Summary: Pero ellos se encargarían de disipar todas sus dudas, juntos…
Disclaimer: Harry Potter y sus personajes no me pertenecen, son de J.K. Rowling.
Tema: Frase.
Advertencia: Slash. O sea, relación homosexual. Posible falta de lógica. Incoherencias. Creo que algo de OoC (?). Si no te gustan este tipo de fics, no leas. Yo ya avise~.
Marsha se fue de viaje, y, de a poco, desempaca sus musas y medusas…
Momentos
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No Lo Dudes…
…
"Duda que el sol se mueva, duda que las estrellas sean de fuego, duda que la verdad sea mentira pero nunca dudes que te amo."
…
En cualquier relación era de lo más normal que hubieran dudas, a veces más temprano que tarde.
Y ese había sido su caso.
Llevaba ya un par de semanas saliendo con el Príncipe de Slytherin, y aunque hasta el momento todo había ido bien – quitando uno que otro comentario por parte de sus amigos –, él no podía evitar que las dudas le asaltaran de vez en cuando. Según Mione, era de lo más común, al fin de cuentas habían sido rivales por los últimos cuatro, se habían peleado, insultado, golpeado y hechizado, su relación en el comienzo no había sido de buenos amigos o algo cercano a eso, en lo más mínimo, pero ahora – casi de la nada – eran pareja, una pareja que se daba abrazos, se besaba, se mimaba y se decía una que otra palabra bonita de vez en cuando, porque vamos, eso de decir tanta cursilería a diestra y siniestra no era lo suyo.
¿Realmente te preocupas por mí?
Harry negó con la cabeza, soltó un pesado suspiro e intentó volver a prestarle atención al libro que estaba leyendo, para alejar esos pensamientos pero, aparentemente, era una misión imposible.
¿No me estás engañando? ¿No estás jugando conmigo?
Bufó, y dejó su libro sobre la mesa con desgano antes de cruzar los brazos sobre esta y apoyar su cabeza sobre ellos, levemente malhumorado, cerró los ojos manteniendo el ceño fruncido mientras recordaba los momentos junto con el mago rubio – todos – sonriendo de vez en vez.
¿Tú…en serio me amas?
—¿Por qué tan deprimido?
El león dio un saltito en tu lugar, soltó un gruñido por lo bajo y fulminó con la mirada a la persona que se encontraba sentada a su lado, abrazándole por cintura con toda la naturalidad del mundo, sonriendo arrogante y con un brillo divertido en sus orbes plateadas.
—Por nada que te importe, Malfoy. —replicó enojado.
El rubio mago bufó, rodó los ojos y negó con la cabeza, para luego agarrar a su chico por el mentón y obligarlo a que lo mire – ya que el azabache había girado el rostro –, extrañándose al ver las orbes esmeraldas algo opacas.
—Tomando en cuenta que cualquiera pudo haber aprovechado lo distraído que estabas. —dijo al fruncir el ceño, algo molesto. —Claro que me importa lo que sea que andas pensado, Potter. —regañó tantito más molesto.
El Niño Dorado hiso un mohín y se cruzó de brazos. Él no daría su brazo a torcer.
No tan rápido.
Draco suspiró, y repartió varios besos en el rostro del de gafas. —¿Entonces? —cuestionó con una sonrisita.
Potter observó algo dudoso al otro mago, y éste reanudo sus besos al tiempo que hacía más posesivo su agarre en la cintura del menor.
No, todavía no se rendiría.
Finalmente, el heredero de los Malfoy besó al Gryffindor en los labios, convirtiendo la suave y tierna caricia en una cada vez más profunda.
Oh bueno, tal vez sí.
Una vez que se separaron, y sus respiraciones volvieron a la normalidad, el único hijo de los Potter suspiró, nervioso.
—Aun no logro creer que esto sea real. —susurró.
Y la serpiente no necesito de mucha explicación para entender a qué se refería el mago azabache.
—¿Tienes dudas? —interrogó al arquear una ceja, algo curioso.
Harry se sonrojó, bajó la mirada avergonzado, y se recostó contra el mayor, escondiendo su rostro en el pecho ajeno, en respuesta a lo dicho por el Slytherin no hiso más que asentir. Por su lado, el Príncipe de Casa verde y plata apoyó su barbilla sobre el nido de pájaros que tenía por cabello el menor, suspirando pesadamente.
—Bueno, es lo normal. —razonó Malfoy. —Yo también las tengo, porque gracias a Merlín, el gran Harry Potter corresponde mis sentimientos por él. —se sinceró, diciendo lo último con cierto aire divertido.
El muchacho de cabellos azabaches se removió inquieto, separándose de su novio sin llegar a romper el abrazo del que era víctima para posar su mirada esmeralda en la plateada del mayor.
—Draco…
—Pero. —cortó de inmediato. —Hay algo de lo que no tengo duda, y quiero que tú tampoco la tengas. —dijo con una sonrisa boba. —Y ese algo es que te amo como a nada, ni nadie, y soy capaz de hasta dar mi vida por ti. —declaró con toda la seguridad propia de un Malfoy. —Aun así, me encargaré de librarte de tus demonios y te conquistaré cada día, para que no te quede ninguna sola duda de nada. —avisó dejando notar ese aura arrogante. —No me interesa si ya te conquiste, de todas formas lo volveré a hacer. —finalizo en cuanto notó las intenciones del león.
El miembro de la Casa escarlata y dorado, se sonrojó – más si era posible –, sonrió alegre mientras su corazón parecía querer salirse de su pecho, y abrazó por el cuello a su novio, dándole un casto beso en los labios.
—Y yo. —empezó, sonriente. —Te amo como no tienes una idea, y soy capaz de hacer lo que sea por ti, Dragón. —confirmó con un brillo en sus ojos. —Y si tienes dudas, haré lo mismo que tú: Te conquistaré todos los días, toda nuestra vida. —advirtió, divertido ante la sorpresa pintada en la blanquecina cara de su serpiente.
Sí, era normal tener dudas.
—¿Me estas retando, Potter? —cuestionó divertido el Príncipe de Slytherin.
—Tómalo como quieras, cariño.
Pero ellos se encargarían de disipar todas sus dudas, juntos…
*Podríamos decir que es la segunda vez que escribo de este tema en el año – por Enero publique uno algo parecido – y me doy cuenta que no logro escribir de esto desde la perspectiva completa de Draco, ¿Por qué será? Uwu
Lo de siempre, perdonen cualquier error. Gracias por los reviews y demás :')
¡Ya saben comentarios, consejos, criticas y demás [MIENTRAS SEAN DE BUENA MANERA] Bienvenidos sean!~
¡Hasta luego!~
