Capítulo 6
-Está fresco Castle… tendré frío…- dijo Kate quejándose cuando él prácticamente la obligó a ponerse el traje de baño.
-Créeme… lo disfrutarás…- dijo él.
Kate puso los ojos en blanco y suspiró. Hacía dos días que estaban ahí y él se había desvivido por entretenerla. Y esta no podía ser una excepción.
Entró al baño y se colocó su traje de dos piezas color negro, por suerte había llevado una bata para cubrirse y salió con todo puesto.
-Bien… vamos…- dijo él y se quitó su bata para demostrarle que no hacía tanto frío y se sumergió en la piscina rápidamente.
Rick giró y la miró expectante. Kate odiaba tener que quitarse la bata enfrente de él, sobre todo porque él nunca la había visto con menos ropa que su pijama, y el traje de baño era bastante revelador.
Se quitó la bata con movimientos lo más toscos que pudo y él abrió la boca mirándola con todo el detalle que pudo.
-Kate…- jadeó él y no le importó que se le notara que tartamudeaba- ¿cómo puedes haber escondido semejante cuerpo todo este tiempo?
-Oh, vamos, Castle…- dijo avergonzada e hizo el intento de meterse a la piscina.
-¿Puedo sacarte una foto?- le preguntó.
-No, Castle… ¿para qué?
-Si te lo digo te enojarás…
-Entonces no… menos… -dijo ella y no pudo evitar sonreír- ¿miraste lo suficiente o necesitas más tiempo?
-Para eso quería la foto…- se excusó él.
-Ah… el agua está increíble…- dijo al entrar y enseguida el brusco cambio de temperatura se notó en su pecho y Rick pestañeó, sin poder dejar de mirarla.
-¿Puedes dejar de mirarme así? Me estás incomodando, Rick…- le dijo ella.
-Lo siento…- dijo y volvió a pestañear- no puedo…- se acercó un poco y ella se sumergió hasta el cuello- ¿puedo tocarte? Solo para cerciorarme de que eres real…- le dijo ella lanzó una carcajada.
-Si no me hicieras reír tanto, te golpearía…- le dijo ella- yo no se tú, pero yo iré a nadar… en cualquier momento tendré frío y si nado quizás entre en calor por más tiempo…- dijo y se sumergió, nadando hasta la otra punta.
Rick intentó cerrar la boca, no podía creer el efecto que había tenido en él, el solo hecho de haberla visto en traje de baño. Y ahora tendría que lidiar con el deseo que ella le provocaba y tendría que manejar las cosas…
Mientras pensaba una excusa para salir y que no se le notara la evidente reacción a toda la situación, sintió un par de manos en su cuerpo y Kate salió delante de él, y lo miró expectante, las gotas corriendo por lugares que Rick ni siquiera quería mirar…
-¿Vienes a nadar conmigo?- dijo ella algo agitada- el agua está en el punto justo.
-No… lo siento… no sé nadar muy bien…- le dijo él.
-Mmm- Kate lo miró analítica- no te creo… te juego una carrera…- le dijo y alzó las cejas con intención.
Rick no pudo negarse y salió tras ella. Llegaron casi parejos a la punta y cuando giraron, Rick tomó la delantera y cuando estaba por llegar, sintió otra vez las manos de ella tomándolo, esta vez de la cintura y forcejearon un buen rato, abajo y sobre el agua hasta que salieron juntos, jadeando y sonrientes.
De pronto todo cambió, se miraron con intensidad y ella miró sus labios. Rick la sintió dispuesta a todo y sacudió la cabeza.
Ella pareció reaccionar y estiró la mano, deslizando suavemente sus dedos por el pecho de él…
-Por favor, Kate…- dijo él en voz bajísima y ella siguió con la caricia y añadió la otra mano. Rick la tomó de las muñecas y la arrinconó contra el borde de la pileta, acercó sus labios a los de ella y Kate sintió que la devoraría- no quiero arruinarlo…- dijo solamente y apretó su pelvis contra ella para demostrarle cuánto la deseaba.
A Kate le quedó claro. Él se estaba controlando por ella. Y más allá de la desilusión, porque ella claramente lo deseaba también, lo entendió.
Kate bajó la vista avergonzada y lo miró salir de la piscina y ponerse la bata para cubrir lo que quedaba de su deseo por ella. Se sumergió y nadó hasta la otra punta y volvió, para después salir y colocarse la bata.
Él se había encerrado en la habitación y ella se quedó afuera, sentada en el sillón.
Pasaron varias horas y Kate resolvió ir a pasear por la playa, en algún momento debían hablar, pero era seguro que debería esperar a que él estuviese listo…
Cuando volvió él estaba en la cocina.
-¿Quieres un café?- le ofreció.
-Sí… gracias…- dijo solamente ella y se sentó otra vez en el sillón.
Él se sentó en silencio a su lado. Ambos mirando por el ventanal el mar. Ambos quisieron hablar y no supieron qué decir. Finalmente, Kate levantó la mano y la apoyó sobre la de él.
-Lo siento… Rick… realmente no me imaginé que podría molestarte tanto… tienes razón… fue mi culpa… desde que comenzaste a decirme todas esas cosas… yo… me sentí muy bien y creí que… bueno… me equivoqué…
-No te equivocaste… quería hacerte el amor… y aún sigo queriendo, Kate… pero ¿te has puesto a pensar cómo se complicarían las cosas si eso pasa?
-Es cierto…- dijo y se quebró- soy una tonta… pero a veces me confundo… me siento sola… necesito que alguien me haga sentir bien… y tú has estado tan cerca todo este tiempo… yo… yo no sé como disculparme…
-No tienes que hacerlo… pero ¿solo te acercas a mí porque te sientes sola?
-Tú sabes que no… hace dos días que dormimos juntos, tomados de las manos, hace tres años que nos conocemos, Rick… ¿cómo puedes creer que solo es por la soledad? La soledad me confunde y me impulsa a actuar casi sin pensar…
-Dios…- dijo y se inclinó sobre ella, y acarició su cabello- no es momento para esto… tú debes cuidarte, estar bien y relajada… estas son decisiones complejas… debemos dejarlas para otro momento…- terminó y estiró los brazos para que ella se sumergiera en ellos.
Se quedaron así durante un buen rato, sin hablar, sin moverse.
-Mientras estaba fuera… hablé con el doctor Jackson… él calcula que mañana podría hacerme un test de embarazo y los resultados serían suficientemente exactos…
-¿Estás nerviosa?- le preguntó él sonriendo.
-Mucho…- dijo y cerró los ojos con fuerza.
-Olvidémoslo hasta mañana…- le dijo y se levantó, tomando su mano- tengo una colección de viejas películas de Ciencia Ficción que Alexis adoraba… algunas no son tan buenas, pero aún así… nos distraerán…- la acompañó hasta la habitación- busca la que te guste y espérame en la cama, llevaré algo de comer para los dos…
Kate sonrió y se colocó en puntas de pie y besó su mejilla.
-Gracias…- le dijo y él sonrió.
Es tan lento que cuando quieran acordarse tendrán 5 hijos! Les sigue gustando? Avisen por favor!
