Summary: Bien, esa solo era otra reflexión sobre una de las tantas cosas que amaba de su Harry.
Disclaimer: Harry Potter y sus personajes no me pertenecen, son de J.K. Rowling.
Advertencia: Slash. O sea, relación homosexual. Posible falta de lógica. Incoherencias. Creo que algo de OoC (?). Si no te gustan este tipo de fics, no leas. Yo ya avise~.
Momentos
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Cabello.
…
Intentar domar el rebelde cabello de Harry, desde siempre, había sido una misión imposible a lo largo de los años, tanto así que hasta parecía que el peine y el gel se habían resignado en sus intentos de dejar un poco decente aquel nido de pájaros que ahora, en vez de pelear contra ese enredo de cabellos, aparentemente se había aliado con él, agrandando la magnitud de ese desastre.
Sí, esa era una de las cosas que Draco solía pensar a menudo cuando intentaba hacer lo imposible.
Pero también, debía admitir que una de las cosas que le encantaban de su Gryffindor era ese extraño pero increíble cabello azabache que a pesar de su apariencia, era suave al tacto y tenía un encantador aroma a coco que le encantaba.
—En serio, a veces eres un indeciso. —dijo el león divertido.
Ambos se encontraban en los terrenos del colegio como ya era habitual, el Slytherin sentado con la espalda apoyada contra el tronco del árbol – el que estaba cerca del lago negro – mientras que el mago de las gafas tenía la cabeza apoyada en el regazo del mayor.
Malfoy arqueó una ceja, mirando curioso a su pareja. —¿Por qué lo dices? —cuestionó mientras acariciaba los suaves cabellos azabaches.
—Por esto. —puntualizó al señalar la caricia que recibía. —Te la pasas quejándote sobre el nido de pájaros que tengo en la cabeza. —dijo al hacer un adorable mohín. —Pero cada que puedes te la pasas toqueteando mi cabello. —acusó con una sonrisita.
El rubio sólo se encogió de hombros, sonriendo ladino para mirar arrogante al contrario.
Puede que le gustara ese nido de pájaros, pero no era algo que fuera a admitir.
—Sólo estudio al enemigo. —dijo en un tono misterioso. Como para dejar más en claro su punto agarró su varita con su mano libre y la agitó. —Accio peine. —susurró e inmediatamente el objeto apareció.
Potter simplemente pudo reír, antes de ponerse de pie y escaparse de su novio.
—¡No seas cobarde, León! —gritó el aristócrata mago al perseguir al otro, con peine en mano y una sonrisa en su rostro.
Bien, esa solo era otra reflexión sobre una de las tantas cosas que amaba de su Harry.
Lo de siempre, perdonen cualquier error. Gracias por los reviews y demás :')
¡Ya saben comentarios, consejos, criticas y demás [MIENTRAS SEAN DE BUENA MANERA] Bienvenidos sean!~
¡Hasta luego!~
