CAP 6

Penny despertó de repente, asustada por el grito de Sheldon. Estuvo a punto de caer de la cama, pero en el último momento logró sujetarse a algo. Levantó la cara hecha una furia para ver quién había sido el responsable de que despertara a aquellas horas y sobre todo de aquella manera, pero se quedó muda al ver la cara de Sheldon.

-¡Sheldon!- exclamó confusa.

-¿Quién sino?

-¡Yo que sé! ¿Se puede saber que haces en mi habitación?- le recriminó Penny, alarmada.

-No estoy en tu habitación, TÚ ESTÁS EN LA MÍA- dijo irritado dando énfasis- ¡así que quítate de encima, y largo de aquí!

-Yo no estoy en tu…- comenzó a decir Penny molesta, cuando reparó en las estanterías llenas de cómics y figuritas de acción en sus embalajes originales- Ay Dios mío…¡estoy en tu habitación!

-¡No me digas! No me había dado cuenta… ¡Ah!, y es sarcasmo.- añadió frustrado porque Penny seguía agarrada a él- Y que sepas que el que siendo atea hayas mencionado a Dios podría resultar ofensivo para muchas personas.

Penny le miró con una de sus clásicas miradas asesinas. Iba a replicarle cuando cayó en la cuenta de las palabras de Sheldon.

-¿Quítate de encima? ¿Cómo que…?-De repente se fijo en su mano, que aún estaba fuertemente agarrada a la camiseta del pijama de Sheldon. Rápidamente la soltó y salió de la cama.- ¿Qué hago en tu cama?- preguntó aún más confusa.

-Sabía que tu baja inteligencia unida a tu adicción al alcohol etílico tendría consecuencias, pero no las esperaba hasta dentro de al menos diez años…- dijo Sheldon con su tono autosuficiente mientras salía de la cama y se ponía sus zapatillas y bata de cuadros.

-¡Sheldon!-exclamó furiosa- ¡Oh, cállate! ya me acuerdo. Me quedé dormida cantando "Dulce gatito"

-Sí, imaginé que habría sido algo de eso, pero no es excusa- siguió recriminando a Penny por el pasillo hacia el salón.

-¡Cállate Sheldon!

Leonard había escuchado la escena desde la cocina con una gran sonrisa.

-Buenos días chicos. ¿Qué tal habéis dormido?- se regodeó. Ambos lo miraron con desprecio y el ceño fruncido-Vamos, no habrá sido para tanto, coged algo para desayunar y sentaos en el sofá, creo que me debéis una explicación- dijo algo más serio.

Ambos le obedecieron, y tras servirse el desayuno, le contaron la historia completa.

-Vale, eso lo explica todo- concluyó Leonard- Sólo tengo un par de preguntas… Penny, ¿por qué volviste a casa? ¿No viste el mensaje que te dejé?

-Técnicamente eso son dos preguntas- dijo Sheldon.

-No, el móvil se quedó sin batería y tengo el cargador en el piso- se excusó haciendo caso omiso de la interrupción de Sheldon.

-De acuerdo…y Sheldon, ¿en el sofá? ¿En serio? ¿Por qué no le dejaste en mi habitación?- preguntó de mal humor.

-Primero, eso son tres, lo que hace un total de cinco preguntas. Deberías repasar las matemáticas básicas, Leonard. Y lo segundo, es obvio, según nuestro contrato, nadie ajeno a la casa puede dormir en la habitación de uno de los dos, a no ser que…

-Sí, sí, ya sé…

-Entonces no entiendo a que viene es pregunta.

-Sheldon, ella es mi novia, claro que puede dormir en mi habitación, deberías saberlo.

-¿Y cómo iba a adivinarlo?

Leonard y Penny se miraron en busca de apoyo moral, y tras un movimiento de cabeza, sonrieron.

-Es igual, Sheldon- sonrió Penny- para la próxima ya lo sabes.

Después de desayunar, Leonard acompañó a Penny a su piso para abrirle la puerta con la llave de repuesto.

-Gracias por abrirme cariño-dijo Penny con una sonrisa- voy a dormir un poco más, a la tarde nos vemos, ¿vale?

-Claro, no te preocupes. Ve y descansa. Te quiero- añadió dulcemente con una sonrisa.

-Te quiero- respondió Penny dándole un beso- Hasta luego.

Cerró la puerta y fue a por el cargador del móvil. Lo conectó a la red y tras un minuto de espera llegó el mensaje de Leonard. "Penny, Sheldon está enfermo, si puedes evitarlo no vuelvas a casa o te descubrirá con su oído vulcaniano… ¿Qué tal fue la fiesta? ¿Te lo pasaste bien? Te quiero"

-A buenas horas…- suspiró Penny con una sonrisa cansada mientras se metía en la cama aún con el pijama de Sheldon y se quedaba dormida.