Capítulo 47

Kate caminó con dificultad por el pasillo de su casa, hasta que desembocó en la cocina. De pronto, sintió que perdía fuerzas y logró apoyarse en una de las banquetas altas. Habían pasado cinco semanas desde la boda y ella, mayormente se había sentido bien, pero ahora, especialmente ese día, se había despertado sintiéndose rara… y por suerte hacía una semana que estaba con licencia por maternidad…

Tomó su teléfono móvil y agradeció al cielo tenerlo encima porque en ese momento, no podía moverse…

-Rick…- dijo ni bien su marido atendió, con voz musical.

-Amor… estoy llegando… ¿pasó algo?

-No me siento bien… no sé…

-¿Tienes contracciones? ¿Ya vienen los bebés?

-No lo sé… solo me siento mal… no hay dolor…

-¿Mal? ¿Cómo mal?

-Débil… casi me caigo en la cocina, las piernas se me aflojan…

-Tranquila… en un par de minutos estoy ahí…- dijo él algo nervioso.

-Apúrate, Rick… tengo miedo…

-No, no… no lo tengas… esperamos demasiado tiempo para el parto… quizás deberíamos hablar con el doc… el peligro no es tan grande si nacen ahora…

-Tengo miedo, Rick…- dijo Kate y comenzó a llorar.

-No, no… amor… no me hagas esto… tú eres fuerte… no te me caigas ahora… todo saldrá bien… ya estoy llegando… te amo…

-Yo… yo también…- dijo Kate tratando de calmarse y sintió que su abdomen se endurecía- creo que estoy teniendo una contracción…

-Respira… recuerda el curso que hicimos… ¿te duele?

-No… eso es lo raro…

-Respira… no pienses en nada… tú puedes, Kate…

Kate cortó la comunicación y trató de calmarse. Ella se había cuidado, sobre todo el último tiempo, había decidido que nada era más importante que sus hijos y todo el mundo la había respetado… nada podía salir mal…


Cuando Rick entró, ella trató de sonreír, sin embargo, no podía engañar a nadie, el miedo se le notaba.

-Hablé recién con el doc… nos espera en su clínica…- le dijo cuando la abrazó.

-Vamos…- dijo solo ella casi sin poder soltarlo.

-¿Tienes el bolso?- le preguntó él.

-Sí, está en la habitación…- le dijo ella.

Rick se apresuró a buscar el bolso y salieron para la clínica. Kate se quedó más tranquila cuando vio al doc que los esperaba.

-Vamos a revisarte…- le dijo mientras acariciaba su brazo para calmarla.

-Me siento muy rara, doc… no tengo dolor… solo siento la presión cuando el abdomen se endurece…

-Esas son contracciones… no le suceden a la mayoría, solo a unas pocas… el único peligro que tienen es que las mujeres, como esperan un dolor terrible, han llegado casi con el bebé naciendo…

-El médico la revisó y la dejó descansando en una salita.

-Sr. Castle…- dijo el médico y Rick se acercó.

-Dígame doc, ¿está todo bien?

-Todo parece estar bien… lo que Kate tiene son contracciones… aún no son tan seguidas como para provocar un parto… pero mi consejo es que probemos hacer una cesárea… esos niños ya tienen poco espacio y no tiene sentido seguir torturando a Kate…

-Lo que usted diga, doc…

-Bien… cesárea, entonces…

-¿Kate ya lo sabe?

-Aún no se lo dije… ¿quieres hacerlo tú?


Rick entró en la salita y ella le sonrió.

-Todo está bien…- le dijo, intuyendo que él estaría nervioso.

-Lo sé… hablé con el doc…

-Bien…

-Kate…

-¿Qué pasa?

-El doc piensa que ya es tiempo de hacer una cesárea…

-Si es por mí, no hay problemas… quiero decir… puedo soportar el peso un tiempo más…

-Los niños tienen poco espacio, amor… y encima ya estás muy incómoda… yo sé que crees que es complicado… que ellos corren peligro… pero ya no hay tanto… te lo juro…

-Bien…- dijo ella- si es por ellos, adelante…


Kate entró al quirófano media hora más tarde. Le aplicaron la anestesia y Rick se mantuvo a su lado mientras pudo. En determinado momento, besó su mano y la vio con lágrimas en los ojos.

-Todo saldrá bien, confía en los médicos…- le dijo Rick en voz baja.

-No es una cuestión de miedo, Rick… ya no… es emoción… finalmente conoceremos a esos niños… los veremos… los tendremos para poder abrazarlos…

-Así es…- dijo él y besó su frente- estaré aquí afuera, acompañándote…- dijo Rick.

Kate enfocó sus ojos en el reloj y trató de pensar en cosas lindas, también rezó, hacía mucho que no lo hacía y sintió que era una buena forma de agradecer al cielo por toda la felicidad que le enviaba y además pedirle a Dios que sus niños nacieran bien…

El primero en salir fue Jonathan, Kate enfocó su mirada en el reloj. 11.38 A.M… lo escuchó llorar enseguida… sintió que las lágrimas se le caían… alguien se lo acercó, era Rick… vestido con una bata verde… sonriendo… ella estaba tan nerviosa que no lo había reconocido.

Era tan pequeño… luchaba con sus manitas y Kate sonrió con lágrimas en los ojos. Luego todo se puso borroso… Kate escuchó corridas, gritos, pero no entendía nada…

-Kate… Kate…- le escuchó decir a Rick y cuando miró otra vez el reloj, había pasado un buen rato.

A las 12:04, Kate escuchó el segundo llanto… y Rick, emocionado, le acercó a su hija.

-Es una niña preciosa…- le dijo él también emocionado.

Kate sonrió con debilidad, algunas lágrimas se le escaparon y luego de besarla en la cabecita, perdió el conocimiento…


Cuando abrió los ojos, se encontró con un Rick sonriente, que la miraba de cerca…

-Aquí estás…- le dijo y sonrió con los ojos húmedos.

-Los… los niños…- logró decir ella, se sentía casi sin fuerzas.

-Ellos están bien… los traerán en un rato para que puedas alimentarlos…

-¿Qué pasó?

-Pasó que nos hiciste asustar, Kate… luego del nacimiento de Jony, te bajó la presión… mucho… tuvieron que reanimarte antes de que naciera la niña… temieron que pudiera pasarte algo…

-Lo siento…- dijo ella en voz baja.

-¿Lo sientes? Tú no tienes responsabilidad en eso… tranquila, amor… ya pasó…- dijo él y besó sus labios.

Kate fue recuperándose de a poco… Rick le comentó que la familia estaba afuera, algo ansiosa, pero él prefirió que no la molestaran…

-Estoy bien…

-Recuerda que no puedes hablar mucho… te dolerá hasta el apellido luego…

-Bien…

-Por cierto… la niña… no quise ponerle nombre… no sin consultártelo…

-Gracias…

-Pero deberíamos pensar en uno… tú sabes que no es agradable que el cartel de su cunita diga "Bebé Castle/Beckett"

-Por supuesto que no…- dijo Kate pensativa- estos días estuve meditando eso… si era varón, creo que te daría el gusto de llamarlo Cosmo… pero por suerte fue una niña… - dijo y sonrió- a mí me gusta Audrey… ¿qué piensas?

-Audrey… me encanta… pensé que querrías ponerle Johanna…

-Mi madre no necesita esa clase de reconocimiento… yo haré que nuestros hijos la conozcan a través de mí… es lo mejor que puedo hacer para mantener su memoria…

-Me alegra oírte decir eso…- dijo él y se inclinó para besar su frente.

-Te amo, Rick… gracias por hacer posible mi sueño…- dijo cuando la puerta se abría y veían entrar las dos cunitas…

Rick levantó a Jonathan y se lo acercó. El niño se acomodó en los brazos de su madre, que sonrió emocionada.

-Es un auténtico Castle…- dijo Kate mientras Rick levantaba a Audrey.

-Y ella es auténticamente Beckett…- dijo con una sonrisa y caminó hacia el otro lado para que ella pudiera abrazarla también.

Kate miró a sus dos hijos y luego a Rick. El paraíso existía y ella estaba en él, sin duda. Se venían épocas duras, en las que la impaciencia y el poco descanso serían protagonistas, pero ella estaba feliz.

-Gracias por este regalo, amor…- dijo él y ella asintió, sintiendo que el regalo, había sido mutuo…


Tengo que admitir que este capítulo fue muy movilizante. Creo haber escrito otras historias de este tipo, pero esta está muy arraigada en mí. Creo que la seguiré un poco más para que podamos disfrutar de esta nueva vida que se viene para Rick y Kate. Gracias por seguirla! No fue casualidad que los bebés nacieran en el capitulo 47, no?