Mientras me recupero del episodio de ayer... y trato de escribir algo sobre eso, les dejo otro capítulo de esta historia... espero que les siga gustando!

Capítulo 16

Kate se movió inquieta en el jacuzzi, Rick, detrás de ella, le estaba haciendo masajes para relajarla, hacía solo un rato que habían llegado y él había notado la tensión.

-Aunque te masajee durante horas, si no te relajas un momento, esto será inútil…- dijo él y besó con ternura el cuello de Kate, que se había levantado el cabello para no mojarlo.

-Lo siento… lo siento, Rick… todo esto sigue siendo muy raro… ¿estás seguro de que no estamos locos?

-Estoy seguro de que lo estamos… pero eso no tiene nada que ver… ¿quieres olvidarte de todo esto y que nos dediquemos a hacer el amor hasta que comiencen las náuseas?

-¿Y tú qué quieres?

-Yo te quiero a ti…- dijo él y deslizó las manos hacia abajo, acariciándola, intentando distraerla para que no siguiera pensando.

-Intentémoslo… estos cinco días que vienen serán complicados… pero si los superamos, creo que todo saldrá bien…

-Bien… me gusta eso… decisión…- dijo y la apretó contra su cuerpo.

-Mmm…- jadeó ella cuando él la rozó sugestivamente- como voy a extrañar esto…- dijo y echó la cabeza hacia atrás, dándole acceso a su pecho, que él aprovechó para acariciar.

-Solo son cinco días…- dijo él sin dejar de acariciarla.

Kate sonrió y giró en redondo, colocando una pierna a cada lado de él.

-¿Podrás aguantarte, Castle?- le dijo en tono sexy.

-Por ti, lo intentaré…- dijo él con los ojos oscuros por el deseo. Ella sabía exactamente qué hacer para estimularlo.

Kate se mordió el labio y sonrió, extendió el brazo y alcanzó las copas de champagne, le dio una a él y levantó la suya.

-Hagamos un brindis…- dijo ella y él sonrió.

-Bien… por nosotros…- dijo él- y por nuestros pequeños Castlecitos…

Kate lo miró con seriedad.

-¿Acaso quieres tener más de uno?

-¿Por qué no? Seguro serán adorables…- dijo él y ella chocó la copa.

Bebieron el champagne y luego ella le quitó la copa y apoyó ambas en la bandeja.

-¿En qué estábamos?- dijo y sonrió.

-La despedida…-dijo él perdido en sus ojos.

-Ah, sí…- dijo y descendió sobre él, haciéndolo jadear.

Rick la sostuvo mientras buscaba sus labios casi en forma reflexiva, totalmente entregado a ella.

Esta vez fue Kate quien dirigió el encuentro. Estableció un ritmo casi agonizante al principio y luego lo hizo escalar, más rápido y profundo hasta que él la sostuvo mientras la besaba intensamente y ella lo veía inclinarse hacia atrás, su mirada perdida, experimentando el máximo placer…

Kate lo miró sonriente y satisfecha y no le llevó mucho tiempo más, llegar ella también al clímax.

-Dios, Rick… eres increíble…- le dijo al oído, mientras intentaba recuperarse.

-No… tú eres increíble…- le dijo él todavía agitado.

Kate apoyó su frente en la de él y sonrió, sin fuerzas. Todavía podía sentir el corazón de él latiendo sobre el suyo y eso le hacía cosquillas en el alma.

Rick la abrazó y se quedaron un buen rato en silencio, conectados…

Cuando juntaron fuerzas, él la ayudó a salir del jacuzzi y entre caricias se secaron…

Pidieron algo de comida y se alimentaron uno al otro, Rick sonreía de vez en cuando, fascinado con cómo habían cambiado las cosas para ambos…


En la cama, miraron una película vieja por televisión y mientras, Rick la sostuvo en sus brazos, hablándole al oído cada tanto. Y Kate casi no podía concentrarse, no sabía si era una cuestión hormonal, pero no podía dejar de pensar en él y sentirse intoxicada con su perfume, sus caricias y la forma en que él la trataba…

Volvieron a hacer el amor dulcemente, los besos tomaron un papel protagónico esta vez, y todo fue lento y en calma… la última parte se tornó un poco más intensa y Kate sintió que temblaba en sus brazos y sonrió…

Se abrazaron luego, pero no se quedaron dormidos. Solo en silencio, una práctica que había aprendido a amar para compartir…


Un buen rato más tarde, en el que alternativamente se tomaban de la mano, ella acariciaba su pecho y él besaba su hombro con ternura, Kate se levantó y apoyó un codo sobre la cama para poder levantar su cabeza y mirarlo.

-Estaba pensando…- dijo y él sonrió.

-¿Otra vez?- dijo y alzó las cejas con interés.

-No, no… espera un poco Castle… dame un respiro…- dijo y él sonrió- decía… ¿qué tal si no nos vemos durante estos días? ¿No crees que sería más fácil? Si quizás hiciésemos de cuenta que uno de los dos se fue de viaje…

-¿Me estás diciendo que no nos veremos por cinco días?- dijo él con un dejo de tristeza.

-Bueno, son solo cinco días…

-Yo intentaré aguantarme con lo prohibido… pero no me pidas que no te vea…

-Solo intentaba hacerlo más fácil…¿acaso crees que para mí es simple? Crees que tengo un interruptor para apagar mi "deseo por Castle"?- dijo con un gesto.

-No es eso… seamos adultos, Kate… ¿cuánto tiempo nos hemos reprimido?

-Es cierto… entonces no he dicho nada…- dijo y sonrió.

-Bien… solo… dormiremos juntos y nos trataremos como hermanos…- dijo él

-Yo no dormiré contigo… eres peligroso…

-¿Yo?- dijo él fingiendo estar ofendido- eres tú la que usualmente me despierta en la mitad de la noche para tener sexo…

-Yo nunca te desperté en la mitad de la noche… las veces que pasó fue porque ya estabas despierto y bastante de humor para eso…- se defendió ella.

-Es cierto… pero igual me encantó…- dijo y acarició suavemente el abdomen de ella.

¿Dormiremos aquí?- le preguntó ella intentado no dejarse llevar.

-La habitación está paga hasta mañana… pero si quieres irte…- dijo él.

-No es que quiera irme…- dijo ella- le tengo un poco de miedo a nuestro despertar… ya estaremos en prohibición… y quiero hacer las cosas bien…

-Me iré temprano… y no estaré cuando te despiertes…- dijo él y acarició su cara.

Kate tomó su mano y besó su palma con cariño.

-Bien…- dijo y se acomodó en sus brazos- buenas noches, Castle…- dijo y él descendió sus labios sobre los de ella.

-Buenas noches, hermosa…- le dijo y sonrió.


Durmieron tranquilamente y cuando recién comenzaba a aclarar, Rick se despertó y sonrió. Serían cinco largos días…

Besó suavemente sus labios y ella se quejó. Rick no pudo evitar sonreír.

Se vistió sin dejar de mirarla y tomó una de las rosas que había en el bouquet de la entrada y escribió una nota para ella.

En puntas de pie, y luego de mirarla una vez más, se fue…

Kate se despertó un rato después… se desperezó feliz y sonrió. Tanteó a su lado y recordó la promesa de él. Abrió los ojos con algo de tristeza…

Encontró la rosa y leyó la nota "Cada día me ilusiona más que te conviertas en la madre de mis hijos. Tuyo. RC"

Kate sintió lágrimas en los ojos y decidió que las dejaría escapar. Toda esa locura que su cabeza venía gestando la hacía muy feliz y por primera vez en mucho tiempo, Kate no tuvo tantas ganas de ir a trabajar…


Se vienen los cinco días más complicados...