Summary: Sí, estaban juntos y se protegerían, para siempre.
Disclaimer: Harry Potter y sus personajes no me pertenecen, son de J.K. Rowling.
Nota: El actual fic participa en el reto long-fic 2016: Tu OTP. Para el foro Anteiku.
Advertencia: Slash. O sea, relación homosexual. Posible falta de lógica. Incoherencias. Creo que algo de OoC (?). Si no te gustan este tipo de fics, no leas. Yo ya avise~.
Aclaración: Pueden tomar esto como un tipo de continuación – más bien lo que sucedió antes – del Momento#37: Mirándose a los ojos.
Momentos
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En una batalla, codo a codo.
…
El momento finalmente había llegado, el lado de la Luz se encontraba luchando contra el de la Oscuridad en la batalla final de la Segunda Guerra Mágica.
Aquella era la batalla definitiva.
Y ellos estaban juntos, en el mismo bando.
Casi todos los horrocruxes habían sido destruidos, el plan estaba trazado, Harry finalmente enfrentaría su destino – aunque prácticamente lo había estado haciendo la vida entera – y mientras los demás luchaban a muerte contra los Mortífagos, Potter y Malfoy se abrían paso para llegar hacía el Lord, ambos peleando, cuidándose las espaldas.
—¡Draco cuidado! —exclamó el Elegido pero en vista que su pareja estaba ocupada luchando contra dos de los tipos de negro, apuntó su varita a las espaldas del rubio. —¡Bombarda! —y le dio exitosamente al tercer Mortífago que estaba atrás de Malfoy.
Y se protegerían el uno al otro.
—¡Sectumsempra! —el inesperado gritó del Slytherin asustó al menor, y un mago de túnica negra a su lado inmediatamente cayó en cuanto el hechizo lo alcanzó.
El Gryffindor lo miró sorprendido.
Una vez que el adolescente de orbes plateadas estuvo al lado del azabache, le dio un golpe en la cabeza, provocando que el moreno se sobara la parte afectada y lo mirara enojado.
—No me mires así, deberías ser más cuidadoso, idiota. —regaño, frunciendo el ceño. —Y no me vengas con eso de "estamos en una guerra". —advirtió molesto.
Siguieron avanzando, peleando contra cualquier mago o bruja que se atravesara en su camino y apoyara al enemigo, evitando que se acercaran a su objetivo. En algún momento del combate, un hechizo pasó cerca del heredero Malfoy, quién pudo evitarlo a duras penas.
—¡Confundus!
—¡Crucio!
—¡Expelliarmus!
—¡Bombarda maxima!
—¡Muffliato! ¡Expulso!
—¿Qué paso con eso de ser cuidadoso? —picó Harry al arquear una ceja, igualito a como el rubio lo hacía.
Retomando la marcha, Draco chasqueó la lengua, fulminando con la mirada a su novio, el cual sólo rodó los ojos y se encogió de hombros, resignado ante el silencio del mayor. Luego de un par de enfrentamientos más, llegó el momento en que ambos jóvenes magos se tuvieron que separar; momentáneamente solos, la serpiente y león se dieron un fuerte abrazo.
—No me interesa que estemos en medio de la última batalla, y lo que esa estúpida profecía diga, ten cuidado. —susurró Draco en el oído ajeno.
—¿Vas a estar bien, verdad? —cuestionó Potter, prácticamente en un murmullo.
Malfoy no pudo evitar sonreír levemente al detectar el tono preocupado que impregnaba a la pregunta y lo irónica que era su respuesta.
—Soy el hijo de Lucius Malfoy, la mano derecha de Voldemort. —dijo sin darle ya importancia al nombre del mestizo loco. —Estoy perfectamente preparado, Harry. —aseguró.
El nombrado asintió, haciendo más fuerte el abrazo. Sabía que aquello no era una despedida, no debía serlo, era un simple hasta luego, pero aun así no podía evitar preocuparse.
—De todas formas se precavido. —pidió al separarse levemente, sin romper el abrazo.
Y los dos intercambiaron miradas llenas de sentimientos.
—Y tú no te dejes llevar por tu complejo de héroe suicida. —dijo el rubio con un tono divertido pero con cierta seriedad.
El par de jóvenes magos se dieron un tierno beso antes de volver a abrazarse y, antes de separarse por completo, Potter levantó su varita, apuntando al Mortífago que había aparecido a unos cuantos pasos de distancia.
—¡Petrificus totalus!
—¡Ya vete! —gritó el sangre pura una vez se separaron.
Mientras el blondo mago se quedaba peleando con un dos de los compañeros de su padre, el Niño-Qué-Vivió comenzó a correr en la dirección opuesta con varita en mano.
Sí, estaban juntos y se protegerían, para siempre.
—¡Crucio!
—¡Protego!
—¡Avada kedavra!
—¡Crucio!
—¡Expelliarmus!
—Mierda. —pensó la serpiente en cuanto el hechizo le dio.
—¡Avada…!
Aun sin estar muy lejos, el Gryffindor miró para atrás, asustándose de sobremanera al ver a su pareja sin varita. No tardó en reaccionar, dar media vuelta y apuntar a quién amenazaba a su Dragón.
—¡Sectumsempra!
En lo que el contrincante restante tardaba en reaccionar, el blanquecino Slytherin agarró su varita, le hizo una señal a su amante y sonrió ladino.
—¡Avada kedavra!
Eso fue suficiente para que Potter se tranquilizara un poquito y siguiera con su camino, para terminar de una vez con su deber, al tiempo que Draco seguía deteniendo a todos los enemigos que iban tras el de la cicatriz.
Se protegerían aún a costa de su propia vida.
No sé qué tengo con el "Sectumsempra" y el "Avada kedavra" asique no me pregunten *risita nerviosa* ¿Me parece a mí o hice a un Draco diferente al de siempre? *carita pensativa*
Lo de siempre, perdonen cualquier error. Gracias por los reviews y demás :')
¡Ya saben comentarios, consejos, criticas y demás [MIENTRAS SEAN DE BUENA MANERA] Bienvenidos sean!~
¡Hasta luego!~
