Capítulo 17: El Emperador Hades se iba a mostrar finalmente ante Orfeo y sus acompañantes, los cuales eran Seiya, Shun, Bart y los Hermanos Flanders, los cuales habían sido ocultados de la vigilancia de Pandora, la cual, por un momento, pensó que aquel cofre con flores sería un trampa contra la vida del Gobernante del Mundo de los Muertos.

A su vez, el grupo de los "Herederos" con la "Brigada" junto con el grupo de Mordecai y Rigby iban a toda prisa para reencontrarse con Kanon, Shiryu, Hyoga, Allison y Martin, los cuales habían salido de la "Tercera Prisión", derrotando a los Espectros Rock de Golem e Iván del Troll, los cuales fueron enemigos fáciles de vencer, pero ahora, con el camino libre, los tres grupos debían ser sumamente cuidadosos, ya que estaban metidos en tierras bastante complicadas de atravesar.

En el momento en que estaban por alcanzar al grupo de Kanon, Steven y Connie se detuvieron y miraron hacia el Norte, en dirección hacia la "Octava Prisión", donde un sentimiento les invadió.

- Steven, Connie, ¿por qué se detienen? Preguntó Garnet a los dos niños.

- ¿Qué hacemos? No podemos detenernos. Dijo Claude Speed, haciendo recordar que tenían que encontrarse con Kanon y su grupo.

- Ustedes prosigan, nosotros nos quedaremos. Pidió Ronaldo.

- Pero, ¿Y Kanon? Preguntó Mabel, la cual se estaba asustando por no estar junto con su amado peli azul.

- Seguiremos luego, creo que hay un atajo que corta el camino hacia el Sur, donde podemos encontrarnos con ellos. Dijo Connie, la cual se había memorizado y hecho un mapa de las tierras imperiales de Hades.

- No podemos dejarlos solos, nos necesitan. Les hizo recordar Mabel.

Steven se acercó y apoyó su mano en los hombros de la hermana gemela de Dipper, la cual se negaba a dejar solo a su amado Dragón Marino.

- No te preocupes, Kanon es muy fuerte y severo, si pudo vencer a tantos enemigos aquí, estoy seguro que nadie lo podrá frenar. Pero necesitamos ayudar a Seiya, Shun y los demás, incluyendo a Orfeo, estamos en deuda con él y con Eurídice. Dijo el chico, haciendo saber de aquella deuda pendiente.

Mabel, por unos minutos, se quedó pensativa, sabía que su Dragón Marino era bastante fuerte y que nadie lo frenaría, pero otro lado, un extraño miedo la rodeaba sobre el destino de él y los demás Caballeros.

- Está bien, vayamos a ayudarlo. Dijo finalmente.

- Perfecto, andando, conozco un atajo. Les marcó Connie con Peridot el camino.

- ¿Hacia dónde? Preguntó Amatista.

- Por aquí, todo hacia el Norte, ¡vamos! Señaló Peridot y todos avanzaron hacia esa dirección, mientras que los otros dos grupos, los de CJ y Mordecai y Rigby se moverían en dirección hacia el Oeste, donde estaban yendo Kanon y los demás de sus compañeros.

- ¡SI VEN A HADES, DÍGANLE QUE SOLO FUE UNA CRÍTICA CONSTRUCTIVA POR LO DEL ARTE! Pidió Rigby como recado.

- ¡SE LO DIREMOS EN PERSONA! Prometió Ronaldo y se fueron hacia el Norte.


Orfeo se hallaba en el Salón del Trono de la "Octava Prisión", arrodillado y en silencio, con su Lira en las manos, esperando a la llegada del Emperador Hades, cuando él se estableciera en aquel sitio, el peli celeste tocaría como siempre lo había hecho por tanto tiempo, pero ésta vez sería con un toque muy especial y solo reservado para el enemigo.

- Cualquier cosa dirigida al Señor Hades, debe pasar primero por mí, tu Celadora Pandora.-Dijo Pandora, tomando su Lanza, en un movimiento de registrar lo que había en el cofre- Ahora, ¡abre ese cofre! -Ordenó-

- Como le dije, me gustaría mostrarle el contenido al Señor Hades. Respondió Orfeo, pidiendo que le mostrara el regalo preparado para el Emperador solamente para él.

- Es muy sospechoso, ¿por qué no quieres mostrarme el cofre? -Preguntó con mirada de dudas la chica- Estamos en el Inframundo, el Jardín del Señor Hades, considerado su Paraíso, no hay nada en este lugar que se le pueda ofrecer. Sobre todo viniendo de ti, que eres un Caballero. -Lanzó su mirada de frialdad hacia Orfeo y abrió el cofre- ¡Ah! Esto es... -Dijo y quedó sorprendida al ver las flores en el interior del cofre-

- Así es, como usted, cerca de la "Segunda Prisión", donde se nos permite a estar Eurídice y a mí, es el único lugar del Inframundo en donde crecen flores. Traje algunas esperando complacer al Señor Hades. Dijo Orfeo, mostrando el regalo.

- ¿Ha sí? Con que flores, ¿eh? -Volvió a lanzar sus dudas y sospechas, para luego hundir la Lanza en el interior de las flores, buscando algún posible objeto sospechoso que atentara contra la vida del Emperador-

Orfeo permaneció en silencio, pero de golpe, las puertas se abrieron, permitiendo que entrara la luz blanca de los exteriores y revelando la presencia de tres invitados en el umbral.

- ¿Qué? -Se preguntó sorprendido y miró hacia atrás- Ustedes son...los Tres Jueces del Infierno -Reconoció Orfeo a aquellos tres personajes- Los Tres Jueces del Infierno. Dijo Orfeo, quien seguía arrodillado.

- Señorita Pandora. Llamó Radamanthys a la chica, quien se giró al escuchar al rubio.

- Usted nos llamó al mismo tiempo. Mencionó Minos.

- ¿Acaso ha sucedido algo malo? Preguntó Aiacos.

- No, todo sigue igual. -Respondió y caminó hacia el peli celeste- Solo se trata de la Lira de Orfeo, pensé que ustedes también deberían escuchar sus Melodías alguna vez. Agregó ella del por qué los había llamado, pero Aiacos dio un paso firme, quedando cerca de la chica.

- Señorita Pandora, disculpe, pero los Caballeros se encuentran en el Inframundo ¿y aún así nos pide venir aquí para escuchar un Arpa? -Preguntó Radamanthys, el cual mostró un tono de seriedad al asunto-.

- Silencio, Radamanthys, el Señor Hades aún no sabe nada acerca de este penoso asunto. No quiero molestarlo con algo tan trivial como esto, por eso actúa como si nada estuviera ocurriendo y aunque sea por un momento, te invito a escuchar la melodía, en silencio. -Ordenó ella de que no hablara más, para que luego pidiera que escuchara a Orfeo tocar su Lira.- ¿Entendido? No quiero que desobedezcas.

- Sí. Radamanthys tuvo que responder y callarse, ya que de lo contrario, terminaría castigado por desobediencia.

Orfeo se puso después de que Pandora pidiera al rubio que escuchara con los otros dos Jueces, el espectáculo que él daría al respecto.

- "Esto no me agrada, justo hoy los Tres Jueces...Seiya, Shun, Niños" Temió el joven de que el plan no saliera como esperaba.

Pronto, los Tres Jueces tomaron asiento, a la espera de que comenzara Orfeo a tocar su Lira para ellos, hasta que el propio Hades llegara al Salón del Trono y con él, todas las piezas estarían en su lugar. El peli celeste comenzó a tocar su Lira, un suave concierto inundó el sitio, a pesar de que Radamanthys permanecía serio y callado, Minos lo estaba disfrutando con una pequeña sonrisa en su rostro, pero Aiacos estaba igual que el rubio ingles. Pandora también lo disfrutaba en silencio, pero en el interior de Orfeo, él sentía aquella presencia, sabía que en un abrir y cerrar de ojos, el Emperador aparecería y podrían ponerle punto final a su existencia.

- "Ya está aquí. Pero ¿cómo llegó? Hades está sentado en su trono del otro lado de la cortina, no hay tiempo que perder, llegó la hora de combatir. ¡Es mi deber como Caballero de Athena y para cumplir el deseo de Eurídice! ¡El sonido secreto de la Lira: "La Serenata Mortal"!" -Orfeo comenzó a cambiar el tono de su música, preparando su arma secreta- "Los Dioses dejarán de hablar, los Pájaros dejarán de cantar e incluso las Estrellas dejarán de brillar, en medio del encanto, todos se dormirán. Es el breve momento donde el Universo de detiene y duerme profundamente. Todo en este Mundo se dormirá profundamente, profundamente, profundamente, profundamente" -Acto seguido, Aiacos, Radamanthys, Minos y Pandora quedaron dormidos en un profundo sueño y Orfeo se levantó- "Ahora sus mentes duermen profundamente, gracias a la "Serenata Mortal" o mejor dicho, sus Mentes se han separado de sus cuerpos y se encuentran vagando en otra Dimensión. Aunque despierten después de 10 días, nunca sabrán que han estado durmiendo y tan solo pensarán que estuvieron escuchando mis Melodías. ¡Ahora, esta es mi oportunidad, Hades, prepárate!"- Exclamó Orfeo, listo para destruir al Emperador, pero en ese momento, un potente ataque desconocido perforó su armadura en la zona del pecho, tomándolo por sorpresa- ¡¿Qué?!. Se preguntó el joven por aquel golpe sorpresivo, cuyo autor era nada más ni nada menos que el propio Juez del Infierno, Radamanthys de Wyvern, el cual no había caído bajo el hechizo de Orfeo.

- Es realmente una pena, ya que mis oídos no están educados para apreciar el sonido de tu Arpa. Además, era imposible que alguien como tú renunciara a ser un Caballero, sabía que algún día harías algo como eso. -Dijo el rubio, el cual estaba posicionado y listo para matar a Orfeo, mientras que el joven hacía un esfuerzo, a pesar del golpe, para voltearse y ver al que le atacó cobardemente por la espalda- Aunque entiendo por qué tú, Orfeo de Lira, tienes tu poder comparable con el de los Caballeros Dorados, jamás imaginé que serías capaz de poner a dos de los Jueces del Infierno bajo tu hechizo, sin embargo no permitiré que hagas lo que quieras, ¡este es tu fin, Orfeo! ¡"Gran..."! Sentenció el rubio, quien se preparó para acabar con el peli celeste, pero del interior del cofre, salieron sorpresivamente, Seiya y compañía.

- ¡Radamanthys! -Gritó el joven, tomando por sorpresa al Juez rubio- ¡"METEOROS DE PEGASO"! Atacó Seiya al inglés.

- ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! Gritó el Juez, el cual recibía con todo el ataque y su casco caía al suelo, quebrándose uno de los dos cuerpos, el del lado izquierdo.


- ¡Esta es la "Octava Prisión", vamos! Señaló Steven y subieron las escaleras.

Empezaron por abrir las puertas, pero éstas estaban cerradas por dentro.

- ¡No se abren, hola, hola, somos nosotros! Gritó Connie, pero por el sonido del combate entre Seiya y Radamanthys, se hizo imposible que los lograran escuchar.

- Aún lado. Pidió Peridot y con su cañón láser derribó las puertas de acceso.

- Gracias, Peridot. Le agradeció Connie.

- No es nada, ya me lo agradecerán, ahora andando. Pidió la chica y se adentraron hacia el interior del sitio.


- ¡Orfeo, hazlo ahora! Pidió Seiya de que destruyera al Emperador, Radamanthys, quien se había recuperado del golpe, estaba ahora furioso y no descansaría hasta acabar con ellos.

- ¡Mi Pastelito Inglés, ya volví! Gritó Mabel, feliz de ver a su amado Juez y se lanzó para abrazarlo y besarlo.

A su vez, los demás miembros de los "Herederos" entraron al Salón del Trono.

- ¡Allí, allí está Orfeo! Señaló Connie, tomando la mano de Steven y juntos prepararon la Lira de Mime, yendo con él hacia el ataque contra Hades, quien estaba sentado en su trono.

- ¡Resiste, Mabel, ahí vamos! Pidió Dipper, pero la chica tenía a Radamanthys bajo su control.

- ¿Me extrañó, Su Señoría? Le preguntó dulcemente al Juez.

A pesar de que Mabel lo tenía bajo su control, Radamanthys, preso de la furia y el odio, se lanzó a la carrera para detener a Orfeo, quien había llegado a las escaleras y se dirigía hacia el trono, preparando su Lira.

- ¡Detente! Le ordenó el rubio, quien estaba por lanzar otra ofensiva.

- No te dejaré ir, solo déjame besarte y curaré tu odio con mi amor. Prometió la gemela, pero el rubio estaba listo para acabar con ella.

- ¡Mabel, no! Gritó Dipper y corrió hacia ellos, aferrándose a la capa blanca de su hermana, sacándola a tiempo de Radamanthys, mientras que él iba contra todo, contra viento y marea hacia Orfeo.

- ¡HADES, HA LLEGADO TU FIN! -Gritó el peli celeste y el Emperador se levantó de su trono, causando que el joven se detuviera- ¿Qué? ¿Ese es Hades? ¡No, no es posible! Gritó sorprendido Orfeo de verse cara a cara con él.

- ¿Ese es Hades? Preguntó Connie.

- Tengo un muy mal presentimiento sobre esto. Temió Steven.

Allí estaba, de pie, el viento movía las cortinas del trono y un reflejo de superioridad y autoridad podía notarse en él.

- ¡Increíble, ese medallón es...!Señaló Seiya, sorprendido también con Bart y los demás.

- ¡Ese es...! Exclamó Shun, recordando el momento en que había entregado el Medallón de su madre al Espectro Caronte de Aqueronte, para pudiera pagar el viaje hacia la otra orilla del Río.


Flashbacks: - "Prometo cuidarlo". Juró Shun, mientras que entregaba el Medallón.


Fin del Flashbacks: Y allí estaba aquel objeto, colgando del cuello del Emperador Hades.

- ¡Es que...es...es idéntico a mi Medallón! ¡Y su...su rostro! -Gritó horrorizado al ver la terrible verdad- ¡Es el mío, soy yo!. Siguió gritando, horrorizado al ver semejante igualdad en él.

- Ah...Señor Hades. Dijo Radamanthys, sorprendido.

- Aún no logro comprender ¿por qué es idéntico a Andrómeda?. No, solo importa en este momento ¡Y no puedo perder esta oportunidad! ¡AHHHHHH! Gritó Orfeo, lanzándose con Connie y Steven contra Hades.

- ¡NO SE LOS VOY A PERMITIR! Iba a intervenir Radamanthys, pero Seiya y Bart se interpusieron.

- ¡NOSOTROS SOMOS TUS OPONENTES! Gritó Seiya con Bart y atacaron al rubio.

A su vez, Mabel se hallaba tentada, mirando en recostada en el suelo y tomando fotos de Hades para su álbum.

- Jiji, hola, Su Alteza, mucho gusto, ¿tendría usted la amabilidad de darme su número de teléfono? -Preguntó ella muy divertida.- ¡Awwww, qué lindos ojos que tienes, Dios, siempre quise ser la Emperatriz de un Mundo, pero me siento feliz de ser una "Heredera" de los Siete Dioses Guerreros de Asgard!.

- ¡Escucha la última melodía de Orfeo! ¡ESTE ES "EL ACORDE FINAL"! ¡MUERE, HADES!. Lanzó el peli celeste con los niños su ofensiva contra Hades, las cuerdas de las dos Liras se enredaron sobre el Emperador, aprisionándolo y llevándolo a su futura y pronta destrucción.

Pronto, el cuerpo del pelirrojo desapareció por completo, como si hubiera explotado una poderosa bomba, no quedaron restos del enemigo.

- ¡Mira! Señaló Seiya.

- ¡LO HAN LOGRADO! Celebraron ellos.

- ¡NO PUEDE SER! Gritó horrorizado, Radamanthys.

Pero la alegría duró poco tiempo.

- ¿Qué? ¿Qué pasó? -Se preguntó Orfeo, al ver que las cuerdas estaban empapadas del Cosmos de Hades- Desapareció, Hades desapareció, ¡imposible! pero ¿quién era el que acabo de ver? Quiso saber el peli celeste.

- Esto no me gusta para nada. Temió Perla, mientras que Garnet guardaba un terrible desenlace por su "Visión del Futuro".

- ¡¿Eh?! Exclamó sorprendido Shun.

- Pero, ¿Qué ocurrió? Quiso saber saber Seiya al respecto.

- ¡MALDITO! Gritó Radamanthys y sorpresivamente, atravesó el pecho de Orfeo, atacándolo por la espalda.

- ¡ORFEO! Gritaron Connie y Steven. Lo mismo Seiya, Shun y los niños.

- ¡Te haremos sufrir! Juró Connie, quien se lanzó con la Espada de Rose Cuarzo contra el Juez del Infierno.

- ¡Allí voy, Connie, resiste! Dijo Steven, el cual golpeó a Radamanthys en el rostro, pero sin lograr sacarlo de encima de Orfeo, quien siguió recibiendo el ataque del rubio.

Pero cuando ellos iban a atacar, el rubio mostró otra fase de su plan: Tomó al herido peli celeste, utilizándolo como escudo humano.

- ¡Momento! ¡Si me atacan, también lastimarán a Orfeo! -Amenazó a todos ellos-

- Eres un maldito cobarde, Radamanthys de Wyvern. Le maldijo Connie.

- Pagarás caro por lo que hiciste, no te salvarás. Prometió Steven.

- ¡Silencio, después de Orfeo, me haré cargo de matarlos a todos ustedes! -Dio su amenaza de muerte y luego le ordenó al peli celeste lo siguiente- Ahora te ordeno que regreses a la normalidad a Pandora, Minos y Aiacos. Ordenó a Orfeo de que cumpliera su orden.

- Nun...ca. -Se negó el joven, quien dirigió sus dedos hacia su Lira y comenzó a tocar, apareciendo una luz blanca y celeste-

- ¡Ah! ¡¿Qué?! -Gritó horrorizado Radamanthys, al ver que las cuerdas se enredaban en su Armadura-

- ¡Bien, Orfeo! Le felicitó Seiya.

- ¡Seiya, Bart, ataquen a Radamanthys a través de mi cuerpo! Ordenó el peli celeste.

- No...pero. Dijeron ambos, viendo que si lo hacían, Orfeo iba a morir.

- ¡No lo duden, no sobreviviré a estas heridas! ¡Tienen que...derrotar a Radamanthys e ir...tras Hades! Pidió que lo hicieran, pero las Cuerdas se rompieron y Radamanthys se preparó para matarlo.

- ¡AH! ¡QUÉ INOCENTE ERES! Exclamó el rubio.

Orfeo dejó caer su Lira al suelo y se aferró con fuerza al cuerpo de su rival, mientras que éste lo atacaba repetidas veces.

- ¡APÁRTATE, MALDITO! Le ordenó el rubio.

- ¡SEIYA, BART, ATAQUEN AHORA! Exigió el peli celeste.

- Pero...Iba a decir el castaño.

- ¡RÁPIDO! Pidió desesperado Orfeo, al ver que Seiya y Bart dudaban de hacerlo.

- ¡Si no despiertas a Pandora y los demás, continuaré hasta matarte! Advirtió Radamanthys a Orfeo, quien siguió atacándolo y una línea de sangre se vio bajar desde la frente del peli celeste.

- ¡¿Qué esperan?! -Les preguntó y volvió a recibir las descargas del enemigo- ¡No desperdicien mi vida, ATAQUEN!. Ordenó de nuevo.

- ¡MUERE! Exclamó Radamanthys, listo para matarlo definitivamente.

- ¡Si son unos Caballeros de Athena, APRESÚRENSE, ATAQUEN! Los desafió y a ambos protagonistas no les quedó otra que obedecer la orden de Orfeo.

- ¡AHHHHHHHH, PERDÓNANOS, ORFEO: "METEOROS DE PEGASO"! Lanzaron Seiya y Bart su ofensiva, la cual con su intensidad, alejó a Radamanthys del peli celeste.

- ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH, SU TÉCNICA ES MUCHO MÁS PODEROSA QUE ANTES! Gritó horrorizado y soltó al joven, quien cayó al suelo.

- "¡¿Este Cosmos es el "Octavo Sentido"?! Se preguntó Orfeo, tras caer al piso.

Acto seguido, tras liberarse del Juez, Seiya y Bart fueron con los demás para ver cómo estaba.

- ¡Orfeo! -Gritaron ambos, al verlo herido y con su Armadura destruida, llegaron hasta él y lo ayudaron a levantarse, pero no sabían que él ya estaba con muy pocas energías para hacerlo- Levántate, por favor. Pidió Seiya de que hiciera un esfuerzo, pero no podría hacerse.

- Por favor, resiste. Pidió Shun, quien trajo la Lira que había caído.

- Sé que puedes, vamos, fuiste muy valiente contra Radamanthys, vamos, tú puedes. Le animó Steven con Connie.

- A...A...¿ustedes son de verdad Caballeros de Athena? -Preguntó a ellos-

- Orfeo, amigo. Dijo Seiya, tomando la mano del músico.

- Cuídenla, por favor...se los suplico...protejan...a...Athena. Pidió como último deseo suyo, para luego, finalmente morir en paz tras haber cumplido con su misión.

- Orfeo, ¿por qué? Preguntó Seiya, mientras que las lágrimas aparecían en ellos y abrazaba al caído músico.

- Seiya, Bart...¿Acaso Orfeo ya no tendrá que seguir tocando el Arpa para luchar? Y al fin podrá descansar, ¿cierto? Preguntó Shun con las lágrimas bajando por sus ojos.

- Sí. Respondió con un tono triste, Seiya, en su voz, mientras que Orfeo de Lira estaba ya en paz.

- "Eurídice" Pensó en ella finalmente y su alma dejó por fin las tierras imperiales, esas regiones donde el dolor, el sufrimiento y la muerte eran la moneda de cada día, ellos dos, Orfeo de Lira y Eurídice estaban en paz finalmente, reuniéndose en el Más Allá para estar juntos y cumplir la promesa de amarse y estar para siempre juntos, incluso después de la Muerte.

Steven y Connie salieron en silencio con los demás hacia afuera y miraron hacia el Cielo, lugar donde ahora estaban Orfeo y Eurídice para siempre.

- Ahora se convertirá en una Estrella y solo tocará canciones de amor. Se dice que puedes escuchar la Lira de Orfeo, si escuchas cuidadosamente en su dirección a su Estrella, en el Cielo del Verano. Dijo Seiya, mientras que miraban al Firmamento, tanto en los dominios de Hades como en la Tierra, donde estaban los demás grupos en el Santuario y una Estrella Fugaz cruzó el Firmamento hacia el Este.


Orfeo de Lira y Eurídice habían muerto, finalmente sus almas eran libres del tormento de Hades y ahora podían estar juntos y para siempre en el Más Allá, alejados del dolor y la muerte.

- "Así que ese es el Amor Humano, la esencia de la Naturaleza y que permite que las personas estén juntas...Ahora lo comprendo todo...Rose y Greg...ellos...tenían un verdadero lazo de amor y que nunca se separarían, pero con su muerte...Ellos son como Orfeo y Eurídice. Si lo hubiera comprendido antes y así hubiera evitado alejarme de Greg cuantas veces venía para saludarme o para visitar a Steven en la casa, me hace sentir culpable" Pensó Perla, recordando esos momentos en los que estaba con Rose y ese gran amor que sentía Greg por ella, cosas como esa la hacían sentir triste, porque siempre había evadido los saludos y el buen humor que siempre traía el ex-músico, incluso cuando fueron a Empire City, se sentía culpable, pero en ese momento, sintió la mano de cierta Gema que se apoyó en sus hombros.

- Sabía que ibas a decir eso, Perla, no te culpas, fueron malas acciones que cometiste, pero aún así, Rose hubiera querido que nosotras también fuéramos felices, como lo fue ella con Greg, incluso cuando quedó embarazada de Steven. Dijo Garnet, quien pudo ver los pensamientos de Perla, gracias a su "Visión del Futuro", inmediatamente, los ojos de la chica se humedecieron por lo que había hecho en el Pasado y abrazó a Garnet con mucha fuerza.

- ¿Estará bien? Preguntó Amatista, pero Lapis le cerró el paso.

- Es mejor dejarla sola un rato, necesita descargarse, ven, vamos adentro. Dijo la Gema del Océano, mientras que volvían al interior de la "Octava Prisión".

Dentro, Mabel estaba tomándose fotos y besando a Minos y Aiacos, los cuales seguían bajo el hechizo del sueño de Orfeo, no notarían que una cierta gemela de cabellos castaños les había estado besando y dando mimos todo ese tiempo.

- Nosotros nos apresuremos a encontrarnos con Kanon y con los demás, ustedes sigan su camino: Lisa y los demás están en camino también. Les comunicó Ronaldo a los chicos.

- Está bien, tengan cuidado, amigos, los caminos están muy custodiados por las fuerzas de Hades. Pidió Seiya a ellos.

- Lo tendremos en cuenta. Respondió Dipper y partieron de allí.

- Adiós, Mis Pastelitos, nos volveremos a ver. Se despidió Mabel de Radamanthys, Minos y Aiacos, besándolos y dándoles el último abrazo, mientras que Steven y Connie depositaban dos Rosas al lado del cuerpo de Orfeo.

- Nunca te olvidaremos, Orfeo de Lira. Prometieron ambos chicos y partieron con los demás de sus compañeros para seguir a Kanon y los demás.


Mientras tanto, al Suroeste de la "Octava Prisión", se estaba llevando a cabo una tenaz batalla entre las fuerzas de la Guardia Imperial del Emperador Hades contra dos intrusos, los cuales estaban masacrando a todo quien quisiera detenerles el paso.

- ¿Qué clase de enemigos? Se preguntó uno de los Guardias.

- Son simples niños, pero portan las Armaduras Marinas de los Generales del Emperador Poseidon. Respondió uno de los Capitanes, quien veía cómo sus tropas eran barridas por aquellos dos conocidos.

- ¡Debieron habernos dejado pasar y no estarían lamentando bajas! -Gritó Brady de Caballo Marino, el cual se elevó en los Cielos y preparó su ataque- ¡TOMEN ESTO: "VIENTOS HURACANADOS"! Exclamó el joven y arrojó por los aires a todos los enemigos, dejándolos fuera de combate.

- ¡Ya escucharon, quítense del camino o nos abrimos paso a golpes! -Exclamó, por su parte, Mavis de Sirena, la cual también se preparó para atacar- ¡"CANTO DE LAS SIRENAS", SIENTAN COMO SUS MAYORES Y MÁS PROFUNDOS DESEOS LES JUEGAN EN SU CONTRA! Dijo ella y los Guardias terminaron por sucumbir ante la traición de sus propios deseos más profundos.

- Ordenen la retirada. Ordenó serio el Capitán de la Guardia Imperial.

- Sí, Señor. Respondió uno de sus Lugartenientes y dio la señal para que se retiraran, llevándose a sus muertos y heridos.

(Música X Gon´Give It To Ya, DMX)

La zona quedó completamente vacía al retirarse las fuerzas enemigas, eso les dio el paso libre a Mavis y Brady de avanzar.


Volviendo a la "Octava Prisión", solo quedaron allí Seiya, Shun y los niños.

- Shun, Niños, no podemos detenernos más tiempo, vamos tras Hades. -Pidió Seiya, pero al voltearse, se toparon con Radamanthys, quien había sobrevivido al golpe anterior de ambos-

- Pero...Radamanthys, ¿acaso eres inmortal? Preguntó Bart a él.

- Jaja, así es, desafortunadamente para ustedes, aunque su Poder haya aumentado, sus técnicas infantiles no funcionarán contra mí. Ahora ¡MUERAN IGUAL QUE ORFEO! Respondió a su pregunta, pero cuando se preparó para atacar, Shun se interpuso.

- Espera, Radamanthys. -Lo detuvo Shun, cuyo color de ojos había cambiado- ¡No me gustan las batallas, detente! Le ordenó con voz autoritaria.

- ¡¿Qué?! ¡Increíble, no solo su apariencia, sino hasta su voz es idéntica a la del Señor Hades! Preguntó el Juez sorprendido y reconoció aquel cambio.

- ¿Qué? Shun...Dijo Seiya confundido.

- ¿Maestro? Preguntaron Rod y Todd, para Radamanthys fue motivo de risa y burla.

- Jejeje, ¡JAJAJAJA! ¡AUNQUE TU ROSTRO SE LE PAREZCA, NO COMPRENDO QUE AL FINGIR ERES EL SEÑOR HADES! ¡¿ACASO ERAS TAN ILUSO QUE PENSASTE QUE NO IBA A ATACARTE! ¡TOMA ESTO! Gritó el rubio y se le lanzó contra él, deshaciéndose de Rod y Todd, quienes le bloqueaban el paso.

- Inepto, ¡¿no entendiste?! ¡Te ordeno de que te detengas! ¡RADAMANTHYS! -Ordenó serio y luego elevó la voz, deteniendo al rubio, quien se le quedó observando-

- "Esta grandeza...no...no es algo...que un simple Humano pueda imitar, en verdad este individuo es...¡No puede ser! Mi Señor, ¡no!" Quedó sorprendido el rubio al verlo a Shun, su piel se había vuelto muy blanca y sus ojos estaban también apagados.

- Imposible, no puedo creerlo, Shun, ¿Qué ocurre? Preguntó Seiya, acercándose a su amigo.

- Ustedes son los Caballeros de Pegaso y Tigre. Dijo fríamente.

- ¿Tú? Shun. Respondió Seiya, sorprendido con Bart.

Shun cambió su cuerpo, volviendo a ser Hades.

- "Ya no cabe duda, aunque...¡No puedo creer que el Señor Hades sea Andrómeda, un Caballero!" Pensó para sus adentros Radamanthys, viendo a su Emperador mostrar su rostro y el cuerpo que ahora poseía.

- No, ¡No! Eso no puede ser, tú eres Shun, eres un Caballero de Athena, quien porta la Armadura de Andrómeda, nuestro compañero y hermano menor de Ikki. Así es, eres una persona noble que no le gusta pelear, no hay necesidad. Esa es la verdad, no es así/¿no es así?, Shun. Trató Seiya de hacerlo entrar en razón.

- No te me acerques, eres un enemigo, un simple Caballero, ¡¿cómo te atreves a intentar tocarme?! Le prohibió que le hablara, ya no era el mismo Shun que ellos conocían.

- M...Ma...Maestro Shun. Dijeron Rod y Todd, temblando del miedo.

- Pero...Dijo Seiya a su amigo.

- ¡Radamanthys! Llamó el pelirrojo al Juez y éste tomo posición militar.

- ¡¿Eh?! ¡Sí, Señor Hades! Respondió con dudas pero manteniendo su fidelidad.

- ¿Eh? ¿Qué? ¿Hades? Se preguntaron Seiya y Bart al escuchar esas palabras.

- ¡¿Dijiste Hades?! ¡No puede ser, es imposible! Se negó Bart a creer aquellas palabras.

- ¡No, no, Shun! ¡Está mintiendo! Trató de hacerlo entrar en razón, Seiya, pero en ese momento, Radamanthys los sorprendió y atacó por la espalda.

- ¡Castigaré a todo aquel que se oponga al Dios del Inframundo: "Gran Caución"! Los atacó con suma fuerza, haciéndolos gritar, mientras que Shun los observaba sin importarles lo que les ocurriera.

- Niños. Les llamó Shun, ahora poseído por Hades.

- S...sí..Sí...Ma...Señor Hades. Respondieron temblorosos y aterrados, los Hermanos Rod y Todd.

- Vengan conmigo, ustedes serán los nuevos líderes de la Guardia Imperial. Les ordenó y tuvieron que acatar esa orden.


Sobre las colinas rocosas del Oeste, allí se hallaban Saori y el Caballero Shaka de Virgo, observando hacia el Este de lo que estaba pasando.

- Sabes que en Judeca hay un Cosmos gigantesco que jamás había sentido. La espera valió la pena. Dijo Shaka a Saori, quien estaba callada.

- Al fin ha hecho su aparición en el Inframundo el Rey de la Oscuridad Hades. Oficializó Saori en esos momentos, mientras que el viento movía sus cabellos.


De vuelta en la "Octava Prisión", Pandora se había despertado del hechizo que Orfeo había lanzado contra ella y los Jueces del Inframundo, hasta allí caminó Radamanthys, quien se arrodilló ante ella.

- Señorita Pandora, vine a decirle como me lo ordenó que esta mañana he llevado los cuerpos de Pegaso, Orfeo y Bart al Cocito. Informó sobre sus labores.

- Muy bien, malditos, ¿cómo pudieron llegar tan lejos? Matarlos no calmaría mi furia. Dijo ella con los ojos cerrados y se hallaba muy molesta.

- Pero, Señorita Pandora...Dijo Minos.

- ¿El Señor Hades se encuentra bien? Preguntó Aiacos.

Pandora se volteó y miró la Armadura de Andrómeda, la cual estaba tirada en el suelo y sin su Portador.

- Ya se liberó de esa sucia Armadura, en estos momentos se está limpiando de las impurezas del Mundo Real. Respondió la chica a la pregunta de Aiacos y se vio a Hades sentado en el trono imperial y a ambos lados, los Hermanos Rod y Todd Flanders, los cuales montaban guardia, a pesar de haber resistido como pudieron, terminaron siendo enviados del otro lado, hacia el lado del Mal.

- Todavía me cuesta creer que el tan Andrómeda, un Caballero, resultara ser el Señor Hades. Observó con asombro Radamanthys.

- Sí, aún no puedo creerlo, escuché que Andrómeda juró lealtad eterna a Athena y a pesar de su juventud, es un auténtico Caballero que ha luchado en numerosas batallas. Agregó Minos.

- No tenemos ninguna prueba, ¿cómo es posible que el Señor Hades resultara ser una persona así? Quiso saber Aiacos al respecto.

- No lo sé, pero solamente unos cuantos Espectros, incluyéndonos a nosotros, conocían la verdadera apariencia del Señor y como sea, solo lo habíamos visto a través de esas cortinas. Dijo Radamanthys, en respuesta de las preguntas de los otros Jueces.

- Pero, ¿Quién era esa persona que vimos todo este tiempo? Quiso saber Minos.

- Es verdad, ¿Quién era en realidad el Maestro Hades? Preguntó Aiacos, pero esa pregunta terminó por hacer saltar a Radamanthys de un sorpresivo golpe.

- ¡Ah, podría ser que lo hemos visto fuera...! Iba a decir, pero Pandora le detuvo.

- Ustedes, ¿Qué demonios hacen aquí? -Interrogó la chica, quien pasaba frente a ellos, los Tres Jueces se arrodillaron, mientras que ella llevaba una bandeja en sus manos, donde podía verse una tetera de plata y otros objetos- No tienen por qué preocuparse del Señor Hades. ¡Regresen a sus puestos de una vez! Les ordenó de que salieran de allí y volvieran a sus funciones.

- ¡Sí! Respondieron al unísono los Tres Jueces del Infierno.

- Eviten hacer suposiciones inútiles, deben saber todo lo concerniente al Señor Hades es mi deber. ¡¿Está claro?! Les avisó sobre sus funciones y luego les dejó en claro quién mandaba.

- Sí. Respondieron Radamanthys, Minos y Aiacos.

- Excelente, ahora ocúpense de su misión. Vayan tras Athena y eliminen a los Caballeros restantes sin ninguna equivocación de ninguna especie. Ordenó de que fueran a destruir a los enemigos.

- ¡Sí! Respondieron otra vez los Jueces.


Yendo con Kanon, Hyoga, Shiryu, Martin y Allison, éstos llegaron hacia una especie de laguna de aguas oscuras como la propia noche.

- ¡Mi Dragoncito, ya volví! Gritó Mabel y se arrojó a los brazos de Kanon, tomándolo por sorpresa.

- ¿Qué pasó? ¿Y Seiya y los demás...? Quiso saber el peli azul, pero al ver que Steven y Connie estaban muy callados, reconoció que era mejor no preguntarlo por ahora.

- Es la "Cuarta Prisión", el "Pantano de la Oscuridad" Observó Hyoga a sus alrededores y entonces vieron a alguien venir en una balsa hecha de troncos.

- ¡¿Entonces tú eres el Espectro que cuida de esta "Prisión"? Preguntó Shiryu hacia el personaje.

- Exactamente, soy Phlegyas de Licaón, la Estrella Celestial del Castigo. Se presentó el Espectro de afilados dientes.

- Ayyy qué miedo. Se burló Shiryu del oponente.

- Sí, vaya, el Señor del Castigo, uhhhh, Señor Francés del Crimen, uhhh. Se burló también Martin.

- Necesitamos esa balsa para cruzar el Pantano. Pidió Shiryu al Espectro.

- No me digas, tenemos que pagarte como en el Río Aqueronte, ¿verdad? Preguntó Hyoga a Phlegyas.

- Agh, eso no, los dejaré subir gratuitamente, pero después de haberlos derrotado. Dio las condiciones para que pudieran bajar y se bajó de su barca.

- Tal como tiene que ser, negociar contigo será inútil para poder cruzar. Dijo Shiryu, viendo que se acercaba el rival.

- Por desgracia no tenemos tiempo suficiente. Alegó Hyoga.

- ¡Lo siento, necesitamos tu balsa: "Dragón Naciente"! Lanzaron Shiryu y Martin su ofensiva contra el Espectro.

- ¡"Polvo de Diamantes"! Se les unieron Hyoga y Allison, pero los ataques fallaron.

- ¡Te cortaré la cabeza, maldito! Gritó Martin, pero el enemigo lo frenó, al igual que a Allison.

- ¡"Aurora Boreal"! Atacó Allison, pero también fue detenida.

- ¡¿Qué?! ¡Mi poder no está funcionando! Observó Hyoga, mientras que el rival hacía presión contra sus brazos.

- ¿Qué es este gran Cosmos que emana de este sujeto? Se preguntó Shiryu.

- ¡Mueran, Caballeros de Athena! ¡"Aullido Infernal"! Los atacó a los cuatro a la vez, para arrojarlos por los aires y de ahí caer sobre su balsa.

Quedaba solo Kanon, pero los "Herederos" querían luchar.

- Los llevaré a la peor de las "Prisiones" donde hay más Pecadores, eso les servirá como mejor advertencia para los demás Caballeros -Dijo y miró a Kanon, quien se le acercó- ya que recibí la orden de entregar sus cuerpos. Finalizó, pero Kanon dio un empujón, lanzando el bote fuera de la orilla.

- Hum, ¿por qué empujas la balsa? ¿Te asustaste como esos dos fueron derrotados?. Lo siento mucho, pero también te vas a subir a la balsa, te guste o no. Quiso saber Phlegyas y luego le hizo recordar que también es llevaría a Kanon.

- ¡En tus sueños, Mi Dragoncito Marino te aplastará! -Gritó Mabel y se le acercó- Jeje, ¿me das tu número y una foto? Gracias. Agradeció la chica, mientras que se tomaba una foto, tomando por sorpresa al rival.

- Claro que lo haré, pero después de derrotarte como a un Títere. Prometió Kanon, quien permanecía serio.

- ¡Iluso! ¡¿No entendiste que te voy a matar antes de que subas a la balsa! ¡TOMA ESTO: "AULLIDO INFERNAL"! Se lanzó el enemigo contra Kanon, yendo a toda velocidad y con su ofensiva preparada, pero el peli azul tenía también su estrategia y su Cosmos lo iluminó.

- ¡El iluso eres tú, es inútil que vuelvas a utilizar esa técnica que demostraste anteriormente! Le dijo el peli azul.

- ¡¿Qué?! ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! Gritó, preso del pánico el Espectro.

- ¡TOMA ESTO: "EXPLOSIÓN DE GALAXIAS"! Atacó con severidad Kanon al rival, el cual fue arrojado por los aires y tras caer al suelo, herido de muerte, vio como Kanon se llevaba la balsa con Shiryu, Hyoga, Martin, Allison y los "Herederos" con las Gems.

- ¡Ahhh!. Ahogó un grito de dolor y agonía, para finalmente morir. El Espectro Phlegyas de Licaón había sido derrotado y murió después de un pequeño combate.

Ya en la balsa, Kanon tomó el mando de la misma.

- "Es una lástima, quería preguntarle cuánto tiempo se hace hasta la "Quinta Prisión". Humm, pero bueno, ya no puede hablar" Se lamentó Kanon de haber tenido que matar al Espectro de Licaón, pero ya hallarían algún camino que los llevara a ese destino.

- ¡LO LOGRASTE, MI DRAGONCITO MARINO, LO LOGRASTE, TE QUIERO MUCHO! ¡LO APLASTASTE TÚ SOLO A ESE INEPTO! Le felicitó Mabel, quien lo abrazó y besó en los labios, llevando una pequeña sonrisa en el rostro serio de Kanon.

A su vez Dipper, quien se hallaba frente a él, aún le guardaba cierto rencor por lo ocurrido en el Templo de Poseidon, pero inmediatamente, el joven alzó su dedo pulgar hacia arriba, simbolizando un éxito para la victoria de Kanon.

- Bien hecho, Kanon de Géminis, así se hace. Le felicitó el joven y continuaron con el viaje.


De vuelta en el Salón del Trono, Hades se hallaba sentado en el Trono Imperial y Pandora estaba a su lado, arrodillada frente a él, mientras que el Emperador estaba con los ojos cerrados.

- Señor Hades, por favor, disculpe, aún cuando le ignoraba le hice algo terrible, no imaginé que usted estaba dentro de ese cofre con flores que trajo Orfeo, debe creer en mí, Señor. Discúlpeme, por favor, ya que me atreví a clavar mi Lanza,. Me alegra de que no tenga heridas graves, de lo contrario todo se habría perdido, pero recibió estos rasguños al tratar de proteger a Pegaso, ¿no es así?. Usted es una persona tan noble, "y su corazón es tan puro, Señor Hades, Dios del Inframundo y también mi amado hermano". Pidió disculpas Pandora, quien se hallaba curando las heridas producidas por su lanza, en especial sobre la mano derecha y el brazo de Hades. Las lágrimas podían verse en sus ojos y a Rod le daba tristeza verla así, a pesar de que ella era una enemiga a vencer, hasta un Caballero sabría perdonar, sin que ella lo viera, sacó su pañuelo blanco, el cual era de su madre y que nunca había usado. Ella, a pesar de las lágrimas, besó la mano del Emperador y de ahí se quedó abrazada a él por un buen rato.

- "Será mejor esperar, si no la Señorita Pandora podría enojarse y no quisiera verme con los castigos de este lugar. Dios, Seiya, Bart, por favor, aparezcan, amigos, ¿dónde están?" Rogó Rod de que sus amigos estuvieran vivos.

- "¡¿Hermano?! ¡¿Escuché bien?! ¡¿La Señorita Pandora es hermana del Emperador Hades?!" Pensó Todd aterrado, mientras que volvían a su guardia.


¡Shun es el Emperador Hades! ¿Y ahora qué pasará con Seiya y Bart? ¿Qué tipo de enemigos se toparán Kanon y los demás en su camino a la "Quinta Prisión"?.

Todas las preguntas de ustedes serán respondidas en el capítulo que viene :3. No se lo vayan a perder :D.

¡Hora de los saludos!

* aletuki01: ¿Cómo andas? Espero que bien :3 aún me quedan unos capítulos para terminar tu historia crossover de Frozen-Saint Seiya, llamada "El Cisne y la Princesa" :3, me muero por ver qué pasará en los próximos episodios :D. Saludos y cuídate.

* Kitty 1999: Mabel vio la "Primera Fase" del Emperador Hades, jajajajaja, solo queda la "Definitiva" y ahí llegará al máximo grado de amor en su corazón, ¿Dipper terminará siendo el yerno de Hades y de todos los demás Caballeros y Jueces? O_O Lo admito, lo de los Jueces es bastante loco, en especial Radamanthys que es más frío que el hielo :D. Y por supuesto que no olvido de Hypnos y Thanatos, éstos terminarán siendo la cereza de la torta (pastel) para el Harem de Mabel XD :3.

* lady-sailor: Con respecto a tu crossover de Saint Seiya-MLP, pasaré a leerlo, debe estar muy bomba (Muy bueno). Espero que te guste este capítulo y tenes razón, la historia de Orfeo y Eurídice es bastante triste y te hace llorar :(. Cuídate y un saludo desde Buenos Aires, Argentina :D.

* Fipe2: Jajajaja, me alegra mucho de que te guste este crossover y el de Rick and Morty con Sailor Moon, literalmente me salió de la mente con hacerlo este segundo crossover, pero también tengo pensado poner a Rick Sánchez y a Morty Smith, por ahí en esta Saga o para la de "Obertura del Cielo". Ya me lo imagino a Rick haciendo desastres y masacres en el Olimpo, todo borracho y disparando a lo loco XD.

También en el capítulo que viene, veremos a Chloe Park, la chica universitaria de la serie "Escandalosos", la cual irá al Santuario para ver a sus amigos Pardo, Polar y Panda, mientras que empieza a prepararse el Eclipse de Sol, el cual ordena el propio Hades, mientras que Kanon y los demás se enfrentarán a los Tres Jueces del Infierno en la "Quinta Prisión" y sumado a la aparición de dos Caballeros que habíamos dejado atrás hace muchoooooo tiempo :3

Bueno, Camaradas, cuídense, que tengan un buen día Martes y nos estamos viendo en el capítulo que viene. ¡Adiós! :D.