Apenas puedo creer que les esté presentando el capítulo 30 de esta historia, pero en fin, aquí está! Gracias por seguirla! Disfruten!

Capítulo 30

Rick tiró de la mano de Kate y ella lo siguió, algo nerviosa.

-Oh, no puede ser… ¿Richard Castle?- dijo la chica encargada de la recepción cuando los vio entrar.

-El mismo…- dijo él y sonrió, mientras Kate sacudía la cabeza.

-Dime en que puedo ayudarte…- le dijo la chica excitada por su presencia.

-Bueno… primero y principal… necesito tu silencio… he venido a contraer matrimonio con esta hermosa mujer que por cierto, es la mujer de mis sueños- le dijo en voz baja, como pretendiendo que Kate no lo escuchara y la chica rió casi histéricamente.

-No te preocupes, la discreción es parte de nuestro trabajo aquí…

-Bien…- dijo él- ¿cómo te llamas?

-Amanda… Mandy…

-Bien… Mandy… aquí estamos…- dijo él y alzó las cejas.

-Bien… permítanme sus identificaciones y espérenme un momento…- dijo y cuando tuvo la documentación en sus manos, desapareció.

-¿Estás seguro de que quieres hacer esto?- el gesto de Kate era de incomodidad.

-Pensé que la idea de casarnos había sido tuya…- dijo él con ojos centelleantes.

-Es que… no estoy vestida apropiadamente…

-Amor…- dijo y la tomó de la barbilla- ya habrá tiempo en NewYork de organizar una ceremonia como corresponde… pero quiero y necesito que ya estemos unidos… por favor, cásate conmigo…- le dijo y abrió un estuche con dos alianzas de oro y ella sonrió.

-Pero… ¿cuándo las compraste?

-Pasé a ver a mi joyero al llegar… él siempre tiene cosas increíbles y aunque no lo creas, se las pedí y me las dio hace un rato, mientras me esperabas…

-Dios, Rick… nuestra conexión realmente es profunda…- a Kate le costaba trabajo asimilarlo aún.

-Bueno… también es sexy… y tierna… y…

-Castle…

-Qué bonito… lo llamas por el apellido…- dijo Mandy que acababa de entrar y había oído lo último.

-Es una larga historia…- dijo Kate y suspiró.

-Todo listo… ¿quién quieren que los case?

-Solo un ministro… ¿puede ser?- preguntó Kate y la chica la miró sin comprender.

-Kate es muy tímida…- dijo Rick divertido- un ministro sin disfraz estará bien, Mandy…

-Bien… pasen…- dijo la chica y los condujo a una pequeña capilla bien arreglada, que no tenía nada que ver con lo que Kate se imaginaba.

-Es muy lindo el lugar…- dijo y sonrió.

-Aunque fuese en medio del desierto… lo único que me importa es casarme contigo, amor…- le dijo y besó sus labios con ternura- y ese bebé a quién ya adoro…

-Lo sé…- dijo y sonrió ella.

El ministro apareció ante ellos y los recibió con unas cálidas palabras. Charló un momento con ellos, les habló sobre lo importante que era el paso que estaban a punto de dar y Kate sintió mariposas en el estómago y no supo si era el bebé que se movía, contento por ellos o su nerviosismo…

Luego de dar su consentimiento, firmaron las actas y Mandy firmó como testigo. Intercambiaron los anillos y se besaron dulcemente. Mandy les sacó una foto con el celular de él y sonrió.

-Fue un placer conocerte, Richard Castle… supongo que no podré comentarle a nadie que estuvieron aquí… pero no lo olvidaré nunca… soy fanática de tus libros…- dijo Mandy contenta.

-Te agradezco el compromiso… me encargaré de hacerte llegar un libro autografiado estos días…- le dijo y sonrió.

-Que sean muy felices…- dijo la chica y Kate le dio la mano.

-Lo intentaremos…- dijo y tomó del brazo a su flamante esposo para salir.

Salieron caminando naturalmente y luego de unos pasos, Kate le dijo al oído.

-Dios, no puedo creer lo que acabamos de hacer…- dijo y él la miró con felicidad.

-Espero que no estés arrepentida…

-No lo estoy… créeme… pero fue muy rápido y tú sabes como soy yo…

-Lo sé… y estoy feliz de que te hayas dejado llevar…- dijo y entrelazó sus dedos con los de ella.

Kate apretó un poco sus dedos con emoción y siguieron caminando.

-Dime, ¿qué quieres hacer? ¿Vamos a cenar o volvemos al hotel a consumar nuestro matrimonio?- dijo y alzó las cejas con interés.

-Cenemos primero… tu hijo y yo nos morimos de hambre…- dijo y él la miró con ternura.

-Ven… tengo amigos en el Alize… supongo que te gusta la comida francesa y la langosta…- le dijo y ella asintió.

Kate se quedó con la boca abierta cuando entraron en el hotel y casino Palms y se dirigieron al último piso, en donde un enorme y elegante restaurant los esperaba.

Por supuesto, Kate estaba acostumbrada a la increíble vista desde varios puntos de New York, pero el ventanal con vista a la ciudad de las Vegas la dejó muda…

-Bonsoir madame, monsieur…- les dijo un mozo haciendo una reverencia y ellos sonrieron.

-Bonsoir…- dijo él y el mozo les indicó un lugar cerca de la ventana.

-Wow… la vista es increíble…- dijo Kate y se quedó mirando un buen rato.

-Me alegra que te guste…- dijo y tomó su mano, besando delicadamente sus dedos.

El mozo les entregó la carta y Rick observó a Kate.

-¿Te gustaría probar la langosta? Puedo asegurarte que es increíble…- dijo él y ella sonrió.

-Bien… espero que no me haga sentir mal… pero si la idea no me causó efecto, seguramente no tendré problemas…

-¿Champagne?

-Sí… un poco estará bien…- dijo y sonrió con timidez.

Cuando el mozo se retiró, Rick tomó sus manos y la acarició.

-Estoy tan feliz de estar así contigo…- le dijo y Kate vio sinceridad, no porque dudara de él, sino porque la reflejaba claramente.

-Yo también…- dijo y acarició sus manos.

Mientras esperaban la comida, Rick le contó qué cosas tendría que hacer estos días, que no eran tantos. Kate lo escuchó atentamente y cuando les trajeron la comida, lo miró mientras les servían las copas de champagne y sintió un escalofrío. Realmente se había casado con Castle…

Rick levantó la copa y ella lo imitó.

-Por nosotros…- dijo ella- por los tres… y también por Alexis…- sonrió.

-Eso es… señora Castle…- dijo él y ella se ruborizó.

-No creo que pueda acostumbrarme a llevar tu apellido…- dijo y sacudió la cabeza.

-No tienes que hacerlo… no en el trabajo… pero sí en el resto de las cosas… ¿de acuerdo?

-Sí… tienes razón… me gusta la idea

-Además… no me digas que nunca fantaseaste con la idea de llamarte así…

-Realmente no…

-No mientas…

-No lo hice… honestamente me imaginé un montón de cosas, pero no esa…

-Bien… pero te gusta la idea…

-Si no me gustase no lo habría hecho…- dijo y tomó un sorbo de champagne- creo que pediré un poco de agua… no quiero que me caiga mal…

-No te preocupes… si te sientes bien, una copa no te hará nada… - dijo él.


Un rato más tarde, cuando estaban por entrar a la habitación, Rick la levantó en sus brazos.

-¿Qué estás haciendo?- dijo Kate riendo.

-Sigo la tradición y te levanto en mis brazos para entrar…

-Pero esta no es nuestra casa… - protestó ella, todavía riendo.

-Será el primer lugar en donde dormiremos luego de habernos casado… eso no es una tontería…

Rick empujó con su pie la puerta y la depositó sobre la cama. No se demoraron ni un minuto, y al poco rato estaban acariciándose, entregados uno al otro.

Cuando la necesidad cedió paso a la satisfacción, se abrazaron y se acariciaron con ternura y Rick apoyó su mano sobre el vientre de Kate y ella sonrió.

-Descansa, amor… mami y papi ya están juntos para ti…- le dijo y Kate asintió sonriendo, con lágrimas en los ojos.


Estoy tentada de terminar esta historia, pero antes de que me maten les diré que no será así... espero que les siga gustando!