Summary: Ah sí, benditos fueran esos mensajes...

Disclaimer: Harry Potter y sus personajes no me pertenecen, son de J.K. Rowling.

Tema: Conversaciones telefonicas/ mensajes de texto.

Advertencia: Slash. Ósea, relación homosexual. Posible falta de lógica. Incoherencias. Creo que algo de OoC (?). En esta ocasión AU. Si no te gustan este tipo de fics, no leas. Yo ya avise~.

Aclaraciones: Los diálogos que se encuentran entre comillas, en negrita y cursiva son los mensajes entre Harry y Draco, lo demás sigue como siempre.


Momentos

~•~•~•~•~•~•~

Mensajes.

...

En la elegante y ordenada habitación se comenzó a escuchar una canción que sonaba ruidosamente, de forma casi irritante o por lo menos eso pensaba la persona que se encontraba en la desordenada cama de sabanas blancas que resaltaba en el lugar. Cuando luego de un rato el molesto ruido comenzó una vez más, un chico rubio salió de entre las sabanas, soltando un gruñido molesto mientras alargaba un brazo en dirección a la mesa de noche, que estaba al lado de su cama, agarrando su móvil al tiempo que se acomodaba mejor en la cama.

Una vez más despierto Draco entró en mensajería para ver los mensajes que tenía.

"8:00 a.m. Harry Potter:

—¡Buenos días! =)"

"8:30 a.m. Harry Potter:

—Oye, ¿Sigues durmiendo?"

"9:00 a.m. Harry Potter:

—¡Oye, tú maldito flojo! ¡Mueve el trasero y sal de la cama!"

El rubio bufó, tentado a tirar el celular por la ventana y volver a dormir. Sólo al tarado de Harry se le ocurría madrugar y joderlo en domingo. Y cuándo finalmente estaba por acomodarse para volver a dormir el aparato volvió a sonar.

"9:10 a.m. Harry Potter:

—¿Estás bien, Draco?"

Con la resignación pintada en su blanco rostro, el Malfoy se sentó en su cama, con la espalda contra el respaldo de esta y con una sonrisa junto con un brillo en sus orbes plateadas comenzó a teclear en el aparato, respondiendo los mensajes.

Al demonio su día de descanso, hoy debía aprovechar.

-Al norte del centro de Londres. Departamento de Harry.

Con una tostada con mermelada en la boca, el chico de orbes esmeraldas y cabello azabache cual nido de pájaros, terminaba de preparar su extenso desayuno y eso era notable en la mesa circular del comedor que se encontraba llena de muchas cosas dulces, demasiadas. Una vez sentando en su lugar, con la tostada que estaba comiendo sustituida por otra y a punto de comenzar a tomar su café con leche, su móvil que se encontraba sobre la mesa comenzó a sonar.

Potter no tardo mucho en agarrarlo y en abrir el nuevo mensaje que le había llegado.

"9:15 a.m. Draco Malfoy:

—Estoy perfectamente, ahora, ¿Me puedes decir que te poseyó para que te levantes temprano en Domingo? Y de paso para molestarme a mi."

El Potter rodó los ojos, pero una sonrisa se apoderó de sus labios. Ni siquiera por mensaje el blondo perdía ese toque que tenía.

—Jodido arrogante.—pensó al soltar una risita.

El chico de las gafas tecleó el nuevo mensaje, antes de dejar el celular sobre la mesa y seguir devorando su desayuno, se le había hecho tarde y moría de hambre.

-Centro de Londres. Departamento de Draco.

El blondo se pasó una mano por sus cabellos, mientras que con la otra dejaba el vaso con agua sobre la mesa de noche y se volvía a acomodar en su cama, porque si bien ya estaba más despierto y acababa de desayunar, no significaba que se despegaría tan fácil de las suaves cobijas. A su manera disfrutaría un poco el día, además, no era como si el idiota que tenía por pareja fuese a venir en ese preciso momento. El teléfono volvió a sonar.

"9:25 a.m. Harry Potter:

—Me alegra saber que aún vives, cariño~.—Draco rodó los ojos y bufó.—Le prometí a Luna que le ayudaría con algunas cosas, aunque no entendí muy bien con qué."

El dueño de las orbes plateadas levantó una ceja, al puro modo Malfoy y con la curiosidad pintada en sus ojos.

—Un día terminará como conejillo de indias para experimentos ilegales.—dijo a la nada con sarcasmo.

"9:25 a.m. Harry Potter:

—Y...también estaba pensando en que podría ir a tu casa y quedarme a dormir hasta mañana."

Draco se puso de pie, pasando nuevamente una de sus manos entre sus cabellos para luego taparse la boca con la misma, escondiendo la radiante que se apoderó de su rostro.

"9:27 a.m. Draco Malfoy:

—¿Traes las películas?"

Eso ya era un visto bueno del blanquecino.

"9:27 a.m. Harry Potter:

—¡Sip!"

Bueno, aunque no era algo que fuese a decir, al blondo le gustaban esos mensajes diarios.

"9:28 a.m. Draco Malfoy:

—De acuerdo."

Aunque a veces interrumpieran sus anhelados descansos...

"9:28 a.m. Draco Malfoy:

—Y Harry."

"9:29 a.m. Harry Potter:

—¿Sip?"

"9:29 a.m. Draco Malfoy:

—Te amo."

Por su lado, a Harry le encantaban esos mensajes porque en momentos como esos su pareja no veía como los colores le subían de golpe.

"9:30 a.m. Harry Potter:

—Te amo, Dragón."

Ah sí, benditos fueran esos mensajes...


Lo de siempre perdonen algún error que este por allí, espero les haya gustado y gracias por los reviews y demás.

¡Ya saben comentarios, consejos, criticas y demás [MIENTRAS SEAN DE BUENA MANERA] Bienvenidos sean!~

¡Hasta luego! ^^