ANHELOS
CAPITULO 10
Al día siguiente Albert se levanto antes del amanecer y se fue a cabalgar, la noche anterior después de que el y Candy llegarán de su paseo, se quedo a conversar con Elroy y le comento que se había asociado con un hombre un tanto misterioso y que había decidido invitarlo a su presentación para así poder observarlo mejor, a Elroy le había molestado el que Albert hubiera invitado al nuevo socio sin antes consultarlo con ella, cuando Albert iba a mencionar el nombre del nuevo socio, Elroy dijo tajante –
- Ya me lo presentaras en la fiesta, pero William te pido por favor que aunque seas el patriarca de los Andrew no me hagas a un lado completamente
- Esta bien tía Elroy, no pensé que le fuera a molestar
- Es que han sido tantos años de hacerme cargo de la familia, que no me parece justo que dejes de consultarme asuntos tan importantes
- Francamente no entiendo muy bien su actitud, pero esta bien, pierda cuidado, que cuando planee asociarme con alguien, se lo haré saber
- Gracias William.
Albert bajo del caballo y decidió sentarse a ver el amanecer, el paisaje era hermoso, y decidió mejor tumbarse sobre la hierba mientras pensaba –
- Hoy es el día, hoy por fin sabrás lo que mi corazón ha callado por tanto tiempo, mi pequeña princesa, mi amor mas añorado y tierno, espero que me aceptes, me duele traicionar a Terry, pero no puedo seguir ocultando mi amor por ti, además ayer me dijiste que no lo amas, de cualquier forma piensas terminar tu relación con el, y yo te amo tanto que si no te confieso mis sentimientos me estaría traicionando a mi mismo.
Se quedo por un buen rato y después regreso a la mansión, cuando llego no había nadie en el comedor, y vio a Dorothy recogiendo la mesa y entonces pregunto –
- ¿Dónde están todos?
- Hace unos momentos se retiraron, como ya era un poco tarde la Sra. Elroy ordeno que sirviera el desayuno
- Caray, no me di cuenta de que ya era algo tarde
- Enseguida le traigo su desayuno Sr. Andrew
- No te preocupes Dorothy, yo mismo me lo preparare – menciono Albert dirigiéndose a la cocina.
Se llevo una enorme sorpresa al ver a Candy sentada en el comedor de la cocina mientras decía –
- Hasta que por fin llegas Albert, me estoy muriendo de hambre, estaba a punto de atacar el refrigerador
- ¿Me estabas esperando para desayunar?
- Así es, y mira que he hecho acopio de todas mis fuerzas para no terminar con todos los bocadillos que están preparando para la fiesta
- Perdona Candy, la verdad no me di cuenta del tiempo
- Si ya lo veo, por cierto ¿A dónde fuiste?
- A cabalgar – decía Albert mientras preparaba un ligero desayuno
- ¿Por qué no me llevaste?
- Porque era bastante temprano y no quise despertarte
- Me hubiera encantado acompañarte
- Lo haremos después ¿te parece? Por ahora vamos a desayunar que ya muero de hambre.
El día transcurrió demasiado pronto, ya eran cerca de las seis de la tarde, y en la mansión todo era movimiento, Elroy daba las últimas instrucciones al personal, para que todo estuviera en su lugar, mientras para Elroy el día transcurría con rapidez, para Terry la horas le parecían eternas, ya tenia rato cambiado, deseaba ser el primero en llegar a la mansión y darle la sorpresa a Candy, pero no quería parecer ansioso, ni mucho menos ser inoportuno, jamás paso por su cabeza que Susana había llegado desde muy temprano y se había registrado en el mismo lugar que el, estaba decidida a ir a la dichosa fiesta y decirle a Candy lo que había pasados entre ella y Terry.
Después de las siete de la noche comenzaron a llegar los primeros invitados, que fueron los Leagan, minutos después llegaron Archie, Annie y Patty, cuando estos miraron el disfraz de Eliza, se molestaron mucho y Archie no pudo evitar decir –
- Aunque te vistas y te peines como Candy, jamás serás como ella, siempre la has envidiado y veo que aprovechaste esta ocasión para por fin poder vestirte como ella, tratar de ser ella, pero ¿sabes una cosa Eliza? Te vez ridícula
- Jajajajaja no seas tonto primito, yo nunca le he envidiado nada a esa estúpida huérfana, y si me veo ridícula es porque ella es una ridícula, es por eso que me disfrace de ella, porque a fin de cuentas la ropa que utiliza es esto, un simple y tonto disfraz
- Ya cállate Eliza – dijo Neal molesto
- Hasta que dices algo que valga la pena Neal – menciono Archie
- Pues no me callo, déjame decirte que tu disfraz me encanta primito, pero el de tus amiguitas es de pésimo gusto, mira que presentarse a una fiesta de nuestra sociedad vestidas de mujerzuelas
- Eliza será mejor que vayamos a dar un paseo por los jardines – dijo Neal tomando del brazo a su hermana.
Cuando estos se fueron, Archie dijo –
- No le hagan caso chicas, se miran muy hermosas, ahora vayamos a buscar a Candy y a Stear
- Tienes razón Archie – dijo Annie
- Yo aquí los espero
- ¿Estas segura Patty?
- Si Annie, tal vez me lo tope por aquí
- Tienes razón, enseguida regresamos.
Momentos después el corazón de Patty dio un vuelco cuando escucho que una voz demasiado familiar la nombraba mientras le tomaba por la cintura y le decía –
- Mmm veo que ya es hora de comenzar a robar
- ¿Ah si? ¿y como que planea robarme señor Robin Hood? Como puede ver soy una pobre cortesana y no tengo joyas – menciono Patty siguiendo el juego
- Pero tiene otras cosas mucho mas valiosas – dijo Stear mirando descaradamente el par de atributos que sobresalían del escote de Patty.
Esta se sonrojo al ver a Stear en esa actitud tan desenfadada, al parecer con el disfraz este se permitía ser un tanto mas atrevido, sin embargo Patty no se amedrento y continuando con el juego dijo –
- ¿Y que cosas podría robarme?
- ¿Que tal esto? – menciono Stear
Para enseguida apoderarse de los suaves labios de Patty y sintiendo como esta se entregaba a ellos sin recato, el al sentir como su amada le correspondía decidió profundizar mas el beso, de pronto se escucho un leve carraspeo detrás de ellos y ambos se separaron y vieron a Archie y Annie sonriéndoles, Patty sintiendo el rostro arder dijo –
- Chicos ¿que les parece el disfraz de Stear?
- Es muy bueno, y vemos que te estaba robando un pequeño beso
- ¿Pequeño? Por Dios Annie, pero si se la estaba devorando
- Ya basta, solo le estaba demostrando a mi novia cuanto la amo y cuanto la extrañe
- Si ya nos dimos cuenta, hermano no sabes que gusto nos da verte, y dinos ¿Dónde esta Candy?
- Ella bajara junto con el abuelo William, será su pareja esta noche
- ¿En serio? Pues que aburrido, no me imagino a Candy de pareja de un anciano, es como si yo fuera pareja de la tía Elroy, yo digo que los jóvenes con los jóvenes
- Te aseguro que en cuanto veas al abuelo te vas a llevar una enorme sorpresa
- Pues ya hay demasiados invitados y nada que bajan, por cierto no he visto a la tía Elroy para saludarla
- Es aquella mujer vestida de María Antonieta – menciono Stear
- ¿En serio?
- Si, anda vamos los acompaño
- Hola tía Elroy, pero que elegante y jovial se mira
- Archie, muchas gracias, tu también te miras muy elegante, tienes un gusto exquisito hasta para los disfraces, ¿y uds. niñas porque se disfrazaron de esa manera?
- Pues nos gusto como nos veíamos, espero que no le moleste - menciono Annie un tanto apenada
- He de confesar que no me encanta, se miran demasiado atrevidas, pero supongo que tienen la edad para ponerse ese tipo de disfraz
- Gracias Sra. Elroy – menciono Annie
- Bueno los dejo porque acaban de llegar los Mackay.
Stear vio como su tía recibía sonriente a los Mackay, también miro detenidamente a Megan, sin duda era una mujer hermosa y elegante, era alta, delgada de cabello lacio color avellana, llevaba un disfraz de princesa, se movía con gracia y elegancia, no cabía duda de que su tía había elegido una fuerte contrincante para Candy, solo esperaba que ella no se dejara impresionar por aquella elegante y hermosa mujer, y que por el contrario esto la instara a confesarle sus sentimientos a Albert, Patty lo observaba molesta y dijo –
- Si quieres me voy para que tu también vayas a saludar y a rendirle honores a tan hermosa dama
- No te pongas celosa mi amor, que no es lo que te imaginas
- Pues es que la miras con tanto descaro, que me haces pensar en que te gusta
- Cuando baje Candy con el abuelo William entenderás el porque estaba mirando tan detenidamente a esa mujer
- ¿Qué tienen que ver Candy y el abuelo William con esa mujer?
- Ya lo sabrás en su momento, por ahora ven vamos un momento al jardín a platicar
- Esta bien vamos.
Mientras ellos salían, Neal buscaba ansioso a Candy, había planeado como obligar a Candy a casarse con el, por eso había escogido el disfraz del el zorro, necesitaba estar mas que oculto bajo ese antifaz y esa capa, esta vez estaba seguro de que lo lograría, tal vez en un principio se ganaría un buen regaño por parte de la familia, pero estaba seguro de que todo valdría la pena después de haber conseguido su objetivo, finalmente Candy seria suya, y nada ni nadie se lo iban a impedir, porque ella estaba sola en esa enorme casa.
En ese momento había ya varias parejas bailando en la enorme pista del salón, y Albert pasaba por Candy a su habitación, había llegado la hora de presentarse ante la sociedad, ambos rubios bajaban por las escaleras y entonces Elroy al ver a la pareja bajar le pidió a Megan que la acompañara, a lo que esta gustosa accedió, cuando estuvieron frente a Candy y Albert, Elroy dijo –
- Megan te presento oficialmente a William Albert Andrew, el patriarca del clan Andrew
- Mucho gusto, aunque trae puesto un antifaz me doy cuenta de que es ud. muy joven, realmente esperaba encontrarme con un hombre mucho mayor
- Creo no es la única Srita. cuando se haga mi presentación oficial en un rato mas, podrá darse cuenta de la sorpresa que se llevarán algunos
- Llámame Megan
- Como guste Srita. Megan
- William, invita a Megan a bailar – dijo Elroy
- Disculpe tía pero es que…
- Anda William, no le negaras un simple baile a nuestra invitada ¿o si? – intervino Elroy
- No tía, desde luego que no, enseguida regreso Candy
- Claro que si Albert, no te preocupes, ve y atiende a la Srita. Megan.
Candy caminaba nostálgica entre la gente cuando sintió que alguien la detenía, se volvió un tanto contrariada y miro a George vestido de pirata y sonriendo le dijo –
- George, que bien se mira, nunca me hubiera imaginado que se presentaría vestido de pirata
- Bueno, es que no encontré otro disfraz, espero no verme ridículo – menciono George un tanto serio
- Claro que no
- Srita. Candy, no se preocupe por la joven que esta bailando con William, ella no significa nada para el
- No lo sé George, mire como le sonríe y platica animoso con ella
- Es simple protocolo, se lo aseguro, mire mejor vaya a saludar a sus amigos
- Tienes razón George voy a buscarlos.
Pero cuando Candy se dirigía a sus amigos sintió que unos fuertes brazos la jalaban y le tapaban la boca para evitar que esta gritara, forcejeo un poco pero quien la sostenía era mucho mas fuerte que ella, y la llevo a una enorme y obscura habitación de la mansión, la llevo por una puerta trasera y cuando finalmente estuvieron a solas Candy empujo con fuerzas a quien la había llevado a ese lugar, y molesta dijo –
- ¿Pero que se ha creído para tratarme de esta manera y traerme a este lugar?
- No me dejaste otra opción Candy
- ¿Quién eres?
- ¿No me reconoces?
- Pues con ese traje obscuro y ese antifaz no, no te reconozco, pero he decir que tienes pésimos modales
- Eso ahora no importa, lo que verdaderamente importa es que por fin estamos aquí solos
- ¿Qué quieres de mi?
- Que me ames como yo te amo
- Yo ya amo a otra persona
- No me digas que sigues amando a ese estúpido actorcillo de quinta – dijo Neal mientras se quitaba el antifaz
- Pero si eres Neal - dijo Candy sorprendida
- Así es Candy, ¿sabes que me tienes loco? Me gustas mucho y te amo como nunca pensé amar a nadie
- Pero yo no te amo Neal, es mas ni siquiera me gustas
- Eso no es cierto, yo se que tu me amas
- Déjame salir
- No
- No podemos estar encerrados aquí para siempre
- Tienes razón, estaremos encerrados aquí solo el tiempo necesario para que no te quede mas remedio que casarte conmigo – dijo Neal acercándose peligrosamente a ella
- No te atrevas Neal, o voy a gritar
- Nadie sabe que estamos aquí, y la música esta sonando, así que haré contigo lo que quiera.
Candy tomo un pequeño pero pesado candelabro para intentar defenderse, mientras en la fiesta, Albert buscaba desesperado con la mirada a Candy y Megan pregunto –
- ¿Buscas a alguien?
- Si, estoy buscando a la chica con la que me viste
- ¿La que estaba vestida de Julieta?
- Así es
- ¿Es tu novia?
- Eso planeo que sea, se lo voy a pedir esta noche
- Pude ver que te gusta mucho, pero ya que estas siendo claro conmigo, yo lo voy a ser contigo
- ¿De que hablas?
- ¿Sabes? tu tía y mi padre creo que tienen planes para nosotros
- Megan yo…
- Déjame continuar ¿quieres?
- Esta bien
- Yo estoy enamorada de un chico allá en Escocia, es mas hace poco me declaro su amor, pero mi padre no lo aprueba del todo, apenas lo estaba convenciendo cuando recibimos la invitación a tu presentación, y mi padre cambio de opinión, por favor William, si tu tía o mi padre te insinúan algo recházame abiertamente, me vas a hacer un enorme favor
- Esta bien
- Yo solo quiero de ti tu amistad, se ve que eres una linda persona
- Tu también eres una linda persona Megan, pero ahora si me disculpas me gustaría ir a buscar a Candy
- Claro, anda ve y declárale tu amor.
Albert busco desesperado por los pasillos a Candy pero nada, se topo con Elroy quien le dijo que era hora de su presentación, pero Albert dijo –
- No, hasta que aparezca Candy, ella tiene que estar a mi lado durante mi presentación
- Pero esta Megan, estoy segura de que si se lo pides ella aceptara gustosa estar a tu lado William
- He dicho que hasta que aparezca Candy tía, yo quiero que sea ella quien este a mi lado
- Esta bien, ahora resulta que tu presentación depende de Candice
- Pues si, y tal vez si a ud. no se le hubiera ocurrido la genial idea de que bailara con Megan, Candy estaría aquí y la presentación se hubiera hecho desde antes
- Ya basta William, anda ve a buscar a esa muchacha.
Albert de pronto estaba inquieto, Stear lo alcanzo a ver y le dijo a Patty que enseguida regresaba, acto seguido fue detrás de el para preguntarle –
- Albert ¿donde esta Candy?
- Eso mismo quisiera saber Stear, ¿no la has visto?
- No, pensé que estaría contigo
- Y así era, pero cuando bajabamos la tía Elroy se nos acerco y me presento a Megan Mackay y practicamente me vi obligado a bailar con ella, y desde entonces no he visto a Candy, no se porque Stear pero tengo un mal presentimiento
- No digas tonterías, Candy esta aquí ¿Qué podría pasarle?
- No lo se, pero estoy muy inquieto por ella, pensé que estaría aqui contigo o con Archie, pero lo vi bailando con Annie, perdona Stear, pero debo ir a buscarla
- Te acompaño
- No Stear, yo iré solo, mejor ve con Patty
- Esta bien, como quieras
Terry alcanzo a escuchar la conversación antes de entrar al salón principal, así que mejor se dispuso a seguir a aquel hombre que buscaba desesperado a Candy, todo aquello le parecía por demás extraño, ¿Quién era aquel hombre que la buscaba desesperado? ¿Dónde estaba Candy? Stear lo había llamado Albert y lo trataba con demasiada familiaridad, ¿sería el mismo Albert que el conocía? Pronto sus dudas quedarían resueltas.
Mientras Neal trataba de besar y tocar a la fuerza a Candy, esta luchaba con todas sus fuerzas, pero Neal ya no era mas aquel muchachito al que Candy le ganaba fácilmente, ahora era un hombre fuerte, y quería abusar de ella, estaba como enloquecido, Candy mordió fuertemente a Neal y grito –
- Albert ayúdame
- Eres una tonta Candy, ese estúpido vagabundo no va a venir, serás mía solamente, o ¿acaso creías que solo ese idiota iba a disfrutarte?
- Estas enfermo Neal, te odio, suéltame
- No sabes como me excita el ver como tratas de defenderte, anda cariño sigue gritando y forcejeando – decía Neal mientras desgarraba el escote de Candy y comenzaba a besar los senos de ella
- Maldito, dije que me sueltes, auxilio Albert ayúdame, ayúdame por favor.
En eso Albert escucho a Candy gritar y corrió, Terry lo siguió también, cuando Albert entro a la habitación, se abalanzo furioso sobre Neal y le dio tremendo puñetazo que lo tiro al piso mientras decía –
- Suéltala maldito, ahora mismo te voy a enseñar a respetar a la mujer que amo
- Ella va a ser mi mujer maldito vagabundo, no te metas o te vas a arrepentir
- Quien se va a arrepentir eres tu desgraciado, malnacido – dijo Albert propinándole una tremenda golpiza.
Candy gritaba asustada al ver a Albert tan enojado y golpeando a Neal, Terry al ver a Candy tan asustada y que Albert no dejaba de golpear a Neal que ya estaba casi inconsciente dijo –
- Ya déjalo Albert, por favor
- No Terry, este maldito tiene que enseñarse a respetar a Candy, no le voy a permitir que le haga daño a la mujer que por tanto tiempo he amado
- He dicho que basta Albert, míralo, esta casi inconsciente
- Esta bien, Candy, pequeña ¿estas bien?
- Si Albert, yo tuve tanto miedo
- ¡Hey! esperen un momento ¿Qué es todo esto? ¿Cómo es eso de que tu amas a Candy? ¿y tu Candy? ¿Qué pasa?
- Terry tenemos que hablar, pero no aquí, ni en este momento – dijo Albert abrazando fuertemente a Candy quien se aferraba a el tratando de cubrir el escote desgarrado de su vestido
- Esta bien, supongo que hablaremos entonces mañana
- Así es Terry, creo que los tres tenemos mucho que decirnos – menciono Albert.
CONTINUARA…
