ANHELOS

CAPITITULO 3

Cuando ambos entraron a la mansión se llevaron una enorme sorpresa al ver a Elroy sentada en el enorme recibidor quien corrió y abrazo a Albert con lágrimas en los ojos diciendo –

- William, tuve tanto miedo de que no volvieras nunca, pensé tantas cosas malas ¿Dónde estabas?

- Tía ¿Qué esta haciendo aquí? ¿acaso George no le aviso que estaba bien y que no quería que me molestaran?

- Si me lo dijo, pero comprende que después de tanto tiempo necesitaba verte y cerciorarme por mi misma que estabas bien

- Pues ya lo vio tía, estoy perfectamente bien

- No sabes cuanto me alegro, y tu ¿Qué estas haciendo aquí? sabes perfectamente que no eres bienvenida a esta casa, y ahora mas que ya no eres una Andrew

- ¿Cómo? – menciono Candy sorprendida

- Tía por favor

- Por favor nada William, no te das cuenta que esta chica es una descarada, por eso mande a que se le retirara el apellido, no iba permitir que lo siguiera enlodando con su vergonzoso comportamiento

- Yo no tengo nada de que avergonzarme tía Elroy – se defendió Candy

- No vuelvas a llamarme tía, porque ya no eres mas una Andrew, jamás debí permitir que William me obligara a hacerte parte de una familia tan distinguida como la nuestra, ahora largo de mi casa.

Candy no pudo soportar más y salió corriendo sin escuchar que Albert la llamaba desesperado y después se volvió a mirar a su tía para decirle –

- Ud. y yo vamos a hablar muy seriamente después

- Espera William, deja que esa chiquilla se vaya de una vez por todas.

Pero Albert ya corría desesperado tras de Candy, cuando por fin la alcanzo la abrazo por la pequeña cintura y le dijo –

- No te vayas Candy, por favor déjame explicarte

- Esta bien – dijo ella conteniendo las lagrimas

- Ven vayamos adentro

- Pero es que tu tía no desea que yo este aquí

- Candy, esa también es mi casa, por favor vamos.

Ella solo asintió con la cabeza, mientras se permitía disfrutar por primera vez como mujer del exquisito aroma de su cuerpo y de los fuertes brazos de aquel maravilloso hombre que la fue soltando poco a poco para regresar a la mansión., Albert la puso frente a el y le dijo –

- Pequeña, te aseguro que tratare de arreglar esta situación, ven vamos adentro que ya esta refrescando un poco - dijo este quitándose el saco y poniéndoselo a Candy sobre los hombros.

Al entrar Elroy miro con recelo a Candy pero antes de que dijera nada, Albert dijo en tono determinante –

- Candy se quedara aquí hasta mi presentación como patriarca del clan Andrew y si después de eso ella decide irse yo no me opondré, pero le pido tía que trate a Candy con respeto

- Esta bien William, compermiso – dijo Elroy en tono molesto y retirándose indignada

- Albert yo no quiero incomodar a tu tía, lo mejor será que me vaya

- ¿Eso es lo que en realidad deseas pequeña? - interrogo acercando un poco su rostro al de ella

- En realidad quiero quedarme un poco mas a tu lado

- Entonces quédate, te necesito a mi lado, ahora ven vamos al estudio deseo explicarte lo del apellido

- Esta bien, vamos.

Caminaron hasta el enorme estudio y Albert invito a sentarse a Candy a su lado, entonces Albert comenzó a decir –

- Candy tú ya no ere mas una Andrew, George me informo que durante mi ausencia la tía le ordeno que hiciera algunos tramites para revocarte el apellido, yo lamentablemente apenas me entere el día de ayer cuando fui a ver a George, así que como comprenderás creo que ha sido una desagradable noticia para ambos

- Albert, ¿tu sabes por qué tu tía decidió retirarme el apellido?

Este se quedo un tanto pensativo y después de algunos segundos se levanto y dijo –

- Al parecer tanto Neal como Eliza le vinieron con mentiras a la tía

- ¿Qué clase de mentiras?

- Según George, le dijeron que vivías con un vagabundo, y que estabas enlodando el ilustre apellido de los Andrew – menciono Albert en tono sarcástico

- Debí suponerlo, ellos nunca me han querido

- Pero yo si te quiero Candy, y eso es lo que importa

- Yo también te quiero mucho Albert

- Candy, te prometo que voy a arreglar esta situación para que vuelvas a ser una Andrew

- Albert… yo no quiero ser mas una Andrew

- Pero pequeña…

- Tampoco quiero que me sigas llamando pequeña, ¿acaso no te has dado cuenta de que ya no soy una niña? soy una mujer Albert, mírame por favor, mírame bien y dime si te parece que sigo siendo una pequeña.

Albert se turbo un poco al ver como Candy le estaba diciendo que la mirara bien y que le dijera si le parecía que seguía siendo una niña, desde luego que ya no era mas una niña, hacía tiempo que se había dado cuenta de cómo sus curvas delicadas se asomaban traviesas tras su blanco uniforme, sus vestidos y que decir de aquel pijama a rayas, cada noche soñaba con ella, y sus sueños con ella no eran para nada inocentes, en mas de dos ocasiones se levanto bastante agitado y sudando copiosamente, porque anhelaba su presencia junto a el, anhelaba sentir su cuerpo delicado y pequeño perdiéndose entre los pliegues de su piel, de pronto sintió como su rostro y su cuerpo comenzaban a encenderse y carraspeando un poco dijo –

- Claro que me doy cuenta de que ya no eres mas una niña Candy, ahora eres una mujer hermosa y …– (deseable pensó para si)

- ¿Y?

- Y muy atractiva para muchos jóvenes

- Mentiroso, ni siquiera has notado que cambie mi peinado hace tiempo

- Claro que me di cuenta Candy

- ¿Y porque nunca me has dicho como me veo?

- Perdona Candy, es solo que pensé que te gustaría escucharlo primero de labios de Terry.

Candy no dijo nada y eso le dolió muchísimo a Albert, porque entonces quería decir que el no tenía ninguna esperanza con ella, si tan solo le hubiera dicho o insinuado que se había quitado esa imagen de niña para el, entonces tal vez en esos momentos la habría tomado entre sus brazos para demostrarle cuanto la amaba, pero no fue así, Candy interrumpiendo sus pensamientos le dijo –

- ¿Y bien?

- ¿Y bien que?

- Dime te gusta como me veo

- Desde luego, te vez hermosa con el cabello suelto, das la apariencia de un felino

- ¿En serio? Grrr – pregunto e hizo como que gruñía en tono coqueto mientras jugueteaba con su abundante y rubia melena.

Y Albert sintió como se derretía al ver como ella se revolvía el cabello en forma salvaje y algo sugerente, carraspeo un poco nuevamente y dijo –

- En verdad te miras hermosa Candy, ehhh… por favor deja de hacer eso ¿quieres?

- Perdona, no pensé que te molestara – dijo Candy un tanto desilusionada y haciendo un pequeño puchero que Albert por poco se cae de espaldas, al ver lo sexy que ella se miraba haciendo aquella mueca

- Candy, desde luego que no me molesta pero quiero que hablemos seriamente ¿si?

- Esta bien, perdona, sigo siendo una maleducada

- Claro que no Candy, me gusta como eres, pero retomando el tema, ¿dime porque no quieres mas ser una Andrew?

- Albert yo te quiero agradecer todo lo que has hecho por mi, pero no quiero seguir causándoles molestias

- Tu no causas ninguna molestia Candy

- Bueno tal vez a ti no, ¿pero que me dices de la Sra. Elroy? ella no me soporta, tampoco quiero que tengas problemas con los miembros del consejo, con los Leagan

- ¿Es solo por eso Candy? – interrogo Albert clavándole la mirada con insistencia.

Ella de después de un corto silencio respondió -

- Si, es solo por eso

- Esta bien Candy, si eso es lo que realmente deseas ya no serás mas una Andrew, pero antes tienes que prometerme que te quedaras conmigo hasta el día de mi presentación

- Yo no creo que eso sea una buena idea Albert

- ¿Por qué no?

- ¿Cómo crees que van a reaccionar los miembros del consejo y los Leagan cuando sepan que estuvimos viviendo juntos?

- ¿Eso que importa? ¿acaso no te gustaría ver la cara que pondrán los Leagan al ver que yo soy ese vagabundo con el que vivías? Además se me acaba de ocurrir algo que hará la fiesta muy interesante

- ¡Albert! ¿Que planeas?

- Te lo diré solo si me prometes que te quedaras hasta mi presentación

- Eres un tramposo, sabes perfectamente que soy bastante curiosa y por eso te aprovechas ¿verdad?

- Mmm algo así Candy ¿entonces que dices? – interrogo Albert sonriendo coqueto

- Pues digo que acepto, ¿pero ahora dime que planeas para tu presentación?

- Candy para mi presentación le diré a mi tía que organice una fiesta de disfraces

- ¿En verdad?

- Claro, veras que va a ser muy divertido

- Ya lo creo que si, pero antes me gustaría que hablaras con Stear para que desista de enlistarse en la guerra, convéncelo Albert por favor, estamos muy angustiados por su necedad en irse, sobre todo Patty, no sabes lo que esta sufriendo

- Te prometo que tratare de convencerlo Candy

- Gracias Albert

- Ahora Candy creo que es hora de descansar, le diré a Dorothy que te lleve a tu antigua habitación

- Yo se donde esta Albert, gracias.

Cuando Candy se retiro y Albert se dirigió enseguida a la habitación de Elroy para hablar sobre Candy, toco la puerta y después entro, vio a Elroy muy seria y esta dijo –

- Espero que hayas recapacitado y echado a esa chiquilla inmoral de aquí

- Tía por favor modérese, ahora siéntese por favor, es necesario que hablemos muy seriamente

- Esta bien, supongo que estas enterado de porque le pedí a George que se hiciera cargo de retirarle a esa… muchacha el apellido Andrew

- Si, lo estoy, pero antes déjeme aclararle algunas cosas

- No me digas que apruebas el que ella haya estado viviendo con un don nadie, yo no podía permitir que nuestro apellido anduviera en boca de todo mundo solo porque esa jovencita siempre ha hecho lo que le ha venido en gana

- ¿A ud. le consta que ella vivía inmoralmente con un vagabundo?-

- Bueno, personalmente no la vi, pero Eliza y Neal si la vieron y eso me basta, no pretenderás que dude de la palabra de mis sobrinos ¿o si?

- Tía por favor, ud. sabe perfectamente que ellos siempre han odiado a Candy

- Eso no es cierto, además tu apenas y conoces a esa chiquilla, no sabes la de cosas que hizo en el colegio, ¿sabias que la expulsaron porque la encontraron en los establos con un joven?

- Eso es una vil mentira, Eliza urdió un plan para que corrieran a Candy del colegio, pero no he venido a hablar del pasado sino del presente

- Es que es necesario que sepas todo lo que esa chiquilla estuvo haciendo mientras tu estuviste desaparecido, y para colmo ahora resulta que Neal dice estar enamorado de ella, como comprenderás yo no voy a permitir semejante relación.

Albert se levanto molesto y sin pensarlo dijo con la voz temblando de coraje –

- ¿Cómo es eso de que ese estúpido esta enamorado de Candy?

- William no te permito que te expreses así delante de mí

- Disculpe tía, pero quiero que me explique eso que acaba de decirme

- Mira, lee con tus propios ojos la carta que acaba de enviarme Sarah – dijo Elroy entregando una carta a Albert.

- Albert comenzó a leer aquella carta que iba dirigida a Elroy.

Tía Elroy

Necesito de su ayuda, pues Neal hablo conmigo el día de ayer y me dijo que esta profundamente enamorado de Candy y que se quiere casar con ella, desde luego que le dije que ella ya no esta a nuestra altura puesto que ya no es mas una Andrew, además todos sabemos que ella vive en unión libre con un hombre que sabrá Dios que mañas tenga, por eso le ruego que hable con Neal para que recapacite y desista de esa idea absurda de casarse con Candy, seguro que solamente se trata de un capricho, ud. y yo sabemos como son los hombres y seguro que a Neal le atrae la facilidad de esa chica, seguro que ella anduvo coqueteando con mi pobre bebé y ahora se esta haciendo la difícil con el para poder entrar nuevamente a la familia.

En espera de su respuesta.

Sarah Leagan.

Albert apenas y podía contener la rabia, y soltando y fuerte suspiro le entrego la carta a su tía y le pregunto –

- Tía ¿Qué opinión tiene ud. de mi?

- No entiendo a que viene esto William

- Contésteme, míreme bien y dígame que opinaría de mi si me viera en la calle, claro si ud. no supiera quien soy realmente

- Pues a pesar de la facha que traes, se ve que eres un caballero distinguido y elegante

- ¿Esta segura?

- Desde luego, a leguas se mira que eres gente bien

- Pues sus queridos sobrinos Leagan no opinan lo mismo

- Sigo sin entender y francamente no me gusta este juego de palabras William, así que habla claro

- Esta bien, tía yo soy ese vagabundo que vivió con Candy

- No puedo creer hasta que grado eres capaz de mentir por esa chiquilla, ¿Qué diablos te sucede William?

- No estoy mintiendo tía, yo estuve viviendo con Candy porque el tren en el que viajaba, exploto y perdí la memoria, ella me atendió durante todo el tiempo que estuve desaparecido

- ¿Es verdad eso William?

- No tengo porque mentirle y puedo asegurarle que Candy es la mujer mas decente y buena que conozco

- Pero es que Eliza y Neal...

- Eliza y Neal mienten, están llenos de odio y resentimiento contra Candy, pero escúcheme bien tía, si alguien se atreve a tocarle un solo cabello a Candy o a hacer alguna insinuación malintencionada en contra de ella, le prometo que me van a conocer, así hágaselo saber a su querida familia política y desde ahora le digo que no permitiré que ese mocoso insolente y caprichoso de Neal se acerque a ella, ah otra cosa no quiero que los Leagan se enteren quien soy todavía

- ¿Le devolverás nuevamente el apellido? – interrogo Elroy bastante contrariada por la actitud de Albert

- No, pero no por que ud. no quiera, sino porque ella me lo pidió

- ¿Y porque te pediría algo así?

- Sera porque ella no ocupa un apellido de abolengo para abrirse paso por la vida, ahora bien, es necesario que ya me presente ante la sociedad como el patriarca del Clan Andrew, así que por favor le pido que se haga cargo de organizar todo, quiero que sea algo especial

- Esta bien, yo me haré cargo de todo

- Gracias, tía quiero que la fiesta sea de disfraces

- ¿Pero como se te ocurre semejante idea? Eso se me hace de muy mal gusto

- ¿Acaso no dicen que soy un hombre muy misterioso y excéntrico?

- Pues si pero…

- Pero es lo que deseo tía, a propósito mandare traer a Stear de Chicago

- ¿Pasa algo con el?

- Pasa que quiere enlistarse para la guerra, y voy a tratar de convencerlo para que desista

- ¿Pero que se le ha metido en la cabeza a ese muchacho tonto? Tienes que convencerlo William por favor

- Tratare tía se lo prometo

- Gracias William.

Albert salió de la habitación de su tía y se dirigió hacia la suya, en cuanto entro se dejo caer sobre la enorme cama mientras pensaba –

- Tengo que hablar cuanto antes con Stear para convencerlo que desista de ir a esa tonta guerra, el es el único de mis sobrinos que sabrá quien soy realmente, en cuando a ti mi querida Candy, no se como voy a hacer para no decirte cuanto te amo.

Se cambio rápido para bajar a cenar y vio que Candy estaba ayudando a Dorothy a poner la mesa, se le veía tan linda con ese hermoso vestido tan ceñido a su pequeña cintura y con el cabello sujetado en una graciosa cola alta con una delicada cinta, ella estaba tan ensimismada en sus pensamientos que ni siquiera se había dado cuenta de la presencia de Albert hasta que el poso su mano encima de la de ella para impedirle que tomara un plato y sonriendo le dijo –

- ¿Me permites hacerlo a mi?

- ¡Albert! Me espantaste

- ¿Tan feo soy? – bromeo el mientras Dorothy se retiraba discretamente

- Claro que no, al contrario ya te había dicho que eres muy buen mozo, lo que pasa es que no me di cuenta a que hora llegaste

- Me gusta el peinado que te hiciste, te ves hermosa Candy

- Gracias Albert, lo hice pensando en ti

- ¿De veras? – menciono Albert emocionado.

Candy no alcanzo a contestar porque vio a Elroy parada frente a ellos que los miraba con cierta curiosidad, entonces dijo –

- Buenas noches, Candy ¿Por qué estas poniendo tú la mesa? Ese trabajo es de Dorothy, deja que ella lo haga

- Bueno es que me gusta ayudar, a mi no me molesta se lo aseguro

- Ya lo se, pero eres invitada de William, así que por favor siéntate

- Esta bien Sra. Elroy como ud. diga.

Elroy tomo la campanilla que había junto a la mesa y la toco para ordenar que sirvieran la cena, poco rato después se presento George y disculpándose por la demora dijo –

- William, es necesario que regrese mañana a Chicago, al parecer se presento un pequeño problema en el corporativo

- Esta bien George, de hecho iba pedirte que le entregaras una pequeña nota a Stear para que venga a verme, quiero platicar con el

- ¿Le vas a decir quien eres?

- Es necesario que lo sepa

- ¿Y Archie?

- El todavía no, por eso le vas a entregar la nota a Stear, le dices que es de parte el abuelo William

- Esta bien, mañana parto muy temprano y antes de ir al corporativo, paso a entregarle la nota a Stear.

Tanto Candy como Elroy estuvieron muy calladas durante la cena, sin embargo Elroy no pudo dejar de notar que Candy ya no era la misma, ahora se miraba mas mujer, tampoco pudo evitar notar como de vez en cuando Albert la miraba con cierto disimulo, pero la mirada que Albert le dirigía a Candy no era ni la de un tutor ni la de un hermano, la estaba mirando como solo un hombre puede mirar a una mujer que le gusta, entonces se pregunto a si misma –

- Si vivieron juntos tanto tiempo, es imposible que no haya pasado nada entre ellos, tal vez Albert no recuerde por su amnesia ¿pero ella? Puedo ver que ya no es mas una niña, tiene la mirada de una mujer enamorada, pero Eliza me aseguro que Candy es novia del actor Terry Grandchester, ¡Dios mío! ¿Qué enredo es este? ¿si ella es novia de ese actor como le permitió que viviera con William? Ningún hombre en sus cinco sentidos permitiría semejante cosa, ese mundo de la farándula es bastante liberal.

Cuando ya estaban sirviendo el postre, Elroy se dirigió a Candy y le dijo –

- Candy, tengo entendido que tu novio es un actor que se esta dando a conocer, creo que se llama Terry Grandchester.

Candy un tanto sorprendida solo atino a decir -

- Bueno yo no diría que es mi novio precisamente, sabe solo compartimos de vez en cuando algunas cartas, se podría decir que es algo platónico

- ¿Quieres decir que para ti no tiene ninguna importancia?

- Es solo que nos conocemos desde el colegio San Pablo, y bueno el nunca se me declaro ni nada por el estilo, simplemente creo que ambos asumimos que éramos novios, pero no es nada formal.

Ahora eran Albert y George quienes guardaban silencio, sin embargo Albert sintió una enorme punzada de celos al escuchar como Candy decía que seguía siendo novia de Terry., de pronto Elroy le hizo una pregunta a Candy que esta hizo que los colores se le subieran al rostro –

- ¿Y me podrías decir como consideras tu relación con mi sobrino? William me contó que vivieron cerca de un año juntos, claro el me dice que tu lo ayudaste durante su amnesia, pero me gustaría saber como te sientes respecto a el.

Candy sintió la mirada de George, el sabía de sus sentimientos hacia Albert, y casi le rogó con la mirada que no dijera nada, George le sonrió con tranquilidad y esta contesto –

- Yo le tengo un afecto muy especial a Albert

- ¿Qué tipo de afecto?

Albert se dio cuenta de la incomodidad de Candy y le dijo a su tía –

- Tía por favor, deje de estar interrogando a Candy, ella es libre de hacer y querer a quien le plazca

- Yo solo quería hacerle conversación William

- Una conversación que la hace incomodarse bastante

- Tienes razón William, bueno ahora si me disculpan me retiro a mis habitaciones, buenas noches.

CONTINUARA…

Bien mis niñas, pues ni se imaginan lo que viene en la presentación de Albert, solo les pido que me ayuden con los disfraces, créanme que son bienvenidas todas sus sugerencias.

Les mando un enorme abrazo.