Capítulo 8

Kate se cambió y se acomodó bajo las sábanas. Lo miró de cerca y se permitió fantasear con acariciarlo, con mirarlo a los ojos y besar sus labios.

Suspiró y se acercó un poco más, cerró los ojos y trató de dormir, el inconsciente de ambos se encargaría de todo…

Unas horas más tarde, se despertó con una sensación rara. Estaba de espaldas a él, pero apenas se movió, se dio cuenta de que el la tenía abrazada por detrás y su cuerpo se amoldaba perfectamente al suyo.

Kate sonrió y suspiró aliviada. ¡Por fin! Se movió un poco a propósito y consiguió que él protestara y la apretara contra su cuerpo y hasta pudo palparlo en su espalda baja, y sintió un escalofrío…

Cerró los ojos y sintió que el aroma de él la envolvía. Se sintió segura. Inclusive cuando él estaba durmiendo.

Un rato más tarde, seguía despierta, disfrutando de esa intimidad con él y lo sintió moverse.

Fingió estar dormida. No quería tener que explicarle que había querido quedarse ahí en sus brazos.

Lo sintió tensarse, lo sintió apartarse un poco, escuchó un suspiro y por último, una mano de él apoyada en su abdomen, tentativamente.

Kate sofocó un suspiro. Él no se había atrevido a acariciarla, solo había apoyado la mano y ella sentía que sus dedos le quemaban. No pudo pensar más y giró en sus brazos, él se acomodó otra vez y sus ojos se encontraron a milímetros de distancia.

Ella tenía semblante calmo… él parecía algo asustado. Seguramente temía su reacción. Pero ella sonrió y él se relajó un poco…

-Creo que olvidé los almohadones anoche…- dijo con algo de nerviosismo.

-Parece…- dijo ella sin alejarse, él la tenía abrazada por la cintura.

-Lo siento…

-No, está bien… creo que necesitaba esto…- dijo y lo miró con algo de tristeza.

-¿Cómo te sientes?- le preguntó él.

-Triste… pero un poco mejor…

-Esa es mi chica…- le dijo con ternura y ella alzó ambas cejas, sabía que él lo había dicho en forma figurada, pero no podía dejar pasar la ocasión- digo… mi amiga…- se corrigió y ella sonrió.

-Si…- dijo y se perdió en sus ojos un momento.

-¿Quieres desayunar?- le preguntó él.

-Quiero quedarme un rato más en la cama…

-Bien… te lo traeré aquí si quieres…

-Contigo… quiero decir… quiero que te quedes conmigo… aquí en la cama…

-Si… como quieras…- le dijo con nerviosismo y ella sonrió.

-Hey, Rick…- le dijo ella luego de unos momentos en silencio- realmente quiero pedirte disculpas por todo lo que te he hecho pasar estos días…

-¿Te refieres a los días más relajados de mi vida?- dijo él y sonrió- para mí fue un placer… de verdad, Kate…- dijo y la apretó un poco en sus brazos, con ternura.

-Ah, no exageres… pero tengo que admitir que yo también la pasé bien…- dijo y sonrió.

-Me alegra…

-Pero tendríamos que volver, ¿verdad?- le dijo analizando que ya no tenían motivo para quedarse.

-Yo creo que nos podríamos quedar hasta el domingo… hoy es jueves… no creo que quieras ir a trabajar mañana, ¿no te parece?

-¿Tú quieres quedarte?

-Por supuesto…

-Por mí está bien…- dijo y besó su mejilla- y dime… ¿qué quieres hacer?

-¿Piscina?

-La verdad es que me quedé con las ganas el otro día - y ante la cara de interés de él añadió- no creas que no me di cuenta de que hacías trampa cuando corrimos…

-¿Me estás pidiendo la revancha, detective?

-No sería una revancha… no me ganaste, no oficialmente…

-Te gané y no lo quieres reconocer… pero no importa, puedo volver a hacerlo…

-Será a muerte…- dijo ella y luego sonrió divertida.


Kate volvió a ponerse su traje de baño y su bata y la asaltaron memorias de lo que había ocurrido esa vez en la piscina, pero esta vez, ella se sentía más distendida y con ganas de jugar…

Se acercó al borde y él hizo exactamente lo mismo de la otra vez, se sumergió en el agua y la esperó ahí. Ella desanudó la bata con tortuosa lentitud y la dejó caer a sus pies. Rick intentó controlarse pero no pudo evitar admirarla.

Kate se quedó ahí un momento, dejándose mirar por él y sonrió.

-No te cansas, ¿verdad?- le dijo divertida.

-No…- admitió él.

-¿Listo?

-Nunca lo estaré… pero digamos que si…- dijo él.

Kate se tiró al agua y salió justo delante de él.

-Increíble…- dijo mientras él intentaba no reaccionar a ella.

-Si…-jadeó él y ambos supieron que no se refería al agua.

-¿Carrera?- preguntó Kate

Rick asintió y Kate se colocó las manos a los costados de la cintura.

-Pero esta vez hagámoslo bien… vayamos arriba y salimos desde ahí…

-Está bien… puedo ganarte de cualquier manera…

Rick se subió rápidamente y estiró la mano para ayudarla. Kate subió y tropezó un poco, pero él la sujetó y cruzaron una mirada intensa.

-Bien…preparados… listos…- dijo él y ambos se agacharon para saltar.

-¡Ya!- dijo ella y se tiraron juntos. Nadaron hasta la punta y volvieron. Rick llevó la delantera durante un buen rato, pero en la última parte se retrasó y terminó ganando Kate.

Kate sonrió y sacudió la cabeza.

-Tampoco tenías que dejarme ganar…- dijo y alzó la ceja.

-No te dejé ganar… me parece que me lastimé el pie.

-¡Estás mintiendo!- dijo ella.

-No, no… es en serio…- dijo y se sentó en el borde y ella se acercó.

-Muéstrame…- dijo y él sacó el pie del agua y lo extendió.

Kate tomó el pie y lo examinó. No veía nada. Deslizó el dedo por el costado… nada…

-¿Dónde te duele?

-El dedo más chico… al costado…- dijo con cara de dolor.

-Pero no hay una lastimadura… ¿será un calambre?

-No lo sé…- dijo él.

-Déjame ver…- dijo y lo masajeó suavemente- sí… parece un calambre…

-Nunca me había pasado…

-No te preocupes, es normal…

-Quizás…

-Déjame intentar un truco…- Kate tomó su pie y deslizó sus dedos suavemente, aplicando presión justo en los lugares necesarios para poder aflojar los tendones

-No se afloja…- dijo él sacudiendo la cabeza.

-Si te mueves, será más difícil…- dijo y él se detuvo, lo siguió masajeando unos minutos y sintió que él se aflojaba y suspiraba- ¡lo sabía!- dijo con un gesto triunfal.

-¿Cómo lo hiciste?

-No tienes idea de la cantidad de cosas que puedo hacer…- dijo y alzó las cejas.

-No me tientes…

-Cuando quieras…- le dijo ella y sonrió.

Rick sonrió y la miró como si intentara decodificar sus intenciones.

-Ven aquí…- dijo ella y tiró de su brazo hasta que él volvió a estar en el agua- hagamos el desempate…

-Ya…- dijo él y los dos comenzaron a nadar. Otra vez, Rick tomó la delantera y cuando volvían, Kate pudo pasarlo.

-Me dejaste ganar otra vez…- dijo Kate entre carcajadas.

-Te juro que esta vez me ganaste bien…- dijo él y la miró con cariño- ¿estás mejor?

-Sí…- dijo ella y los ojos se le llenaron de lágrimas y lo abrazó.

Rick cerró los ojos maldiciéndose a sí mismo por haber preguntado y la apretó contra su cuerpo. Ella separó la cara, lo miró a los ojos y luego miró sus labios. No era deseo… era necesidad.

Se puso en puntas de pie y apoyó sus labios sobre los de él. Rick suspiró y ella deslizó sus manos hacia su nuca, atrayéndolo y profundizando el beso.

Kate sintió que su cuerpo convulsionaba cuando él tomó el mando y comenzó a responderle. Pasaron varios minutos en los que Kate sintió triunfante, su espalda contra el borde de la piscina y jadeó, el cuerpo de Rick imposiblemente pegado al de ella.

Ninguno de los dos hizo nada más que entregarse al beso.

Y cuando por fin se separaron, él la miró azorado y ella sonrió con timidez.


Por fin! Tengo que reconocer que yo también estaba ansiosa... ¿les gustó?