?" Se preguntó por su hermano menor.
Avanzando por los extensos pasillos hacia el Norte, para la salida de la Casa de Cáncer, Saga, Camus y Shura iban a toda velocidad en su avance, necesitaban salir de allí, tras haber estado metidos en aquella ilusión que casi los mataba, ahora con la misma destruida, los tres continuaron su camino hacia Athena.
En ese momento, Saga se detuvo.
- ¿Qué está pasando? Pareciera que llevamos nosotros horas corriendo en círculos. Preguntó Shura, al ver que ese pasillo no tenía fin alguno.
- Así es, pero...también han sido unos cuantos minutos. Detalló Camus.
- De cualquier manera, hemos sido engañados por la Ilusión de alguien. Es como si los Dioses trataran de engañarnos, este Cosmo. Recordó Saga, mientras que en medio del silencio de sus dos compañeros, una brillante luz dorada apareció en el final del pasillo.
- Esa luz. La reconoció Camus.
- Vamos, salgamos de esta Ilusión. Ordenó Shura y se puso en marcha, yendo hacia la Luz Dorada, menos Saga.
Pronto volvieron a ponerse en marcha, pero de golpe, algo detuvo al peli violeta.
- ¡Saga, ¿qué pasa?! Preguntó Camus.
- No hay salida. Es una...Iba a decirles.
- ¿Qué? Fue lo último pregunto Camus, antes de que fueron atrapados por aquella luz dorada.
Para su sorpresa, la visión de ellos se aclaró, revelando el nuevo sitio donde habían sido llevados.
- Es...la palma de Buda. Reconoció Saga aquella estatua gigante de Buda, color oro, en donde se encontraban los tres.
- Para nosotros, pareció que corrimos durante muchas horas. Dijo Shura, mientras que caía de rodillas.
- Pero para Buda, parece que estuvimos corriendo en círculos. Alegó Camus.
- Ya veo. -Reconoció Saga de lo que pasaba.- Debe ser él, solo hay una persona capaz de hacer esto: El "Hombre más cercano a Dios"; Shaka de Virgo. Señaló Saga el nombre del responsable de todos los obstáculos que tenían en su camino y allí estaba, en la Casa suya, cruzados de piernas, con los ojos cerrados y un aura dorada que lo envía.
- Shaka de Virgo. Dijo Camus.
- Entonces era él, él estuvo creando esta Ilusión en la Casa de Virgo, ¡Nos ha estado engañando! Dijo, por su parte, Shura, mientras que la furia les invadía.
- Pero ahora sabemos quién está detrás de todo esto, sabemos cómo pelear: ¡Shaka, no caeremos en tu truco de nuevo: El siguiente Caballero Dorado que morirá, serás tú, Shaka! Dio su sentencia Saga y destruyó la Ilusión, volviendo todo a la normalidad.
- La "Ilusión de Buda" desapareció. Dijo Camus.
- Ahora podremos salir de la Casa de Cáncer. Mencionó Shura, pero aún faltaba algo.
- No, aún no. Negó Saga de salir de allí.
- ¿Qué? Preguntó Shura.
- Apenas nos hemos librado de la "Ilusión" que estaba frente a nosotros, ahora tenemos que eliminar a Shaka, quien fue el responsable desde el principio, de lo contrario, no saldremos de Cáncer. Mostró el cambio de planes, el peli violeta.
- A menos que eliminemos a Shaka. Mencionó el nombre del objetivo, Camus.
- Así es, ¡Miren! -Señaló Saga como el suelo se abría y aparecían otros los muertos-
- La "Ilusión" todavía continúa. Observó Camus a aquellos cientos de millones de manos, las cuales formaban como olas del mar, al moverse, impidiendo el paso.
- ¡Al parecer, Shaka hará cualquier cosa para detenernos! Shura mostró una expresión de furia, al ver como el rubio de Virgo les causaba los mil y un problemas para escapar.
- Está intentando atraparnos en la Casa de Cáncer para siempre. Detalló Camus.
- No, Shaka sabe que solo no puede detenernos, está tratando de ganar tiempo hasta que todas las Llamas del "Reloj de Fuego" se desvanezcan. Así que para deshacer de las "Ilusiones", si seguimos poniendo atención a estas "Ilusiones", caeremos justo en su trampa. ¡Así que debe morir, Shaka!
Saga provocó una fuerte explosión, llamando la atención de Aioria, quien pudo sentirlo.
- ¡¿Ah?! ¡Otro Cosmo desde la Casa de Cáncer, es, es tan poderoso como el otro, que golpeó la "Cámara del Patriarca" hace poco! ¡Pero ahora se dirige a la Casa de Virgo! -De golpe, el ataque de Saga se dirigió a su objetivo, cruzando el Cielo y siendo observado por todos los que estaban a la espera de que llegaran los Espectros- ¡Por todos los Cielos, la Casa de Virgo quedará hecha pedazos! ¡Shaka!. Gritó, alarmado, Aioria de Leo, viendo como el ataque llegaba contra la Casa nombrada, destruyéndola por completo.
- ¿Lo conseguiste? Preguntó Camus.
- No, eso no resultó: Shaka creó un "Escudo Protector", quedando totalmente ileso. Negó Saga sobre su ataque.
- "Camus, Shura y tú también, Saga, aunque se hayan rebajado a Sirvientes de Hades, alguna vez peleamos juntos por Athena, por eso tan solo quería atraparlos dentro de la Casa de Cáncer." Habló Shaka con ellos, para luego lanzar su ofensiva de respuesta.
- ¡Dios Mío! Exclamaron Shura y Camus.
- El Cosmo de Shaka está empezando a arder hasta el Infinito. Detalló Saga, viendo el ataque que se les vendría.
- ¡Ommmmmmmmmmmmmmm! ¡"BENDICIÓN DE LAS TINIEBLAS"! Lanzó su ofensiva Shaka, la cual dio justo en el blanco.
Justo en el momento de impacto contra la Casa de Cáncer, Seiya, Bart y Shiryu se hallaban subiendo las escaleras, cuando lo presenciaron.
- Otra vez, primero desde la Casa de Cáncer a la Casa de Virgo, y ahora en sentido contrario. Dijo Seiya.
- Sí, es un Cosmo poderoso, de prisa. Algo increíble está ocurriendo. Pidió Shiryu de que se apresuraran.
- Cierto. Respondió Seiya y continuaron subiendo las escaleras.
- Los Cosmos de Saga y los demás desaparecieron de pronto, ¿acaso estarán...? Se preguntó sorprendido Shion, mientras que fruncía el entrecejo.
- Quizás estén camino al Otro Mundo. -Se burló de ellos, Dohko, su rival dio un paso fuerte y firme, mirándolo con odio.- ¿Te preocupas por ellos? Tus preciados amigos.
- "Nuestros esfuerzos fueron en vano. ¡No tengo alternativa"! Pensó Shion, quien emprendió la retirada de allí, para proseguir con su misión asignada.
- ¿Hacia dónde vas, Shion? -Preguntó Dohko, deteniendo el paso de su rival- Mientras esté aquí, no irás a ninguna parte. Le advirtió.
- ¡Entonces, Dohko, tendré que derrotarte primero! -Exclamó, listo para pelear y recordando escenas del pasado, donde él llevaba a un castaño herido en combate- "Mi viejo amigo, Hermano de Combate" ¡Por eso quería dejarte para el último! Pero tarde o temprano, tendría que eliminarte. Dijo.
- Entonces, tendré que eliminarte a ti primero. Sentenció el anciano, yendo hacia él, subiendo las escaleras.
- ¡¿Estás listo, Dohko?! Preguntó a su rival, Shion.
- ¡Listo yo! Respondió al llamado de pelea y ambos se prepararon para luchar.
A su vez, en Asgard, Ford se había reunido con Dipper y Mabel, ya que tras ver el "Diario", sabía que sus temores se hicieron realidad, al saber que Hades había vuelto y que estaba en su misión de destruir a Athena, debían tomar cartas en el asunto.
- Niños, es necesario que viajen al Santuario, en Grecia, urgentemente. Les pidió Stan a sus dos sobrinos.
- ¿Por qué, Tío Stan? Preguntó Dipper.
- Porque la Diosa Athena está en peligro. -Les dijo Ford, el cual apareció en la sala- no pierdan tiempo y vayan a luchar contra los agentes de Hades, éstos no dudaron en matarla. Informó.
- ¿El Emperador Hades está vivo? Preguntó Mabel, confundida.
- Por desgracia, sí, lo está. Respondió Ford, mientras que salían hacia afuera, donde también se estaban preparando Star, Marco, Peridot y Ronaldo para partir hacia el Santuario.
Allí, en medio de las ventiscas, el hielo, el viento helado y las nevadas, se hallaban los nuevos Guerreros de Asgard, listos para iniciar su viaje hacia la Guerra Sagrada, ya habían peleado anteriormente contra Poseidon y ahora se les venía un gran desafío: El enfrentamiento contra los enviados de Hades.
- Dicen que pelearemos contra los "Espectros", ¿Quiénes serán? Preguntó Star, siempre positiva y guerrera.
- Nunca los he oído, pero habrá que tener cuidado. Agregó Marco, quien estaba con ella, los dos portaban las Armaduras de Asgard, antiguamente estuvieron en manos de Siegfried de Doble Alfa y Alberich de Megrez Delta. Dipper y Mabel llevaban las de Syd de Mizar y Bud de Alcor Zeta y por último, Peridot portaba la de Hagen de Merak Beta y Ronaldo la de Thor Phecda Gamma.
- Son muy peligrosos, antiguamente eran Soldados de Athena, Guerreros que juraron protegerla pero al morir, cambiaron de bando. Alegó Ford.
En ese momento, en las afueras del Palacio Valhalla, Hilda de Polaris pasó por el sitio junto a su hermana Flare para despedirse de los nuevos Guerreros de Asgard y desearles la mejor de las suertes.
- ¿No vienen, Tío Stan y Ford? Preguntó Mabel.
- No, esta no es nuestra guerra, permaneceremos aquí con Robbie, Wendy, Gideon, Soos y Pacífica hasta que logren vencer a Hades. Dijo el pariente de ellos.
- ¡Atención! Pidió Peridot y los chicos formaron filas ante la llegada de la Gobernante de Asgard.
Hilda se dirigió junto con su hermana, hacia donde estaban los nuevos Guerreros.
- Hoy comienza una nueva parte de su vida, ustedes han recibido de los Siete Dioses Guerreros de Asgard, las Armaduras Sagradas, las cuales portaron con honor y valentía, defendieron esta tierra, a su Patria, a su pueblo y a su Gobernante. Hoy son ustedes quienes las llevan. No voy a mentirles, la muerte espera en cada rincón y Hades es el enemigo a vencer, dentro de poco iniciarán su viaje para enfrentarlo a él y a sus fuerzas, demostraron coraje y heroísmo al luchar contra el Emperador Poseidon, hoy es uno nuevo, así que vengo a darles suerte y bendiciones para ustedes, sepan que nunca estarán solos. Por eso mismo, les deseamos lo mejor y no teman, porque Hades será vencido. Dio ella su discurso para los presentes, quienes se arrodillaron y fueron bendecidos por Odín, antes de partir hacia el Santuario.
- ¡Señorita Hilda de Polaris, juramos defender Asgard con nuestras vidas. Nunca los defraudaremos! Dieron su promesa los chicos y de ahí, fueron despidiéndose de ella, de Flare y los parientes de ellos, quienes fueron a verlos entrenar.
- Cuídense, chicos, venzan a Hades y no teman nunca. Les deseó lo mejor Stan con Ford y los amigos de Gravity Falls presentes.
- Así lo haremos, prometemos vencerlo a toda costa. Juraron Dipper y Mabel.
En medio de las despedidas, el grupo de Star y Marco, ahora con Dipper, Mabel, Ronaldo y Peridot, emprendieron el viaje hacia el Santuario. A toda velocidad dejaron Asgard, para dirigirse hacia Grecia, sabiendo que tenían que llegar antes de que el "Reloj de Fuego" perdiera todas las Llamas encendidas en él.
- ¡Por la Señorita Hilda de Polaris, por Asgard y por Athena! Exclamaron ellos su grito de batalla.
Pronto, los páramos helados de Asgard quedaron desiertos y las huellas de aquellas personas, fueron cubiertas por la nieve.
Al final, después de tanto pensar, he decidido hacer también The Lost Canvas cuando termine con el "Episodio G" y las películas, antes de ir por Omega y Soul of God. Mmm, con Omega es medio polémico, a muchos no les ha gustado, yo he visto un poco y no me parece tan malo (Salvo los cambios en el modo de entrenamientos, ¿tomar té en la Casa de Géminis? O_o medio bizarro, en mi opinión, respeto la de los demás). Otro tema, con The Lost Canvas, la historia se desarrolla en el Siglo XVIII y me parece que poner a Bart y compañía en aquella historia sería algo fuera de lo común, no valdría, así que he estado pensando y les pregunto: ¿Les gustaría que pusiera al Abuelo Abe Simpson, a Montgomery Burns, Stan y Ford Pines cuando eran jóvenes para que sean Soldados de Athena en The Lost Canvas?.
Esperaré su respuesta y no se vayan a perder el capítulo que viene, ya que vamos por la mitad de la Saga del Santuario, luego vienen las de el Infierno y los Campos Elíseos :D.
Un saludo y fuertes abrazos para aletuki01, Shadow Moon Cat 1999, Fipe2 y lady-sailor, recuerden siempre llevar los pañuelos consigo, porque este capítulo no tuvo mucho de tristeza, pero los que vienen si los tendrán, van a llorar a mares :3, es una promesa que siempre cumplo.
Cuídense :D y que tengan un buen Miércoles para todos ustedes.
