Capítulo 14: Los temblores aumentaron su intensidad, la formación montañosa y sus anexiones seguían cediendo, cayendo a pedazos y con ello el Castillo de Hades, el cual iba a ser tragado por el vacío del precipicio, mientras tanto, Seiya y Bart seguían cayendo hacia el abismo más profundo del Cocito, tras haber combatido al Juez Radamanthys de Wyvern.
- "Saori, espéranos, por favor, los Caballeros de la Esperanza estaremos a tu lado, te llevaremos la Armadura de Athena, que el Maestro Shion nos entregó. Te la entregaremos como sea. Por favor, espéranos, no mueras, ¡SAORIIIIIIIIIIIII!" Prometió Seiya, mientras que con Bart, un fuerte Cosmos color blanco cubrió sus cuerpos y alumbró toda la Oscuridad que reinaba en el Cocito.
Sobre las escaleras que llevaban al abismo, saliendo de la Sala del Arpa, cuya Cúpula estaba destruida, se hallaban el resto de los Caballeros de Bronce con sus Aprendices, los cuales se preparaban para ir con Seiya y Bart hacia las tierras del Emperador de los Muertos.
- El Inframundo se encuentra al otro lado de ese agujero, Saori se encuentra ahí. Observó Hyoga.
- Seiya y Bart partieron antes que nosotros, de seguro deben encontrarse bien, ¿cierto? Alegó Shun y luego lanzó su pregunta.
- Sí, por supuesto. Respondió Shiryu a la pregunta del peli verde.
- También deberíamos ir al Inframundo. Sugirió Hyoga, cuando en ese momento, una voz familiar los detuvo.
- ¡Esperen! ¡¿Acaso quieren morir?! Preguntó aquella persona que portaba la Armadura Dorada de Libra.
- Tú debes ser...Dijo Shun, sorprendido con sus Estudiantes.
- Este Cosmos debe ser...Eres el Maestro. Lo descubrió Shiryu.
- ¿Qué? Pero de qué estás hablando. Se quedó sorprendido Hyoga con Allison.
- Así es, soy el Maestro de Shiryu y todos me conocen como el Caballero Dorado de Libra, Dohko. Se presentó el castaño.
- Pero, Maestro...Dijo el Oriental hacia él.
- Les advierto este es el Mundo de los Muertos. -Dijo y miró hacia el Cocito- Los Espectros están protegidos por el inmenso poder de Hades, pudiendo cruzar vivos de un Mundo al otro, pero a no ser uno de ellos, ustedes morirían antes de llegar al Inframundo, convirtiéndose en un Muerto más. Les advirtió al no tener ese poder, corrían un gran riesgo de morir.
- ¡Entonces dices que Seiya y Bart...! Shun no pudo seguir con su frase.
- ¿Quieres decir que Seiya y Bart han muerto? Terminó Hyoga por preguntar.
- Tal vez, sin embargo si Seiya y Bart fueron capaz de despertar el "Arayashiki", quizás hayan conseguido llegar al Inframundo a salvo. Dio sus probabilidades Dohko.
- Increíble. Dijeron sorprendidos Shiryu y Martin.
- "Arayashiki", Shaka lo escribió en los Pétalos con su sangre como un mensaje de despedida para Athena. Recordó Shun el momento en el que el Caballero de Virgo escribía esas palabras en las Flores de Sales.
- No fue un mensaje de despedida, Shaka le pidió a Athena que tomara una decisión. Intervino Dohko.
- ¿Decisión? Preguntó Hyoga.
- Sí, para poder derrotar a Hades, debes llegar con vida al Inframundo, por lo que fue necesario despertar el "Arayashiki": "Arayashiki" significa "algo oculto", el origen de todo, en otras palabras: El "Arayashiki" es el "Octavo Estado Supremo". Dio a conocerles el castaño el significado de aquella palabra.
- ¿"Octavo Estado"? Preguntó Shun
- ¡No! El "Octavo Supremo" es...Iba a decir Hyoga pero Dohko le detuvo.
- Sí, es el Cosmos definitivo que se eleva en Siete Sentidos, conocido como "El Octavo Sentido". Dio a conocer el castaño.
- ¡¿El "Octavo Sentido"?! Dijeron todos ellos a la vez.
- Ya veo, ahora lo comprendo todo: Athena y Shaka no abandonaron la batalla, sino que se acercaron a la Muerte lo más cercano posible y despertaron el "Octavo Sentido". Reconoció Hyoga el plan de ambos personajes.
- Lo hicieron para llegar al Inframundo. Agregó Shun.
- Y así enfrentarse directamente a Hades. Finalizó Shiryu.
- Así es, por lo tanto, seguiré a Athena y a Shaka en el Inframundo para derrotar a Hades, es mi deber hacerlo. Dijo Dohko.
- Maestro, permítame acompañarlo. Pidió Shiryu, pero el castaño se lo negó.
- No. Dijo.
- Pero, es necesario, nos ha sido encomendada la misión de entregarle la Armadura a Athena a cualquier costo. Dijo Shun.
- Todos ustedes...Iba a decir Dohko.
- Maestro, ¿acaso no era cierto cuando me pidió que muriera junto a usted?. Preguntó Shiryu, hubo un momento de calma tensa, ninguno respondió.
- Creo que será imposible detenerlos, ¿verdad? -Les preguntó Dohko y se dio la vuelta hacia el "Cocito"- Deben despertar el "Octavo Sentido" de inmediato, todos ustedes han logrado conseguir muchos Milagros, además visten Armaduras bañadas con la Sangre de Athena, quizás lo logren. ¡Deprisa, vamos, Jóvenes Caballeros de la Esperanza! Les alentó Dohko y acto seguido pegó un salto hacia el vacío.
- ¡Sí! ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! Exclamaron todos ellos y también se arrojaron hacia el Cocito.
En un lugar desconocido, allí se encontraban Seiya y Bart, quienes había caído sobre aquella región que nadie conocía, un par de piedras cayeron sobre la cabeza del castaño, mientras que el rubio ya estaba despierto tras el golpe.
- Ma...Maestro, Maestro, lo logramos. Le llamó el chico de EEUU y Seiya se empezó a levantar del suelo.
- "¿Dónde estamos? ¿Acaso será este el Inframundo, el temible Mundo que reina Hades?" -Se preguntó así mismo y justo se encontró con Bart- Bart, ¿estás bien? ¿Estás herido? Le preguntó su Maestro con un tono de preocupación.
- Tranquilo, parece que todos caíamos de una sola pieza, pero...Iba a terminar él la frase, cuando le señaló tres personas que estaban en el suelo.
- ¡Shun! -Se acercaron ambos y tomaron al peli verde y a los Hermanos Flanders- Reaccionen, por favor, ¡Shun! Les llamó el castaño y justo el chico abrió sus ojos, al mismo tiempo que sus Aprendices.
- Seiya, Bart. Se alegró de verlos.
- Shun, ¿tú y tus Aprendices también saltaron por ese agujero hacia el Inframundo? Le preguntó Seiya a ellos.
- No solamente nosotros tres, Hyoga, Shiryu, Martin, Lisa, Allison, Jessica y el Maestro Dohko también. Estoy feliz de que ustedes hayan despertado el "Octavo Sentido", Seiya y Bart. Les felicitó por haber cumplido su misión.
- ¿"Octavo Sentido"? -Se preguntaron ambos a la vez.- Entonces, ¿Es verdad lo que he oído: Saori y Shaka han venido al Inframundo para derrotar a Hades? Preguntó el joven.
- Así es, pero antes tenemos que entregarle la Armadura de Athena a Saori, debemos hacerlo cuanto antes. Pidió Shun de que apresuraran el paso hasta la Diosa.
- Sí, eso lo sé. Dijo el castaño y pronto emprendieron la marcha, cruzando por los pasos montañosos.
- ¡Esto no es como en el Templo de Poseidon! Dijo Rod.
- ¡Para nada, pero estén bien atentos, no sabemos con lo que nos podemos topar! Pidió Bart extrema vigilancia.
Se abrieron paso por las cimas montañosas, hasta que de ahí pasaron hacia un camino en el medio de las mismas, allí fueron avanzando en esos territorios desconocidos y cuyo Cielo era de color rojo como la sangre y las Estrellas brillaban como perlas.
- ¿Creen que los demás hayan llegado? Preguntó Todd.
- Los "Refuerzos" también se lanzaron hacia el precipicio en el mismo momento que nosotros, estoy seguro de que lo habrán logrado. Dijo Bart, dándoles ánimos a sus amigos.
Justo cuando iban a seguir, Seiya y Shun se detuvieron.
- ¿Qué? ¿Esto es...? Se preguntó el peli verde ante un familiar Arco que estaba en el medio del camino.
- Pero, ¿Qué es esta puerta? Quiso saber Seiya.
Ante ellos se hallaba un gran Arco de estilo griego antiguo con columnas corintias, el frontis tenía una serie de grabados en ella y arriba del mismo, un mensaje estremecedor escrito en la misma lengua.
- He oído sobre ella, se la conoce como la "Puerta del Infierno", la entrada al Inframundo. -Dijo Shun sobre el nombre del monumento y pronto se dirigió con la vista hacia el mensaje- Hay algo escrito: "Aquel que entre, debe abandonar toda esperanza". Leyó el mensaje en griego que había en la parte posterior del Arco.
- "¿Abandone toda esperanza?" Se preguntó Seiya.
- No puede ser, qué mensaje tan cruel para alguien que ha muerto y perdido todo, la única cosa que le queda es la Esperanza. Y aún así, intentan despojarlos de ella. Se lamentó Shun por aquel mensaje tan devastador que llevaba el Arco.
- Nosotros no la perderemos. Juró el castaño.
- Seiya. Dijo Shun a su amigo.
- Porque nosotros somos los Caballeros de la Esperanza. Mostró su lado positivo.
- Seiya. Dijo Shun y asintió con la cabeza.
Lejos de allí, en el Palacio Imperial de Hades, en ese sitio fue donde había llegado Pandora, el oscuro sitio donde el Emperador gobernaba con severidad, mano de hierro y frialdad, ella entró en el Salón del Trono para verlo.
- Han entrado Caballeros al Inframundo -Dijo ella- "¿Cuántos han entrado? ¿Siete, Ocho? No- ¡Señor Hades!. Le comunicó las noticias acerca de los intrusos.
Seiya, Shun y los niños prosiguieron con su avance hasta llegar hacia un río inmenso cuyas aguas eran de color amarillo.
- Shun, es un océano. Dio su hipótesis Seiya a su amigo.
- No, el flujo del agua muestra que es un río. Respondió el peli verde.
- Ya veo, supongo que éste es el muy conocido Río Aquerontes. Dio el nombre de aquel sitio el castaño, pero de golpe, sus ojos se dirigieron hacia donde estaba las almas de tantas personas fallecidas, cubiertas con un aura violeta clara.
- ¡Pero...! ¿Qué les pasa a esas personas? ¿Por qué lloran? -Se preguntó Seiya a ver a todas esas almas sufrir y sus gritos hacían que a todos se les helara la sangre-.
- Ave María, protégenos de todo Mal. Amén. Se hizo la Señal de la Cruz, Todd con Rod, al ver esa escena.
En ese momento, en medio de todo ese mar de llanto y desolación, una risa malvada se escuchó de la nada.
- ¡Jajaja! Esas personas son las que se pasaron sus vidas holgazaneando, por eso, no se les permiten entrar en el Cielo ni en el Infierno, estarán llorando aquí, a las orillas del Río Aquerontes, que se encuentra entre el Mundo Real y el Inframundo, ¡Jajajaja!. Río aquella sombra, la cual venía navegando en una barca, revelando poco al barquero que la conducía.
- Pero, tú eres...Dijo Seiya.
- Soy Caronte de Aqueronte de la Estrella Celestial, el Guía del Infierno. ¡Uy, ¿qué veo?! Ustedes están vivos, solo los Muertos y Espectros pueden llegar a las orillas del Río Aqueronte, ¡¿Quiénes son ustedes?! Se preguntó aquel personaje, el cual mostraba una maldad pura en su ser y desprecio hacia las almas de aquellas que estaban llorando en las orillas del río. El personaje era un Espectro de contextura delgada y piel pálida. Sus cabellos eran oscuros, muy cortos y su cara se asemejaba al de un esqueleto, siendo lo más notable su particular dentadura, formada únicamente de incisivos, lo que hacía su apariencia humana sea dudosa.
- ¡Soy un Caballero de Athena, soy Seiya de Pegaso! Se presentó el castaño.
- ¡Yo también soy un Caballero de Athena, soy Shun de Andrómeda! Se presentó, por su parte, el peli verde.
- ¡Nosotros somos sus Aprendices: Rod y Todd de Andrómeda! Añadieron los dos niños, sin temer del Espectro.
- ¡Y yo soy también Caballero, como mis amigos, soy Bart de Tigre! Finalizó su presentación el joven rubio.
- ¡Caballero de Athena, con que ustedes son los intrusos que han sido reportados, de ser así, no puedo permitir que crucen el Río! Se negó a transportarlos.
- ¡Veamos si puedes hacerlo!. Gritó Seiya y se lanzó al ataque contra Caronte, el cual saltó en el aire y evadió los golpes.
- ¡Tonto! Le gritó el barquero.
- ¡"METEORO PEGASO"! Atacó el joven contra aquel Espectro.
- ¡"REMO RODANTE"! Se defendió de la ofensiva.
- ¡Mis "Meteoros" fueron rechazados! Dijo Seiya, mientras que Caronte lanzaba su ataque.
- ¡MORIRÁS! -Cuando estaba por acabar con el Caballero, las Cadenas de Shun y sus Aprendices se aferraron al Remo- ¡Mocosos! Les gritó a ellos.
- No deberías olvidarte de nosotros. Dijo Shun hacia él.
- Mocosos Insolentes, ¿por qué es tan urgente cruzar el Río? Quiso saber Caronte, mientras que Shun tenía detenido el remo.
- Escucha, lo cruzaremos y te advierto que no abandonaremos nuestras esperanzas en la "Puerta del Infierno". Dio su advertencia el peli verde con los niños.
- ¡Así será! Añadió Seiya con Bart.
- ¡Impertinentes! -Gritó Caronte y volvió a su barca- Quizás los deje cruzar el Río. Dio su posibilidad de transportarlos.
- ¿Es verdad lo que dices? Quiso saber Shun, ante una posible mentira o truco.
- ¿Qué me pueden dar a cambio? ¿Tienen algo de valor?. Pidió que para llevarlos, había que pagar un precio con algún objeto importante y de valor, así se pagaría el precio del viaje.
- ¿Aceptan dólares? Preguntó Bart, sacando dinero de su bolsillo.
- Los Muertos que cruzan el Río, deben pagarme con monedas de plata, ¿Ustedes qué van a darme?. Dijo Caronte, dando a conocer el precio para cruzar el Río.
- ¡Iluso! ¡No tenemos que pagarte, te voy a...! Gritó el castaño pero cuando iba a atacar al barquero, Shun lo frenó.
- Espera, Seiya. Le detuvo su amigo.
- Es mejor darle lo que pide, así nos dejaré cruzar, es lo mejor que podemos hacer, Maestro. Dijo Bart.
Shun caminó hacia el río y se sacó el colgante que tenía en su cuello.
- No es una moneda de plata, pero estoy seguro que puedo pagarte con esto. Dijo el peli verde, acercándose a la barca.
- ¡No, Shun! Le trató de detener Seiya.
- ¡Ohhh, pero si parece oro y no solo eso, se ve bastante caro, jajajaja!. Se quedó sorprendido Caronte, tomó el objeto y de ahí lanzó una risa.
- Shun, ¿de dónde lo sacaste? Preguntó Seiya a su amigo.
- Lo he tenido desde que era muy pequeño, es probable que sea un recuerdo de mi madre, que nunca conocí, o eso es lo que mi hermano Ikki me dijo. Contó el peli verde el origen del colgante que tenía y bajó la mirada, viendo aquellos tristes recuerdos de cuando era pequeño.
- Pero, Shun, ¡no puedes entregarle algo tan valioso! Trató Seiya de hacerle entrar en razón.
- No te preocupes, Seiya, si sirve para no meternos en una batalla innecesaria, para no lastimarnos los unos a los otros, entonces no tengo ningún inconveniente al entregarlo a cambio. Le calmó la tensión a su amigo.
- Pero..Iba a decir Seiya cuando Caronte habló.
- Muy bien, no es mucho que digamos pero aceptaré, vamos, suban al bote. Les llamó animadamente el barquero y se subieron.
Y así fue como comenzó el cruce del río.
- Yo remo cantando, transportando a los Muertos -Cantó Caronte- ¡Eh, niños! no se vayan a caer por escuchar mi maravillosa canción. Les pidió que no ignoraran su canto.
- Qué tonto, nadie escucha tu canción, ¿cuándo llegaremos al otro lado del Río? Quiso saber Seiya, aburrido de oír cantar a Caronte.
- Sé paciente, niño, el Río es mucho más grande comparado con los ríos del Mundo Real: Estamos a mitad de camino. Dijo el barquero.
- ¡¿Qué?! ¿Apenas a la mitad? Preguntó Seiya.
- Así es, mocoso, este es el lugar más profundo y frío del Río Aqueronte y es donde tú te vas a...Respondió Caronte.
- ¡¿Qué?! Se preguntó Seiya, sorprendido y fue lanzado fuera de la barca hacia las aguas.
- ¡MAESTRO! Gritó Bart.
- ¡Seiya! Exclamó Shun al ver a su amigo.
- Te dije que tu medallón no cubría el pasaje de los dos. Dijo Caronte.
- ¿Qué?! Le preguntó Shun al barquero, mientras que el castaño emergía de las aguas.
- ¡Jajaja! En este río no se puede nadar ni flotar, además hay muchos muertos quienes intentaron cruzarlo nadando, pero no lo lograron y se ahogaron, jajajajajaja. Se burló Caronte, mientras que las almas de los caídos iban hacia el castaño.
- ¡Seiya! Gritaron Shun, Rod y Todd.
- ¡Jajaja, sufre eternamente, mira como los Muertos te jalan hacia el fondo!. Río el barquero y los muertos hundían al joven en las aguas del río, pero Shun se apresuró a salvar a su amigo.
- ¡Seiya, Seiya, te sacaré de ahí! Gritó el peli verde, quien lanzó su Cadena de Andrómeda.
- ¡No hagas eso, él no pagó! -Le ordenó de que no rescatara a su amigo, Caronte, quien se preparó para golpear a Shun con el remo y lo hizo- En cambio a ti, si puedo permitirte que viajes en el bote, a cambio del medallón que me diste. ¡Vamos, ya deja esa "Cadena"! Le ordenó Caronte, pero el joven se resistía.
- ¡No! Se negó.
- ¡DÉJALA! Volvió a ordenarle.
- ¡No lo haré! Negó Shun a soltar a Seiya.
- ¡Maldición, mocoso, entonces tú también deberás caer al río!. Pero cuando iba a lanzar al peli verde y a los niños al río, Seiya emergió de las aguas.
- ¡Caronte, nuestra pelea aún no termina! Le advirtió Seiya de que aún tenían un duelo pendiente.
- ¡Maldito, ¿aún sigues con vida?! Insultó Caronte al Caballero de Pegaso, el cual se lanzó contra él.
- ¡"METEORO DE PEGASO"! Lanzó su ofensiva el chico.
- ¡TORPE, TUS "METEOROS DE PEGASO" NO SERVIRÁN CONTRA MI "REMO RODANTE" OTRA VEZ! -Gritó Caronte, defendiéndose; pero de golpe, la ofensiva de Seiya funcionó- ¡Pero, ¿Qué es lo que pasa? Sus puños se meten entre los espacios que deja mi "Remo"!. Exclamó horrorizado, mientras que era atacado sucesivas veces.
- ¡Caronte, no puedes usar el mismo ataque contra un Caballero dos veces! ¡TOMA ESTO: "METEOROS DE PEGASO"! Le advirtió Seiya, el cual lanzó su ofensiva contra el Barquero, el cual fue lanzado por los aires.
- Finalmente hemos despertado el "Octavo Sentido" y llegamos al Inframundo. Dijo Hyoga, quien había llegado con Shiryu, Martin y Allison a los dominios imperiales de Hades.
- Sí, pero desafortunamente nos hemos separado de Shun y del Maestro. Se lamentó el peli negro.
- Está bien, eventualmente todos nos encontraremos en nuestro camino hacia Hades y también hacia Seiya. Le tranquilizó Hyoga a su amigo, mientras que seguían su camino a toda velocidad.
Shun logró rescatar a Seiya de las aguas del Río Aqueronte, después de haber lanzado por los aires a Caronte, ahora tendría el camino libre hacia Saori.
- ¡Seiya, ¿estás bien?! Preguntó su amigo.
- Me salvaste, Shun, gracias, nunca debí bajar la guardia. Le agradeció el joven.
- Me alegro de que esté bien, Maestro. Se alegró Bart y le dio un fuerte abrazo.
- ¡NO, OIGAN, AYÚDENME, LOS MUERTOS ME ESTÁN JALANDO! Pidió auxilio Caronte.
- Ahora a él le toca hundirse en su río. Dijo Seiya hacia el rival.
- ¡OIGA, SI NO ME AYUDAN, NO SERÁN CAPACES DE CRUZAR EL RÍO! Les dijo como modo de advertencia.
- ¿Qué? Preguntó sorprendido el castaño.
- ¡Aun teniendo el bote, no conocen el camino y se perderán por siempre. Yo, Caronte, soy el único que lo conoce y el único que los puede cruzar! ¡AHHHHHH! Dijo, mientras que los muertos lo hundían.
- Seiya. Dijo Shun.
- ¡Rápido, me encargaré de llevarlos al Otro Lado del Río, lo prom...! Pidió desesperadamente auxilio el Espectro y los muertos lo hundieron.
- ¡"CADENA NEBULAR"! Lanzaron aquellas Cadenas Shun y los Hermanos Flanders, las cuales se aferraron a la mano de Caronte.
- ¿Qué hacen? Preguntó Seiya a ellos.
- No podemos dejarlo ahí, tenemos que cruzar ese Río lo más rápido posible, Seiya. Respondió Shun a su pregunta.
- No pueden confiar en un sujeto como ese. Seguramente nos atacará. Trató de advertirles del peligro de confiar en Caronte.
- Lo vamos a rescatar. Dijo Shun, firme en su decisión.
- Shun. Intentó el castaño una vez más en hacerlo entrar en razón.
- Escucha, Seiya, no nos queda más remedio que confiar en él, es el único que puede ayudarnos. Afirmó su posición el chico, mientras que Seiya tomaba el Remo de Caronte.
- Pero no me haré responsable si algo sucede. Dejó como aviso Seiya.
Caronte se subió al bote.
- Me salvaron, gracias, ahora regresenme mi Remo. Les pidió amablemente, pero Seiya y Bart no iban a caer en el juego.
- Emmm. Dudaron ambos.
- ¿Qué ocurre? ¿Acaso no quieren cruzar el Río lo antes posible? Preguntó Caronte a ellos dos.
- Seiya. Dijo Shun, convenciendo a su amigo.
- De acuerdo, ten. Le devolvió el joven el remo a Caronte.
- ¡Debo decirles algo: En el Infierno no deben confiar en nadie! Volvió a traicionarlos el barquero.
- ¡¿Qué?! Preguntaron sorprendidos Seiya y Bart.
- ¡Seiya, Bart! Gritó Shun al ver a sus amigos ser atacados por Caronte y resistían al golpe que les iba a dar.
- ¡Tranquilo, Shun, no confiaba en él, por eso estamos preparados para atacarlo, no soltaremos este Remo, sin él no puede hacer nada! Le tranquilizó el castaño.
- ¡Yo no diría eso, jajajaja! Le advirtió burlonamente.
- ¡¿Qué?! Le preguntó Seiya y Caronte se acomodó en el bote.
- ¿Creían que mi único poder era el Remo? ¡Pues se equivocan, muchachos! ¡TOMEN ESTO, EL GOLPE FINAL: "TRITURADORA DE CORRIENTE"! Los atacó Caronte a ambos y los arrojó los aires.
- ¡SEIYA, BART! Gritó Shun.
- ¡Y tú también eres demasiado sensible, mocoso, no debes preocuparte por nadie más que por ti! Dio su consejo malvado Caronte y atacó a Shun con remo, aprisionándolo.
- ¡Tramposo! Gritó Shun.
- ¿Qué quieres decir con "tramposo"? ¡Eres tú el tonto que confía en sus enemigos, deja de confiar tan fácilmente en los otros y ahora muere, luego me encargaré de tus Aprendices! Le dijo, mientras que aún Shun seguía resistiendo.
- "Seiya, Bart, todo es mi culpa, pero...¡Yo todavía...!" Ejerció Shun una gran fuerza y logró doblegar a Caronte.
- ¡Me rindo! -Dijo el enemigo.- Nunca había visto unos ojos como los tuyos, los Muertos que llegan al Inframundo cometieron muchos crímenes en el Mundo Real, por eso sus ojos están podridos, los tuyos no. Aunque te traicioné, puedo ver en tus ojos que aún quieres confiar en la gente, eres muy extraño, quizás seas de los que viven en los Elíseos. Solamente he visto a personas como tú, en los Elíseos. Se mostró sorprendido el barquero.
- ¿Elíseos? Preguntó Shun.
- Dicen que es un lugar como el Paraíso, se encuentra al final del Manantial Lete, en el lecho superior del Río Aqueronte, desafortunamente nunca lo he visto, aunque está aquí mismo en el Inframundo, no es lugar para los Custodios del Infierno como yo. Describió Caronte aquel sitio perfecto y libre de toda tragedia y dolor.
Pronto, Seiya fue llevado al bote de nuevo junto con Bart, mientras que se iban despertando.
- ¡Seiya, Bart! Despertaron al fin. Se alegró Shun de verlos bien.
- Shun -Dijo pero su mirada cambió a furia cuando vio a Aqueronte en el bote- ¡Ah, eres tú!. Señaló al villano.
- Eh, te salvaste de nuevo, mocoso. Gracias a este niño, quien me salvó la vida, me di cuenta de que él no es como los demás, así que por eso los llevaré al Otro Lado del Río. Prometió cumplir la orden de trasladarlos hacia la zona asignada.
- ¿Qué es lo que dices? Preguntó Seiya, tras levantarse.
- Dice la verdad, Seiya, incluso me devolvió mi Medallón, el recuerdo de mi madre. Mostró el peli verde aquel objeto tan preciado para él, como prueba de que Caronte era de confiar.
- Yo no le tengo confianza. Se negó Bart a creer las palabras del barquero.
- Imposible, este sujeto hizo esto, no puedo creerlo. Habló por lo bajo el castaño.
- Je, lo que hiciste fue más valioso que el mismo medallón, pues salvaste mi vida, que es más importante que cualquier cosa. Pero les advierto que esta tregua acabaré cuando crucemos el río, así que será mejor que estés listo, mocoso. Dio a entender las condiciones del trato, en cuando llegaran al otro lado del Aqueronte, tendrían que prepararse para pelear, tras agradecer a Shun por salvarle la vida.
- Está bien, trato hecho, acepto tu reto. Aceptó Seiya con Bart pelear contra Caronte.
- ¡Jajaja! Finalmente lo vemos. Esa es la Costa de la "Primera Prisión". Mostró el punto de llegada.
- ¿Cómo? Preguntaron Seiya y Bart.
- ¿"Primera Prisión"? Quiso saber Shun con los Hermanos Flanders.
- A partir de aquí se encuentran Ocho Prisiones, Tres Valles, Diez Fosas y Cuatro Esferas. Es un Mundo Infernal y Tenebroso, ignoro qué tan lejos se encuentre en este momento Athena, lo que sí puedo asegurarles es que es prácticamente improbable que logre llegar ante el Señor Hades. Mostró los territorios que deberían cruzar hasta llegar al Palacio del Emperador.
- Eso no...no puede ser. Athena está combatiendo, Saori está...¡Vamos, Shun, Niños! Pidió Seiya a sus amigos y saltaron del bote.
- ¡Sí! Gritaron ellos, pero Caronte saltó en el aire.
- ¡Esperen! Si quieren irse, deben pagar lo acordado. -Hizo recordarles el precio que debían pagar por el viaje-.
- Y así será. Perdona, había olvidado ese reto que hicimos. Shun, Rod, Todd, no participen en esto. Dijo el castaño, listo para enfrentar al barquero con Bart y pidió a los tres que no se unieran al combate.
- ¡Seiya! Dijeron sus amigos.
- En caso que nos derrote, no lo lamenten y sigan adelante. Pidió el joven.
- Seiya. Dijo Shun a su amigo.
- ¡Caronte, ya hemos visto suficiente tu técnica y esos poderes que tienes, no podrás derrotarnos, prepárate a morir! Le desafió Seiya a Caronte.
- Jaja, estoy seguro, los mataré, malditos mocosos. -Dijo, aceptando el duelo y preparándose para atacar- ¡JAJAJAJAJAJAJA! ¡"TRITURADORA DE CORRIENTE"! Lanzó su ofensiva Caronte contra ellos dos.
- ¡"METEOROS DE PEGASO"! Se defendieron Seiya y Bart, dirigieron el ataque contra el rival, pero éste colisionó con el la "Trituradora de Corriente", la cual formó una especie de tornado, el cual arrojó a los dos Caballeros al suelo.
- ¡Seiya, Bart! Gritó Shun y fue a verlos.
- Jejeje, Jejeje, Jejejeje, son unos tontos, se los advertí, jajaja, jeje -Se burló, llevándose la gloria y la victoria, pero de golpe, los "Meteoros de Pegaso" dieron con todo contra el barquero, destruyendo su casco y causando que las monedas de plata que llevaba, se cayeran al suelo- Dijiste que no debía emplear el mismo golpe dos veces contra un Caballero, ¡Ahhhhhh! ¡Maldición, al parecer era cierto! -Se lamentó y aterrado vio como su Armadura Sapuris había recibido muchos golpes y tenía marcas de impacto-.
Agonizando y caminando hacia atrás, el Espectro Caronte de Aquerontes murió cuando su cuerpo cayó sobre su barca, la cual se alejó con el cuerpo de su dueño, lejos de la costa del Río.
- ¡Seiya, Bart, ¿están bien?! Les preguntó Shun a sus amigos.
- Tranquilo, solo tenemos algunos rasguños. Tranquilizó el castaño.
- Qué alivio -Se alegró Shun y giró la vista hacia la barca que se alejaba, la cual se internó en la niebla del río-.
- Vámonos ya, Shun, Niños, debemos llegar a la Primera Prisión. Pidió Seiya y sus amigos asintieron.
Shiryu, Hyoga, Martin y Allison estaban yendo a toda velocidad por los pasos montañosos, mientras que desde la Cima de las Montañas, Dohko de Libra los observaba. Por su parte, Kanon también avanzaba y en su interior se preguntaba si Mabel y sus amigos habían logrado llegar hasta ellos.
Muy lejos, Saori y Shaka aguardaban la llegada de los Caballeros, los cuales llevarían la Armadura hacia ella.
Y por su parte, Seiya, Shun, Bart y los Hermanos Flanders iban corriendo por las escaleras que llevaban hacia la Primera Prisión.
- "Ikki, hermano, alcanzaré a Athena, a cualquier costo. Te lo juro" Prometió el chico de cabellos verdes a su hermano mayor.
- Pero, Shun, ¿Qué tan largas son estas escaleras? Tan solo hemos estado ascendiendo por este camino desde el Río Aqueronte. Se preguntó el castaño, cuando en ese momento, a la vista de ellos se divisó la Primera Prisión, un enorme edificio color blanco y con un aspecto griego con columnas corintias y un mensaje en el frontis del mismo.
- ¡Seiya, Bart! Les llamó el peli verde y la contemplaron, habían llegado.
- Esa es...la Primera Prisión. Es el Palacio del Juicio. Dijo Seiya, mientras que llegaban a las puertas de aquel edificio y se prepararon para entrar en el mismo.
- Ouch, mi cabeza, ¿Dónde estamos? ¿Ya hemos llegado? Preguntó Rigby, tras haberse despertado del golpe que se habían pegado.
- Menos mal que despiertas, amigo. Mira. Le señaló Mordecai, quien estaba con Benson, Papaleta, Skips, Musculoso, Starla, Fantasmano, Thomas, Eileen y Nube, a los pies de aquel enorme Arco de entrada.
- ¿Dónde estamos? Se preguntó Musculoso.
- Tengo entendido que esta es la "Puerta del Infierno", más allá está el Río Aqueronte, tendremos que cruzarlo de cualquier forma. Señaló Nube.
- Habrá que probar las prácticas de vuelo, ¿no? Sugirió Thomas.
- De cualquier forma nos vendría bien, estamos en las tierras imperiales de Hades, nos llegan a ver sus tropas, tendremos que combatir. Andando. Pidió Mordecai y pusieron rumbo hacia el Río.
- Vaya que tienen fama por copiarse del Arte de Francia, ¡OYE, HADES, NO TE ROBES NUESTRO ARTE, LADRÓN! Gritó con todas sus fuerzas Rigby, cuando en ese momento, Mordecai le tapó la boca.
- ¿Acaso quieres que nos detecten? Preguntó Benson a su empleado.
- ¡¿Qué?! Solo era una crítica constructiva, no hace mal a nadie. Se defendió el mapache.
- Dejemos de perder el tiempo y vamos, miren. Les señaló Eileen a una tropa de Soldados Imperiales, los cuales estaban de patrulla.
- Todo el Mundo al Aqueronte, ya. Ordenó Mordecai y comenzaron a correr en silencio, sin ser vistos por las fuerzas de Hades.
- ¿Todos están bien? Preguntó Ronaldo a sus amigos.
- Tranquilo, todo bien. Respondió Dipper.
- Peridot, ¿y tú? Le preguntó el chico rubio a la Gema.
- No pasa nada, caímos sobre una superficie no tan dura. Respondió la chica, mientras que aparecían en escena Star, Marco, Steven, Connie, las Gems, Dipper, Mabel, Wendy y Pacífica.
- ¿Adónde habrán ido Seiya y Bart con los demás? Se preguntó Wendy.
- La última vez que los vimos, fue en el Castillo de Hades, cuando estaban peleando ambos contra Radamanthys y luego cayeron por el "Cocito". Respondió Steven.
- No deberíamos quedarnos mucho tiempo por aquí, hay que encontrar a los demás y llevarle la Armadura a Athena. Dijo Connie, mientras que ella se daba la vuelta y veían que estaban a los pies del Palacio de Justicia, el primero de todos.
- ¿Qué será eso? Se preguntó Pacífica.
- Es un Tribunal, pero bastante antiguo, vamos. Pidió Dipper y se pusieron en marcha hacia el edificio.
- Oww, Dipper, puedo sentir la presencia de mi Dragoncito Marino, ¿no sería mejor encontrarlo a él y al bonbon de otro Caballero Dorado, llamado Dohko de Libra? Sugirió Mabel a su hermano gemelo.
- Tienes razón, así podríamos adelantar nuestro camino, si vamos adentro de este Palacio, perderemos mucho tiempo y...Dijo el castaño, cuando su gemela lo llevó corriendo hacia el edificio y los demás la siguieron.
- ¡PUEDO SENTIR LA PRESENCIA DE OTRO JUEZ SEXY, DIOS, VAMOS, VAMOS, ESTÁ AQUÍ DENTRO! Pidió Mabel de que se apresuraran y la siguieron.
- Nyeh hehehe, Mabel, tú nunca cambias. Río Peridot, quien tomó la mano de Ronaldo, haciéndolo sonrojar y se pusieron en marcha hacia el Palacio de Justicia.
- Ok, amigos, estamos en territorio enemigo, así que debemos ser fríos y si nos topamos con fuerzas de Hades, los hacemos polvo a todos, ¿estamos de acuerdo? Dijo CJ a sus amigos.
- ¡ESTAMOS DE ACUERDO! Exclamaron todos ellos y se prepararon para ir a buscar a los demás grupos.
Habían llegado a los dominios de Hades, pero les faltaba mucho por recorrer hasta llegar con el Emperador de los Muertos, no sería una tarea fácil, pero nuestros héroes iban a cumplir con la misión que Shion de Aries les había encomendado: Llevar la Armadura de Athena a la Diosa y así vencer al malvado Emperador y devolver la paz a la Tierra.
Bueno, sale otro capítulo recién sacado del horno :3, espero que les guste. ¿Qué eventos van a pasar en la "Primera Prisión"? ¿Mabel logrará tomarse otra foto y besar al próximo Juez? ¿Y qué pasará con los demás Caballeros en las tierras imperiales? No se lo vayan a perder, nos vemos en el capítulo que viene y que tengan un buen Miércoles para todos ustedes.
Saludos, agradecimientos y abrazos para aletuki01, lady-sailor (gracias por la propuesta sobre que Mabel reviva a los Caballeros Dorados caídos en combate, muy pronto haré mi propia Saga :3), Fipe2 y Kitty 1999 :D. Cuídense y el Sábado subiré otro capítulo más. :3
Nos vemos.
