CAP 29
Penny no pudo evitar comenzar a llorar una vez que Leonard cerró la puerta, dejándola en el rellano. Le entendía, claro que le entendía, pero todo aquello era muy duro para los dos. Sólo le reconfortaba saber que había hecho lo correcto, no podía seguir con Leonard sin saber cuáles eran sus verdaderos sentimientos sobre él, y Leonard no merecía que le mintiera. Giró sobre sus talones y entró en su piso, dirigiéndose a su habitación y cerrando la puerta. Estaba tumbada sobre la cama, aún llorando, cuando oyó la puerta.
*Toc-toc-toc
-Penny
*Toc-toc-toc
-Penny
*Toc-toc-toc
-Penny
Aquella llamada era inconfundible, sabía quién era más que de sobra, pero en aquel momento no quería ver a nadie, y mucho menos a él… No estaba enfadada por lo que había hecho ni muchísimo menos, pero necesitaba alejarse de los dos para poner en orden sus pensamientos. Se quedó inmóvil, tratando de ahogar sus sollozos, para que creyera que no había nadie. Pasaron unos segundos sin ningún ruido aparente, cuando lo volvió a oír.
*Toc-toc-toc
-Penny
*Toc-toc-toc
-Penny
*Toc-toc-toc
-Penny
Con los ojos rojos, se dio por vencida y se dirigió hacia la puerta.
-Éste no es un buen momento –Murmuró con la vista al suelo sin darle oportunidad de hablar.
-Le has dejado.
-Sí, lo sé.
-¿Por qué?
-Porque…- aquella pregunta era la que llevaba tiempo haciéndose, y todavía no había encontrado una respuesta- Sinceramente no lo sé.
-Pero eso no tiene sentido… cuando alguien hace algo es porque espera un resultado, una reacción… algo… ya sabes, acción, reacción, repercusión…
-Sheldon, ahora mismo no tengo nada en claro, sólo sé que tengo que pensar y aclarar muchas cosas, y no puedo hacerlo contigo o con Leonard cerca.
-¿Es porque te besé?
Penny levantó la vista del suelo y le miró. No lo había notado, pero ahora se dio cuenta de que Sheldon estaba muy tenso, preocupado, nervioso.
-En parte- se limitó a decir.
El silencio les rodeó a los dos, ninguno sabía que hacer o decir exactamente, era una situación muy complicada a la que no estaban acostumbrados. Finalmente, ambos optaron por irse, en silencio. Penny cerró la puerta tras de sí y Sheldon se encaminó escaleras abajo dirigiéndose a la tienda de cómics.
