Capítulo 19: El "Gran Eclipse" iba a comenzar, si el plan de Hades funcionaba, el Mundo quería inmerso en la Oscuridad más profunda y de la que jamás podría salir, sería una pesadilla a pleno día y en donde la muerte y la desolación serían las protagonistas junto con los Espectros y Soldados del Emperador que reinarían la Tierra, pero algo estaba ocurriendo en el Salón del Trono Imperial de la "Octava Prisión", ya que el alma de Andrómeda había despertado y pedía a Ikki que destruyera al Emperador sin desperdiciar el tiempo que tenía.

Mientras tanto, en el Cocitos, despertaban Lisa y Jessica, las cuales habían quedado inconscientes tras haberse separado del grupo, ahora deambulaban en busca de Bart y Seiya, solo podía haber un Milagro de que pudieran hallarlos con vida.

- Estamos muy alejados de las tierras de Hades, Lisa, debemos volver. Pidió Jessica a la hermana de Bart.

- No me iré hasta encontrar a mi hermano y a Seiya, los necesitamos. Se negó Lisa y la hija del Reverendo Alegría debió haber comprender que ella iba en serio.

- Está bien, vayamos a buscarlos. Respondió la joven y se pusieron en marcha hacia donde podrían estar ambos personajes.


En la "Octava Prisión", Ikki y Nelson estaban ante una pregunta muy peligrosa: Ellos debían obedecer la orden de Shun de matarlo y así destruirían a Hades, pero el Caballero del Fénix no podía hacerlo, ya que eso significaba perder a su hermano menor.

- El tiempo está en contra nuestro, Maestro Ikki, debemos tomar ya una decisión. Pidió Nelson de que se apresurara, no había más tiempo que perder.

El Emperador ya no tenía control sobre su cuerpo, éste se le había revelado y su mano izquierda ejercía una fuerte presión sobre su cuello, impidiéndole atacar a Ikki y su Aprendiz, todo era observado por los dos Caballeros y por Pandora junto con Rod y Todd.

- ¡Señor Hades! -Gritó ella ante la desesperación y las dudas que corrían allí- Pero, ¿cómo el cuerpo de Shun le está atacando al Señor Hades? ¿Cómo...cómo es posible? Se preguntaba ella.

- ¡Shun, era cierto, permitiste que Hades entrara en tu cuerpo, aún sabiendo que morirías! Reconoció Ikki aquel plan que tenía su hermano.

- ¡Ah! ¡¿Qué estás diciendo?! ¡Es imposible de creer! Que Shun le entregó su cuerpo al Señor Hades, sabiendo que tendría esa única oportunidad. Interrogó Pandora a Ikki sobre sus palabras.

- Así es. Respondió el Fénix, volteándose hacia la peli púrpura.

- Eso es increíble, entregó su cuerpo y también sacrificó su vida para...Cuando iba a terminar, Ikki se le adelantó.

- Sí, Shun siempre ha sido así, de la misma forma de la que Andrómeda fue atada a una roca en el océano y ofreció su vida, a cambio de salvar al Mundo; Shun ha decidido sacrificarse como el Caballero de la Constelación de Andrómeda y así detener esta batalla de una vez por todas. Si adherirse así mismo, puede evitar que alguien más sufra, él puede entregar su vida, él es ese tipo de hombre. Ahora lo entiendo perfectamente. Comprendió bien Ikki todo desde el comienzo de aquella desgracia.

- ¿Qué dices? Preguntó Pandora.

- Shun no vino al Mundo para ser el cuerpo de Hades como tú dijiste, eso es mentira: Su destino era ser el Caballero de Andrómeda y así proteger a este Mundo. Respondió el peli azul a la pregunta de la chica.

- ¡Hermano, apresúrate, debes hacerlo ya, hermano! Le pidió Shun de que se apresurara en destruir al Emperador.

Ikki lo miró.

- Hermano. Dijo el peli verde, mirándolo tiernamente a Ikki, sabiendo que confiaba en él.

- Her...mano. Habló entrecortado el Fénix, mientras que encendía su Cosmos junto con Nelson.

- ¡Deténganse, Ave Fénix y Capricornio! Les ordenó Pandora, quien se lanzó contra ellos, apuntando su Lanza, lista para matarlos.

- ¡Shun! Gritó Ikki, recibiendo junto con Nelson el ataque de la chica, la cual los apuñaló por la espalda.

Sus Cosmos se apagaron, mientras que la sangre de la herida provocada, terminó cayendo al piso destruido y empapando al mismo de aquel líquido rojo. Pronto, Pandora retiró la Lanza de ambos rivales.

- No permitiré que lastimes al Señor Hades...No importa...¡que ese sea el cuerpo de Andrómeda! -Sentenció Pandora, pero cuando iba a atacarlos de nuevo y así matarlos, una fuerte defensa le impidió cometer aquella acción, ésta misma tomó su Lanza y a ella, lanzándolos contra el suelo- ¿Qué?: ¡La "Defensa Rodante"! No puede ser, ¿cómo logró Andrómeda con utilizar su "Cadena" para proteger a su hermano Fénix y a su Aprendiz?. Se preguntó ella, al ver las "Cadenas" proteger a ambos personajes.

Las mismas cayeron al piso.

- ¡Shun! Dijo Ikki al peli verde, el cual seguía manteniendo bajo su control a Hades.

- Hazlo, hermano, ya no hay nadie que los detenga, ¡rápido! Si no lo hacen, el alma del Poderoso Hades puede destruir mi cuerpo en cualquier momento. Les pidió el joven de que se apresuraran en cumplir la misión, dándoles a entender que estaban sin tiempo.

- ¡¿Qué?! Se preguntaron Ikki y Nelson.

- Hermano. Dijo el chico de nuevo.

- Pero...Shun. Seguía Ikki hablando entrecortado.

- Hermano, no te preocupes, yo estoy muy feliz, porque a cambio de mi vida, podré salvar a muchos seres humanos que habitan este hermoso Planeta, no lo piensen más y hazlo de inmediato, hermano. Hermano. Dio a entender que él estaba dispuesto a morir por el destino de la Humanidad.

- ¡Shun! Exclamó Ikki y en su memoria comenzaron a verse todos esos recuerdos de que siempre había cumplido la promesa de estar junto a él y protegerlo ante cualquier enemigo.


Flashbacks: - ¡Hermano, hermano! Llamó un pequeño Shun a su hermano mayor, el cual se acercó a él.

- ¿Qué te pasa? Deja de llorar, Shun. Le pidió el peli azul.

- Pero...pero...Trataba el chico de cumplir con lo que le había pedido Ikki.

Reunidos ambos en los jardines exteriores, allí su hermano mayor tenía algo muy importante para decirle.

- Escucha, Shun, no importa lo que nos pase, no quiero que llores. Aunque seamos enviados a diferentes lugares, te hago de que ambos regresaremos juntos a casa. Hizo su juramento Ikki a su hermanito.

- Sí, te prometo que estaré esperando ese día, lo estaré esperando hasta que llegue. Prometió Shun.


Fin del Flashbacks: Ikki y Nelson estaban listos para dar ese golpe, era ahora o nunca, de lo contrario, todo sería en vano, Hades seguiría vivo y las esperanzas para la Tierra terminarían por hundirse.

- "Shun, te hice sufrir mucho cuando regresé y tus lágrimas fueron causadas por mi egoísmo, pero ahora me queda claro: Esas lágrimas me hicieron ver que yo no estaba muerto" -Recordó Ikki cuando había vuelto de los entrenamientos y con la Armadura del Fénix. Shun seguía estrangulando a Hades, evitando que éste tomara represalias, era el momento- Shun. Le habló.

- Hermano, por favor, piensa que hago esto por tu bien y por el de toda la Humanidad. Dijo el joven, mientras que los Cosmos de Ikki y Nelson aumentaban cada vez más.

(Música Sad Brothers, OST Saint Seiya)

- ¡Bien! Lo entiendo, Shun, por eso eres mi hermano menor, tú proteges a Athena, eres un Caballero de Athena. -Comprendió Ikki el papel que siempre tuvo su hermano.- Shun, ¡recibiste la vida para poder salvar a la Humanidad!. En ese momento, ambos Caballeros lanzaron su ofensiva contra el Emperador Hades.

- ¡NO, DETENTE, IKKI! Le pidió Pandora que se detuviera.

- ¡Shun! Gritó el Fénix.

- ¡Hazlo! Pidió el peli verde que cumpliera la misión.

Las miradas de ambos se entrecruzaron una y otra vez, como en una película antigua y que el ojo humano podía rebobinar todas las veces, en esta oportunidad no lo hubo: Ikki y Nelson dieron en el blanco, ante los gritos ahogados de Pandora y las lágrimas que aparecían en sus ojos, ambos atacaron contra su objetivo, mientras que la sangre empapaba el piso.

- Shun, hermano. Le dijo Ikki, mientras que una enorme explosión se elevaba hacia la cúpula de la "Octava Prisión", llamando la atención de todos los que estaban en las diferentes regiones.


- ¿Qué? Ese Cosmos es...Dijo Shiryu, sintiendo aquella fuerza.

- No hay ninguna duda: Ikki asesinó a Shun. Respondió Hyoga.

- ¡¿Qué?! Gritaron Martin y Allison, al oír la respuesta del ruso.


- ¿Qué fue ese Cosmos tan poderoso? Quiso saber Minos.

- Es el Poderoso Cosmos que habíamos sentido, el del Ave Fénix y Capricornio. -Respondió a su pregunta, Radamanthys.- Pero ahora, en lugar de sentirse la fuerza, se percibe una increíble tristeza que emana de él. -Dijo el rubio, mientras que Kanon emprendió el camino hacia el Oeste con los "Herederos"- ¡Espera un momento, Kanon! Le trató Radamanthys de detenerlo.

- "Ikki, no puede ser que tú..." Pensó Kanon para sus adentros.


En las montañas donde Athena y Shaka se encontraban, ella abrió los ojos y miró hacia el Sureste, donde pudo sentir aquella triste energía que había dado en el blanco.

- "Este Cosmos es..." Pudo sentirlo ella.


Mientras tanto, en el Cocitos, bajo las heladas ventiscas y las bajas temperaturas, donde Seiya aguardaba su muerte, sin poder hacer y con Bart haciendo lo posible por salvar su vida, allí también se sintió.

- ¡Vamos, Maestro, sé que podemos, debemos movernos, Athena nos necesita, Maestro! ¡Maestro, ¿puede oírme?, Maestro! Le animaba Bart al castaño, pero éste estaba al borde de la muerte.

- "Ikki...¿mató a Shun? ¡Ikki!" Pensó Seiya en esos momentos.

A su vez, Jessica y Lisa seguían deambulando, hasta que pronto notaron una figura recortada, allí, en el medio de las ventiscas.

- ¡Los veo, Lisa, puedo verlos! ¡Hacia el Norte! Les señaló Jessica.

- ¡Vamos, andando, nos necesitan! Ordenó la rubia y se pusieron en marcha para ayudarlos.


La sangre cayó al suelo, empapándolo, Ikki y Nelson estaban aún en posición de ataque, todavía dando en el blanco de su objetivo.

- Shun, perdóname, lo siento mucho, Shun. Pidió disculpas Ikki a su hermano menor, mientras que su puño y el de Nelson atravesaron el pecho del Emperador, el cual sangraba a mares y todo era visto por Pandora, Rod y Todd.

- H...Her...Hermano. Le llamó Shun, aún en el cuerpo de Hades, mientras que trataba de extender su mano izquierda hacia él.

- Tengo que sacar el alma de Hades de tu cuerpo. -Dijo Ikki, quien tenía lágrimas en sus ojos y del pecho de Hades extrajo el alma del Emperador, toda una espantosa enredadera que se movía de aquí a allá, empapada de la sangre de Shun, ese era él- ¡Este es Hades!. Dijo, mostrando a todo un horrible monstruo de pesadilla, sus ojos rojos y afilados dientes.

- ¡Esta cosa estuvo en el cuerpo de Shun todo este tiempo, Maestro! Dijo Nelson, señalando aquella espantosa criatura.

- ¡Maldito, maldito seas! -Gritó Ikki, lanzando a la bestia contra el suelo y aplastandola con sus pies, contando con la ayuda de Nelson- ¡Al fin, el alma de Hades ha sido destruida por completo y para siempre!. Exclamó Ikki, dando la victoria que se había obtenido.

Un pequeño respiro y de ahí, Ikki y Nelson fueron hacia Shun, ¿estaría libre de esa maldita posesión?, él estaba arrodillado y con la cabeza abajo, mirando el suelo, fue entonces que se acercaron para ver cómo se hallaba.

- Shun, Shun, ¡derrotamos a Hades, Shun!. Le pidió el peli azul y Shun alzó la mirada.

- Her...mano...¡Qué alegría! A...hora...Dijo con la voz débil, pero fue entonces que el joven comenzó a escupir sangre por la herida interna.

- ¡Shun! Gritó Ikki.

- ¡Hermano, apresúrate, aléjate de mí ahora mismo; Hades aún no ha...! Le pidió desesperadamanete.

- ¡¿Qué?! ¡¿Qué es lo que está pasando?! -Gritó Ikki, viendo como del pecho de su hermano salía otro gran brote y éste crecía cada vez más- ¡Esta es la verdadera forma de Hades!.

Allí estaba esa bestia, la cual se erguía amenazante ante Ikki y Nelson.


- ¡Detente, DETENTEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE! -Pidió Seiya a los gritos, mientras que aumentaban más las ventiscas- "No es posible que Ikki y Nelson hayan asesinado a Shun. ¿Qué fue lo que pasó? Shun debe seguir en ese lugar...Seguramente...Seguramente es solo un sueño. Desde que Shun fue poseído por Hades, no logro recordar nada más"- ¿En dónde estoy? ¿Qué es este lugar al que nos enviaron?. Se preguntó Seiya, mientras que Bart lo ayudaba a mantenerse despierto y de ahí venían Lisa y Jessica para ayudarlos.

- Estamos salvados, Maestro, mire. Le señaló Bart hacia el Sur, dirección de donde venían ambas chicas.


Las gotas de sangre seguía cayendo de a montones.

- "¡Shun, ¿qué está ocurriendo ahí?! " Quiso saber Seiya a lo lejos.

Ikki estaba con los ojos llorosos por la acción que había tomado, no había forma más que destruir a Shun y así lograr matar a Hades, pero llevando las desgracias.

- ¡Señor Hades! -Gritó Pandora, cuando vio que el ataque iba desapareciendo, mostrando a un Fénix y a un Capricornio con los ojos llorosos y las manos empapadas de sangre- Ikki y Nelson detuvieron su ataque pero a esa velocidad...para detener el ataque...tuvo que herir su puño. Observó Pandora, mientras que Rod y Todd empezaban a sentir que el hechizo sobre ellos iba desapareciendo.

- ¿Por qué se detuvieron, Ave Fénix y Capricornio? Son más nobles de lo que imaginé. Hum, así que por lo visto la Humanidad no es tan importante tu hermano, ¿no es verdad?. De ahora en adelante todo resultará inútil: El "Gran Eclipse" no podrá detenerse, ya se ha ido tu última esperanza. Les avisó, mientras que los cabellos de Hades cambiaban de rojo a negro.

- ¡¿Qué es esto?! Preguntaron ambos aterrados.

- ¡El color del caballo de Shun cambió a un negro intenso! Señaló Nelson.

- ¡Lo recuerdo: Sucedió exactamente lo mismo cuando Saga fue poseído! ¡No puede ser! Recordó Ikki ese evento del pasado.

- Sí, el cuerpo de tu hermano Shun ahora me pertenece por completo, la fusión finaliza cuando el último cabello cambia de color, la unión está completa. Dijo Hades a ambos.

- ¡¿Qué?! Quiso saber Ikki, al ver que no habían logrado salvar al peli verde.

- ¡El alma de Shun ha sido completamente destruida! Sentenció Hades.

- ¡Shun! Gritó Ikki pero en ese momento, el Emperador lanzó una ofensiva, la cual arrojó a ambos Caballeros desde las escaleras contra el suelo, ante Pandora.

- Increíble, una vez completada la posesión, ha incrementado su poder. Señor Hades. Detalló Pandora al ver que todo estaba completado.

- Pandora, encárgate de su cuerpo como es debido. Ordenó el Emperador y salió del Salón del Trono.

- Sí. Respondió Pandora y a pesar de que Rod y Todd habían sentido que estaban libres del hechizo, éste volvió a emerger sobre ellos dos.

Hades dejó el Salón del Trono Imperial y caminó hacia otra de las habitaciones, en silencio y con los ojos cerrados.

- "Ha iniciado el "Gran Eclipse", por lo que el Mundo Oscuro está próximo a surgir, ya nada lo detendrá" -Pensó para sus adentros, cuando de golpe, algo lo detuvo- ¡¿Qué?! ¡¿Qué sucede?! ¿Qué es este ardiente Cosmos? ¡¿Será qué...?! Se preguntó Hades, mientras que veía la imagen de Saori reflejada.


- "Ikki" -Pensó Pandora para sus adentros- ¡Que alguien venga ahora! Ordenó ella y detrás de la misma, apareció un personaje nuevo.

- Soy Valentine, a sus órdenes. Se presentó el Espectro, el cual era parecido a Radamanthys, pero su Armadura Sapuris era distinta. Sus caballeros eran color rosa pálido, erizado y un poco más largo que el mencionado más arriba, sus ojos eran de color oro y su piel más pálida.

- Quiero que lleves el cuerpo de Fénix y su Aprendiz a Cocitos, aunque sea nuestro enemigo, es el hermano de Shun, cuyo cuerpo pertenece al Señor Hades. Hazlo con cuidado. Impartió la orden Pandora.

- Lo haré enseguida. Acató la orden impartida, Valentine de la Harpía.

Se acercó a los dos caídos y los alzó, listo para partir.

- Con permiso. Pidió el peli rosa pálido y se retiró del Salón del Trono Imperial.

Justo en ese momento, al irse Valentine, Pandora se volteó hacia el trono.

- ¡Aw! ¡Señor Hades! ¿Le sucede algo, Señor Hades? Preguntó ella con un tono de preocupación en su voz, pero se alegraba de verlo.

- No es nada importante, solo tengo un mal presentimiento pero tal vez esté equivocado. Dijo Hades, volviendo hacia el trono.

- Le ruego que me disculpe, debe estar fatigado, ¿le gustaría tomar un descanso? ¿O preferiría regresar al Templo? Preguntó Pandora, arrodillada en el suelo.

- No, permanecerá aquí un tiempo más, por el momento nadie debe entrar. Puedes retirarte. Impartió las nuevas órdenes.

- Sí, permiso. -Respondió ella pero cuando estaba por salir, se giró una vez más, lo miró a Hades e hizo una pequeña reverencia, para luego salir de la "Octava Prisión"- "Ikki" Pensó ella en el Fénix, un extraño sentimiento había surgido en ella.


- ¡¿Quién es?! ¡¿Quién está ahí?! ¡Dí la orden que nadie entrara pero no obedecen, retírate ahora mismo! Ordenó Hades a un misterioso intruso invisible.

- Hum, pides que me marche, ahora que por fin me encuentro contigo. Dijo aquella voz en la destruida Sala del Trono.

- ¿Qué? ¿Quién eres tú, intruso? Preguntó el Emperador y en ese momento, unos pasos se fueron acercando cada vez más a él, hasta quedar frente a frente con Hades.

- Un Caballero Dorado, Shaka de Virgo -Se presentó el rubio de La India y éste dejó asombrado al peli negro- Hades, he venido por tu vida. Dijo Shaka hacia el Emperador.


En el Cocitos, lugar donde Pandora había ordenado a Valentine de la Harpía que llevara los cuerpos de Ikki y Nelson, allí estaban yendo Lisa y Jessica hacia donde estaban Bart y Seiya.

- Bart, no puedo mover mi cuerpo...¿cómo podremos salir de este lugar? Tengo la Armadura de Athena, hay que entregársela a Saori. Ah, ¿hay alguien allí? Le habló el castaño a su Aprendiz, para luego ver que Ikki y Nelson estaban también esos páramos.

- Ikki, son Ikki y Nelson, Maestro. Señaló Bart.

Los dos cuerpos de ambos Caballeros cayeron desplomados al piso.

- ¡Ikki, Nelson, ¿me escuchan?! ¡Resistan, Ikki, Nelson! Pidió Seiya de que se despertaran.

- Jajaja, es inútil, este lugar es el Infierno ideal para Caballeros como ustedes. Dijo aquel Espectro, quien había llevado hasta allí a los dos Caballeros caídos.

- ¿Qué? Se preguntaron Seiya y Bart.

- Cocitos, la "Octava Prisión", es el Infierno donde son arrojadas las personas que cometieron el Pecado de revelarse contra los Dioses. Es aquí donde terminan todos los Caballeros que se han atrevido al Excelentísimo Señor Hades, solo observen a su alrededor. Dijo el nombre de aquel sitio del terror, donde allí iban a parar los rebeldes.

- ¿Qué? Volvieron a preguntar Seiya y Bart, mirando el ambiente que les rodeaba.

Las ventiscas pararon y ante ellos se revelaron los cientos de millones de cráneos que una vez fueron Humanos Mortales, pero que por haberse rebelado contra los Dioses, terminaron pagando el precio más alto.

- Esos son...Iba a decir Seiya, pero el Espectro se adelantó.

- Esos son los restos de aquellos Caballeros que osaron en desafiar al Señor Hades. Miles de Caballeros que se han atrevido a participar en las Guerras Santas durante muchas décadas. Completó la oración el peli rosa pálido.

- ¿Cocitos, el Infierno de Hielo donde son llevados los Caballeros? Estos restos pertenecen a Caballeros que han peleado por la Justicia y la Paz de todo el Mundo. Le dijo Seiya, defendiendo a esos caídos.

- No, solo son restos. Intervino el rival.

- ¡¿Qué?! Preguntó Seiya y con horror distinguió a varios caídos.

- ¡Mu, Aioria, Milo! Los reconocieron ambos.

- Así es, parece que al igual que ustedes, varios Caballeros fueron arrojados al igual que ustedes con vida. Se acercó Valentine a ellos.

- Pero, ¿cómo pasó? Quiso saber Seiya.

- Pero tan solo es cuestión de tiempo para que todos ustedes mueran y no queden más que restos. No, en realidad los tres Caballeros de Oro han muerto. Oficializó Valentine hacia los tres caídos.

- ¡Maldito seas! Lo maldijo Seiya con Bart.

- Valentine, soy Valentine de Harpía, lograron llegar hasta este Infierno, es algo sorprendente, sin embargo, parece que todo ha terminado para ustedes. Valentine, tras presentarse, se alejó un poco de ellos.

- ¡No, espera! -Pidió Seiya y el Espectro se detuvo- Sácame de aquí ahora. Ordenó.

- Ja, ¿y por qué habría de sacarte de ahí? Preguntó, tras lanzar una risa de burla.

- Valentine, dime, ¿acaso no te interesa la "Armadura de Athena"? Le ofreció Seiya ese premio y eso causó que los ojos del rival se abrieran ante la sorpresa.

- ¿La "Armadura de Athena"? Preguntó con asombro.

- Sí, la que todos han buscado desesperadamente, ¡la "Armadura de Athena"! Podrás tenerla si nos derrotas. Dio Seiya a conocer las pautas de la pelea.

Valentine permaneció en silencio un buen rato.

- Sácame de aquí y atrévete a conseguir la "Armadura de Athena" si eres tan valiente. Le desafió Seiya.

- ¿En verdad la tienes tú? Preguntó Valentine.

- Sí, aquí la tengo. Respondió a su pregunta y el peli rosa pálido sacó a Seiya del hielo.

- ¿En dónde la tienes? Quiso saber.

- Ahora te la daré -Seiya le lanzó una patada al Espectro, el cual la esquivó y ambos se soltaron-.

- Eres un tonto. Se burló Valentine de él.

- Y tú has picado el anzuelo, tú eres el tonto. Dijo Bart, lanzando ese mismo insulto al rival.

Pero en ese momento, tras el ataque contra Valentine, una fuerza de gran magnitud los inmovilizó.

- ¡Mi cuerpo! Exclamó Seiya, al sentir esa paralización, la cual había sido lanzada por Valentine.

- Su ataque de moribundos fueron inútiles, ríndase de una vez y entreguen la "Armadura de Athena". Ordenó el peli rosa pálido.

- "Mi cuerpo y el de Bart se congelaron por el hielo...de seguir así, seguro que nos va a matar". Pensó Seiya, al ver que no tenían posibilidades.

- ¡Entréguenla de una vez!Volvió a ordenarles Valentine.

Seiya y Bart no pensaban rendirse, volvieron a intentar un golpe más, pero el enemigo los evadió.

- Parecen que no entienden el precio de estar en Cocitos, sus cuerpos han estado sumergidos en el hielo y la temperatura cayó. No pueden pelear -Les advirtió y los arrojó con violencia contra el suelo, para volver hacia ellos- Está bien, no me la des, entonces voy a golpearlos hasta que mueras ¡y la buscaré yo mismo!. Sentenció Valentine, quien se preparó para matarlos y así robar la "Armadura de Athena".

Los volvió a patear y arrojar con fuerza al suelo.

- Hum, van a sufrir por no haberme querido entregar esa "Armadura" cuando se las pedí. Dijo Valentine.

Cuando puso sus manos sobre el rostro de sus víctimas, Seiya y Bart volvieron a patearlo.

- ¡Pegaso, Tigre, ya no sigan, ríndase o solo seguirán sintiendo más dolor! Trató de frenarlos pero los Cosmos de ambos se elevaron.

- Ya te dije que no tendrás la "Armadura de Athena" a menos que nos venzas. Todavía no nos has derrotado, no nos daremos por vencido por más pequeña que sea la llama del Cosmos, ¡seguiremos luchando! ¡"Meteoros de Pegaso"! Lanzaron ambos su ofensiva contra Valentine.

- Si lo que quieren es que los derrote por completo, entonces lo haré. ¡Apagaré esa "Llama de la Debilidad" que hablan de una vez por todas! ¡Mueran Pegaso y Tigre! ¡"LA AVARICIA DE LA VIDA"! Lanzó su ataque contra ellos, lanzándolos hacia atrás.


Hades y Shaka estaban frente a frente, el rubio había aparecido en el Salón del Trono Imperial y el silencio lo inundaba, esa visita tan sorpresiva tenía oculta los planes para destruirlo.

- Shaka, así que tu has estado acompañando a la Diosa Athena, ¿en dónde estuvieron todo este tiempo? Quiso saber el Emperador.

- En realidad nunca creíamos que aparecías en este Infierno, por lo que fui con Athena hasta los Campos Elíseos, realmente digno de admirar, los Campos Elíseos se encuentran junto a la Corriente del Río Lethe, arriba del Río Aqueronte. No pudo ser fácil llegar, incluso para Athena, así que perdimos el camino varias veces, sin embargo cuando sentimos tu Cosmos, éste rápidamente nos guió hasta este lugar. Respondió Shaka a la pregunta del peli negro.

- ¿En dónde está Athena ahora? Lanzó otra pregunta el Emperador.

- No hay razón para preocuparte, cualquier manera vas a morir. Advirtió Shaka y los ojos de Hades se abrieron enormemente ante las palabras del rubio de La India.

- ¿Qué? Preguntó sorprendido.

Shaka alzó los brazos y su Cosmos brilló con una gran intensidad, inundando todo el Salón del Trono Imperial con su energía, ahora venía el siguiente paso.

- ¡"La Bendición de las Tinieblas", te quitaré la vida ahora! Pero cuando iba a lanzar su ataque, una voz lo frenó.

- Detente, Shaka. Pidió aquella persona, mientras que el rubio detenía su ofensiva y tanto él como Hades quedaban sorprendidos.

En las puertas pudo verse a una figura que se iba materializando bajo una luz blanca y brillante.

- No quiero que lastimes a Hades. Pidió Athena, apareciendo ante ellos.

- Así que el Cosmos tan poderoso que sentía cada vez más cerca era el de...Athena. Dijo el Emperador, mirándola.

- Hades. Dijo ella ante el peli negra y ambos intercambiaron miradas.


De vuelta al Cocitos, las ventiscas habían vuelto y esta vez con mucha más fuerza que antes, arrastrando con ellas el "Viento Blanco", el cual causaba la desorientación de las personas y su posterior y terrible fallecimiento bajo las bajas temperaturas, el hielo y la nieve.

Valentine los había derribado, había salido victorioso: Seiya y Bart yacían tirados en el piso, pero algo que flotaba en el aire no permitiría que ellos murieran en vano.


Mientras tanto, en el Santuario, el "Gran Eclipse" empezaba a verse pero aún no alcanzaba su punto máximo, por el momento era algo extraño y a su vez llamativo.

- ¡Amigos! Vieron Pardo, Panda y Polar la llegada de su amiga Chloe Park, la cual había venido de visita.

- ¡Chloe! ¿Cómo estás? ¡Tanto tiempo! La saludaron los tres hermanos, quienes le dieron un fuerte abrazo.

- Estoy bien, vine para ver el Eclipse, ¿suena raro que no haya fecha para estos eventos? Pero miren qué bello. Les señaló ella, aunque en su voz podían notar que algo no cuadraba bien.

- A Polar le gusta esto. Dijo.

- Sí, pero hay algo que no gusta. Añadió Chloe.

- ¿Qué cosa? Preguntó Pardo.

- Avanza muy rápido, no sé, pero esto no está relacionado con ningún otro evento cósmico, es bastante extraño. Respondió Chloe.

- ¿Crees que sea Hades? Preguntó Panda, por su parte.

- ¡Hades! ¡¿El Emperador Hades?! Exclamó Chloe asustada.

- ¿Tú también lo has sentido? Quiso saber Polar.

- Sí y hasta he tenido sueños: Puedo ver a mucha gente sufrir, llorar y morir, el Mundo siendo azotado por una futura Era Glaciar y las tropas de Hades marchando sobre todo el Planeta. Contó ella lo que había visto.


Tras haber derribado a Seiya y Bart, Valentine pudo divisar en el suelo la Armadura de Athena, la tan ansiada pieza que él buscaba para así apoderársela, la tenía ante su vista.

- Ya veo, con que esa es la Armadura de Athena. Estando en mi poder, nuestra victoria está asegurada. La Señora Pandora se alegrará al saberlo. Dijo Valentine, caminando hacia la Armadura.

Cuando extendió su mano para tomarla, otra la sujetó con fuerza.

- ¡¿Qué?! Este sujeto aunque recibió mi ataque, no se rinde, ¡no! en realidad está inconsciente, sin embargo, aún así no se da por vencido. -Dijo para sí mismo Valentine y éste comenzó a pisar con fuerza los brazos de Seiya- ¡Suéltala, te digo que la sueltes! ¡Es inútil, ya no podrás entregársela a Athena! -Gritó, mientras que ejercía más presión y fuerza, pero aún así, Seiya no la soltaría- ¡Suéltala, suéltala! ¡SUÉLTALA, ¿ACASO NO ENTIENDES?! Gritó con más fuerza y pateó a ambos Caballeros hasta caer al suelo.

A pesar de todos los golpes, Seiya y Bart no pensaban en soltar aquel sagrado objeto, sabía que eso les costaría la vida, pero se sacrificarían aún así, por el bien de Saori y la Humanidad.

- ¿Piensas que nos puedes vencer, Valentine de la Harpía? Le preguntó Bart, estando herido en el suelo.

- ¡Qué persistentes! No mueren, hum, también los Caballeros de Oro lucharon hasta el final, pero es inútil que lo intenten: Todo ha terminado para los Caballeros. El Señor Hades es muy poderoso, ya no tienen nada qué hacer. La Armadura de Athena se la quitaré ahora. -Dijo pero cuando su mano la tocó, recibió un fuerte calor que le quemó la misma- ¡¿Qué?! ¡¿Qué ocurre?! ¡Los Caballeros Pegaso y Tigre estaban a punto de morir congelado pero sus cuerpos arden como el fuego! Se preguntó sorprendido y veía como el Cosmo de ambos aumentaba.

- "Seiya, Bart, Seiya, Bart, Seiya" Les llamaba Saori, quien irradiaba un fuerte Cosmos.

- "Ese Cosmos...Athena...es Athena...debo entregarle esta Armadura a Athena, tengo que apresurarme, Athena necesita la Armadura para enfrentar a Hades" Dijo para sus adentros Seiya, mientras que iba recuperándose de a poco.

- ¡Agh! Es increíble, están casi muertos, ¡¿cómo es posible que Pegaso y Tigre puedan emanar este Cosmos tan poderoso?! ¡No entiendo qué pasa! ¡ES SUFICIENTE, PEGASO Y TIGRE, LLEGÓ SU FIN! ¡"LA AVARICIA DE LA VIDA"!. Hartó de no poder encontrar esas respuestas para sus preguntas, se preparó para atacar.

Seiya y Bart reaccionaron y patearon muy fuerte a Valentine.

- ¡Torpes! ¡SUS ATAQUES SON INÚTILES, ¿ACASO NO PUEDEN ENTENDERLO, PEGASO Y TIGRE?! -Preguntó furioso pero una sorpresa apareció ante- ¡¿EH?! ¡AGH! -Preguntó y ahogó un grito de terror, ya que un rayo celeste había partido a la mitad su casco.- Pegaso, Tigre...

- "No tenemos tiempo que perder, debemos salir de este lugar. Esta Armadura se la vamos a entregar a Athena. Partiremos ahora mismo" Dijo Seiya, decidido.


El Cosmos de Athena y el de Hades iban en aumento, pronto comenzó a salir por los exteriores de Giudecca, elevándose hacia los Cielos Nocturnos de aquel Mundo, mientras que Pandora observaba todo desde afuera, en las escaleras de acceso al edificio.

- ¡Ahh! Este Cosmos...no hay duda, es del Señor Hades. "Pero esto significa que hay alguien ahí dentro con él". Pensó la chica para sus adentros, cuando de golpe, pudo divisar al invitado en el interior.

- ¡Athena! Finalmente te has mostrado. Dime, ¿has venido para ofrecerme tu vida por algo? Preguntó Hades a ella.

- ¡Athena, es muy peligroso estar aquí! Por lo pronto yo enfrentaré a Hades, aléjate. Le pidió Shaka, quien iba a enfrentarse al rival.

- No puedo hacerlo. Después de verlo, he comprendido que él es Shun, ¿no es así, Shaka? Se negó a irse la chica, mientras que preguntaba sobre el Caballero de Andrómeda.

- No, ese hombre ha dejado de ser nuestro amigo Shun. El que vemos ahora es Hades, controlándolo por completo en cuerpo y alma. ¡Y tan soloo conserva su aspecto! ¡Es como si Shun estuviera muerto, puedo imaginar su angustia, ya que él intenta desesperadamente acabar con Hades. Sentenció Shaka, mientras que podía verse esa maldad en el Emperador.

Saori puso su mano en el brazo que tenía Shaka levantado.

- Sin embargo, eso quiere decir que Hades sea escondido dentro de Shun, no será fácil acabar con él. Si lo atacamos, solo lastimaríamos el cuerpo de Shun. Dijo ella y comenzó a subir las escaleras, yendo en dirección hacia el Emperador.

- ¡Athena! Intentó Shaka con detenerla.

- Es así como lo veo, no tenemos otra opción, ¿no crees que tengo razón, Shaka? Le preguntó la chica, sin detenerse.

- Pero...Athena...Dijo el rubio, mientras que la veía ir hacia el enemigo, pasando la Lanza de Pandora, con la cual había herido a Ikki y Nelson varias veces, ahora clavada en uno de los peldaños y a su paso, ésta emitió un pequeño brillo.

El silencio, la música de fondo, la mirada seria de Athena y la sonrisa malvada de Hades, todo era un caldo de cultivos para lo que vendría, eso despertó el temor de Shaka por la seguridad de la chica.

- ¡Cuidado, es muy peligroso acercarse! Advirtió rubio a ella, quien llegó finalmente ante el peli negro.

Pronto, ambos rostros y energías chocaron.


- ¡No puede ser! Gritó Pandora, tras sentir el paso de una Estrella Fugaz que se dirigió hacia el Este.


Shaka los estaba observando, Saori había llegado hasta el trono de Hades, quedando cara a cara, sin dejarse de ver por ni un solo segundo.

- Hades, hasta aquí he venido para hacerte una petición. Le comunicó Saori el motivo de esa llegada hasta él.

- ¿Una petición, tú? Preguntó el Emperador y Saori se arrodilló ante él, apoyando sus manos en los últimos peldaños de la escalera.

- Si, por favor, con tu enorme poder te pido que detengas el "Gran Eclipse". Te ruego que no conviertas a la Tierra en un Mundo Oscuro. Le rogó la Diosa al Emperador.

- ¡Ah! ¡Athena! Gritó Shaka al escuchar esa petición de verla arrodillada ante el malvado de Hades.

- Je, hemos sido enemigos desde Tiempos Mitológicos y ahora has venido a suplicar de rodillas, ante mi presencia, ¿por qué? Respondió Hades y luego le preguntó, acto seguido se levantó del trono.

Saori hizo un gesto.

- Es demasiado tarde -Le dijo finalmente y ella abrió sus ojos- ¡El curso de "Gran Eclipse" es inminente! La Luna está próxima a tapar la Luz del Sol ¡y entonces la Tierra quedará sumergida en una Oscuridad Eterna! Nadie puede detenerlo ya, ¡ni siquiera tú, Athena, con todo tu poder!. Advirtió Hades, ya que no podía hacer nada para detener el "Eclipse".

- Lo sé, por eso he venido. aunque tenga que sacrificarme, te lo ruego. Pidió ella, mientras que sus lágrimas empapaban los peldaños.

- ¡¿Sacrificarte dices?! ¡¿Entonces quiere decir que me darías tu vida a cambio?! Preguntó Hades, levantado de su trono y viéndola con total severidad.

- ¡Athena! Gritó Shaka.

- Si con mi vida puedo salvar a la Tierra, soy feliz. Dijo ella y fue entonces Pandora pudo sentirlo otra vez esa fuerza.

Hubo un momento de tenso silencio, hasta que finalmente habló finalmente.

- De acuerdo, la vida de Athena me pertenece. -Dijo, su cuerpo comenzó a brillar de un fuerte rojo y con ello, la Lanza de Pandora se levantó del peldaño clavado y fue hasta él. Giró la vista y la teletransportó, la cual terminó cayendo en manos de Shaka-

- ¡Shaka de Virgo, te ordeno de que mates a Athena con ese Tridente! Ordenó Hades al rubio.

- ¡¿Qué dices?! Preguntó Shaka ante semejante orden.

- ¿Acaso no entendiste? Te ordeno que la mates. -Volvió a impartir la orden y él no podía hacerlo- ¿Por qué dudas? ¿No escuchaste que Athena quiere dar su vida a cambio de salvar la Tierra? Eso la haré feliz. -Dijo y Shaka apretó los dientes con fuerza, no podía cometer semejante atrocidad contra la Diosa- ¿Acaso no vino para rogar tal cosa? Siendo un Caballero de Athena tienes que obedecer. Dijo Hades a Shaka.

- Entiendo, con gusto lanzaré este Tridente mortal. ¡Pero directo a ti, Hades!. Acató la orden, pero cambió la dirección del arma, arrojándola contra el Emperador.

- ¡No lo hagas, Shaka! Pidió Saori y el arma fue atrapada por Hades, justo antes de que le golpeara.

- ¡Athena! Gritó Shaka, al ver que la peli lila fue la responsable de detener el arma.

- Ya te dije: No podemos lastimarlo. Volvió a ordenarle la joven.

El Tridente cayó al suelo.

- ¡Shaka se decía que eras un hombre de conducta ejemplar, sin embargo, arrojar un Tridente contra un Dios es un acto imperdonable! Por eso serás el primero en morir. -Dio su sentencia, encendió su Cosmos y tomó el Tridente, apuntándolo contra el rubio, pero Saori se interpuso-

- Hades, es mi vida la que tu deseas, ¿no es verdad? Le preguntó Saori.

- ¡Apártate, Athena, de lo contrario el Tridente atravesará tu cuerpo y de igual manera matará a Shaka de Virgo! Advirtió Hades a ella.

- No me moveré. Se negó a irse ella.

- ¡Como quieras, entonces sacrificarás sus insignificantes vidas! ¡ME ENCARGARÉ DE QUE EL TRIDENTE ATRAVIESE A AMBOS!. Hades se preparó para matarlos a ambos.

- ¡ATHENA! Gritó Shaka ante lo que estaba viendo y sin poder hacer nada.


Seiya y Bart fueron lanzados con una fuerza por parte de Valentine, quien les dio un golpe que los mandó a volar hacia atrás, hasta estrellarse contra una de las paredes de hielo del Cocitos.

- Pegaso, Tigre, reconozco que es admirable que sus Cosmos sigan ardiendo, nunca había conocido a alguien como ustedes, pero siento decirles que ya no podrán volver a encenderlo de esa manera. ¡Hasta aquí llegaron! Reconoció ese poder que tenían ambos.

- No...¡Aún no! Exclamó Seiya, quien iba a dar pelea hasta el final.

- Mmm, tienes razón, aún tienen un poco de energía para pelear, después de todo fueron elegidos para llevarle la Armadura a Athena, serán recordados por su valentía. ¡Pero yo, Miembro del Ejército del Poderoso Señor Hades, seré recordado por arrebatársela, Pegaso y Tigre! ¡"LA AVARICIA DE LA VIDA"!. Dijo con todo orgullo y de ahí lanzó su ofensiva repetidas veces, como un bombardeo, pero en todas ellas, Seiya y Bart lograban esquivar sus golpes, hasta que en una fueron alcanzados. Luego de ver como eran alcanzados, sonrió, pero cuando se disipó el humo, ambos seguían de pie- ¡Maldición, aún se rehúsan a morir! Les gritó, mientras que Seiya y Bart iban hacia él, llevando la Armadura de Athena en sus manos y con su turno para atacarlo.

- "¡Por Athena!" Pensaron ambos, quienes estaban a pocos metros del rival.

- ¡Este es su fin, Pegaso y Tigre! -Respondió y se lanzó a la carga- ¡Este es el último ataque!. Gritó hacia ellos.

- "¡Athena, concédenos tu poder!" Pidió Seiya y Valentine llegó hasta ellos.

- ¡"AVARICIA DE LA VIDA"! Lanzó su ataque, sincronizado cuando ellos tres pegaron un gran salto en el aire.

- ¡"METEOROS DE PEGASO"! Respondieron al ataque Seiya y Bart, quebrando el ataque del rival, alcanzándolo por completo y destruyendo su Surplice de una vez.

- ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! -Gritó Valentine de la Harpía, tras ser alcanzado y arrojado por los aires, mientras que su Armadura Sapuris era destruida, para luego caer al suelo- No permití ser vencido en Cocitos...¡¿cómo lograron vencerme con ese Cosmos?! Se hizo esa última pregunta con su último aliento, para finalmente morir.

El Espectro Valentine de la Harpía había sido derrotado.

- Lo logramos...Gracias, Athena. Agradecieron Seiya y Bart a la Diosa, por haberles dado la fuerza para derrotar al Espectro.


La sangre volvía a derramarse sobre el suelo del Salón del Trono Imperial, una vez más, como había sucedido en el Santuario, ante la Estatua de la Diosa Athena, ahora se repetía en aquel sitio del Inframundo.

- A...Athena. Dijo Shaka, la chica había detenido el ataque de Hades, su mano ejercía una enorme presión sobre el Tridente, cortando y haciéndola sangrar, para luego caer y empapar las escaleras con su sangre.

Exhausta y debilitada con el golpe, el Tridente estaba a pocos centímetros de su cuello.

- ¿Qué ocurre, Athena? ¿No dijiste que querías sacrificar tu vida? ¿Acaso te has arrepentido de esa decisión? Preguntó Hades a ella.

- Primero tienes que detener el "Gran Eclipse". -Ordenó ella, mientras que recuperaba el aliento perdido- ¡Te lo ruego! -Pidió como orden, alzó un poco el Tridente y comenzó a brillar con su Cosmos, sorprendiendo a Hades- Antes de esto, no morirán ni Shaka, ni Shun ni nadie más, ¡es mi obligación proteger a la Tierra y a todos los Seres Humanos! Es por ello que reencarne en este Mundo. Dijo ella y de inmediato, el Tridente comenzó a sentir fuertes descargas que llegaban hasta Hades.

- ¡¿Qué?! ¡¿Qué está pasando?! ¡NO LOGRO COMPRENDERLO: LA SANGRE DE ATHENA ES TAN CALIENTE COMO EL FUEGO! ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! Gritó horrorizado Hades, tras recibir aquel golpe.

- ¡La Sangre de la Diosa Athena está afectando a Hades! Señaló Shaka, mientras que el Emperador, preso del pánico y el terror, comenzaba a cambiar el color de su pelo.

- ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! Siguió gritando más fuerte, Hades.

- ¡El cabello de Hades está...cambiando de color! Siguió observando Shaka toda la transformación del Emperador.

- Puedo sentirlo. Dijo Athena, reconociendo al alma presa allí.

- Athena. Dijo Shaka, viendo como todo seguía cambiando en el trono.

- Es verdad, puedo sentir el Cosmos de Shun en el interior de su cuerpo al sentir mi sangre, puedo sentirlo. ¡Tú puedes, Shun, despierta, lo mismo ustedes, Rod y Todd, expulsa tu alma del cuerpo de Hades de inmediato, te lo ordeno! Animó ella, mientras que las descargas aumentaban sobre el cuerpo de Hades.

- ¡A...Athena! Gritó Shun.

- ¡Hades, abandona el cuerpo de Shun, ahora! Ordenó Saori, mientras que las voces de Hades y Shun se mezclaban.

- ¡El dolor es insoportable como lo recibe este cuerpo! Dijeron ambos.

- Despierta, Shun, tú eres el Caballero de Andrómeda, tú eres un Caballero de la Esperanza. Pidió Athena, mientras que del cuerpo de Hades, aquella alma oscura y de ojos rojos aparecía ante ella, siendo testigo Shaka de la aparición.

- ¡Esa es...esa debe ser el alma de Hades! Observó el rubio.

- ¡Maldición, el cuerpo de Shun logró rechazarme, pero, ¿cómo es posible?! Si estaba escrito que Shun sería mi cuerpo durante esta Era, ¿cómo lo hizo? Quiso saber el alma de Hades, quien era observado por Saori.

- Te equivocas, fue tu decisión de tomar el cuerpo de Shun, por si no estabas enterado, Shun estaba destinado a ser el Caballero de Andrómeda, ¡no convertirse en tu cuerpo! -Le corrigió Saori y acto seguido, apuntó el Tridente hacia Hades- Fue él quien sintió el calor de mi sangre, su alma resucitó de forma inmediata y ahora jamás podrás entrar de nuevo. -Le advirtió y en el suelo, ella observó al peli verde junto con los dos Aprendices de él a salvo- Shun, niños. Dijo la Diosa.

- ¿Qué es lo que dices? Preguntó Hades a ella.

- ¡Ríndete, Hades, este no era el momento para que resucitas! Le ordenó Saori de que se rindiera.

- Pero, ¿cómo...? Preguntó.

- Por ahora nadie está destinado a recibir tu alma, por lo tanto, tu resurrección no es posible en esta Era. -Respondió Saori a la pregunta del Emperador y alzó su mano- ¡Es inútil que sigas luchando, ahora debes detener el "Gran Eclipse" y regresar a tu Sueño Eterno, no tienes alternativa!.

- ¡De ninguna manera voy a detenerlo, falta poco para que la Tierra se sumerja en la Oscuridad y entonces será mía! ¡Es demasiado tarde y con esto ha llegado tu fin, Athena! Dijo y se lanzó contra ella.

- ¡Cuidado, Athena! Advirtió Shaka.

- ¡Hades! Lanzó ella el Tridente, impactando contra el centro del alma, empapando el suelo de su sangre y haciéndolo retorcer del dolor.

- ¡Logró herir a Hades con el "Tridente Mortal"! Dijo sorprendido el rubio.

El alma de Hades se retorció y finalmente comenzó a desaparecer, tras recibir la estocada final.

- Con esto, el "Gran Eclipse" debe detenerse. La Tierra se ha salvado. Dijo Shaka.

Pero no terminó ahí, de golpe, una fuerte sombra rojo sangre se abalanzó sorpresivamente contra Athena, llevándosela de allí y sin poder defenderse ni nada.

- ¡ATHENAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! Gritó Shaka, mientras que la sombra roja avanzaba por toda Giudecca.


Afuera, Pandora veía todo ese espectáculo tan aterrador y paralizada de la sorpresa.

- ¡Este presentimiento, ¿qué ocurrió durante el encuentro de los Dioses?! -Se preguntó, mientras que aumentaba la intensidad de aquella energía, para luego desaparecer de aquel sitio y volver todo a la calma- ¿Acaso sus Cosmos desaparecieron? ¿Qué le sucedió a Hades y a Athena? Siguió preguntándose, mientras que en Giudecca, todo volvía a la calma.


En los pasos montañosos, Shiryu, Hyoga, Martin y Allison se abrían camino a toda prisa por aquellos caminos, tras haber dejado atrás a Radamanthys, Mino y Aiacos, los cuales fueron detenidos por Kanon y el último de los Tres Jueces del Infierno fue derrotado por Ikki de Fénix y su Aprendiz, Nelson de Capricornio.

- ¡Estos caminos son infinitos! Señaló Allison.

- ¡Hay que seguir el paso y saldremos pronto! La animó Hyoga.

Justo en ese momento, un misterioso ataque de bolas de energía rosa-lila los atacaron, pero lograron esquivarlas.

- ¡"POLVO DE DIAMANTES"! Lanzaron su contra-ofensiva Hyoga y Allison contra tres Guardias, los cuales estaban atacando.

- ¡"DRAGÓN NACIENTE"! Atacaron Shiryu y Martin contra otro grupo de enemigos, atravesando a los rivales, los cuales cayeron todos muertos en el suelo.

Después del ataque, se detuvieron.

- ¿Pudieron sentir eso, Shiryu, Martin? Preguntó Hyoga a ellos dos.

- Sí, no hay duda, Hyoga, ese Cosmos pertenece a Athena. Respondió el Oriental.

- Pero ahora ha desaparecido. Agregó Martin.

- No puede ser que algo le haya ocurrido a Saori. Se negó a creer, Hyoga, lo que pasaba en ese momento en Giudecca.

- Athena. Dijo Shiryu y volvieron a ponerse en marcha.

- ¡SAORI! Exclamaron los cuatros, avanzando hacia el Norte.


- ¿Qué...qué fue eso? Preguntó Peridot, mientras que veían a Kanon también sentir lo que había ocurrido en Giudecca.

- "El Cosmos de Athena" Pensó el peli azul.

- Qué extraño, su Cosmo no está, ni tampoco el del Señor Hades Sintió Minos la desaparición del Emperador y de la Diosa.

- ¡Creo que han desaparecido! Exclamó Radamanthys.


- "Athena" Pensó Dohko en esos momentos.


Volviendo al Cocitos:

- Maestro, ¿ha sentido esa fuerte presencia que desapareció? Le preguntó Bart al castaño.

- Lo he sentido, Bart: Bart, debemos...entregarle la Armadura...a Saori, es nuestro deber...Dijo Seiya, mientras que se arrastraba por el suelo y Bart iba con él.

En ese momento, la Armadura comenzó a brillar.

- Esto...esto es...Athena...debe ser el Cosmos de Saori. Dijo el castaño, mientras que unas los llamaba.

- "Seiya, Bart" Habló la chica.

- El Cosmos de Saori ha desaparecido. Esto no es posible, tampoco siento el de Hades, ¿qué es lo que está pasando? Le prometimos a Shion, Saga y los otros entregarles esta Armadura a Athena y que también pelearía en el Inframundo junto con los otros Caballeros, ¿acaso todo fue inútil? ¡No pude ayudarlos! -Los ojos de Seiya comenzaron a humedecerse por las lágrimas- Era nuestro deber llegar con Saori y ni siquiera pude protegerla, lo mismo pasó con mi hermana. Perdón, Saori, perdóname...¡SAORIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII! Saori, no...Esas palabras fueron sus últimas antes de perder la consciencia, ¿morirían allí? Si eso pasaba, el sueño de Hades iba a cumplirse y el Mundo estaría en peligro ante el inminente "Gran Eclipse".

Seiya y Bart sucumbieron, cayeron ante la falta de fuerzas tras la batalla contra Valentine de la Harpía, ahora yacían allí, junto con Mu, Milo, Aioria, Ikki y Nelson, derrotados y ese sitio sería su tumba para toda la Eternidad.

- ¡LISA, LISA, MIRA! Le señaló Jessica a la rubia.

- ¿Serán ellos? Quiso saber la rubia.

- Creo que sí, ¡vamos, no los podemos dejar allí! Pidió Jessica y se pusieron en marcha hacia donde habían caído.


Mientras tanto, el "Gran Eclipse" iba aumentando cada vez más y pronto cubriría toda la Tierra.

- Esto no me gusta, puedo sentir que el Cosmos de Saori y el de Hades han...desaparecido. Dijo Sherri.

- ¡¿Qué?! ¡No puede ser! Gritó Rafa, asustado por lo que acababa de oír.

- ¿Qué pasará con la Tierra? Preguntó Panda.

- Los sueños que he estado teniendo gran parte de las noches, la veía, podía verla a esa chica de cabellos púrpuras, extender su mano hacia mí, mientras que todos en el Mundo sufría, ¡¿Qué es lo que me está pasando, amigos?! Les contó Chloe Park a Pardo, Panda y Polar.

- Tranquila, no temas, mientras estemos juntos, nada te va a pasar. Le juró el Oso Pardo del Noroeste de los EEUU.

Ellos compartieron un abrazo, mientras que los demás veían que algo no iba bien.


- ¿Hacia dónde, Mavis? Preguntó Brady, tras examinar que estaban en la "Quinta Prisión", donde estaban los restos del Espectro Stand del Escarabajo Mortal.

- Hacia el Norte, de prisa, ya puedo sentir la presencia de los "Herederos", debemos ir allí. Le dijo la chica y ambos se pusieron en marcha hacia esa dirección.


Bueno, a partir del capítulo que viene llega el Muro de los Lamentos, el último paso hacia los Campos Elíseos, así que no se lo vayan a perder, lo empezaré el Viernes y será bastante pero bastante largo :) Encima ya estamos por terminar esta Saga, la del Infierno y luego viene la última, si puedo la iré terminando para finales de este mes y principios de Octubre, así voy luego por "Obertura del Cielo" y "The Lost Canvas" :D.

Saludos, abrazos y agradecimientos para aletuki01, FreedomGundam96, lady-sailor, Danae, Fipe2 y Kitty 1999 :D. Nos estamos viendo en el capítulo que viene y yo les recomendaría que vayan preparando los pañuelos, porque la parte más triste de esta bella Saga está por llegar ;_;.

Cuídense y que tengan un buen comienzo de semana :D.