CAP 10
*Toc-toc-toc
-Penny
*Toc-toc-toc
-Penny
*Toc-toc-toc
-Penny
-Sheldon, deja de golpear la puerta y pasa de una vez, me va a estallar la cabeza.-Se oyó desde dentro.
-Técnicamente es imposible que…
-¡Cállate Sheldon!
Sheldon cerró la puerta y entró al salón.
-¿Penny?
-En mi cuarto.
Sheldon se dirigió hacia su cuarto y paró delante de la puerta cerrada de la habitación. Levantó la mano para llamar.
-Como se te ocurra llamar a la puerta, te juro que te tiro por la ventana.
-¿Entonces qué hago?
-Entra.
-Supongo que tiene sentido-dijo mientras entraba.
Penny estaba metida en la cama, con ojeras, la nariz completamente roja y rodeada de pañuelos usados.
-¿Qué quieres Sheldon?
-Te he traído un poco de sopa.
-Oh cielo… muchas gracias-dijo incorporándose- no hacía falta…
-Sí, sí hacía falta. Según la convención social y dado que tú me cuidaste a mí, te lo debo, así que me veo obligado a traerte sopa y cantarte "Dulce gatito" para así salvar mi deuda y quedar en paz.
-Sheldon, ¿no te cansas nunca de ser así?
-¿Ser cómo?
-Es igual, gracias por la sopa-murmuró con la voz quebrada.
Sheldon se la quedó mirando, confuso. Parecía triste, pero no sabía el motivo. Se acercó al borde de la cama y le dio el cuenco.
-¿Por qué no te sientas?-le preguntó Penny cogiendo el cuenco.
-Yo…-dijo Sheldon mirando los pañuelos por toda la cama.
-Claro, los gérmenes-dijo quitando los pañuelos-Listo-sonrió.
-Pero estás enferma…
-Sheldon, siéntate.
Sheldon obedeció, ingeniándoselas para tocar lo menos posible la colcha, efectuando varias maniobras.
-¿Ya estás cómodo?-preguntó Penny levantando una ceja.
-Bueno, todo lo cómodo que se puede estar rodeado de pañuelos con mocos y virus…¿Penny?
Penny estaba temblando, tratando de contener sus ganas de llorar, pero sin poder evitar que alguna lágrima resbalara por sus mejillas.
-Estoy bien, no te preocupes…puedes irte. Y gracias por la sopa-murmuró.
-Pero…-Sheldon no sabía qué hacer; odiaba esas situaciones y no tenía datos suficientes para actuar correctamente. Normalmente la ofrecería un chocolate caliente y palabras de ánimo, pero en éste caso, ella estaba enferma, en su casa y le había dicho que se fuera- No sé qué hacer…-dijo finalmente.
-¿A qué te refieres?-preguntó levantando la cabeza.
-Estoy confuso, ya sabes que esto no se me da bien, me faltan datos para saber cómo actuar… aunque recuerdo que normalmente suelen preguntar el motivo por el que se está llorando, así que… ¿qué te pasa?
