ANHELOS
CAPITULO 6
Stear subió a su habitación, y luego de refrescarse un poco se recostó sobre la cama, las palabras de Albert no dejaban de resonar en su cabeza, el no quería ser un asesino, el simplemente quería ayudar, sin embargo tenía que reconocer que la manera en que Albert le había descrito las cosas lo habían hecho dudar, ahora ya no estaba tan seguro de enlistarse, el solo echo de pensar en matar a alguien por mas malo que este fuera no dejaba de dar vueltas en su cabeza, se miro las manos por un largo rato y luego se tallo con fuerza el rostro, el no quería manchar sus manos de sangre, cerro los ojos y se quedo profundamente dormido.
Al día siguiente Stear se había despedido de su familia, su decisión estaba tomada y como le había dicho a Albert no iba a dar vuelta atrás, el deber lo llamaba, estaba seguro de que volvería sano y salvo, también estaba seguro de que podría lidiar con la muerte de los malos, de aquellos asesinos que amenazaban también con entrar a América, miro a la tía Elroy que lloraba desconsolada a causa de su partida, así como también miro el rostro de sus padres quienes lo miraban un tanto con tristeza y otro tanto con ojos acusadores, Candy lo miraba incrédula, casi todos sus seres amados estaban ahí para despedirlo y desearle suerte, pero ¿Dónde estaba Archie y su novia Patty? seguro estaban molestos con el porque no había desistido, le pidió a Candy que lo despidiera de ellos y también que le entregara un par de marionetas que había hecho para Patty.
Por fin partió y horas después cuando llego al cuartel le hicieron todo tipo de exámenes, le sellaron la hoja donde lo aceptaban y luego se embarco hacia la guerra, iba muy emocionado hasta que llego con varios jóvenes y enseguida les ordenaron que ayudaran a trasladar los heridos y los muertos, todos ellos eran bastante jóvenes, miro con horror como un joven mas o menos de su misma edad no tenía piernas y también el rostro lo tenía desfigurado, el joven al verlo le dijo sollozando –
- Me cayo una granada, hubiera sido mejor que hubiera muerto, ahora no tengo mis piernas, además… además siento el rostro adormecido
- Estate tranquilo todo saldrá bien
- Yo no quería venir pero me obligaron, no entiendo como la familia de ese chico lo dejo venir, el era de una buena familia ¿sabes?
- ¿Qué chico?
- Uno que tiene la finta de ser alguien muy fino y distinguido.
De pronto Stear comenzó a sentir como el corazón comenzaba a estrujársele, ¿Por qué Archie no había ido a despedirlo? Sin embargo se volvió nuevamente hacia el chico y le pregunto –
- ¿Qué pasa con el?
- Mas bien que pasaba, ahora el esta muerto, no se que diablos hacía aquí, era malísimo tirando, nunca acertó a darle a nada, o quizás no quería darle a nadie, que se yo
- ¿Entonces porque lo aceptaron?
- Porque el comandante en jefe dijo que necesitaban conejillos de indias, así que no es de extrañar que este muerto, ya se había salvado de varias, pobre Archie
- ¿Archie?
- Si se llamaba Archie.
Stear palideció al solo imaginar que se trababa de su hermano y un tanto desesperado le pregunto al chico –
- ¿Dónde esta el?
- No lo se
- Bien aquí te quedas, estoy seguro de que los Dres. harán un buen trabajo.
Cuando Stear salía del hospital vio una figura muy conocida, estaba llorando inconsolablemente junto a un cuerpo tapado con una sabana mientras decía –
- No por favor Archie, ¿Qué le voy a decir a tus padres? ¿Qué le voy a decir a Stear?
El corazón de Stear latía rápidamente, mientras un frío sudor recorría su espina dorsal, luego acercándose cautelosamente se agacho junto a la joven que no paraba de llorar y volvió su rostro solo para cerciorarse de que era Patty, su Patty, ¿Qué hacia su novia en un lugar así? esta al verlo se lanzo a sus brazos y gritaba histérica –
- Lo siento, lo siento tanto, cuando llego ya estaba muerto
- ¿De que hablas Patty? ¿que estas haciendo aquí? – interrogo Stear temiendo lo peor
- Archie… Archie esta muerto
- No Patty, no es cierto, tu me estas mintiendo
- Cerciórate por ti mismo.
Cuando Stear levanto la sabana vio el rostro de su hermano bañando en sangre, le habían dado un tiro en la cabeza y al verlo de pronto se quedo inmóvil hasta que se escucho un fuerte estruendo y vio que una granada había volado el hospital y Patty ya no estaba, de pronto se escucho gritar –
- Nooooooooooooooooooooooooooooooo.
Se despertó sudando copiosamente y vio la habitación en penumbras, de pronto entraron Candy y Albert asustados al escucharlo gritar a todo pulmón, Stear no dejaba de temblar y torpemente trato de tomar la jarra con agua, sin embargo esta se le cayo y Candy lo abrazo maternalmente mientras le decía suavemente –
- Shhh tranquilo Stear, fue una pesadilla
- Candy, Candy, fue horrible
- Ya paso, tranquilízate por favor
- ¿Donde esta Archie? – pregunto angustiado
- Supongo que en Chicago
- ¿Y Patty?
- También en Chicago, en casa de Annie
- Albert ¿todos están bien?
- Claro, ¿Qué pasa Stear? ¿Por qué estas tan angustiado?
- Es solo que… nada, no me hagan caso
- Stear me da mucho gusto verte aquí en Lakewood –menciono Candy tratando de aligerar el ambiente
- A mi también me da gusto verte Candy
- Stear, voy a decirle a Dorothy que te suba un té para que te tranquilices
- Gracias Albert.
Cuando Albert salió de la habitación Candy miro el rostro angustiado de Stear, se podría decir que tenia el terror pintado en el, sin embargo no dijo nada pero Stear si y luego de unos minutos dijo –
- Tuve una pesadilla horrible
- Gritaste muy fuerte Stear, Albert y yo nos espantamos mucho al escucharte
- Soñé que Archie estaba muerto, que el y Patty se habían ido a la guerra, yo no quiero perderlos
- Stear, nosotros tampoco queremos perderte a ti
- ¿Tu fuiste quien le dijo de mis planes a Albert o ¿verdad?
- Si Stear, comprende no queremos que te vayas, no queremos que te pase nada
- Si les voy a ocasionar tan siquiera la mitad del dolor que sentí al ver en esa horrible pesadilla a mi hermano muerto, y a Patty desaparecida te prometo que no iré
- ¿En verdad Stear?
- Si Candy, no quiero perderlos, quiero estar siempre a su lado.
En eso entro Dorothy con una bandeja donde llevaba una jarra con té y la dejo sobre la mesa, después se retiro y Candy le sirvió un poco de té a Stear mientras le preguntaba –
- ¿Qué opinas de que Albert sea el abuelo William?
- No sabes la enorme sorpresa que me lleve
- Yo también, apenas y podía creer que aquel hombre que cuide por tanto tiempo fuera el abuelo William – menciono Candy con el rostro ligeramente sonrojado
- Candy… ¿Que sientes por Albert?
Candy suspiro y se quedo pensando por unos minutos que responder, pero Stear se le adelanto y dijo -
- Estas enamorada de el ¿cierto?
- Stear, créeme que no se como paso
- Bueno, tal vez el convivir con el día a día
- Solo te puedo decir que a su lado todo me parece maravilloso
- Candy… ¿y Terry?
- Ay Stear, ese es un asunto que tengo que arreglar cuanto antes
- ¿A que te refieres?
- ¿Recuerdas que iba ir a verlo al estreno de Romeo y Julieta?
- Claro, estabas mas que emocionada
- Cuando iba en el tren camino a Broadway, ya no me sentía tan emocionada, por el contrario estaba triste y sentía la necesidad de estar al lado de Albert
- Entonces supongo que regresaste y no asististe
- Así es, le escribí una carta explicándole que Albert aún me necesitaba a su lado, pero la verdad quien necesitaba de Albert era yo
- Candy ¿mi tío sabe que lo amas?
- No, de hecho yo me di cuenta que lo amaba cuando al llegar al apartamento vi un poema que el escribió donde menciona su amor por mí, y luego me angustie tanto al enterarme de que había tenido un accidente… corrí de inmediato a buscarle en el hospital pero el se había ido, nuevamente había desaparecido, sentí como si una parte de mi hubiera sido separada, le busque angustiada, pero nada, fue entonces que decidí pedirle al abuelo William que me ayudara a buscarlo, necesitaba desesperadamente encontrarlo
- ¿Y que paso?
- Bueno, paso que cuando estuve a punto de confesarle al abuelo William mi amor por Albert, este se volteo y vi que el abuelo William era precisamente el mismo hombre que yo amaba, aquel que siempre estuvo conmigo
- Y si sabes que el te ama ¿porque no le dices también que lo amas Candy?
- ¿Cómo se te ocurre?
- Ya se, tal vez pienses que te verías como una chica demasiado atrevida ¿no?
- No es eso Stear, lo que pasa es que el parece no recordar lo que escribió, tal vez el Albert con quien conviví fue quien se enamoro de mí, pero el Albert actual no
- No lo creo Candy
- Bueno Stear, recuerda que el sufrió un accidente, no sabemos a ciencia cierta que sucede por su cabeza
- ¡Por Dios Candy! hablas como si Albert estuviera loco
- No es eso, además…
- ¿Además que Candy?
- Bueno yo jamás voy a estar a la altura de Albert, tu tía jamás permitiría que entre Albert y yo hubiese algo, yo no soy nadie para pretender el amor de un hombre tan poderoso como William Albert Andrew
- No deberías de decir eso Candy, tu eres una persona maravillosa y valiosa, la realidad es que pertenecer a una familia tan aristócrata parece que lo hace uno prisionero de la sociedad, pero ahora me gustaría que me dijeras que piensas hacer respecto a Terry
- Bueno después de que pase la presentación de Albert viajare a Broadway para terminar con Terry, bueno eso por decirlo, la verdad es que creo que lo de nosotros nunca ha sido un noviazgo
- ¿Y después?
- No se, quizás me quede una temporada en el hogar de Pony
- Candy, ¿no te parece tonto que uds. se amen y se nieguen la oportunidad de estar juntos?
- Es que no se si el me ama, entiende Stear, si el tan siquiera me diera muestras de que siente algo por mi, créeme que no dudaría en decirle sobre mis sentimientos, aunque suene descabellado o me vea atrevida, pero el parece que se aleja de mi
- Bueno tal vez el piensa lo mismo, ahora Candy, dime una cosa ¿que tienes tu que ver con Neal?
- No entiendo porque me preguntas semejante cosa Stear, yo no tengo nada que ver con Neal
- Bueno es que no hace mucho nos menciono a Archie y a mi que el era tu novio y que pronto se casarían
- ¿Quéeeeeeee? Eso es una mentira, yo jamás sería novia de un ser tan egoísta y prepotente como Neal, no lo soporto
- Bueno es que el dice que tu lo amas y que hasta le diste un pañuelo como prueba de tu amor, nosotros no lo creíamos hasta que el nos mostro un pañuelo que era tuyo
- Ah eso, Neal es un tonto, te diré lo que paso realmente, una tarde que regresaba de la hospital vi que unos tipos lo estaban molestando y el como el cobarde que es casi lloraba de terror, así que me les enfrente y como pudimos nos escapamos y vi que Neal tenía la mano lastimada, así que saque mi pañuelo y le vende la mano, el muy malagradecido ni siquiera me dio las gracias, es mas me dijo que el hubiera podido defenderse solo
- No debiste arriesgarte de esa manera por una sabandija como Neal, pero ahora comprendo porque tiene tu pañuelo
- Inclusive al día siguiente fue al hospital y haciendo alarde de su apellido, le pidió al Dr. Lenard que me diera la tarde libre para que saliéramos a pasear
- ¿Y que hiciste?
- Rechazarlo desde luego, y le exigí que no me molestara mas
- ¿Y se quedo tranquilo?
- Supongo que si porque ya no me volvió a buscar mas
- Candy, yo no estaría tan seguro de eso, cuídate por favor
- Claro que si Stear, pero bueno te dejo porque ya se acerca la hora de cenar y tenemos que estar puntuales
- Es cierto, no sabes cuanto me alegra que estés aquí Candy, nos vemos en el comedor.
Finalmente se llego la hora de la cena y cuando Candy salió de su habitación vio a Albert recargado en la pared del enorme corredor, se le veía tan apuesto que su corazón latió frenéticamente al ver que este le sonreía mientras se acercaba a ella para tornarla galante del brazo, y decirle –
- Cada vez estas mas bella Candy
- ¿Entonces antes era más fea? – interrogo ella bromeando
- Para nada Candy, es solo que ahora te miras mucho mas mujer, mucho mas madura
- ¿En serio?
- Por supuesto, eres una mujer muy hermosa, tan hermosa y delicada como esta flor – menciono Albert entregándole una linda margarita que escondía en la otra mano.
Candy la tomo emocionada, y acto seguido Albert le dijo –
- Espera, creo que esta flor se te vería mucho mejor en tu cabello
- ¿Tú crees?
- Probemos ¿te parece?
- Esta bien.
Entonces Albert desato con mucho cuidado la cintilla que sujetaba el cabello de Candy en una alta coleta hasta dejarlo suelto, y luego lo peino suavemente con sus dedos para enseguida acomodar la margarita a un lado de la abundante cabellera de Candy, después la miro con ternura mientras le decía –
- Listo, te miras bellísima
- Si tú lo dices…
- Claro que si Candy, me gusta como te miras.
Ninguno de los dos se dio cuenta de que Elroy estaba mirándolos con demasiada atención hasta que la escucharon carraspear y Albert se volvió para ver a su tía con el rostro sumamente serio mientras preguntaba –
- ¿Ya se dirigían al comedor?
- Así es tía Elroy
- Candice, por si no te has dado cuenta vamos a cenar ¿Por qué no te arreglaste? Mira nada mas como traes el cabello, parece que vas al festival de la primavera con esa ridícula flor sobre el cabello, regresa a sujetártelo inmediatamente
- Claro que si Sra. Elroy, disculpe
- Espera un momento Candy, tía Elroy, Candy esta bien arreglada, yo solté su cabello para enseguida colocarle esa flor, y si le molesta tanto pues lo lamento mucho, ahora si le resulta demasiado incomodo cenar con nosotros, pues puede ud. quedarse a cenar en su habitación
- Pero como te atreves William
- Me atrevo porque ya me estoy cansado de su predisposición hacia mi invitada
- Esta bien William, no veo porque tengamos que hacer una tormenta en un vaso de agua por lo desaliñado de esta niña, al fin y al cabo nunca se ha comportado como una dama
- Tía, le pido por favor que se modere si no quiere cenar sola y le recuerdo que la ropa y los peinados elegantes no hacen de una mujer una dama, si no su corazón noble y valiente
- Esta bien William, no vamos a quedarnos a discutir aquí en el corredor ¿verdad?
- Desde luego que no.
Cuando los tres entraron al comedor, Stear ya los estaba esperando y se levanto para saludar a su tía quien lo miraba cariñosamente mientras decía –
- Stear, que gusto me da que estés aquí ¿cuando llegaste?
- Hace algunas horas, pero creo que no estaba
- Es cierto salí a hacer algunas diligencias para la presentación de William, me imagino la sorpresa que te habrás llevado al ver que el abuelo William es demasiado joven
- Pues si tía Elroy, pero la verdad es que nosotros ya éramos amigos desde antes
- ¿Cómo es eso?
- Bueno ud. sabe que siempre hemos convivido con Candy y como el era su paciente, algunas veces salimos a pasear todos juntos
- Es cierto, ya William me comento sobre esa lamentable situación
- Pues yo no lo lamento tía – menciono Albert
- ¿Cómo no vas a lamentar el haber estado perdido por tantos meses?
- Me refiero a que gracias a eso pude acercarme mas a mis sobrinos, conviví con ellos como su amigo y pude estar mas cerca que nunca de Candy
- Bueno Stear, y dime ¿Cómo esta Archivald? – interrogo Elroy desviando el tema
- Esta muy bien tía, solo un poco desconcertado porque Albert solo me mando llamar a mi
- ¿Cómo que Albert? No seas tan igualado a Candice, tienes que llamarlo abuelo William
- Esta bien tía Elroy, yo le dije a Stear que me llamara como siempre, además me sentiría demasiado incomodo si los chicos me llamaran abuelo William
- Pero es que así nadie te va a respetar William, tu eres el patriarca de los Andrew
- Eso ya lo sé, pero eso no quiere decir que los chicos me estén faltando al respeto solo por llamarme Albert
- ¿Por qué siempre tienes que contradecirme en todo William?
- Porque soy un hombre que puede tomar decisiones propias, porque no me gusta que me manipulen, porque soy libre, porque no le pertenezco a nadie, por eso – menciono Albert molesto.
Candy nunca lo había visto tan molesto, de pronto el ambiente se había tornado pesado y menciono –
- La cena esta riquísima.
Elroy se volvió un tanto extrañada y dijo –
- Pues veo que ya te nos adelantaste Candy
- Perdón Sra. Elroy, pero es que ya tenia un poco de hambre
- Veo que tú nunca pierdes el apetito ante ninguna situación ¿cierto Candy? jajajajaja
- Así es Stear
- Pues yo también estoy hambriento – dijo Albert tocándose el estomago.
Entonces los tres rieron al uníoslo, mientras Elroy permanecía seria tomando su sopa, cuando terminaron Elroy ordeno a Dorothy que llevara un poco de té a la sala, después de algunos minutos Stear se levanto y muy serio dijo -
- Albert, se que me pediste que pensara muy bien lo que platicamos hoy, pero he tomado ya mi decisión y me gustaría que platicáramos a solas
- Esta bien Stear, vamos a la biblioteca
- Esperen un momento – menciono Elroy
- ¿Qué pasa tía?
- Lo que pasa William, es que si van a hablar respecto al asunto que me comentaste me gustaría estar presente
- Tía por favor…
- William, entiende que quiero saber que es lo que finalmente decidió Stear
- Esta bien Albert, creo que la tía tiene derecho de saber cual es mi decisión
- Bien, yo los dejo para que platiquen a gusto – menciono Candy levantándose
- Pues ya que la tía quiere estar presente, tu también puedes quedarte Candy
- Prefiero que platiquen uds. tres Albert, saldré un momento a caminar al jardín
- Esta bien Candy, luego te veo.
Cuando Candy salió finalmente Stear dijo –
- ¿Sabes Albert? Tus palabras me hicieron reflexionar mucho
- ¿Entonces que decidiste?
- Decidí no enlistarme, creo que no podría vivir tranquilo sabiendo que mate a alguien, sea cual sea la causa, y además uds. no merecen que los tenga angustiados
- Gracias al cielo que recapacitaste y que William se dio cuenta de que planeabas hacer semejante locura
- Lo supe gracias a Candy tía, de no haber sido por ella no me habría enterado, porque supongo que no pensabas decírnoslo ¿verdad Stear?
- Así es
- Bueno pues es lo menos que nos debe esa muchachita
- Tía ¿Por qué nunca ha querido a Candy?
- Stear, sabes que de no haber sido por ella mi Anthony aún seguiría con vida
- Tía Elroy ud. sabe que eso no es cierto, lo que le paso a Anthony fue un lamentable accidente
- Yo lo único que se, es que desde que decidiste adoptarla, nuestra familia se volvió un completo caos, y ahora que ya no pertenece mas a los Andrew te empeñas en que sigamos conviviendo con ella
- Esperen un momento ¿Cómo es eso de que Candy ya no es mas una Andrew? – interrogo Stear sorprendido
- Lo que pasa Stear, es que aquí la tía dejándose guiar por las mentiras de los Leagan y aprovechándose de mi ausencia le quito el apellido a Candy
- Pero tía ¿por qué hizo una cosa semejante?
- Porque tenía que proteger nuestro apellido, pero basta ya de hablar de Candy, por lo visto es el tema favorito de uds. ¿verdad?
- Es ud. quien siempre termina hablando de ella
- Pues ya no quiero seguir hablando de Candice por favor, bastante tengo con que me obligues a convivir con ella William
- Tía si ud. se diera el tiempo de conocer como es Candy, le aseguro que cambiaria por completo su manera de pensar
- Bueno en vista de que uds. no quieren cambiar de tema, mejor me retiro a mis habitaciones a descansar, ah por cierto me da mucho gusto que estés aquí Stear y que hayas recapacitado, buenas noches
- Espere un momento tía
- ¿Qué pasa William?
- ¿Para cuando será la presentación?
- Dentro de tres semanas, las invitaciones estarán listas en tres días
- Gracias por hacerse cargo tía
- Bien ahora si me retiro
- Buenas noches tía – mencionaron ambos.
Cuando Elroy se disponía a subir a su habitación vio que Candy entraba y se detuvo para esperarla, esta al verla le sonrió tímida, pero Elroy estaba mas que seria, y luego le dijo –
- Candice, me gustaría hablar contigo, por favor acompáñame a mi recamara
- Claro que si Sra. Elroy.
Mientras subían Candy se sentía sumamente nerviosa, la presencia de Elroy siempre la ponía un tanto nerviosa, era una mujer que parecía que no sonreía nunca, y su presencia siempre le imponía, finalmente cuando entraron a la habitación, Elroy la invito a sentarse y luego de unos momentos dijo –
- Candice, se perfectamente lo que sientes por William, y ya te lo había dicho antes, pero quiero reiterarte nuevamente que no voy a permitir que tengas una relación con mi sobrino
- Sra. Elroy yo no…
- No me interrumpas, mira Candice debes de comprender que William es un hombre muy importante, es un hombre con clase y un apellido aristócrata, mientras que tu no eres mas que eres solamente Candice White, acepte que fueras la acompañante de William porque no quise contradecirlo en ese momento, pero por el amor que le tienes, quiero pedirte que después de la fiesta te vayas para siempre de Lakewood y no lo busques mas
- Sra. Elroy, se perfectamente que no soy una chica de clase, y mucho menos cuento con un apellido aristócrata, pero no tiene caso que le niegue que amo a Albert, solo quiero que sepa que mi amor por el es sincero
- No dudo que ames sinceramente a William, pero tienes que comprender que el tiene el deber de estar con una mujer de su clase, que sepa desenvolverse bien socialmente y sobre todo que sea de origen escoses
- ¿Cómo Megan Mackay?
- Si, como Megan Mackay
- ¿Y si el no la ama?
- No la tiene que amar en el momento, el amor se ira dando poco a poco
- Sra. Elroy, yo jamás le diré a Albert que lo amo, pero no voy a separarme de su lado, seguiré siendo su amiga siempre
- ¿Me estas retando? – interrogo Elroy molesta
- No, no la estoy retando, simplemente le estoy diciendo que no pienso alejarme de el
- Y dime ¿que pasara el día de mañana que el se case?
- Si el es feliz, yo también lo seré, y a menos que el me pida que no nos sigamos viendo, voy a seguir a su lado por mucho que a ud. le moleste
- Eres una impertinente, me estas retando abiertamente, una verdadera dama se quedaría callada y obedecería, pero esta visto que tu jamás lo serás, eres rebelde y necia, tu comportamiento deja mucho que desear
- Sra. Elroy, no quiero ser grosera pero si eso es todo lo que ud. quería decirme, creo que lo mejor será que me retire a descansar
- Maldigo la hora en que llegaste a nuestras vidas, maldigo la hora en que te deje entrar a esta casa
- En cambio yo le doy la gracias Sra. Elroy
- ¿Y porque me darías las gracias?
- Porque si ud. se hubiera opuesto a mi adopción, jamás habría convivido con Albert, con Anthony, con Stear y con Archie, y se que aunque ud. trate de mostrarse dura, tiene un corazón bueno y piensa que esta haciendo lo correcto, ¿sabe? Creo que ud. ha sido una excelente madre para sus sobrinos y en su momento también lo fue para mi, solo creo que tal vez le falto conocer el amor hacia una pareja, tal vez se daría cuenta que amar en silencio no tiene nada de malo
- Buenas noches Candice – dijo Elroy volviéndose para darle la espalda a Candy.
Cuando Candy salió, gruesas lagrimas surcaban el rostro de Elroy, le habían dolido demasiado las últimas palabras que Candy mencionara, ella mejor que nadie sabía lo que era amar en silencio, también sabía lo que era renunciar al verdadero amor por ser de distinta clase social, pero también sabía lo que era ser obediente y leal a sus padres, ella había vivido un amor imposible y para no ser lastimada se volvió dura ante los demás, había mostrado un carácter inflexible, todo mundo felicitaba a sus padres por tener una hija con un carácter de hierro, en alguna ocasión le toco escuchar una platica entre los amigos de su padre quienes decían -
- Elroy es una mujer muy fuerte, es una dama muy temperamental
- Así es, la verdad es una verdadera lastima que no haya sido varón ya que es mas grande que William, y creo que lo supera en carácter, hubiera sido un excelente patriarca
- En ocasiones me pregunto si tiene sentimientos, nunca se le ha conocido algún pretendiente
- La verdad no creo que haya alguien dispuesto a tratar con una mujer con un carácter tan fuerte como Elroy
- Pues yo una vez le pregunte a William que porque no casaba a su hija y me dijo que ella había escogido el celibato
- Vaya jamás me hubiera imaginado que esa muchacha siendo tan jovencita tomara una decisión tan poco comprensible, pero bueno de cualquier manera esa jovencita pareciera que no tiene corazón, antes era mucho mas alegre, pero desde hace algún tiempo da la impresión de que es tan dura como una roca
- Bueno tienes que aceptar que es una mujer muy diferente de las demás, es obediente, pero creo que no tiene corazón jajajajajaja.
Aquellas carcajadas todavía retumbaban en su cabeza, que sabia nadie lo que su corazón escondía, que sabía nadie cuanto había sufrido por un amor imposible, y ver que su padre se enorgullecía cada que le decían cuan fuerte y temperamental era ella, por eso decidió olvidarse de aquella jovencita llena de sueños e ilusiones, para convertirse en lo que ahora era, una mujer dura e inflexible, entonces que comenzó a recordar.
CONTINUARA…
