Summary: Por lo que se veía, querer comer helado era potencialmente peligroso.

Disclaimer: Harry Potter y sus personajes no me pertenecen, son de J.K. Rowling.

Advertencia: Slash. O sea, relación homosexual. Posible falta de lógica. Incoherencias. Creo que algo de OoC (?). Si no te gustan este tipo de fics, no leas. Yo ya avise~.


Momentos

~•~•~•~•~•~•~

Comiendo helado.

—¡Queremos helado, Malfoy! —gritó un Harry que además de estar embarazado era hormonalmente peligroso.

Y eso nos lleva a la situación actual en la cual el – casi – siempre frío e inexpresivo Draco Malfoy se encontraba esquivando con una velocidad sobrehumana – tal vez por estar familiarizado ya con la situación – lo que sea que su esposo le tirara con ayuda de magia, o sin ella. Gracias al buen Merlín, al rubio mago se le ocurrió agacharse en el momento exacto para evitar el florero que el de la extraña cicatriz tiró en cuanto se le terminaron las almohadas.

Por lo que se veía, querer comer helado era potencialmente peligroso.

—¡Helado! —exclamó infantilmente el azabache, haciendo puchero.

El otro futuro padre primerizo suspiró, pasándose una mano por la nuca mientras miraba a su pareja, buscando las palabras precisas para no tocar ese nervio ultra sensible del otro, el cual estaba a flor de piel últimamente.

—Ya te dije, estamos en invierno. —dijo con suavidad, acercándose cauteloso al menor. —Puedes enfermarte, y eso no es lo aconsejable en tu estado, Harry.

Dicho esto, Potter-Malfoy detuvo sus ataques de convencimiento y el aristócrata mago pensó que finalmente, a su Harry le había pasado el capricho.

Error.

El auror no tardó en largarse a llorar.

Oh, los tan conocidos cambios de humor.

—¡Dijiste que estoy gordo! —dijo descontento. —¡Ya no me quieres porque estoy gordo! —lloriqueó, haciendo temblar a los objetos dentro de la habitación.

Y eso fue suficiente para que Draco suspirara resignado, caminando con calma hacía la cama, sentándose al lado del mago de ojos esmeraldas para luego abrazarlo.

—Joder, no. Ahora cálmate, león. —dijo al besarle la frente. —¿De qué sabores traigo el helado? —cuestionó, derrotado.

Como si esas palabras fueran mágicas – y según Draco, lo eran – el moreno dejó de llorar, correspondió al abrazo de su esposo y con una sonrisa encantadora respondió a lo cuestionado, de lo más feliz.

—Dulce de leche, vainilla, granizado y frutilla, en ese orden. Oh, y que sea en el embace de cinco litros, Dragón.

Años después, sentado en el jardín de Potter-Malfoy Manor mientras veía como sus gemelos corrían escapando uno del otro mientras comían sus respectivos helados, el patriarca de la familia podía reírse de la situación, una vez libre del peligro.

Sí, el helado podía ser mortalmente peligroso.

El sanador fijó su mirada plateada en el helado que aún quedaba en el embace que él y Harry estaban compartiendo, y un brillo travieso bailó en sus orbes mientras que embarraba un dedo en el dulce – y algo pegajoso – líquido, untándolo sorpresivamente en los labios de su amante para luego darle un beso dulce, literalmente.

—¡Uhg, que asco, papá! —se pudieron escuchar las quejas de Albus y Scorpius.

Era peligroso pero aprovechablemente dulce.


Cosa rara del universo me ha salido ._. podría decirse que al principio me base en la campaña campal que se arma en mi casa cuando hay helado xD y lo otro salió solito ewe

Lo de siempre, perdonen cualquier error. Gracias por los reviews y demás :')

¡Ya saben comentarios, consejos, criticas y demás [MIENTRAS SEAN DE BUENA MANERA] Bienvenidos sean!~

¡Hasta luego!~