Modelo

Apoyo mis rodillas a cada costado de las caderas de Saeyoung y me yergo para que la cámara de mi celular capte mejor su torso y rostro. Él me mira con tal pánico que cualquiera creería que estoy apuntándolo con un arma.

- ¡Lo prometiste! –le recuerdo, intentando apartar su mano para ver sus facciones pero me es virtualmente imposible dado que Saeyoung se mueve y el cojín inflable lo hace con él. Así que en cualquier momento terminaré sobre él o con mi trasero en el suelo.

Y aunque la primera opción es mejor que la segunda, ninguna de las dos ayudará en mi proyecto.

- Pero… -se asoma por entre sus dedos, totalmente sonrojado y toma el cuello de su camiseta de manga larga para cubrirse hasta la nariz- ¡Soy tímido!

Tímido mi…

Pero noto que ahora puedo ver parte de sus caderas y vientre. En esta pelea dado que Saeyoung esta en parte sentado y en parte recostado en el cojín, el pantalón que lleva hoy ha descendido hasta el borde de la decencia. Así que ahora no solo veo su vientre sino la suave V inferior entre sus caderas que se exactamente hacia donde desciende.

Oh…

Si el universo te da limones…

Mi dedo da un clic y luego otro.

El celular anuncia que estoy tomando fotografías.

Y Saeyoung baja la mano con alarma al notar la ventaja que me ha dado.

- ¡Pervertida!

- ¡Soy tu esposa!

- ¿Y eso que tiene que ver?

- ¡Obvio que debo ser pervertida! –le recuerdo.

Hay una sonrisa astuta en sus labios. Pero se borra cuando tomo otra foto, esta vez de su rostro. Ahora vuelve la timidez, mirando a un lado y otro con algo de pánico. En un parpadeo me toma de la cintura hasta apretarme de su cuerpo y gira para quedar sobre mí. Lo miro con sorpresa por el repentino cambio y siento la sangre caliente en mi pecho, dificultándome el respirar. Ambos lucimos agitados. El cojín nos hunde como un pequeño nido y mi piel se eriza.

Pero Saeyoung me suelta.

Y sale corriendo de mi estudio.

- ¡Cobarde! –grito, luchando por levantarme y darle caza.

- ¡Es una huida estratégica! –me corrige, buscando sacarme ventaja.

Cuando llega a las zonas comunales de la casa, intenta poner una de las sillas del comedor como obstáculo. Pero mis ojos se apartan de él y encuentro a Saeran recostado en el sillón de la amplia sala, donde la pérgola en el techo deja pasar la luz del día y da una hermosa vista del cielo azul. Él ha dejado de escribir en su laptop y ahora tiene su mirada sobre su hermano y luego en mí.

Perfecto.

- ¡Saeran! –llamo y señalo a mi esposo- ¡Atrápalo! –pido.

Si alguien creyera que estoy dándole una orden es porque no puede ver la sonrisa sádica que llega hasta su mirada. Saeyoung ahoga un grito cuando nota a su gemelo saltar sobre el sillón y embiste en su dirección a toda velocidad, como un depredador letal con garras y dientes peligrosos.

- ¡Sin dañarlo! –aclaro, deteniéndome al borde de la sala.

Saeran apenas se retiene un segundo. Su mano se apoya en la mesa y se desliza sobre la madera con agilidad. Saeyoung intenta apartarse pero las sillas que intentó usar como obstáculos lo tienen atrapado. Así que hay una colisión de gemelos y aquel por el que he apostado termina encima, victorioso. Cuando me acerco noto que Saeran está agitado pero su mirada brilla con vida y su sonrisa es de pura diversión. Aunque tiene una mano sobre el cuello de mi esposo no está presionándolo y la otra está suspendida en el aire, a centímetros de los ojos de Saeyoung. Pero él no luce asustado, también esta agitado y a pesar de haber sido vencido hay alegría en su mirada, por ese pequeño juego que ahora pueden tener. Un poco letal y peligroso, pero es suyo, de hermanos.

- ¿Ahora qué hizo? –me pregunta Saeran, mirándome sobre su hombro.

- Me prometió algo y ahora esta avergonzado.

- Cumple. –le ordena Saeran, levantándose con bastante altivez en sus facciones.

Saeyoung gimotea en juego, extendiendo sus manos hacia su gemelo.

- Pero…

- Cumple. –le da un golpe en la mano, no muy fuerte aunque lo suficiente para que suene- O te haré cumplir.

Una risa escapa de mis labios. Ambos hermanos me miran intrigados pero yo niego ligeramente. Mejor no decirles cómo he imaginado que lo obligaría. Hay cosas que solo funcionan en mi cabeza.

- ¿Necesitas ayuda? –pregunta Saeran, notando que su hermano se está negando a dejar el suelo.

La mirada de mi cuñado parece rogar que acepte y poder maltratar un poco más a su ehrmano.

- ¡No me rendiré sin pelear! –anuncia Saeyoung, ampliando sus extremidades en el suelo para dejar en claro su posición.

¿Qué es peor que niño travieso? Un adulto que apropósito actúa como uno.

- Descuida. –sonrío de lado- Yo me encargo.

Saeran no luce muy seguro, en especial cuando me ve juntar las piernas de mi esposo para jalarlo de regreso a mi estudio. Pero en el segundo en que hago fuerza, Saeyoung relaja el cuerpo para no ponerme la tarea difícil. Así que termino usándolo de lustrador de piso con el extra de que todo el tramo se le curre gritar que estoy secuestrándolo.

- ¡Eres un exagerado! –regaño, riéndome.

- ¡Soy tu esposo!

- ¿Se supone que ese era mi requisito para darte el puesto? –indago, enmarcando una ceja al acercarnos a mi estudio.

- No, pero si era un requisito el hacerte reír. Y exagerar es un tipo de humor. –mueve sus cejas cobrizas con astucia cuando se explica- Además, funciona.

- Siento que de forma elaborada me estás lanzando la culpa por todo este lío. –y termino de introducirlo a mi estudio.

Otra vez.

Y cierro la puerta con seguro. Ya sé que eso no es mucho. Algo me dice que con un par de movimientos en su celular puede lograr que todas las puertas de la casa se abran gracias a los seguros electrónicos. No solo la lavadora está conectada a la red ¡Hasta las bombillas están bajo su poder! Aquí adentro Saeyoung es un Dios.

- Lo prometiste. –le recuerdo, cruzándome de brazos y apoyándome contra la pared.

- Pensé que usaría algún disfraz…

- Lo prometiste después de ver todas las fotos que tengo de Zen. –me acerco a él armada con mi celular- Tú mismo lo sugeriste.

- Pero pensé que estaría disfrazado como Zero, el personaje que… -señala mi libreta de bocetos sobre mi escritorio.

Ahí están dibujos de una versión de Saeyoung con los rasgos de un tigre de bengala.

- El personaje que basé en ti. –digo por él- Te necesito de modelo, nada más ¿O caso viste fotos de Zen usando trajes de fantasía medieval como parte de mis referencias? No. –respondo antes de que él haga una broma al respecto- Necesito fotos de Saeyoung. No de uno de tus alteregos. Esta no es una misión, agente. Esto es un favor. A mí.

- Pero… -se sienta por fin, cruzando sus piernas en una excelente posición de loto en el suelo y se agarra de sus tobillos- No hay nada grandioso en mí.

Mis ojos se entrecierran.

- No soy Zen. –me recuerda- No tengo ese nivel de encanto.

Mis pies avanzan hasta dejarme caer frente a él. Sí, no está diciendo que es feo. Eso lo sé. Sus niveles de inseguridad han ido subiendo a lo largo del tiempo. Y sé que cualquiera se pondría algo inseguro al comprarse con un modelo y actor que es constantemente reconocido por su belleza. Lo sé. Pero necesito dejarle en claro algo.

- ¿Confías en mí? –pregunto.

Sus ojos lucen serios cuando asiente.

- Con mi vida.

Lo sé.

- Bien.

Antes de que proteste tomo el borde de su camiseta y en un inicio parece que voy a quitársela pero solo la atoro en su rostro, inmovilizando sus brazos con la tela y ocultando su cara. Después de eso lo empujo de regreso al suelo y para equilibrarse extiende sus piernas y recoge una ligeramente. Ahora todo su torso esta estirado y a la vista, sus brazos se aprecian tensos porque está luchando por soltárselos del todo. Y gracias a que tengo mi celular afuera desde el inicio, tomo una serie de fotos mientras él se retuerce para soltarse, cubrirse y rodar para huir. Al final mi mano libre termina apoyada en su espalda baja para que deje de agitarse, entretenida con la vista que me da al estar boca abajo y muevo mi pulgar en la pantalla táctil rápidamente.

- No puedes…

- Lo sé. –le corto.

Nadie puede saber de él. Saeyoung y Saeran están fuera del mapa. Por seguridad, ellos se mantienen ocultos, en especial de su poderoso padre. Pero por eso he escondido su rostro. Mi cuerpo se deja caer sobre su espalda, me recuesto y hundo mi rostro entre sus omóplatos. Su piel es suave y me tienta a derramar besos sobre él. Mi mano libre le ayuda a quitarse la camiseta. Ahora que no tiene nada con qué luchar parece perdido. Me intenta mirar por sobre el hombro, con sus lentes colgando de su rostro de forma graciosa. Hay tantas preguntas en su mirada miel pero yo solo respiro su aroma, disfruto de las pequeñas pecas, casi minúsculas, que caen en su espalda alta y poca gente sabe que están aquí. Esto es único en Saeyoung, ni siquiera Saeran tiene este mismo patrón de pecas. Puedo distinguir a mi esposo por el mapa de puntos que adornan su cuerpo.

Mi celular comienza a vibrar en mi mano y dejo que lo haga varios minutos en los que ambos nos quedamos en silencio. A pesar de ser tan bromistas, nuestra naturaleza es introvertida, podemos pasar aislados por mucho tiempo y nos es fácil sumirnos en nuestro propio mundo. Para él el binario, para mí dibujar. Cuando estoy segura, empujo el celular en su dirección y dejo que lo tome. Ni siquiera reviso los mensajes.

- Míralos.

Me estiro para espiar por sobre su hombro y Saeyoung se acomoda boca abajo. Las fotos las he subido en una de las redes sociales bajo mi seudónimo como dibujante. En estos pocos minutos Saeyoung puede ver que bajo algunas fotografías he escrito "Modelo para un nuevo personaje" y además de las fotos recientes he agregado una de tiempo atrás donde solo se puede ver su mirada dorada sin lentes.

Los comentarios que he recibido son extremadamente positivos. Algunos demasiados pervertidos y me aferro con una mezcla de orgullo y recelo a la espalda de Saeyoung. Algo tan primitivo como un "Mío" silencioso se impregna en mi abrazo. Él ni siquiera ríe, está leyendo los mensajes completamente rojo y no llega ni al quinto (de treinta y subiendo). Solo aparta el celular y hunde el rostro en la bola que se ha vuelto la camiseta que le quité.

- Si no vas a creer en las cosas pervertidas que te hago… pues deberé usar la opinión del público. –sentencio.

Él solo deja escapar un quejido lamentable y una serie de palabras que juro es árabe o tal vez alemán.

- Quiero fotos de mi modelo. –repito, picando su cuello para que me mire y escalo por su espalda hasta llegar a su oído- Me lo prometiste.

- Lo sé… -ahora suena completamente apenado- Me siento más cómodo en personaje, disfrazado.

- Te puedo vendar los ojos y puedes escuchar música para que no te des cuenta cuando estoy tomando las fotografías, –propongo- pero necesito posturas de tu cuerpo para tener una referencia al dibujar.

En el fondo sé que parece que estoy proponiéndole algo completamente pervertido. Pero juro que es por motivos artísticos.

Bien, ahora mayoritariamente por motivos artísticos.

No soy una santa…

- Debes tenerme paciencia. –me dice, girándose para quedar boca arriba.

Por mi parte doy un brinco de victoria al ver que esta cediendo.

- Siempre soy paciente contigo.

- Y no usar a Saeran en mi contra.

- No prometo nada. –sonrío y agito mi celular- ¿Entonces…?

- Las tomaremos en el cuarto y solo tú podrás verlas. –me advierte- No quiero que me confundan con el narcisista de Zen.

- No con el tipo de narcisismo que él tiene ¿Verdad, Dios? –acuso.

Él sonríe.

- En el dormitorio. –ordena, apuntando la puerta.

- Me gusta cómo suena eso. –bromeo, levantándome de un salto para quitar el seguro.

- Ya veremos. –me susurra al oído, besándome justo abajo del lóbulo.

Me gusta mucho más como suena eso.

Pero ahora debo concentrarme en la sesión de fotos de mi modelo. Por ahora.

¡Saludos! Esta es otra historia que escribí hace ya un tiempo cuando hice escala en el aeropuerto de Santiago de Chile. Oh, tuve muchas horas ahí ¡Muchas!

¡Sus deseos son órdenes para mí! Exactamente eso. Pienso hacer más drabbles como este ¿Qué les gustaría leer? ¿Algo romántico? ¿Curioso? ¿Cómico? ¿Alguna situación en particular de esta pareja? En realidad, pienso hacer lo mismo con mis otros one-shots ("Hechizante Carmesí", "Exhalante Súplica" y "Dedos Firmes"), si tienen alguna petición para las otras parejas pueden dejarlas en las respectivas historias ¿Algo que quieran leer con Saeyoung? ¡Déjenme saber!

¡Nos leemos!

Nocturna4