Capítulo 24

Kate abrió un ojo y sonrió, tenía la nariz de Rick pegada a su cuello y sentía cosquillas. Quiso moverse pero no pudo, él tenía una de sus piernas sobre las de ella y le impedía hacer cualquier movimiento…

Miró hacia abajo y vio la mano de él, descansando tiernamente sobre su abdomen y fantaseó con esa situación cuando ella esté embarazada… eso amplió su sonrisa…

Quiso pensar en otra cosa y por un momento, su cabeza se situó en la noche anterior. Dios… estaba cansada… pero sin embargo, él se había encargado de ella y tenía que reconocer que a pesar de todo, lo había pasado muy bien…

Pensó en tomarse la temperatura, y entonces lo sintió moverse y cuando quiso acordar, los ojos azules de él la miraban inquietos.

Era como si fuese la primera vez. Él la miraba con una mezcla de amor y pasión y Kate se sintió en el cielo. ¿Cómo era posible no haberse dado cuenta antes de los sentimientos que tenía por él? ¿Cómo podía ser que, de no mediar el destino entre ambos, quizás no se hubiesen dado una oportunidad? Pero ahí estaban… y él, intuyendo lo que ella podría estar pensando, le sonrió y besó sus labios.

-Me tomaré la temperatura…- dijo en voz baja.

Kate estiró la mano hacia su mesa de noche y él la detuvo.

-No lo hagas…- le dijo y ella, por un momento, contuvo la respiración.

-Pero…

-Tengas o no la temperatura adecuada, voy a hacerte el amor, Kate…

-El médico dijo…- pero no pudo seguir hablando porque él colocó su dedo índice sobre su boca.

-El médico nos dio un tratamiento, pero tú sabes que quizás no sea necesario… ya hablamos de esto, Kate… y siento que el tema de la temperatura te está estresando…

-¿Entonces?- dijo ella bajo su dedo.

-Te diré que haremos…- dijo y se colocó sobre ella- besaré cada milímetro de ti ahora… y haremos el amor… luego, al mediodía, nos tomaremos la hora del almuerzo y vendremos… y a la noche, te haré mis masajes mágicos y quizás podamos intentarlo otra vez… pero olvídate de la temperatura… ¿sí?

Kate sonrió. Sabía que no había chances de discutir. Se entregó a él en cuerpo y alma. Era increíble como él podía hacer que se olvidara de todas sus dudas, sus pensamientos malos y las miserias de su vida…

Rick la notó algo ausente, usualmente, Kate era más activa cuando intercambiaban caricias y hacían el amor… no era que no la viera disfrutar, pero evidentemente algo la estaba haciendo distraer…

Estaban sentados, ella sobre él y Rick la tomó de la nuca y la miró a los ojos, deteniendo completamente los movimientos para llamar su atención…

-Hey… ¿por dónde estás volando?

-Estoy aquí… solo… dejándome llevar… creo que me dura el cansancio…

-Bien…- dijo él.

-¿Y tú?- le dijo y sonrió cuando él alzó la ceja.

-Yo estoy perfecto, ¿no se me nota?

Kate rió abiertamente, adoraba esa expresión relajada y sexy en él. Lo miró con intensidad y sus miradas quedaron suspendidas un momento…

-¿Tienes idea de todo lo que me haces sentir?- le dijo casi sin poder creer que esas palabras hubiesen salido de sus labios.

Rick la miró algo sorprendido, no era que no supiera lo que ella sentía, pero cada vez que ella ponía sus sentimientos en palabras, él se sentía invencible… feliz…

-No tienes idea de todo lo que me haces sentir…- le dijo marcando cada palabra y luego la besó húmedamente y reanudó sus movimientos.

El clímax para ambos no tardó en llegar y cuando todo terminó, ella lo sostuvo en sus brazos mientras lo besaba amorosamente.


Un rato más tarde salieron para trabajar y ya ni siquiera se molestaron en llegar por separado.

Ryan y Espo ya habían llegado y terminaban con el caso. Kate se la pasó toda la mañana en estado de reflexión, fue poco lo que intercambió con sus compañeros, lo único que hacía, de vez en cuando, era mirarlo a Rick y sonreír, como si nada en el mundo existiera que no fuera él…

Tuvo que ir a ver a Lanie y Rick decidió quedarse. Ryan y Espo la vieron irse y se miraron algo confundidos.

-¿Todo bien con Beckett?- quiso saber Ryan.

-Perfecto…- contestó Rick.

-Está rara, ¿no crees?- dijo Espo.

-Parece… pero me dijo que está un poco cansada… yo creo que el stress que sufrió estos días por todo lo de la temperatura y el tratamiento la afectaron un poco…

-¿No estará embarazada?- sugirió Espo.

-No lo sé…- dijo y sonrió Rick- ojalá… sería increíble…

-Realmente estás enamorado de ella, Castle…- dijo Ryan algo sorprendido.

-Lo estoy… desde el primer día… parece raro… hasta yo mismo me sorprendí… pero fue así…

-¿Nunca había pasado nada entre ustedes?- quiso saber Ryan.

-No más que un poco de tensión, algunas miradas… algunos roces… Dios… ahora me pregunto cómo hice para soportar todo este tiempo…

-No le he conocido muchos novios a Beckett… y llegué a pensar que no le hacían falta… pero ahora que está contigo… yo la veo bien, feliz, más segura de sí misma… como si hubiese madurado… y eso me pone feliz- dijo Espo, había estado algo enamorado de su compañera al principio, pero ella nunca le había dado chance y se había acostumbrado a la idea, incluso ahora la veía casi como a una hermana…

Cuando Kate bajó las escaleras y entró en la morgue, divisó a Lanie a lo lejos y se acercó.

-Hey, chica…- le dijo la médica y sonrió.

-Lanie…- dijo Kate y le devolvió la sonrisa.

-¿Cómo estás? Adivino que habrás estado ocupada estos días… no he sabido de ti más que lo laboral…

-Digamos que he estado muy ocupada…- dijo Kate y sonrió, algo ruborizada.

-Me alegra por ti… esa clase de ocupación es la que hace que la vida sea más hermosa…

-Así es…- dijo Kate- ¿tienes esos resultados para mí?

-Aquí están… - dijo Lanie- ¿me contarás algo?

-No… bueno, tampoco hay nada para contar… estoy bien…- dijo y suspiró.

-Y… ¿físicamente?

-Estoy bien, Lanie… solo algo cansada… parece mentira, pero todo este tema de la temperatura y los encuentros íntimos con Castle me han estresado…

-No lo dudo… y luego a relajarse y esperar…

-Sí… no sabré nada hasta dentro de unas semanas…- dijo Kate.

-¿Y qué pasa si no quedas embarazada?

-Nada… supongo que lo seguiré intentando… ya no es como cuando estaba sola, Lanie… no es que me esté quedando sin tiempo…

-Bien… me alegra oír eso, por un momento pensé que seguías obsesionada con la idea…

-No te preocupes, sigo queriendo tener un hijo, para mí es muy importante, pero estoy más relajada… ahora que lo tengo a él conmigo…- dijo Kate y sonrió con algo de emoción.

Cuando Kate volvió a su escritorio, sintió la mano de él suavemente en su espalda y sonrió, mordiéndose el labio con intención.

-¿Vamos a almorzar, querida?- le dijo y ella suspiró, sintiendo que su corazón se aceleraba.

¿Quién dijo que esto no sería placentero? Se preguntó rato después, cuando él la empujaba contra la puerta y se adueñaba de su boca, desesperado por sentirla.


Esto sigue... no sé hasta cuando, pero supongo que no tendrán objeciones, no?