Yay! Otro capítulo, espero que les guste. Esta semana de nuevo voy a estar ocupadísima, pero apenas pueda subo otro capítulo. Estoy viendo las noticias y están hablando de un posible tsunami en Japón, espero que no le pase nada a nadie, sólo es cuestión de esperar y tener fe. Acá en Argentina estuvo temblando, pero yo vivo en Buenos Aires así que estoy tranqui porque no tiembla acá xD.
Me despido, hasta la próxima.
Besos!
Shizuo se despertó cuando comenzó a tener frío ¿por qué estaba durmiendo sin haberse tapado? Él se estiró para agarrar las sábanas y sintió un peso sobre su pecho, acercó la mano hacia el peso y sintió cabellos, y recordó a la noche mágica que había tenido con Izaya… ¿Izaya? ¿Acaso se había quedado dormido? ¿Qué hora sería?
-Izaya-kun - Shizuo movió un poco a Izaya - Izaya-kun despertate, me tengo que ir y no sé qué hora es. - Izaya siguió durmiendo - Izaya-kun por favor despertate.
-Cinco minutos más sensei - dijo acurrucándose mas sobre su pecho.
-Izaya-kun… - Shizuo decidió intentar otra opción, se acercó al oído de Izaya y susurro - si te despiertas ahora, te prometo que te vuelvo a coger como ayer.
-Yay Shizu-chan amanecimos calientes~
-Era la única manera de que te despiertes. Tengo que irme Izaya, no sé qué hora es y mañana tengo que tomar exámenes y… - Izaya lo calló con un beso.
-Sé que se tiene que ir sensei, pero al menos despertame con un beso.
Shizuo se acercó y beso a Izaya tiernamente, saboreando cada momento. Se separaron con mucha dificultad.
-Tengo que irme Izaya, me encantaría quedarme pero los exámenes están en mi departamento y tengo que ir a la escuela más temprano.
-Lo se Shizu-chan - Izaya comenzó a levantarse pero un dolor en la parte baja de su espalda se lo impidió - creo que va a tener que irse sólo Shizu-chan, mi trasero me está matando.
Shizuo se sonrojo al escuchar las palabras de Izaya, él lo había tomado duro y con fuerza, tenía sentido que le doliera todo.
-Yay Shizu-chan se puso colorado ¿acaso le avergüenza saber cómo terminamos ayer?
-Un poco… pero creo que… creo que no me arrepiento de haberlo hecho contigo Izaya-kun. - Shizuo lo beso - me voy.
Shizuo se levantó de la cama y buscó su ropa, esta estaba tirada por toda la habitación. Shizuo encontró su camisa y se la fue a poner pero descubrió que le faltaban más de la mitad de los botones, por una noche de pasión rompí la camisa que mi hermano me regaló - Shizuo pensó - pero no me arrepiento.
Cuando terminó de vestirse, se acercó a Izaya para despedirse, pero este ya estaba dormido, así que lo besó en la frente, lo tapó y le deseo un dulce y lindo sueño.
Shizuo salió del departamento de Izaya y fue al garaje, su auto seguía estacionado donde lo había dejado. Cuando subió vio la hora, eran las cuatro de la mañana, tendría menos de una hora para dormir. Este va a ser un día largo - pensó encendiendo el auto.
Izaya se despertó escuchando la voz fina de Mairu.
-Nii-san, nii-san…
-¿Qué? - Izaya se giró y la miró - ¿qué quieres Mairu?
-Iza-nii… - escuchó la voz suave de Kururi - no está.
-¿Quién no está Kururi?
-Shizuo-nii… no está.
-Si Iza-nii - dijo Mairu - Shizuo-nii no está y yo quería verlo y que nos lleve a la escuela.
-Él tenía que volver a su casa Mairu, hoy toma examen y tenía que buscarlos en su casa.
-Pero pudo haberlos buscado y traerlos para acá. Yo quería verlo hoy. Ah ya se, Iza-nii ¿por qué no lo invitamos a comer hoy a la noche?
Invitarlo a la noche no sería mala idea, - pensó Izaya - quizás podríamos pasar todo el fin de semana juntos.
-Le voy a preguntar en la escuela.
-Siiii - Mairu festejo agarrando las manos de Kururi - ya quiero que sea de noche así lo podemos ver.
-De noche - dijo Kururi
-No te prometo nada Mairu, ahora - Izaya sonrió maliciosamente - pueden irse de mi habitación que me quiero vestir, aunque no tengo ningún problema de hacerlo delante de ustedes…
-Ya nos vamos Iza-nii - dijo rápidamente Mairu - nos vemos abajo Iza-nii. - diciendo eso las gemelas se fueron.
Izaya intentó levantarse pero su cuerpo estaba completamente adolorido, lo mejor sería darse un buen baño caliente y relajar sus músculos, hoy iba a ver a su sensei y quería estar bien presentable.
Cuando terminó de bañarse, se dirigió a la cocina, la empleada ya debería haber preparado el desayuno, así que fue directo a la mesa. En esta ya estaban las gemelas desayunando.
-¿Qué preparo hoy Namie-san? - le pregunto a las gemelas.
-Ella hizo tostadas, huevo y panqueques - respondió Mairu. - También hizo café y té.
-Al fin te dignas en levantarte Izaya - dijo una voz amarga. - preparé el desayuno, cómelo y te vas a la escuela.
-¿Que sucede Namie-san? ¿Acaso tu hermano consiguió novia nueva? Vas a morir virgen si estas con ese humor siempre.
-No me molestes Izaya. - respondió enojada - me voy a la oficina de tu padre, mañana pasa a buscar a las gemelas a la hora del almuerzo, así que niñas quiero que estén preparadas. - ¿Acaso iba a estar solo todo el fin de semana? Esto va a ser una buena oportunidad para pasar el fin de semana teniendo mucho sexo con mi sensei favorito - pensó
-Si Namie-chan nosotras vamos a estar listas o no ¿Kuro-nee? - pregunto Mairu.
-Sí.
-Cuando terminen de desayunar las llevó a la escuela, Izaya tú te vas sólo.
-Kuro-nee no puede ir a clases, Namie-chan, ella está enferma.
-Entonces voy a tener que llamar a tu padre y avisar que voy a trabajar acá.
Namie dijo eso y se fue de la cocina. Izaya terminó de comer, arregló su mochila y se fue a la escuela.
Shizuo llegó a su departamento a las cuatro y media de la mañana, decidió bañarse e irse a acostar.
Al menos voy a dormir una hora - pensó.
Cuando se fue a acostar eran las cinco, su alarma iba a sonar a las seis.
El sonido de la alarma fue monstruosa, tenía sueño y estaba muy cansado. Pero no se podía quedar durmiendo, tenía que desayunar e ir a la escuela. Shizuo se levantó de mala, preparó su desayuno, lo comió y se fue a la escuela. Hoy tenía reunión de docentes para debatir sobre los exámenes.
Cuando llegó a la escuela, la secretaria se le acercó.
-Heiwajima-san ¿cómo están las hermanas de Orihara-kun?
-¿Las hermanas? - Shizuo recordó cómo es que había ido a parar a lo de su alumno. - están bien, una de ellas tiene gripe y le dieron descanso, Izaya-kun dijo que iba a venir a clases, así que no tiene que preocuparse de que no venga.
-Sí, Orihara-kun es un chico muy responsable y estudioso, es un buen chico. Será mejor que se dirija a la sala de maestros, la reunión está por empezar.
Shizuo se despidió y se dirigió a la sala de maestros. Allí ya estaban los demás maestros y algunos padres. Shizuo saludo a algunos y se sentó en una silla vacía. Su teléfono comenzó a vibrar, lo miró y vio que era un número desconocido. Decidió no contestar, pero este volvió a vibrar. Shizuo vio que la reunión todavía no empezaba y contestó el celular.
-Heiwajima al habla - dijo.
-Hola señor Heiwajima, le hablo del hospital central, es por su madre.
-¿Qué?
-Ella está peor, y temo darle la noticia, pero tememos que se dé por vencida y la leucemia la consuma por completo.
-¿Cómo está ella?
-Ahora los médicos lograron reanimarla, pero creo que será mejor que venga cuanto antes.
-Voy a hablar con la directora de la escuela y pediré permiso, pero no le prometo nada.
-Sé que es por su trabajo, Heiwajima-san, pero es la vida de su madre. Si necesita puedo hablar yo con la directora y convencerla.
-No se preocupe, en un rato me acerco al hospital.
Shizuo cortó la llamada, a su madre le quedaban pocas horas de vida. Ella iba a irse, para siempre… como su padre...
-Heiwajima-san - le dijo una voz- ¿está llorando?
Shizuo no se había dado cuenta pero él estaba llorando, se limpió la cara como pudo y vio que todos los docentes lo estaban observando.
-Acaban de llamarme del hospital donde está internada mi madre, ella… ella… está… a ella le quedan pocas horas de vida. ¿Puedo retirarme directora? No puedo estar aquí sabiendo que... - sintió una mano sobre su hombro.
-Por supuesto Shizuo-san, yo tomaré el examen de sus clases, sólo déjeme los exámenes.
-Muchas gracias directora - Shizuo tomó su bolso y le dio los exámenes a la profesora - están ordenados por grados y en la parte de arriba dice que grado es, así que no se va a perder.
-Está bien, Shizuo-san. Vaya tranquilo.
Shizuo se fue corriendo de la escuela, se chocó con alguien, pero no se disculpó ni nada, el siguió caminando, sintió como una voz familiar le gritaba, pero él sólo siguió caminando, sin haberse dado cuenta que a quien había chocado era Izaya.
