Summary: ¿La mejor forma de declarar su noviazgo oficial? Simple, besándose frente a todo Hogwarts.

Disclaimer: Harry Potter y sus personajes no me pertenecen, son de J.K. Rowling.

Advertencia: Slash. O sea, relación homosexual. Posible falta de lógica. Incoherencias. Creo que algo de OoC (?). Si no te gustan este tipo de fics, no leas. Yo ya avise~.


Momentos

~•~•~•~•~•~•~

Besándose.

Aunque fuese verdaderamente sorprendente e inesperado, cuando su relación se dio a conocer frente a todo Hogwarts – alumnos, profesores, fantasmas, gatos endemoniados y demás – quien armó un espectáculo no fue el Príncipe de las serpientes, no para nada.

En esa ocasión fue el león.

Por mucho que no lo pareciera – no abiertamente – el moreno era tan, y hasta tantito más celoso que su novio, y aparentemente el límite de su paciencia fue puesto a prueba ese día nadie más que la linda Lavander Brown – nótese el sarcasmo – junto con las bromas estúpidas de Blaise y Pansy.

Y, ¡Oh, pobres almas en pena que no sabían en donde se fueron a meter!

—No les hagas caso. —dijo Hermione, llamando la atención de su amigo.

—Aunque bien que Malfoy podría hacer algo por quitarse a Lavander de encima, ¿No? —comentó el pelirrojo al mirar lo mismo que el de gafas.

Granger fulminó con la mirada al menor de los chicos Weasley, al tiempo que el de la extraña cicatriz en la frente gruñía inconscientemente al notar como la leona rubia agarraba a su Draco del brazo cual garrapata, mientras el mago italiano sonreía coqueto y Parkinson agarraba de la mano al rubio. Ignorando a sus amigos, el de cabello azabache cual nido de pájaros camino a grandes zancadas hacia la puerta del Gran Comedor, haciendo notar su magia provocando que el ambiente se pusiera pesado.

Una vez estuvo enfrente del grupo de Slytherin y la actual mosca Gryffindor, la pelinegra perteneciente a la Casa verde y plata sólo necesito ver al novio de su mejor amigo a los ojos, para soltarle la mano inmediatamente a Malfoy, sonreír nerviosa y codear al Zabini, quien inmediatamente copió a Parkinson.

—Lavander, ¿Podrías soltarlo de una maldita vez? —preguntó Potter entre dientes.

La chica sonrió coqueta, pensando que a su compañero le disgustaba que abrazara al rubio heredero, cosa en lo que tenía razón, ahora, el porqué era en lo que erraba con creces.

—No hace falta que te pongas celoso, Harry. —dijo la bruja con cierto tonito que disgustó al primogénito de los Malfoy.

—Ya te he dicho que me sueltes, fea. A mi novio no le gusta que estés de garrapata, ni a mí. —dijo con molestia la serpiente, y un brillo furioso se notaba en sus orbes color plata.

La leona soltó el agarre que tenía sobre el más alto y lo miró atónita, dejando de lado el ofenderse por los halagos del frío Príncipe ya que le interesaba más lo dicho por este.

—¿Tu…novio? —interrogó tan incrédula como asombrada.

Y Harry tomo nuevamente la palabra, mirando fríamente a la rubia.

—Sí, su novio. —dijo con enojo contenido. —Realmente me estoy conteniendo para no hechizarte por estar tan pegada a mi novio, Lavander. —añadió al cruzarse de brazos.

La nombrada tardo tan solo unos minutos en conectar los cables.

—¡¿Qué?!

Y su grito se escuchó por todo el lugar, al fin de cuentas todos los demás alumnos que se encontraban allí almorzando habían guardo silencio al poner atención en lo que sucedía en la puerta. El mago de orbes esmeraldas frunció el ceño, y el aristócrata blanquecino bufó.

—¡Es mentira! —acuso inmediatamente la chica.

Ante lo dicho, Harry sonrió, mirando a la adolescente con superioridad.

A ver si los pretendientes que ambos tenían se deban por vencidos de una buena vez.

—Déjame probártelo. —dijo campante el león.

Con tranquilidad dio un paso – el necesario para cerrar toda la distancia que había entre el mago más alto y él, lo abrazo por el cuello, y le plantó un apasionado beso, el cual el rubio correspondió gustoso, abrazando a su pareja por la cintura.

—Esos dos adoran dar espectáculos. —murmuró Ron.

—Ahora tal vez no lo veamos celosos tan a menudo. —respondió de igual forma la castaña.

Por su parte Brown soltó un gritó, furiosa, frunciendo el ceño mientras salía del lugar maldiciendo, rompiendo el silencio sepulcral que se había formado. Los murmullos curiosos no tardaron en hacerse notar.

¿La mejor forma de declarar su noviazgo oficial? Simple, besándose frente a todo Hogwarts.


Aunque parezca: No, no tengo nada contra Lavander.

Lo de siempre, perdonen cualquier error. Gracias por los reviews y demás :')

¡Ya saben comentarios, consejos, criticas y demás [MIENTRAS SEAN DE BUENA MANERA] Bienvenidos sean!~

¡Hasta luego!~