ANHELOS

CAPITULO 5

Mientras en Chicago Stear hacia su equipaje para viajar a Lakewood, estaba un tanto desconcertado, no tenia idea porque el abuelo William deseaba hablar con el, los únicos que sabían sobre sus planes eran sus amigos, había sido muy cuidadoso de que nadie mas se enterara, de pronto vio que Archie entraba a su habitación y le preguntaba –

- ¿Qué te pasa Stear?

- Sabes Archie, estoy muy desconcertado por la nota que me envió el abuelo William, no me imagino porque desea verme

- Lo estuve pensando y tal vez por ser el mayor de sus sobrinos quiera presentarse ante ti Stear

- No Archie, ¿para que haría una cosa así? muy pronto será su presentación, además en su nota me dice que desea tratar un tema muy delicado conmigo

- Pues lo mejor será que averigües de que se trata

- Si por eso partiré hoy mismo a Lakewood

- ¿No iras a comprar tu disfraz antes?

- Archie, no tengo cabeza para pensar en disfraces ahora

- ¿Eso quiere decir que no planeas ir a la fiesta?

- Eso quiere decir que deseo platicar con el abuelo William cuanto antes

- Caray Stear, jamás pensé que fueras tan obstinado – menciono Archie al ver que Stear terminaba de empacar

- Me sorprendes Archie, tu mejor que nadie sabe que soy muy obstinado y no desisto tan fácil de mis planes a pesar de que en ocasiones no resulten

- Si te refieres a tus inventos desde luego que se que no desistes hasta que funcionen, aunque sea por unos minutos, pero con respecto a enlistarte pensé que te olvidarías

- Pues ya vez que no Archie, y ahora te dejo porque quiero llegar cuanto antes a Lakewood

- ¿Qué le digo a George cuando venga?

- Dile que no quise esperarlo y que decidí estar en Lakewood cuanto antes

- Esta bien Stear, que tengas buen viaje

- Nos vemos Archie.

En Lakewood Candy y Albert entraban al comedor y vieron a Elroy quien los esperaba y luego de que ambos tomaran asiento esta comento -

- William desde hoy empezare a hacer la lista de los invitados para la fiesta

- Me parece bien

- Pienso invitar al Sr. Andre Mackay y a su hija Megan

- Pues ud. es quien los conoce

- Ya veras que hermosa es Megan, es una dama escocesa muy fina, de hecho pensaba proponerte que ella fuera tu pareja para el baile.

Candy sintió una punzada de celos al escuchar el nombre de la joven que mencionaba Elroy, al parecer esta tenía sus planes para Albert, sin embargo no dijo nada y siguió desayunando en silencio mientras escuchaba a Albert decir –

- Olvídelo tía, yo ya tengo pareja para esa ocasión

- ¿Cómo es eso de que ya tienes una pareja?

- Así es tía

- ¿Y se puede saber a quien llevaras en una ocasión tan importante y especial?

- A Candy

- ¿Qué? No puedes hacer eso William, serás el hazmerreír de todo mundo, nada mas faltaría que fueras disfrazado de vagabundo

- Ahora que lo menciona… es un excelente disfraz, así Candy podría ir disfrazada de enfermera ¿no sería gracioso? – menciono Albert con sarcasmo

- William por favor, no estoy jugando, estoy hablando muy en serio

- Yo también estoy hablando en serio tía

- ¿Quieres decir que te presentaras vestido de vagabundo?

- Descuide tía, usare otro disfraz, pero Candy será mi acompañante toda la noche, así que desde ahora le dijo que no intente relacionarme con Megan Mackay o con alguna otra

- ¿Por qué quieres que Candy sea tu acompañante? – interrogo Elroy molesta y levantándose de la silla

- Porque Candy es mi amiga, ella me conoce mejor que nadie, mucho mejor que ud. tía

- ¿Ah sí? entonces me gustaría que Candice me explicara hasta que punto te conoce, ahora dime Candice ¿hasta que punto conoces a William? – interrogo Elroy mirando molesta a Candy y apoyando las palmas de sus manos en la enorme mesa

- Bueno yo…

- Mira Candice, puedo ver lo que intentas y desde ahora te digo que no te voy a permitir nada, no serás nuevamente una Andrew – Dijo Elroy retirándose molesta y dejando a los rubios bastante desconcertados.

Candy no sabía que decir, al parecer Elroy había descubierto sus sentimientos por Albert, de pronto Albert la tomo de las manos y le dijo con voz suave –

- Candy, perdona este mal rato por favor

- Esta bien Albert, es solo que tal vez la Sra. Elroy tenga razón y deberías de presentarte con alguien de tu misma posición, es una ocasión muy importante

- Esas son tonterías, yo quiero que tu estés a mi lado ese día

- Albert no quiero que por mi culpa tengas problemas con tu tía

- Candy tu no me ocasionas problemas, tu eres todo lo que yo necesito a mi lado, mejor ¿que te parece si subes a cambiarte y vamos a comprar los disfraces?

- Esta bien.

Acto seguido ambos rubios subieron a ducharse y a cambiarse para ir de compras al centro, mientras Stear tomaba el tren hacia Lakewood, George llegaba a la casa de Chicago y preguntaba a Archie por Stear y este le contestaba –

- No quiso esperarte George, simplemente me pidió que te avisara que hoy mismo llegaría a Lakewood, por cierto George ¿tu sabes sobre que quiere hablar el abuelo William con Stear?

- No joven Archie, el Sr. William solo me entrego la nota para el joven Stear

- No se porque no te creo George, pero en fin ya se que eres como una tumba y no dirás nada ¿cierto?

- Cierto joven Archie

- Esta bien George, solo espero que para la fiesta del abuelo William seas menos serio y te diviertas

- Tratare joven Archie

- ¿Puedo saber de que iras disfrazado?

- La verdad no tengo la menor idea, creo que no tengo edad para esas cosas, pero el Sr. William pidió que su presentación fuera así

- Ay George, no me digas que el abuelo William si tiene la edad para esas cosas, la verdad es que no puedo esperar a ver al abuelo disfrazado, y también a la tía Elroy, dime una cosa George ¿el siempre ha sido así de excéntrico?

- Lo único que le puedo decir joven es que ese día todos se llevarán una enorme sorpresa

- Uyyy cuanto misterio

- Bueno joven Archie, me retiro voy a estar unos días mas aquí en Chicago, así que cualquier cosa no dude en decirme

- Así lo haré George, ah por cierto ¿crees que al abuelo William le moleste que lleve a mi novia?

- En absoluto, creo que le dará gusto ver nuevamente a la Srita. Annie

- Espera George, ¿Cómo que le dará gusto verla nuevamente? ¿acaso el la conoce?

- Ehhhh, bueno el como patriarca conoce a sus amistades

- Tienes razón George, si no como adopto a Candy ¿verdad?

- Así es, bueno me retiro con su permiso joven.

Mientras en Lakewood Candy y Albert entraban a una enorme tienda de disfraces, las dependientas de ahí no dejaban de mirar a Albert, pues este se miraba muy apuesto con el cabello sujeto y ropa casual pero de buena marca, nadie se imaginaba que ese hombre tan joven y atractivo fuera alguien tan importante, Candy se sentía orgullosa de ir a su lado, después de observar varios disfraces Albert le pregunto –

- Candy ¿que te parece si te pruebas otros disfraces?

- ¿Para que si ya decidimos cuales van a ser los que vamos a llevar?

- Anda Candy, será divertido verte otros disfraces

- Esta bien con una condición

- ¿Que condición?

- Bueno que tú también te pruebes algunos

- Esta bien.

Acto seguido pidieron a una chica que les mostrara algunos disfraces, Albert se probo algunos, como el de el fantasma de la opera, dracula, Robín Hood, el conde de montecristo y hasta uno de el rey Arturo, por último se probo el de Romeo y Candy quedo deslumbrada, y le dijo a Albert que todos se le veían bien pero que ese le encantaba, pero un tanto extrañada pregunto –

- Albert pero si quieres sorprender en tu presentación ¿como harás para cubrir tu rostro?

- Eso no es ningún problema, ahora lo veras.

Albert dirigiéndose a la chica que los atendía y le dijo –

- Srita. ¿sería ud. tan amable en mostrarme algunas mascaras que queden acorde a este disfraz?

- Desde luego joven, enseguida le muestro algunas

- Ah, y por favor traiga para la Srita. un disfraz de Julieta, otro de Cleopatra, también uno de cortesana y el de Maria Antonieta, desde luego también con algunas mascaras

- Claro permítame en un momento los traigo.

Candy miro a Albert desconcertada y le pregunto –

- ¿Por qué pediste esos disfraces? Son muy atrevidos

- No lo sé, solamente se me ocurrió – menciono Albert en tono por demás inocente

- Esta bien.

Cuando la chica volvió con los disfraces y las mascaras Albert se puso una mascara y luego se volteo hacía Candy y le pregunto –

- ¿Crees que me reconozcan con esta mascara?

- En lo absoluto, te miras distinto, pero tal vez el cabello…

- Oh Candy, no te preocupes por eso después vendré a que me lo recorten un poco

- ¿Por qué?

- Bueno el patriarca no debe andar con cabello tan largo, pero anda no sigas perdiendo tiempo, pruébate los disfraces que muero de ganas por vertelos

- Esta bien no comas ansias, ya me los pruebo.

Mientras Candy estaba en el vestidor pensaba –

- Nunca me imagine que salir de compras con Albert sería tan divertido, como me gustaría que me pidiera que fuera su novia, cada día que pasa lo amo más, me gusta más, es el hombre de mi vida, es todo lo que yo soñé, pero la Sra. Elroy creo que ya se dio cuenta de mis sentimientos y por eso quiere presentarle a esa tal Megan, ya me cae mal y todavía no la conozco, de pronto escucho a Albert preguntar –

- ¿Ya estas lista princesa?

- Espera un momento es que no alcanzo a abrocharme bien el corset

- ¿Quieres que te ayude?

Candy lo pensó unos segundos y luego respondió –

- Esta bien.

Albert entro y miro a Candy de espaldas, le hizo el cabello a un lado y pudo ver la blanca y nívea piel de Candy, esto hizo que sintiera un ligero dolor en las entrañas al mismo tiempo que su corazón latía apresuradamente, fue apretando el corset hasta que quedo listo y finalmente Candy se volteo hacía el para preguntarle –

- ¿Y bien como me veo?

- Hermosa

- Es un poco atrevido ¿no crees?

- Bueno el vestuario de Maria Antonieta siempre fue un tanto extravagante, ah por cierto te falta la peluca

- Es cierto tienes razón, espera ahora me la pongo.

Albert no podía dejar de ver como con ese disfraz el busto de Candy sobresalía notablemente, de pronto Candy dijo –

- Es increíble como una mujer podía llevar una peluca que parece un algodón de azúcar

- Es cierto Candy, pero en ese entonces así se usaba

- Pues yo no sería capaz de usar un accesorio tan ridículo, aunque me dijeran que es elegante

- Jajajajaaja ay Candy me encanta tu espontaneidad ¿en verdad no usarías algo así?

- Claro que no

- Bueno como habrás visto en algunos museos y también leído en algunos libros, los hombres de aquella época también utilizaban pelucas, ahí tienes nada menos al delfín Luis XVI, esposo de María Antonieta, ese sería otro disfraz que podríamos utilizar ¿no crees? Tu irías de María Antonieta y yo de Luis

- Ay no Albert para nada, Luis era un hombre muy poco agraciado y además con un carácter bastante débil, todo lo opuesto a ti, además no me gustaría verte con peluca

- Pero si solo es un disfraz Candy

- Pero un disfraz muy feo, definitivamente te miras mejor de Romeo

- Bien, de cualquier manera ya lo habíamos decidido, solo quería saber que te parecía mi sugerencia

- Pues ya vez que no me gusto en absoluto

- Esta bien , ahora ve a probarte los otros disfraces Candy

- Enseguida vuelvo.

Mientras Candy se probaba los otros disfraces Albert se deleitaba observando cada uno en ella, era divertido ver como cambiaba con cada uno de ellos, pero definitivamente el que le gusto fue el de Julieta, se miraba hermosa, elegante y con ese aire inocente que siempre le había cautivado.

Por fin se llevaron los disfraces de Romeo y Julieta, ambos se habían divertido mucho, ni siquiera se dieron cuenta de que ya iban a ser las tres de la tarde, decidieron comer fuera de la mansión y se dirigieron a un hermoso parque donde compraron un par de sándwiches así como también unas sodas, mientras disfrutaban de aquella humilde comida, Albert mirando hacia el horizonte dijo melancólico –

- Candy, me gustaría que siempre compartiéramos todo

- ¿A que te refieres?

- Bueno en realidad lo que quiero decir es que me gusta estar a tu lado, quisiera compartir tantas cosas contigo, porque sin ti siento que no soy nada, tu eres como el aire que respiro, eres mi luz pero también en ocasiones eres mi obscuridad

- Albert yo…

- Déjame continuar Candy, Tal vez te estés preguntando porque te estoy diciendo que eres mi luz pero también mi obscuridad

- Pues la verdad si

- Candy, en momentos como este, aquí frente a la naturaleza o incluso cuando compartimos una taza de café, siento que eres mi luz, pero cuando recuerdo que algún día te tienes que marchar te vuelves mi obscuridad, porque sin tu presencia se que vagare inseguro entre las penumbras de una sociedad a donde no quiero pertenecer, yo quiero pertenecer a tu mundo Candy, quiero estar siempre donde tu estas

- Albert… yo tampoco quisiera dejarte nunca

- Pero lo harás algún día Candy, no puedo obligarte a estar siempre a mi lado, tu tienes que hacer tu vida, formar un hogar con Terry o…

- Yo no quiero hablar de Terry, el no significa nada para mi Albert en cambio tu… tu significas todo para mi

- Pero Terry es tu novio.

Candy no dijo nada, tuvo ganas de gritarle a Albert que era el a quien amaba, pero se contuvo, por momentos le daba la impresión de que Albert estaba a punto de declararle su amor, pero luego se arrepentía quizás si la amaba pero no lo suficiente para renunciar a ser el patriarca de los Andrew, Candy miro su reloj y tratando de desviar la conversación dijo –

- Albert es tardísimo, tenemos que regresar a la mansión

- Es cierto Candy, vamos.

El camino a la mansión fue eterno, porque ambos iban en un completo e incomodo silencio, la chispa de cuando estaban en la tienda de disfraces parecía haberse esfumado después de aquella plática en el parque, cuando llegaron Albert dijo –

- Perdona si te incomode con lo que dije en el parque Candy, te aseguro que no fue mi intención, pero te prometo que el día de mi presentación te daré una enorme sorpresa

- Oh Albert, no es necesario, te aseguro que no me incomodaste para nada

- Bueno es que te veo tan callada que pensé que estarías molesta

- No es eso, solo estoy un poco cansada

- Esto si que es increíble Candy White cansada, no lo puedo creer y dime princesa ¿Dónde quedaron esas energías?

- Supongo que en la tienda de disfraces, ¿sabes? no estoy acostumbrada a medirme tanta ropa y menos disfraces

- Esta bien Candy, descansa te veo a la hora de la cena

- Claro.

Después de mirar como Candy subía las escaleras, se dirigió a la biblioteca para revisar algunos documentos pero antes le pregunto a Dorothy por Elroy y esta le dijo que había salido a hacer algunas diligencias, después de estar revisando y firmando documentos por un buen rato, escucho que un auto se detenía y se asomo por el enorme ventanal, entonces miro que era Stear, no tardo mucho tiempo en escuchar que tocaran a la puerta de la biblioteca y escucho a Dorothy decir –

- Sr. Andrew ¿puedo pasar?

- Adelante

- El joven Stear pregunta por ud. dice que lo mando llamar

- Así es Dorothy, hazlo pasar y por favor que nadie nos moleste

- Esta bien Sr. William.

Albert se sentía un poco nervioso, no pensó que Stear se fuera a presentar tan pronto, pero le daba gusto que hubiera ido, aunque no sabía como iba a reaccionar al ver que el Albert amnésico amigo de Candy era al mismo tiempo el abuelo William, escucho que tocaban a la puerta y después de acomodarse la camisa tomo la misma postura que cuando lo fue a ver Candy, entonces soltando un fuerte suspiro dijo –

- Adelante.

Stear entro un poco nervioso y después de aclararse un poco la garganta saludo cortésmente para enseguida continuar –

- Ehhh, pues bien abuelo William, recibí su nota y por eso estoy aquí

- ¿Cómo estas Alistear?

- Bien, pero supongo que no me cito aquí para preguntarme como estoy ¿o si?

- Claro que no, te lo dije en la nota que te mande con George, pero no esta demás un poco de formalidad ¿no crees?

- Disculpe abuelo William, pero es que el tiempo para mi es oro

- ¿Y valoras mucho el tiempo Stear?

- Desde luego que si

- Y la vida ¿la valoras de igual manera?

- Por su puesto, pero no entiendo porque me hace estas preguntas

- Te hago estas preguntas porque tengo entendido que quieres enlistarte para la guerra

- Pues si, ¿ud. como se entero?

- Eso no importa

- Desde luego que importa, no voy a hablar de esto con alguien que no se atreve a darme la cara, se que ud. es el patriarca de los Andrew, pero yo he venido a darle la cara mientras ud. esta sentado en ese enorme sillón dándome la espalda

- ¿Crees que me estoy escondiendo?

- No lo se, pero siempre me ha dado esa impresión, nunca lo hemos visto y no se porque el misterio, ¿Qué es lo que esconde?

- No escondo nada, pero no te he hecho venir para que me interrogaras Alistear, sino para que platiquemos sobre lo que deseas hacer

- Desde ahora le digo que mi decisión esta tomada y no voy a dar marcha atrás

- Puedo notar que eres un joven muy impetuoso y valiente

- No crea que me va a convencer con sus halagos

- ¿Por qué piensas que te estoy halagando?

- No lo se quizás para convencerme de que no vaya a la guerra

- ¿Crees que te pienso convencer con halagos?

- Mire abuelo William, la verdad me gustaría que habláramos de este tema frente a frente

- Esta bien Stear., tienes razón.

Entonces Albert se volteo y cuando quedo frente a Stear, este abrió los ojos enormemente y dijo sorprendido –

- Esto debe de ser una broma

- No Stear, no es ninguna broma, yo soy el abuelo William

- Pero si tu dijiste, bueno mas bien Candy dijo que tu nombre era Albert

- Mi nombre completo es William Albert Andrew

- ¿Y como es que estas aquí? ¿Candy sabía que tú eras el abuelo William?

- No Stear, Candy se entero hace apenas unos días

- Entonces ¿Cuándo recuperaste la memoria?

- Bueno tuve un pequeño accidente, me golpee la cabeza y todo se aclaro, de repente supe quien era, mi memoria regreso el día que tuve el accidente

- Pero la tía Elroy nos dijo que el abuelo William... es decir que tú estabas muy enfermo, pero jamás menciono que estabas desaparecido

- Porque no era conveniente que supieran que tal vez nunca aparecería, nadie sabía que había pasado conmigo

- Jamás lo hubiera imaginado

- Pues ya vez Stear, la vida esta llena de sorpresas

- Puedo verlo

- Stear, volviendo al tema, dime ¿Por qué deseas ir a la guerra?

- Porque quiero ayudar abuelo William

- Dime Albert

- Esta bien Albert, quiero ayudar

- Stear, ¿que concepto tienes de la guerra?

- Bueno se que hay gente mala matando gente inocente, son unos malditos asesinos

- ¿Sabes que para los que nosotros llamamos el enemigo también nuestros soldados son asesinos?

- Pero eso es mentira nosotros no somos asesinos

- Si un soldado de los nuestros mata a otro soldado digamos de los que consideramos el "enemigo" ¿que es entonces? ¿un héroe?

Stear no respondió nada, solamente bajo la cabeza, la verdad era que no sabía la respuesta correcta, Albert al ver que este no contestaba nada dijo –

- Mira Stear, entiendo las ganas que tienes de ayudar, pero antes tienes que preguntarte ¿vas a resistir matar a alguien? ¿en verdad te parece que matar a alguien cualquiera que sea la causa este mas que justificado? Supongamos que te vas, regresas sano y salvo, matas no se cuantos hombres que se dicen nuestros enemigos, ¿podrás dormir plácidamente?

- No lo sé, tal vez si

- ¿Estas seguro?

- Pero es que ellos son los malos

- Y nosotros somos los malos para ellos Stear, ¿no te das cuenta? mientras haya jóvenes dispuestos a matar en nombre de la patria y no se cuantas estupideces que se deberían de arreglar dialogando, las guerras nunca van a terminar

- Albert, me estas diciendo que abandone a mis compatriotas

- No Stear, te estoy diciendo que la violencia siempre va a generar mas violencia

- Es que yo quiero ayudar

- ¿Matando gente?

- Albert yo…

- Stear hay tantas formas de ayudar, Dios creo este mundo para todos, sin limites ni fronteras, pero erróneamente la ambición y las ansias de poder de algunos lo han ido destruyendo todo, si tu hubieras visto lo que yo, te darías cuenta de lo que estoy hablando, el hambre que padecen los mas inválidos, los heridos, te consta que perdí la memoria a raíz de que el tren en el que regresaba exploto, me trataron como un espía en los hospitales, en una guerra hay solamente victimas y victimarios y aquellos que se dicen los poderosos solamente reclutan muchachos como tu para que peleen por ellos, en vez de llegar a acuerdos mandan a los soldados a que se manchen las manos de sangre, les hacen creer que es un honor pelear por su patria, por la libertad ¿y que pasa cuando mueren? les hacen un funeral según ellos digno y dicen discursos baratos durante la ceremonia y después... después le dan la medalla de honor a la familia ya sea madre o esposa ¿crees que la familia quiere una medalla y una mención honorifica de su ser amado? claro que no, quieren al ser amado mismo ¿te has puesto a pensar en el dolor y angustia que nos causarías si algo te pasara?

- Albert prometo regresar

- No puedes prometer eso al 100% y en caso de que te fueras y afortunadamente regresaras, jamás volverías a ser el mismo, porque tus manos estarían manchadas de sangre

- Tu no entiendes

- Por el contrario, te entiendo perfectamente.

Después de un breve silencio Stear dijo -

- ¿Vas a pedir que me rechacen?

- No Stear, solo te pido que pienses muy bien lo que acabo de decirte, ah una última cosa

- ¿Qué pasa?

- ¿Sentirías tanta tranquilidad si supieras que Archie también se enlistaría o que Patty se fuera como voluntaria a un hospital de guerra?

- Bueno la verdad…

- No me contestes ahora, medita lo que acabamos de hablar y mañana esperare tu respuesta, ahora ve a descansar te esperamos para la cena a Candy le dará mucho gusto verte

- ¿Ella esta aquí?

- Si, así que te esperamos en el comedor.

- Esta bien.

CONTINUARA…

Mis niñas, perdón por la ausencia, pero tuve algunas salidas y no me daba tiempo de ponerme al corriente.

Quiero dar las gracias a todas aquellas que siguen mi historia pero sobre todo a aquellas que me dieron ideas respecto a los disfraces.

Josie: Hermosa gracias por tu sugerencia

Sahori sex: Lo pensé muy seriamente, pero creo que Romeo y Julieta es especial para mis rubios, te agradezco por tu sugerencia

Liovana: Muchas gracias por tu sugerencia

Chicuelita: Creo que aceptare tu sugerencia, respecto a Elroy muchas gracias por comentar

Candy Fan

Lili Lozano

Elluz

Sabrina Weasley: Espero te haya gustado la conversación que tuvo mi esposo con el tuyo (Albert yStear) jejejeje

Skarllet northman

Delia Díaz

Black cat

Minuchi

Patty a

Mfloresmayes

Elisa

Bowerslittle girls

Alex de Andrew

Sayuri 1707

Zafiro Azul Cielo 1313

Guadalupe de Andrew Nv

Clarita

Vivian Ardlay

Shara MC Carthey

Amigocha